CAPITULO 11

Y mientras tanto en el Planeta Bejita.

Bejita es el séptimo planeta del Sistema Lasai en la Galaxia del Sur. Su radio es de 455.87328 km; su masa es de 128370 × 2046 kg; su volumen de 32636 × 2022 km³; su área de superficie dura es de 950 000 00 km² y 50 000 00 km² de agua subterránea; su gravedad es de 97.80327 m/s² y su año dura 700 días; éstos a su vez duran 49 horas. Únicamente hay dos estaciones en el año, la fría y la cálida en las que la temperatura varía entre los -87 y los -5 °C respectivamente.

La población humanoide está conformada de una sola especie, la Saiyajin. Anteriormente existían la especie Tsufuru pero estos se extinguieron en la Batalla por la Independencia hace poco más de 500 años. De ellos, los Saiyajin heredaron la tecnología convirtiéndose así en una raza de avanzada que logró salir del planeta a explorar nuevos territorios. Dicha población, estaba conformada de un 33% de hembras y un 67% de machos, la mayoría jóvenes adultos en plena edad reproductiva, infantes y adolescentes.

En la sociedad Saiyajin hembras y machos tienen los mismos derechos y obligaciones. Debido a que esta raza es belicosa, todos son criados fundamentalmente para el combate e instruidos según el nivel de poder que tengan al nacer. En las primeras horas de vida de un Saiyajin, se le sometía a rigurosas pruebas de laboratorio para analizar su salud, nivel de pelea y si tenían algún defecto que le impidiera desarrollar por completo su capacidad militar. Sí el infante era considerado no apto para combatir, dependiendo el Clan, era sacrificado o asignado a tareas menores, pero de pasar la prueba, era entregado a sus padres para que lo criaran, siempre con miras a endurecerlo y prepararlo para su futura vida de soldado. Así es que la educación tenía reglas rigurosas de disciplina, obediencia y sometimiento a la autoridad.

A partir de los siete años, los infantes pasaban a depender del magisterio y recibían una instrucción muy severa. Esta educación se caracterizaba por ser obligatoria, colectiva, pública y enfocada principalmente a la guerra y el honor de su raza. Aprendían técnicas de caza y lucha y se les daba gran importancia a los ejercicios físicos. El objetivo de la educación era formar Saiyajines obedientes y valientes guerreros. En esta época, pasaban a vivir en grupo, bajo el control de un magistrado especial, en condiciones paramilitares. A partir de entonces, y hasta los diecisiete o dieciocho años, la educación se caracterizaba por su extrema dureza, encaminada a crear soldados disciplinados, eficaces y apegados al bien de la raza, más que a su propio bienestar o a su gloria personal.

En la iniciación, eran dejados a su suerte en una región boscosa durante un año y sólo se les proporciona una armadura, también eran sometidos a una subalimentación crónica, se les forzaba a buscarse su propio sustento mediante la caza. Las disciplinas académicas se centraban en los ejercicios físicos, el atletismo y los rudimentos de la lectura y escritura. Los que no conseguían terminar la escuela, no eran considerados Soldados y se les rebajaba realizar tareas de servidumbre.

Una vez pasada la iniciación, ingresaban a la Academia, con el grado de "Aprendiz Recibido". Conforme conseguían avanzar en su desempeño, alcanzaban el grado de "Compañero" hasta el momento de graduarse donde recibían el título de "Maestro". Los más eruditos y experimentados en combate podían seguir sus estudios y llegar a ser "Maestro Elegido" y de hecho la mayoría llegaban hasta ahí. Sí su intelecto era mayor al promedio, podían continuar con los grados altos, que eran: "Soldado del Secreto", "Caballero de Oriente" y "Príncipe Soberano de la orden". Cabe mencionar que muy pocos llegaban al penúltimo grado, pero de conseguirlo, les daba un estatus de élite.

La principal figura del gobierno Saiyajin era El o La Gran Maestre. Esta figura era la responsable de tomar todas las decisiones en conjunto con el Supremo Consejo, conformado por el Gran Líder de cada uno de los siete clanes (Xuan-Pu, Yao-Chi, Fu-Sang, Que-Qiao, Peng-lai, Long-Men y Di-Yu). Cuando tenían puntos a discutir, podían pasar semanas enteras debatiendo e incluso combatiendo físicamente hasta alcanzar un consenso que fuera benéfico para todos.

