Cap 11

- Lo siento, pero yo tengo que hablar contigo primero -le dije a Henry al llegar a su mesa. Miré a Hannah levantando una ceja.- ¿Puedes darle permiso para que hable conmigo?

-Déjala, Kailen -le dijo mi primo sin despegar la mirada del libro y le dio otro chocolate.- Mejor disfruta del espectáculo.

-Pero esque... -abrí el chocolate sin dejar de verlos.- Henry iba a terminar con Hannah.

Antes de que Hannah dijera nada, Henry habló.-¿De qué quieres hablar? -le dio la espalda a su novia para quedar de frente a Clary.

- Pues con esto tal vez tenga más motivos para hacerlo o tal vez piense que no debe hacerlo -le dijo Nick mientras se metía una paleta a la boca.- Tranquila, no pasará de la agresión física.

Señalé con mi cabeza uno de los pasillos entre los libreros de la biblioteca.- A solas -me di media vuelta y pasé junto a nuestra mesa. Les dejé mi cabestrillo y la varita. Me volteé para ver si Henry me seguía.

Henry la siguió, me miró por un momento, me encogí de hombros y fue hasta ella. Me recargué en la mesa.-Agresión física es un término amplio. Cuando tenía siete años me pelié con un niño y le arrojé una regla de metal a la cabeza, se le abrió y me mandaron un reporte.

- Empiezo a creer que eres una chica con la que hay que tener cuidado -rió Nick.- Pero ahora sí temo por Henry, dejó la varita, pero puede usar los dos brazos.

Cuando estuve segura de que nadie nos veía ni nos escuchaba, me volteé y lo encaré.- ¿Qué clase de amigo crees que eres?

-No soy peligrosa, no llegué a cinta negra...mmm... tal vez... no, no soy peligrosa.-Miré la varita y el cabestrillo.- Uno de sus brazos está lastimado... pero dudo que le importe ¿verdad?

Henry suspiró.- Lo dices por lo de hace rato en clase de pociones ¿verdad?

- Creo que ya la empiezas a conocer -siguió riendo.- ¿Hasta qué color de cinta llegaste?

- ¿Por qué otra cosa lo iba a decir? -me puse las manos sobre la cintura.- Kailen necesitaba un amigo y tú, ¿qué hiciste...? ¡Ah, sí! Te largas con tu... prospecto de novia. Gran amigo, ¿no?

-Rojinegra, no me dieron la negra porque tengo que tener mínimo quince años para eso. -recordé que tenía el chocolate, lo mordí.-Llegué a esa cinta el verano pasado.

-Luego fui a buscarla pero no la encontré.-le contestó Henry.

- ¿Y dices no ser peligrosa con una rojinegra? -Nick no paraba de reír.- Tenemos conceptos distintos de peligro entonces.

- Sí, claro. Y yo me voy a tragar ese cuento, ¿no? ¿Y las demás veces qué? Sólo tienes atención para esa... cosa que llaman Hannah.

-Ni sabes, estás juzgando sin saber. Para tu información cada tarde veo a Kailen y hacemos tarea juntos, si necesita algo puede decirme cuando quiera y además ¿a ti qué te importa que le preste atención a ella nada más? Tú no sabes qué es tener novio así que ¿qué sabes de compartir tiempo con uno?- Henry se enojó más que nada porque no le creía.

-También sé esgrima. En ese deporte no paso de principiantes. Pero no soy peligrosa.- Sonreí.

- Sería interesante tener un duelo de esgrima contigo -sonrió Nick.

Sentí como si me hubieran dado una cachetada.- ¿Crees que no se incomoda cuando ella hace la tarea con ustedes? ¿Crees que yo te dije la verdad aquella vez en el carruaje? No sabes nada de mi, Henry Stuart. ¡Y claro que me importa! -mis brazos colgaron a mis costados con las manos en forma de puño.

Henry rió.- ¿Sabes? Se me hace que en realidad estás celosa.-sonrió.-¿No crees?

