Dime qué has hecho conmigo, que no respiro nada que no sea tu aire ni siento nada que no te pertenezca,

Dime por qué me enamoraste y me dejaste sin más razón que tu amor.

EL clima parecía reflejar su propia miseria y sus pocos ánimos de festeja aquella festividad tan esperada por todos. Para su mala suerte se sentía mucho mejor pero sabía que aunque no fuera así no sería razón suficiente para cancelar la navidad y por supuesto Brock no se lo permitiría.

Abrió las puertas de su armario y vislumbro el atuendo que usaría, un suéter de cuello alto a juego con unos jeans cómodos y sus eternas zapatillas. Tomo la percha sin estar seguro si realmente se animaría a usarlo, pues fue Ella quien había aprobado la vestimenta. Arrojo las prendas sobre la cama sin deshacer y se dejo caer sobre ella mirando un punto sobre el techo. Cerró los ojos y pensó en una buena escusa para quedarse encerrado en su habitación ese día pero al momento una delicada voz en su cabeza resonó reprendiéndolo " ¿El gran Sr. maestro pokemon piensa esconderse?" Su propia ocurrencia pareció divertirlo, si eso sería algo que Misty le diría… Si es que aun le dirigiera la palabra. Aunque no le gustara reconocerlo eran cosas como esas, que hacia Misty lo que lo llevaban a enfrentar retos que le parecerían imposibles y sin la mínima esperanza de vencer, los encaraba sabiendo que no podía quedar mal frente a su amiga, aunque entonces no supiera el por qué. Tal vez esa fuera la razón de su pobre desempeño en la batalla de la frontera y en la región de Shinou, no eran entrenadores muy distintos a los que ya hubiera enfrentado incluso había vencido a lideres mucho más fuerte, con todo en su contra había salido victorioso pero en esa situación no tenía la motivación adecuada, aunque suene pretencioso, debía admitir en sus viajes recientes no tenía a quien deseara impresionar.

Vaya… Hasta su ego estaba ligado a esa bella pelirroja que siempre lo acompaño en cuerpo y después siempre presente, en sus pensamientos. Pero era demasiado joven para haberse dado cuenta del gran papel que esa chica jugaba en su vida ¿o simplemente era demasiado distraído?

Un niño impulsivo y tonto demasiado ciego para ver a suerte que tenía. No todos pueden decir que conocieron al amor de su vida cuando lo pesco en un rio… Rayos ¿Cuántas veces la hizo a un lado por algo sin importancia? ¿O la ignoro cuando necesitaba más su consejo? Rayos ¿Cuántas veces la puso en peligro por jugar al héroe? Las nauseas volvieron a subir hasta la boca del estomago y sintió como el remedio de brock estaba a punto de salir.

Las ráfagas de aire frio se arremolinaba afuera de las ventanas jugueteando con las pocas hojas que la anterior ventisca no se había llevado consigo, acompañadas de desperdigados copos de nieve que se derritan mucho antes de tocar el suelo. Miro una vez más el cielo gris para darse un poco de fuerzas antes de salir de su habitación ya arreglado (finalmente usando lo que había previsto, no tenía suficiente cabeza para pensar en otra combinación de prendas) sabiendo de antemano que los primeros invitados ya habían llegado.

Sus amigos más cercanos llegaron antes de la hora prevista para ultimar los detalles de la celebración, mover algunos muebles para despejar la zona de la sala, prepara los bocadillos, la música y acomodar los regalos para el intercambio de presentes. Pronto el ambiente se lleno de párrafos de villancicos y del olor del ponche que se preparaba en la cocina y de la madera quemada que ardía en la chimenea. Brock decidió cambiar a su acostumbrada asistente (alguna de las chicas) por el distraído joven de ojos marrones, para evitarle los cuestionamientos por su apática actitud ante la feliz ocasión.



