Autora: cherrycola69
Traducción: truecacuentos.
Disclaimer:
Nada me pertenece, los personajes a JK Rowling y la historia a
cherrycola que me ha dado su permiso para traducirla. No gano nada
con esto.
Esta historia contiene slash, no recomendada para
homofóbicos.
Penúltimo capítulo y songfic con la canción que da título a la historia. Traducción de la canción al final.
Muchas gracias por los reviews!
Capítulo 11
Estuve sentado, en shock durante 2 minutos antes de decidir que debería ir a comprobar que Harry no se había tirado por la ventana.
Y si, ya de paso, comenta cual es exactamente la palabra que empieza por ena- pues mejor.
No es que subiera las escaleras sólo para saber a ciencia cierta si Harry estaba enamorado de mi… o al menos me gustaba pensar que no.
"Puedo pasar?" Me quedé de pie, dudando, ante la puerta cerrada de la habitación de Harry.
Silencio por respuesta.
"Harry?" Toqué impaciente. "Puedo pasar?" Estúpido idiota – me estaba ignorando. "Harry quieres hacer el favor de abrir la maldita puerta?"
Puse cara de impaciencia – porque tiene que ser tan cabezota?
"Si no abres la puerta en los próximos cinco segundos…" Me callé a media frase dándome cuenta de que no podía hacer nada. Oh, porque no podía dejarlo estar simplemente?
Desafortunadamente conocía la respuesta – si quería saber tenía que entrar…
A menos claro que él quisiera salir.
Otra vez el "salir" de los cojones!
"Vete!" Dijo Harry, su voz atenuada, como si tuviera la cabeza hundida en la almohada.
"Dame una buena razón para irme."
"porque quiero morirme de vergüenza yo solo."
Me burlé. "Imposible – eres Gryffindor, no puedes hacer nada por ti mismo!"
Se oyó un suspiro de impaciencia y la puerta se abrió de repente. "NI siquiera tienes la decencia de dejarme sufrir sin público?" Escupió Harry.
"Decencia? Yo? Vamos Harry, por quien me has tomado, por un Hufflepuff?" Ladeé un poquito la cabeza. "Me dejas entrar?"
Con los ojos entrecerrados se quitó de delante de la puerta y me dejó pasar.
"Sabes, es la primera vez que entro aquí." Señalé, mirando las paredes verdes y el cubrecama a cuadros.
"Has vivido aquí durante dos meses y nunca habías entrado en mi habitación?" Preguntó Harry, con una expresión escéptica en la cara.
"Sí." Abrí una cortina y miré.
Harry levantó una ceja ante mi curiosidad. "Y que opinas?"
Le miré intensamente. "Eres tu."
"De hecho es mi habitación." Me corrigió con una sonrisa traviesa en la cara, sentándose otra vez en su cama.
"Cállate – sabes a lo que me refiero."
"Sí – lo se."
Su mirada me recordó a lo que había venido. "Harry…" Empecé, mi tono sonaba serio.
"No quiero hablar de ello." Dijo firmemente.
"De acuerdo" Dije con suavidad, preguntándome porque lo aceptaba con tal facilidad cuando yo sí quería hablar del tema.
Se puso una almohada en el regazo y la abrazó, suspirando suavemente. Miré a las paredes, intentando desesperadamente encontrar algo para decir y cambiar de tema. "Siempre decoras con colores a juego con tus ojos?" Pregunté con una sonrisita irónica.
"No." Harry miró alrededor perezosamente. "A veces decoro con colores a juego con tus ojos." Ahora era él el que sonreía irónico. Parpadeé. Está flirteando?
"Porque? De que color son mis ojos?"
"Bonitos."
Definitivamente está flirteando.
"Eso no es un color." Protesté, un poco nervioso.
"Bueno, debería serlo."
Abrí la boca y la cerré de nuevo, no sabía que hacer. No estaba acostumbrado a no tener el control y eso me estaba confundiendo.
"Eeeh… bien, pues." Sabía que no había entrado nunca en esta habitación por algún motivo. Me dirigí de nuevo hacia la puerta. "Creo que voy a … irme." Uau, parezco idiota.
"Sí, te estás yendo." Afirmó Harry, con cara de buen humor cuando se dio cuenta de que, de alguna manera, había conseguido que cambiáramos los papeles.
"Pues adiós." Rápidamente salí de la habitación, cerrando la puerta tras de mi.
Hablando del tema – cómo demonios lo había conseguido? Ese era el problema con Harry – cada vez que pensaba que ya lo sabía todo sobre él, hacía algo que me demostraba que no me había enseñado más que una pequeña parte de sí mismo.
"Tenemos que mirar esto?" Protestó Harry
"Por supuesto." Dije sin apartar mis ojos de Friends.
"Pero porque? es un montón de – "
Le miré de manera amenazadora.
"Vale." Suspiró. Alegremente me volví de nuevo hacia el televisor. "Draco." Harry sonaba aterrado.
"Que?" pregunté distraído.
"Tu gato viene hacia mi." Miré hacia ellos y disimulé una sonrisa, mirando con interés.
"Siempre me ha parecido raro que Voldemort, el más poderoso y mortal asesino que haya existido, note asustara y mi gato sí."
"Sí, bueno," Dijo Harry entre dientes, "Voldemort no tenía garras y cola."
"Al menos que tu sepas." Murmuré. Harry intentó sonreír levemente a Crucio, quien inclinó su cabeza hacia un lado y miró a Harry larga e intensamente.
Harry tragó nervioso y no se movió ni una pulgada.
Miré curioso la interacción, encontrándola vagamente interesante. En un movimiento repentino Crucio saltó sobre Harry.
"Ahhh!" gritó Harry.
