¡Es viernes! :'D por fin, ¿quién más está feliz por esto? Gracias a todos por sus comentarios, follows y favoritos, ustedes son ¡GENIALES! Está historia no los va a defraudar, ténganlo por seguro.

ENJOY! Esto a penas comienza!

BRING ME TO LIFE

"Sálvame de la nada en la que me he convertido"

CAPITULO 11

Blaine miró a Kurt que estaba viendo la pantalla intensamente, agarrando su camisa tan fuerte, que su cuerpo empezaba a temblar. No podía dejar de preguntarse, si eso, si viendo eso, era autolesionarse.

Kurt ni siquiera parpadeaba. Era como si lo estuviese viendo sólo para torturarse a sí mismo. La fuerza que corría a través de él, en realidad parecía que quería romper la pantalla.

Blaine en realidad no prestaba atención a lo que estaba pasando en la pantalla, sus ojos sólo estaban fijos en Kurt, como si quisiera asegurarse que estuviera bien. Sin embargo no preguntó, sabía que sólo obtendría un comentario rápido o tal vez ni siquiera una respuesta.

Cuando el programa finalmente terminó, Blaine tomó el control remoto y apagó la televisión, porque no parecía que Kurt fuera a hacerlo. Varias veces durante el programa, Blaine había querido agarrar el control remoto y apagar la TV, así que se sintió aliviado ahora que había terminado.

El supo que las cosas más difíciles para él, las había revivido. Lo vio por la forma en que Kurt estaba rígido, su respiración acelerada; pero él nunca apartó la vista de la pantalla.

Fueron las escenas del interrogatorio, la investigación de los cadáveres, y además, bastante extraño, una escena que mostraba a dos personajes besándose y demostrándose amor. Podía ver que Kurt estaba sufriendo, pero nunca se atrevió a apagar el televisor.

Miedoso de mierda.

Bien, si Kurt se quería torturar viendo esto, Blaine no podía detenerlo, ya que no le estaba haciendo daño físicamente.

La pregunta era, ¿por qué Kurt le pidió a Blaine que se quedara? Blaine tenía la impresión de que a Kurt no le gustaba mostrar sus sentimientos de ninguna forma. Aunque, tal vez pensó que había sido capaz de enmascarar su miedo. Tal vez pensó que Blaine no lo había notado.

La televisión estaba apagada, pero Kurt seguía agarrando su camisa, su pecho se movía rápidamente hacia arriba y hacia abajo al respirar velozmente por la nariz.

- ¿Estás bien? –preguntó Blaine cuidadosamente poniendo el control remoto en la cama, junto a él. No volteó su cabeza para mirarlo, pero asintió, respirando aún más fuerte de lo que a Blaine le hubiera gustado. Odiaba que se sintiera un poco preocupado. – ¿Por qué tienes que ver eso?.-

- Porque me gusta. –dijo Kurt con la voz un poco entrecortada. Estiró las piernas, y las deslizó hasta sentarse en el borde de la cama, sus pies tocaban el suelo.

- No veo cómo lo haces. –dijo Blaine frunciendo el ceño. Las manos de Kurt estaban temblando.

- Bueno, lo hago. ¿Te puedes ir ahora?.-

Blaine parpadeó.

Kurt nunca le había pedido que se fuera. Bueno, excepto la vez que le había gritado a la cara que se largara, porque Blaine había mencionado la palabra padres; pero eso no era lo mismo. Su voz era diferente ahora; no estaba enojado, no estaba fuera de control. Parecía cansado.

- Bueno… –dijo Blaine, ya que no le podía decir que él se quería quedar. Sobre todo cuando Kurt sonaba de esa forma. Tal vez se hubiera quedado si le hubiera gritado. Se levantó y se acercó a la puerta. – ¿Vas a estar bien? .-preguntó, mientras abría las cerraduras desde el interior.

Kurt sólo tarareo un "Humju" Blaine tomó eso como un sí y abrió la puerta.

En realidad no lo quería dejar solo cuando tenía esos problemas, pero sentía que tenía que hacerlo.

Él no sabía cómo podría sentirse Kurt con Blaine tratando de calmarlo y reconfortarlo, así que era mejor salir. El prisionero probablemente se sentiría mejor estando solo.

