La pareja Malfoy estaba en su primer día de su mansión disfrutando de un delicioso desayuno.

-¿Cómo te sientes en tu casa? pregunto, Draco.

-muy bien y ¿tu? respondió, Hermione tomándose su jugo de manzana.

-excelente aseguro con una sonrisa. -¿mañana iras a la compañía?

-sí, iré a las 8 de la mañana ¿Por qué?

-pensé en llevarte… claro, ¿si tú quieres?

-por supuesto. Es más, podríamos dar un recorrido por la ciudad, ¿Qué te parece? comento, Hermione feliz.

-me parece perfecto. apoyo la idea. –ahora, vamos hacer un recorrido a la mansión para que veas todo lo que poseemos y que algún día lo poseerá nuestros hijos. dijo, Draco petulante extendiéndole la mano, ella se lo estrecho con una sonrisa.

Ellos pasaron el día haciendo el recorrido por toda la mansión hasta las extensiones de su propiedad. Estaban muy felices que estaba su casa como lo querían, tenían una biblioteca grande, dos despachos, uno para cada uno. La habitación del matrimonio contaba con su propio jacuzzi y las otras tenían sus bañeras. También una gran piscina bajo techo traslucido. La extensa propiedad contaba con un hermoso paisaje, la entrada y alrededor de la mansión estaba adornada de hermosos jardines que embellecía el lugar. Draco disfrutaba de cada sonrisa que se formaba en el rostro de su esposa. La satisfacción de su nueva vida con él.

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Al día siguiente, Draco llevo a Hermione a la empresa como le había dicho en su Mercedes-Benz SLR. Cuando se encontraba frente al edificio, Hermione estaba nerviosa.

-¿Quieres que te acompañe? pregunto. Draco notando su nerviosismo. Ella lo miro.

-no, gracias…respondió, Hermione con una sonrisa. –esto es algo que debo hacer sola. él asintió.

-veras que todo te saldrá bien. aseguro con una reconfortante sonrisa.

-gracias. Nos vemos en el almuerzo…

Despidiéndose la pareja, Hermione entro a la compañía encontrándose con el representante del bufete de Marketing, Adolfo Camilleri y el represéntate de bufete de abogado, German Bianchi. Los dos represéntates eran jóvenes de 26 años y 28 años, respectivamente. Ellos se encargaron de mostrarles todas las informaciones del estado actual de las compañías. Al principio había subestimado la inteligencia de ella, pero habían sido sorprendidos por algunos comentarios y mejoras audaces que Hermione propuso para elevar la competitividad de las dos compañías.

Al haber revisado con anterioridad todo el trabajo que habían hecho los representantes de las compañía, Hermione decidió que lo represéntate siguieran con su puesto y que le informara cada mes lo que pasaba. Los dos representantes quedaron fascinados con la belleza e inteligencia de Hermione; por lo que Camilleri decidió acercársele con intención de conquistarla, sin percatarse que ella estaba casada.

-señorita Granger, si quiere para seguir hablando de otras mejoras sobre el bufete de Marketing, ¿usted aceptaría almorzar conmigo? comento, Adolfo con una sonrisa que derretiría a todas las mujeres, menos a Hermione.

-disculpe, pero no puedo. Mi esposo me está esperando afuera para almorzar… -respondía, Hermione sorprendiendo a su empleado. –pero me agrada su propuesta. Por eso, mañana nos veremos a las 7 30 en el restaurante La campana, ¿está bien, señor Camilleri?

-si, por mí no hay problema. aseguro, Adolfo con una educada sonrisa. –Si me disculpa la intromisión…-Hermione lo miro con atención. –no sabía que usted estaba casada…

-¡oh!, no se preocupe. dijo, tranquila con una sonrisa afable. –y sí, estoy casada. Pero no tengo mucho tiempo, y es por eso que poco conocen de mi nuevo estado de casada.aseguro, terminando de arreglar algunos papeles para revisarlo con calma en la casa.

-bueno…, felicidades señora… -decía, el Italiano intrigado.

-Malfoy, seria Hermione Malfoy. termino de decir, Hermione con una sonrisa.

-¿Malfoy?, es un apellido inusual. comento, desconcertado.

-sí, así es. Mi esposo es Ingles, así que sería muy difícil que conozca ese apellido por acá. Aunque la compañía de su padre es muy conocida en Londres. aseguro.