Si bien los Saiyajines no tenían creencias religiosas debido al alto conocimiento científico que poseían, los símbolos constituían parte fundamental de su educación, por esto cada uno tenía un vasto contenido de iluminación el cual debía de descubrirse por medio de las batallas y la reflexión.

Otra característica primordial de la especie Saiyajin, es que tenían la habilidad de la mutación derivada de la energía proporcionada por las ondas blutz que emiten las dos lunas al hacer eclipse. Su metabolismo se aceleraba al punto de activar los genes primarios de los que descienden los humanoides, o sea, los primates. Al recibir la cantidad necesaria de estas ondas, el cuerpo comienza una regresión de humanoide a primate creciendo cinco veces su tamaño original y aumentando su poder de pelea hasta en cien veces. Esta duraba hasta que la energía almacenada por el cuerpo se consumía, entonces volvían a su forma original. El problema de la mutación, es que al regresar a su forma primitiva, perdían la conciencia y se transformaban en bestias furibundas enfocadas a solo destruir, por ello es que todos sin excepción debían de llevar un entrenamiento mental para dominar ese estado, al que llamaban Ozaru. Aquellos que no conseguían recuperar la conciencia en el modo Ozaru, al llegar a la edad adulta se les cortaba la cola para que no estorbaran en caso de que en una batalla se llegaran a transformar, lo cual era per se, un acto degradante. Hasta el momento, ninguno de Los Grandes Maestres había dado con la respuesta del porqué mutaban de era manera, sólo sabían que era gracias al rasgo heredado de sus ancestros primates: La cola.

En el terreno sexual, absolutamente todos los Saiyajines son bisexuales, gustan de aparearse con cualquiera de los dos géneros. El sexo para ellos es tan indispensable como comer o dormir, es un tema de salud ya que al aumentar su actividad sexual, el vigor en batalla también se incrementa. Para reproducirse, una hembra deja sus óvulos y el macho su esperma en el Campo de Concepción, ahí los científicos (generalmente adquiridos de otros planetas) se encargan de llevar a cabo la fecundación de forma artificial, el feto era colocado en una cámara especial que recreaba el útero materno y después de una gestación de siete meses, el bebé salía para su evaluación antes de ser entregado a sus padres.

El porqué lo hacían de esta forma tiene una explicación: para una hembra Saiyajin, un embarazo era altamente peligroso debido a que los fetos consumían todos los nutrientes de las madres hasta el punto de incluso, llevarlas a la muerte. Por esta razón fue que encontraron la forma de hacerlo sin someter a las hembras a la inactividad durante siete meses, no eran rentables como soldados y requerían de cuidados intensivos para que al final, el 60% de ellas falleciera en el parto.

Su única actividad por llamarla de una manera "económica" era la captación de recursos de otros planetas. Bejita al ser muy frío, no estaba apto para la siembra o la crianza de animales, por lo que salían a los planetas vecinos a ofrecer sus servicios militares a cambio de provisiones. El código de honor tradicional que seguían era "Servimos a quién nos ha contratado sin cuestionar sus motivos", así que sí sus clientes les pedían genocidio… genocidio tenían, aunque en tiempos más modernos, muchos comenzaron a cuestionar esta forma de vida, haciendo que la raza se dividiera en dos grandes corrientes: Los Quán que se aferraban a la tradición, y los Zuó que dedicaban más tiempo a la reflexión y la búsqueda espiritual.

Vegeta, tenía pocos años de haber sido elegido como el Gran Maestre de la raza y venía de una educación Zuó . Él era un guerrero con un linaje de héroes en su historia. Sus ancestros lideraron la Batalla de Independencia contra los Tsufurus. Poseía el poder de pelea más elevado de todos y una gran pericia para la estrategia militar. El pueblo Saiyajin estaba en crisis debido a que su población estaba aumentando… la comida ya no les era suficiente, por lo que el Gran Maestre tenía que buscar rápido una solución al problema.

Vegeta: ¿Y bien señores? ¿Ya tienen la ubicación exacta del planeta Blast?

Científico: Si Gran Maestre, hemos calculado que puede enviar a un pequeño escuadrón de clase alta, no hemos detectado presencia humanoide, pero los animales que piensa traer son muy grandes y matarían fácilmente al equipo de reconocimiento. Es mejor no arriesgarse e ir por la segura.

Vegeta: De acuerdo… Creo que ya sé a quién voy a mandar… ¿Dónde está Pepperbell? En cuanto la localicen díganle que quiero hablar con ella.

