Antes del capítulo, un saludo para todos no había podido actualizar la continuación porque al fin comencé en la universidad en la facultad de medicina por lo que no había tenido tiempo pero tenía que terminar la historia así que aquí esta, ¡Disfruten! :D
Verdades.
— ¿Aceptaste? —Preguntó Temari.
—Sí, acepte—Le respondía.
—Pero, ¿Por qué? —Me replico.
—Es infantil pero solo quería mostrarle a Naruto que estoy bien sin él—Baje la mirada mientras posaba la mano sobre mi vientre, estaba sufriendo y mucho, lo que debía ser perfecto; mi matrimonio, mi embarazo…mi vida todo estaba terriblemente mal.
—Estás mal Hinata—Me regañaba Temari.
—Lo sé, pero no sé qué más puedo hacer—Grite entre llanto, ¿porque ahora yo era la mala persona?, era el quien me uso y destruyó mi vida sin importarle nada porque razón tenía que preocuparme por que el no sufriera, le amaba, si, aun le amaba pero no podía regresar el tiempo y solucionar todo.
—Piénsalo bien—Me dijo mientras tocaba mi cabeza para salir de la habitación, éramos de la misma edad pero ella era bastante madura, mucho más que yo, desde pequeña había perdido a sus padres así que tuvo que madurar más rápidamente y ahora yo la estaba preocupando.
Todas las chicas estaban durmiendo, yo me sentía incapaz, no estaba sola pero me sentía perdida sin tener a donde ir porque donde estuviera este dolor me perseguiría lo único que me daba un poco de luz entre tanta oscuridad era mi bebe, nuestro bebe. Naruto se perdía de tanta felicidad… que tonto era, yo lo hubiese dado todo por él hasta el punto de quedarme sin familia pero él no lo valoro, jamás lo hizo.
Sin dormir toda la noche, me preparaba para la universidad aunque mi apariencia no era la mejor pues en mi rostro se comenzaban a notar las ojeras del desvelo también comenzaba a ponerme más delgada o eso era lo que decían las chicas; cosa que en mi estado era bastante peculiar.
Él seguía asistiendo a clases con menos regularidad, era lo mejor para mí el no verle pero en realidad me preocupaba bastante, el periodo en la facultad estaba a punto de terminar y a este ritmo el perdería los exámenes. Una vez en la universidad me percate que de nuevo no estaba allí, quería saber dónde estaba o si le pasaba algo malo por lo que llame a su padrino, Jiraiya.
—Hola—Dije bastante nerviosa.
—Hinata, ¿Estas bien? — Respondió una fervorosa voz del otro lado de la línea.
—Jiraiya-sama, ¿sabe usted si Naruto esta bien?—Le cuestione.
—Sí, lo está puedes estar tranquila—Me tranquilizaba fácilmente.
—Muchas gracias, cuídese—Me despedí.
—Tú también, Hinata-chan —Terminaba con la llamada.
Era algo estúpido que fuera yo quien me preocupara por su bienestar pero me tranquilizaba enormemente saber que estaba bien. Continúe mi día como siempre, asistía a la universidad, estudiaba y luego iba a trabajar, y así todos los días.
Hitomi-kun se había ido ganando mi amistad en estos días en que ayudaba en la tienda. El día sábado saldríamos en una cita y definitivamente debía aclarar todo con el yo no quería ninguna relación y él debía comprenderlo.
Las chicas me ayudaban a prepararme muy dulcemente, esto solo me recordaba a Naruto y mi corazón se entristecía nuevamente, ya habían pasado varias semanas desde todo aquello en nuestra casa donde me entere de la verdad acerca de mi relación con Naruto.
Habíamos quedado de vernos en un restaurante muy bonito, al entrar el mesero me llevo a la mesa donde estaba esperándome muy sonrientemente, parecía estar feliz de que yo hubiera llegado y aceptado salir con él; era en verdad una persona muy dulce desde el primer momento en que lo conocí además fue el quien me informo de la noticia más hermosa de toda mi vida, había sido muy atento todos estos días y me cuidaba bastante.
—Hinata-chan, te ves hermosa hoy—Se ponía de pie para ayudarme a mover la silla.
—Gracias—Sonreí mientras miraba lo que llevaba puesto, era un vestido color café bastante sensual por el corte en la pierna, esto tenía que ser idea de Ino pensé antes de volver a verlo a los ojos.
— ¿Tienes mucha hambre? Aquí venden la mejor carne de la ciudad—Me recomendaba.
—Ordena para mí también—Le pedí, puesto que los menús estaban en inglés.
Unos minutos después llego el mesero con la comida que habíamos ordenado. Era en verdad deliciosa. Charlamos un buen rato sobre cosas banales, el clima, nuestra infancia, la universidad, nuestros gustos, nuestros sueños y metas.
— ¿Te gustaría ir a ese parque? —Mientras señalaba la rueda de la fortuna que se encontraba no muy lejos de allí.
—Claro, ¡Adoro los parques de diversiones! —Tome su brazo emocionada.
Al llegar allí todo estaba lleno de niños, lo que me hacía pensar en mi bebe y en si estaba preparada para ser una buena madre; después de todo ahora solo éramos los dos.
