Capítulo XI: "Como en un Lejano Horizonte"

- ¿Debemos transformarnos? - Dijo Chelsea, sacando a
sus hermanas de sus pensamientos.

- Debemos hacerlo, las Sailor Scouts están solas y no pueden
contra el enemigo...

- Está bien.

Seiya y sus hermanos estaban observando la voluntad de sus hermanas para
querer ayudar a las Inner Senshies, y les entregaron sus plumas de
transformación

- ¡Toma esto Eva, y ve!

- Misha, gracias por salvarme la vida. Te devuelvo la pluma...
¡es tuya!

- Aunque nunca quisiste luchar, lo debes hacer, te ayudaré en
lo que pueda, Chelsea.

Eva, Misha y Chelsea se transformaron en Sailor Star Figther, Healer y
Maker.

- Regresamos de un pasado que nos margino de una lucha...

- Y ahora, debemos cumplir con nuestra misión...

- Y derrotaremos al mal, por el Poder de las Estrellas...

Entonces, el Fantasma de la Oscuridad adopta forma humanoide y se
presenta ante las Star Senshies, en actitud desafiante.

- Así que han regresado después de casi veinte años.
Pero aún no están preparadas para luchar, ¡quiero verlas en
acción! - De la punta de sus dedos se disparan rayos de
energía negativa que impactan en las Star Senshies, quienes caen al
suelo, víctimas de la magnitud.

- ¡Sailor Stars!

- Si pudiera ayudarlas...

- Voy a intentar convocar al Fuego de Marte - Adopta
posición de concentración - ¡Fuego de Marte! - La
energía deshace las ataduras de las Inner Senshies, quienes quedan en
libertad.

- ¡Por fin estamos libres! ¡Cadena de amor de Venus!

- ¡Boomerang de Trueno de Jupiter!

En el ínterin de los ataques, esquivados con cierta dificultad, el
Fantasma de la Oscuridad huye, no sin heridas, pero en su escape, es
interceptado por Tuxedo Mask.

- ¡Deja que las niñas vivan en paz y tengan una vida
normal...! ¡Por fin te atrape!

- ¡Aurora Boreal de la Luna!

El fantasma desaparece, pero la gente aún sigue inconsciente. De
nuevo aparece la mujer que vio Chibiusa.

- Ya era hora de verte, Endimión, y a ti, Conejo, pero veo que
no están solos, tienen a esas malditas nuevas Senshies que los
ayudan, pero si creen que este es mi fin, se equivocan, muy pronto
conocerán el método que utilizaré para destruir el Imperio
Lunar, y ya será muy tarde!

- ¡Y porque no te enfrentas cara a cara cobarde!

- ¡Lo estoy haciendo! Pero son demasiado torpes para darse
cuenta...

- Pues íbamos a ver a una tal Nadesko...

- De la Facultad de Diseño, donde trabaja Setsuna.

- ¿Setsuna? ¿Trabajando aquí, en la universidad?¡Hace
años que no la veía! - Comentó Serena a su hija.

- Pero si la quieres ver, tienes que pedir un pase especial.

- Creo que tenemos que irnos, Chibiusa, parece que aquí no
vamos a encontrar a esa tal Nadesko.

- ¡Pero si la vi por aquí!

- ¿Ver a una tal Nadesko?

- Si, es que esa mujer estudia en esta Universidad y es la
posible reencarnación de Metallya o la Reina Beryl, aún así es
necesario saber la identidad de esa mujer, no se que querrá
atacándonos, pero debemos buscarla.

- Avisaré a las demás.

- No es necesario que alarmes a todos, mamá, creo que mientras
menos sepan que andamos detrás del enemigo, mejor.

- Está bien, como desees... pero ten cuidado.

- Si...

Mientras tanto, en otro lado, Seiya platicaba frivolidades con dos
estudiantes.

- ¿Así que la conoces y le dices Bombón? ¡Vaya apodo!

- Y la hija, ¿me la puedes presentar? ¡Serena siempre se
olvida de darme el número de celular de esa linda chiquilla!

- No te recomiendo que la trates… Es una de las chicas más
pesadas que he conocido.

- ¿No será que te gusta?

- No es mi tipo, prefiero a las chicas algo más mayores...
Chibiusa es una niña, no llega ni a los 16 años.