- Muy bien, hasta luego. – cerró la puerta y le puso llave a las dos cerraduras. Se sentía tan raro ahora, haciendo esto, encerrar a Kurt cuando estaba así. Se sentía como si lo estuviera conociendo, incluso si él no sabía nada acerca de él.

Había puesto llave a la última cerradura, cuando miró a través de los barrotes.

Kurt tal vez pensó que se había ido rápidamente porque tenía prisa, así que se acercó a la cómoda. Blaine miró con curiosidad como abrió el primer cajón, buscando a través de toda la ropa y sacando algo blanco y pequeño.

Lo miró por unos segundos antes de que se lo llevara a los labios y aspirara profundamente con los ojos cerrados.

Kurt dejó el dispositivo e inclinó la cabeza, de inmediato empezó a respirar mejor que antes.

Blaine se alejó en silencio, rezando para que Kurt no levantara la vista y lo descubriera espiando. Pero sus ojos parecían tan cansados y con ansias de dormir, por lo que afortunadamente no vería ni oiría a Blaine dejar el pasillo mucho después de lo que él había pensado.

Blaine no sabía mucho acerca de esa materia, la materia médica, pero él sabía lo que era un inhalador. Cuando estaba en la escuela, un chico en su clase con asma, solía usarlo; pero Blaine sabía que también se podía usar por otros motivos.

Aunque en realidad, eso no era lo que le importaba en esos momentos, porque Blaine sabía que acababa de ver un lado débil de Kurt, que confirmaba que no importaba lo que él quería que la gente creyera… todavía era humano. Él no era una piedra fría como él creía que era. No estaba vacío, sin emociones. Tenía recuerdos que lo perseguían, recuerdos que probablemente lo habían hecho así.

Si sólo Blaine pudiera encontrar, maldita sea, lo que había hecho, sería mucho más fácil unir todas las piezas del rompecabezas. Necesitaba el marco, y luego el resto sería fácil.

Unas horas más tarde, Blaine estaba conduciendo de camino a casa, maldiciendo en voz baja. Hace sólo una hora atrás, su padre le había enviado un mensaje de texto, diciéndole que mañana iba a venir para hacer una visita, ya que tenía algunos asuntos que discutir con el jefe de la estación de Blaine, y por lo tanto podría matar dos pájaros de un tiro. Genial.

James era también un funcionario, el jefe de la estación localizada en Westerville. Blaine supuso que había mucho más que hacer en Westerville, y envidiaba a su padre por eso. Él se hubiera arrepentido por decir sí, a las prácticas en este lugar, si no hubiera sido por un preso de cabellos obscuros, que condimentaba sus días y los hacía mucho más interesantes.

Blaine sabía que James probablemente arrugaría la nariz ante la patética escusa de estar en esa estación de policía, pero el esperó que lo pudiera aprobar cuando escuchó y se enteró que sólo unos días atrás, Blaine había ayudado en un robo a mano armada en el pueblo, con chalecos antibalas y todo eso.

Blaine se estacionó enfrente de su departamento y caminó hacia dentro. Necesitaba limpiar, se dio cuenta tan pronto como entró por la puerta. Por lo menos limpiar un poco de toda esa mierda y lavar los platos, ya que estaba seguro que su padre le diría a su madre cómo vivía. Si no supiera que James definitivamente le informaría a su madre como lucía su departamento, Blaine nunca se hubiera molestado en limpiar.

Bueno, tal vez sólo tendría que limpiar un poco.

Blaine se incorporó y se secó la frente. Miró alrededor, convencido de que ahora lucía presentable; mama feliz.

Eran las cuatro de la tarde, y su padre llegaría en media hora. Estiró sus brazos hacia delante y hacia atrás, mirando a su alrededor, buscando cualquier cosa que pareciera fuera de lugar.

Él siempre había buscado la aprobación de su padre. Ése era el por qué había decidido convertirse en un policía, en primer lugar. Sabía que a James no le gustaría que no siguiera la tradición familiar. No era que encontraba horrible convertirse en policía, pero había otras cosas que en su lugar le hubiera gustado estar haciendo. Como la música, aunque nunca se lo diría a James. Sólo tocaba la guitarra en su tiempo libre, y los sueños que había tenido una vez, tuvieron que ser guardados.