—Deja esa cara, vamos a divertirnos—Levantaba mi rostro con delicadeza.
—Vamos—Reí.
Nos divertimos por horas; fuimos a jugar tiro al blanco y hasta gano un panda de felpa para mí, caminamos por todos lados y hasta nos subimos a la rueda de la fortuna unas tres veces, sin darme cuenta estaba pasándola bien. Luego de que callera la noche fuimos por un helado y nos sentamos en una banca un tanto alejada del bullicio de la multitud.
—Debo decirte algo, Hitomi-kun—Voltee la mirada.
—Lo sé—Sonrió falsamente.
— ¿Lo sabes? —Me sorprendí.
—Me lo han contado todo, así que no te preocupes —Me miro a los ojos noblemente.
— ¿Pero quién? —Volví a preguntar aún más sorprendida.
—Tus amigas, pero comprendo todo lo que has tenido que pasar y el mal que te hicieron pero necesito que me creas… yo no busco aprovecharme de ti. —Me explicaba mientras tomaba mi mano para que yo le viera a los ojos.
Una lagrima cayo por mi mejilla, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo nocturno. Si tan solo le hubiera conocido antes de que esto pasara creo que ahora sería tan feliz. Pero las cosas no eran así, mi corazón pertenecía a Naruto ahora, a pesar de todo.
—Una oportunidad, solo eso necesito—Me decía tristemente.
—Pero no puedo, lo siento—Respondí.
—Comprendo—Sonrió de nuevo, mas falsamente que antes.
—Discúlpame por favor, eres una gran persona y te mereces lo mejor pero aun no estoy lista para esto—Le explicaba.
—Entiendo, no debes disculparte—Me decía mientras colocaba su chaqueta sobre mis hombros.
—Te lo agradezco—Toqué su mano aun colocada sobre mi hombre.
—Está enfriando, es momento de llevarte a casa, ese bebe necesita que lo cuides—Me sonreía.
Tomamos un taxi hasta la casa de las chicas donde aún me estaba hospedando. Era una noche bastante fría por lo que le ofrecí pasar para tomar un té.
—Sera mejor que descanses— Se negaba.
—Por favor pasa, estará bien—Insistí.
—Hinata de ti y de ese bebe por favor, nos veremos mañana—Se acercaba para besar mi frente como despedida sin ninguna intención de propasarse, era tan dulce al punto que me sentía mal por no poder corresponder a esos sentimientos, todo sería extremadamente diferente si eso fuera así.
El momento tan tranquilo se transformó cuando Hitomi fue golpeado en el rostro unos segundos después de separarse de mí.
— ¿Naruto? —Voltee sorprendida.
—No te atrevas a tocarla de nuevo—Le gritaba a Hitomi aun sobando su mano y con mucha rabia.
— ¿qué rayos te pasa? —Le grite alterada mientras ayudaba al joven doctor.
—No soporto que nadie te toque y menos el— Respondía aun con rabia.
—Vete, como puedes prohibirme algo después de arruinar mi vida, te odio y jamás podre perdonarte, ¡Vete! —Grite todavía más exaltada.
—Hinata, yo te amo por favor hablemos— Rogaba.
—No, no quiero hablar contigo—Le respondí.
—Está bien, no te alteres es malo para el bebe— Dijo Hitomi poniéndose de pie y ayudando a incorporarme.
—Discúlpame—Le pedí.
—Solo cuida al bebe, entra por favor—Me tomo por los hombros.
Espero a que abriera la puesta para recoger su chaqueta y marcharse.
— ¡No la molestes más! —Le grito a Naruto mientras tomaba un taxi.
—Vete por favor— Le pedí ya sin energía y comenzando a llorar.
—Bebe, ¿A qué se refería con eso?—Me preguntaba confundido.
— ¿A ti que te interesa—Le dije enojada.
—Te amo, ¿No lo entiendes? —Respondía.
— ¿Qué tú me amas? Tu nunca me amaste, arruinaste mi vida podrías dejarme en paz de una vez, lo perdí todo por ti y para que lo sepas es verdad, estoy embarazada— Le grite mientras me cubría el rostro, no podía creerlo ahora a causa de mi enojo se lo había dicho, él ya sabía que tendría a nuestro hijo.
— ¿En verdad? — Sonreía, se acercó y me abrazo fuertemente, volvería a caer en verdad lo haría, lo amaba pero no podría perdonarle, no debía perdonarle.
—Suéltame y vete—Le aleje de mí.
—Me iré pero promete que hablaremos—Trataba de convencerme.
—Está bien, debemos arreglar esto de una vez por todas, debemos divorciarnos ya mismo—Dije fríamente.
—No lo haremos, jamás te daré el divorcio— Me decía con una hermosa sonrisa tan hermosa que provocaba que me estremeciera, mientras me besaba en la mejilla repentinamente para luego irse.
Naruto ya sabe la verdad y todo se complica para esta pareja, ¿Se enamoró Naruto? ¿Terminaran juntos o Hitomi cambiara el rumbo de esa relación? Pronto la conti.
