Cuando Lily vio a la adolescente preparándose para tomar el libro, y de paso su mano que todavía era sostenida por James, comenzó a recordar la conversación que había tenido con la Astoria, era una niña muy dulce y sin prejuicios siendo que era de una familia sangre pura, esa conversación que le había ayudado al hecho de aceptar que estaba enamorada de James Potter.

¿No te molesta dormir conmigo?- pregunto Lily a la pequeña serpiente

No, ¿debería?- pregunto Astoria sin entender- ¿o usted no quiere dormir conmigo?

No es eso- agrego la pelirroja- es que como soy una hija de muggle

Si lo es- acepto la joven de cabellera negra- ¿pero qué tiene que ver?

Eres sangre pura- respondió la prefecta encogiéndose de hombros

Sí, pero no significa que me molesten los magos hijos de muggle, a mi no me criaron así, para mi todas las personas son iguales- sonrió Astoria- lo que importa es lo interior, además usted es increíble se merece todo el respeto del mundo, por lo que hizo o en este caso evitaremos que haga, no como otros…

-Peleas mucho con el chico Malfoy- dijo Lily sonriendo

-Al igual que usted con su marido- respondió la joven

-Soy un año mayor que tu, no me trates de usted- sonrió la pelirroja – además aun se me hace extraño el casarme con ese idiota

-Bueno yo estoy enamorada de un idiota- sonrió Astoria- y siempre peleo con el

-Malfoy-

-si, estoy enamorada de él, desde que tengo 12, pero no niego que es un orgulloso y un hipócrita entre otras cosas, y aunque nunca me hace caso y cuando lo hace discutimos, se que lo amo y eso no cambiara, al igual que us… tu, se nota que amas a tu marido, por muy dulce y buen chico que Harry sea, se te hizo muy fácil aceptar que sea tu hijo junto con el hombre al que juras odiar

-es… yo… yo…

La lectura es para cambiar el futuro, pero nunca rechazaste el hecho de que fueras madre junto con James Potter, simplemente pusiste en duda el hecho de haber consumido algo, le dices suegro a sus padres, siendo que desde el principio podías decidir cambiar todo y no estar con James así Harry nunca nacería y tú no morirías

Harry es mi hijo no dejare que nadie lo lastime, y además Potter a demostrado ser un buen padre y yo no…

Amas a James Potter- rio Astoria- tal vez te haga bien intentar ser su amiga, y si en verdad lo amas, pues arreglemos el futuro y cría a tu hijo, y si no pues bien al menos lo intentaste

En ese momento Astoria de acomodo en su cama para dormir, mientras Lily miraba al techo y pensaba que esta chica tenía mucha razón, "no perdía nada con intentarlo" no estaba tan seguro como su compañera de habitación, de amar al insensible y engreído de Potter, pero al menos le gustaba, eso lo aceptaba, mañana intentaría llevarse mejor con James Potter, después de eso cerro sus ojos e intento dormir, puesto que su "relación" con Potter, no era lo único que le afectaba también el hecho de todo lo que tendría que leer sobre su hijo

Quidditch – leyó la pelirroja- tengo suerte hasta con lo que elijo leer

Cuando empezó el mes de noviembre, el tiempo se volvió muy frío. Las montañas cercanas al colegio adquirieron un tono gris de hielo y el lago parecía de acero congelado. Cada mañana, el parque aparecía cubierto de escarcha. Por las ventanas de arriba veían a Hagrid descongelando las escobas en el campo de quidditch, enfundado en un enorme abrigo de piel de topo, guantes de pelo de conejo y enormes botas de piel de castor.

Bueno descripción- sonrió Hagrid

Iba a comenzar la temporada de quidditch. Aquel sábado, Harry jugaría su primer partido, después de semanas de entrenamiento: Gryffindor contra Slytherin.

Clásico- dijeron todos los presentes, exceptuando a Luna, Cho y Marietta que eran de Ravenclaw

Si Gryffindor ganaba, pasarían a ser segundos en el campeonato de las casas.

¿Segundos?- preguntaron enojas los del pasado y los del futuro

No teníamos un buen equipo antes- respondió George

Fue milagro que llegara Harry- termino Fred

Casi nadie había visto jugar a Harry, porque Wood había decidido que sería su arma secreta. Harry también debía mantenerlo en secreto.

Excelente idea- aceptaron James y Lilu, mientras Lily negaba con la cabeza

Pero la noticia de que iba a jugar como buscador se había filtrado, y Harry no sabía qué era peor: que le dijeran que lo haría muy bien o que sería un desastre.

Que eres un desastre- dijo Lilu- porque así cuando lo haces bien todos te felicitan y se dan cuenta de que eres increíble

Que lo harías muy bien- agrego James- eres un Potter el quidditch es algo natural como respirar para ti

Lilu cariño- Dijo Lily Evans un poquito enojada- James eso ya paso, Harry tiene quince años, y eso ocurrió cuando tenía once así que da lo mismo y por Merlín, Potter deja de ser arrogante

No soy arrogante, soy un padre orgulloso- se defendió el adolescente

Era realmente una suerte que Harry tuviera a Hermione como amiga.

Siempre- dijeron dos tercios del trió dorado

No sabía cómo habría terminado todos sus deberes sin la ayuda de ella, con todo el entrenamiento de quidditch que Wood le exigía.

Gracias- sonrió Lily a Hermione-

La niña también le había prestado Quidditch a través de los tiempos, que resultó ser un libro muy interesante.