-Dime Ash ¿Cómo es el nuevo apartamento de Misty?- pregunto Dawn mientras se robaba una galleta de la bandeja que el criador acababa da sacar del horno, tratando de iniciar una conversación en la silenciosa cocina. Sin desearlo provoco que el entrenador tirara la mitad de la masa que mesclaba al suelo -Bueno alguien tenía que mencionar que ella no está aquí-

-Dawn, no creo que….-

-Está bien Brock- dijo agachándose debajo de la mesa para limpiar el desastre que acaba de hacer –No lo se, Dawn, no lo conozco-

-¿No la ayudaste a elegirlo?-

-Realmente no- Dijo en el tono más alegre que su estado de ánimo le permitió- La liga se lo asigno…-

-Es por eso que estas triste ¿no? ¿Por qué Misty se fue?- no tuvo contestación, por más que tratara de sobrellevar la situación, el chico no se sentía capaz de contestar si que la melancolía de su voz lo delatara – No tienes que preocuparte Ash, no es como si nunca fueran a verse de nuevo, Además ella está muy contenta con su nuevo departamento-

-¿QUE?- y de nuevo término en el suelo, gracias al golpe seco por tratar de erguirse para comprobar que lo que su amiga de cabello azul decía era verdad.

-Ash ¿Estás bien?- preguntaron al unisonó sus amigos ayudándolo a levantarse

-¿Cómo sabes eso?-

-¿De Misty? Me llamo anoche para invitarme a una pijama da para inaugurar su nuevo apartamento-

Los chicos se miraron incrédulos de lo que Dawn les estaba contando, ambos creyendo que ella estaba destrozada por lo que acababa de ocurrir, tanto o quizás más que Ash, cuando en realidad estaba planeando una fiesta. De pronto el humor del entrenador cambio radicalmente, la tristeza desapareció rápidamente dándole paso a la rabia y a la euforia… Si ella estaba de humor para celebrar pues el también.

Para las 5 de la tarde, el salón principal se encontraba repleto de amigos, familiares y de sus acompañantes que se quedaban pocos minutos, tomaban algunos bocadillos, una copa de vino y se marchaban a sus propias fiestas. No falto nadie( a excepción de la pelirroja que estaba seguro no se presentaría), todos habían asistido: El profesor Oak tomado del brazo de a su madre: Todd que tomaba las fotos a sakura, duplica y Casey junto al frondoso árbol; Gary y Trayce que discutan nuevas teorías de la evolución pokemon, Melody y Marina atosigando a los chicos malos Drew y Paul. Todos sus antiguos amigos habían asistido, por un momento olvido lo difícil de los días anteriores dedicándose a charlar y disfrutar el momento con la gente que tanto quería.

-Trayce puedo hablar contigo un segundo- Aparto un momento su atención del insinúate coqueto del que Giselle lo había hecho blanco para saber por qué Dayse parecía tan preocupada por hablar con su novio.

-¿Qué pasa Cariño?-

-¿Has visto a Misty? No la encontramos- El observador le dio la espalda a sus colegas científicos para fijar su mirada en la chica rubia y sus dos hermanas detrás de ella, que lucían la misma angustia de su hermana mayor-

-¿Misty no vino con ustedes?- le dijo tomándola de los brazos cuando ella contesto negativamente-¿Cómo que no?-

-Dayse ¿Donde está Misty?- Finalmente Ash se volvió parte de la conversación al ver que lo que decían no le daba un buen presentimiento-

-No lo sé, creí que ya estaría aquí.-

-¿Cómo que creíste?-

-Nos hablo al gimnasio para decirnos que venía hacia acá directamente- le contesto Lily

-¿La dejaron venir sola?- pregunto Trayce en un tono casi tan alterado al de Ash

- nos dejo el mensaje en la contestadora, como que no podíamos hacer nada-

-¿Hace cuanto de eso?-

-Unas 2 horas y media-

Sintió una punzada en el estomago y un vuelco en el corazón, era imposible que con este clima decidiera caminar y aunque así fuera, debió de llegar por lo menos hace una hora. ¿Qué caso tendría mentirles a sus hermanas acerca de asistir a la fiesta? ¿Qué podría retrasarla tanto? Antes de poder reaccionar ya había tomado su abrigo y las llaves de su auto, gritaba instrucciones mientras desbocaba a la puerta

Primero el centro comercial… no, debe estar cerrado entonces las calles alrededor , los parques, el acuario, la liga ¿A dónde mas pudo ir?