Casi morí ahogado por la risa. "Draco tu gato está intentando –" paró cuando se dio cuenta de que Crucio estaba preparándose para dormitar en sus rodillas.
"Usarte de almohada?" Pregunté inocentemente. La expresión de absoluta sorpresa en su rostro era impagable.
"No me ha matado." dijo sorprendido.
"No, no lo ha hecho." Me estaba hartando de que Harry tratara a Crucio como a un objeto inanimado.
"No lo entiendo."
"No deberías simplemente agradecer que no te haya arañado?" Sugerí.
"Todavía podría." Murmuró Harry tetricamente.
"No lo hará, verdad Crucio?" Dije confiado.
'No apostaría' parecía decir mi gato con su mirada.
Deseando que Harry no supiera interpretar las miradas de mi gato me volví hacia él con una sonrisa brillante. "Ves?"
"No te creo." Dijo Harry con cabezonería (por suerte para su seguridad – ni yo podía asegurar hasta cuando duraría la etapa generosa de Crucio.)
Crucio miró a Harry despectivamente y se movió de su regazo al mío. Bien, eso reducía el riesgo de Harry de quedar cortado a tiras.
"Creo que voy a trabajar un rato." Dijo Harry agriamente como si pensara que iba a provocar el ata que de Crucio.
"Diviértete." Sonreí, intentando no pensar en maneras de torturar a Harry con la nueva información que poseía acerca de sus sentimientos. O sea… no sería justo hacer sufrir a alguien sólo porque está enamorado de ti… no?
Por supuesto, era su culpa para empezar haberse enamorado de mí. No es como si yo hubiera querido que se enamorara de mí – de hecho había hecho todo lo humanamente posible para conseguir lo contrario.
Las reglas no habían cambiado sólo porque supiera lo que sentía. Todavía estaba decidido a volverle total y completamente loco.
Y ahora tenía más maneras que nunca de conseguirlo.
Comuna sonrisa irónica me quité a Crucio de encima sin mucha ceremonia y me acerqué a la mesa. Me incliné hacia el hombro de Harry, estudiando el papel. "que es esto?" dije hablándole directamente al oído, fingiendo no darme cuenta de cómo había aumentado el ritmo de su respiración.
Cómo no me había dado cuenta de la profundidad de sus sentimientos mucho tiempo antes? O sea, sabía que le gustaba, pero era realmente muy transparente. 'Gustar' no impide a alguien pensar, respirar o moverse cada vez que la otra persona se acerca.
"Es un mensaje codificado." Respondió, sonando algo nervioso. "Se supone que tengo que decodificarlo pero no paso de las primeras tres palabras." Asentí ligeramente como si estuviera increíblemente interesado (aunque no lo estaba).
"Que significa esto?" Señalé la primera 'palabra'.
Mi mejilla rozó la suya y él tragó nervioso.
"Esto significa… eh… que."
Que estás pensando en enrollarte conmigo?
"Eeemmm…" Continuó.
Que hay demasiadas hormonas en tu cuerpo como para procesar pensamientos coherentes?
"Sí?" Insistí dulcemente.
"Eh.." repitió, intentando recordar lo que fuera que significara esa palabra. "No es importante."
Escondí una sonrisa. "Ah vale."
Se lamió los labios, nervioso. Pobre tío. Me alejé y vi divertido como todo su cuerpo se relajaba de golpe.
Lo siento, Harry, pero no te librarás de mi tan fácilmente.
Cogí una silla y la acerqué a la mesa, colocándola al lado de Harry. "te importa si miro?" Pregunté con dulzura.
"Eh, no, por supuesto que no." mintió, sabiendo que no haría absolutamente nada conmigo tan cerca. "Pero… no hables, de acuerdo?"
"De acuerdo." Accedí. No necesito hablar para torturarle.
Empezó a trabajar de nuevo y yo esperé a verle de nuevo totalmente absorbido por su trabajo, le tomó mucho tiempo, pero soy muy paciente… cuando me interesa.
Con una sonrisa traviesa puse un brazo sobre su pierna lentamente, rozándola hasta que "Auk." Harry graznó.
"Lo siento." Le miré inocentemente, asegurándole con mis ojitos de cachorro que no lo había hecho a propósito.
"N-no pasa na-nada." Tartamudeó, la sangre llegando a su cara… y a otro sitio seguramente.
Tuve que esforzarme para mantenerme serio. Le estaba volviendo loco.
Despacio pero seguro, le estaba volviendo loco.
Era lo menos que podía hacer para devolvérsela por hacerme tener todos estos malditos sentimientos. Incluso ahora me sentía un poco culpable – está bien liarla un poco con alguien a quien le gustas, pero con alguien que te quiere es muy diferente. A pesar de ello, estaba totalmente convencido de lo que le había dicho a Sirius – Harry no sabía que quería y definitivamente no tenía ni idea de lo que necesitaba.
"Creo que voy a descansar un rato." Dijo Harry con la voz muy poco segura, intentado controlar su respiración.
"Ok, quieres ver un rato la tele?" Pregunté sonriendo.
"Vale, pero me dejas elegir lo que vamos a ver."
Me enfurruñé. Harry tiene un gusto horrible para los programas de la tele. Quien sabe que mierda pondría? Pero me sentía generoso así que le cedí el mando.
Treinta minutos después, mirando una ridícula y dulzona historia de amor deseé con todas mis fuerzas haber seguido mi primer instinto – 'no, no puedes elegir, sucio y pequeño brujo, muere, muere, muere!'
Desgraciadamente…
"Esto es muy típico." Dije entre enfadado y cansado.
"Mmm?" Harry volvió su atención hacia mi.