-No lo creo, me ganarías, a menos que me dejes hacer trampa.

- Yo creo que sí lo sería porque no importa quien gane o pierda, la diversión y el juego es lo mejor, ¿no? -le guiñó un ojo.

- ¿Celosa? -Me acerqué más a él.- Tal vez lo estaría si hubiera escuchado lo que dijo una personita que lee mentes en un parque durante una tarde de enero y visto la reacción de la otra personita que estaba ahí -me alejé de él lentamente, me di media vuelta y empecé a caminar.- Pero eso jamás sucedió, ¿verdad? Así que no, no lo estoy.

-Sí supongo. Mmm... también sé patinaje artístico, pero lo más que llegué fue una competencia... y de gimnasia me sacaron por solo estar jugando... sé tocar el violín y fui a clases de canto... y uno de mis hermanos trató de enseñarme equitación pero estaba muy chiquita, vi el caballo y lloré.-reí.

-¡Ah! Clarissa a veces me desesperas.- la detuvo, pero no supo exactamente qué decir.

- ¡Suéltame! -sacudí mi brazo para liberarme y avancé un poco más.

- ¡Vaya, vaya! Eres toda una caja de sorpresas, Kailen -le dijo sonriente y después frunció el ceño.- ¿Escuchaste algo?

-¿Eh? ¿Además del escándalo de Henry y Clary? creo que...mmm

Henry la abrazó por detrás para detenerla.-Escucha, lo siento ¿si? Ok, he sido mal amigo. Pero contaba con que aunque no estuviese yo estabas tú para cuidar a Kailen. Volveré a prestar atención, ya deja de enfadarte.-La soltó y caminó.

- ¡Ah, sí, eso! Creí escuchar gritar a Clarissa. Pero no pasa nada malo, ¿verdad? -le preguntó a Kailen.

- ¿Cuidarla yo? Si apenas puedo controlar los problemas de mi Casa -susurré más para mí misma y me crucé de brazos recargándome en un librero.- Idiota.

-Pues ahora sé cómo se sienten los hijos cuando sus padres discuten y piensan divorciarse. Están hablando de mí, soy como que ese punto intermedio que evita que se ataquen directamente.-Suspiré.

Henry la alcanzó a escuchar y se acercó a ella de nuevo.-¿Hay problemas? -no podría evitar preocuparse por ella.

- Mi prima es muy dramática y le encanta serlo porque arma buenos pleitos. Pero ya se le pasara... creo -se rió.

- ¿A ti qué te importa? -me separé del librero y me fui por el otro lado para llegar a la mesa donde estaban Nick y Kailen.

-Henry es muy tonto a veces... ¿te puedo contar un secreto pero no le dices a Clary?

-Pues porque aunque tú te pongas en ese plan y te enojes y todo, para mí sigues siendo mi amiga y me preocupas. -Se puso delante de ella.

- A menos que ella leyera mentes no podría guardarlo, pero adelante -se recargó en la mesa.- Dime el secreto.

Amiga, pff... Por alguna razón me enfadaba esa palabra en ese momento más que en cualquier otro. Lo hice a un lado.- Mejor ve con Hannah y sigue compartiendo tu carga genética en forma de saliva. A mí déjame en paz.

-A Henry le gusta Clary.- susurré.

Henry no supo si reír o desesperarse más.- Bien, ya me harté. Ven.- la tomó por el brazo bueno y la jaló hasta estar frente a su novia.- Hannah, no eres mi tipo, mis amigas no te agradan y a ellas no les agradas, y además te valió y hablaste mal, así que terminamos.- luego caminó de regreso a otros libreros llevándose a Clary con él.

- Lo sospechaba, pero gracias por confirmarlo -Nick vio como me jalaba Henry y se empezó a reír.- Creo que hemos encontrado quien la domine, si ella tuviera su varita ya le hubiera lanzado un Serpensortia.