Así se habla- agrego James- el mejor libro del mundo

Harry se enteró de que había setecientas formas de cometer una falta y de que todas se habían consignado durante los Mundiales de 1473; que los buscadores eran habitualmente los jugadores más pequeños y veloces, y que los accidentes más graves les sucedían a ellos; que, aunque la gente no moría jugando al quidditch, se sabía de árbitros que habían desaparecido, para reaparecer meses después en el desierto del Sahara.

Me hubiera gustado ver eso- dijo ilusionado Sirius

Hermione se había vuelto un poco más flexible en lo que se refería a quebrantar las reglas, desde que Harry y Ron la salvaron del monstruo, y era mucho más agradable.

¿Un poco?- pregunto Ron

Bastante- respondió Harry sonriendo

El día anterior al primer partido de Harry los tres estaban fuera, en el patio helado, durante un recreo, y la muchacha había hecho aparecer un brillante fuego azul, que podían llevar con ellos, en un frasco de mermelada.

Maravilloso- sonrió McGonagall

Estaban de espaldas al fuego para calentarse cuando Snape cruzó el patio. De inmediato, Harry se dio cuenta de que Snape cojeaba.

¿Por qué cojeabas?- pregunto Lilu preocupada por Severus, pero él decidió no responder

Los tres chicos se apiñaron para tapar el fuego, ya que no estaban seguros de que aquello estuviera permitido.

Mientras esté bien protegido no hay problema- les comento Dumbledore

Por desgracia, algo en sus rostros culpables hizo detener a Snape. Se dio la vuelta, arrastrando la pierna. No había visto el fuego, pero parecía buscar una razón para regañarlos.

¿Qué tienes ahí, Potter?

Era el libro sobre quidditch. Harry se lo enseñó.

Los libros de la biblioteca no pueden sacarse fuera del colegio —dijo Snape—. Dámelo. Cinco puntos menos para Gryffindor.

-¿le quitaste puntos por eso?- pregunto Lily enojada- te recuerdo que siempre sacas libros de la biblioteca

-Sin contar que ni siquiera existe esa regla- agrego Lupin

-No es muy lindo enterarse de lo idiota que son tus ex amigos- dijo Lily sombríamente

-No digas cosas de las que te puedes arrepentir- dijo Harry mirando a su madre a los ojos, ¿tal vez sería bueno contarle a ella la verdad antes de que se leyera? ¿Sería bueno dejar que leyeran sobre los recuerdo de Snape? Siendo que el solo se los había contado a sus amigos, y mostrado solamente a su mujer.

Seguro que se ha inventado esa regla —murmuró Harry con furia, mientras Snape se alejaba cojeando—. Me pregunto qué le pasa en la pierna.

Yo también quiero saberlo- agrego Lilu, pero su abuelo no le dirigía la palabra

-no sé, pero espero le duela mucho- dijo Sirius enojado

No sé, pero espero que le duela mucho —dijo Ron con amargura.

Son iguales- dijo Molly enojada, mientras Sirius y Ron se sonreían

En la sala común de Gryffindor había mucho ruido aquella noche. Harry, Ron y Hermione estaban sentados juntos, cerca de la ventana. Hermione estaba repasando los deberes de Harry y Ron sobre Encantamientos.

Igual que lunático- recordó Sirius

Si pero nunca nos deja copiar- agrego James haciendo un puchero

¿Cómo iban a aprender?- agrego Remus encogiéndose de hombros

Nunca los dejaba copiar

Iguales- dijeron los merodeadores

(«¿cómo vais a aprender?»),

Exactamente iguales- dijeron limpiándose lágrimas falsas James y Sirius- lo lamento por ti hijo- término cornamenta

Yo no- dijo Harry sonriendo

Pero si le pedían que revisara los trabajos les explicaba las respuestas correctas.

Así se hace- sonrió Lily

Harry se sentía inquieto. Quería recuperar su libro sobre quidditch, para mantener la mente ocupada y no estar nervioso por el partido del día siguiente. ¿Por qué iba a temer a Snape?

Ese es valor Gryffindor-dijo James orgulloso- no te dejes intimidar por esta lagartija, tienes que hechizarlo

James- regaño Lily

Pero pelirroja tú has leído como trata a nuestro hijo- rebatió el azabache

Sí, pero mal que mal Snape es su profesor no puedes pedirle que lo trate mal o tendrá más motivos para regañarlo- continuo la pelirroja- pero ahora lo a regañado sin motivos

Se puso de pie y dijo a Ron y Hermione que le preguntaría a Snape si podía devolverle el libro.

-yo no lo haría- dijo Neville tragando saliva

Yo no lo haría —dijeron al mismo tiempo, pero Harry pensaba que Snape no se iba a negar, si había otros profesores presentes.

Buen punto- acepto Remus

Bajó a la sala de profesores y llamó. No hubo respuesta. Llamó otra vez. Nada.

¿Cómo es posible?- preguntaron los bromistas presentes

Uno que ha esperado eso toda la vida- dijo dramáticamente Regulus- para hacer una broma

Ese es mi hijo- decía orgullo Sirius, mientras se limpiaba una falsa lágrima

¿Tal vez Snape había dejado el libro allí? Valía la pena intentarlo. Empujó un poco la puerta, miró antes de entrar... y sus ojos captaron una escena horrible.

