Sé que parece algo confuso, pero la idea estaba en mi mente…quería hacer un papel invertido de Naruto, así que escribí una historia que no me convenció del todo…así que dando vueltas una y otra vez, esto fue lo que apareció.

Naruto no me pertenece.

La historia cambia

En capítulos anteriores:

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..

...

-¿Guerra?-

-No creo, es muy molesto y tedioso…usaremos un plan más sutil-

-¿Sutil?-

-Ya lo verán, por ahora centrémonos en Sabaku No Gaara y la jinchuriki del Kyubi…se reunirán en poco tiempo y sería divertido jugar con ellos-

-Bueno la última vez Itami perdió sus brazos por jugar-

Apenas termino de hablar Kaze, un cuchillo rozo su mejilla y la mirada fulminante de Itami se posó sobre él.

Trago pesado.

-La próxima vez yo matare personalmente a esa maldita puta-gruño Itami con un aura aterradora.

Kaze trago pesado nuevamente y giro nervioso a otro lado.

-SILENCIO-ordeno su amo.

Obedecieron.

Pronto una imagen hecha de agua se formó frente a ellos hasta tomar la forma de un niño pelirrojo y de mirada enojada.

-Solo concéntrense en Sabaku No Gaara…su venganza llegara en unos años-

-Hai-

...

..

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Capitulo diez: Lazos

Su cuerpo estaba tenso.

Su mirada fija en el plato de ramen frente a él.

Sus manos no dejaban de sudar.

Y por un carajo no podía decir una sola palabra.

Namikaze Naruto hijo del actual hokage y la misma habanera sangrienta, el chico alegre que siempre corría por todos lados con una sonrisa en su rostro, el mismo chico que era el mejor amigo del cubito de hielo alias Sasuke, el devorador de Ramen y de los mejores alumnos de la academia.

Ese chico.

Ahora mismo estaba en shock.

De reojo miro a su derecha y noto como su acompañante sorbía lentamente el ramen sin darle mucha importancia.

¿Cómo lo hacía?

Bueno para Hinata Hyuga no debía ser muy importante su presencia.

¿Cómo habían terminado de esa manera?

..

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El día siguiente serían los exámenes chunin y estaba tan emocionado por el hecho de convertirse en uno que parecía que vomitaría arcoíris. Su madre tenía que ir a ver a su padre y su hermana Menma estaba al cuidado de la madre de Sasuke, así que sin opciones de comida al menos que confiara en Jiraiya quien había llegado a la aldea de visita y ya estaba de fiesta…al final prefirió ir a cenar en la noche Ramen a Ichiraku, el mejor lugar del mundo para su familia.

Estaba tan feliz por los exámenes y tan excitado…que por un minúsculo momento olvido su preocupación por Hinata.

Sentía que algo raro pasaba a su alrededor, algo que involucraba muchas cosas.

Pero debían ser tonterías.

Su padre jamás permitiría que algo malo pasara, el protegería a la aldea y a su familia.

Fue cuando entro a Ichiraku que todas sus neuronas murieron, frente a él estaba Hinata comiendo algo que Teuchi le había puesto hace un tiempo. Estuvo tentado a marcharse y dejarla sola, pero no tenía tanto dinero como para ir a otro lado y tenía mucha hambre.

Temeroso se sentó con una silla de separación y ordeno algo.

Hinata no volteo a verlo en ningún momento.

Y un tenso silencio le provoco que no disfrutara bien de su primer plato de ramen.

-¿Naruto conoces a Hinata-chan?-consulto de pronto Teuchi cansado del silencio incómodo y extraño por parte de Naruto.

El chico se ahogó con la comida.

Bueno conocerla era una verdad, aunque realmente no había compartido mucho intercambio de palabras con ella, solamente hace algunos años por alguna extraña razón del destino termino asistiendo al cumpleaños de la niña y la había visto sonreír, sintiendo una extraña conexión con ella que no podía explicar. Después de aquello solo habían intercambiado una que otra palabra en forma de saludo, aunque realmente se culpaba a su extraña timidez que salía al lado de la chica.

No tenían alguna relación aparte de ser conocidos.

-Hai-respondió sin decir más.

No es como si hubiera más que decir.

-Ya veo-murmuro Teuchi.