Pepperbell era la más fuerte y sagaz de las hembras, así que Vegeta, incluso antes de ser Gran Maestre y al ser su superior, siempre le encomendaba las misiones más difíciles, se puede decir que ella era su brazo derecho.

Ella estaba en los aposentos del hijo del Gran Maestre, que también se llamaba Vegeta. Era un infante de solo cuatro años de edad, al nacer demostró un gran poder de pelea pero sobre todo un coeficiente intelectual tan grande que resultó ser el más alto hasta el momento conocido. Pepperbell, al alcanzar el grado de "Caballero de Oriente" también tenía mucho conocimiento que compartía con el pequeño "Veggi".

Pepperbell: Veggi, sí en una pelea tuvieras que decidir por la vida de tus compañeros o la tuya ¿Qué harías?

Veggi: Depende… sí mi sacrificio fuera benéfico para la salvación de nuestra especie, no lo dudaría…

Pepperbell: Vaya… ¿así que eso te lo ha enseñado tu padre no?

Veggi: Claro que no… Últimamente sí logro verlo una o dos veces a la semana durante cinco minutos es mucho… Eso lo sé porque leí los pergaminos de los antiguos en la biblioteca.

Pepperbell: Y dime… ¿Te gustaría pasar más tiempo con él?

Veggi: Es complicado… cuando dejo de verlo mucho tiempo lo extraño… pero cuando estoy con él, me parece tan tonto que no lo soporto… No sabe hablar de nada más que de sus ancestros, de sus peleas y de que Bejita se convertirá en lo más grandioso del universo… Pero no tiene ni la más mínima idea de cómo lo va a lograr.

Pepperbell: Ja, ja, ja… veo que tu padre tiene en ti a su más mordaz critico…

Ambos reían y de pronto la puerta se abrió dejando ver la figura del Gran Maestre entrar a la habitación. Pepperbell se puso de pie inmediatamente y se colocó en posición de respeto a Vegeta (firme y con la mano derecha en su garganta).

Vegeta: Así que aquí estabas mujer… necesito que vayas con un escuadrón de alta al planeta Blast, los científicos ya tienen la información… puedes prescindir de tu saludo.

Pepperbell: Con vuestra venia Gran Maestre (Volvió a sentarse en el piso)… ¿Tienes algún dato de cuánto tiempo nos vamos a tardar y de que tan fuerte es el enemigo?

Vegeta: (Sentándose también y saludando a su hijo con una caricia en la mejilla)… Calculo que unas dos o tres semanas… El problema es que los animales que tienen que traer son enormes, su carne según nos dijeron los piratas es rica en nutrientes, un animal de esos alimentaria a toda la academia por un mes.

Pepperbell: Vaya… será algo complicado… tendré que llevarme al escuadrón de Bardock…

Veggi: ¡¿Entonces vas a traer a Radditz aquí?! (Con la mirada tierna de un niño emocionado)

Pepperbell: Sólo sí me prometes que no harán travesuras como la última vez… Claro y si tu padre lo permite…

Vegeta: (Asintiendo con la cabeza) Hablando de Bardock… ¿Estás bien con él? ¿Te hace falta algo?

Pepperbell: Ya te dije que estamos bien… Sé que es un poco raro, no le gusta convivir con los demás pero es un excelente padre… Radditz lo adora… será muy difícil la separación para ellos cuando tenga que iniciarse en la Academia.

Vegeta: ¿Ya cumplió los cinco años?

Pepperbell: Le faltan tres meses aún… y en dos años más, tendrá que irse… ¿Y Celéria? No la he visto…

Vegeta: Es porque ha estado en el Centro de Concepción, ya va a nacer nuestro hijo…

Pepperbell: ¿Escuchaste eso Veggi? Tu nuevo hermano pronto estará aquí…

Veggi: Ya le dije a mi padre que me gustaría que se llame Tarble, como mi abuelo…

Mientras Pepperbell, Bardock, Panpukin, Fasha, Tooma y Toteppo se dirigían a Blast, los pequeños Saiyajines fueron dejados al cuidado del primo más querido de Vegeta… Nappa. Ellos estuvieron juntos desde la Academia y por eso su relación se volvió muy fuerte, al grado de que el Gran Maestre sólo le confiaba a él la misión de cuidar a su hijo, su posesión más valiosa.