- Pero a mi parecer, a ella no le gusta salir con chicos tan
chicos... este es un correo electrónico que me mandó y si parece
que desea salir conmigo...

- ¿Qué cosa? ¡Su mamá se va a amargar y su papá...
ni que decir!

- ¿Celoso?

- No... es que quiero a esa niña como una hermanita menor...

- ¿Será cierto eso?

En eso, Chibiusa llega junto al grupo.

- Seiya, ya le dije a mamá acerca de lo que sucede... hay que
reunir a las demás para avisarles, vayámonos de aquí...

Ambos van hasta el carro de Seiya, no sin antes de que éste se
despida de sus amigos. Una vez ambos estuvieron dentro, el joven condujo
el automóvil hasta casa de Myuu.

- ¿Por qué ahora el enemigo ha decidido revelar su rostro?

- Tal vez quiere que la encontremos o jugar a las escondidas con
nosotras…

- Quizás eso no sea cierto… - Respondió Eva,
mientras tomaba un sorbo de su café.

De pronto, entra Chelsea con un periódico en la mano.

- He decidido buscar trabajo...

- Y ¿en qué piensas trabajar, si se puede saber?

- Pues, como Secretaria Jurídica… no en vano sé tres
idiomas: inglés, francés y alemán.

- Pero estamos en Japón...

- No sean ignorantes chicas, el inglés es muy comercial.
Además creo que con eso podré trabajar ¡y conseguir muchos
chicos que quieran salir conmigo...!

- Yo estoy presionando a Taiki para que me ayude con lo del
Instituto de Robótica, el examen de ingreso es bien difícil.

- Él es una gran persona, aunque aún no lo conozcas bien,
sé que te ayudará mucho… es muy inteligente.

Mientras el grupo platicaba, Chibiusa y Seiya llegan.

- Chicos, creo que ya se dónde podemos encontrar a la mujer...

- Estudia en la Facultad de Diseño de la Universidad de Tokio.

- Pero es una mujer medio rara, cuando apenas la ví en la
biblioteca, desapareció sin dejar rastro... y la buscamos en el
pabellón de Derecho y nadie nos dio razón alguna.

- ¿Por qué una de nuestras hermanas no va a estudiar a la
Universidad de Tokio?

- Quisiera hacerlo, pero no acabe la preparatoria.

- Igual yo...

- Pero eso significaría dejar de estudiar para Robótica...
- Respondió Misha, ante la mirada expectante que todos le
clavaron de repente.

- Es la única forma de que alguien de nosotros que pueda
estudiar una carrera Universitaria se infiltre para averiguar mejor a
esa extraña mujer. Nosotros tres tampoco acabamos secundaria, y
aunque quisiéramos es, imposible ingresar a la Universidad.

- Y no hay cursos de extensión, para el público…
¡tal vez mediante ese programa si podemos estudiar!

- ¡Buena idea!

- Se que enseña diseño una amiga de mamá, se llama
Setsuna Meioh, y bueno, creo que dicta clases de diseño para
aficionados...

- Buena idea, ¡me matricularé en el curso!

- Iré con ella para que no le pase nada - Añade
Kenji, abrazándola.

- Pero la cosa es que alguno de nosotros sea estudiante
permanente de la Universidad...

- Está bien, muchachos, iré yo.

- ¡Bravo Misha! - Clamaron los demás, casi al
unísono, al oír la aceptación de la chica.

- Pero eso si, averigüen de los famosos cursos de extensión
en diferentes especialidades, a ver si podemos mantener a la mujer
acorralada.

Amy ingresa al salón, con un vaso de limonada.

- Chicos... los escuché y creo que puedo ayudarlos… Acabo
de ser nombrada Docente Auxiliar en la Facultad de Biología de la
Universidad de Tokio. Tendré a mi cargo un curso de Extensión de
Medicina Natural.

- Interesante. Cuente conmigo para el curso, señora Mizuno.

- Señora Amy, me gustaría asistir a su curso, pero usted
sabe, yo trabajo casi todo el día...

- Hablaré con Serena para que te de un tiempo... Creo que con
esto de la búsqueda del enemigo, te dejara ir.

Entonces, Amy vuelve a la cocina, en un momento, vuelve con una charola
con varios vasos de vidrio y una jarra llena de limonada.

