11.- LA LEY DE LA OSCURIDAD

Capítulo 11

Una buena noticia

Yugi y su amigo fueron a la enfermería, ignorando lo que se encontraron en el camino, al cabo de unas horas Pablo se despertó, pues se había quedado dormido.

-¿dónde estoy, qué ha pasado?-preguntó, tumbado en la camilla de la enfermería.

-tranquilo,-le respondió la enfermera- te han dado unos golpes, pero estás bien. No tienes nada grave, de hecho, puedes irte en cuanto te sientas con fuerzas.

Pablo se sentó en la cama, y le preguntó a Yugi;

-¿cuánto rato llevas aquí?

-pues todo el rato. Viniste conmigo, y luego te quedaste dormido con los tranquilizantes. Unas dos horas y media,... más o menos.

Yugi acabó la frase con una sonrisa.

-está bien, gracias.-le respondió él, junto con otra sonrisa- vamos.

-¿a dónde?

-pues a la biblioteca, ¿a dónde sino? Te prometí que hoy iríamos a investigar...-Pablo miró de reojo a la enfermera-ya sabes.

-¡oh! Es cierto. ¿Pero hoy es el día de visitas, no? ¿De qué hora a qué hora es?

-es antes de cenar. Tranquilo, nos dará tiempo, además, me he dado cuenta de algo interesante sobre lo tuyo.

-¿¡el qué!?

-vamos, te lo contaré cuando lleguemos.

Los dos caminaron hasta llegar allí. Era más pequeña que la que Yugi tenía en el colegio, pero aún así era bastante grande. Estaba vacía, exceptuando a la encargada de cuidar el lugar, claro.

-no hay nadie, como me imaginaba-murmuró Pablo.

-bueno, ¿me lo vas a contar?-preguntó Yugi, impaciente.

-si, claro.-los dos se sentaron en una mesa alejada de la puerta.-verás, por lo que me has contado, y lo que he podido ver, solamente pierdes la memoria cuando estás en peligro, por alguna amenaza, o algo por el estilo.

-pues ahora que lo dices, es verdad... vaya, no me había parado a pensar en ello...

-bien, lo que se me ha ocurrido es, a parte de mirar a ver si pone algo al respecto en algún libro, ponerte en una situación similar a cualquier otra en la que perdiste la memoria, a ver qué pasa. Pero sin ponerte en riesgo de verdad, claro.

-por mí bien, pero antes los libros.

-vale, ¿por dónde deberíamos comenzar?

-no lo sé. Por los libros de medicina, supongo.

-es una buena idea. Creo recordar que estaban por aquí a la derecha.

Ente los dos estuvieron unos minutos cogiendo diferentes libros para no tener que volver cada vez que acabaran con el que estaban. Cuando habían reunido unos cuantos se sentaron en la maesa a ojearlos, y leerlos si había algo relacionado con lo que buscaban.

La bibliotecaria se levantó de su mesa para acercarse a Yugi y a Pablo, y con un tono serio les dijo;

-habéis cogido un montón de libros.

Los dos se pusieron algo nerviosos. No era un delito leer libros de medicina. Además, allí filtraban la información de ése tipo de libros porsiacaso.

La bibliotecaria volvió a hablar;

-espero que luego los dejéis todos en su sitio. No pienso volver a ponerlos yo.

-sí señora. -respondieron los dos al unísono.

Después se alejó, y loa chicos pudieron continuar leyendo, pero no encontraron nada a parte de las pérdidas de memoria por algún golpe, drogas, enfermedades relacionadas con la edad, o en algunos trastornos de doble personalidad, pero básicamente se daban a una edad más avanzada.

Se estaba empezando a hacer tarde, así que decidieron comenzar a recoger.

-pues no hemos encontrado nada-dijo Pablo-lo único más o menos lógico sería eso de la doble personalidad... pero ya sería raro, porque pone que se normalmente la padecen los adultos.

Yugi no sabía cómo responder, así que se limitó a encogerse de hombros mientras terminaba de colocar el último libro en su sitio.

-basándonos en eso que sería, supongo, lo más probable, deberíamos volver después de que hables con tu familia y eso y centrarnos un poco más en ese tema.

-vale, gracias por ayudarme.

-no pasa nada, ayuda a matar el tiempo, y si además así resolvemos algo, pues mejor.-respondió Pablo con una sonrisa.

Despidiéndose de la bibliotecaria se marcharon de allí, dirigiéndose hacia la sala de visitas.

Tuvieron que esperar unos minutos, hasta que dejaron pasar a Yugi, que no esperaba ver a la persona que le esperaba para hablar con él en ese momento.

-pero... ¿dónde está mi abuelo?-preguntó confundido.

El que entró para hablar con él era su abogado, el que le defendió en el juicio, que había continuado con la investigación.

-tranquilo, está esperando fuera, luego podrás hablar con él. Pero ahora tengo que hablar yo si es que quieres salir de aquí.

-¿¡entonces saldré de aquí!?

-espero que sí. Pero no llevas muy buen camino.

-¿y eso?

-bueno, desde que te metieron aquí ya ha habido otro caso parecido a por los que fuiste condenado.

-¡pero que no he sido yo!

-ya, pero necesito pruebas, y además no tienes coartada.

-¡pero no la tiene nadie!, además no es mi culpa que cortaran los cables de las cámaras.

-hmm, bueno, yo voy a continuar investigando. Creo que tengo una pequeña pista para seguir. Pero antes de irme dime una cosa sobre esas pérdidas de memoria que tienes, ¿solamente te ocurre cuando tienes miedo, verdad?

Yugi asintió.

-¿cómo lo sabe?

