Nota importante: Salor Moon no me pertenece.

Aprendiz de Vampiro.

Motivos para celebrar.

- ¡Darien no!- El cuerpo de Serena cayo al rio, pero gracias a que sabía nadar salió a flote pronto.- Eres malvado.

- Tú has dicho que tenías mucha calor.- Murmuro el vampiro.- Y quise que mi mujer se refrescara un poco.

- Pero no tenías que lanzarme al agua con ropa y todo.- Sonrió la joven mientras nadaba para refrescarse.- Podrías hacerme compañía.

- Lo hago si me lo pides bonito.

- Darien. . .- Dijo coquetamente.- Darien. . . Ven conmigo por favor.

- De acuerdo.- Darien dio un gran salto y cayo a pocos metros de ella en el agua, el vampiro nado hasta dar con su mujer.- Aquí me tienes mi amor. . .

- Oye Darien.- Serena llevaba el día entero queriendo decirle algo.- ¿Crees que mi madre va a sufrir mucho cuando tenga que separarse de mi padre?

- La historia de tus padres es tan trágica como la leyenda del primer rey de la isla.- Comento el hombre.

- Cuéntamela Darien.- Le pidió cariñosamente, había descubierto que hablándose de esa forma a su hombre podría conseguir grandes cosas.

- Se dice que el primer rey de la isla estaba cansado de su esposa vampira, que cuando tuvo descendencia salió a recorrer el mundo para conocerlo, ahí se enamoró de una joven doncella de un castillo medieval, ella correspondió a sus sentimientos pero le fue imposible traerla aquí al isla, su esposa era una mujer muy celosa.

- Pero entre mis padres no hay ninguna mujer que los separe.- Comento ella.

- Pero esta la isla mi amor.- Darien la abrazo mientras ambos flotaban en el agua.- Cuenta la leyenda que el rey engendro en la mujer seis hijos, cuatro hombres y dos niñas, al ver que tenía una hermosa familia con ellos decidió traerlos a la isla.

- ¿Y qué paso?

- Bueno. . . La gente de la isla no la acepto como pareja del rey y bajo las ordenes de la reina la mataron a sangre fría. . .

- ¿Como lo hace Hollywood con los vampiros y los humanos?

- Exactamente.- Darien no quería entrar en escabrosos detalles.- El rey murió al poco tiempo de pena. . .

- ¿Es posible eso?

- Serena los vampiros somos seres que vivimos de muchas cosas, una de ellas la sangre, otro viven de los alimentos que comen los seres humanos corrientes y otros viven del amor de sus parejas.

- Entiendo.

- Tu padre ha querido por muchos años traerte a ti y en espacial a tu madre a la isla, pero teme que la historia se repita, que el pueblo reniegue de tu madre como su reina e intenten hacerle daño, los vampiros que no conocen las ciudades humanas son lo que más le preocupan.

- Comprendo.

- Bien te sigo contando la leyenda.

- ¿Hay más?

- Si preciosa.- Darien la abrazo.- El mayor de los hijos del rey vampiro y la humana ascendió al trono. . .

- ¿No tuvo hijos con su esposa vampira?

- Entre vampiros esa posibilidad es escasa. . . ¿Recuerdas a Diana?- Le pregunto Darien de pronto.

- La niña de primer grado, ella y su amiga Chibi Chibi parecen buenas amigas.

- Esa niña es hija de Artemis y Luna. . .

- ¿Ellos son pareja?

- Estas unidos como pareja al igual que nosotros.- Le dijo él.- Ellos tienen casi el doble de mi edad y tuvieron a Diana hace pocos años, es su hija única y probablemente la única que puedan tener.

- Es triste. . .

- Tenemos edad longeva querida mía, nuestro adn está hecho para vivir por muchos años, pero no para engendrar como conejos.

- Pero haces el amor muy delicioso.

- Una vez te dije que los vampiros tenemos un apetito feroz. . .

- Pensé que solo hablabas de la comida.

- ¿No esperabas que hablase eso delante de tu madre?- Darien la beso.- En fin concluyo la leyenda, el nuevo rey, mitad humano mitad vampiro se enamoró también de una humana, pero ella lo rechazo al conocer su segunda naturaleza, desde ese momento el rey ordeno que ningún humano pisara esta isla o seria comida de los vampiros.

- Es una historia muy trágica y a la vez tenebrosa.- Comento la joven.

- Por eso cuando volvamos a tu casa tendrás que ser un fuerte apoyo para tu madre.

- ¿Pero quién cuidara de mi papá?

- Me parece que el tener un deber con la isla lo mantiene activo y no le permite pensar en su dolor.

- Oh Darien a veces pienso que tal vez no debería irme de aquí y darle la oportunidad a mis padres de que vivan juntos al fin. . .

- Te entiendo, pero tu deber ahora es terminar tus estudios para volver a la isla mi amor.

- Abrázame.- Le pidió ella.

- Hare más que eso mi amor. . .

Casa Tsukino.

Kenji estaba terminando de hacer su equipaje, había llevado pocas cosas ya que no había salido mucho de casa por estar al lado de su mujer, pero el tiempo ya había pasado y tenía que volver a la isla, para que su hija volviera a la ciudad.

