Disclamer: Todos los personajes son de JKR.

Capitulo 11 Bajo la luz de Selene.

02 de Julio de 1994

Sirius estaba sentado observando unas ruinas antiguas sobre una montaña, debido a que medio Reino Unido estaba detrás de su pellejo, había decidido irse a Suramérica para tratar de que se olvidaran de él. Los últimos acontecimientos lo habían alegrado mas que nada en su vida, había encontrado a Harry, le había podido explicar todo, Dumblendore y Remus también le habían creído, lo malo es que la rata asquerosa (literalmente hablando) de Peter Petegrew había escapado, y además durante todo el año pasado había estado en contacto con Harry y este la había contado todo lo referente al Torneo de los Tres Magos, así como también el trágico final de este con el regreso de Voldemort.

A Sirius se le erizo la piel, si Voldemort había regresado solo era cuestión de tiempo para que la guerra empezara, quisiera Dumblendore o no, él iba a participar, gracias a Voldemort el había perdido todo lo que alguna vez fue importante en su vida "Que diablos", gracias a Voldemort él no tenia una vida. Lo otro que tenia a Sirius alegre era que gracias a que le había preguntado a Remus disimuladamente, sabia que su hija estaba estudiando en Hogwarts, así que probablemente se presentase una ocasión para verla

Buckbeak empezó a empujarle la espalda con su pico, Sirius sonrió, el chaman que había estado esperando había llegado junto a un montón de lugareños, estaba allí para participar en una ceremonia de la que solo había leído en antiguos libros, La Ceremonia de Bienvenida al Sol, eran contados los brujos occidentales que habían tenido la oportunidad de asistir a ese rito ancestral de la cultura Inca, además estaba allí por mandato de la Orden de Perevell. Al acercarse el mediodía, el sol se coló en un rendija de un muro de piedra, Sirius camino llevando una esfera de cristal en su mano, la alzo para que estuviera en contacto con el haz de luz solar y la esfera se empezó a iluminar con una luz cegadora en su mano sin embargo permanecía fría, pasado unos segundos la intensidad disminuyo y solo se podía observar una diminuta chispa en su interior , la observo un rato y luego la guardo, había dado un paso mas para derrotar al Señor Tenebroso, tenia que regresar a Inglaterra.

Mientras alistaba a Buckbeak para el largo viaje, no dejaba de pensar que tendría que regresar a Grindmauld Place, "esa maldita casa otra vez", en 13 años se había perdido de muchas cosas, pero Lupin, Dumblendore y Harry habían intentado actualizarlo lo mas posible, así que ya no se le hacían raras muchas cosas, como que casi toda su familia estuviese muerta, por lo que ahora menos que nunca le interesaba la casa y la fortuna, había pensado contactar a Andrómeda, pero lo desecho, seguramente ella pensaba que era un mortifago, el resto de su familia era Harry y claro, ella, Luna Lovegood, pero Sirius solo quería verla otra vez, sabia que si le decia que él era su padre, obligatoriamente le tendría que revelar quien era su madre y no creía que una chica de 12 años fuese a entender toda la situación y las circunstancias en las cuales había sido concebida, sin contar de que su madre era la mortifaga mas temida de Inglaterra.

La niña ya tenía un padre Xenophyllius Lovegood, y por lo que había dicho Remus había sido criada en un hogar feliz y así debería seguir.

Dio un suspiro, "porque todo tiene que ser tan difícil", todavía recordaba vagamente sus años de colegio en compañía de sus amigos ,"ahora solo queda Remus" pensó, también recordaba el enamoramiento intenso que tenia hacia Bellatrix, desde el primer año, tanto que ni siquiera podía hablar con ella sin que se le pegara la lengua al paladar, se dio cuenta de ello a mitad de primer año y se había alejado por temor al rechazo, a medida que paso el tiempo era mas difícil confesar sus sentimientos, hasta que finalmente se resigno, la sorpresa mayor vino cuando su madre le pregunto con cual prima Black se quería casar,……….. "me caí de la silla" recordó Sirius, "eso si fue inesperado, la única cosa que le agradecí a mi madre en la vida, fue ese estupido compromiso"……..

Pasaron dos días y finalmente llego a Grinmauld Place, la maldita casa nunca se había parecido tanto a la Casa de los Gritos, dejo a Buckbeak en la azotea y empezó a bajar por las escaleras de la Bubardilla.

-!KREACHER!, !KREACHER!- "donde demonios se metió el maldito elfo", de pronto se percarto de que a lo mejor el elfo domestico había muerto- empezó a bajar los diferentes pisos, de pronto su pie cayo en un hueco que había en la escalera de madera-¡Maldición! !KREACHEEEERRRRR!.- sus gritos resonaron por toda la casa

El viejo elfo apareció con un Plop e hizo una reverencia a su amo, mientras murmuraba por lo bajo…."el asesino traidor a la sangre ha vuelto, el malagradecido hijo de mi querida ama a pisado de nuevo esta ancestral casa"….., su nariz casi pegaba el suelo, cuando se incorporo, dirigió a Sirius una mirada de profundo odio.