-he estado informándome, y la mayoría de trastornos de doble personalidad se dan en ciertas situaciones, y parece que, si es verdad que tienes dos personalidades, la situación que te provoca ese cambio es alguna que te de miedo. Pero aún así sigo sin estar convencido de que padezcas ésa enfermedad. Ya es extraña en adultos, así que en niños mucho más.

-¿y cuál es ésa pista que va a seguir?

-verás, algunas de las víctimas a las que supuestamente atacaste no murieron, están en el hospital. Y para provocarles esos ataques de ansiedad y alucinaciones que tienen alguien ha tenido que darles algún tipo de fármaco, o droga, o algo, cosa que tú no tienes. Por desgracias no es suficiente para que vuelvan a abrir el caso. De todos modos voy a pedir una orden para hacerte una prueba a ver si tienes doble personalidad o no. Quizá con eso más alguna otra cosa que encuentre consideren la opción de reabrir el caso.

-muchas gracias.

-es mi trabajo.-contestó el abogado con una sonrisa, antes de marcharse para dejar que Yugi hablara con su abuelo.

-¡Yugi! ¿¡Estás bien!?-le preguntó, preocupado.

-sí, tranquilo, he hecho un amigo, y el abogado ha dicho que me va ha sacar de aquí.

-¿un amigo? Ten cuidado de con quién te juntas.

-lo sé, no pasa nada. Seguro que luego contamos esto como una anécdota y ya.

Yugi intentaba tranquilizar a su abuelo, pero en realidad estaba mucho más asustado de lo que aparentaba, y no era tan optimista respecto a salir de allí como decían sus palabras.

Después de un rato charlando, y de darle los ánimos que enviaron Jonouchi, Honda y Anzu, que no habían podido ir, el abuelo de Yugi se marchó algo más tranquilo, esperando que lo que le había dicho su nieto de contarlo como una anécdota fuera cierto.

Después Yugi fue de vuelta con Pablo, y después de resumirle lo que le había dicho su abogado, volvieron a la biblioteca.

-es una buena noticia, ya que así no tenemos que preocuparnos si no encontramos nada.-dijo Pablo.

-sí, qué bien.-respondió Yugi

-sí, pero aun así no me voy a despagar de tí. Por si acaso.

-me parece bien, gracias.

Llegaron a la biblioteca, donde había alguna que otra persona más. Se sentaron en la misma mesa, y cogieron los pocos libros que les quedaban por mirar relacionados con la doble personalidad.

Al cabo de un rato, cuando ya se habían largado todos, la bibliotecaria volvió a acercarse.

-oye chicos, la biblioteca cerrará en unos minutos, ir acabando con lo que estéis haciendo.

-claro, enseguida nos vamos-respondió Yugi, cerrando el libro.

Cuando la bibliotecaria se marchó los dos se levantaron a dejar los libros en su sitio.

-¿os gusta la medicina, eh?-dijo una voz detrás de la estantería.

-¿quién es?-preguntó Pablo mientras los dos iban hasta el final del pasillo para dar la vuelta.

-hola chicos. Soy Alex, uno de los chicos a los que les gusta estar en el gimnasio de este tugurio. Se ha corrido la voz de lo que le has hecho a esos dos que se metieron contigo, y me han retado a que me enfrente a ti. Y aquí estoy. No te preocupes por la bibliotecaria, la acabo de llevar un café con pastillas para dormir.

-¡no puedes hacer eso!-gritó Pablo.

Alex respondió rociándole con cloroformo, y Pablo calló dormido al instante.

-bueno, ahora que no tenemos más distracciones, me gustaría empezar.

-¿empezar a qué?

-puessss, la verdad es que no había pensado en nada. Hmm, ¿qué te parece una carrera?

-pero yo no sé correr bien...

-me da igual. Si gano serás mi conejillo de indias.

-¿el qué?

-que te usaré para los experimentos que hacemos para conseguir, por ejemplo el cloroformo con el que he dormido a tu amigo. Necesito alguien que lo pruebe para ver si la mezcla ha salido bien.

El sennen puzzle comenzó a brillar.

-correré contra ti.

-por fin te decides. El recorrido es desde aquí hasta la salida. En zigzag por las estanterías.

-de acuerdo, pero será una carrera de obstáculos, pero además, será un juego de las sombras.

-no sé lo que es eso, pero me da igual, vamos a correr.

-cuando tú lo digas.

-3... 2... 1... ¡ya!

Los dos empezaron a correr entre las estanterías, y los libros que había entre medio.

-¿de dónde han salido estos libros?

-ya te dije que era una carrera de obstáculos.

Los dos continuaron corriendo casi a la par, saltando las pilas de libros.

Llegando al final, como Yami iba por delante, Alex pasó del recorrido para dirigirse hacia la meta. Al verlo, el faraón escaló la estantería para alcanzarle desde arriba, saltando y cerrándole el paso.

-veo que no te gusta seguir las reglas. ¿Dime, quién es el que difunde ese rumor sobre mi?

-todos. Todo el mundo habla de lo que les hiciste a esos chicos. Pero no debería importarte demasiado, ya que tengo a mis amigos esperando fuera para usarte de pruebas.

Yami le miró amenazadoramente, y el ojo de Horus brilló en su frente.

-usas personas para hacer pruebas con tus patéticas mezclas. Has condenado a muchos niños al hacerles probar esas cosas. No tienes corazón.

Alex cayó al suelo y sus compañeros fueron en su ayuda al ver salir a Yami, que llevaba a Pablo apoyado en el hombro de vuelta a la celda.

Fin del capítulo 11.

No me salió precisamente como esperaba que me saliera, pero espero que les haya gustado de todas formas.

Supongo que a estas alturas del año muchos estaréis con exámenes importantes, si es así mucha suerte a todos.

Y no se olviden de opinar :D !