¿Qué?- preguntaron Dorea y Elizabeth asustadas

Snape y Filch estaban allí, solos. Snape tenía la túnica levantada por encima de las rodillas.

Quejicus eso no se hace en la sala de profesores- regaño Sirius

Si para eso utilice el baño de prefectos- agrego Regulus

Severus Snape estaba rojo como un tomate solamente a los Black se les ocurría pensar que el tenia relaciones con el asqueroso de Filch

¿Y tu como sabes?- pregunto enojado Harry a su yerno

-Yo… he…

Harry no regañes a Orión- defendió la pelirroja a su yerno

Ginny, ¿sabes lo que podría hacerle a mi niña en el baño de prefectos?- pregunto Harry

Tu niñita tiene diecisiete- respondió Ginny encogiéndose de hombros

-Exacto es una niña- continuo el azabache mientras sus cuñados asentían

Si al igual que yo, y a esa edad ya era madre- agrego la pelirroja- y no tienes cara para regañarlo o ¿te recuerdo que me hacías en ese baño?

Pues nunca te quejaste- se defendió Harry, haciendo que los hermanos Weasley se comenzaran a poner rojos

Y apuesto que Lilu tampoco- agrego su mujer

Harry se quedo sin nada que decir, y con la boca abierta Harry y Ginny se quedaron rojos como tomates, los Weasley estaban odiando a Potter, Regulus agradecía con el alma a su suegra, y los demás reían a carcajada limpia gracias al matrimonio Potter

Una de sus piernas estaba magullada y llena de sangre. Filch le estaba alcanzando unas vendas.

Estaba seguro que ni quejicus caería tan bajo- molesto James

No es gracioso Potter- aseguro el profesor

Snape tiene razón- dijo Sirius dejando a todos sorprendidos- todos sabemos que Snivellis es virgen

Buen punto- acepto Remus sorprendiendo a sus alumnos

Esa cosa maldita... —decía Snape—. ¿Cómo puede uno vigilar a tres cabezas al mismo tiempo?

¿Qué hacías hay?- pregunto Dorea

Nada que le importe- agrego Severus

Harry intentó cerrar la puerta sin hacer ruido, pero...

¡POTTER!

Mala suerte papa- molestaron Teddy y Lilu

El rostro de Snape estaba crispado de furia y dejó caer su túnica rápidamente, para ocultar la pierna herida. Harry tragó saliva.

Me preguntaba si me podía devolver mi libro —dijo.

¡FUERA! ¡FUERA DE AQUÍ!

-no le grites a mi hijo- dijo seria Lily

Harry se fue, antes de que Snape pudiera quitarle puntos para Gryffindor.

Así se hace- agrego Neville

Subió corriendo la escalera.

¿Lo has conseguido? —preguntó Ron, cuando se reunió con ellos—. ¿Qué ha pasado?

Entre susurros, Harry les contó lo que había visto.

¿Sabéis lo que quiere decir? —terminó sin aliento—. ¡Que trató de pasar por donde estaba el perro de tres cabezas, en Halloween! Allí se dirigía cuando lo vimos... ¡Iba a buscar lo que sea que tengan guardado allí! ¡Y apuesto mi escoba a que fue él quien dejó entrar al monstruo, para distraer la atención!

Me debes una escoba Potter- sonrió malignamente Severus

En realidad se las aposte a Ron y Hermione, así que se las debo a ellos- agrego el adolescente mientras se encogía de hombros-

Hermione tenía los ojos muy abiertos.

No, no puede ser —dijo—. Sé que no es muy bueno, pero no iba a tratar de robar algo que Dumbledore está custodiando.

Por supuesto- dijo por lo bajo Lilu, le estaba pareciendo extraño el hecho de que hablaran tan mal de su abuelito

De verdad, Hermione, tú crees que todos los profesores son santos o algo parecido —dijo enfadado Ron

No, no son santo- respondió Hermione- tenemos varios casos

. Yo estoy con Harry. Creo que Snape es capaz de cualquier cosa. Pero ¿qué busca? ¿Qué es lo que guarda el perro?

-yo estoy con ellos- dijo James y Sirius

Harry se fue a la cama con aquellas preguntas dando vueltas en su cabeza. Neville roncaba con fuerza,

Harry eso no se cuenta- dijo el nombrado bastante sonrojado, mientras los demás estudiantes reían

Pero Harry no podía dormir.

Qué raro- dijeron irónicamente Neville y Ron

Trató de no pensar en nada (necesitaba dormir; debía hacerlo, tenía su primer partido de quidditch en pocas horas)

¡TIENES QUE DORMIR!- gritaron a coro los amantes de quidditch

Pero la expresión de la cara de Snape cuando Harry vio su pierna era difícil de olvidar.

Comprensible- dijeron los actuales estudiantes además de Tonks

La mañana siguiente amaneció muy brillante y fría. El Gran Comedor estaba inundado por el delicioso aroma de las salchichas fritas y las alegres charlas de todos, que esperaban un buen partido de quidditch.

Tengo hambre- dijeron cinco voces (los Black, Ron´s y Lilu)

Tienes que comer algo para el desayuno.

No quiero nada.

Aunque sea un pedazo de tostada —suplicó Hermione.

Hazle caso- dijo seria Lily

Si salió a cornamenta no comerá- dijeron a coro Remus y Sirius

No tengo hambre.

Hijo de James- dijo Dorea enojada

Harry se sentía muy mal. En cualquier momento echaría a andar hacia el terreno de juego.