"Bueno, no se – en las películas la chica siempre tiene algo en la cara y el tío se lo dice y intenta quitárselo. Entonces se quedan mirando a los ojos y se dan cuenta de que se quieres. Lo próximo que ves es que se están besando y todo se vuelve feliz por siempre jamás."
"y?"
"Que siempre es igual!"
"Sí pero por eso es romántico." Dijo Harry.
"Crees que eso es romántico?" Sonreí con ironía.
"Bueno… pues sí. Tu no?"
"De una manera 'supervista repetitiva y falta de imaginación' supongo que sí."
Harry bajó la cabeza "No tienes el más mínimo sentido del romance."
"Que tiene eso de romántico?" Exclamé. "Están en una estación de autobús!"
"Da igual dónde estén! El tema es que se dan cuenta de que se aman de verdad."
"Pero como puede ser que tener algo pegado a la mejilla le haga darse cuanta de que le quiere?"
Harry se golpeó la cabeza. "No es eso! Es que – oh, déjalo… ya lo quito."
Apretó violentamente el botón del mando y cambió el canal.
"No! no! Quítalo!" Escondí la cara en un cojín. "Haz que se vaya!"
"Es una aguja Draco." Harry me miró como si estuviera loco.
"pero se la están clavando! Apaga eso!" Me di cuenta de que él no iba a hacer nada así que cogí el mando y apagué la tele. Satisfecho de que la horrible aguja ya no estuviera, salí de debajo del cojín.
"Que ha sido eso?" Preguntó Harry divertido.
"Me dan miedo las inyecciones." Murmuré.
"Te dan miedo las inyecciones!" Exclamó Harry. "Te dan miedo las inyecciones."
"Sí, y?"
"Has matado a miles de personas y torturando a cientos y no puedes ver como ponen a alguien una inyección?"
Me estremecí, empezando a ofenderme por su expresión. "Que? Nunca le he puesto un inyección a alguien – ni siquiera yo soy tan cruel."
"Me estás diciendo que no eres suficinetemente cruel como para ponerle una inyección a un 'sangresucia'? Dijo Harry cínicamente.
"Sí! No han hecho nada malo – no le deseo eso a nadie." Me estremecí de nuevo.
"Pero yo creía que odiabas a los magos hijos de muggle…?"
"Te diré un pequeño secreto – Me importa una mierda que la gente tenga la sangre pura, mezclada o que no tenga sangre."
"Entonces porque has hecho lo que has hecho?"
"Poder." Respondí simplemente como si fuera lo más obvio del mundo.
"Ah." Harry pareció retraerse.
"Solía pensar que lo de la sangre importaba." Admití suavemente, intentando evitar que pensara muy mal de mí. "Lo pensaba hasta que me di cuenta de que sólo era la excusa de Voldemort para acabar con el mundo. Y cuando me di cuenta de eso ya era demasiado tarde para volver atrás." Suspiré. "Ni siquiera quería volver atrás. Ahora desearía haberlo hecho, pero ni siquiera me lo planteé."
Harry asintió con la cabeza y tomo un sorbo de café. Bueno, ya que parece que estamos de humor para hablar.
"Que quiso decir Granger?"
"Perdón?"
"Cuando dijo que no eran ellos los que habían cambiado."
"Ah… eso." La tristeza se reflejó en su cara y de repente pareció más viejo, cansado de las responsabilidades que la vida le había dado. "Cuando la guerra empezó en serio tuve que crecer de golpe. Era mucha responsabilidad para alguien de 18 años – teniendo a todo el mundo esperando que ganara la guerra yo solo. O sea, joder, hasta yo llegué a creer que era lo que tenía que hacer. Me autoculpaba de cada persona que moría y por cada mortífago que no lo hacía." suspiró. "y ya no tenía tiempo para los amigos. No tenía tiempo ni energía para escucharles decirme que no era culpa mía. Tenían razón pero yo no podía aceptarlo. Es más fácil culparse a uno mismo que admitir que no hubo nada que pudieras hacer."
"Tenías dieciocho años Harry." Le recordé.
Se encogió de hombros. "La gente esperaba eso de mi desde que nací – mi edad no importaba."
"No debería haber hecho que acabaras más dependiente de ellos? Me refiero a Granger y Weasley."
"No podía permitirme depender de nadie ni de anda. Estaba aterrorizado por la idea de perderlos – de que murieran cuando más les necesitara. Así que dejé de necesitarles."
Me estremecí sintiendo frío de golpe. "Pensaba que sólo mi bando le hacía eso a la gente."
Harry se aguantó la cabeza con las manos. "Me mentí a mi mismo – no dejé de necesitarles – les necesité más que nunca, sólo me convencí a mi mismo de que era invencible, de que nada podía afectarme."
"Pero algo pudo?"
Asintió, tragando con dificultad. "Perderles ha sido lo más duro que he tenido que afrontar," miró a la mesa, "les hecho muchísimo de menos."
"Porque no se lo dices?"
Harry se estremeció. "Esto es una guerra Draco – hay cosas que tiene que cambiar. Hay que hacer sacrificios."
"Harry," le sonreí, "la guerra ha acabado."
Y esas simples palabras me removieron todas las fibras de mi ser. Había estado rechazando la oferta de la amistad de Harry una y otra vez porque estábamos en bandos opuestos…
En bandos opuestos de una guerra que había acabado.
Y en ese momento me di cuenta de que mis motivos estaban tan acabados como la guerra.
"Ha acabado de verdad?" Suspiró, la duda reflejada en sus ojos.
"Sí, ha acabado." Dije suavemente.
"No estoy seguro de que acabe del todo alguna vez." La desesperación le salía por todos los poros.
