Cap. 11

En alguna parte del bosque, Zuko y sus hombres caminaban observando posiciones y decidiendo que sería lo que harían, cuando los ejercitos del señor Ozai se decidieran a ponerle final a la vida del joven avatar y de su propio hijo.

-Revisen por todas partes, cual seria el mejor sitio para protegernos contra los ataques del Señor del Fuego!- gritó Zuko indicando con las manos a varios soldados para que se dirigieran al sitio- no deben rodearnos!

-Listos por este lado, señor!- grito uno de ellos

-Bien

Zuko miro alrededor satisfecho. Al paso que iban, su padre no iba a saber ni que era lo que lo había atacado… aunque para ser sincero, se sentía una tristeza en el ambiente que relacionaba con el hecho de que probablemente la mayoría de los hombres ahí pelearian con amigos o parientes, lo cual no entusiasmaba a nadie.

Aunque… siendo sincero, extrañaba demasiado a Aang y a los niños… como estarían en ese momento?

Por su lado, Aang estaba realmente preocupandose por el príncipe de la nación del fuego… un duelo con Ozai… eso no era nada bueno y mas, después de lo que había pasado en el ultimo enfrentamiento entre ambos maestros fuego…

Miro a Katara, que parecía adivinar los pensamientos del joven maestro aire y le sonrio.

-Tranquilo Aang, Zuko sabrá que hacer- lo tranquilizo, a lo que el chico le sonrió levemente

-Si, tienes razón… debo calmarme- miró un poco hacia la niña que se encontraba en los brazos de Katara y miraba a su "madre" con la curiosidad nata de cualquier pequeño… Aang rio un poco y la tomo de los brazos de su amiga- tu y yo esperaremos a tu padre cerca del bosque de acuerdo?- dijo sonriendo

-Aang, estás seguro?- intervino Katara- no es… peligroso?

-No te preocupes- sonrio Aang- hay tantos soldados alrededor que es imposible que pase algo sin que nos enteremos…- salio de la tienda y Katara solto un suspiro de resignación

-Tal vez tengas razon…

Afuera del campamento, Aang respiró profundamente mientras hacia saltar a la pequeña un poco en brazos, haciendola reir.

-Sabes… tienes los ojos de Zuko- dijo Aang bastante encantado con la pequeña… vaya que era bonita!... bueno, en realidad los tres pequeños lo eran pero… había algo en la mayor, que lo inquietaba… algo que le resultaba familiar… algo que iba mas alla del vínculo de madre e hija…

-Así que… ya lo has sentido…

La voz gruesa sobresalto al joven avatar, haciendolo pegar un respingo antes de darse cuenta de que el espíritu de Roku se encontraba a un metro suyo, mirandole como hacia tiempo que no lo hacía.

-Avatar Roku!- exclamo Aang emocionado- hace tiempo que no te veo!

-Si… y veo que al fin, tus niños llegaron- el avatar suspiro pesadamente para luego volver la vista a Aang- ahora que nacieron… hay algo importante que debes saber…

-Algo importante?- Aang lo observó serio- que és?

-Alguna vez oíste hablar de los Cephiros?

-Creo que si… como un cuento antiguo que se paso entre los monjes aire- sonrió Aang… era un bonito recuerdo- porque?

-Bien…- Ruko se sentó a su lado y acaricio la cabeza de la pequeña- siendo tu el avatar, es natural que debas saber el origen tuyo… nunca te has preguntado, como se inicio todo lo del Avatar y las reencarnaciones…?... porque debes mantener la paz entre las naciones?

-Bueno… ahora que lo menciona- la bebé en brazos jugaba con uno de los dedos de Aang mientras este ponía expresión confusa- si… usted lo sabe?- lo miró de reojo

-Bien, esta historia la tienes que conocer ahora- Roku miro con seriedad hacia delante mientras comenzaba a hablar- esto es muy importante para tu futuro… y para tus hijos…

-Que pasa con ellos?