Luego se excusó de forma tonta y se fue a revisar si la gallina había puesto un huevo. Naruto tuvo la seguridad de que volvería en poco tiempo para remplazar su bol con otro lleno en cualquier momento.

Vio de reojo como la chica seguía comiendo y un extraño impulso le hizo querer hablarle.

-No sabía que te gustaba el ramen-

Tema de conversación tonto…pero no sabía cuándo podría volver hablar normalmente con ella a solas.

Incluso pensó que no le contestaría.

-Cuando era niña y vivía con Obito tome la costumbre de cenar Ramen aquí cuando quedaba en casa sola…ahora comprendo que me recordaba a un ser querido-contesto abiertamente sin voltear a verlo.

Naruto pestañeo sorprendido.

Era bien conocido que la vida de Hinata…bueno solo era de Hinata. No había alguien que no comentara sobre el extraño comportamiento antisocial de la niña y que rumoreaba se venía viendo desde que vivía con el clan Hyuga. Se preguntó por qué se habría sincerado con él, porque algo en su interior le decía que ella no mentía.

¿Un ser querido?

Se preguntó si alguien del famoso clan Hyuga aparte de Hinata habría ido a comer a un lugar humilde como este.

-El ramen es delicioso yo siempre vengo a comer aquí cuando estoy solo, como si estuviera en mis venas comer ramen…supongo que es porque a mis padres también les gusta mucho dattebayo-añadió él para no dejar morir la conversación.

Se felicitó al ver una leve sonrisa nacer en el rostro de la chica que seguía comiendo.

Pero al desaparecer esta…se quedó en silencio nuevamente. Para alguien que le era fácil hablar con cualquiera, era frustrante el sentir una extraña pared invisible con Hinata.

¿Por qué no podía abrirse con ella?

-Mañana serán los exámenes Chunin-hablo ella sacándolo de sus pensamientos.

Volteo a verla sorprendido de que supiera eso, ella siendo ya una Chunin debería restarle importancia a un asunto como ese. El ambiente se volvió algo pesado y Naruto vio la mirada fría de la chica en su plato vacío de comida.

-Ten cuidado-murmuro Hinata.

Siguió viéndola sin comprenderla.

¿Qué rayos le pasaba a esa chica?

Siempre tratándolo con indiferencia al igual que los demás, ignorándolo, pasando sobre él como si no existiera. Sin duda ahora frente a él no parecía haber algo de la usual Hinata Hyuga, ahora tenía una chica que parecía preocuparse por él.

¿Quién era Hinata Hyuga?

Algo dentro le dijo que probablemente la chica no sabría también esa respuesta.

-No te preocupes por mí, estaré bien Dattebayo-respondió con su usual sonrisa.

Pero supo que hizo mal.

O no tan mal.

En ese momento que termino de hablar, Hinata volteo a verlo con los ojos abiertos y entablando contacto visual por primera vez en meses. Y fue ahí cuando se dio cuenta que algo había cambiado en la chica, ya que en ese momento sentía una extraña aura rodeándolos, como si fueran los únicos que existieran y nadie más pudiera entrar en esa extraña burbuja creada.

Sus ojos.

Los ojos que ella poseía estaban llenos de algo que no comprendía.

-¿Hinata?-dijo su nombre extraño.

-¿Por qué?-respondió ella con voz ahogada.

Ambos seguían mirándose a los ojos…que era el extraño sentimiento en el pecho de Naruto y por qué se había sonrojado al verla a los ojos.

Fue Hinata quien rompió la pequeña burbuja que se había cruzado.

Con rapidez la chica puso un dinero en la barra del local y salió con grandes pasos del lugar. Con rapidez Naruto la imito (dejando también dinero en la barra) puede que no estuviera lleno aun, pero no podía dejar a la chica sola, corrió hasta alcanzarla y la sujeto del brazo con pánico. Un extraño sentimiento en su interior le impedían dejarla sola de nuevo.

Detuvo sus pasos a mitad de la calle ante ese pensamiento.

¿De nuevo?

Ignoro su mente cuando vio que ella volteaba a verlo con lágrimas en los ojos.

-¿Estas bien?-pregunto sin soltarla del brazo.

