Capítulo 10

Una semana después…

Rick salió de la entrega de calificaciones algo ofuscado. Como era posible que hubiera sacado 6.8 en teórico pero Apto en Físico y 9 en simulador? Se había matado estudiando, había dormido poco memorizando… Y ahora? En verdad no lo dejarían volar en un VT-1 real? Sus instructores les dijeron que no les darían más información hasta varios días después pues les darían tres días libres.

- Roy va a estar muy decepcionado de mí. Y parece ser que después de todo, Minmay no me verá en uniforme.

Rick camino con el reporte de sus calificaciones todo el camino hacia su casa todo cabizbajo. Sus bolsillos estaban vacíos y no le alcanzaba ni para una petit cola mucho menos para otra cosa. Pensaba en volver a la cafetería pues había dejado bien su trabajo y podía volver cuando quisiera, cuando llegó al nuevo parque principal. Tenía una fuente y muchos árboles que hasta el día de hoy no sabía de donde habían salido. Seguramente, igual que la ciudad, habían sido capturados en el fold y los habían acomodado ahí.

- Ciertamente parece ser un lugar muy romántico. Le diré a Minmay que venga conmigo cuando me gradúe y… - sacó de nuevo las calificaciones de su bolsillo y viéndolas fue caminando hacia la fuente para sentarse un momento a seguir meditando el por qué pudo haber salido tan bajo.

Estaba a unos cuantos pasos y todo pasó en cuestión de segundos. Alguien chocó contra él y fueron a dar los dos al centro de la fuente.

- Ciach ort tuilli! Bloody Cunt! – grito la peli miel con el cabello cubriéndole el rostro y la mitad del cuerpo aun dentro del agua.

Estaba empapada de pies a cabeza y lo único que se había salvado era una bolsa de papel que aun sostenía fuera del agua.

- Y con esa boquita comes? – dijo Rick sonriendo mientras la ayudaba a levantarse - Te encuentras bien?

- Lo siento. Cuando estoy frustrada suelo lanzar todo mi repertorio de marinero – dijo Lisa tratando de que sus tacones no resbalaran – Que hacías en medio del camino?

Rick le soltó la mano haciendo que ella volviera a caer a la fuente sobre su trasero.

- Go hifreann leat! – exclamo Lisa enojada

- Yo? – dijo Rick cruzándose de brazos - Pero si yo estaba a punto de sentarme tranquilamente y sin molestar a nadie cuando tu llegaste corriendo y … - buscó la mica de sus calificaciones en sus pantalones y después tuvo que volver a entrar y buscarla en el agua maldiciendo para sí mismo.

Lisa la vio flotando y la leyó.

- Así que tú también estas dentro de los aspirantes a pilotos no?

- Si, te agradecería que me lo dieras por favor. – respondió Rick – Tengo que mostrárselos a mi mentor.

Lisa no tenía ningún motivo para negarse y se la regresó mientras se levantaba ella sola.

- No creo que pases los exámenes finales – dijo saliendo de la fuente tan mojada como una sopa ramen – Alguien tan torpe como tu…

- Van dos veces que me echas la culpa a mi cuando tu venias corriendo sin ver! – grito Rick – En todo caso yo soy el que debería estarte diciendo torpe!.

Lisa lo miró fijamente.

- Tienes razón. Yo estaba corriendo distraída. Te pido me disculpes. Oye… Que no te he visto antes? – le preguntó

- Jaja ahora intentas coquetearme? – respondió Rick – no funcionara. Tengo novia – mintió

- No tendrías tanta suerte, Aspirante – dijo Lisa tratando de recuperar la compostura, miró su reloj y dijo – Diantres, ya no llego a mi cita!

Rick miró por sobre su hombro el reloj de Lisa y se dio cuenta que el también perdería su cita diaria del mediodía con Isobel. Carambas… Isobel! La foto! Isobel era capaz de dejarle de hablar si no pagaba la apuesta!

Como enviado del cielo, Roy llegó en el jeep oficial y al ver a Lisa se dirigió hacia ella:

- Así que aquí esta Comandante Hayes – dijo haciendo un saludo militar - La he estado buscando para…

- Sí, sí. Luego me dice Comandante Fokker, voy a llegar tarde a mi turno así que pediré prestado a su jeep si no le importa – dijo corriendo hacia el para quitarle las llaves sin esperar una respuesta concreta.

Rick y Roy solo se quedaron viendo hacia el auto que salía a toda velocidad. Rick fue el primero en reaccionar.

- Roy! Que estás haciendo por aquí? Y por qué dejaste que te dejara sin auto?

- Hola Rick. Como te fue en los exámenes? Me dijeron que hoy darían las calificaciones – dijo Roy viendo que estaba empapado – Que te paso? Por qué estas mojado tu también?