Se encontraban viajando en las naves esféricas de reciente adquisición con los piratas. Pepperbell iba incómoda con la presencia de Fasha, así que durante el viaje no desaprovechó la oportunidad de reclamarle a Bardock el haberla llevado, claro todo por el canal de comunicación privado.

Pepperbell: Bardock… ¿me escuchas?

Bardock: Fuerte y claro señora…

Pepperbell: ¿Me puedes explicar por qué demonios trajiste a Fasha?

Bardock: Porque su madre insistió, recuerda que es la Gran Líder de los Di-Yu y no quiero problemas con el Consejo.

Pepperbell: Solamente tú le tienes paciencia a esa mujer… está completamente loca… Te advierto que donde ponga en peligro la misión otra vez, la mando de regreso con una orden de juicio por desacato.

Bardock: Hey tranquila… Sí lo vuelve a hacer, pediré que la transfieran de escuadrón, ¿Estás de acuerdo?

Pepperbell: Yo en tu lugar me preocuparía por mi hijo… No me quiero imaginar la clase de ejemplos que le está dando a Turles. No te lo quise decir, pero él fue el que enterró vivo al animalito que le traje a Radditz de Curuta por considerarlo una especie indigna de tratos con Saiyajines.

Bardock: Sí lo sabía… él me lo dijo cuando lo llevé de regreso a la Academia ese mismo día…

Pepperbell: Oye, ya no es un niñito… va a cumplir 12 años, ya debería de saber la diferencia entre los cuadros blancos y negros… Fasha y toda esa basura Quán solo alimentan su lado oscuro… bueno pero ni ella sabe distinguir, que me espero…

Bardock: Tienes razón, su madre no le ha enseñado bien, pero ¿Qué más puedo hacer por él? A mí no me hace caso… la última vez que fui a verlo a la Academia discutimos muy fuerte, y ya no quiere verme más…

Pepperbell: Lo siento mucho querido… él es tu primogénito y sé cuanto lo aprecias… pero ya escogió su camino, si quiere seguir a los Quán, no permitiré que vea a Radditz.

Bardock: En eso estoy de acuerdo contigo… ¿Oye y ahora que Radditz se vaya a la Academia no te gustaría tener otro hijo?

Pepperbell: ¡¿Uno más?! ¿Pues que creen que soy fabrica? Si con dos no me doy abasto en ir y venir del Palacio a la casa.

Bardock: No seas quisquillosa… se que te gustaría… además seríamos de las pocas parejas con dos hijos y sabes que eso te ayudaría para tu asenso al último grado…

Pepperbell: Ya veremos… mejor descansa porque al llegar tendremos mucho que hacer.

Desembarcaron en Blast y se dividieron en tres grupos, Pepperbell con Fasha, Panpukin con Toteppo y Bardock con Tooma. El plan consistía en separar a uno de los animales del rebaño para medir su fuerza, con ello podían trazar un plan de ataque.

Fasha: ¡Oh grandiosa Líder! ¿Me puedes explicar porqué venimos en esas incómodas naves en lugar del carguero?... ¿Acaso nos vamos a llevar un pedazo cada quién?... Sabía que venir con ustedes era una estupidez, pero mi madre me las pagará cuando regresemos…

Pepperbell: ¿¡Quieres cerrar la maldita boca!? Por eso es que no tienes escuadrones a tu cargo, porque no piensas… Un carguero cuesta 50 naves individuales no voy a arriesgarlo hasta tener el objetivo…

Fasha: ¿O sea que también le cuidas el presupuesto a Vegeta? Tú sí que eres multifuncional…

Pepperbell: (Dándose la vuelta para tomarla por el cuello y alzarla) Escúchame bien tonta Quán… Sí no te he matado es por el respeto que le tengo a Bardock… Pero pueden suceder muchos accidentes en este planeta, así que mientras estés a mi cargo, procura meterte la maldita mano en la boca para salvar tu miserable existencia… ¿Comprendes? (La soltó y Fasha cayó de rodillas).

Fasha: ¡Cof!, ¡Cof!... Si Señora… (En su mente pensaba en acusarla con su madre).

En otro punto del campo a explorar, Bardock y Tooma avanzaban entre la maleza, era muy alta y espesa. Bardock iba adelante y Tooma lo seguía…

Tooma: Me doy cuenta de que has seguido con tu entrenamiento…

Bardock: Sí… voy a pedir aumento de grado… ¿Quién te lo dijo?