Le dolía saber que tendría que separase otra vez de su mujer, pero más le dolía saber que Ikuko no parecía haber pensado en la idea de irse con él, comprendía que tuviese miedo, incluso que no quisiera dejar la casa que por tantos años fue su hogar, pero habían pasado los días y no habían vuelto a hablar del tema, al acabar de hacer la maleta se volvió hacia la cama su esposa aún seguía dormida, después de todo era apenas las doce de la noche y habían hecho el amor largo rato, tras darle un beso en la mejilla salió del cuarto, necesitaba tomar aire fresco, pero sobre todo necesitaba preparase para el rechazo de su mujer.

No sabía cómo iba a vivir de ahora en adelante, todo aquello años de lejanía habían sido una tortura, ahora que había tenido todo aquellos días de felicidad y placer junto a su amada Ikuko, al volver a la isla tendría que hacer lo mimos que había hecho al dejarla la primera vez, volcar toda su atención en la isla y sus habitantes de lo contrario iba a morir de dolor.

Salió a la calle y comenzó a caminar por los alrededores, recordaba mucho de ese lugar, en especial cuando llevaba a su hija Serena a jugar al parque que había cerca de ahí, y fue ahí hasta donde camino, recordaba a su pequeña jugar en los columpio, en aquel entonces su vida era normal, vivía con su familia y la única preocupación que tenía era ser un buen esposo y padre, pero su progenitor estaba agonizando y debía volver a la isla para tomar su lugar como rey.

- Te amo Ikuko.- Se quedó en el parque por varios minutos más, pero quería estar con su mujer las últimas horas que le quedaban.

Mientras caminaba hasta la casa de su familia tomo una decisión, iba a aceptar la decisión de su mujer, después de todo no iba a obligarla a irse con él, abrió la puerta de la casa con cuidado iba a ir a la cocina para beber algo pero la luz de la sala de estar se encendió, Ikuko lo estaba esperando.

- Yo. . .- Sintió la necesidad de hablar.- Sali a tomar aire fresco.

- ¿Qué tienes mi amor?- La mujer se le acerco.- Desde ayer te noto muy extraño.

- Debo irme mañana. . .

- Lo sé.- La mujer le tomo el rostro entre las manos.- Yo he tomado una decisión.

Kenji sintió que su corazón comenzaba a partirse en dos, pero necesitaba ser fuerte para enfrentar una nueva lejanía de la mujer que más amaba en el mundo.

Isla Dreams.

- ¿Cariño porque tiemblas?- Darien se apoyó sobre su costado y en el codo para ver a su mujer.

- Lo siento es solo que no puedo dejar de pensar en que mañana en la mañana mi padre va a llegar.- Se supone que debería haber llegado hoy pero se retrasó.

- Quizá no tenga fuerzas para despedirse de tu madre y necesite más tiempo.

- Tal vez esa sea la razón.

- Mirame Serena.- Le ordeno Darien.- No puedes sufrir por tus padres. . .

- Lo sé, pero duele saber que dos personas que se aman tanto no puedan estar juntos.

- Si, es doloroso, los vampiros que vivimos del amor sufrimos al no poder estar con nuestras parejas.

- Te amo.

- Duerme mi pequeña vampira.- Darien la beso.- Mañana tendrás que ser fuerte por tu padre.

- Lo sé.- La rubia se acurruco contra su hombre.

Darien se quedó mirándola mientras dormía, odiaba verla así de preocupada pero no había nada que el pudiese hacer, iba a sentirse mal por mamá Ikuko esa mujer era especial, tenía una percepción que no había conocido en ningún otro vampiro, era excepcional, era la reina perfecta para esa tierra.

Serena despertó al sentir más de una voz a su alrededor, al sentarse en la cama tuvo que cubrirse al ver que frente suyo estaban Lita y Hotaru, ambas les sonrieron mientras le mostraban un vestido y la instaban a irse a dar un baño.

- ¿Qué hacen aquí?- No veía a Darien por ningún lado.

- El señor Darien nos dio órdenes de venir a prepararla señorita Serena.- Respondió la pelinegra.

- Su padre está a una hora de llegar.- Comento Lita.- El lanchero de transporte acaba de salir para ir a buscarlo a la isla vecina.

- No lo puedo creer.- Serena salió de la cama rápidamente.- Tengo que darme prisa. . .

- El señor Darien dijo que la esperaba en el muelle.- Murmuro Lita.

- Bien, me daré un baño y volveré al instante.

Pues de casi cuarenta minutos Serena ya estaba lista y preparada para recibir a su padre, las dos mucamas habían insistido en que debía ir lo más elegantemente posible a recibir al rey, por lo que le habían puesto un vestido del color de sus ojos y unas sandalias bajas.

- Nuestro trabajo está hecho.- Declaro Lita.

- Muchas gracias chicas, me han servido mucho en este tiempo.

- ¿Es cierto princesa que dejara la isla para concluir sus estudios?- Consulto Hotaru.

- Así es, pero volveré, me gustaría dar clases en el colegio.

- Eso es maravilloso, el rey de vez en cuando da charlas en el colegio sobre la vida en el mundo humano.

- Entiendo.- Serena se vio por última vez en el espejo del cuarto de su hombre.- Bien ahora a encontrarme con Darien.

Serena salió de la cabaña escoltada por sus dos mucamas, al parecer ellas también quería ver la llegada del rey y no eran las únicas, el muelle estaba lleno de vampiros, al parecer era una novedad ver llegar al rey, al verla pasar le hacían reverencias aunque la joven les pedía que no las hicieran la hacían sentir extraña, pero mientras más se acercaba al muelle pudo ver a su Darien.

- Princesa.- Darien le sonrió.- Ahí viene la lancha.