Miré sorprendida la escena, me sonrojé un poco pero no pude evitar sonreír al final. La cara de Hannah se quedaría en mi mente grabada para siempre. Después me llevó a otro lado.- ¡Hey! ¿Qué haces? ¡Suéltame! -bajé la voz.- Estamos en una biblioteca, ten más respeto, ¿quieres?

La escena me dio mucha risa.- Espero algún día salgan juntos.- Reí más.- Sería muy divertido.-reí otro poco.- Ay que genial cara puso Hannah, nunca se me va a olvidar, fue tan gracioso, no se lo esperaba.

Henry rió bajito y la soltó.- Tú eres la que ha estado gritando todo el tiempo.-sonrió.

- Ya ves. Al final el enojo de mi prima funcionó para bien -Nick rió con ella.

- Pero tú me hiciste gritar, así que es tu culpa -me di vuelta para irme.

-¿Te digo algo? Te ves mejor cuando estás riendo que cuando te pones serio serio.-Imité su cara de seriedad.-Así hasta intimidas.

-Está bien, yo tengo la culpa.-dijo Henry mientras caminaba a su lado, de pronto recibió varios golpes de libros, dedicatoria de su ahora primer ex novia.

- Me alegra oír eso -le dijo.- Por lo menos ahora sé que mi objetivo de poner esa expresión ha dado resultado.

Miré cómo los libros lo golpeaban y me empecé a reír sin dejar de caminar.- Tu amiga no es muy original ni agresiva como parece, yo habría hecho algo peor.

Henry esquivó la mayor parte de los libros, hasta que una profesora sacó a Hannah de la biblioteca, ella estaba llorando.-¿Qué habrías hecho tú?

Me le quedé viendo, como si estuviese concentrada en leer algo de su mente, pero andaba pensando en otras cosas.-Apenas noté bien el color de tus ojos...-susurré, estaba pensando un poco en voz alta.

- Bueno, la mayoría de las personas lo nota desde que me conocen -se rió.- Eres muy despistada, Kailen Aeryn.

- Viste lo que le hice a Collins el año pasado, así que puedes darte una idea -salí del pasillo.

-No es eso...bueno en parte...-desvié la mirada apenada, me di cuenta de que ya no me molestaba que me llamara por mis dos nombres.- No sé si te has dado cuenta que suelo mirar a otros lados...además estás muy alto rara vez puedo verte a mi altura.

-Nota mental. Jamás decirle a Clary que si quiere ser mi novia.- dijo en tono de broma mientras metía las manos en sus bolsillos y caminaba a su lado.

- Es cierto. No había pensado en eso. Pero me es tan natural, como si mirara a mi prima. ¡Mira! Ya vienen.

- Si Clary es tratada bien, no usaría un hechizo contra su novio -me reí.- Eres un tonto, Henry.

-Y vienen felices.-volví a mirarlo.

-Lo sé.-dijo Henry con una sonrisa.

- Eso parece -Nick me lanzó mi varita, brinqué un poco para alcanzarla en el aire.- Ya veremos si es cierto.

- Que lo admitas no hace que se me olvide que sigo enojada contigo -pasé la varita entre mis dedos.

Bostecé, me recargué en la mesa y seguí viendo a Nick.

-Lo sé.-la despeinó y luego acomodó de nuevo su cabello.

- ¡Hey! ¡Hey! -le quité la mano de mi cabeza con mi varita.- Mi cabello no se toca.

Nick volteó a ver a Kailen para sonreírle y notó que lo estaba viendo.- ¿Pasa algo?

Henry rió.- Ok, no toco tu cabello princesa Clarissa.-rió otro poco.

Me perdí en mis pensamientos, aunque no sabía exactamente en qué pensaba, mientras lo miraba, así que no estaba muy consciente de lo que ocurría alrededor.-Mmm...

- ¿Kailen? -Nick se acercó un poco a ella.- ¿Te pasa algo?

- Exagerado. Lo dije porque me cuesta peinarlo -escuché un poco de la voz susurrante de la cabeza de Kailen y me reí.