- Esa vieja loca me tiro a la fuente. – dijo Rick señalando hacia el jeep

- Creí que no conocías a Lisa Hayes – preguntó Roy con una sonrisa burlona

- Tiene boca de marinero – se quejó Rick – Una dama no maldice así!

Roy no pudo dejar de sonreír.

- Debiste hacerle enojar bastante. – dijo – Ella solo maldice cuando está verdaderamente frustrada pero nunca cuando está en servicio.

- La conoces bien? – pregunto Rick intrigado

- Pues sí y no. – Dijo Roy poniéndole un brazo al hombro para comenzar a caminar – Si porque es la primer oficial de la nave y la mejor amiga de Claudia y No, porque nunca se conoce bien a una mujer . De hecho es nuestra controladora de vuelo y si no mal recuerdo ustedes ya se habían visto antes Jajaja.

- No, te equivocas. Yo nunca…

De pronto a Rick se le iluminaron algunas neuronas.

- La comadreja parlanchina! – gritó tapándose la boca al recordar que efectivamente ella le había dado un sermón desde la torre de control cuando salvo a Minmay – Creo que estoy frito. Si termino el entrenamiento no me va a dejar en paz.

Roy no pudo evitar soltar una carcajada.

- Y si le sigues diciendo así, ni siquiera te vas a graduar. Ella estará presente en el examen final y su voto es decisivo para dar los grados – explicó mientras llamaba a la máquina de Soda – Te toca invitar.

Rick se tomó la cabeza avergonzado.

- No tengo ni para media soda.

- Está bien… te la apuntare – dijo Sacando dos latas después de poner el dinero en la ranura – Que no digan que no ayudo a mi hermano. Y hablando de ayuda… tu que eres buen niño y seguramente te has tenido que disculpar con las chicas miles de veces…

- Hey!

- Que crees que sería lo más indicado para que alguien se disculpe con otra persona que no quiere ni siquiera escuchar o ver a esa persona? – pregunto Roy muy serio.

Rick lo pensó muy bien antes de contestar.

- Antes de contestarte, júrame que no saldrás corriendo antes de ayudarme a tomarme una foto… ejem ejem…. bzzzsxy

- Una foto qué? – volvió a preguntar Roy

Rick dibujó líneas con su pie y bajo la cabeza

- Bzzzxy

- No te estoy entendiendo Rick!

- Una foto sexy! – dijo Rick todo sonrojado por tener que pedir ayuda – Es que yo no tengo ni la menor idea de como hacerla

- Jajaja y tú para que quieres algo así? Es para una chica?

- Uhhh… tal vez… - contestó Rick mientras Roy frotaba sus nudillos en su cabeza – Ouch! Suéltame! No tengo ocho años

- Si pero dime primero quien es la chica? Es Minmay verdad?

- Aja

- Ya te dijo que si?

- En esas estoy. Entonces… me ayudas? – Preguntó Rick

- Claro que si – dijo Roy – Sabes que haría cualquier cosa por ti.

- Puedes acostarte con mi instructor de teoría? Quiero pasar con una mejor calificación – lo retó Rick

- Es mujer?

- No.

- Entonces no. – dijo Roy – Yo no le hago a eso, ni lo volveré a hacer.

- Que que?

- Nada. Vamos a los hangares. Allá te tomamos la foto que quieres y mientras me dices como ayudo con Claudia con su problema, si?

Rick asintió y Roy paró a un taxi que los llevara a su destino. Rick le conto su idea y no se le hizo nada descabellada. Si con eso la Reina de Hielo no tenía piedad por su morenita, no sabría que más hacer.

Lisa termino su turno con un poco de dolor de cabeza. Esperaba no resfriarse después del desafortunado incidente en la fuente de esa tarde. Había bajado a la ciudad únicamente para hacer un cambio de una compra que había hecho y como no estaba el gerente y la cajera en turno no sabía operar la computadora, había tardado más de lo debido y según ella atravesando el nuevo parque podría cortar camino pero en su carrera, había terminado en el agua con un aspirante de piloto. Afortunadamente el casanova había llegado en su jeep y le había salvado el día, lo que le permitió llegar directo a su barraca a cambiarse y secarse el cabello sin darse tiempo de tomar una ducha caliente, por lo que eso posiblemente pudo haberle afectado.

Haciendo a un lado su cita con Ricardo de nuevo, lo único que hizo fue meterse a bañar con agua lo más caliente que pudo y después tomar dos analgésicos para prevenir ningún problema. Preparó la cafetera para tomar un té y cuando salió, se dedicó a secarse el cabello y cepillarlo como cada noche.

Sabía que ya era muy tarde como para que Ricardo siguiera conectado, pero aun así quería pedirle disculpas por dejarlo plantado. Isobel o Lisa, su educación le dictaba que por lo menos debía darle una explicación.