Al mismo tiempo que quería su aprobación, no podía soportar a su padre. Claro, lo amaba. Lo amaba como la mayoría de los niños aman a su padre, pero Blaine y James eran mejor demostrándose su amor desde lejos.

Se sentó en el sofá, y finalmente sus ojos se empezaron a cerrar, y se encontró a si mismo cayendo dormido, exhausto por el ejercicio de limpiar el departamento. Descubrió que se utilizan una gran cantidad de músculos en limpiar, que no se utilizan normalmente, así que su cuerpo estaba confundido.

Soñaba mientras dormía. Soñaba con cabello castaño y ojos cristal, seductoras voces y caricias. Soñaba con suaves manos deslizándose por su pecho, acariciando su cuello. Sintió los labios en su oído, la sensación del calor húmedo, de un piercing en la lengua contra ella. En el sueño, Blaine agarró las caderas de Kurt, y Kurt se reía en su oído, una risa extraña y tranquila. En el sueño, Kurt se apartó y le besó la mejilla. Después sacó de su bolsillo un largo cuchillo de plata. Sus labios se detuvieron en una sonrisa maniaca cuando empuñó el cuchillo hacia él.

Blaine se despertó sobresaltado, jadeando y babeando el lado de la almohada donde estaba acostado.

Su corazón le martilleaba en el pecho mientras se sentaba, instintivamente frotándose el estómago donde Kurt le había apuñalado en su sueño.

Ése había sido unos de los sueños más extraños que había tenido en mucho tiempo, pensó mientras se frotaba el cuello, que le dolía por haber dormido en un ángulo extraño.

Eso estaba mal en todas las maneras que lo podía describir.

Sabía que no estaba bien tener sueños como esos acerca del prisionero.

Y no era nada bueno que él aún pudiera sentir sus labios sobre su piel.

Blaine no sabía por qué estaba más preocupado; el hecho de que su sueño había sido sexual o el hecho de que Kurt le había apuñalado con un cuchillo. Sabía que esa parte estaba mostrando su paranoia, la parte no cuerda que le hablaba. Sin embargo, la parte sana, fue dominada por la curiosidad y no tenía nada que decir a eso. Blaine iba a llegar hasta el fondo del misterio del prisionero 815, aunque tuviera que enfrentarse con la intensa personalidad de Kurt.

Teniendo apenas tiempo para deshacerse de los recuerdos del sueño, el timbre sonó, y James estaba en la puerta, todo sonrisas y dándole a Blaine un cordial abrazo y diciéndole que le había gustado lo que había visto del pueblo hasta ahora.

- Pequeño.–aseguró -pero acogedor. A tu madre le gustaría.-

Blaine lo hizo pasar a través de la puerta, con las manos sudando. ¿Era su apartamento muy pequeño? ¿Era la pintura demasiado pálida? Trató de encontrar lo fallos antes que su papá, así no le cabrearía tanto, y tal vez quedaría en buenos términos con la visita de su papá.

Aunque sabía que los cerdos aún no volaban.

Por suerte, James no comentó de ninguna cosa, excepto por el hecho que todavía no tenía novia, y tal vez debería empezar a buscar una, pero Blaine logró callarlo, diciendo que prefería centrarse en el trabajo, que en este momento era su prioridad.

- Así que estaré en la estación, para darle un vistazo –dijo James mientras sorbía el café, que Blaine le había dado.- El lugar es agradable. Es pequeño, por supuesto, pero está bien.

- Sí –dijo Blaine rascándose la nuca. – Está bien.

- Le pregunté a tu jefe cómo lo estabas haciendo –continuo James. – Ella me dijo que lo haces bien, un poco rebelde al principio, pero ha quedado atrás ¿verdad? –levantó las cejas y Blaine negó con la cabeza.

Si él supiera acerca de Kurt, pensó y se tragó una risita infantil y rebelde.

Blaine estaba nervioso por el hecho de que su padre iba a ir con él al trabajo al siguiente día.

Había dormido en el cuarto de huéspedes y ahora conducía detrás de Blaine hacia el trabajo.