Su mano parecía querer hervir del calor que le provocaba el tener un contacto directo con la piel de la chica, pero no pensaba soltarla por nada del mundo.

Fue ella quien se soltó con fuerza y ambas manos taparon su rostro que no dejaba de soltar lágrimas.

-Tus palabras…son iguales a las de él…lo mismo que me dijo antes que lo mataran…-murmuro antes de ahogar su voz en sollozos.

Algo dentro de Naruto se movió incomodo ante la palabra él. Después de procesar todas las palabras de la chica, pudo comprender que alguien importante para ella había muerto e irónicamente él había usado palabras similares causándole que llorara. Apretó los puños intentando pensar en que decir y ayudarle.

-Yo no voy a morir-dijo rápidamente.

Se golpeó mentalmente…"La idea era decir lo siento dattebayo"….debido a que esas palabras detuvieron el llanto de la chica y volteaba a verlo furiosa.

Otra vez metió la pata.

-No entiendo esto, tu conciencia debe ser diferente…fue otro tiempo y otro lugar…¿Por qué puedes repetir sus mismas palabras?-

Decir que Naruto estaba detrás de un palo perdido era poco.

Hinata bajo la cabeza y con una mano limpio sus lágrimas con fuerza.

-No entiendo nada-murmuro.

-Yo tampoco-acepto Naruto confundido.

Los dos se vieron directamente.

La calle vacía de gente, la soledad de un callejón que era el atajo para ir a su departamento con Obito, un extraño gato que observaba todo algo adormilado y la luna junto a sus estrellas fueron las únicas que escucharon como ambos niños soltaban carcajadas.

Hinata al final había actuado nerviosa y soltado carcajadas para no llorar, Naruto la siguió al no comprender nada.

Así fue durante algunos minutos.

Luego de eso ambos se detuvieron al ver que estaban arrodillados en el suelo y se voltearon a mirar algo agitados por tanto reír.

Que cosa más ridícula.

-¿Yo te hice algo Hinata?-pregunto Naruto llamando su atención.

No comprendió.

-Siento…como si siempre intentaras alejarme-

-Gomene-

-¿Are?-

-Tienes razón, siempre intente alejarme de ti por miedo y por qué no se cuanto pueda contenerme…lo mejor sería solamente verte feliz de lejos-

Por segunda vez en la noche no comprendió lo que la chica quería decirle, pero el verla viendo al suelo con mirada triste y con ojos rojos de haber llorado, lo impulsaron para tomar la mano de la chica y que esta lo viera sorprendido.

-Quiero ser tu amigo dattebayo-grito Naruto con convicción.

Y nuevamente Hinata soltó lágrimas.

Parecía apretar su cuerpo tenso queriendo negarse.

Luego lloro nuevamente.

Lloro…

Lloro con un llanto que le dolía a él también.

..

.

Lloro antes de asentir y regalarle una sonrisa.

Y fue esa noche, en medio de un callejón y totalmente desconcertado sin comprender nada, fue esa noche que Hinata por fin había dejado de alejarse de su lado.

Noto como un pequeño ladrillo había caído de la muralla que la chica había puesto entre ambos, pero con el tiempo el haría lo posible por destruirla toda.

Ya que había descubierto algo esa noche que lo aterraba.

Hinata le gustaba…le gustaba tanto que comenzaba a asustarse…pero a la vez emocionarse de que la chica lo había aceptado como amigos…

Por ahora.

OoOoOoO

Ese día no era de los mejores que había tenido Uchiha Obito, primero podemos regresar al día anterior y como Hinata llego bastante tarde con una leve sonrisa sospechosa, si bien Kurama parecía enterado de algo se negaba a decirlo. Levantarse temprano ese día para ser un puto observador de los exámenes chunin no era lo mejor que podía hacer, pero los otros tres (Hinata, Kurama y Itachi) le habían dicho que sería más fácil tener observadores dentro del examen para saber que sucedía.

Paso todo un día rogándole a su sensei que le permitiera participar como observador en los exámenes.

Algo confundido lo permitió.

Los otros también habían buscado algo que hacer.

Itachi estaba patrullando los alrededores, habían convencido a Minato de que aumentar la seguridad no era mala idea y el Uchiha junto a varios ANBU mantenían una distancia prudente con la aldea en busca de alguna anomalía.

