El tirador no aparecía. Él único testigo era sospechoso. Las balas eran de una arma no registrada por sus estrías. La mariposa en el talón aseguraba que ella era Antibug, a parte de lo analizado en el traje. Pero nada les llevaba al nuevo líder Hawk Moth. Solo tenían como topo a Tikki (y lo más seguro que Plagg también) pero sin nada sólido que las palabras de Chloé al morir, dichas en susurro únicamente para Adrien, no eran nada útiles para apresar por complicidad. Marinette creía que había vuelto a la casilla de salida. Contaba con el libro, pero no aclaraba gran cosa, solo la prueba para incriminar a otro muerto. Y los muertos no hacían confesiones. Debía esperar un día más para que su rubio compañero saliera de la celda, exculpado por no tener pruebas contra él. La grabación, a pesar de no ser muy clara, era lo que lo libraba de todo.
"Solo 12 horas más y podré dormir en una cama de verdad" era lo que más anhelaba su compañero "y comida que no sepa a cartón. Te juro que pondré una queja a Damocles por esto"
"Adrien, esto es serio"
"Estoy hablando en serio. Las zanahorias saben a cartón y ni te hablo de la carne, si es que se le puede llamar carne. ¿Me echas de menos, Bichito?"
"Ahora no es momento para eso. Sabes que tenemos un caso muy complicado y dado a tu condición de testigo y posible sospechoso de la muerte de una celebridad de París, el jefe está pensando en relevarnos"
"¡Eso es injusto!" gritó sin importar molestar a otros presos temporales. Moderó su tono al ver la cara de enfado de la compañera "Llevamos trabajando desde el primer muerto, desde la primera mariposa, estamos cerca... ahora no nos puede quitar del caso más complejo"
"Tranquilo... por ahora te he traído esto para entretenerte... y unas galletas de mi padre. Tienen mucho chocolate"
"Gracias"
A ella no le gustaba visitar a sus padres desde que descubrió que la implicación emocional era fuerte y que podían ser daño colateral, pero no pudo evitarlo al ver que su compañero lo pasaba mal con la comida. Las galletas le animaban el alma. Se marchó del lugar y se encerró sola en su despacho. Las doce horas restantes iban a hacerse eternas. Miró la pizarra con la que había empezado a unir coincidencias con ayuda de Adrien. Ya no servía para nada, solo unía pequeños trozos que parecían desvelados por Antibug. Tikki entró de pronto, con café y galletas.
"Chloé se metía conmigo cuando ibamos al mismo instituto" dijo antes de que se fuera la pequeña secretaria "No se merecía ese final"
"Habrá que hacerselo pagar al culpable... ¿no?"
"¿Tu me mentirías, Tikki?" preguntó de repente, sin venir a cuento
"No, Marinette. ¿Por qué la pregunta?"
"Últimamente todo ha cogido un ritmo de locos... Adrien esta preso y ya no hay nada para apresar a Hawk Moth que pequeñas piezas inservibles. Quizás nos relevan del caso, Tikki, y no podríamos hacer justicia"
"Eso es injusto, señorita. Pero el jefe seguro que cambia de opinión y podrán atrapar al villano"
Se despidió y cerró la puerta. Aun no podía creerse que Chloé la incriminara, ella era un trozo de pan, demasiado buena para trabajar en la policía. Apartó esas ideas, ella no podía enfrentarse a esa realidad sin Adrien, quien había escuchado esa confesión tardía. Miró la tabla con cabeza fría.
"Todo tiene que ver con la moda... que recuerdos"
Ella, antes de querer ser detective de la policía, tenía un sueño casi utópico, queriendo igual al gran señor Agreste. Pero ese mundo estaba lleno de frivolidad y un trato que la alejo irremediablemente de ese mundo. Le atrajo más querer hacer del mundo (o París) un lugar mejor. Le dio por mirar esos blogs. No eran gran cosa, casi amateur, pero los tantos seguidores y críticas (casi destructoras) lo hacían embriagador y querer ver más. Se dio cuenta que las últimas entradas siempre coincidían con un artista y su vista negativa: la del señor Agreste. El mismo padre de Adrien. No podía negar que, algunas de sus colecciones eran un poco decepcionantes, demasiado clásicas, pero no eran para tal crítica destructiva. Se pasaban realmente.
"Mi madre..." la bombilla se encendió, y con ella todos sus temores.