Blaine había tenido la esperanza de poder ir a ver a Kurt el día de hoy, pero no sabía si se podría escapar de su padre el tiempo suficiente para que no se diera cuenta. James no podía saber que Blaine estaba visitando al preso más temido del pueblo, y definitivamente tampoco se podía enterar que sentía pena por dicho preso.

James no dejaba de moverse, y eso estaba volviendo loco a Blaine. Había estado caminando; hablando tanto con Puck, Finn y Sebastián de Dios sabe qué. Había estado hablando con el jefe y la Dragón y se había bebido su café.

Y ahora se seguía moviendo.

Blaine estaba tratando de hacer unos papeles que se le habían asignado temprano, pero no se podía concentrar con su padre mirándolo constantemente, sintiendo su respiración en la nuca. Cerró los ojos por unos segundos, después se dirigió a James.

- ¿Tienes que estar allí? –preguntó– me distraes.-

- Sólo veo a mi hijo trabajar. –dijo James levantando las manos.

- Sí bueno, es una distracción.-

James bufó y cruzó los brazos, pero continuó mirándolo y, eventualmente, Blaine no pudo soportarlo más, así que alejó los apeles y se puso de pie.

– Voy a salir a fumar –dijo bruscamente porque sabía que James no lo seguiría si estaba fumando.

- ¿Aún fumas? –dijo James en señal de desaprobación. – Ya sabes lo que tu madre…-

- Soy un adulto –susurró Blaine mientras se ponía el abrigo. – Y deja de meter a mi madre en esto, me dijo que no le importaba que fumara, siempre y cuando no lo haga bajo su techo.-

James no dijo nada a eso, sólo frunció los labios. Blaine cerró los ojos por dos segundos. – Muévete.-

Frunció los labios, pero se hizo a un lado.

- Tengo mi reunión ahora, de todos modos –dijo él, y Blaine gruñó como respuesta cuando pasó a un lado de su padre. Pero en lugar de seguir hacia delante, dio un giro brusco, y se apresuró a subir las escaleras.

Visitar a Kurt, podría retirar a su mente de su irritable padre, y su reunión podría durar mucho menos, esperando que Blaine pueda llegar a tiempo.

Llamó a la puerta metálica y miró por los barrotes. Kurt estaba acostado en su cama, leyendo un libro, y al momento en que lo dejó, Blaine ya había abierto la puerta y entrado en la habitación.

- Te estás volviendo más valiente.- Kurt reflexionó y se sentó, colocando su libro en el interior del cajón de la mesita de noche. Estiró los brazos sobre su cabeza, cerró el cajón de la mesita con un pequeño clic. – Dime, ¿no tienes trabajo que hacer?.-

- Papeleo, sobre todo –dijo Blaine sentándose a la mesa, pasando su mano sobre su cabello. – Pueblo pequeño, no hay mucho que hacer, más que eso.-

- Es una lástima. –dijo Kurt y Blaine negó con la cabeza.

- Sí. O, no. No puedo caminar deseando que algo terrible ocurra, ya sabes. No está bien.-

- Peleas de bar –dijo Kurt inclinando la cabeza. – Puedes desear peleas de bar. O niños que roban en la tienda de dulces.-

Blaine se echó a reír, las labios de Kurt se curvaron en lo que podría llegar aparecer una sonrisa. – Hazlo, entonces.-

Blaine miró a Kurt más de cerca, Kurt parecía mejor, mejor que anoche cuando Blaine había visto lo que probablemente había sido un ataque de ansiedad. Se le veía cansado, aunque, las líneas de carbón bajo sus ojos, eran gruesas, probablemente para ocultar las ojeras.

- La verdad es que me estoy escondiendo. –dijo Blaine después de un rato, Kurt inclinó la cabeza hacia un lado con el seño fruncido, una señal de que quería más detalles.

– De mi… –se interrumpió, recordando lo que había pasado la última vez que había mencionado la palabra Padres. Kurt se había llenado de cólera, y no quería que eso volviera a suceder.