Hinata había sido obligada por él a tomarse el día libre, o eso pensaban los demás, realmente estaba en el monte de los kages en espera de que algo se le pasara a su byakugan para avisarle.

Hiro estaba entre los Jounin que vigilarían el recorrido del bosque de la muerte de los novatos, había estado entrenando mucho estos días para su examen ANBU en cuatro meses.

Daisuke…

Sus ojos se entrecerraron con sospecha.

Le había preguntado a Itachi y este le había dicho que Daisuke estaba teniendo un entrenamiento difícil en medio del clan Uchiha con el padre de Sasuke, tal parecía que su tío tenía intención de incluirlo en la policía Uchiha…algo muy sospechoso y preocupante.

Volvió a su realidad.

Si bien él no era quien lo dirigiría, quien lo haría sería Ibiki Morino…rio divertido de la pobre suerte de los miserables bastardos que lo tomarían…su deber seria solamente el de observar a los niños y decir quien pudo copiar de manera menos visible.

Su sharingan reprobaría a todos se ser necesario.

Suspiro aburrido al ver a los chicos entrar por fin a la sala correcta.

Pero los ignoro a todos.

Se concentró en ver como el equipo de Kakashi ya había llegado, también el trio Ino-Shika-Cho y el equipo de Kurenai, los nueve novatos. Entre otros pudo ver como el equipo de Guy también llegaba, aunque realmente tanto la chica de las armas como la mini copia de Guy no le importaban mucho en ese momento…su visión se centró en Neji de inmediato.

Hinata le había contado su pasado con su primo.

Todo.

Después de investigar un poco descubrió que el padre de Neji seguía con vida y era buen amigo de su hermano gemelo, el niño quien debió haber sido el protector de Hinata ahora cuidaba de su hermana menor, pero sin odio de por medio.

Recordó vagamente como la niña había hecho todo lo posible por no toparse con nadie de su familia.

Le había preguntado el ¿Por qué?, él mismo con una nueva oportunidad había disfrutado de tener a sus amigos de vuelta y más de ver a Rin con vida.

Pensó que Hinata al recobrar su memoria y no tener una neblina en su mente iría corriendo a su familia, era comprensible que antes teniendo todo borroso no lo hiciera…debería hacerlo ahora.

Pero ella solo respondió un…

"-Si vuelvo con ellos, solo los perjudicaría por el Kyubi, ahora sin mí son felices y sin duda yo caería en el amor que se me fue negado y no lograría mi propósito-"

Suspiro aburrido recordando el vacío en el rostro de Hinata.

Si bien ella en un pasado solo pensaba en salvar al rubio idiota, ahora entre sus hombros tenía el deseo de rescatar a sus amigos de una muerte segura.

-Vaya idiota-gruño para sí mismo.

-¿Qué dijiste Obito?-pregunto Rin confundida a su lado.

La única forma en que Minato había aceptado que él estuviera en los exámenes Chunin era si Rin iba como su niñera.

En la última misión con Kakashi y Rin, realmente fue una estúpida misión clase D de ayudar a unos granjeros con su cultivo en otra aldea, al principio discutían por todo y Rin no dejaba de reprocharle que para él Hinata fuera más importante ahora que su ex-equipo. Si bien era cierto intento explicarle a Rin todo lo que había pasado (censurando el hecho de tener recuerdos de su vida pasada en otra dimensión o futuro alterno que trataban de cambiar), si bien no quedo convencida, Kakashi le ayudo a recapacitar en su trato con la niña.

Obito diría que Rin tenía celos de Hinata.

Pero dado que su amiga siempre amo a Kakashi esa teoría era tan estúpida que la descarto.

Al final volvieron a ser "amigos" y todo estaba en paz, aunque la castaña seguía dudando de la niña, al menos ya la trataba.

¿Kakashi?

Él idiota era lo de menos, el no parecía importarle mucho la niña y la trataba indiferentemente, el lunar que ocultaba en su rostro era más importante que la niña. Después de todo Rin y él lo habían visto antes de ser equipo por error…pero eso era otra historia.

Volvió a la realidad al ver una cabellera roja entrar al salón.

Se tensó al ver los ojos fríos y oscuros de Sabaku No Gaara.