Suspiré, y conté con los dedos. "El número uno de vuestra lista de enemigos ha muerto, el número dos está viviendo en tu casa y el número tres no tiene neuronas suficientes como para deletrear su propio nombre, mucho menos para dominar el mundo."
Harry frunció el ceño. "hay un número tres?"
Puse los ojos en blanco "Te estás desviando del tema."
"Lo siento."
"El tema es que no queda nadie para seguir luchando en la guerra." Me incliné hacia él y le cogí la mano sin pensar lo que estaba haciendo. "la única guerra que todavía está en marcha es la que tu luchas… contra ti mismo. Ya no tienes que ser 'el chico que vivió' nunca más."
Harry miró nuestras manos entrelazadas, contemplándolas en silencio. Me dí cuenta de que estábamos cogidos de la mano un poco tarde y le solté.
Rompí el silencio. "Lamentas los sacrificios?"
Levantó la cabeza con un gemido, masajeándose las sienes con los pulgares. "Sí y no. Sin ellos no hubiera podido soportar la guerra – nuestro bando se hubiera hundido mucho tiempo antes si yo no hubiera seguido adelante. Pero desearía que no hubiera sido así. Me arrepiento de cada segundo, de cada día pero no puedo volver atrás – no puedo. Pero desearía que no hubiera tenido que ser yo. Es egoísta, lo se, pero… " No acabó y miró de nuevo la mesa.
"No es egoísta." Dije amablemente. "No fue justo para ti – no fue justo para nadie."
Harry me sonrió sin ganas, desviando la atención de si mismo me preguntó. "y tu? algún remordimiento?"
Me reí ligeramente. "Aparte de los evidentes? Sólo que he pasado a través de todo esto y nunca he conseguido lo que quería."
"Cómo era?" Preguntó flojito.
Pensé un momento. "Duro. frío. Doloroso. Solitario. Te quitaba el alma. No importan las razones por las que lo hice – nada puede compensarme por todas las maneras en las que me jodió. Ni todo el poder del mundo."
"Que te hizo seguir?" Preguntó Harry con curiosidad. "Una vez te diste cuenta de que no era como pensabas."
"La seguridad de que estaba haciendo lo correcto." Sonreí con tristeza, la acritud tiñendo mi voz. "Pero eso no dura siempre."
Se estremeció. "Sin ánimo de ofender, pero como podías pensar que lo que hacías era ni siquiera ligeramente bueno?"
"No bueno para el mundo – ni para mi."
"Y porque no era bueno para ti?"
Me mordí los labios mientras pensaba. "Quería brillar. Quería brillar tanto que nadie fuera capaz de ignorarme y que nada se interpusiera en mi camino. Tuve que haber pensado que unirme al bando de la oscuridad no era la manera más eficaz para brillar. "Es una contradicción."
"Nunca pensaste en brillar en nuestro bando?"
Sonreí con tristeza. "Un par de veces, pero quien puede brillar más que el niño que vivió?"
"Tu podrías."
Bajé la cabeza. "no, no podría."
No era una agria recriminación, no era un ruego para que me compadeciera – era la pura y simple verdad. Y por una vez, no fue dolorosa.
Entré en la cocina bostezando. "Queda café?"
"En la encimera." Respondió Harry distraído.
Me serví una taza, mirándole mientras leía una carta.
"Que es eso?" Tomé un sorbo de café y contuve un grito cuando me quemó la boca.
"Dumbledore quiere verme." Harry frunció el ceño. "Hoy."
"Y cual es el problema?"
Sus ojos se clavaron en mi y suspiró.
"Harry – lo diré una y mil veces si es necesario – soy perfectamente capaz de pasar
unas horas sin tu compañía, a pesar de lo emocionante que es tenerte cerca."
"Lo se es sólo – "
"Puedes tomarte el día libre. Puedes ver a tus colegas y después ir de tiendas y comprarme algo bonito." Le sonreí.
Harry me miró. "Eres un tipo raro, te lo han dicho alguna vez?"
"Nadie que apreciara su vida." Contesté.
Hizo rodar sus ojos ligeramente. "Pasaré a por Rover a la vuelta."
"Rover?" Le miré itnterrogante.
"Mi perro."
"Llamaste Rover a tu perro? Tienes algo de imaginación por ahí?"
"Sí." Dijo Harry indignado, "Sólo… yo no quería un perro."
"Pues porque tienes uno?"
"Hermione me lo compró. Cuando estalló la guerra dejé de pasar tiempo con la gente. Ella y Ron estaban preocupados así que me regalaron algo que me hiciera compañía."
Le miré horrorizado. "Eso es terrible – necesitas un perro para tener compañía?"
"Sí." No parecía muy afectado por la crítica. "No es como si hubiera mucha gente ofreciéndose para hacer compañía al objetivo principal de Voldemort.
"La mayoría son unos cobardes." Empecé con desagrado. "No puedo creer que tuvieras que comprar un perro."
"Debo entender que no te gustan los perros?" Dijo Harry con una ligera sonrisa.
"Normalmente no… pero estoy seguro de que Rover debe ser…" suspiré, "encantador."
Se rió burlón. "Eres un cabronazo."
"Viene con lo de ser un Malfoy." Bromeé. "Mi padre era un caso crónico."
No había hablado tan a ligera de mi padre desde su muerte y la frase me tomó por sorpresa.
Harry me miraba con una expresión extraña, una ligera sonrisa en su cara.
"Que?" pregunté, empezando a sentirme incómodo.
"Simplemente me alegro de que estés aquí." Sentí algo extraño en mi estómago, me alejé un paso, mi boca se abría y se cerraba mientras pensaba en algo que decir. Harry se sonrojó. "Bueno, mejor me voy – no quiero llegar tarde."
Nunca llegué a saber lo que hubiera dicho.