Adolfo hizo una imperceptible mueca, al darse cuenta que su jefa no solo estaba casada, sino que su esposo era millonario como ella. Hermione termino de despedirse y salir del despacho, mientras se dirigía hacia el elevador, muchas las personas la miraba de arriba abajo, tratando de saber quién era la hermosa castaña. Algunas mujeres la miraban con envidia, por la postura y elegancia de cómo se movía, mientras que los hombres babeaban al verla. Al salir de la compañía, localizo con la mirada a donde se encontraba Draco, cuando lo vio inmediatamente ensancho un sonrisa que ilumino todo su rostro. Él se encontraba recostado en su auto Mercedes-Benz, sonriendo a su esposa. Cuando ella llego…

-sabes que te ves muy hermosa cuando sonríes de esa manera. decía, Draco dándole un casto beso. –iluminas todo lo que está a tu alrededor. aseguro.

-gracias por el halago. –dijo, besándolo tiernamente. -y tú sabes que te ves muy sexi recostado en tu auto. Draco ladeo una amplia sonrisa. –no me digas que estabas posando para toda la feminidad muggle de Roma. bromeo, Hermione. Él elevo una ceja.

-¿celos? pregunto con una pícara sonrisa.

-Para nada, no tendría porque. Eres mío así que no tengo porque tenerlo. aseguro, Hermione encogiéndose de los hombro y sonriendo con burla.

-valla, leona eres muy posesiva. comento, Draco estrechándola entre sus brazos. –Me encanta… -aseguro. –sabes que también lo soy, ¿verdad? susurro, mirándola a los ojos.

-así es. Y no lo dudo, ni por un segundo… -afirmaba con una esplendorosa sonrisa.- pero descuida serpiente que esta leona es fiel a la persona que le ha entregado su corazón. dijo, señalándose a sí misma.

-bueno, ya que esta serpiente te ha entregado el corazón… -comentaba, Draco señalándose. –pues, yo creo que ya se escabullo en tu corazón y créeme no se ira para ningún lado. aseguro con petulancia. Ella paso los brazos sobre su cuello, besándolo con pasión.

-tampoco quiero que se valla, sino que permanezca para siempre. afirmo, Hermione con una sonrisa.

Ninguno de los dos se veía en el futuro uno sin el otro. Con una amplia sonrisa, la pareja se separaron. Subiéndose en el auto, mientras se dirigían al restaurante, Hermione le comento que tendrían una cena con el representante de Marketing…

-claro, si quieres ir. comento. Draco bufo.

-por supuesto que quiero ir. Crees que voy a dejarte ir sin mí, para cenar con ese hombre. comento con seriedad. –qué tal si se quiere aprovechar de tu nobleza y quiera hacerte trampa. comento con las cejas fruncida. –No, sobre mi cadáver tendrán que pasar… -Hermione lo miro, asombrada. –yo cuidare de tus bienes, castaña. Y para eso iré contigo, conozco muy bien los negocios, así que esta serpiente está a tu disposición humildemente. aseguro, Draco con una petulante sonrisa. Ella negó con la cabeza, sonriendo.

-Gracias por su humilde ofrecimiento de sus conocimientos, Dragón. comento, Hermione con sarcasmo. El hizo un ademan como reverencia, ella sonrió.

Los Malfoy almorzaron y luego fueron a dar un recorrido por Roma. La belleza, la cultura e historia que tenía el lugar, era algo que los dos disfrutaban mucho descubrir y conocer. Pero más que nada, disfrutar de la compañía que se tenían uno al otro. Después de terminar el recorrido, regresaron a la mansión. Draco se ofreció ayudar a su esposa, a analizar cada uno de los últimos estados actuales de la compañía de Marketing mientras que Hermione revisaba algunos archivos que le entrego el representante del bufete de abogados.

Draco le hizo un informe de todas las mejoras que se podían dar. Actualizaciones de los equipos que se usan actualmente hasta los nuevos que se puede implementar en el negocio aprovechando cada uno de los recursos que cuenta la compañía. Hermione hizo su propio informe de los cambios que se iban hacer en los recursos humanos del bufete, las preparaciones que necesitaban para terminar llenar los requisitos para ser el mejor bufete de Roma.

Al día siguiente, Hermione fue la primera en levantarse. Cuando se bañó, cambio, se dirigió a la cocina a preparar el desayuno. Cuando termino, llevo la bandeja del desayuno con magia a la habitación. Colocando la bandeja en la mesa de desayunador que tenían en su cuarto, no se percató que Draco observaba todo, acostado aun en la cama. Pero sonriendo de alegría por todo lo que la veía hacer. Cerró sus ojos cuando vio que ella se volteó y se acercaba a la cama. Hermione se acercó a la cama, para despertar a Draco que estaba "durmiendo", pero fue sorprendida cuando él la tomo por la cintura e hizo que quedara debajo de su cuerpo. Hermione inmediatamente se quejó…

-¡Hey! ¿Tú no estabas durmiendo?, eres un trampo-decía, Hermione cuando fue interrumpida por apasionado beso.