-Todo a su tiempo… verás, todo comenzó hace miles de años… cuando las cuatro naciones apenas se estaban definiendo…

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::FLASH BACK::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Primeros años de las naciones… en una aldea bordeada por una montaña, al lado del mar y con un bosque en la base… varias personas vestidas con trajes opalescentes, caminan y platican, algunos llevando agua, otros canastas, otros simplemente conversando…

Un joven no mas grande que Aang descansaba sobre una roca, mirando el cielo mientras distraídamente hacia rotar entre sus dedos 5 pequeñas esferas… una pequeña roca, una gota de agua, una bola de fuego, una esfera de aire y la última, algún tipo de plasma verdoso, todas estas dando vueltas entre los diestros dedos del chico que parecía en total relajación.

-Oye!... no crees que deberías venir y ayudar un poco con el agua?... realmente la necesitamos!

El chico llevaba un traje rojo diferente al de los del resto del pueblo, tenía los ojos de un celeste clarisimo y una coleta de cabello negro brillante… se asomo un poco por el borde de la roca con cara de aburrido y miro a quien le gritaba de aquella manera, como si jamás hubiera escuchado la voz de otro ser humano antes.

La mujer abajo era grande, aunque delgada y llevaba sobre un hombro lo que parecía una canasta llena de agua (con lo cual uno se pregunta como es que el agua no se salía por entre las cañitas). Esta comenzó a golpear el suelo con un pie, expresando su molestia.

-Nah, aquí estoy bien, pidele ayuda a algún otro de tus hijos- respondió el chico y se giro de nueva cuenta a ver el cielo y jugar con las esferas, mientras la mujer abajo se llenaba de arrugas en la frente y estallaba.

-THIAN SHI, MUCHACHO MAJADERO, BAJA INMEDIATAMENTE O JURO QUE ME LAS VAS A PAGAR!

-Deja de gritar de esa manera mujer o vas a espantar a las aves- dijo el chico con calma mientras continuaba en lo suyo

Al momento siguiente, la mujer levanto los brazos y la roca donde se encontraba el chico, se convirtió en un muro que empujo a este contra la pared de un barranco, aplastandolo contra esta para que el chico cayera en la parte plana del muro de nuevo, con expresión mareada.

-En 5 minutos te quiero en el pozo, sacando agua y llevandola a casa… Y A MANO JOVENCITO! Nada de agua control…

-Bien, bien!- exclamó el chico y una vez dicho esto, la mujer se fue bastante furiosa- que mujer, vaya carácter… a este paso, no volvera a encontrar marido, ya se porque padre se murio…

-TE ESCUCHE!

-Ya, ya!- el muchacho se estiro hacia delante y se trono el cuello, antes de bajar de un salto suavizado por un vientecillo que creo él mismo y camino hacia el pozo del pueblo…

En ese entonces, las 50 personas que habitaban el pueblo de Bàng Zhù podían dominar los 4 elementos con una facilidad y poderío sorprendentes, incluso, había quienes usaban hasta 5 lo cual era la envidia y la fascinación de sus vecinos, que convivían entremezclados entre si…

En aquella época, todavía no existían las 4 naciones como se conocerían en el futuro, aunque por aquí y por alla estallaban revueltas de quienes creían que lo indicado era que las personas solo convivieran con sus semejantes de elemento, es decir, el fuego con fuego, viento con viento y asi aunque la mayoría de las personas no estaban convencidas de aquello…

Thian Shi se detuvo frente al pozo con expresión aburrida mirando el agua como si automáticamente, esta fuera a volar y a cargarse por si misma… realmente su madre era una pesada, porque tenía que hacer ese trabajo el solo?

Miró hacia los lados lentamente, viendo que nadie le observase antes de sonreír pícaramente y comenzar a mover las manos, haciendo uso del agua- control para sacarla y que se metiera en la cubeta.

-Thian Shi! –el grito lo descolocó y por poco y no cae al pozo… se quedo semi flotando en el aire, agitando los brazos como un par de hélices- no te dijo tu madre que no debías usar agua control?

-Xue!- el chico al fin, pudo enderezarse con una ráfaga de viento que lo ayudo en su cometido, antes de girarse hacia la chica que lo miraba con una mano en la cintura y con el otro brazo, sosteniendo una de las canastas para agua- no me asustes de esa manera!

-Cuando dejarás de ser tan infantil y te pondrás a ser responsable?- dijo la chica de cabello castaño, cubierto por un pequeño velo blanco- ya madura!