Un perro del tamaño de un elefante pequeño rozándose por mis piernas anunció la vuelta de Harry.
"Hola Rover." Saludé, dignándome a tocar a la babosa y sarnosa criatura. Meneó el rabo, feliz. "Quien es un buen perro? Quien es un buen perro?" Satisfecho por haber cumplido mi parte cogí una revista. "Vamos – largo!" La lancé fuera de la habitación.
Rover salió corriendo tras ella y yo cerré la puerta tras el.
Estúpido tonto.
Harry estaba de pies frente a la chimenea, en absoluto silencio y con la cara totalmente blanca. "Que pasa?" pregunté preocupado.
Parpadeó muy rápido mientras tomaba aire profundamente, intentando que el dolor no se reflejara en sus ojos.
Me acerqué. "Harry, que pasa?" Acerqué mis dedos a su mejilla y la acaricié levemente – la sombra de una caricia de la que apenas fui consciente. Sus brazos se levantaron y agarró mi mano, colocándola firmemente sobre su mejilla. Cerró los ojos un segundo, disfrutando el contacto que sentía tan raramente. "Harry?" Pregunté en un susurro, totalmente confuso por su comportamiento.
"Mañana puedes irte." Dijo suavemente.
La sorpresa me dejó un momento sin respiración. "puedo irme?" repetí.
Harry asintió en silencio, sus ojos fijos en el suelo. Me alejé unos pasos, quitando mi mano. "Como si – puedo salir de la casa – irme?" Su asentimiento se volvió más firme y controlado. Yo estaba demasiado desprendido para pensar.
Que soy, idiota? Puedo irme! No debería estar feliz?
Pero no lo estaba.
Confuso, miré a Harry a los ojos y vi todas su emociones reflejadas allí.
"Estás bien?" Pregunté flojito… torpemente.
"Bien." Contestó brevemente. No parecía estar bien – de hecho parecía estar lo contrario de bien..
"Seguro?" Pregunté tentativo.
"He dicho que estoy bien, de acuerdo? Déjalo!" Salió corriendo de la habitación y oí unos cuantos pasos amortiguados mientras subía las escaleras. La puerta se cerró violentamente tras él cuando entró en su habitación, tembló la casa entera y me asustó.
"Bueno, esto ha ido podidamente bien." murmuré sarcástico.
Por un segundo pensé en ir tras él, pero después cambié de opinión. Si se iba a comportar de un modo tan infantil mejor se quedaba ahí arriba. No era mi problema.
Al menos podría estar pasando conmigo mi último día aquí.
De hecho, creo que es muy difícil para el pobre idiota superar la idea de mi marcha… o sea, soy el brujo más increíble que alguna vez ha pisado la tierra. Quien no iba a echar de menos correctas maneras y mías increíbles habilidades para escuchar?
Eh… bueno, eso es pasarse un poco.
Supongo que puedo achacarlo todo a todo eso del amor.
Me removí por millonésima vez.
Harry había aparecido una media hora antes, con cara de arrepentimiento. Tras disculparse profusamente se sentó conmigo en la mesa de la cocina, me ofreció un palto de brownies como si fueran una bandera blanca… una bandera blanca comestible.
Y desde entonces estamos sentados en silencio, tratándonos como perfectos extraños.
Me estaba hartando de esto, pero no me podía permitir romper el incómodo silencio, en vez de eso embutía brownies en mi boca como si fueran a desaparecer.
Nuestros dedos se rozaron al ir a coger el último brownie.
Subí la vista inmediatamente y me encontré con la mirada sorprendida de Harry .
"Para ti." Dije educado.
"No por favor, cógelo tu!." Protestó.
"No, es tuyo!" Mi boca se hacia agua con el olor del chocolate.
"No tengo hambre." Aseguró Harry.
"No has comido." Le recordé.
"Tu tampoco." Respondió.
"Los has hecho tu."
"Lo necesitas más."
Fruncí el ceño "Estoy a régimen."
Una sonrisa atravesó su cara. "No lo necesitas."
Abrí la boca.
"Insisto." Dijo.
Me encogí de hombros. "De acuerdo." Cogí el pastel y le dí un gran mordisco.
Su boca se abrió ante el ultraje.
Sonreí irónico – no se lo esperaba.
"Eso no ha sido justo." Protestó.
"Pensé que 'insistías'."
"Sí, pero podrías haberme dado un trozo!"
"Que vida perra, eh?" Dije
Me miró fingiendo más enfado del que sentía.
Me comí el resto del brownie felizmente.
"Te ha quedado un trocito en la comisura de la boca." Señaló con su mano en la zona en cuestión y sentí un ligero escalofrío desde mi interior hasta allí.
"En serio?"
"Sí."
"Bien." Continué masticando, asegurándome de no tener chocolate en los dientes.
"No te lo vas a quitar?" Preguntó.
"Estoy esperando a que lo quites tu." Lo dije con tono normal. Sin dejar que mi voz expresara todo lo que sentía en ese momento.
Sus ojos reflejaron la sorpresa cuando entendió mi insinuación.
Me estay volviendo loco? que pasa conmigo? No tenía ningún interés sentimental en Harry y – porque me mira de esa manera? no hará nada al respecto?
No es que quiera que haga algo pero –
A mitad de mi autonegación mental empezó a moverse. Despacio se inclinó y me besó la comisura de la boca, su lengua retiró suavemente el chocolate.
Dios.
Casi gemí cuando mi cuerpo se calentó de repente. Demasiado pronto se retiró y me miró a los ojos.
Bueno, no esperaba esto – más bien pensaba que lo quitaría con los dedos no con la lengua.
Pero no iba a quejarme.
Y en cuanto recuperé el habla se lo dije.