-Si Kreacher he vuelto-dijo tranquilamente Sirius mirando con asco al elfo- y por lo que veo la ancestral mansión Black es un chiquero, creo que mi madre no estaría muy contenta con eso ¿NO?- continuo maliciosamente Sirius.

-Kreacher esta muy viejo señor- dijo el elfo retirando la mirada de su amo- y la señora hace tiempo que no se preocupa por la casa.

-Si eso ya lo se, mas de 17 años muerta- dijo Sirius sintiendo un vació en el pecho, a pesar de todo era su madre y nunca volvió a verla después de que se hubiese ido de la casa a los 16 años - Kreacher intenta poner un poco de orden, este verano habrán invitados- dicho esto se dirigió a la biblioteca.

Cuando llego a la biblioteca, paso al lado de un retrato de Cignus Black, que le dirigió una mirada desconcertada pero se abstuvo de hablar, y delante del retrato, Sirius se topo con el Tapiz genealógico de la Familia Black y se coloco frente a él para observarlo. Allí estaban sus padre unidos con una doble línea dorada y debajo con finas líneas doradas se indicaba el nombre de Regulus Black y justo al lado, el suyo, que parecía tener una quemadura de cigarrillo encima, sin embargo de la quemadura salía una delgadísima línea plateada "que raro esto no estaba la ultima vez que vi el Tapiz", al seguirla Sirius se percato de que la línea estaba conectada con Bellatrix que a su vez estaba unida a Rodolphus Lestrange por una doble línea dorada tal cual como sus padres, lo que realmente era increíble era que de la línea plateada que unía su nombre con el de Bella, salía otra que terminaba en un nombre……… "SELENE BLACK, 24 de Mayo 1982 ", por un momento se confundió, luego cayo en cuenta , le sorprendía que el Tapiz hubiese tomado en cuenta un nacimiento ilegitimo, pero claro…. la niña era una autentica Black y no pudo ser pasada por alto. Sirius decidió esconder el Tapiz y la esfera en el sótano, no estaba dispuesto a contestar algunas preguntas de los miembros de la orden del Fénix.

A medida que trascurrieron los días, llegaron la familia Weasley, y otros miembros de la Orden del Fenix, sorpresivamente también apareció Severus Snape por su puerta y si no fue porque Remus Lupin se lo llevo a rastras hacia su habitación, le habría lanzado una maldición imperdonable allí mismo. Se sintió mucho mas aliviado cuando llego Harry, y pudo sostener alguna que otra conversación privada con él ya que debido a que Molly Weasley prácticamente revoloteaba por toda la casa, nunca estaba mas de un momento solo con Harry, Sirius opto por encerrarse casi todo el tiempo en su habitación y Harry adopto la misma costumbre de su padrino, estaba muy deprimido debido lo que había sucedido el año anterior en Hogwarts y le dolía mucho la cicatriz.

Al llegar el día que había que llevar a los chicos a Kings Cross, insistió en ir a pesar de las protestas de Alastor Moody, se despidió de Harry con un ladrido y cuando se disponía a salir del anden, fue cuando la vio………..

Luna Lovegood llegaba atropelladamente a la estación, corriendo junto a su padre cargada de una maleta y vestida con la túnica del colegio, y sus usuales pendientes de corcho de cerveza de mantequilla, era una chica de cabello rubio claro liso, largo hasta la espalda, delgada y unos ojos azules sorprendentemente claros que le daban una expresión soñadora. Sirius no dudo un segundo al ver a Xenophyllius Lovegood recordándole a la niña algo referido a los nargles, que esa chica era su hija, de pronto Luna tropezó con un perro negro de aspecto desaliñado que se cruzo en su camino. Sirius empezó a mover la cola amistosamente y Luna sonrió:

-Que perro tan bonito- Sirius siguió moviendo la cola y Luna no resistió la tentación de inclinarse y acariciarle la cabeza, Sirius salto sobre ella, la tumbo en el pavimento y empezó a lamerle la cara- Uy, que zalamero eres perrito- dijo Luna riéndose a carcajadas-¿ donde están tus dueños?.

De pronto el silbato del Tren sonó, Luna se incorporo del piso ayudada por su padre Xenophyllius, toco al perro cariñosamente en la cabeza y fue corriendo hacia unos de los compartimientos del Expreso de Howargst, el gran perro negro se quedo sentado en el piso con una actitud desconsolada y Xenophyllius Lovegood lo miraba decepcionado:

-Sirius- dijo Lovegood bastante molesto -recuerda lo que me dijiste en Azkaban, Luna ahora es mi hija, no la hagas sufrir.

-Así que aquí estas- dijo Alastor Moody acercándose al perro con expresión preocupada, luego se percato de la presencia de Lovegood- Xen, como estas, tanto tiempo sin verte.

-Hola Ojoloco ¿este es tu perro?- dijo señalando a Sirius.

-Si, lo estaba buscando por cierto, es un poco rebelde- Sirius miro con reproche a Moody- ¿Cómo te va con el Quisquilloso?.

-Bueno si las ventas siguen igual, me tendré que dedicar a otra cosa- dijo Lovegood apesadumbrado.