-Porque no maduras tu y te metes en tus propios asuntos?- dijo el chico bastante alterado mientras la chica pasaba con la cabeza muy en alto al lado del chico y con agua control, sacaba agua del pozo y llenaba su canasta- no sabes hacer otra cosa que molestar!

-Tal vez no te molestaría si comenzaras a comportarte como el hijo del líder de este pueblo!- exclamó la otra, tan alterada que derramo un poco de agua en el suelo- a menos que comiences a aprender a bajarte los humos de la cabeza y a comportarte, no le veo mucho futuro a nuestro pueblo y a ti mucho menos como su líder!

-Ah, si!? Pues tal vez no quiera ser el líder de este pueblo!- gritó Thian Shi mientras la chica se retiraba, pisando tan fuerte que parte del suelo se resquebrajaba a su paso- mujeres…

Esa misma noche, Xue dormía placidamente al menos hasta que escuchó voces en su casa que le despertaron la curiosidad, haciendole levantarse y dirigirse hacia la puerta de su habitación, la cual movió muy lentamente; alcanzó a ver la fornida espalda de su padre, el que era el líder del pueblo hasta que Thian Shi cumpliera la mayoría de edad y que sostenía en su mano, una lámpara de aceite que también iluminaba la cara de una persona que nunca antes había visto cerca del pueblo… y se veía muy extraño.

Colocó su cabeza de lado, esperando con esto poder oír algo de la conversación que se llevaba a cabo.

-… ya le he dicho que no es de mi interés ni el de mi pueblo- decía el padre de Xue con el ceño fruncido… el padre de esta tenía bigote y barba ya canos, muestra de la edad que ya tenía y su rostro severo daba a entender que no cedería nada fácil ante la propuesta del otro personaje, un hombre delgado con expresión de serpiente y una barba afilada cuya cabeza era cubierta por un enorme sombrero marrón y puntiagudo.

-Debería… ya sabe que se esta formalizando la creación de nuestras naciones y ustedes los Cephiros, deberían saber a cual bando unirse… y evidentemente el bando mas poderoso es el reino de la tierra…

-Nosotros no tenemos nada que ver en sus estúpidas guerras ni en sus estúpidas decisiones de formar reinos separados- dijo el padre de Xue, enderezandose a todo lo alto que era haciendo retroceder al otro hombrecillo- si ustedes quieren separarse y dejar de convivir pues bien, háganlo, pero nosotros no tomaremos partido en estas estúpidas guerras

-No sabe lo que dice!- exclamó el otro hombre, corriendo y mirando hacia atrás furioso- esta firmando la sentencia de muerte de su pueblo!

-Si, ya quisiera verlo!- la chica no podía creer lo que veía… en verdad las personas iban a dividirse en cuatro reinos… que les esperaba a ellos, que eran un pueblo muy pequeño?

En otro lado, Thian Shi salía del pueblo pateando rocas y murmurando… cómo era posible que se metiera en problemas a cada rato? Miró un poco hacia el pueblo, que se veía hermoso bajo la luz de la luna antes de dar la media vuelta y seguir…

Tenía demasiada necesidad de estar solo… era demasiada presión saber que algún día lideraría su pueblo y eso sin tener oportunidad de decidir por su cuenta… como lo odiaba, como odiaba todo eso!

Después de un rato, no supo cuanto tiempo habia caminado sumido en sus pensamientos… cuando vió una luz resplandeciente a lo lejos… se acercó lo mas despacio que pudo y pudo ver a tres grupos de personas reunidas, que discutían acaloradamente… se acercó un poco mas…

-Nosotros, los que dominamos el agua no tenemos porque soportar sus atrocidades salvajes!

-Atrocidades salvajes!? Quienes son los que ahogan a sus enemigos cuando se les pega la gana y nos quitan la pesca a nosotros, que saben que por dominar el fuego no podemos aprovechar los recursos del mar como se debe?... ustedes son los salvajes!

