Capitulo 11

Capitulo 11

No es nada más que el tiempo.

Navidad, año nuevo.

Las fechas siguieron avanzando, así como se acortaba el plazo para el reencuentro.

Tiempo del torneo nacional para Seigaku.

Tiempo de entrenamientos para el torneo interno en el campamento.

Ambos debían tener su mente en los objetivos, por eso decidieron dejar de mandar cartas, hasta que el torneo nacional terminara.

Y luego de un arduo trabajo, de partidos interminables, el torneo llego a su fin. Con Seigaku nuevamente como su ganador.

Kaidoh entrego todo lo que tenia, ofreciendo el desarrollo de un juego que seguía evolucionando a través de los partidos.

Y definitivamente el más memorable fue el de la final. Contra Kamio de Fudomine.

Una Fudomine, que gracias a la experiencia y el talento de sus jugadores había llegado lo mas lejos que pudo, teniendo en frente al campeón.

Esta noticia llego a oído de los muchachos por medio de Kawamura, el único que había rechazado la invitación. Obviamente porque luego de las finales el había cumplido su promesa de dejar el tenis para convertirse en el mejor chef de sushi de Japón.

La sorpresa y felicidad de Inui era incomparable.

Cuando recibió la primera carta de Kaoru, se volvió más feliz.

Así mismo, Inui estaba contento porque veía el gran progreso que había hecho en el campamento., tanto física como psicológica y sentimentalmente. Era el mismo Inui, pero con unos ligeros cambios.

Enero paso, y llego un febrero con noticias.

La primera fue que el campamento que se llevaría acabo en el próximo comienzo de año escolar, estaría reclutando a los jugadores que pasarían a tercer año.

Ryoma, Kintaro, Kentaro, Dan, serian las cartas fuertes de ese año, en cambio Kaoru, Momoshiro, Kirihara, y la gran mayoría de los muchachos de Fudomine, se perderían la oportunidad del campamento.

Algo que de cierta forma aliviaba a Inui y Kaidoh, ya que, llevar adelante otro año de separación seria mas complicado.

Otra de las noticias era que se acercaba otra fecha importante en el mundo de lo comercial, se acercaba San Valentín.

Y nuevamente nuestros protagonistas se veían en el dilema del espacio-tiempo. Parece que ya estaban empezando a perder un poco la paciencia, y rogaban para que los días y las noches pasaran más rápido.

Pero llego San Valentín antes. Y el día rebozaba de chocolates, corazones, flores, y otros regalos.

El caso de nuestra parejita no fue la excepción.

Kaoru armo una obra de arte en chocolate. Había unido dos corazones por medio de un lazo rojo. Al mismo tiempo le agrego a cada uno de los corazones un par de alas que estaban atadas entre si por otros lazos rojos.

Y tenia una pequeña postal dentro del paquete que decía

"Así están nuestros corazones, unidos por un fuerte lazo. Porque no importa la distancia nada lo romperá. En cambio las alas, están atadas porque todavía, el amor no puede volar libremente. Una vez que nos juntemos, podremos volar."

Feliz día Inui, Te amo.

Inui, quedo helado… y sintió que lo que le había mandado a Kaoru no era lo suficiente comparado con el regalo.

Inui, simplemente, llamo a una florería, y encargo un ramo muy específico.

En el había, 12 rosas blancas, las rodeaban 6 rosas amarillas, y además estaba adornado por flores silvestres. Pero en el centro había 2 rosas rojas gemelas. Y en medio de ellas, una carta breve, pero concreta

"Alguna vez escuche decir, que las flores eran para los muertos porque se marchitan rápido.

En cambio yo creo que son demasiado hermosas como para que no estén contigo. Aparte la felicidad que otorgan unas flores, duran más de lo que uno puede imaginar.

Para mi eres una flor, porque la felicidad que me das, es infinita.

Te amo Kaoru.

Al ver el ramo de flores cuando volvió de la escuela. Kaoru solo pudo olerlas. Admirarlas, y desear tener a Inui cerca para poder abrazarlo.

Se las llevo a su cuarto, donde llenaron a Kaoru en sus sueños, de felicidad y un aroma exquisito.