Pero Kurt no dio marcha atrás. – ¿Tu…?-

- Mi padre –dijo Blaine nerviosamente, mientras veía de cerca la reacción de Kurt.. Por suerte, no fue como la última vez, no fue violento, sólo un poco más que una sutil contracción. Tal vez, esta vez se había preparado más para eso.

- Oh –fue todo lo que dijo, sus ojos vacilaron un poco. – ¿Por qué?-

- Es molesto –dijo Blaine arrugando un poco la nariz. – Sólo está de visita por alguna reunión. Está constantemente dando vueltas alrededor de mí, viendo cómo trabajo. –resopló Blaine– es más distracción que otra cosa, no puedo hacer nada.-

- ¿No te agrada? –quiso saber Kurt, mientras se levantaba de la cama para sentarse a la mesa, enfrente de Blaine.

- No es que no me agrade –dijo Blaine, y Kurt apoyó su barbilla en sus manos. – Es sólo muy irritante. Estamos mejor separados, que juntos. Cuando aún vivía en la casa, nos peleábamos todo el tiempo.-

- ¿Por qué?.-

Blaine miro a Kurt, que lo estaba mirando por primera vez interesado por el tema de conversación.

- ¿Por qué peleábamos? Uh… –se recargó en la silla, tratando de encontrar una respuesta satisfactoria. – No lo sé realmente, creo que nuestras personalidades no hacen clic.-

Kurt no parecía satisfecho con eso. – Pero ambos son policías, ¿cierto?.-

- Sí –confirmó Blaine.

- Entonces, tienen que tener algo en común.-

- Es cosa de familia –dijo Blaine y Kurt se estremeció de nuevo, pero encontró que era mejor no hacer comentarios al respecto. – En cierto modo, me tenía que convertir en policía, en realidad no era mi elección.-

- Si lo odias tanto, ¿por qué no lo dejas?.-

- Nunca dije que lo odiara, Kurt –dijo– y no es tan fácil.-

- Claro que lo es – Kurt se sentó derecho en la silla, no estaba de acuerdo. – Pero si tú en realidad no quieres estar aquí, ¿en dónde quieres estar?.-

- Bueno, no te rías de mí –advirtió Blaine. Los ojos de Kurt brillaron de curiosidad y Blaine se frotaba el cuello. Kurt no se reiría de él, incluso aunque quisiera. Kurt simplemente no se río. – Siempre quise ser músico. –confeso– toco la guitarra.-

Kurt parpadeo.

- ¿Enserio? Wow, no lo puedo imaginar, lo siento. – ladeó de nuevo la cabeza, entrecerrando los ojos hacia Blaine, como tratando de imaginarlo como músico. – No, no lo puedo ver.-

- Sí –Blaine bajó la cabeza. – Yo tampoco, en estos días.-

Se quedaron en silencio por unos momentos. Blaine tocó un punto quemado que estaba en la mesa y Kurt tamborileó con las uñas en la superficie de ésta.

- El viejo chef está de vuelta –dijo Kurt de repente, sacando a Blaine de sus sueños de estrella de rock, en los que se había sumergido después de la conversación. – La comida es comestible de nuevo.-

- Oh, eso es bueno –dijo Blaine, lo que significaba que él no tendría que ir allí y demandar mejor comida, por sí mismo.

- Sí, ¿sabías tú…? Quiero decir, ¿fuiste tú...?. –los ojos de Kurt buscaron una respuesta en el rostro de Blaine.

- No, yo no. –respondió Blaine. – Lo iba a hacer, pero ahora parece que ya no hace falta.

- ¿Por qué te preocupas tanto de todos modos?.-

Blaine cruzó los brazos sobre su pecho y succionó su labio inferior con la boca.

- Porque tú no eres tan malo como piensas que eres.-

Kurt no apartó su mirada de la de Blaine.

- Tú no sabes eso.-

- Sin embargo, no puedo ver a través de ti. –añadió y Kurt levantó la ceja– pero todo el mundo tiene algo bueno. No sé por qué ocultas el tuyo.-

- No hay nada bueno que ocultar.-

- Yo no lo creo.-

Se miraron el uno a otro en silencio por unos instantes, creando la misma lucha de mirabas, que se había creado antes. Esta vez nadie rompió el contacto visual, hasta que ambos escucharon un ruido que provenía del final del pasillo.