Esto sería problemático.

OoOoOoO

Camino a paso lento por la aldea y de manera aburrida, Obito le acababa de informar que los chicos ya estaban en la prueba del bosque de la muerte y él junto a Rin estaban esperando la llegada de algún equipo al lado del hokage. Las horas habían pasado con velocidad y la tarde se abría paso en la aldea.

No debía preocuparse.

Según sus recuerdos el posible ataque ninja principal fue en el torneo que se hicieron después…aunque la llegada del kazekage le era perturbadora.

Las cosas no sucedían como recordaba.

Vio como un ave se posaba frente a ella, era pequeña y de color negro que no llamaba mucho la atención.

Obito.

"Muchos participantes llegaron como pensábamos, los nueve novatos y el equipo de tu primo están aquí.

Obito"

Frunció el ceño.

Todo estaba pasando muy rápido… ¿Ya habían pasado las 24 horas?

Mientras daba la vuelta a una esquina con el papel frente a ella, no observo bien que una persona también iba en su dirección y ambos terminaron chocando. Molesta alzo el rostro con frialdad y lo cambio al ver con quien se había topado.

Jiraiya.

Pestañeo varias veces…no recordaba haberlo visto antes…vaya había olvidado que estaba con vida en este tiempo.

El parecía sorprendido por verle durante unos segundos, aunque luego sonrió y se agacho hasta estar a su altura, por inercia lo vio de forma sospechosa. Luego vio cómo su cara se volvía seria durante un segundo y desviaba levemente los ojos a la derecha, siguió su mirada confundida.

Quedo helada.

Unos ojos blancos la miraban fijamente.

Bueno dos pares de ojos blancos.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había visto a su madre, pero su rostro parecía tener más vida que cuando ella vivía con ellos, su cuerpo estaba cubierto con un hermoso Kimono y su rostro mostraba una gran serenidad. Junto a su madre pudo ver como su pequeña hermana Hanabi la miraba fijamente, con ropas de entrenamiento y actitud superior que le recordó tanto a su pasado.

Eso no fue lo peor.

Fue ver el enorme abultado vientre de su madre…estaba embarazada.

Dada su posición su madre no podía verla y solo miraba la espalda de Jiraiya, en cambio su hermana menor la veía confundida.

Ella cerro los ojos y bajo la mirada al suelo.

Cobarde, grito su mente.

-Así que tú eres la pequeña Hinata Hyuga, mi ahijado habla mucho sobre tú-comento Jiraiya tomándola por el brazo de manera rápida.

Fue un segundo y ya no estaba en la calle principal de Konoha, ahora estaba en medio de algún tejado no lejos de la calle, pero si lo suficiente para que su madre y hermana no la vieran.

Estaba impactada.

Su mirada se perdió en el cielo e ignoro a Jiraiya sentado a su lado, por alguna razón tenía muchísimas ganas de llorar…había pensado que su madre moriría como en su tiempo, pensó que encariñarse con alguien que moriría no tenía sentido…pero en ese momento solo quiso correr a abrazarle.

Su hermana estaba enorme, le daba mucha ilusión entrenar con ella y enseñarle tanto.

Y tendría otro hermanito.

¿Cómo sería?

¿Cómo se llamaría?

¿Sería niño o niña?

No pudo detener las lágrimas en su rostro y se tapó su cara con ambas manos. Joder putos sentimientos que le hacían sentir tan mal, ya comprendía que la forma de ser de los Uchiha no era tan mala…los sentimientos apestaban.

-Sé que quieres llorar, pero ahora no tenemos mucho tiempo para eso-comento Jiraiya con seriedad.

Volvió a la realidad.

Ese hombre la había ayudado.

¿Por qué?

¿Cómo sabía que ocupaba salir de ahí?

Lo miro fijamente olvidando el dolor de ver a su madre.

-¿Cómo…?-

Jiraiya sonrió, una sonrisa que parecía iluminarse cada vez más…pero era literal. Del cielo había una enorme piedra flotante y de ella varias partes se desprendían con fuego en dirección a la aldea. Quedo en shock y vio como la sonrisa de Jiraiya se hacía algo nostálgica mientras el primer meteorito caía en una parte alejada de la aldea y sacaba gritos de los ciudadanos.