-Lo sé.- dijo Henry, luego nos miró y miró a Clary.- Ella piensa en parsel ¿verdad?

Suspiré, seguí perdida en mis pensamientos, de nuevo pensé un poco en voz alta pero no entendí que dije.

Me detuve de repente y me le quedé viendo.- ¿En pársel? -escuché una palabra en ese idioma y volteé de nuevo. Había salido de la boca de Kailen.

-Tengo esa teoría desde hace un tiempo.-dijo a Clary.- Si quieres hacerla reaccionar tienes que moverla o algo.- dijo a Nick.

- Espera, no la muevas -me arrodillé junto a Nick y me le quedé viendo a Kailen. Podía entender más cosas de su pensamiento, así que me concentré y traté de hablarle en pársel, pero no pude, sacudí mi cabeza. Miré a Henry.- Ponte a un lado de ella.

Henry le hizo caso, estaba curioso.

- Tus ojos me ayudaron a saber que era un basilisco la cosa que ataca en el colegio, tal vez si los veo, me recuerden a una serpiente -pareció dar resultado y empecé a hablar en pársel.- Kailen, ¿me escuchas?

De pronto sentí que había un intruso en mi mente, aunque no supe bien al inicio qué era esa sensación. Me espanté.-¡Sal de mi mente!-dije en parsel sin querer, eso me sorprendió más y casi me caigo de lo rápido que perdí el control.

-Wow-oí a Henry decir.

La fuerza con la que había pronunciado aquella frase me hizo sentarme en el suelo, pero miré a Henry sorprendida.- Tenías razón. Ella piensa en pársel -afortunadamente había pocas personas en la biblioteca.

Recargué mi cabeza en la mesa, eso me había espantado, simplemente la teoría de Henry me había dado algo parecido a miedo cuando me la contó. Él sonrió satisfecho de comprobar su teoría.

-Lo supuse desde esa vez en el club de duelo.

- Pues bien pensado, Stuart -crucé mis piernas porque tendría que usar mi brazo malo para levantarme.- Te felicito, Kailen. Puedes ser pariente nuestra y de Salazar Slytherin -Nick se rió.

Me quedé igual, no me agradaba la idea de estar relacionada de ninguna manera con serpientes. Henry ayudó a Clary a levantarse.

- Gracias, llevas un punto -lo señalé con la varita.- ¿No te emociona? Algún día te presentaré a Litza, es un amor.

- ¿Un amor? -Nick se rió.- Conmigo no lo es.

- Tú la tratas mal, pero las serpientes son geniales.

Seguí sin moverme, serpientes...mi fobia... ahora más cercana a mí que nunca.

-Kailen ¿sigues viva?-Henry me picó un hombro.

-Serpientes...-murmuré.

- Cierto, ella odia a las serpientes -dijo Nick.

- Irónico, no le gusta y piensa en su idioma -sonreí.

Eso casi me dio ganas de llorar, no había pensado que ese pequeño momento solo mío estaba relacionado con serpientes. No pude evitar pensar que ahora cada que me diera cuenta que no oía a los demás ahora pensaría en serpientes. Y algo que me asustaba también era esa sensación de que alguien estaba leyendo mi mente, hasta donde sabía yo no generaba nada en los demás.

- Creo que... mejor hablemos de otra cosa -les dije.- ¿No es la hora de la cena?

- De hecho sí y nos saltamos la clase de la tarde por tu pleito de niña dramática -me dijo Nick y le di una patada en la rodilla.

-Vamos a cenar entonces.-Se colgó la mochila al hombro.-Tengo hambre.-No me moví de mi lugar.

- Nick, te toca. Cárgala. Ni modo que le traigamos la comida a la biblioteca -me acomodé el cabestrillo que había dejado en la mesa.- Nos corren si hacemos eso.

Suspiré. Levanté un poco la cabeza.- Puedo yo sola...- Me eché el cabello para atrás, pero volvió a mi cara.