- ¡Mierda! –Blaine se levantó se la mesa y corrió hasta la puerta, mirando por los barrotes. Podía escuchar pasos pesados y el ruido de unas llaves, hasta que vio a Finn.

Estaba patrullando, al parecer para ver si todo estaba en orden, porque se paraba en cada celda, mirando en el interior, antes de caminar a la siguiente.

– Mierda, maldición –murmuró Buscando, buscando desesperadamente una salida.

- Oh, por el amor de Dios –escuchó decir a Kurt, antes de que lo jalara dentro de una pequeña y obscura habitación.

– Sssh –le susurró Kurt al oído, aferrándose todavía a la parte anterior de su camisa. Los dos se quedaron inmóviles y callados hasta que escucharon a Finn detenerse en la celda de Kurt, luego al final del pasillo y de vuelta, para terminar cerrando la puerta detrás de él.

Blaine exhaló profundamente. No sabía dónde se estaba resguardando, Kurt se acercó a un punto al lado de su cabeza y encendió las luces, así Blaine pudo ver que estaban en el baño.

- Eres pésimo bajo estrés –dijo Kurt sonando divertido– sólo te quedaste de pie paralizado, maldiciendo en tu cabeza, hasta que el tipo viniera y te descubriera.-

- Eso no es cierto.-

Kurt sólo levanto una ceja. – No deberías bajar todavía –dijo– desde que no te ha visto, se ha de estar preguntando en dónde has estado..-

Por supuesto que Kurt tenía la razón, Blaine suspiró.

- Tú sabes… –empezó Kurt, y fue entonces cuando Blaine se dio cuenta de que no se habían movido, todavía estaban de pie, cerca, muy cerca. Podía oler el champú de Kurt, era de frutas, lo que no le convenía en absoluto, pero olía muy bien. – Tú sabes, yo quería cantar.-

Blaine no dijo nada durante unos largos segundos, Kurt nunca, y quería decir nunca, hablaba de sí mismo, su propio pasado, en absoluto. No sabía que decir, no quería espantarlo y hacer que se cerrara de nuevo. Eligió decir un simple – ¿Ah, sí?.-

- Humju –confirmó Kurt, con los ojos fijos en la pared que estaba al lado de la cabeza de Blaine. – Yo solía cantar. –repitió, tan cerca que su aliento flotaba como un fantasma sobre los labios de Blaine – Todo el tiempo. Algunos dijeron que era una mierda, algunos dijeron que era muy bue…-

Si Blaine hubiera sabido lo que iba a hacer después, se hubiera detenido y marchado.

No se detuvo porque se dio cuenta que estaba besando a Kurt, probando el sabor de su lengua, y para entonces era demasiado tarde. Había estado tan cerca, que había necesitado apenas, apoyarse en nada.

¿Habrá sabido Kurt que él iba a…?

Empezó a intentar alejarse, pero Kurt agarró la parte posterior de su cabeza y se aferró con un férreo control, su lengua recorría la boca de Blaine, mientras lo apretaba más cerca de él.

La alarma estaba sonando en la cabeza de Blaine. Era ruidosa y gritaba, al final se las arregló para hacer palanca en las manos de Kurt para que lo soltara. Le dio la vuelta con fuerza y lo presionó contra la pared, clavando sus manos a su espalda.

-Eso… –susurró Blaine con dureza, reforzando su control sobre los brazos de Kurt, pasó la línea.

- Tú me besaste –Kurt jadeó, luchando un poco contra la pared. – ¿Te gusta lo rudo?. –arrastró las palabras, lanzando a Blaine una mirada oscura sobre su hombro, quien lo dejó ir ya que la mirada le quemaba. Dio un paso atrás, con los ojos bien abiertos.

Kurt se dio la vuelta lentamente, frotándose las muñecas. Sus ojos azules se volvieron más obscuros y peligrosos, Blaine se preguntaba qué demonios acababa de hacer.

¡OH MI DIOS! Amé este capítulo! Fabuloso ¿no lo creen? :DD Ojala puedan pasar la voz sobre este fic (:

Nos vemos el domingo! Espero sus reviews y/o preguntas 3 ABRAZOS!