Harry, necesitas fuerza —dijo Seamus Finnigan—. Los únicos que el otro equipo marca son los buscadores.

Gran ayuda- dijo sarcástico John

Gracias, Seamus —respondió Harry, observando cómo llenaba de salsa de tomate sus salchichas.

Papa deja de hablar de comida- rogo Lilu

A las once de la mañana, todo el colegio parecía estar reunido alrededor del campo de quidditch. Muchos alumnos tenían prismáticos. Los asientos podían elevarse pero, incluso así, a veces era difícil ver lo que estaba sucediendo.

Ron y Hermione se reunieron con Seamus y Dean (gruñido del auror) en la grada más alta. Para darle una sorpresa a Harry, habían transformado en pancarta una de las sábanas que Scabbers había estropeado. Decía: «Potter; presidente», y Dean, que dibujaba bien, había trazado un gran león de Gryffindor.

Era bastante bonito- recordó Hermione

Dean es un gran dibujante- aceptó Harry, mientras su versión futurista bufaba

¿Y a ti que te pasa con Dean?- pregunto Ron mientras todos los futuristas reían

Papa es un poquito ¿Cómo decirlo?- comenzó Lilu

C.E.L.O.S.O- deletreo Teddy para luego gritar- ¡CELOSO!

¿Y porque estarías celoso de Dean?- pregunto sorprendida Hermione

Harry simplemente puso mala cara y abrazo mas a Ginny, mientras sus hijos se reían por la escena, al igual que su cuñado

Y tú no te rías, que eras peor que yo- dijo Harry mientras miraba a Ron

Pues claro si es mi hermana- se defendió el pelirrojo-

¿Qué tiene que ver Ginny en todo esto?- preguntaron los hermanos de la pelirroja

Ginny salió con Dean antes que con Harry- respondió Hermione mientras se encogía de hombros

¡Esta muerto!- gritaron todo los Weasley

Pero si todavía no hace nada- lo defendió Ginny

Te miro como mujer- dijo como respuesta Bill

¿Y por qué a Harry no le hacen nada?- pregunto la adolescente enojada

-Simple- dijeron los seis hermanos

-Harry pasa todas las vacaciones con nosotros, te hace algo y lo matamos- dijo George, como quien no quiere la cosa

-Además Ron es su mejor amigo así que lo mantiene controlado- agrego Fred-

Eso no es justo- dijo enojada Ginny- eso es preferencia, que ¿acaso también van a matar a Michell porque es mi novio?

-Apoyo…. auchs- dijo Harry ganándose un golpe en la cabeza de su mujer

-Yo no dije nada porque besaste a la changa- dijo Ginevra enojada-

¿Te recuerdo lo que paso en la sala de menesteres en tu sexto año amor?- pregunto sonriendo Harry

¿Y qué paso?- pregunto enojada- te la quedaste mirando como un idiota y si no es por Luna

-Estaba buscando la diadema, ¿crees que tendría tiempo de pensar en una chica?, además estaba preocupadísimo porque llevabas meses desaparecida y nadie sabía dónde estabas

-¿Cómo que Ginny estaba desaparecida?- pregunto preocupada Molly

-Nada mama- respondió la señora Potter- estaba escondida que es distinto, pero te juro que estaba bien, ahora ¿podemos seguir leyendo?

Sip- aceptó su joven versión-

Antes que nada- dijo Lilu con un sonrojo que demostraba era Weasley- para tu tranquilidad papa soy doncella, y pienso ser hasta que me case

¡Esa es mi sobrina!- gritaron los hermanos Weasley- creo que deberías aprender de tu hija Ginevra- agrego Bill, otorgando un rojo intenso a las mejillas de Harry y Ginny, mientras su versiones futuristas lo miraban con odio

Luego Hermione había realizado un pequeño hechizo y la pintura brillaba, cambiando de color.

Mientras tanto, en los vestuarios, Harry y el resto del equipo se estaban cambiando para ponerse las túnicas color escarlata de quidditch (Slytherin jugaba de verde).

Wood se aclaró la garganta para pedir silencio.

Bueno, chicos —dijo.

Y chicas —añadió la cazadora Angelina Johnson.

Y chicas —dijo Wood—. Éste es...

-el grande- interrumpió Fred

- el que estábamos esperando- agrego George haciendo reír a ambos Harry y a Ginny que estaba leyendo

No interrumpan- dijo Molly mirando a sus hijos

Pero mama…- dijeron los GW- es costumbre hacerlo

El grande —dijo Fred Weasley

El que estábamos esperando —dijo George.

¿No ves?- preguntaron los GW a coro nuevamente

Nos sabemos de memoria el discurso de Oliver —dijo Fred a Harry—. Estábamos en el equipo el año pasado.

En realidad yo también me lo sé- dijo Harry mientras todos los presentes reían

Callaos los dos —ordenó Wood—. Éste es el mejor equipo que Gryffindor ha tenido en muchos años. Y vamos a ganar.

Y eso que yo todavía no estaba en el equipo- agrego Ginny-

Les lanzó una mirada que parecía decir: «Si no...».

Bien. Ya es la hora. Buena suerte a todos.

Harry siguió a Fred y George fuera del vestuario y, esperando que las rodillas no le temblaran, pisó el terreno de juego entre vítores y aplausos.