-Creo que haber muerto contra Pain si fue de ayuda-susurro con melancolía.

Los ojos de Hinata se abrieron.

Jiraiya también poseía sus recuerdos.

-Pero ahora no tenemos tiempo para eso, una invasión es cosa seria-dijo Jiraiya con seriedad al ver mas gritos en todos lados.

Hinata lo tomo del brazo impidiendo que se fuera.

-¿Qué significa esto?-dijo de manera seria y enojada.

-Significa que no queda mucho tiempo para irnos a entrenar Hinata, mi deber ahora es ayudarte con el Kyubi…ya me explicaras que está sucediendo aquí-dijo dándole un leve coscorrón en la cabeza y luego desapareciendo.

¿Entrenar?

Ladeo su cabeza y empezó a correr en dirección a la calle principal de nuevo. Su madre y hermana aún estaban en medio del fuego cruzado y cada vez caían mas meteoritos en todas direcciones.

-Te prestare algo de chacra, pero no mucho por si debemos luchar aun con Gaara-hablo Kurama en su interior.

-Hai-dijo sin pensarlo.

Rápidamente una extraña aura roja comenzó a rodearla como un manto, sus ojos se volvieron algo rojizos y su pelo se levantó de forma sospechosa, detrás de ella una cola de chacra le informaba que había liberado solamente una cola de las nueve que poseía Kurama.

En su entrenamiento llego a liberar tres colas sin problema, después de estas había una posibilidades que quemara su cuerpo si se excedía. El chacra rojo le hacía ir más rápido, tener más fuerza y lo mejor es que mejoraba mucho su vista.

Así que eso fue lo que le sirvió para ver como su madre tenía una Kunai en su mano y ocultaba a Hanabi tras de ella, era una total irresponsabilidad dejarlas salir sin guardias. Un meteorito se acercaba a ellas y estaba por darles.

-ABAJO-grito con voz distorsionada.

Todo pasó en cámara lenta.

Su madre volteo a ver sorprendida en dirección a su voz, sus ojos se mostraron incrédulos al verla y su boca articulo su nombre.

Lo ignoro.

Con sus hilos de chacra logro hacer polvo el meteorito y salto sobre ellas tirando a un ninja vestido de negro que intentaba dañarle. Fue en ese momento que sintió una gran cantidad de presencias desconocidas y supo que aparte de los meteoritos estaban en medio de un ataque.

Dio un giro antes de caer nuevamente al suelo.

Vio como todo a su alrededor era un caos.

-Hinata-murmuro su madre con asombro.

La vio de reojo y noto una chispa de angustia en sus ojos.

-Kage bushin no jutsu-dijo haciendo una posición de manos.

Si bien la técnica aun no lograba dominarla como Naruto, pudo hacer una copia perfecta que la miro fijamente.

-Llévalas con el clan Hyuga, estarán a salvo-ordeno y esta asintió.

Estaba por saltar y derrotar a los demás tipos cuando sintió una mano pequeña que la detenía. Giro su rostro y quedo en piedra al ver a la pequeña Hanabi mirarla fijamente con sus ojos blancos, se sintió impura al recordar sus ojos de diferente color e inconscientemente llevo su mano a su ojo gris.

-¿Nee-san?-susurro ella.

Quiso llorar.

Se agacho a su altura y sonrió levemente.

Porque si bien sabía que relacionarse con su hermana probablemente le traería más dolor, no pudo evitar sonreírle ignorando las imágenes en su mente…viendo como su hermana luchaba en una enorme batalla y varios hombres la violaron, como su cuerpo fue mutilado y ella no pudo hacer nada.

-Esta vez te protegeré Hanabi-explico ella con una sonrisa.

Luego salió corriendo.

..

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La batalla se había extendido durante varios minutos, muchos ninja de Konoha estaban luchando y había mandado otra copia para avisarle a Obito sobre el ataque, los exámenes chunin ya se debían haber suspendido. Igualmente los ataques tipo meteorito de la roca sobre ellos no hacían más que aumentar y konoha ya parecía arder.

Apretó los dientes con rabia.

Todo era tan similar a la vez anterior…pero esta vez era diferente.

No lograba dominar bien ese elemento, pero no tenía muchas opciones.