Pudo ver a lo lejos una lancha, era la misma que la había llevado hasta la isla, ya estaba atravesando el campo de protección y se acercaba con rapidez, se acercó a Darien y se pudo a su lado.

- Alguien más viene con tu padre.- Le susurro de pronto Darien.

- ¿Qué?- Serena vio que la lancha llegaba al muelle, se acercó a recibir a su padre pero se quedó paralizada.- Darien, es mi mamá.

- Hija.- Su padre le sonrió mientras le daba la mano a su esposa para ayudarla a salir de la lancha.- Mira quien viene conmigo.

- No lo puedo creer.- Serena no despego la vista de la mujer que tenía frente suyo.- Mamá.

- Ya no podía seguir más tiempo lejos de tu padre querida.- Le sonrió su progenitora.

- Kenji toda la isla está aquí en el muelle para ver tu llegada.

- ¿Qué?- El rey miro por sobre los hombros de su hija y del hombre de ella.- Es cierto.

- Kenji.- Ikuko se pegó más a su esposo.

- Tranquila, nadie te hará daño, te lo prometo.- El rey abrazo a su mujer.- Será algo difícil, pero te protegeré.

- Cuenta conmigo Kenji.- Darien se les acerco.- Bienvenida mi reina.

- Hola Darien querido.- Le sonrió.

- Mamá.- Serena también se acercó.- Yo no puedo creer que estés aquí.

- Pero lo estoy, será algo peligroso pero ya no puedo permanecer alejada de mi Kenji.- Le dijo ella.- Renuncie a mi vida en la ciudad para venir aquí con él.

- Estoy contenta por ustedes.- Le sonrió a sus dos padres, pero inmediatamente noto que su padre se ponía pálida.- ¿Mamá que te pasa?

- No lo sé, no me siento bien.- Ikuko se aferró a su marido.

- ¡Mi amor!- El rey alcanzo a sostenerla antes de que se desmayara.

- Hay que llevarla al centro médico.- Dijo Darien.- Abriré el camino.

- Mamá.- Serena vio a su padre alzarla en sus brazos.

- Vamos hija.

- ¡Abran paso!- Darien iba delante de ellos empujando a la gente que se estaba acercando.- Abran paso malditas alimañas.

- . . . Miren es una humana. .

- . . . ¿Será acaso la reina?. . .

- . . . La reina humana. . .

- ¡Cállense!- Estallo Serena mientras corría detrás de su padre.

- ¿Darien que pasa?- Amy los recibió en la recepción- Princesa, alteza pasen. . .

- Amy mi esposa se ha desmayado.- Explico Kenji asustado.

- Tal vez se haya debilitado al atravesar el campo de protección.- Murmuro la doctora al acercarse a ver a la mujer.- Hay que llevarla a observación.

Darien se acercó a Serena para abrazarla dado que Kenji entro con Amy a las salas privadas de atención médica, la joven se aferró a su amado, no quería que nada malo le pasara a su madre, pero por la forma en que había palidecido la asusto.

- Tranquila, ella va a estar bien.- Le dijo a su mujer.

- ¿Darien crees que ella no pueda resistir estar aquí en la isla? Después de lo felices que los vi a los dos salir de la lancha. . .

- Tu madre es fuerte, va a estar bien, ya verás como no fue más que un simple desmayo.

Los minutos pasaban y nadie salía a decirles nada, los demás vampiro de la isla se había agolpado en la puerta del centro médico para ver qué era lo que ocurría, Darien había salido para ordenarles que se fuera pero al verlo volver enfadado supo que un objetivo no había sido cumplido.

- Dicen que no se irán hasta saber que su reina humana está bien.

- ¿Reina humana?

- Bueno a ti te llaman princesa humana y es como forma de aceptación. . .

- ¿Dices que ellos aceptan a mi madre aquí en la isla?

- Bueno no lo sé, todo esto es muy raro, pensé que actuarían más violentos pero parecen muy preocupados por el estado de salud de tu madre. . .

- ¡Darien, princesa!- Artemis estaba tratando de entrar con su hija Diana sobre sus hombros.- Tengo algo que preguntarles y es de suma importancia.

- ¿Qué ocurre?- Serena le sonrió a la pequeña.- Hola Diana.

- Hola princesa, le dije a mi padre que el rey había llegado con una hermosa mujer en sus brazos.

- ¿Estaban en el muelle pequeña?

- Si princesa, vi como todos los otros vampiros iban hacia el muelle y quise ver de qué se trataba tanta algarabía.

- Entiendo.- Serena miro a la pequeña.- ¿Qué tienes que decirnos Artemis?

- Princesa necesito que vea esto.- Artemis saco de una bolsa de tela un libro, parecía muy viejo, lo abrió en las primeras páginas y se lo mostro.- ¿Reconoce a la mujer de esta retrato?

En ese momento Darien se acercó junto a ella para ver el retrato, era un dibujo de una mujer, ambos lo miraron largos segundos antes de ver el uno al otro, al parecer habían visto las similitudes.

- Princesa, mi hija diana dice que la reina es parecida a esta mujer.- Le comento Artemis de pronto.- ¿Es cierto eso?

- Artemis no es parecida. . .

- Gracias a los cielos. . .

- Es igual.- Dijo al unísono junto con Darien.- Es igual.

- Papá guarda ese libro desde hace generaciones.- Hablo de pronto Diana.-Dice que es un libro antiguo.

- No comprendo.- Miro al hombre.- ¿Artemis que significa esto?