Tragué saliva, intentando que mi cerebro siguiera en funcionamiento, y en medio del silencio el pánico inundó sus ojos.
"Oh, mierda." exclamó. "Lo siento, no se porque – Se que no –"
"Harry." Le interrumpí, mi voz me sonó rara incluso a mi.
"Que?" Preguntó flojito.
"Cállate."
La sorpresa se reflejó en sus ojos cuando me oyó.
Llevado por una necesidad casi tan básica en aquel momento como respirar le agarré y estampé mi boca contra la suya. Era desesperado, nos quedamos sin aliento… unas insaciables ganas que no podían quedar nunca satisfechas.
Nuestras lenguas bailaron una batalla por dominar, acariciándose la una a la otra de una manera incuestionablemente erótica.
Tenía que tocarle, sentir su piel y besarla y lamerla en cada centímetro. Sus manos se deslizaban sobre mi, parecía que estaban por todo a la vez, dejándome sofocado.
Enrollé mis dedos en su suave y negrísimo cabello, intentando acercarlo lo más posible.
Sabía a chocolate – un sabor que yo necesitaba más y más. Era eléctrico, se me erizaban los cabellos de la nuca y me provocaba escalofríos. Sus caderas se juntaron a las mías, dejándome con la mente en blanco y luchando por respirar. La deliciosa fricción me estaba haciendo ver las estrellas.
Le deseaba mucho – lo quería todo de él. Necesitaba tenerle inmediatamente – antes de que pasara un segundo más.
No no no.
Era demasiado rápido – demasiado pronto.
Necesité cada pedazo de resistencia para separarme. El segundo en que nuestros labios dejaron de tocarse las corrientes eléctricas que me habían atravesado se transformaron en una tintineante y cálida sensación.
Miré a Harry, intentando adivinar que demonios estaba pensando – intentando adivinar que demonios estaba yo pensando.
"Uau." respiró, sus ojos abiertos por la sorpresa. "Uau."
No recordaba que nuestro último beso hubiera sido tan intenso. Pero quizá lo fue. Entonces no sería tan sorprendente que hubiera dejado tal huella en Harry. Besos como estos cambian vidas.
Intenté recomponerme, muy poco acostumbrado a comportarme con tal desinhibición. Siempre soy calmado y racional en cualquier situación y estaba descubriendo de la peor manera posible que un beso era capaz de romper toda mi frialdad.
Que estoy haciendo?
Me hice la misma pregunta hace cinco años y no estaba más cerca de la respuesta que entonces. Esta es peligroso – esto puede destrozar a alguno de los dos. Peor realmente no pensaba que eso fuera a detenerme… y no sabía porque.
"Para." Susurró Harry.
"El que?"
"De pensar." retiró el cabello de mi cara con ternura. Pasó sus dedos por mi omóplato y casi morí de un ataque de lujuria.
Era eso.
El pensamiento vino lento.
Le deseaba.
No – le necesitaba.
Y era un riesgo que tendría que asumir.
Necesitaba saber que había entre nosotros – necesitaba saber porque me sentía así por él. Le alargué la mano, una muda invitación que era reminiscencia de mi rechazada mano once años antes. Sus ojos me miraron intensamente y cogió mi mano, su palma acariciaba la mía y mandaba escalofríos al resto de mi cuerpo.
Mi destino quedó sellado.
I Want to move in time with you I Want to breathe in rhyme with you I Want to feel the deepest kiss And I Want to know you feel like this
Cogiéndole de la mano me giré y me dirigí escaleras arriba, el simple hecho de tocarle hacia que mi corazón latiera incontrolado. Llegamos a la habitación y cosa rara, me asaltaron los nervios.
Le miré tímidamente, una desesperada pasión había estallado y no sabía que hacer.
Harry inclinó la cabeza a un lado y me sonrió afectuosamente. Despacio se fue acercando, nuestros cuerpos estaban tan cerca que podía sentir una constante corriente eléctrica entre nosotros. Dulcemente me soltó la mano y me acarició la mejilla. Me estremecí al contacto, sintiendo un pozo de calidez en mi estómago.
"Eres muy hermoso." Susurró Harry, inclinándose hacia mi y capturando mis labios en una cálido beso, diferente a cualquiera que me hubieran dado antes. Fue suave, dulce, capaz de romperte el corazón por su ternura. El amor que contenía me hizo temblar las rodillas y me incliné hacia él para no caer.
"Draco," murmuró, "Yo-"
Rápidamente puse un dedo sobre sus labios, acallando las palabras que sabía estaban en la punta de su lengua.
"Shh." Pude sentir su cálido aliento cosquilleando entre mis dedos y me provocó una ligera sonrisa. "No importa."
For this one time, one time Let my body do what it feels For this one time, one time Let this fantasy become real Cos I'm not afraid to let you see this side of me Oh I, no I
De repente su mirada se volvió traviesa y antes de que tuviera tiempo de reaccionar, mi dedo estaba dentro de su boca.
Solté una exclamación de sorpresa que pronto se transformé en un gemido desesperado cuando sus dientes rozaron mi piel mientras me sumaba el dedo.
"Eso no es jugar limpio." Dije sin aliento.
"Limpio?" sonrió irónico. "Quien ha dicho que había que jugar limpio?"
Mis ojos se estrecharon. Dos pueden jugar a ese juego.
Acaricié su mejilla, despacio trazando un camino por los contornos de su mandíbula y siguiendo hasta la sedosa piel de su cuello. La palma de mi mano siguió hacia abajo, la deslicé dulcemente por sus pectorales. Con las puntas de los dedos seguía las caricias de la palma, arañando ligeramente con las uñas.
Su respiración era agitada y dejó escapar un ligero suspiro cuando le agarré por las caderas y le acerqué a mi, chocando contra él.