La señora Hooch hacía de árbitro. Estaba en el centro del campo, esperando a los dos equipos, con su escoba en la mano.

Bien, quiero un partido limpio y sin problemas, por parte de todos —dijo cuando estuvieron reunidos a su alrededor.

¿Por qué pido eso si es un clásico?- pregunto James- es simplemente imposible

En eso mi abuelo tiene razón, un clásico es un clásico- apoyo Lilu

Harry notó que parecía dirigirse especialmente al capitán de Slytherin, Marcus Flint, un muchacho de quinto año. Le pareció que tenía un cierto parentesco con el trol gigante.

Percy aguanto la risa, estando cien por ciento de acuerdo con el pensamiento de su cuñado

Con el rabillo del ojo, vio el estandarte brillando sobre la muchedumbre: «Potter; presidente». Se le aceleró el corazón. Se sintió más valiente.

Al final sirvió- sonrió Hermione

Montad en vuestras escobas, por favor.

Harry subió a su Nimbus 2.000.

La señora Hooch dio un largo pitido con su silbato de plata. Quince escobas se elevaron, alto, muy alto en el aire. Y estaban muy lejos.

Y la quaffle es atrapada de inmediato por Angelina Johnson de Gryffindor... Qué excelente cazadora es esta joven y, a propósito, también es muy guapa...

George su puso colorado para risa de su hermano y sus sobrinos

¡JORDAN!

Lo siento, profesora.

El amigo de los gemelos Weasley, Lee Jordan, era el comentarista del partido, vigilado muy de cerca por la profesora McGonagall.

Y realmente golpea bien, un buen pase a Alicia Spinnet, (ahora fue Fred quien se sonrojo) el gran descubrimiento de Oliver Wood, ya que el año pasado estaba en reserva... Otra vez Johnson y.. No, Slytherin ha cogido la quaffle, el capitán de Slytherin, Marcus Flint se apodera de la quaffle y allá va... Flint vuela como un águila... está a punto de... no, lo detiene una excelente jugada del guardián Wood de Gryffindor y Gryffindor tiene la quaffle... Aquí está la cazadora Katie Bell de Gryffindor; buen vuelo rodeando a Flint, vuelve a elevarse del terreno de juego y… ¡Aaayyyy!, eso ha tenido que dolerle, un golpe de bludger en la nuca... La quaffle en poder de Slytherin... Adrian Pucey cogiendo velocidad hacia los postes de gol, pero lo bloquea otra bludger, enviada por Fred o George Weasley, no sé cuál de los dos...

George- dijo Fred mientras hacía memoria

Bonita jugada del golpeador de Gryffindor, y Johnson otra vez en posesión de la quaffle, el campo libre y allá va, realmente vuela, evita una bludger, los postes de gol están ahí... vamos, ahora Angelina... el guardián Bletchley se lanza... no llega... ¡GOL DE GRYFFINDOR!

¡VIVA!- gritaron los viajeros del pasado

Los gritos de los de Gryffindor llenaron el aire frío, junto con los silbidos y quejidos de Slytherin.

Venga, dejadme sitio.

¡Hagrid!

Ron y Hermione se juntaron para dejarle espacio a Hagrid.

Estaba mirando desde mi cabaña —dijo Hagrid, enseñando el largo par de binoculares que le colgaban del cuello—. Pero no es lo mismo que estar con toda la gente.

Tienes toda la razón- dijo Sirius mirando a Hagrid, el cual sonrió

Me hubieras ahorrado un susto- dijo Harry mirando a su padrino el cual solo río

Todavía no hay señales de la snitch, ¿no?

No —dijo Ron—. Harry todavía no tiene mucho que hacer.

Mantenerse fuera de los problemas ya es algo —dijo Hagrid, cogiendo sus binoculares y fijándolos en la manchita que era Harry.

Lo intento- dijo el adolescente- juro que lo intento

¿Qué intentaste?- pregunto Dorea

Leyendo entenderás abuela- agrego el pelinegro

Por encima de ellos, Harry volaba sobre el juego, esperando alguna señal de la snitch. Eso era parte del plan que tenían con Wood.

Manténte apartado hasta que veas la snitch —le había dicho Wood—. No queremos que ataques antes de que tengas que hacerlo.

Buen plan- dijo James, mientras su nieta asentía

Cuando Angelina anotó un punto, Harry dio unas volteretas para aflojar la tensión, y volvió a vigilar la llegada de la snitch. En un momento vio un resplandor dorado, pero era el reflejo del reloj de uno de los gemelos Weasley;

En ese momento James vio enojado a los gemelos, puesto que hubieran arruinado el plan, y se entendía de dónde sacaba Harry su cara cuando se enojaba

en otro, una bludger decidió perseguirlo, como si fuera una bala de cañón, pero Harry la esquivó y Fred Weasley salió a atraparla.

¿Cómo en segundo?- pregunto Hermione, haciendo reír a sus amigos

¿Está todo bien, Harry? —tuvo tiempo de gritarle, mientras lanzaba la bludger con furia hacia Marcus Flint.

Asi se hace- agrego Sirius

Slytherin toma posesión —decía Lee Jordan—. El cazador Pucey esquiva dos bludgers, a los dos Weasley y al cazador Bell, y acelera... esperen un momento... ¿No es la snitch?