- Mira aquí dice Serenity Tsukino.- Leyó Darien debajo del retrato.- ¿Por qué es parecida a la madre de Serena si lleva el apellido de los monarcas de la isla?

- Es hija menor del rey que se enamoró de una humana.- Comento Artemis.

- La tragedia del primer rey y su amor humano.- Hace pocos días Darien le había hablado de esa leyenda.- Sigo sin comprender.

- Pues yo tampoco.- Darien se unió a ella.

- Este libro lo escribió un antepasado mío.- Les explico el vampiro mayor.- Aquí hay siete generaciones de reyes y reinas en la isla, la primera generación es la que estaba más detallada, lean la siguiente página en relación a la princesa Serenity.

- Dejame ver.- Darien tomo el libro y comenzó a leer.- "La más joven de las hijas del rey Diamante y la humana Esmeralda, tras la trágica muerte de su madre y al cumplir los quince años decidió dejar la isla para vivir con los humanos." Artemis sigo sin comprender que tiene que ver esto con la madre de Serena.

- Princesa dígame algo.- Artemis la miro.- ¿Su madre tiene alguna mancha de nacimiento cerca de la parte trasera de su hombro?

- Bueno. . .- Trato de hacer memoria, pero su mente estaba bloqueada.

- Estoy muy contenta alteza.- Amy estaba saliendo con Kenji en ese momento.

- Papá.- Serena se puso de pie al ver a su progenitor acercarse.- ¿Cómo esta mamá? ¿Qué tiene?

- Mi Ikuko está bien querida, ella y el bebé están bien.- Kenji no dejaba de sonreir.

- ¿Qué bebé?- Pregunto completamente confundida.

- La reina está embarazada, el desmayo solo fue una reacción del bebé al reconocer la isla como parte de su hogar.- Explico Amy.

- O una reacción de la misma reina al reconocer su hogar.- Comento Artemis.

- Papá mira esto.- Serena recordó lo que estaba hablando momentos antes.

Le explicaron todo lo que habían charlado momentos antes, sobre el parecido de Ikuko con la princesa Serenity, y con cada nueva palabra todos se confundían aún más, pero al menos la mención de la mancha de nacimiento fue tomada en cuenta por el rey.

- Mi mujer tiene una marcha muy notoria en la parte trasera de su hombro.- Comento recordando todo de su esposa, pero no entiendo nada.

- Es posible que la reina Ikuko Tsukino sea una descendiente de la princesa Serenity Tsukino, pero como han pasado muchos años y la princesa nunca volvió a la isla, seguramente se casó con un humano, y engendro hijos humanos y esos hijos tuvieron hijos con cada vez más porcentaje humano en su Adn.

- Hasta borrar todo lo vampiro de la sangre.- Comento Amy.- Si eso es verdad y la reina Ikuko es descendiente de la princesa humana Serenity es posible que la reina pueda tener una resquicio de sangre del equilibrio.

- ¿Ósea que mi madre es una vampira?- Serena estaba muy confundida.

- Yo te explico.- Darien le sonrió.- Eres mitad humana.

- Lo sé.

- Dejame acabar mi cielo.- Darien le tomo la mano.- El cincuenta por cierto de tu sangre y adn es humano y el otro cincuenta por cierto vampiro, mi adn es completamente vampiro, si tenemos hijos entonces será un proporción de setenta y cinco por ciento vampiro y solo veinticinco por ciento humano, y si los hijos de nuestros hijos se siguen reproduciendo con vampiros el porcentaje humano disminuirá.

- Ocurriría lo mismo pero si fuesen humanos, el lado vampiro va a disminuir.

- Exactamente.- Le dijo Darien.- Y si es verdad esta extraña teoría, eso pudo pasar con tu madre, desciende de vampiros pero al ser engendrada por humanos ese lado se borró completamente.

- Es muy complicado de entender.- Murmuro.- Por cierto donde esta mamá ahora.

- Aquí querida.- Ikuko salió de la sala de urgencias.- Gracias por atenderme señorita Amy. ¿Querida ya nos podemos ir?

- Yo creo que no mi cielo.- Kenji se acercó a su mujer.- Hay algo que tienes que saber y es complicado.

- ¿Se trata de nuestro bebé?

- No mi amor.- Le sonrió el hombre.- Se trata de tus antepasados.

- ¿Mis qué?

- Altezas.- Intervino Amy.- Podemos simplificar muchos las cosas con unas muestras de sangre de ustedes dos, necesitare comparar el Adn de ambos para saber que en punto pueden tener una conexión familiar.

- Querido no entiendo.- Ikuko se puso nerviosa.

- Te lo explicare en el palacio.- Kenji abrazo a su mujer.- Por ahora tomémonos esas muestras de sangre.

- Lo que digas mi cielo.

Momentos después Serena estaba en el palacio aun tratando de asimilar todo lo que estaba ocurriendo, el gran parecido de su madre con una mujer que había vivido casi un milenio antes que ella y que podría ser parte de sus antepasados.

- ¿Estas bien?- Darien se acercó para abrazarla

- Creo que sí, es muy confuso todo esto.- Miro a los ojos a su amado.- ¿Crees que Amy pueda encontrar algo.

- Iré a ayudarla más tarde, recuerda que también soy médico mi cielo.- Le sonrió él.- Pero por ahora quiero estar aquí contigo.

- Como aun me faltan varios días para ingresar otra vez a la prepara supongo que podemos quedarnos algunos días más, como para saber realmente que está pasando.