Tomo la perilla tratando de no dejar caer el celular por el temblor en sus manos mientras marcaba los números… pero se vio detenerse de golpe para evitar tropezar con la persona que esperaba fuera de la puerta. La joven perdida estaba de pie, estática mirando hacia el suelo sosteniendo un gran número de paquetes envueltos en variados colores, ni una marca de humedad sobre su abrigo lo que daba entender que esperaba ahí desde un par de largos minutos… Observo al joven frente a ella con una mirada de temor y confusión, como si fuera la primera vez que viera al atractivo entrenador, aun que enseguida, como si todos los recuerdos volvieran a ella, pareció entender la situación.

-Feliz navidad, Ash- Dijo mostrándole una enorme sonrisa mientras lo apartaba para poder pasar a la fiesta –Feliz navidad a Todos-

Un coro de voces le respondió regresándole su buenos deseos mientras un grupo de chicas se acercaba esperando una explicación.

-Lo siento, creo que me perdí eso es todo- Fue su respuesta a cada reclamo e de buena gana escuchaba.

-Como que eres una cabeza hueca, nos asuntaste, Ash estaba a punto de salir corriendo a buscarte- Le reclamo una de sus hermanas señalando al chico que permanecía en la puerta.

-¿En verdad? – Lo miro sobre el hombro de su hermana –Lo siento Ash, gracias por preocuparte -dijo dejando aun mas asombrado al pobre entrenador.

La fiesta continúo con singular alegría y en efusivos festejos, entre cantos y risas, las horas fueron transcurriendo. Todos parecían disfrutar los juegos que se improvisaba y las amenas charlas que surgían a base de varios temas esperando las 12 de la noche para el acostumbrado abrazo de navidad y la entrega de regalos. Pese a lo animado de la celebración Misty y Ash no lograron cruzar más de dos palabras ya fuera porque Misty parecía evitarlo o por que cuando al fin lograban encontrarse Ash no sabía que decir. La situación era demasiado difícil de llevar al punto que prefirió esconderse en su estudio.

Se acomodo en el marco de la ventana, tomando sorbos ardientes de la copa de vino que mantenía al tope de manera constante. Varios recuerdos de la noche anterior regresaron al él, al encontrar el gusto por el amargo sabor dulzón de la bebida que parecía empezar a disfrutar bastante, junto a sus conocidos efectos embriagantes. Nuevamente perdió la noción del tiempo sin que le preocupara mucho, sabía que la fiesta continuaba sin él y a nadie parecía importarle.

-Te perdiste "el santa secreto"-

El trago le supo un poco más amargo que antes, no escuchó la puerta abrirse mucho menos se imagino encontrarse con Misty mirándolo. No supo si era la botella de vino que acababa de tomarse o el verla hablando con él la causa del carmín de sus mejillas o el simple hecho de estar sosteniendo la copa vacía en su mano.

-No es de buena educación que el anfitrión desaparezca de su fiesta-

-Viniste a sermonearme-

-Creo que estas suficientemente grande como para que yo te sermone o al menos eso creía…En realidad vengo por una botella para brindar así que si pudieras pasarme alguna….

-¿Qué quieres decir con "lo suficientemente grande"?

-No voy a discutirlo ahora Ash, solo quiero regresar a la fiesta-

-Me imagino Que nadie quiso ir a tu fiesta anoche-

-¿De qué hablas?-

-Vas a negar que invitaste a las chicas por que estabas de humor para inaugurar tu apartamento-

-Solo no quería pasar la noche sola en un lugar extraño sabelotodo, además eso no es algo que quiera discutir contigo-

-Es una pena- le dijo arrebatándole la botella que acababa de tomar- Porque vamos a discutirlo-

-No, no vamos a hacerlo, ahora dame esa botella-

-¿Por qué no?-

-Por qué no quiero hablar contigo-

-¿Entonces por que viniste?-

-No vine por ti si eso te refieres…-

-Eso lo sé… Pero fue por mí que casi decides no venir – su sonrojo se torno casi del mismo tono que del entrenador, que miro triunfante la reacción que causaba en la pelirroja.

-Realmente soy un tonta por creer que me tomarías enserio-

-¿Y Quién dice que no lo hago?-

-Por favor Ash, nunca tomas nada en serio o ¿Quieres que le hable a May para que me lo confirme?-

-Si tan solo cerraras la boca un segundo para que me dejaras explicarte…-

-Ayer lo hice y no me dijiste nada-

- No supe cómo hacerlo-

-¿Y eso porque será?-

-Tal vez será porque es la primera vez que estoy enamorado…- puso sus manos sobre su boca, para evitar decir lo que su suelta lengua dejaba escapar.