Abrió la computadora, y cuál fue su sorpresa al ver que él le había dejado un mensaje:

- Hola Bela… Lamento no poder esperarte despierto, pero me estoy durmiendo sobre el teclado y yo supongo que tu tuviste mucho trabajo. No te preocupes. Solo quería ponerte al tanto. Me ganaste. Saque 9 en simulador y 6.8 en teórico. Te juro que estudié mucho y si me dan chance de avanzar, el próximo sacare 10 en todo. Te adjunto el pago de la apuesta. Espero te guste porque me ha costado mucho trabajo hacerla pero una deuda de juego es una deuda de honor. Nite Nite.

Lisa se levantó avergonzada. Entonces si le había cumplido? Qué horror y qué pena! Como se había atrevido ella a retarlo así y el a enviarle eso a una chica decente?

Dio cinco vueltas por toda su habitación sin saber qué hacer, pero al empezar la sexta corrió a sentarse frente al computador. Si no la abría no iba a saber que palabras usar para mandarlo al diablo.

Le dio clic a la imagen y cerró los ojos mientras se los tapaba con la mano y la imagen se descargaba. Tan pronto contó el tiempo suficiente para que esto sucediera, fue abriendo los dedos para ver la imagen y mejor se levantó de la silla.

- Creo que mejor regulo la temperatura de la habitación porque ya me dio un poco de calor – dijo levantándose hacia el termostato justo después de ver la foto de Ricardo recargado en el tren de aterrizaje de un VT-1, de frente a la cámara con el torso descubierto, unos jeans abiertos de la bragueta y el botón dejando ver su ropa interior un poco más abajo de lo normal, con las manos en jarras como si quisiera terminar de bajarse los pantalones y un poco de agua o sudor bajando por su pecho.

La foto era demasiado sexy para ella a pesar de que había sido recortada para que no dejara ver del cuello hacia arriba, lo que internamente agradeció porque si no, hubiera corrido a accesar los archivos para ver quién era.

Un chillido electrónico fuera de su barraca la quitó de su inspiración. Una melodía comenzó a tocar en el pasillo con lo que parecía una guitarra y escuchó la voz de una mujer cantar:

No me abandones así
Hablando solo de ti
Ven y devuélveme al fin
La sonrisa que se fue

Una vez más, tocar tu piel
El hondo suspirar
Recuperemos lo que se ha perdido

Regresa a mí, quiéreme otra vez
Borra el dolor que al irte me dio
Cuando te separaste de mí
Dime que si yo no quiero llorar
Regresa a mi… regresa a mi

- Estoy delirando o esa es la voz de Claudia – Se preguntó en voz baja antes de ponerse su bata para salir a ver lo que estaba pensando.

Extraño el amor que se fue
Extraño la dicha también
Quiero que vengas a mí
Y me vuelvas a querer
No puedo más, si tu no estas
Tienes que llegar
Mi vida se apaga sin ti a mi lado

Regresa a mí, quiéreme otra vez
Borra el dolor que al irte me dio
Cuando te separaste de mí
Dime que sí, yo no quiero llorar
Regresa a mi

Lisa abrió la puerta y vio a Claudia con un micrófono inalámbrico en la oreja y su ensalada de pina en ambas manos. Detrás de ella, una rubia barbuda muy alta de piernas peludas y falda a la rodilla con zapato de piso con la guitarra al cuello y una bocina en el piso.

No me abandones así, hablando solo de ti
Devuélveme la pasión de tus brazos
Regresa a mí, quiéreme otra vez
Borra el dolor que al irte me dio
Cuando te separaste de mí
Dime que sí, yo no quiero llorar
Borra el dolor que al irte me dio
Cuando te separaste de mí
Dime que si
Dime que si
Regresa a mi …regresa a mí.

Lisa no pudo menos que echarse a reír al reconocer a la rubia como Roy Fokker, quien no queriendo dejar a merced de su furia a su morena de fuego, se había disfrazado de mujer para pasar fácilmente por seguridad. Varias de las demás mujeres de esa sección ya estaban saliendo al pasillo a ver que ocurría y los silbatos de las prefectas comenzaron a sonar anunciando que había un intruso en las barracas femeninas.

Roy se quitó la guitarra y se la dio a Lisa junto con la bocina mientras se echaba a correr. La escena de Roy levantándose la falda para poder correr mejor era tan hilarante que Lisa dejo pasar a Claudia para que dejara la ensalada de piña en su mesita.

- Lisa, eres mi mejor amiga. Ya perdóname anda. No volveré a hacerlo – dijo Claudia – Te necesito.

Lisa con una gran sonrisa la abrazo.

- Yo también te extraño y te necesito amiga mía. Además, lograste que Roy Fokker se pusiera una falda y una peluca, así que bien vale darte una segunda oportunidad. Quieres una taza de té?

Claudia asintió contenta de que el plan de Roy hubiera funcionado. Ahora sí. A ponerse al día con Lisa sobre todo lo acontecido el último mes.