- Lo entiendo.

- Hija.- Le hablo de pronto su madre.- ¿No estas enfadada verdad?

- ¿Por qué lo dices?

- Por lo del nuevo bebé.- La mujer la miro preocupada.- Sé que es algo extraño y. . .

- Mamá estoy contenta al saber que tendré un hermano, pero espero que vayas a la ciudad para tenerlo.

- Eso ya lo converse con Kenji, me permitirá ir a la ciudad cuando se la hora de dar a luz, él no quiere que un hijo nuestro crezca dentro de la isla y que no pueda ser libre.

- ¿Oye mamá y de lo otro que piensas?

- Pues. . . Aún sigo algo confundida, pero el retrato del libro más la mancha que tengo en mi hombro, concuerdan con el relato del simpático señor Artemis.

- Entiendo. . .

- Por cierto quería hablar con los dos.- Mamá Ikuko fingió enfadarse.- ¿Cómo es eso de que están unidos?

- Yo. . .- Serena se sonrojo bastante.- Yo estoy unida con Darien, soy su mujer desde hace ya una semana.

- Entiendo.- La mujer mayor miro al vampiro.- ¿Y tú que tienes que decir al respecto joven Darien?

- No mucho.- Sonrió el aludido.- Usted siempre supo que yo amaba a su hija, pero puedo prometerle que la cuidaré mucho.

- Eso me alegra mucho.- La mujer los abrazos a ambos.- Kenji me ha dicho que quiere hacer el anuncio de su unión pronto.

- Es lo que queremos también.- Comento Darien mientras sostenía la mano de su mujer.- Pero con todo lo que está sucediendo es posible que nos quedemos unos días más.

- ¡Señorita Serena! ¡Señorita Serena!.- Hotaru y Lita venían corriendo desesperadas.

- ¿Qué pasa?- Serena se asustó al verla tan desarregladas, como si las hubieran atacado.

- La gente.- Le dijo Lita.- El pueblo quiere ver a la reina.

- ¿A mí?- Ikuko estaba asustada, tal vez ya la querían matar.- ¡No!

- El gente dice que quiere ver a su hermosa reina humana que desciende de los hijos del primer rey de la isla. . .

- ¿Cómo se han enterado?- Kenji se les acerco.

- Los oídos chismosos de tu pueblo Kenji.- Ironizo Darien.- Pero no comprendo. . . Si la desean ver con tata insistencia es porque la han aceptado.

- Eso parece.- Dijeron ambas mucamas juntas.

- ¿Querido sería muy peligroso si yo los viera?- Hablo de pronto Ikuko.- Mira lo que le hicieron a estas dos chicas, parece que las hubieran atacado, no quiero ser un tema de disputa entre tu gente.

- Bueno, saldremos, yo te protegeré mi amor.

- Gracias Kenji mi amor.- Ikuko se agarró del brazo de su marido.

Salieron a la entrada del palacio, Serena se sorprendió de ver tanta gente, al igual que en el baile de recepción que su padre hiso en su honor parecía que toda la isla se había reunido ahí.

-¡. . . Queremos ver a la reina humana. . .!- Gritaba la muchedumbre.

- Tranquilos. . . Tranquilos.- Kenji hablo en voz alta.- Podrán verla si prometen no intentar nada en su contra.

La gente se quedó en completo silencio, en ese momento Kenji extendió su madre para que su mujer se acercara, al salir ante el público Ikuko ocasiono una reacción en la gente que nadie se esperaba.

Los vampiros de la isla comenzaron a tirarse al suelo y bajar la cabeza, la estaban alabando con mucho entusiasmo, la miraban con extrema adoración.

- Querido no comprendo dijiste que podrían ser peligrosos al olor a una humana. . .

- Yo tampoco lo entiendo mi cielo.- Kenji hizo que las alabanzas acabaran e hiso que uno de los vampiros a los que reconoció entre la gente se acercara.- ¿Por qué tanta adoración?

- Se parece a la mujer del retrato del libro que tiene Artemis mi señor.- Le dijo el vampiro que se acercó.- Ella se parece mucho a la imagen tallada en las cavernas cerca del volcán.

- ¿Las cavernas?- Kenji miro a Darien.- ¿Sabes de que cavernas hablan?

- Las únicas que conozco son unas cavernas a las que casi nadie va por que son profundas.

- Ya veo.- El rey volvió a mirar al hombre.- Dices que la imagen de mi mujer esta retratada en las cavernas.

- Si señor, es la misma mujer.- El vampiro al ver a su reina cerca comenzó a llorar de alegría.- Desde hace años queríamos que volviera como dice la inscripción.

- Alto un momento.- Kenji estaba mareado con tanta información.- Darien, hija por favor vayan con Kelvin a esas cavernas y vean que esta historia sea cierta.

- Si papá.- Serena miro a su hombre.- ¿Listo?

- Siempre.-

El vampiro llamado Kelvin los condujo por la parte más selvática de la isla, tuvieron que pasar por varios lugares llenos de plantas extrañas y hojas de las palmetas.

- Esas son las cavernas.- Les indico el vampiro.- Princesa le juro que a inscripción del retrato dice que volverá para alegría del rey.

- Vamos a ver.

Serena se agarró del brazo de Darien, la caverna era muy oscura y aunque Kelvin caminaba delante de ellos con una antorcha le tuvo miedo a la oscuridad de aquella zona.