No supo si lo que acaba escuchar era cierto, ni siquiera sabía si realmente lo había escuchado ¿Acaso no se había cansado de jugar con ella?

-¿Y se supone que yo deba creer eso?- El chico evito mirarla, probablemente avergonzado por su mediocre intento o tratando de maquilar una mentira menos descabellada.

-Se supone que eso debí decirte ayer- dijo acercándose al escritorio y abriendo un cajón –Y darte esto- Le entrego en sus manos una diminuta caja negra.

Miro expectante el contenido de la caja, inspeccionando cautelosamente la alianza resplandeciente sostenida por el cojincillo de terciopelo, paro sus ojos apagaron el brillo de la pretenciosa joya , cerrando la caja indignada.

-Por favor Ash, ahora debo creer que ayer planeabas pedirme que me casara contigo, después de lo que hiciste-

-No, claro que no, ese anillo no es tuyo es de May-

La honestidad de su repuesta volvió a confundirla. Volvió su rostro al chico que la miraba tiernamente tratando de expresar todo su arrepentimiento.

- Es el anillo de compromiso de May- le explico cuando noto que seguía sin entender- pensaba dártelo para demostrarte que entre ella y yo ya no hay nada… pero no salió muy bien- Tentó su suerte y acorto algunos de los pasos que los separaban sin que ella se lo impidieran – Si tan solo me lo permites puedo explicarlo todo-

Volvió a abrir la caja y la investigo aun mas, aunque no se atrevió a sacarla de su estuche, estaba segura que era la misma que la coordinadora presumía como si acabara de ganar el trofeo del gran festival.

-Digamos que te creo…-Dijo tratando de no permitirse llorar –y que accedo a escucharte- dio una última ojeada al anillo y su semblante pareció suavizarse mucho mas, mirando de reojo al moreno con una pequeña sonrisa- ¿Qué me dirías?-

Todo rastro de amargura desapareció en ese instante, al ver la sonrisa que Misty le dedicaba a la alianza mirándola como si fuera suya… pero claro está, la que le entregara sería diferente, muy diferente. A ella le gustaban las cosas simples, menos ostentoso pero igual de elegante, de oro blanco y una agua marina en lugar del diamante y por supuesto no se la daria en un pequeño estudio abarrotado de muebles sino en un romántico restaurante o en la playa a la orilla de mar…

Pero las imágenes del arena y el océano fueron distorsionadas por el inusual sonido ultrasónico que irrumpió sin aviso. Intuitivamente cubrieron sus oídos para protegerlos de las penetrantes ondas de baja frecuencias que se esparcieron por el aire, haciendo ceder el cristal de las ventanas y de todo objeto frágil, haciendo volar miles de pequeñas astillas brillantes que tapizaron el suelo del apartamento , reflejando únicamente la escasa luz que entrva del exterior del edifico dejando casi en completa penumbra el apartamento.

El sonido se detuvo dejando un molesto zumbido en los oídos de los invitados y en la joven pareja agazapada en el suelo del estudio.

-Misty…- dijo Ash sin casi escuchar su propia voz gracias a la sordera momentánea. Miro a la pelirroja arrodillada frente a él de cara al piso cubriendo su rostro con sus brazos, divisando minúsculos destellos en su cabello cobrizo y en sus manos que aun sostenían la caja negra

-Misty- repitió tratando de acercarse pero su equilibrio también había sido afectado y su visión se volvió borrosa y desenfocada probablemente favorecida por la cantidad de alcohol que había ingerido. Se alivio un poco al ver los pedazos de vidrio roto deslisandoze al movimiento de su palida mano libre que parecía buscarlo a tientas y unos murmullos que asumió seria su voz llamándolo – aquí estoy, no te preocupes. –

La jalo hacia el tratando de evitar cualquier pieza se espejo que pudiera causarle algún corte y la acomodo en su regazo. Acomodo su cabello hacia atrás e inspecciono su rostro recelosamente utilizando las poca luz que se filtraba por lo que antes era la ventana, removió con cuidado cualquier rastro brillante de su piel, revelando insignificantes puntillos purpuras y aunque permanecía con los parpados cerrados no había evidencia de algún tajo considerable. Ella repitió el gesto a siegas, palpando ahora con ambas manos las facciones del campeón.