-Ustedes deberían encontrar la paz entre ustedes…

-Callense cabezas de aire!- gritaron el bando del agua y del fuego cuando los monjes que dominaban el aire, intentaron dar su opinión… los únicos que faltaban eran…

-Donde están esos cerdos lodosos de maestros tierra?- dijo un miembro del grupo de los del agua

-Dijeron algo como "El que no ayuda, no merece vivir"- respondió un monje de aire, mientras los demás murmuraban y de nuevo volvían a sus peleas…

Thian Shi nunca había visto nada como aquello… de repente, de las discusiones pasaron a atacarse con sus poderes, en especial los líderes de aquellos grupos que supuestamente representaban a todos los que opinaban como ellos…

Por poco y no golpearon a aquel chico con sus poderes, tuvo que esquivarlos a cada rato mientras la pelea se ponía cada vez peor… entonces, de repente aparecieron los maestros tierra atacando a todos con tal fuerza, que parecía que ganarían la batalla.

Nunca los había visto tan furiosos… que había pasado?

-Donde se habían metido?- dijo un sujeto, aparentemente también de los de la tribu de la tierra mientras la pelea se hacia cada vez peor; el mismo sujeto delgado que antes estuviera en la aldea, lo miró y sonrio… aparentemente era el líder

-Me deshice de aquellos sujetos… si no van a ayudar, no dejaré que nadie mas pueda aprovechar sus poderes… esos malditos Cephiros… si hubieran hecho caso…

Thian Shi abrió grande los ojos… SU PUEBLO!

Apenas si pudo correr a toda velocidad, mientras por su mente pasaban diversas imágenes… su madre, las personas a su alrededor, Xue… aumento la velocidad mientras cerraba los ojos… no, no era verdad, todo era una pesadilla…

Pero no… llegó a la entrada del pueblo y todo estaba cubierto por enormes pedruzcos… camino por entre las ruinas de todos, hasta ver su propia casa… un poco mas allá, una mano blanca le resultó familiar… se acercó y ya ahí, pudo ver medio cuerpo por fuera de las ruinas…

Xue… la pequeña Xue… estaba muerta.

Thian Shi cayó de rodillas y gritó con toda la fuerza de sus pulmones, mientras sentía que la ira lo desbordaba… se alejó un poco y levantó las manos, al tiempo que una enorme cantidad de tierra se levantaba con este… las bajó y toda la tierra cubrió el poblado… cerró los ojos… era la mejor sepultura que podría darles a toda la gente que amaba…

Después de eso, corrió velozmente usando aire control hasta llegar a donde se encontraban luchando aquellos rivales… maldita guerra…

-Hey, quien es ese?

En un segundo, el muchacho se había parado en medio de todos y había lanzado sus ataques… un chorro de agua mando lejos a los maestros fuego… una corriente de aire y los maestros tierra se golpeaban unos a otros… una ráfaga de fuego y los maestros agua se tuvieron que agachar a tierra y un temblor y un golpe de terrones, hizo ocultar a los maestros aire…

Todos miraban impresionados al chiquillo que en esos momentos, irradiaba un poder sorprendente… estaba furioso…

-Ustedes… por la culpa de su estúpida guerra, mi gente ha muerto!- gritó el chico y todos se miraron confundidos hasta dar con los maestros tierra

-Si ellos nos hubieran ayudado no hubieran muerto!- exclamó el maestro tierra

-Hey! Fueron a pedir ayuda a los Cephiros?- dijo un maestro agua- eso no es justo!

-Si!... porque no se nos ocurrió primero…?

-SILENCIO!- exclamó Thian Shi haciendo que las personas a su alrededor se quedaran mudas del miedo- ya nadie continuará con esta pelea… si lo que quieren es separarse, entonces, HAGANLO! Pero dejarán de pelar… cada quien tomara el territorio que mas les convenga y ahí se quedarán… si todavía hay personas que quieren hacer amistad con gente de otros pueblos, pueden hacerlo… PERO BASTA DE GUERRAS!

-Y quien te puso por lider?- dijo el maestro tierra

-A nosotros nos parece muy sabia la decisión de este chico- dijo un nómada aire- si todos estamos de acuerdo en separarnos, no tenemos porque pelear…

-A mi me parece bien, solo queremos estar con los nuestros- dijeron los maestros agua

-Bien, bien!- gritó el maestro tierra- que se haga lo que el chico dice!