"Mierda." Se quejó en voz baja.
I Want to feel your hand in mine I Want to feel that rush in my spine I Want to wear the scent of you And do All the things you want me to
"Me deseas, Harry?" Las sombras danzaban en nuestros cuerpos en la oscurecida habitación. "Quieres esto?"
Sus ojos parpadearon, su boca se abría y se cerraba como si intentara decir algo. le besé el cuello, chupando sobre su pulso, suave al principio y después más fuerte, mordiéndole hasta marcarle como mío.
"Oh Dios." gimió, "Draco."
El sonido de su gemido lleno de lujuria fue directo a mi entrepierna y aunque no parecía posible, se endureció todavía más.
Di un paso atrás perdiendo inmediatamente el contacto, pero sabiendo que me volvería loco si Harry seguía vestido durante un minuto más. En un solo movimiento le quité la camiseta, mientras sus dedos luchaban con los botones de mi camisa.
"Que quieres Harry?" Mi voz era un ronroneo grave y seductor. "Dime lo que deseas."
Tiró la cabeza hacia atrás, clavándome las uñas en el hombro. "A ti."
So baby this one time, one time Let my body do what it feels For this one time one time Let this fantasy become real Cos I'm not afraid to let you see this side of me
Le empujé hacia la cama, abriendo sus muslos, besando a lo largo de su suave piel.
Deseandole.
Necesitándole.
"Draco" Jadeó cuando cambié mi peso de sitio y le quité los pantalones. Moviendo me hacia arriba choqué mis labios con los suyos buscando un tórrido beso, dejándole rodar sobre mi.
Sus dedos se desparramaron por mi pecho, cada vez más abajo, acariciando mi estómago y siguiendo bajo el elástico de mis boxer. Respiré bruscamente, mis manos inútilmente se agarraban a la sábana mientras contenía un grito de placer.
Su lengua enredada con la mía mientras la chupaba lentamente. Me temblaba todo el cuerpo; el poder de sus besos era muy intenso. No podía aguantarlo más, nunca había sentido nada como este desesperado y ardiente deseo… este anhelo.
Con un rugido le giré sobre su espalda acariciando su evidente erección con la palma de mi mano.
"Draco" gimió.
"Hmmm?"
"Te necesito – dentro." Jadeó respirando agitadamente.
No discutí – sabía que él deseaba esto tanto como yo… quizá incluso más.
Antes de que el momento pasara me dirigí a la mesita de noche.
"No." Agarró mi brazo. "Sólo hazlo."
"Pero – " Empecé.
"Ahora." Jadeó, sus mejillas sonrojadas y sus labios hinchados y rojos.
"No quiero hacerte daño." La preocupación reflejada en mis ojos.
"no lo harás." Su voz sonaba firme. Convencido de que su mente haría el trabajo le separé las piernas, arañando un poco la parte baja de su espalda.
I feel the danger The separation I want to take your invitation The separation it's all around I need this side of me
Me coloqué sobre él, mirándole fijamente a los ojos y entendiendo que esto iba más allá de la lujuria, más allá de la realidad. Y en un solo movimiento le penetré.
Era muy estrecho y un gemido escapó de sus labios cuando empujé hacia dentro.
Nuestro cuerpos se acompasaron, moviéndose como uno sólo.
"Harry." Su nombre se me escapó entre los labios.
"Más rápido." Jadeó, agarrando mis caderas y empujándome más hondo en su interior.
This side of me, side of me This side of me Ooh
La sangre palpitó en mi cabeza cuando me moví más rápidamente, haciendo el mundo temblar. De repente me sentí parte de todo y todo era parte de mi.
Harry gemía y el sonido me llevaba cada vez más cerca del límite. Me mordí el labio, intentando a la vez expulsar y aceptar unos sentimientos que parecían demasiado intensos para las palabras.
Era insoportable.
No podía parar. Me estaba fundiendo en él, no podía recordar porque esto estaba mal, quien era yo, quien había sido.
I Want to move in time with you I Want to breathe in rhyme with you I Want to stitch my clothes in sin And in the dark I want to find that door and go within
Necesito-
Deseo-
No puedo-
"Harry" susurré, perdiendo contacto con el mundo y cualquier pensamiento coherente.For this one time, one time Let my body do what it feels For this one time, one time Let this fantasy become real Cos I'm not afraid to let you see this side of me No I'm not afraid to let you see this side of me
Necesito
Deseo
No puedo
Quiero
No puedo
"Oh Dios."
Fricción
Calor
Necesito
Quiero
Tan cerca
No puedo parar
Tengo que
Quiero
Harry
Harry
Harry
Oh Dios oh Dios oh Dios.
El mundo explotó en una fuente de luz y mi cuerpo se sacudió en éxtasis como nunca lo había sentido bombeado por mi sangre.
No podía respirar, no podía pensar, no podía procesar lo que acababa de pasar. Estaba perdido en una onda expansiva de luz perlada, flotando en el paraíso.
La paz vino a mi cuando dos brazos me rodearon en un cálido abrazo. Estaba a salvo. A salvo y amado.
Side of me Side of me This side of me Ooh oh
Noté como me besaba la frente antes de caer dormido más fácilmente que nunca – seguro sabiendo que había alguien cuidando de mi.
Seguro sabiendo que Harry estaba aquí.
Le miraba dormir, su expresión por una vez libre de todos los problemas del mundo.
Una sonrisa curvaba sus labios y los acaricié suavemente.
Es tan hermoso – nunca me había dado cuanta de cuanto.
Demasiado hermoso para merecerle.
