Si Estuvieras en mis Zapatos

Capítulo 11 Preparándose para la fiesta

Llegaron a las diez de la noche a su casa. Butters esperaba que su esposa Charllote le echara una bronca terrible por aquel acto criminal que había cometido. Y no se equivocó, los gritos que marcó Charllote hicieron leyenda el vecindario, no solo les gritaba como si no hubiera un mañana, sino que también tomaba sus manos e intentaba rasguñar a Butters por el descaro que había tenido. Se encontraban los tres varones sentados en un sofá bastante apretados.

-¡¿CÓMO SE TE OCURRE HACER ESA REVERENDA PENDEJADA CON DOS PUÑETEROS NIÑOS?!-gritaba Charllote.

-Ike estaba en la cajuela.-se defendió Butters, a lo cual Steve tuvo que darle un codazo en su estómago por reverenda estupidez.

-¡AÚN ASÍ SE ENCONTRABA STEVE DENTRO ANIMAL!-sus gritos eran escuchados por los vecinos, los cuales le tapaban los oídos a sus hijos-¡PUDIERON HABER MUERTO LOS TRES! ¡SI SOLO TE DAN UNA MULTA O SERVICIO CIUDADANO TENDRAS SUERTE! ¡ESPERA QUE TE DESPIDAN! ¡TE IBAN A DAR UN PUTO AUMENTO A SOCIO Y SALES CON ESTAS! ¡Y A USTEDES JOVENCITOS NO ESPEREN VOLVER A VER LA LUZ DEL SOL EN…!-su gritos parecían no tener final.

Duró alrededor de una hora casi continua marcando errores de cada uno de los susodichos y esmerándose para hacerlos sentir especialmente mal. Sobre todo, a Butters por poner en riesgo a los niños.

La ira de Charlotte fue tal que Butters no tuvo más opción que dormir en el piso del cuarto de su hijo Steve, bajo amenaza de muerte en caso de que cometiera otra estupidez. Butters lloraba un poco por los gritos recibidos, no importaba donde fuera, si siendo niño o adulto, le gritaban de igual manera y de horribles maneras. Aunque tenía que ser sincero consigo mismo, eran mucho menos duros los gritos de su padre de niño, que los regaños de Charllote de adulto.

-Eh, te fue mal ¿No?-preguntó Steve intentando animar a su padre.

-Aja.-Butters miraba el techo de la habitación que en un pasado había sido suya-¿Crees que algún día volveremos a nuestro universo, dimensión o lo que sea?-preguntó más interesado en aquello que los gritos de Charllote.

-No lo sé, tu eres el adulto.-intento bromear el niño menor.

Butters miró a su padre con cierta molestia, se estaba tomando todo el asunto de una manera muy poco seria e…¿Infantil? ¿Cómo era eso posible? Después de pensarlo y darle vueltas durante un rato desistió y durmió.

Steve no pudo evitarlo, miró a su hijo cerrar los ojos y quedar dormido, aquella era una oportunidad para ver en lo que su retoño terminaría. Un ingeniero, al igual que su madre, con una esposa y dos hijos. No un perdedor con empleo inestable igual que él. Tuvo un mayor problema, aunque no quisiera decírselo al niño, la verdad era que él dudaba que alguna vez fuera capaz de volver, no había ningún indicio hasta el momento sobre por qué todo aquello había pasado. Lo único considerado como sospechoso era el sueño de Sharon, pero incluso aquello no era la gran cosa.

Mañana por lo que daban las apariencias seguirían con la fiesta dedicada al ascenso de su hijo. Debería tener que aprovechar para buscar las pistas que le llevaran a una respuesta.

La noche transcurrió para el calmado pueblo de South Park, en la mañana ya no quedaban más amenazas del atentado terrorista efectuado un par de días atrás, por lo cual todo el tráfico estaba abierto de nuevo. A pesar de Steve saber que aquel era otro universo, algo parecía no tener sentido. ¿Cómo era posible que un atentado terrorista no aterrorizara a los ciudadanos? ¿Cuál era la situación política del país? ¿Por qué los adultos y niños parecían querer ignorar las anomalías constantes? O, ¿Es que solo eran anomalías para él por venir de otra realidad?

-Arréglense ahora.-le ordeno su nueva madre, como había decidido llamar a Charllote-Iremos a la fiesta de celebración de tu padre.-era el momento del desayuno, todos la miraban como si fuera a estallar de un momento a otro-¿Qué?-preguntó a su familia casi de manera retadora para ver si alguien era tan valiente (o estúpido) de preguntar o reclamar algo.

Los chicos en cuestión y el adulto se dieron una buena ducha antes de ponerse unas ropas casi formales para una parrillada común. La celebración era más del tipo informal, pero Charllote consideraba importante aquel detalle para hacer destacar a su familia del resto.

Una vez vestidos Steve tomo su celular, eso era lo que tenían los niños de hoy en día. Así que al hacerlo pudo notar cosas extrañas, sobre todo en su red social favorita. Varios de nombres conocidos parecían ser sus amistades y algunos compartían fotos de cómo iban vestidos para un evento en la casa Costwold.

Al mirar la residencia quedo impactado. Para su suerte Charllote se encontraba buscando las llaves del coche dentro de la casa.

-Butters, digo, papa.-se detuvo a decirle a su padre-¿Sabes que la casa Costwold tiene una alberca?-preguntó Steve tosiendo fuertemente para que el menor se acercara-Y que ira Sharon.

-¿Te gusta la señora Marsh?-preguntó Butters-Pero, ¿Qué hay de mama?

-A Stepli le gustan las mayores.-se mofó Ike el adolescente-Un momento, ¿Señora Marsh? ¿Quién es la señora Marsh en su universo?-preguntó confundido-Si lo que dicen es verdad, los hijos son padres de sus hijos.-explicó el asunto.

-No todos, un ejemplo claro es que tu eres hijo bebe de Gerald Broflovski.-explicó Steve a su hermano.

-¿Gerald qué? Querrás decir Gerald McCormick.-contestó Ike arqueando una ceja.

-Y eso no acaba ahí, necesitamos encontrar a Sharon Marsh porque ella soñó con nuestro universo.-explicó Steve-Es la única pista que tenemos.

-Él es el que sabe.-explicó Butters encogiéndose de hombros ante el canadiense.

-¿Sharon Marsh?-preguntó sin entender Ike-Eso estaría genial, de no ser porque los Marsh solo tienen un hijo varón.

Después de dada esta información la mujer Charllote se subió al coche, interrumpiendo todas esas conjeturas e intercambio universal. Todos se quedaron calladitos mientras eran enviados a una mansión de lujo. La residencia de Mark Costwold, el jefe, ahora socio, de Butters.

Continuara...

Na.-Algo corto, pero suficiente, solo una escena de transición para lo que viene. Solo les digo, si se olvidaron de algunos niños y sus apellidos, preparense, porque el capítulo que viene puede que hasta sea largo.

Sin más que añadir, espero les haya gustado, agradezco que esta...Cosa, aun tenga lectores, dejen review si les gusta y hasta la proxima.