Los gritos de desesperación en verdad no la dejaban pensar, en esos momentos sus hermanas eran una panda de inútiles más de carne.

Su cerebro analizaba toda la situación desde diferentes ángulos, intentando averiguar por qué diablos Lincoln no respiraba en lo absoluto, sus cálculos fueron precisos esa solución era básica en sí misma, no existía ninguna razón para que explotara como lo había hecho en primer lugar, golpeando al chico en el pecho con un pedazo de pared en el proceso.

Tenía un minuto pensando, frunció el ceño si su mente no le engañaba y nunca lo hacía, solo tenía tres minutos más antes de que el cerebro de su hermano sufriera algún daño.

— — Tu – grito secamente señalando a Lynn — deja de llorar y ayúdame — casi arrastrando a la deportista logro posicionarla sobre el cuerpo del chico, no es que su hermana mayor pusiera mucha resistencia ante el shock de ver a su hermano inconsciente con un rastro de sangre saliéndole de su garganta.

Agarro a Luna y la coloco de una manera que sostuviera firme el cuello del chico, mientras Lynn verificaba que no tuviera nada roto, Lori llamaba a una ambulancia, y Leni con la ayuda de luan sacaban a las gemelas y a Lily del pasillo.

No había tiempo, tenía menos de medio minuto, frunció el ceño nuevamente, agarro uno de sus bisturís y corto la playera del chico revelando un herida superficial, se arriesgó presiono un poco el pecho del muchacho, si recordaba sus enseñanzas de paramédico necesitaba hacer que sus pulmones reaccionaran.

Casi tuvo que parar una pelea entre Lynn y Lana ante quien le daría respiración de boca a boca, siendo Lori la que tuvo que intervenir al final.

Dos semanas después.

Entro a la habitación del hospital cargando una pequeña bolsa de regalo, la cual contenía un videojuego nuevo, como presente de disculpa para su hermano mayor.

Dejándolo junto a los demás, en la habitación de su hermano mayor, dentro de terapia intensiva con un coma auto inducido.

— Lo siento Lincoln —

Fue lo único que pudo decir ante el cuerpo postrado de su hermano, sintiendo sus lágrimas escurrir violentamente por sus mejillas

— En verdad Lo siento —