Tooma: Nadie… es que ahora que vengo detrás de ti veo que tu trasero está más redondo y apetitoso que de costumbre…

Bardock: ¡Tonto! No empieces… debemos de concentrarnos en la búsqueda…

Tooma: Anda… será rápido… (Lo tomó por la cintura deteniéndolo y le metió la mano entre la armadura para acariciarle las nalgas)…

Bardock: No, espera a que regresemos… (Le decía, pero ya le estaba acariciando la cola y tampoco ponía mucha resistencia que digamos)…

Tooma: (Besándole la nuca) Cuando regresemos te vas a ir directo al Palacio por tu hijo, como sí no te conociera… ya me debes varias…

Bardock sabía que eso era verdad, siempre que regresaban de una misión, sí no estaba herido lo primero que hacía era ir por Radditz al Palacio y volver a su casa. Desde que su segundo hijo nació, le dedicaba el 100% de su tiempo libre rompiendo con ello su vida social. Tooma era su macho favorito, se conocieron en la adolescencia y ambos eran castos la primera vez que se aparearon, por ello se tenían un cariño especial. Todo esto hasta que Bardock conoció a Pepperbell, ella lo impactó y él la cortejó hasta que logró su cometido: que fuera la madre de su segundo hijo y que vivieran juntos, cosa que nunca le pidió a Fasha. La relación que tuvo con ella fue porque a él le convenía que la familia de Fasha lo recomendara con los de clase alta para subir de grado, pero todo ese tiempo, Bardock se la pasaba en casa de Tooma en tremendas fiestas llenas de vino y emborrachándose hasta perder la razón.

Tooma: ¿Qué te ha pasado? ¿Ya no te gustó?

Bardock: (Se volteó para mirarlo de frente) No digas tonterías… claro que me gustas… pero es que no es el momento. Te prometo una noche solos cuando volvamos antes de ir por mi hijo… Ahora que te he vuelto a ver me surgieron las ganas de aparearme contigo…

Tooma: Siendo así, me conviene más esperar a tenerte una noche completa que solo un momento…

El beso que se estaban dando era tan apasionado, que ninguno de los dos se dio cuenta de que la manada que se supone tenían que vigilar, se estaba moviendo.

Bardock: ¡Se mueven! Te lo dije… anda debemos buscar al más vulnerable…

Los animales eran enormes, de cinco metros de alto por nueve de largo, pesando entre ocho y diez toneladas, eran parecidos a los búfalos norteamericanos con pelo largo, una gran espalda y patas cortas, con pequeños cuernos curvados a los lados de su cabeza. Los dos Saiyajines comenzaron a acechar escondiéndose entre los arbustos… Se comunicaban con los demás equipos por medio de sus rastreadores y cuando estuvieron todos en posición, comenzaron el ataque. Panpukin se lanzó volando entre los animales para asustarlos y hacer que se dispersaran, Toteppo ubicó al más débil que era uno de edad avanzada, así que al marcar a su objetivo, todos los demás se unieron a la persecución hasta que lo rodearon y con una combinación de técnicas, lograron derribar al gigante.

Una vez habiéndolo matado, Pepperbell pidió al carguero que aterrizara para recoger al primero de los que serían su fuente de alimento por varios años más.

En Bejita, Nappa trataba de que Radditz no distrajera al pequeño Veggi en sus estudios. Lo hacía de forma autodidacta ya que consideraba que los maestros no le eran suficientes. A sus cuatro años, el hijo del Gran Maestre era capaz de recordar todo lo que había leído, su memoria era realmente prodigiosa… todo un orgullo para sus padres.

Radditz: (Asomándose por la ventana) Pppsssss… Hey Veggi… ¿Ya terminaste?

Veggi: ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Nappa?

Radditz: Ji, ji, ji… se quedó dormido en el jardín y me le escapé… vamos a jugar, estoy aburrido…

Veggi: Pero aún no termino… Además, ¿Ya hiciste lo que te dejó tu papá?

Radditz: Ash, nooooo, no lo he hecho… pero todavía se van a tardar tres días más, aún tengo tiempo… anda, vamos…

Veggi: ¿Y cómo qué se te ocurre que podemos hacer?

Radditz: Eso es fácil, vamos a las cavernas de Ox Bel Ha…

Veggi: ¿A las cavernas? ¿Para qué?... eso es tonto…

Radditz: Claro que no… mira, me dijo mi papá que en el fondo hay una cueva dónde están las antiguas armaduras de los ancestros… ¿No te gustaría verlas?