Eso no se dice- dijeron enojados los presentes

A no ser que quieras que Ginny se te lance en sima- agrego Ron, dejando a todos los presentes sorprendidos

Ese fue un muy buen partido- agrego Harry- me reí bastante

¿y cómo se disculpo con la profesora?- recordó Hermione

Lo siento es que olvide frenar- agrego la pelirroja haciendo reír a los presentes

¿Pero qué fue lo que paso?- pregunto Lily, dándose cuenta que su nuera se parecía a su marido

El comentarista dijo donde estaba la snitch y el tonto aquí presente no se dio cuenta- agrego la pelirroja mientras señalaba a su marido

-al final quien la atrapo fui yo- dijo el auror encogiéndose de hombros

La cosa es que al final se tiro contra las gradas- agrego Ron- en especial contra el comentarista

Esa es mi nuera- sonrió arrogante James

Aunque lo más probable es que se explique mejor en el libro, si están describiendo los partidos, ese también lo mostraran- agrego Harry

Entonces abra que esperarlo- sonrió Sirius

Un murmullo recorrió la multitud, mientras Adrian Pucey dejaba caer la quaffle, demasiado ocupado en mirar por encima del hombro el relámpago dorado, que había pasado al lado de su oreja izquierda.

Harry la vio. En un arrebato de excitación se lanzó hacia abajo, detrás del destello dorado.

¿En serio te excito una snitch?- preguntaron malévolamente los GW ganándose una mala mirada de su madre-

Yo.. he…- Harry no supo que contestar a diferencia de su yo futuro

En realidad me excita tu hermana- término el auror haciendo enojar a sus cuñados

¡HARRY!¡PAPA!- gritaron varias pelirrojas presentes

El buscador de Slytherin, Terence Higgs, también la había visto. Nariz con nariz, se lanzaron hacia la snitch... Todos los cazadores parecían haber olvidado lo que debían hacer y estaban suspendidos en el aire para mirar.

Eso no se hace- agrego Teddy- es el mejor momento para meter más puntos

Toda la razón sobrinito- agrego James

Harry era más veloz que Higgs. Podía ver la pequeña pelota, agitando sus alas, volando hacia delante.

¿Cómo puedes ver la snitch si te sacas los lentes y no puedes ver ni tu nariz?- interrumpió Hermione, haciendo reír a todos y que los cuatro Potter con anteojos se sonrojaran

Aumentó su velocidad y…

¡PUM!

-Ginny no es gracioso!- dijo Lily

- no estoy bromeando señora Potter- se defendió la pelirroja

-trátanos por nuestros nombres Ginny- interrumpió James- somos tus suegros

-Bueno… no estoy bromeando eso dice en el libro… Lily-

Un rugido de furia resonó desde los Gryffindors de las tribunas... Marcus Flint había cerrado el paso de Harry, para desviarle la dirección de la escoba, y éste se aferraba para no caer.

-Falta- gritaron los presentes

¡Falta! —gritaron los Gryffindors.

La señora Hooch le gritó enfadada a Flint, y luego ordenó tiro libre para Gryffindor; en el poste de gol. Pero con toda la confusión, la snitch dorada, como era de esperar, había vuelto a desaparecer.

Abajo en las tribunas, Dean Thomas gritaba.

¡Eh, árbitro! ¡Tarjeta roja!

Un "idiota" se le paso por la cabeza a Harry, ahora que sabía que Thomas había salido con su mujer, no iba a aguantarlo… espero un momento "su mujer", desde a qué hora su amiga era su mujer, "tal vez desde anoche cuando aceptaste que te gusta "dijo una vocecita molesta pero que tenía bastante razón

Esto no es el fútbol, Dean —le recordó Ron—. No se puede echar a los jugadores en quidditch... ¿Y qué es una tarjeta roja?

¿Ron como sabes que es el futbol, pero no sabes que es una tarjeta roja?- pregunto Harry a su cuñado

Ni si quiera recordaba haber dicho eso- respondió el pelirrojo

Pero Hagrid estaba de parte de Dean.

Deberían cambiar las reglas. Flint ha podido derribar a Harry en el aire.

Tienen razón- dijo Lily enojada, mientras su cabello comenzaba a moverse como si saliera viento de sus poros

A Lee Jordan le costaba ser imparcial.

Entonces... después de esta obvia y desagradable trampa...

¡Jordan! —lo regañó la profesora McGonagall.

Quiero decir, después de esta evidente y asquerosa falta...

¡Jordan, no digas que no te aviso...!

Muy bien, muy bien. Flint casi mata al buscador de Gryffindor, cosa que le podría suceder a cualquiera, estoy seguro, así que penalti para Gryffindor;

Me encanta ese comentarista- dijeron Sirius, Regulus, James y Lilu- bendito sarcasmo- agrego la pelirroja

Se nota que es Gryffindor- agrego Remus sonriendo

la coge Spinnet, que tira, no sucede nada, y continúa el juego, Gryffindor todavía en posesión de la pelota.

¡Vamos Gryffindor!

Cuando Harry esquivó otra bludger, que pasó peligrosamente cerca de su cabeza, ocurrió. Su escoba dio una súbita y aterradora sacudida. Durante un segundo pensó que iba a caer. Se aferró con fuerza a la escoba con ambas manos y con las rodillas. Nunca había experimentado nada semejante.