Sin embargo, en otro lado del mundo:

- Vamos Jade, tenemos que viajar a Japón lo antes posible
- Dijo una apresurada Michiru a su hija.

- ¿Por qué? Aquí en Francia vivimos bien.

- Recibí un correo de una amiga de por allá y desea vernos
urgente...

- Pero allí te vas a encontrar con...

- Lo sé. Hace quince años que no la veo y no creo que me
perdone después de todo lo que ha pasado...

- Dime, ¿acaso te quería más que como una simple amiga?

- Al parecer si, y no me perdonó cuando le dije que estaba
enamorada de tu padre y esperaba un hijo suyo.

- Mamá, han pasado muchos años y una amistad tan sincera
como aquella, no creo que se eche a perder. Aparte, ella se ve que es
una buena joven y no soy quien para juzgarla, pero creo que ya habrá
encontrado la felicidad.

- Ojala que así sea.

De el Aeropuerto Internacional de Japón:

- Ania, por fin llegamos a Japón. Espero que ahora podamos
conocer a la tía de la que tanto te hable... - Le comentó
Barduck a su acompañante.

- Esas son utopías, papá, ¿cómo va a existir una
Princesa de la Luna y todo ese rollo de que tú eres Apolo, su
hermano...? - Le respondió, con un tono de incredulidad en la
voz.

- Antes de morir, mi madre, Selene, me encomendó que
buscáramos a su hija, la abandonó porque era demasiado joven para
cuidarla y la dejó en un orfanato de Boston. Después, cuando quiso
recogerla, le dijeron que a la niña se la habían llevado a
Japón, adoptada por una familia de ese país - Mira, en
todos estos años, ya hubieras encontrado a tu hermana... Resígnate
papá... Aparte, ¿por qué la quieres buscar? Y si existiese,
¿a ella le importaría?

- Hace más de quince años que recobré la memoria de
quien soy en realidad, fue cuando mamá me dijo que ella era la
re-encarnación de la Reina Serenity de la Luna y que la vida de mi
hermana y las Sailor Scouts estaban en peligro, pero poco después...
Nunca la oí hablar del tema más… Y cuando la fui a ver,
había fallecido. En todo el mundo la busqué, fue allí cuando
conocí a tu madre, nos enamoramos y naciste tú, pero el destino
fue tan cruel, que... es momento de que sepas que tu madre no murió
en el parto, sino que por defenderme a ti y a mi, arriesgó su vida en
una batalla contra una mujer llamada Nadesko, que decía ser la
enviada del Negaverso, para atacar el futuro del Imperio Lunar, allí
tu madre supo mi realidad y bueno, murió. Tú creciste conmigo,
viajando, ahora que ya tienes casi 15 años, es hora de que nos
establezcamos aquí y hagamos una nueva vida.

- Está bien papá, si tu mayor deseo está en encontrar a
tu hermana, yo estoy contigo - respondió, mientras abrazaba
tiernamente a su padre.

Unos momentos más tarde, ambos, padre e hija, se encontraban frente a
una posada.

- Si, buenos días, ¿en qué los puedo ayudar?

- Buscamos un lugar donde podemos hospedarnos mi hija y yo.

- No lo sé. Si la señorita Haruka Tenou se retira, esta
hospedería tendrá una habitación libre. Antes no.

- ¡Haruka Tenou! ¡La campeona mundial de automovilismo!
¡Es mi ídolo, quiero conocerla!!

- Ania... esas cosas son de muchachos...

- ¡Por favor, papá...!

- Bueno, pero lo que se dice de esa señorita…

- Así que esta niña desea conocerme... - Replicó
imponente la voz de Haruka, sorprendiendo a los presentes.

- ¿Usted es Haruka Tenou?

- La misma - Estrechan sus manos.

- Se le ve distinta, ahora lleva el cabello largo y se le ve una
joven muy bella.

- Gracias… - Responde, algo cortante - La
cuenta por favor - Dirigiéndose a la hospedera.

- Enseguida, señorita.

- A este hombre lo he visto antes, pero no se en donde...
- Pensó Haruka, buscando en vano en recuerdos antiguos.

- Esa muchacha me es familiar. Se parece a la Princesa que
conocí mil años atrás, en mi otra vida - Pensó
Barduck, detallando a Haruka.

FIN