-Y… como nos aseguraremos de que la tribu agua no nos atacara?- dijo un maestro fuego

-Es verdad!- dijo una maestra aire

Thian Shi tomó aire y los miró con una seriedad extraña en un niño de su edad.

-Yo me encargaré de ello… si alguien quiere pelear entonces se las tendrá que ver conmigo… queda entendido?

Todos asintieron (incluso los maestros tierra que no estaban muy de acuerdo) y firmaron ese pacto… así pasaron 89 años y Thian Shi estaba a punto de morir…

-No sé que pasará cuando me toque irme- suspiró el ya anciano Céphiro mirando el horizonte. Un chiquillo de apenas 7 años lo miraba con interés, hasta que el anciano lo miro y le sonrió acariciando su cabeza- pero lo mas probable es que entre todos se maten… al menos todo acabará pronto…

-Pero si los espíritus le permiten seguir con vida…

-Los espíritus no se interesan en algo tan insignificante como los humanos- dijo Thian Shi levantando de nuevo la mirada…

Pero estaba equivocado. Los espíritus habían tomado tan en cuenta el hecho de que él se hubiera tomado el trabajo de evitar mas muertes, que le concedieron la inmortalidad mediante la reencarnación… con la única condición de que nunca, NUNCA, traspasase sus poderes originales a ningun descendiente directo de su sangre…

-Entonces…- Aang miró la bebé en brazos y cerró los ojos- he roto el ciclo… y eso significa…

-Si, si, aunque hayas roto las reglas, curiosamente, el ciclo sigue intacto- Roku se rasco la barbilla mirando a Aang con interés, que abrió los ojos y lo miró confundido- pero aún así un precio tenías que pagar… y es que uno de tus bebés iba a nacer como Cephiro… no creímos que los tres fueran a nacer con los mismos poderes… habíamos calculado dos en clase dos…

-Los niños… todos son…?

-Así es… se supone que mientras nadie se entere de eso no hay problema pero si alguien se entera, querrán matarlos… me entiendes?

-Querrían matarlos por ser parte del pueblo que no quiso tomar parte en la guerra- murmuró Aang- como los nomades aire… pero- levantó la mirada y vió a Roku- porqué no los mató a todos? Cuando yo ví lo que esta guerra hizo con mi gente en el templo enloquecí y solo deseaba terminarlos a todos… como pudo él ser tan frío respecto a su familia y pueblo como para perdonarles la vida en un segundo? Solo era un niño como yo!

-Es una excelente pregunta- confesó el avatar de la nación del fuego haciendo una mueca antes de ver hacia un lado de forma cansina, rascándose un lado de la cabeza con una mano- yo tampoco entiendo nada de su extraño comportamiento…

-Y… como supo lo que paso en verdad?- inquirió Aang observándole de lado- está escrito en algún pergamino?

-Jeje, digamos que un amigo me lo dijo- dijo Roku poniendose de pie- me retiro… tenía que contarte esta historia porque es tu deber como avatar conocer tu pasado y protegerlo también… además- Roku miró hacia atrás de Aang y sonrió- creo que alguien quiere verte…

Aang miró extrañado al ex avatar y luego volteó hacia unos arbustos que se movieron; y de estos, salió Zuko.

-Zuko!- exclamó Aang corriendo hacia él y recargando la cabeza en su pecho

-Aang! Que bueno es volver a verte pequeño- dijo el príncipe del fuego abrazando tanto a su pareja como a la bebé y apretandoles contra sí… los había extrañado demasiado- vamos al campamento, tenemos que hablar…

-Si…- sonrió Aang, feliz de verle sano y salvo…

Ambos se encaminaron hacia donde se encontraban los demás, mientras Roku y el avatar mas anciano de la reunion de los avatar, los veían irse.

-Estás seguro de que se le puede permitir eso?- dijo Roku

-Ah, no lo sé- confesó el mas anciano dejando una expresión graciosamente confusa en el otro- pero, no esta teniendo una vida feliz?... no es algo que se merece ya?

Roku miró unos segundos a Aang y luego, sonrió.

-Si, tiene razón señor Thian Shi…

TBC