-castaña, nunca te fíes cuando una serpiente esta "durmiendo" te puede atacar como lo hice ahora. –aseguro, Draco con una petulante y amplia sonrisa. Ella bufo.

-así. Pues, créeme que lo tomare en cuenta de ahora en adelante-afirmo. – ahora quítate encima de mí y vamos a desayunar, ya está todo preparado.

-se me apetece otro desayuno más excitante. comento, Draco con una sugerente sonrisa.

Hermione sintió su virilidad excitad en su vientre; lo cual, ella inicio con un apasionado beso mientras iba desapareciendo la ropa. Dejándose llevar por la pasión, estuvieron por media hora consumiendo su amor hasta que sus estómagos no estaban muy de acuerdo de seguir sin tener algo de comida.

Al terminar de desayunar, Hermione envió los dos informes por fax a los representantes de su negocio. En especial, para que tuviera idea su representante de marketing de lo que se iba hablar en la cena mientras Draco se bañaba y se cambiaba a una ropa informal, para el recorrido por el terreno y antes de hacer un picnic. Teniendo todo listo, la pareja se subieron en su Polaris Ranger Crew 800 para recorrer con tranquilidad toda la extensa hectárea de la propiedad. Cuando llegaron cerca de un arroyo decidieron hacer el picnic en ese lugar. Hermione estaba encantada por el lugar tan hermoso que tenía, Draco la ayudo, sacando que iban colocar en el suelo mientras ella saco la canasta de la comida que habían preparado.

-Está hermoso todo, este lugar es tranquilo, embellecedor y se puede sentir la magia pura, en paz. comento, Hermione con una sonrisa.

-No se podría sentir así sin tu presencia, tú haces que todo se vuelva hermoso y tranquilo, que se pueda respirar la paz… aseguro, Draco con una cálida sonrisa. –hasta el silencio se puede disfrutar y no resultar incómodo. dijo, haciendo que ella se sonrojara por su sinceras palabras.

-gracias… gracias por todo esto. Creo que si fuera seguido con mi plan… me hubiera arruinado mi vida. afirmo.

-para eso estoy yo. –dijo con seguridad. –como te lo he dicho antes, yo soy el que piensa los planes para los dos. Así que de nada, señora Malfoy. comento, Draco con petulancia. Ella rodo los ojos.

-¿Malfoy?, créeme que todavía me cuesta trabajo que ese es mi apellido de casada, aunque... comentaba, Hermione tranquilamente.

-¿Te sientes mal por lo que representa ese apellido?pregunto, Draco seriamente.

-no, para nada. aseguro. – Y cómo te decía…-la alzo la mano para que él no lo volviera interrumpir. –aunque no suena nada mal. Es más, parece como si fueran hecho uno para el otro… -decía, mirándolo a los ojos. –Hermione Malfoy Granger, ¿no te parece?, mi querido hurón. pregunto, Hermione con burla. Él rodo los ojos.

-es que no podía decir, mi querido Malfoy… -comento, Draco ofendido.

-no, por la tontería que dijiste, debías pagar el precio por esa tontería. respondió con una burlona sonrisa. –Debes saber que cada uno de mi humor se basara en tu carácter. –advirtió, Hermione. Él enarco una ceja.

-así… entonces, también hare lo mismo. –aseguro, Draco con una sonrisa. –ahora, vamos a comer y después nos bañamos

-estás loco Draco, ¿Cómo que nos bañaremos?, ese arroyo debe estar frio.

-mi querida leona, no te preocupes. Eso tiene solución. –aseguro, Draco con una pícara sonrisa.

Hermione que entendió su sonrisa y su doble sentido de palabra, se sonrojo hasta la raíz del cabello.

–me gusta cómo te ve vez, estas hermosa, no necesitas maquillarte, así natural, te vez bellísima. comento con una sonrisa, pasando su mano por su mejilla.

-te gusta hacerme enrojecer, ¿verdad?

-no tengo la culpa del efecto que causo en ti. comento, Draco encogiéndose de los hombro, y con una petulante sonrisa. Ella le propino un golpe en el brazo.

-lo engreído, no se te quitara jamás. –aseguro, Hermione. Él amplio su sonrisa.

-así es, mi querida castaña. Eso es una marca de lo Malfoy que también lo heredara nuestros hijos, te lo puedo asegurar. dijo, Draco sin dudar.