Veggi: Mmmmm… suena interesante… está bien, me convenciste… ¡Vamos!

Ambos infantes salieron por la ventana, aferrándose de las esculpidas paredes para no elevar su energía y ser descubiertos. Entraron a los hangares y "tomaron prestada" una pequeña nave a la que solo había que indicarle a dónde dirigirse para que tomara rumbo. En el camino, los niños jugaban y se divertían, ellos eran muy unidos. Desde que Veggi tenía memoria, Radditz era dejado en su casa cuando sus padres estaban en misión, por lo que él y Pepperbell eran la únicas personas a las que realmente toleraba al no considerarlas "tontas". No es que los demás lo fueran, pero el nivel intelectual del pequeño era tal que ni siquiera su Padre podía rebatirle algunos argumentos, definitivamente había ocasiones en las que se ponía muy insoportable y lo mandaban de castigo con los ancianos.

Por otro lado, Radditz estaba a cargo la mayor parte del tiempo de su padre. Su madre al ser la capitana del escuadrón de élite del Gran Maestre, estaba ausente mucho tiempo, así que Bardock procuraba no tomar demasiadas misiones para estar al pendiente de su hijo. En el jardín de su casa, improvisó un pequeño campo de entrenamiento con diversos obstáculos para que el pequeño entrenara su cuerpo, distintos tipos de barricadas y hasta una gran pared para escalar con una cuerda para bajar a rapel era lo que a diario tenía que realizar. Cuando estaban en las horas de entrenamiento, Bardock se comportaba como todo un gendarme con su hijo, no permitía ninguna holgazanería. El premio para Radditz si terminaba bien sus evoluciones, era jugar con su padre después de comer, en esos momentos, daba el giro de autoritario a gentil. Sin duda eran los momentos favoritos de ambos.

Veggi sentía un poco de envidia por la relación de Radditz con su padre, ellos pasaban mucho tiempo juntos y eso deseaba él también, estar más tiempo con Vegeta. Su cargo como Gran Maestre lo absorbía las 49 horas del día, apenas y tenía tiempo de dormir y comer. Aunque entendía que así debía de ser, su único consuelo era filtrarse a la habitación de su padre cuando lo escuchaba llegar para dormirse con él, sólo así podían estar juntos. Realmente Veggi estaba casi todo el tiempo solo, su madre, aunque estaba más cerca de él físicamente tampoco podía dedicarle el tiempo que ambos deseaban, era el precio de ser parte de la élite Saiyajin.

Todo lo anterior sin mencionar la molestia que sentía porque su padre había elegido a Celéria para ser la madre de su segundo hijo. Era una Saiyajin que no tenía grandes habilidades de combate, ni era fuerte; lista sí, pero no lo suficiente para considerarla entre las aptas para tener descendencia con el Gran Maestre… ella estaba a cargo del hospital, ahí es dónde llegaban todos los heridos y ahí fue donde se conocieron. Cada que recordaba las palabras de Pepperbell en su cabeza, una vena saltaba por su frente:

Veggi: ¿Pero por qué esa mujer? No tiene ningún mérito en combate…

Pepperbell: No… no lo tiene, pero… tiene otras cualidades que aún no entiendes por muy inteligente que seas…

Veggi: ¿Ah sí? A ver dime cuales son…

Pepperbell: (Sonrojándose) Pues… que es endiabladamente bonita ja, ja, ja…

Veggi: ¿Mmmm? ¿¡Sólo por eso!?... Que tonto es mi padre…

Pepperbell: Tu padre y yo la cortejamos al mismo tiempo… pero ella lo eligió a él… son las ventajas de ser El Gran Maestre.

Veggi: ¡Bah!... son tonterías…

La nave llegó al primer cenote de Ox Bel Ha… ambos infantes se deshicieron de sus vestiduras para no arruinarlos con el agua y se zambulleron a buscar las famosas armaduras. Radditz resistía más gracias a los duros entrenamientos, así que iba por delante cuidando que el pequeño no se retrasara demasiado.