A la luz del sol parecía un ángel, su piel brillando como pálido oro. Una parte de mi deseó que nunca despertara porque nunca había visto algo tan increíblemente bello – me conmovió, despertó una parte de mi que no sabía que existía.
Se oyó a una lechuza fuera en la ventana y en segundo estuve fuera de la cama, para evitar que el ruido despertara a Harry.
Dividido entre permanecer en silencio y hacer que la maldita lechuza se fuera abrí torpemente la ventana. La lechuza se quedó fuera, con un sobre dirigido a mi en sus garras.
Dudando alargué el brazo, esperando toparme con el campo de fuerza que estaba cerca.
En vez de eso mis dedos tocaron el sueva pergamino.
Asombrado, retiré la mano de repente, pegando con los nudillos en el marco de la ventana. grité y apreté mi ya enrojecida mano.
Vale, esto no me lo esperaba.
La lechuza ululó impaciente y yo chisté, mirando ansioso hacia Harry. Saqué el brazo de nuevo, esta vez cogí la carta.
Tiré el sobre hacia abajo para vaciarlo de su contenido sobre la cama.
Cayeron dos cosas – mi varita era una de ellas.
La cogí despacio, sintiendo el delicioso estremecimiento de la magia en mis dedos.
Lo había echado mucho de menos – había echado de menos la magia. Está en mi sangre y me llama constantemente – algo tan imposible de evitar como respirar.
El sonido de Harry revolviéndose en la cama me hizo levantar la cabeza de repente, viendo como se rascaba la nariz en sueños.
Parecía más joven cuando dormía, su inocencia y pureza restauradas. Mientras duerme no puedes entrever los horrores que ha visto. Un trozo de pergamino en mi mano me sacó de mis pensamientos y le devolví mi atención.
Sr. Malfoy – Es usted libre de abandonar la casa de Harry. Su nombre está libre de todos los cargos y no encontrará problemas. Su arita está incluida en la carta y su mansión está preparada para su regreso. Deseo, por su propio bien, que no vuelva a oír e usted o a verle.
Profesor Dumbledore.
Bien algo parecía obvio – me quería fuera de la casa de Harry.
Y siendo franco tras dos meses de estar aquí encerrado – yo también quería irme de la casa.
O no?
Acaricié levemente la cabeza de Harry, sintiéndome ridículo y sentimental.
Quizás podría quedarme.
Me sentí idiota, por mis pensamientos y por los sentimientos.
No.
No pertenezco a esto.
Miré de nuevo su expresión pacífica. Le jodería la vida – sabía que lo haría.
No puedo estar con él.
Con un nudo en la garganta me incliné sobre él y le di un beso en la frente como el que yo había recibido la noche antes.
Murmuró algo y se acurrucó más en la almohada.
"Adiós Harry" murmuré.
Me volví y salí de la habitación, sintiendo el dolor instalarse en mi corazón.
Un corazón que no había sabido que existía hasta hoy.
Manteniendo mi expresión fría y calmada abrí la puerta de la casa, con una ligera duda di un paso fuera hacia la libertad, dejando atrás en único amor y la única luz que ha habido alguna vez en mi vida. Estaba dejando atrás a la única persona que se preocupa por mi – por la única por la que yo me preocupo.
Me sentí como si me hubieran partido en dos físicamente – separado de algo o alguien que se había convertido en parte de mi.
Y aunque todos y cada uno de mis nervios me gritaban para que lo hiciera… no miré atrás.
Traducción de la canción:
"This Side of me" – Savage Garden
I
want to move in time with you For this one time, one time I want to feel your hand in mine
I want to breathe in rhyme with
you
I want to feel the deepest kiss
And I want to know you
feel like this
Let my body do
what it feels
For this one time, one time
Let this fantasy
become real
Because I am not afraid to let you see this side of
me
And I want to feel
that rush in my spine
I want to wear the scent of you
And do
all the things you want me to
I feel the danger,
the separation I want to move in
time with you For this one time, one time
For
this one time, one time
Let my body do what it feels
For this
one time, one time
Let this fantasy become real
Because I am
not afraid to let you see this side of me
I want to take your invitation
This separation
it's all around
I need this side of me
I want to breathe in rhyme with you
I want to
stitch my clothes in sin
And in the dark
I want to find that
door and go within
Let my body
do what it feels
For this one time, one time
Let this fantasy
become real
Because I am not afraid to let you see this side of
me
I am not afraid to let you see this side of me
Quiero moverme al tiempo contigo.
Quiero respirar al mismo ritmo que tu.
Quiero sentir el beso más profundo.
Y quiero saber que tu lo sientes igual.
Por esta vez, una vez.
Deja que mi cuerpo haga lo que siente.
Por esta vez, una vez.
Deja que esta fantasía sea realidad.
Porque no tengo miedo de dejarte ver esta parte de mi.
Quiero sentir tu mano en la mía.
Y quiero sentir esa ráfaga en mi columna.
Quiero vestirme con tu olor.
Y hacer todas las cosas que tu quieres que haga.
Por esta vez, una vez.
Deja que mi cuerpo haga lo que siente.
Por esta vez, una vez.
Deja que esta fantasía sea realidad.
Porque no tengo miedo de dejarte ver esta parte de mi.
Siento el peligro, la separación.
Quiero aceptar tu invitación.
Está separación lo ocupa todo.
Necesito esta parte de mi.
Quiero moverme al tiempo contigo.
Quiero respirar al mismo ritmo que tu.
Quiero coser mis ropas con el pecado.
Y en la oscuridad.
Quiero encontrar la puerta y atravesarla.
Por esta vez, una vez.
Deja que mi cuerpo haga lo que siente.
Por esta vez, una vez.
Deja que esta fantasía sea realidad.
Porque no tengo miedo de dejarte ver esta parte de mi.