-no lo pongo en duda. apoyo. –lo he visto con tu padre y contigo, pero al menos me tendrán a mí para controlar un poco su egocentrismo marca Malfoy. –comento, Hermione esperanzada.

Draco sonrió, le agrada su vida con Hermione. Acomodando todo los platos con los aperitivos, Draco abrió la botella de vino y sirvió, ofreciéndole una su esposa antes de sujetar la suya...

-¿Por qué bridamos? pregunto, Hermione.

-por la mejor decisión de nuestras vidas, que gracias a merlín supo acomodar las cosas. aseguro, Draco.

-brindo por eso, por nuestra nueva vida juntos. apoyo.

Después que comieron y bebieron, se recostaron sobre el árbol que se encontraba cerca.

-Y dime, ¿Qué nombre le pondría a nuestro primer hijo o hija? pregunto, Hermione intrigada.

-bueno, si es niño Scorpius, pero si es niña… Antares. respondió. Ella asintió, lentamente pensando en los nombres. –y tu ¿cómo le pondría a nuestro segundo hijo o hija?

-si es un niño le pondría Tyl, es una estrella…

-de la constelación del dragón. termino de decir, Draco con una sonrisa.

-sí, y si es niña, Atenea. Me gusta la mitología griega. afirmo, sonriendo.

-me gusta los nombres, suena imponente como todo, Malfoy – Granger debe ser. aseguro, Draco con una petulante sonrisa. –veras como serán lo más envidiado y alabados magos del mundo mágico y muggles. Serán impresionantes. dijo, mirándola con felicidad.

-sí, eso lo sé. Pero tendrán un corazón de oro que no se le subirá a la cabeza todo su belleza e inteligencia para cometer prepotencia con la gente, sabrán con quien deberán tener cuidado y con quien podrá confiar. él asintió.

-sí. Y eso te encargaras tú, yo me encargare de enseñarles defensa contra las artes oscuras. Tengo más experiencia en esa materia. comento, Draco tranquilamente sorprendiendo a su esposa.

-¿para qué le vas a enseñar eso tan temprano?pregunto, Hermione desconcertada. – además, sabes que eso está prohibido, y más los jóvenes de hacer magia sin estar en una escuela.

-lo sé, pero la mansión tiene un lugar de entrenamiento donde no se puede detectar que se está haciendo magia. aseguro.

-me estás diciendo que vamos a quebrantar las reglas para tener a nuestros hijos aprendiendo magia contra las artes oscura. pregunto, mirándolo como si se hubiera vuelto loco.

-así es. –respondió, tranquilamente.

-pero… pero escuchas lo que estás diciendo. Eso va contras las normas del ministerio de magia. comento, Hermione no muy contenta por la relajada actitud de su marido.

-¡hay! castaña, como si tu no hubieras rompido las normas. comento, Draco con una burlona sonrisa.

-si pero era necesarias… -rebatía, Hermione con las cejas fruncidas.

-esto también es necesario. aseguro, Draco serio. Ella lo miro expectante. –tu eres una heroína en el mundo mágico y yo un ex-mortífago, es decir un traidor. A pesar de que se ha encerrado la mayoría de los mortífagos, todavía quedan algunos por ahí que desean venganza. Hermione asintió con compresión su punto. –no porque estemos acá, no nos puede pasar nada, seria engañarnos. Sé cómo piensan y por eso que prefiero que nuestros hijos aprendan a defenderse para cualquiera circunstancia que se pueda dar. –ella suspiro, convencida.

-tienes razón, no lo había pensado de esa manera, alerta permanente. comento, Hermione mirándolo con una pequeña sonrisa. -pero entonces, yo también le ensañare encantamiento, muchas de ella la perfeccione con tu grupo de amigos. comento con una burlona sonrisa. Él hizo una mueca.

-si lo sé, no tengo ninguna duda. acepto. –ahora que hemos reposado, vamos al arroyo a refrescáramos.

-está bien, vamos. –apoyo, Hermione. –pero si hace demasiado frio, me salgo y nos vamos para la mansión.acondiciono, él asintió.

Recogiendo todo con la varita y colocándolo en el vagón de la Polaris, ellos se cambiaron y caminaron hacia la orilla del arroyo. El arroyo tenía una temperatura cálida, los dos comenzaron a meterse, poco a poco se fueron hacia la parte más honda. Cuando estaba ahí comenzaron a jugar hasta que Draco se acercó a Hermione besándola con amor y deseo. Los dos hicieron el amor, donde solo se escuchaba en la naturaleza los gemidos de la pareja.