Encontraron una pequeña cueva pero el espacio para intentar meterse era demasiado angosto, así que Radditz en un intento de demostrarle a Veggi sus avances, logró reunir una pequeña cantidad de energía, suficiente para dar un duro golpe y remover algunas rocas. Lanzó el ataque, pero este causó que se abriera un agujero que comenzó a absorber todo a su alrededor… Radditz se dio cuenta y rápidamente tomó a Veggi de la mano para salir a la superficie pero la fuerza del remolino era mayor y los arrastraba hacía su centro… Veggi comenzaba a tener problemas para retener el oxigeno en sus pulmones al asustarse… Radditz no pudo luchar más contra la inercia y ambos fueron arrastrados violentamente, el agua comenzó a entrar en sus pequeños cuerpos y todo se nubló… hasta que Radditz sintió algo que lo asía hacía la superficie…

Bardock tuvo que regresar antes que los demás por instrucciones de Pepperbell para que comenzara a reunir un nuevo escuadrón que se encargara de cazar a los animales de Blast. Por supuesto que al volver y sin tener un compromiso que cumplir con Tooma, se dispuso a ir al Palacio para ver a su retoño, pero al no encontrarlos por ningún lado, enseguida Nappa organizó equipos de búsqueda… Bardock estaba al punto de ponerse histérico, no concebía la idea de que al "Gran Nappa" se le hubiera escapado el hijo del Gran Maestre… así que él mismo emprendió su propia búsqueda…

Como todo padre precavido que conoce a su hijo, le había puesto una pulsera con un localizador que le daba su ubicación exacta, pero algo andaba mal porque la ubicación no se movía… significaba que se la había quitado. Sin dudarlo, voló lo más rápido que pudo hasta el lugar, encontrando la nave y las ropas de los chiquillos en el suelo… al buscarlos de pronto un gran remolino salió a la superficie y supo con esto, que los infantes estaban en problemas… Se lanzó al agua y luchando contra las corrientes logró ver a Veggi y lo atrapó… rápidamente lo subió y lo dejó en el suelo para volver a meterse a buscar a su hijo… por un momento comenzaba a perder las esperanzas, pero en un arrebato de las corrientes submarinas, Radditz vino disparado hacía él… logró sujetarlo de la cola y comenzó a subir a la superficie.

Ya afuera, Bardock sentía un vacío en el estómago al ver que su hijo estaba algo morado de la cara… lo tomó por detrás y comenzó a apretar su diafragma… así lo hizo varias veces hasta que el pequeño escupió el agua y comenzó a respirar… Lo soltó y entonces se concentro en Veggi, quien estaba inconsciente… aplicó la misma técnica pero parecía no dar resultado… Radditz ya despierto, al darse cuenta de que su hermano no reaccionaba, comenzó a aterrarse y a llorar pidiendo disculpas… En cuanto el subconsciente de Veggi escuchó los gritos, le dio la orden a su cuerpo de despertarse e igualmente vomitando el agua, por fin comenzó a respirar… Bardock los soltó para que pudiera recuperarse y al ver que ambos estaban bien, le lanzó a Radditz una mirada fulminante que significaba CASTIGO.

Bardock: ¡RADDITZ! ¡Eres un estúpido! ¡Ambos pudieron haber muerto!

Radditz: (Aterrado porque nunca había visto a su padre tan enojado) L-lo s-siento mucho… Y-yo no…

Bardock: ¡Cállate! ¡No hay excusas para tal grado de estupidez!

Y acercándose a su hijo, abrió la mano, levantó el brazo y le sorrajó una tremenda bofetada que le partió el labio… Veggi cerró los ojos, pero tampoco pudo pronunciar palabra alguna al ver a Bardock tan furioso. Los tomó a los dos por la cintura y emprendió el vuelo hacía el Palacio para dejar a Veggi… antes de llegar se topó con Vegeta quién al ser notificado de la desaparición de su hijo, dejó todo lo que estaba haciendo para ir él personalmente… Bardock al verlo, bajó al suelo, soltó a Radditz y le entregó al Gran Maestre a su hijo en los brazos y enseguida se colocó en una rodilla para poder hablar…

Bardock: Venerable Gran Maestre… le suplico tenga la venia de perdonarme por la irresponsabilidad de mi hijo…

Vegeta: Levántate… Conozco a tu hijo también y sé que no lo hicieron con malas intenciones…

Bardock: (Incorporándose) Le agradezco su compasión Gran Maestre…

Vegeta: Vayan a su casa y explícale a tu hijo porqué estuvo mal lo que hicieron…

Bardock: Cómo usted lo ordena Gran Maestre…

Vegeta: Radditz… espero que esta lección te quede bien aprendida…

Radditz: Sí Gran Maestre… Lo lamento…

Vegeta: Tu padre te ha enseñado bien pequeño… pero debes de aprender a hacerte responsable de tus actos.