- Aquí esta.- La luz de la antorcha de fuego les permitió ver.- Es la reina, miren vean.

Serena se topó otra vez con una imagen de su madre, estaba tallada en la roca de la caverna y tal como Kelvin había dicho bajo el retrato había una inscripción. "Algún día ella volverá para darle alegría a un rey y al pueblo entero".

- No lo puedo creer.- Serena miro a su hombre asustada y más confundida aun.- No lo entiendo.

- Yo tampoco.- Darien se acercó más al dibujo.- Mira tiene una fecha.

- ¿Que el retrato fue hecho hace setecientos años?- Estallo Kenji cuando le contaron todo lo que habías descubierto.- Todo lo que recuerdo es que muchos videntes utilizaban las cavernas para escribir sus visiones.

- ¿Entonces mi madre fue una visión para alguno de esos videntes?- Pregunto Serena.- O tal vez comentaste algo con ellos papá.

- Hija mía, yo nací hace cuatrocientos treinta años, en imposible que le haya hablado de tu madre a alguien cuando ni siquiera había nacido.

- Querido.- Intervino Ikuko.- Estoy muy cansada, me iré a la cama sino te importa.

- Ve querida mía, Lita y Hotaru te llevaran, yo iré pronto contigo, lo prometo.

- Yo también voy contigo mamá.- Serena necesitaba saber cómo estaba tomando su madre todo eso.

- Voy a ir con Amy.- Darien le hablo a Kenji.- Veré como va su investigación.

- Yo iré a esa famosa caverna de las visiones.- Murmuro el rey.- Tan solo espero que esta loca historia tenga un final comprensible.

- De verdad estoy bien hija.- Ikuko tranquilizo a su hija.- Aunque suena muy raro creo que estoy comenzando a creer que todo esto es verdad y quizá soy descendiente de una princesa mitad vampira mitad humana, recuerdo que una bisabuela me dijo cuando era pequeña que la familia provenía de Inglaterra, que un tátara abuelo o algo así se casó con una mujer japonesa y se quedó a vivir en Japón, hace ya muchos años, casi doscientos.

Cuando Serena llego a la cama que compartía con Darien cayo rendida de sueño, supuso que su hombre estaba en el centro médico como él le había dicho de modo que se acurruco con la almohada que él utilizaba, se quedó dormida respirando el aroma de Darien.

- Serena. . . Serena despierta mi amor.- Sintió unos raros cosquilleos en las comisuras de la boca, la joven abrió los ojos, ya era de día y Darien estaba a su lado.- Hola mi amor.

- Buenos días.- De pronto recordó todo lo del día anterior.- ¿Ya se sabe algo?

- Vístete, tenemos que ir al palacio.-Ordeno Darien mientras le alcanzaba algunas ropas.

- De acuerdo.- Serena salió de la cama y corrió al baño, tras una rápida ducha comenzó a vestirse.

Momentos después rey y reina estaban sentados juntos a su hija, al parecer Darien y Amy iban a hablar pues estaban parados frente a ellos, con muchos papeles y una muestras de laboratorio, de pronto se sintió como en una clase de química o biología.

- Alteza Ikuko efectivamente usted desciende de la princesa humana Serenity.- Amy fue la primera en hablar.- Y usted también cuenta con la sangre del equilibrio aunque en pequeñas proporciones.

- Ya veo. . .

- Con Darien hemos estado haciendo un experimento, creemos que podemos hacer que usted se vuelva mitad humana mitad vampira, de modo que vivirá muchos más años y podrá estar junto a su marido.

- ¿Eso es posible?- Le pregunto Serena a su hombre.- Suena muy raro.

- Y lo es.- Le dijo Darien sonriéndole.- Pero ya hicimos un experimento con la sangre que tus padres nos dieron, al juntarlas se produjo como resultado que era sangre mitad vampiro y mitad humana.

- Yo. . .- Hablo de pronto Ikuko.- Solo quiero saber una cosa.

- Puede decirme alteza.- Amy le sonrió a la mujer.

- Si acepto hacer este experimento. . . ¿Pongo el peligro a mi bebé?- La mujer miro a su marido.- No quiero correr ningún riesgo. . .

- Lo entiendo.- Kenji miro a los dos expositores.- ¿Hay alguien riesgo?

- Por el momento no alteza.

- Yo quiero.- Ikuko Hablo otra vez.- Vivir con mi Kenji todo el tiempo que pueda, pero sé que con mi condición humana no durare todos los años que ustedes viven como vampiros, quiero intentarlo, quiero vivir muchos años al lado del hombre que amo.

- Yo haré lo que tú quieras mi amor.- Sonrió el rey.

- Bien podemos hacer las pruebas esta tarde.

- Bien que se hagan.

En la ciudad. . .

- No comprendo porque me traes aquí.- Seiya no dejaba de mirar la casa de Serena, su hermano lo había llevado a penas despertó en la mañana.

- No quería venir solo, hace unos días pase por casualidad por aquí y había un olor diferente. . .

- ¿Diferente? No comprendo.

- Era un olor de vampiro, pero diferente al de Serena, lo que significa que hay más de un vampiro aquí.- Yaten miro la casa desde el punto más alto hasta la vereda.- Y eso es peligroso.

- ¿Y ahora que se supone que hueles?

- Nada. . .

- ¿Nada?

- No hay nadie en casa, los olores de vampiros se están yendo muy rápido, es imposible detectar a donde fueron y creo que eso es lo mejor. . .