-Sabes que la oficina de Aurores siempre estará abierta para ti- Moody le apretó la mano despidiéndose y Sirius lo siguió hasta la salida, no si echar una ultima mirada al tren que se iba alejando.

Cuando Moody lo dejo en Grinmauld Place, Sirius se fue directamente a la cocina y sin dirigirle la palabra a Molly Weasley, tomo dos botellas de Whiskey de Fuego y se dirigió a su habitación, al caer la noche, sintió que tocaban la puerta.

-Pase – dijo Sirius desabridamente, mientras estaba sentado en una poltrona al lado de su cama con un vaso de Whiskey en su mano, estaba ebrio como una cuba.

-Me preguntaba si querías hablar un rato conmigo- dijo Albus Dumblendore entrando lentamente en su habitación y luego de que Sirius le indico con la mano que continuara se sentó en otra silla que había en la habitación, cercana a la de Sirius.

-Se que es muy difícil para ti, pero Harry debe ir al colegio, estará mas protegido allí.

-Gracias-dijo Sirius secamente, sus ojos estaban rojos de tanto llorar y también debido al alcohol- pero mi problema no es precisamente Harry.

-¿Pudieras contarme lo que tanto te afecta, amigo?- dijo Dumblendore amablemente, tocándole levemente la rodilla, de pronto Sirius recordó una situación similar con James Potter, "siempre es por lo mismo" pensó.

-¿De verdad quiere saberlo?- Sirius se levanto de la silla desafiante, Dumblendore asintió con la cabeza.- Acompáñeme- salio rápidamente de la habitación con Dumblendore caminando pausadamente detrás de él.

Cuando llegaron al sótano, Sirius descubrió violentamente el tapiz oculto por una sabana negra, Dumblendore vio el tapiz tranquilamente y luego con una mirada compasiva le dijo a Sirius:

-No creas que voy a juzgarte Sirius- Dumblendore lo invito a sentarse en una mesa que con dos sillas que había en el fondo del sótano- pero creo que como miembro de la Orden del Fénix, deberías explicarte.

- Hoy vi a mi hija por primera vez en 12 años, y si bien me siento sucio por haber amado a su madre, lo único de lo que no me arrepiento es de que ella halla nacido- declaro Sirius enfáticamente tomando asiento y conjurando una botella de licor y un solo vaso, no le ofrecio al anciano la bebida, sabia de Dumblendore no iba a emborracharse con él- Pero me siento como una mierda porque no puedo tenerla conmigo y decirle que soy su padre.

-¿Dónde esta la niña?- pregunto Dumblendore observando a Sirius llenar el vaso de Whiskey y tomárselo fondo blanco.

-Criada lejos por unos amigos míos, alejada de la maldita de su madre- contesto tranquilamente Sirius mirando al vació.

-Sin embargo Sirius- Dumblendore trato de ser comprensivo- deberías contarme, y además desearía también preguntarte sobre la Orden de Perevell.

-Sabia que tarde o temprano me preguntarías por los hermanos- dijo Sirius- la orden me ha indicado que debo darte toda la información posible, esta previsto que gracias a ti, Lord Voldemort dejara de existir para siempre, solo que no hemos encontrado la forma, te será revelado el camino, Albus utilizando la esfera- dicho esto Sirius se levanto y le trajo un esfera de vidrio en donde se apreciaba una pequeña chispa dorada en el centro. De pronto Sirius estaba mas sobrio, le entrego la esfera a Dumblendore y se desplomo nuevamente en la silla.

-¿Están seguros que Voldemort no sabe de las reliquias?, estoy tras de ellas desde mi juventud, y la orden de Perevell no quiso darme muchos detalles, ni siquiera fui advertido del advenimiento del mal en el mundo mágico la primera vez.

-Completamente seguros- dijo tajante Sirius- yo soy el escogido para darte cierta información Albus y darte la esfera, pero al parecer los poderes superiores quieren que hagas tú, el resto del trabajo solo.

-Volviendo al otro tema ¿Qué vas a hacer si Bellatrix Lestrange escapa y reclama a su hija?

-No estoy seguro de que ella sepa donde esta, pero si se acerca a mi hija, la mato- dijo Sirius apurando otro trago.

-No puedo entender si la odias tanto como terminaron juntos-dijo Dumblendore.

-Cuando me enamore de ella no era mas que un crió-dijo Sirius-luego al pasar los años la volví a ver y perdí la cabeza, por mi culpa Lily y James están muertos- Sirius oculto la cara con sus manos y se echo a llorar silenciosamente.

-Sirius no te debes sentir culpable, cálmate, te prometo que nunca mas hablaremos de esto- le dijo Dumblendore palmeándole la espalda consolándolo- pero ahora seria bueno que te desahogaras un poco.

-Por favor, no cuente a nadie esto- dijo Sirius ahogando un sollozo.

-No te preocupes, lo más importante es que tu hija este segura y tú estés bien-dijo Dumblendore, quien seguidamente le lanzo un hechizo al tapiz y de este se borro la línea plateada que conectaba a Sirius y Bella y solo quedo el nombre de Selene Black al final del árbol genealógico, unido al de Sirius.