Veggi: Papá ya vámonos… tengo frío…

Vegeta: Silencio… tú y yo también tenemos cosas que charlar al respecto… Bardock, mañana temprano comienzas con lo del escuadrón, yo le aviso a Pepperbell del retraso.

Bardock: No tengo palabras para agradecerle su amabilidad…

Así, cada uno partió hacia su destino. Mientras volaba hacía su casa, Bardock meditaba en el dolor que había sentido al pensar que había perdido a su hijo… No quería volver a tener ese sentimiento tan horrible.

Mientras tanto, en otra parte del planeta Bejita, la corriente de los Quan se reunía secretamente. Estaban indignados por la manera en que Vegeta conseguía los recursos para su planeta. Ya no había genocidios y la Academia estaba dándole más valor curricular a las asignaturas de pensamiento que a las de combate. Ellos debían de buscar la forma de que sus tradiciones no se perdieran, no permitirían que el pueblo Saiyajin se convirtiera en una especie de Tsufuru solo interesados en la ciencia, de ninguna manera eso sucedería…

Serypa era la Gran Líder del Clan Di-Yu conocido por su extremo apego a las viejas tradiciones. Los Saiyajin de este clan eran claramente más agresivos que el resto, para ellos la fuerza era todo y también fueron los encargados de organizar esta reunión, en la que participaron los clanes Fu-Sang, Que-Qiao y Di-Yu.

Serypa: Como la Gran líder de los Di-Yu y como máxima representante de la corriente Quan, les digo que esto que el Gran Maestre está haciendo con nuestro pueblo es intolerable. El Saiyajin por naturaleza debe de ser agresivo, somos guerreros y se supone que los demás deben de temernos… ahora incluso se están firmando pactos comerciales con los piratas… ¿Qué nos ha pasado señores? ¿Dónde quedaron esas épocas en las que enviábamos un escuadrón a tomar lo que necesitábamos? Estamos perdiendo el respeto de los demás… Eso dará pie a que pronto otra raza como los Tsufurus quieran conquistarnos… ¿Cuántos de ustedes van a permitir eso? Onoin tienes la palabra…

Onoin: Como Gran Líder de los Que-Qiao me gustaría saber cómo es que los Di-Yu piensan convencer al Gran Maestre de que impere la corriente Quan, simplemente hay que ver lo que pasa con su hijo, dicen que tiene una mente por encima de cualquiera… Lík tienes la palabra…

Lík: Como Gran Líder de los Fu-Sang, comparto el sentir de Serypa… Hemos sido tomados como bobos por los piratas… falta poco para que vayan con las noticias de nuestra aparente calma para que vengan a querer esclavizarnos… Serypa, espero tu argumento a lo que pregunta Onoin…

Serypa: En este momento, mi hija Fasha está infiltrada en el escuadrón de Bardock, el que vive con la capitana Pepperbell, le he encargado que nos consiga toda la información de sus movimientos… la necesitamos porque debemos de establecer contacto con Freeza, el hijo de Cold… él dice que nos ayudará a derrotar a Vegeta y tomar el control nuevamente.

Onoin: ¡Freeza! Pero… Vegeta claramente dijo que no quería tratos con los demonios del hielo porque no eran de confiar, además dice que son muy fuertes… Ni siquiera él podría derrotarlos… Escucha, una cosa es que Vegeta sea un tonto liberal Zuó pero no es idiota… Yo no apruebo esa alianza.

Lík: Pues tendrás que hacerlo, estás aquí y no podemos dejar que te vayas sin estar de acuerdo…

Onoin: ¿Qué estás tratando de decir?

Serypa: Que sí no estás con nosotros… eres el enemigo y debes morir…

Onoin: Vegeta tiene razón, ustedes están locos… No te atrevas Serypa, mi clan se dará cuenta y tus planes se irán a la basura.

Serypa: No sí tu mano derecha está de acuerdo con nosotros, ¿o no Rommush?

Onoin: ¿Rommush?... pero… porqué…

En ese momento, Onoin se vio traicionado por su segundo al mando, Rommush… Serypa levantó su mano y con una descarga de energía atravesó el pecho de Onoin dejándolo muerto al instante… el golpe de estado contra Vegeta estaba tomando nombre y apellido… que Kamisama se apiade de los Saiyajin.