- Pero comenzamos las clases en tres días, Serena necesita regresar.

- Lo sé, Mina me dijo que no ha podido contactarse con ella.- Murmuro el peliplateado.- Lo único que debe importarnos es que Taiki se mantenga lejos, yo puedo cuidarme y mantenerme alejado.

- Y yo no desarrollare mis poderes hasta dentro de unos cuatro o cinco años, no soy un peligro. . .

- Pero yo si, y Taiki también, cuídala Seiya, si de verdad la quieres cuídala. . .

- Va a sonar raro pero todo este tiempo he sentido que. . .

- Dilo.- Murmuro Yaten al ver que su hermano titubeaba.

- Que la quiero más como una amiga que como una mujer o mi posible novia.- Dijo Seiya.- Pero tampoco quiero que le hagan daño.

Isla Dreams.

- Tranquila. . .- Le dijo Darien.- Todo va a salir bien.

- Pero lleva dentro más de una hora.- Comento Serena, estaban en la sala de recepción del centro médico y estaba a la espera de que su madre saliera, su padre había declarado que nadie lo iba a separar de su mujer en aquellos momentos.- ¿Y si no sale bien?

- Va a salir bien, no te preocupes, tu madre se convertirá en mitad humana mitad vampira y ya verás cómo va a vivir muchos años contigo y con tu padre.

- Y el nuevo bebé.- Sonrió la rubia, le gustaba la idea de tener un hermano o hermana.- Por cierto tengo que volver a clases en pocos días.

- Lo sé, hable con tu padre anoche, después de comentarle lo que descubrimos con Amy, dice que si todo sale bien mañana en la noche hará una fiesta, comunicara nuestra unión y la llegada de su reina y podremos irnos a la ciudad.

- Mi padre está muy feliz.- Murmuro.- Y sin decir del resto de la gente del pueblo.

- No somos gente religiosa, pero creemos en los videntes, y hace setecientos años el hombre que hiso el dibujo de tu padre la vio venir aquí a la isla.

- Parece sacado de una película.- Serena comenzó a reír.- Pero me alegra de que exista la posibilidad de que ellos puedan estar juntos, mi madre ha sufrido mucho y por los visto mi padre también.

- Ellos serás felices estoy seguro.

- Ya estamos listos.- Anuncio Amy apareciendo.

- ¿Cómo está mi madre?- Serena se acercó a la mujer.

- Me siento rara.- Dijo Ikuko saliendo de la sala donde la atendieron.- Pero bien, mira hija.

Serena se acercó a su madre y sonrió al ver que la mujer mayor le mostro sus colmillos, las pruebas habían funcionado al parecer, su madre parecía feliz.

- Todo salió bien.- Anuncio Amy.- Ahora nuestra reina comenzara a experimentar los cambios que usted experimento princesa.

- Y yo la voy a ayudar.- Sonrió Kenji al salir al encuentro de ellos para ir al lado de su mujer.- Ahora ya nada puede separarme de la mujer que amo.

- Estoy tan feliz por ustedes.- Sintió los brazos de Darien abrazándola por detrás.- Me alegra que mamá y tú puedan ser felices.

- Esta noche toda la isla va a celebrar.- Anuncio Kenji.- Primero que todo tenemos que celebrar la unión de ustedes dos como hombre y mujer, después esta la noticia de este nuevo bebé que Ikuko y yo estamos esperando, y por fin la llegada de mi mujer a esta isla.

- Hay mucho que celebrar.- Comento Darien.

Esa noche la fiesta era en las afueras del palacio, Kenji quería que todos celebraran y el mejor lugar era en la playa de la isla, la gente bailaba y celebraba por todos lados, Serena bailaba en los brazos de su Darien mientras sus padres iban de grupo en grupo charlando animadamente, el ambiente era de mucha festividad, pero lo que más alegraba a la joven era ver como el pueblo entero aceptaba muy contento la llegada de su reina, a la que habían llamado la reina de la visión.

- Oye preciosa.- Le hablo Darien de pronto.- Yo creo que ya es hora de que todos sepan que eres mía.

- Y que tú eres mío.- Sonrió ella.- Vamos, supongo que es mi padre el que tiene que anunciarlo.

- Si, vamos.- Darien la tomo de la mano.

- Papá.- Serena le hablo a su progenitor.- Darien y yo queremos hablar contigo.

- Claro.- El rey se despidió del grupo con quien estaba hablando para mirar a los recién llegado.- ¿Qué ocurre?

- Queremos que hagas la ceremonia Kenji.- Le dijo Darien mientras se aferraba más a la mano de su mujer.- Y cuanto antes mejor.

- Esplendido.- El rey tomo del brazo a su mujer.- Vamos mi amor, también eres parte importante de esta isla.

- Si.- La mujer miro sonriente a su hija a Darien.- Sabia que ustedes estaban hechos el uno para el otro.

- Bueno solo necesitábamos aclarar lo que sentíamos.- Murmuro Darien sonriéndole.

- Ahora somos felices juntos.- Aseguro Serena.- ¿Verdad Darien?

- Por supuesto.- Sonrió el hombre.- Por cierto cuando Serena vuelva yo me iré con ella, no quiero estar lejos de la mujer que amo.

- Bueno yo. . . Antes de venir aquí a la isla.- Hablo la reina.- Firme unos papeles donde te entrego la tutela de mi hija por motivos de viaje al extranjero, lo hice en caso de cualquier problema que podría pasar si saben que Serena vive sola. . .

