Disclaimer: Esta historia participa en el reto: "Weskerfield: Solo queremos ver el canon arder" del foro Resident Evil: Behind the horror. Ninguno de los personajes me pertenece
Carta de A. Wesker a C. Redfield
Hillingham, 14 de julio
Dearheart:
Agradezco en mi interior que estés a salvo, lejos de toda la desgracia y la negrura que acecha diariamente el mundo. Saberte segura es lo único que me mantiene tranquilo y sereno entre todo el tumulto y el horror que encuentro a donde quiera que voy.
Me encuentro en un pueblo de nombre Hillingham, ubicado en Maine, poco antes de terminar el condado de Penobscot. Es un pueblo demasiado pequeño como para figurar siquiera en los mapas. La ruta carretera que llega al mismo no aparece en ningún GPS; no creerías que se encuentra aquí si no fuese por las señalizaciones viales casi por completo borradas por acción de la naturaleza.
Lo que veníamos a hacer no era un trabajo complejo, ni siquiera fuera de la rutina; un grupo de mercenarios usaban el pueblo como escondite y almacén para múltiples muestras del virus T. Lo que encontramos… corazón… este pueblo no figuraba ni en los mapas. De no haber sido la tapadera de estos mercenarios nadie nunca se hubiese enterado. Me hace preguntarme cuantos pueblos más existen así.
De alguna forma me alegro de que no tengamos más televisor, así puedes concentrarte en las cosas que verdaderamente valen la pena: tus libros, tus pinturas… ¿has pensado en ir al pueblo a dar clases de pintura? Estoy seguro que más de uno agradecerá tus artes.
Pronto tendré que salir del país. En Washington tienen una pista del paradero de tu hermano; la última vez que se le vio fue en el puerto de Varna. Trataré de ir a casa antes de iniciar la búsqueda en Europa.
Albert.
P.D. Cargo tu dibujo conmigo. Espero que el día que nos reunamos pueda verlo en un óleo de buen tamaño.