-¿Ash que pasó?-

-No lo sé-

Afuera se escuchaban el tumulto de sus amigos que parecían correr de un lado a otro, personas poniéndose de pie y los pasos que hacían crujir el piso.

-¿Alguien está herido?-

-¿Todos están bien?-

- ¿Qué paso aquí?-

-Las ventanas explotaron-

-Chicos mantengan la calma- Por fin una voz que supo identificar, el Porf. Oak que trataba de poner todo bajo control –Primero, ¿alguien esta lastimado?- El silencio respondió negativamente, -Bien ahora veremos que paso-

-¿Chicos están bien?- La inconfundible voz del criador sonó del otro lado de la puerta causando un inusual estado de bienestar en los dos chicos

-Estamos bien Brock- le contesto Misty pues era de los dos quien podía hablar mejor para no preocupar a su amigo.

-Hay un disturbio alla afuera- se escucho una voz mucho mas alterada, sin duda se trataba de Gary-Algo o alguien ataco el edificio-

-Chicas quédense aquí-

Una nueva movilización se escucho en el pasillo principal, imaginando a todos sus amigos perfilando al pasillo de los elevadores para investigar que estaba pasando, dejándolos únicamente a ellos dos y las 6 chicas en el apartamento.

-Ash ¿te puedes levantar? –

-Creo que si- dijo tratando de erguirse pero con mucho menos éxito que cuando se había levantado esa mañana con resaca. Hizo otro intento por levantarse cayendo al suelo de inmediato.

-Tranquilo, no hay prisa-

-Quiero ir con los muchachos para….- el resto de la frase fue asilenciada por los gritos de terror que llegaron desde la sala, un estruendo trono haciendo vibrar el departamento seguido de lo que pareció una tecleada y otra vez vibraciones debajo de sus pies.

Ash trato de tomar la mano de Misty pero fue demasiado tarde, sus pasos se escucharon en dirección a la puerta y el rechinar de esta le confirmaron que lo había dejado solo en la habitación.

Los estruendos siguieron llegando hasta sus oídos, circulando por el salón y golpeando también las paredes.

-¡¡SUELTAME!! ¡¡DEJAME IR!!-

El grito le helo la sangre y le erizo la piel. Por más que lo deseaba sus piernas no podían su peso sobre ellas y la puerta le pareció mucho mas lejos que nunca.

-Sueltala ya… Marril Ve- Una voz distinta se escucho sobre el barrullo de los forcejeos, aclarando el error del atacante. –Chorro de Agua- el olor de la humedad inundo la atmosfera seca y el aire. Otro estruendo contra la pared. Después un sonido que se había vuelto tan familiar para el cómo su propia voz, tan conocido por los muchísimos años que tenía su carrera como entrenador pokemon, suave y casi antinatural, el rugido de una pokebola al liberar el destello rojo del que se incorporaba un pokemon. El rugido se repitió varias veces, casi podría asegurar que se trataba de una docena de invocaciones, preparándose para una batalla.

Obligo a su cuerpo a moverse, apresurándose a la puerta pero sus fuerzas desaparecieron abandonándolo en el marco de madera. Un paisaje abstracto se dibujo en sus irises almendrados dejándolo casi sin aliento. En la obscuridad se alzaban 5 siluetas femeninas detrás de dos mas arrodilladas en el suelo (indudablemente una era Misty sana y salva y la otra, adivino, una muy empapada Dawn),y frente a ellas una valla de 7 pokemon que no supo identificar, con un perfil tan férreo como sus entrenadoras que encaraban una solitaria figura y a su enorme pokemon Ave con sus amenazantes alas desplegadas. Trato de enfocar al contrincante de las chicas, identificar algo que le permitieron reconocer pero las tinieblas cubrían su identidad mostrando únicamente la rosa roja que sostenía en su mano…

Yo se que deje un pokito abandonado este fic

pero mis musas se tomaron unas muy largas vacaciones

pero ya estoy de vuelta, Muchas gracias por su paciencia

Y en especial muchas gracias por el apoyo (Y la precion) Del "Clan" Sumi, Odine, Fany y Kasu y a todos los que dejan su Reviews.

Espero y todos lo disfruten

See you!!