¿Qué?- preguntaron las mujeres adultas

Sucedió de nuevo. Era como si la escoba intentara derribarlo. Pero las Nimbus 2.000 no decidían súbitamente tirar a sus jinetes. Harry trató de dirigirse hacia los postes de Gryffindor para decirle a Wood que pidiera una suspensión del partido, y entonces se dio cuenta de que su escoba estaba completamente fuera de control. No podía dar la vuelta. No podía dirigirla de ninguna manera. Iba en zigzag por el aire y, de vez en cuando, daba violentas sacudidas que casi lo hacían caer.

Están manipulando la escoba- dijo Lily enojada-

Pobre del infeliz que lo hizo- continuo James, mientras apretaba la mano de su amada

Lee seguía comentando el partido.

Slytherin en posesión... Flint con la quaffle... la pasa a Spinnet, que la pasa a Bell... una bludger le da con fuerza en la cara, espero que le rompa la nariz (era una broma, profesora), Slytherin anota un tanto, oh, no...

¿No se dieron cuenta?-pregunto Sirius

No- respondió Harry

Los de Slytherin vitoreaban. Nadie parecía haberse dado cuenta de la conducta extraña de la escoba de Harry Lo llevaba cada vez más alto, lejos del juego, sacudiéndose y retorciéndose.

¡Mi niño!- dijo Lily mientras se abrazaba a James y comenzaba a llorar

No sé qué está haciendo Harry —murmuró Hagrid. Miró con los binoculares—. Si no lo conociera bien, diría que ha perdido el control de su escoba... pero no puede ser...

De pronto, la gente comenzó a señalar hacia Harry por encima de las gradas. Su escoba había comenzado a dar vueltas y él apenas podía sujetarse. Entonces la multitud jadeó. La escoba de Harry dio un salto feroz y Harry quedó colgando, sujeto sólo con una mano.

¡Harry!- dijeron a la vez Elizabeth y Dorea

¿Le sucedió algo cuando Flint le cerró el paso? —susurró Seamus.

No puede ser —dijo Hagrid, con voz temblorosa—. Nada puede interferir en una escoba, excepto la poderosa magia tenebrosa... Ningún chico le puede hacer eso a una Nimbus 2.000.

Exactamente- acepto Remus, respondiendo a las interrogantes de sus ex alumnos

Ante esas palabras, Hermione cogió los binoculares de Hagrid, pero en lugar de enfocar a Harry comenzó a buscar frenéticamente entre la multitud.

Gracias- dijo James mirando a ambas castañas, pero tenía el rostro preocupado

¿Qué haces? —gimió Ron, con el rostro grisáceo.

Lo sabía —resopló Hermione—. Snape... Mira.

¡¿Qué?!- grito Lily alejándose de James y mirando con un odio extremo a Severus Snape- ¡TANTO ODIAS A JAMES QUE QUIERES MATAR A MI HIJO! ¡A MI HIJO!

-señora Potter- interrumpió Dumbledore- le aseguro que el profesor Snape no hechizo la escoba, o de lo contrario ya no enseñaría aquí, y Harry puede asegurar mi palabras

Lily de inmediato se volteo a ver a las dos versiones de su hijo, los cuales asintieron en silencio demostrando que él no había hechizado la escoba, y que el adulto se siguiera cuestionando el hecho de decirle o no la verdad a su joven madre, Lily volvió a sentarse en lado de James pero no le dio la mano más bien se abrazo a él, bastante seria por si a Sirius se le ocurría molestarla, pero el solamente sonrió y le giño un ojos

Ron cogió los binoculares. Snape estaba en el centro de las tribunas frente a ellos. Tenía los ojos clavados en Harry y murmuraba algo sin detenerse.

El…- comenzó James, pero fue detenido por Harry

Estaba haciendo el contra malefició- dijo el auror mirando a su padre

Está haciendo algo... Mal de ojo a la escoba —dijo Hermione.

¿Qué podemos hacer?

Déjamelo a mí.

Snape miro significativamente a Hermione la cual se sonrojo, ya que el profesor todavía recordaba claramente que su túnica se había incendiado sin saber cómo durante ese partido, y se acababa de enterar que la joven podía crear fuego transportable

Antes de que Ron pudiera decir nada más, Hermione había desaparecido. Ron volvió a enfocar a Harry. La escoba vibraba tanto que era casi imposible que pudiera seguir colgado durante mucho más tiempo. Todos miraban aterrorizados, mientras los Weasley volaban hacía él, tratando de poner a salvo a Harry en una de las escobas.

Bien hecho- felicito Molly a sus hijos

Pero aquello fue peor: cada vez que se le acercaban, la escoba saltaba más alto. Se dejaron caer y comenzaron a volar en círculos, con el evidente propósito de atraparlo si caía. Marcus Flint cogió la quaffle y marcó cinco tantos sin que nadie lo advirtiera.

Idiota- dijeron casi todos los presentes

Vamos, Hermione —murmuraba desesperado Ron.

Hermione había cruzado las gradas hacia donde se encontraba Snape y en aquel momento corría por la fila de abajo. Ni se detuvo para disculparse cuando atropelló al profesor Quirrell y, cuando llegó donde estaba Snape, se agachó, sacó su varita y susurró unas pocas y bien elegidas palabras.

Unas llamas azules salieron de su varita y saltaron a la túnica de Snape. El profesor tardó unos treinta segundos en darse cuenta de que se incendiaba.

Idola- dijeron los merodeadores y los GW a la vez, mientras Snape se mordía la lengua sabiendo que no podía regañar a la alumna

Un súbito aullido le indicó a la chica que había hecho su trabajo. Atrajo el fuego, lo guardó en un frasco dentro de su bolsillo y se alejó gateando por la tribuna. Snape nunca sabría lo que le había sucedido.