-Vamos entonces. Después de usted.-le dijo a Clary señalando el camino con un brazo, sonrió.

- Sí, se nota que puedes sola -Nick se puso a un lado de ella y la sacó de la silla en brazos.

- Creo que de ahora en adelante te llamaré exagerado -le dije y esperé a que Nick rodeara la mesa.

-¡Oye!-me sonrojé un poco.-Mi mochila...

Henry rió, agarró mi mochila.- Tengo hambre, vamos.- comenzó a caminar.

Caminamos juntos al Gran Comedor donde quedaba poca gente.- ¿La llevo hasta su mesa o que camine desde aquí? -nos preguntó Nick, como si Kailen no tuviera voz.

-¿Tú qué dices Clary? -preguntó Henry.

Quería que me bajara, me apenaba un poco el que me llevara incluso hasta mi mesa, no había necesidad para ello. Pero conociendo a mis amigos seguramente lograrían que me llevara hasta allá sin importar lo que dijese.

- Hasta la mesa, al cabo que le encanta que la carguen -le dije con una gran sonrisa. Nick asintió y fuimos hasta la mesa de Hufflepuff.

-Pues ya que me gusta tanto ahora no me suelto.-Hice un triste intento de berrinche sin soltar a Nick, pero eso solo les causó más risa, me sonrojé.

- Igual y mi primo puede sentarse y que quedes en sus piernas. ¡Hasta puede darte de comer en la boca! Digo, si estás tan cómoda -Nick me fulminó con la mirada pero me seguí riendo.- Tranquilo.

-Me caes mal.-le enseñé la lengua, Henry rió.-Tú también.

-No hagas berrinche.-sonrió.- Además si realmente te molestara ya te habrías bajado.

- Stuart tiene razón -llegamos a la mesa.- ¿Entonces qué? ¿Comerás en brazos de mi primo para quedarme con ustedes o irme a mi mesa?

-¿Me vas a decir Stuart hasta que te pase el enojo?-preguntó Henry mientras se sentaba.-Cenen con nosotros.-dijo. Me bajé, acomodé mi falda.

- O tu nombre completo -sonreí y miré a Nick.- ¿Nos quedamos? Ayudaría un poco a tu reputación -me fulminó con la mirada.- ¡¿Qué?! ¡Es cierto!

Me senté.-Quédense a comer.-Agarré un panecillo y algo de pollo.

-No te sabes mi nombre completo.-dijo Henry mientras se servía jugo.

Nick y yo nos sentamos, de todas maneras había un par de personas en su mesa y muy lejos de nosotros. Agarré uno de esos pastelillos de chocolates que tanto me gustan y le empecé a dar vueltas en mi mano.

- Henry Stuart Daimon, ¿no? -sonreí.

-Hmm... no me caes bien.-sonrió.

-No te vas a acabar todo eso, es mucha comida.-le dije a Henry al ver su plato.

-A que sí me la acabo. Tú eres la que no comería todo esto.

-Bien, acepto el reto.-Me serví lo mismo pero en pastelillos.

- Excelente. Ya empezaron con las competencias -mordí mi pastelillo y miré como Nick se sirvía un poco de huevo con tocino.- Ya era hora de que comieras bien.

- Ni me lo recuerdes, fueron los días más largos de mi vida -se metió una buena porción a su boca y me reí de su cara de satisfacción.

La cara de Nick también me dio risa y casi me ahogo con un pastelillo que iba comiendo. Henry se rió de mí, me dio unos golpecitos en la espalda y siguió comiendo.

-Te estoy ganado Aeryn.

-Calla Stuart.- íbamos muy parejos.

- ¡Apuesto por Kailen! -les dije y miré a Nick, él negó con la cabeza.- ¡Vamos! Apuesta tú también.

- Prefiero comer, gracias -volvió a meterse otra porción a la boca.

- Ahora que lo pienso -me terminé mi pastelillo y agarré otro.- Me gusta tu apellido, Henry.