Salto, un salto grande debido a la cantidad de chacra que poseía en ese momento, pero vio como pronto su cuerpo comenzaba a caer por la gravedad. Usando todo su esfuerzo logro hacer una potente corriente de viento bajo su pie derecho que la impulso en el aire.

El viento era un elemento complicado que había estado entrenando, ya que Naruto era el anterior jinchuriki del Kyubi y había logrado controlarlo…Kurama quiso enseñarle lo básico.

-No pienso dejar que todo se repita-gruño ahora aplicando viento a su pie izquierdo.

No ocupo más de unos cinco saltos en el aire para poder llegar sobre la enorme roca.

En la roca habían dos niños.

Un Niño de diez años de cabello rubio cenizo y ojos chocolate, era como un muñequito y su mirada era angelical. Tenía vestido su cuerpo con un pequeño traje de entrenamiento y sus puños vendados ya que estaba mejorando su combate cuerpo a cuerpo.

A su lado estaba una chica de doce años de cuerpo delgado y pelo castaño por sus hombros, sus ropas eran igual de entrenamiento y una venda cubría sus ojos. Su traje de entrenamiento consistía simplemente en short y camiseta que ahora estaban llenos de cortes junto moretones en todo su cuerpo.

Tenso su cuerpo al identificarlos.

-Vaya veníamos tras el jinchuriki de una cola…pero divertirnos con la nueve colas actual también sería divertido-comento el niño divertido.

La niña volteo a verlo.

-Itami no se enojara si no se entera y yo no pienso decirle nada…tú…bueno no creo que digas nada-murmuro Kohaku por bajo.

Hinata se puso en guardia.

-No dejare que me arranques otro ojo-musito Hinata con odio.

Kohaku sonrió macabramente.

-Hana quítate las vendas-ordeno.

La niña asintió. Cuando se quitó las vendas abrió un ojo que tenía horribles cicatrices a su alrededor y en el centro mostraba un perfecto ojo con el byakugan.

Hinata se tensó al ver su ojo.

Luego la niña abrió su otro ojo que mostraba para su horror el rinnengan.

Eso explicaba la enorme roca voladora.

La pequeña se puso frente a ella en posición de batalla.

-Joder-mascullo Hinata.

Con todas sus fuerzas intento correr en su dirección, pero la niña la repelía con el poder de su ojo morado, su byakugan esquivaba las shuriken y cuando se tele transporto atrás de ella dándole una patada que rompió sus costillas…supo que no sería fácil.

-No es divertido-dijo Kohaku con voz distorsionada y grotesca.

Nuevamente estaba perdida.

Lo supo cuando una patada de parte de Kohaku la mando a volar por los aires con una fuerza descomunal digna de Tsunade.

En el aire cerro los ojos.

-Estas bien-dijo alguien a su lado.

Luego sintió unos fuertes brazos que la tenían sujetada y como volaba por los aires. Abrió los ojos sorprendida y se topó con algo que la dejo helada…eran unos ojos rojos con un extraño símbolo en ellos que la dejo sin habla.

-¿Mangekyō sharingan?-pregunto sin creerlo.

Pero al ver bien quien la tenía de brazos no pudo más que quedarse en piedra.

-DAISUKE-grito incrédula.

El chico le sonrió encantadoramente y luego volteo a ver de manera fría a los dos chicos. Un extraño esqueleto enorme comenzó a rodear a ambos chicos y Hinata lo miraba totalmente incrédula al ver el color azulado en él.

-¿Creen que yo dejaría que lastimaran a mi hime-san?-pregunto incrédulo el chico.

¿Hime-san?

De reojo pudo ver la mirada psicópata de Kohaku crecer y los ojos sin expresión de Hana.

-Vaya esos ojos me harán explotar-dijo Kohaku con una sonrisa perversa y mirada llena de emoción.

Sonrisa que Daisuke imito…

La pelea estaba por empezar.

Continuara…

No sabía que escribir después...así que tendrán que esperar el próximo capitulo para saber que rayos pasa aquí :D Momento Naruhina XD en dos o tres capitulos habra demasiada Naruhina como para hacerlos vomitar arcoiris y se viene ya casi la parte Shippuden

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.

Ultima revisión: 29/10/2015.