Hasta ahora- dijo el profesor mirando mal a la prefecta

Fue suficiente. Allí arriba, súbitamente, Harry pudo subir de nuevo a su escoba.

¿Qué extraño?- dijo James, mientras Snape lo miraba mal, lo que no sabía el profesor, era que James estaba sopesando el hecho de la mención del profesor de DCAO, y no sobre Snape.

¡Neville, ya puedes mirar! —dijo Ron. Neville había estado llorando dentro de la chaqueta de Hagrid aquellos últimos cinco minutos.

Draco estaba a punto de burlarse pero una patada en las canillas por parte de Astoria lo dejo callado y adolorido, se volteo para mirarla con odio, cuando vio su sonrisa de suficiencia y no pudo generar ningún pensamiento coherente

Harry iba a toda velocidad hacia el terreno de juego cuando vieron que se llevaba la mano a la boca, como si fuera a marearse. Tosió y algo dorado cayó en su mano.

¿en serio?- preguntaron sorprendidos los que no habían visto el partido

¡Tengo la snitch! —gritó, agitándola sobre su cabeza; el partido terminó en una confusión total.

Cualquiera- reflexione Teddy

No es que la haya atrapado, es que casi se la traga —todavía gritaba Flint veinte minutos más tarde.

La serpiente tiene razón- agrego Sirius

Pero aquello no cambió nada. Harry no había faltado a ninguna regla y Lee Jordan seguía proclamando alegremente el resultado. Gryffindor había ganado por ciento setenta puntos a sesenta. Pero Harry no oía nada. Tomaba una taza de té fuerte, en la cabaña de Hagrid, con Ron y Hermione.

Es lo mejor- dijo Lily mirando a su hijo, mientras seguía abrazada a James el cual rodeaba sus cintura, pero no decía nada por el hecho de que estuvieran así.

Era Snape —explicaba Ron—. Hermione y yo lo vimos. Estaba maldiciendo tu escoba. Murmuraba y no te quitaba los ojos de encima.

Tonterías —dijo Hagrid, que no había oído una palabra de lo que había sucedido—. ¿Por qué iba a hacer algo así Snape?

Porque… - comenzó Remus

El no era- interrumpió Hermione- ahora dejen de molestar y que Ginny siga leyendo

Harry, Ron y Hermione se miraron, preguntándose qué le iban a decir. Harry decidió contarle la verdad.

Descubrimos algo sobre él —dijo a Hagrid—. Trató de pasar ante ese perro de tres cabezas, en Halloween. Y el perro lo mordió. Nosotros pensamos que trataba de robar lo que ese perro está guardando.

Hagrid dejó caer la tetera.

¿Qué sabéis de Fluffy? —dijo.

-¿Fluffy?- preguntaron todos los presentes, mientras el semi- gigante se sonrojaba-

- no decía yo-dijo James riéndose, pero se notaba que su carcajada era media histérica- solo Hagrid se tiene esas cosas de mascotas y solo mi hijo y sus amigos se lo encuentran

-al menos eso acepta la hipótesis que mientras más dulces son los nombres peores son las mascotas de Hagrid- agrego Remus para tranquilizar a sus amigos

¿Fluffy?

Ajá... Es mío... Se lo compré a un griego que conocí en el bar el año pasado... y se lo presté a Dumbledore para guardar...

¿Sí? —dijo Harry con nerviosismo.

Bueno, no me preguntéis más —dijo con rudeza Hagrid—. Es un secreto.

-no le sacaran mas- agrego Sirius- al menos que tengan alcohol

¡SIRIUS!- lo regañaron las madres presentes

Pero Snape trató de robarlo.

Tonterías —repitió Hagrid—. Snape es un profesor de Hogwarts, nunca haría algo así.

Entonces ¿por qué trató de matar a Harry? —gritó Hermione.

Los acontecimientos de aquel día parecían haber cambiado su idea sobre Snape.

-por fin- dijeron varios, pero lo que a todos dejo de piedra fue un…

Lo siento profesor, por a verlo acusado sin pruebas y de prender su ropa-dijo la castaña adulta mientras le sonreía Snape, el cual solo se inclino de cabeza y se pregunto ¿Cuánto sabían los futuristas?

Yo conozco un maleficio cuando lo veo, Hagrid. Lo he leído todo sobre ellos. ¡Hay que mantener la vista fija y Snape ni pestañeaba, yo lo vi!

Os digo que estáis equivocados —dijo ofuscado Hagrid—. No sé por qué la escoba de Harry reaccionó de esa manera. .. ¡Pero Snape no iba a tratar de matar a un alumno! Ahora, escuchadme los tres, os estáis metiendo en cosas que no os conciernen y eso es peligroso. Olvidaos de ese perro y olvidad lo que está vigilando. En eso sólo tienen un papel el profesor Dumbledore y Nicolás Flamel...

-hablaste de mas- sonrió Lilu-

¡Ah! —dijo Harry—. Entonces hay alguien llamado Nicolás Flamel que está involucrado en esto, ¿no?

Hagrid pareció enfurecerse consigo mismo.

Hagrid caíste te delataste tu mismo- dijo Minerva negando con la cabeza-

Lo siento profesora- agrego el semi gigante

Aquí termina- dijo Ginny- ¿Quién lee?