-¿Ah sí? ¿Por qué?- Mordió una tostada, miró mi plato y se la terminó de dos bocados.

- Porque significa demonio en latín. Bueno, se parece a la palabra en latín -fruncí el ceño.- Pero sólo tu apellido, le ganaste a Kailen -Nick se rió a mi lado de repente.- ¿Ahora qué?

Puse disimuladamente media tostada en el plato de Henry en lo que me metía un último trozo de pastelillo en la boca. Él se dio cuenta, mordió la mitad y cuando terminé el pastelillo me metió en la boca el otro.

-Tramposa, te gané.-dijo tras darle un trago a su jugo. Me encogí de hombros.

- Es gracioso que su apellido signifique eso -contestó Nick y agarró dos pastelillos, mientras seguía riéndose.

-¿Qué tiene de gracioso?-preguntó Henry. Bostecé y me recargué en la mesa.

- Porque vas a necesitar uno que te proteja del que representa el enojo de tu ex novia -no pudo terminar su pastelillo porque no paraba de reír y yo lo seguí.

- Es cierto, no lo había visto de esa manera -terminé el mío entre risas.

-Mmm... ¿Kailen quieres ser mi nueva novia?-lo miré.- Así pensará que si se mete conmigo se mete contigo y considerando que ya saben que tú si entrarías a un duelo, no creo que me molesten.

-Déjame consideralo.-hice como si estuviera pensando.-No gracias.-sonreí.-Sufre.

- Un hombre que se escuda con una mujer -lo fulminé con la mirada y meneé la cabeza, sin dejar de reír.- Cobarde.

-Lo decía de broma. Ya veré qué hago con Hannah.-Comió otro pastelillo.

- O que hará ella contigo -dijo Nick y se recostó en la banca.- Estoy lleno.

- Ya me había extrañado -murmuré mientras terminaba un vaso de jugo.

-Come poco.- mordí otro pastelillo.

-Tú comes mucho. ¿Cuántas chicas has terminado Nick?

- No lo has visto en casa, por eso dices que come poco -levanté una ceja y lo miré.- Vamos, contesta.

- ¿Formales o en general? -soltó una risita.

- Descarado.

-Las que sea.-dijo Henry, encogiéndose de hombros. Subí los pies a la banca, me les quedé viendo escuchando su conversación.

- A ver... formales creo que dos -se levantó y se sentó derecho.- Y como mi tío dice "amores de verano"... otros dos pares.

- ¿Alice fue amor de verano? -le pregunté reprimiendo una risa.- Pues creo que se lo tomó más serio, por si no te había dado cuenta.

-¿Y qué hacías cuando las cortabas?-preguntó, bostecé y me recargé en él, mirando el techo.

- ¿Desaparecer? -se empezó a reír y lo empujé.- ¡Eso hacía!

- Sólo porque una de ellas era bruja, pero las demás eran muggles.

- Y afortunadamente ella sí entendió, no me hizo la vida imposible como las otras.

-Yo no puedo desaparecer, vamos en la misma escuela.-mordió otro pastelillo.

-Se me hace más cobarde simplemente desaparecer y dejar a una chica con corazón roto que a buscar maneras cobardes de soportar su despecho.-bostecé.- Aunque no entiendo por qué las chicas se ponen así cuando las cortan, no es como que no haya otro niño con quien puedan andar.

- Espera un par de años y entenderás -le dijo Nick.

- Sí, fue muy cobarde pero lo poco que las siguió viendo después de que las cortara, fue suficiente para que recibiera su castigo -bajé la voz.- Alice le aventó huevos podridos a la casa del hermano de mi madre, era la vecina y estábamos de visita. Desde ese día él no ha vuelto a esa casa.

Reí.-¿Huevos podridos y ya? Esa chica era novata.-reí.-Cuando mi hermano terminó con una chica ella un día se puso a rondar la casa, supe que planeaba algo pero no le puse atención. Al día siguiente la ventana de mi hermano estaba abierta y le habían rapado media cabeza.-Reí otro poco.