- Lo comprendo.- Darien se volvió hacia su mujer.- Ahora eres mía en todo los sentidos.

- Su atención por favor.- Hablo de pronto Kenji que estaba sobre una tarima.- Tengo algo muy importante que anunciarles y es que mi hija y un hombre de muchísima confianza para mi han decidido unir sus vidas en el vínculo de la marca de propiedad.

La gente comenzó a vitorear como si fuera un partido de deportes, pero sin lugar a dudas mostraban la alegría de ver a una pareja junta, el rey les hablo en un extraño idioma que Darien le dijo después que era un antiguo dialecto de la isla, que ella lo aprendería con el tiempo.

- Y por la fuerza que protege y mantiene viva esta isla.- Hablo el rey en el idioma normal.- Yo acepto y celebro esta unión, que sea duradera y que de muchos hijos.

- ¡Papá!- Serena sonrió ante la idea de tener un hijo o varios con Darien, pero primero estaban sus estudios.

- Muchas gracias por aceptar entregarme a tu hija Kenji, la cuidare con mucho cariño.

- Bueno, puedo ver que mi hija es feliz contigo, no sería justo de mi parte querer separarlos.

- Mi cielo.- Ikuko se les acerco.- Dime una cosa.

- La que quieras mi cielo.

- Le gente dice que tengo un aroma dulce.- Dijo ella.- ¿Qué significa eso?

- Bueno cuando una mujer vampira está embarazada desprende un aroma dulce, eso es lo que ellos detectan en ti, el dulce aroma de la nueva vida que tu cuerpo esta gestando.

- ¿Entonces ya sabes que estoy embarazada?

- Si mi cielo, ellos ya lo saben pero de todos modos lo anunciare dentro de poco, deja que celebren las noticias una por una.

- Si mi amor.- La mujer sonrió contenta.- Aun no lo puedo creer, un bebé.

El resto de la noche fue fiesta continua para todos, incluso para Serena y su madre, que a pesar de ser mitad humanas no tenían sueño ni mucho menos deseos de irse a dormir, la gente a su alrededor las felicitaba a ambas, a Serena por su unión con uno de los hombres más importantes de la isla y a Ikuko por u embarazado y la llegada a la isla

- Ven mi amor.- Hablo de pronto Kenji cuando ya estaba amaneciendo.- Tienes que descansar, vamos al cuarto para que duermas.

- ¿Solo dormir?- Le pregunto la mujer a su marido.

- Ven mi amor, ya veremos qué más podemos hacer.- Sonrió el hombre.- Nos vemos después chicos.

- Nosotros también deberíamos ir a la cama.- Dijo Darien cuando se quedó a solas con su mujer.

- ¿Ya tienes sueño?- Pregunto ella en broma.

- Sabes perfectamente que no.- Darien la estrecho, procurando pegar más la parte de sus caderas a su mujer.- ¿Lo sientes verdad?

- Sí. . .

- Entonces no digas que tengo sueño, sino muchas ganas de hacerte el amor.- Darien no se despegó ni un poco.- Vamos, tienes que caminar delante mío, creo que los demás van a notar que quiero acostarme con mi mujer.

A la mañana siguiente, o mejor dicho casi al medio día ambas parejas se juntaron en el castillo para comer algo, ya que todos estaban muertos de hambre, devoraron la comida como si fuera una guerra por quien comía más, al quedar satisfechos Serena tomo la palabra para hablar de algo muy importante.

- Tengo que volver a la ciudad.- Anuncio con cuidado.- Pronto comenzaran las clases.

- Lo entendemos.- Kenji suspiro.- ¿Volverás para las próximas vacaciones?

- Claro.- Sonrió la joven.- Después de conocer esta maravillosa isla y su gente quiero volver cuanto antes.

- Ahora solo tenemos que preparar el viaje de vuelta.- Comento Darien.- Yo tengo que dejar las cosas listas en mi cabaña, aunque espero que tu hagas los arreglos para mantenerla.

- Lita y Hotaru se encargaran de su limpieza, de hechos ellas mismas lo han pedido, dicen que es la forma de sentiré cerca de Serena, se encariñaron mucho contigo hija.

- Y yo con ellas papá.

- Más tarde te voy a llevar a la cascada que hay cerca del castillo, es un lugar muy hermoso y romántico.- Comento de pronto su padre mirando a su esposa.

- Estoy segura de que me gustara.

Serena miro de reojo a Darien y este hiso lo mismo, obviamente no olvidaban la noche de pasión que habían vivido en la cascada, ese sería un secreto de ambos, esa cascada era el símbolo del principio de su amor.

Dejen sus Reviews.

Luxy1985: Los Kou ya tienen serias sospechas sobre Serena, pero el que más preocupa es Taiki, por lo visto hasta Yaten y Seiya le temen.

Yesqui2000: Ahora Kenji y Ikuko podrán estar juntos los largos años de vida que tendrán.

Jan: No importa cuanta edad tengan de diferencia ambos disfrutan al estar juntos, parece que Darien no solo le enseña a Serena temas relacionados con su lado vampiro jijiji.

Ishy-24: Quizá podamos ver a Rini, quizá no, todo depende del futuro amiga.

Me tarde un poco en este capítulo porque quería culminar la mini historia de amor entre Ikuko y Kenji y no tenía mucha idea de cómo hacerlo, a partir de los siguientes capítulos me centrare en los protagonistas y la amenaza que se cierne sobre ellos, espero que le haya gustado y les mando muchos saludos.