Me reí.- Sí, tal vez era una novata, pero lo pusieron a limpiar sin magia. Así que él pagó haber cortado con ella -le sonreí a mi primo.

- Te diría que la evitarás, Henry. Pero es mejor hablar con ella, supongo -se quedó pensando.- Es que la manera en la que la cortaste... fue extraña y le pegó más.

-Clary tiene la culpa, estaba en un plan...

Reí.-Tonto.-sonreí.-Hubieras seguido la primer idea que tuviste, habría sido más gracioso y ella te habría cortado a ti.-recibí un sape, reí.

- ¿Qué? ¿Ahora me lanzas la culpa? -miré a Kailen.- ¿Su primera idea? ¿Cuál?

Henry me miró.-Si te digo Henry me dejará de hablar.-sonreí.

- ¡No es justo! ¡Quiero saber! -miré a Henry.- ¿Por qué no me puede decir?

-Es... secreto.- miró su vaso con un ligero sonrojo, reí y miré a Nick.

- Hmm... -me recargué en Nick.- Debe ser algo vergonzoso...

- ¡Ya apuesto a que sí! -sonrió Nick. Lo miré intrigada.

- ¡Sólo falta que tú sí lo sepas!

- No sé nada -miró hacia a otro lado.

Reí y me senté bien. Todos los platos y platillos del Gran Comedor habían desaparecido ya. Solamente habíamos unos pocos ahí platicando.

-Ya mejor vámonos a la sala común.-me dijo Henry.

-Vete tú si quieres.

- Pues yo sí me voy -me levanté de la mesa.- Ya que aquí salgo sobrando y nadie me platica nada, mejor los dejo solos. Hasta mañana.

- Dramática -dijo mi primo, lo ignoré y brinqué la banca para irme.

-Algún día te contaré Clary. Hasta mañana.-bostecé.

-Creo que también me iré ya, tengo tarea que hacer.-dijo Henry levantándose.

Ya había avanzado un buen tramo.- ¿Algún día? Un par de años dirás y si es que me lo dices. ¡Adiós! -salí del Gran Comedor.

- Debería acompañarla para que no se meta en problemas -dijo Nick pero no se movió.

-Henry ya va con ella.-dije, justo en ese momento Henry iba alcanzando a Clary.

-No te enojes Clary.

- Bueno... -se le empezaron a cerrar los ojos a Nick.

- Ya estaba enojada, ¿no lo recuerdas? -seguí caminando.

-Bueno, no te enojes más.-se estiró, caminando a su lado.-Me gusta tu nombre.

-El día que fue lo de Vi y yo y eso. ¿Por qué te enojaste?

Eso hizo despertar a Nick.- Estaba más enojado conmigo que contigo, porque no debí dejar que siguieras con el duelo, pero me dejé llevar por Clarissa y no hice nada hasta el final. Además, Collins y su amiga me irritan. Ella es una chillona y él otro un hipócrita, sabía lo que me esperaba después por su culpa.

- Sí, a mí también me gusta mi nombre -traté de avanzar más rápido.

-¿Huyes de mí?-siguió su ritmo.

Sonreí un poco.-Lo siento, para empezar no debí buscar pelea cuando sabía que era probable que perdería...bueno, solo quería molestarla un poco verbalmente... mmm estoy bien niña. Perdona las molestias.- acomodé mi cabello.

- Es normal caer en provocaciones. No te preocupes, no pasó a mayores -Nick le sonrió.

- Sólo quiero llegar a mi Casa y dormir -no lo miré.

-Mi primer idea...fue... que...-no se le ocurría que inventar.- iba a tomar tu mano e iba a ir a sentarnos con los otros dos, luego la ignoraría y ella al final me cortaría...pero creí que tenía que hacer algo más directo y rápido.

Sonreí, me estiré.- Me caes bien.

- A mí también -le sonrió y bajó la voz.- Dime cuál era el plan de Henry.

Me detuve, me puse frente a él y levanté mi mano buena.