Holaaaaa! De acuerdo, me convencieron. Esta historia seguirá un poco más. Creo que está bien, porque bueno, el capítulo anterior no fue de lo mejor, y desde luego que este tampoco, pero hay drama, y algo es algo. Por favor no sean demasiado duros en los comentarios, jaja. Este es otro capitulo espontaneo, y desde luego, no brillante, pero eso sí, hace que progrese la historia :) Aún así espero que les guste...¡Disfruten! (REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS...)
Aviso: La serie Glee y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de FOX, Ryan Murphy, Brad Falchuck e Ian Brennan. Yo solo los uso para entretenerme escribiendo :)
Finn y Rachel salieron tomados de la mano del edificio de ginecología del hospital Lenox Hill, y ambos se detuvieron en las calles neoyorkinas para buscar un taxi.
-¿Cinco semanas?-preguntó Rachel con una sonrisa- ¿Cinco semanas, Finn? ¿Es enserio?
-Pensé que tenías menos tiempo- admitió él.
-¡Yo también!
Rachel tomó a Finn por el cuello y lo besó.
-¿Cómo es que uno se la puede pasar sufriendo por meses, y después todas las cosas buenas llegan al mismo tiempo?
Finn se encogió de hombros.
-Tal vez ya era el momento-respondió, tomando a Rachel por la cintura.
-¡Estoy muy emocionada por los ocho meses que quedan!
-Espera, Rach…-comenzó Finn- ¿Qué vas a hacer con la obra?
Rachel lo miró preocupada.
-¡Maldición!
Finn asintió.
-Al parecer…-dijo- No todo es tan fácil.
-Tendré que hablar con Gary- dijo Rachel- No hay de otra. Y tú me acompañarás. Pero antes… quiero ir al bar de Puckerman.
-¿No piensas beber, o si?- preguntó Finn, desconcertado- No es bueno para el bebé.
-De hecho sí-dijo Rachel, con una gran sonrisa- Quiero ponerme lo suficientemente ebria para olvidarme de mi nombre.
Finn la miró petrificado.
-Solo estoy bromeando, Finn- lo tranquilizó- Desde luego que no voy a ingerir alcohol. Pero tengo hambre y quiero una de esas hamburguesas vegetarianas que prepara Noah.
Finn soltó una carcajada, y volvió a tomar su mano.
-Entonces, vamos de una vez.
-¿Desde cuándo come así?- le preguntó Puckerman a Finn.
Ambos contemplaban a Rachel mientras ella ingería su segunda hamburguesa.
Finn se encogió de hombros.
-Desde que estoy embarazada- respondió ella.
Mientras tanto, una joven de figura escultural y melena pelirroja se sentó en la barra y miró a Puck con una sonrisa.
-Hola, nena- la saludó Puck- ¿Cómo te ha ido?
-Perfectamente bien- respondió ella- Solo que he estado esperando tu llamada, y…
-Y la seguirás esperando- la interrumpió Rachel- Puckerman es un idiota con las chicas.
Puck deseó que la tierra se lo tragara, y Finn miró a Rachel con los ojos abiertos como platos, pero ella no se inmutó.
La chica miró a Puckerman sorprendida.
-Bueno…-comenzó- creo que mejor me voy. Hasta luego, Noah.
-¡Espera, nena!- le gritó él- No te vayas…
Rachel soltó una carcajada.
-¿Eso era lo que tenías en mente para pasar el fin de semana?- le preguntó.
Puck la miró enojado.
-Ehh... Rach, será mejor ir a ver a Gary.- le recordó Finn.
Rachel terminó de comer y Finn pagó la cuenta, sacándola inmediatamente de ahí, antes de que Puckerman le dijera algo que ahora la ofendiera a ella.
Rachel respiró profundo, y miró a Finn.
-Llegó el momento.
Finn asintió, y tomó su mano. No la iba a soltar por nada del mundo.
Entraron al teatro, y todos los asistentes los miraron sorprendidos. Una de las encargadas de la escenografía los llevó hasta la oficina de Gary, pues éste se estaba tomando un descanso.
Rachel miró hacia la puerta aterrada.
Cuando finalmente los dejaron pasar, Gary la recibió con un abrazo.
-¡Cuánto me alegra que estés bien!- le dijo- ¿Crees que hoy si podrás presentarte?
-Justamente… de eso quería hablar- dijo Rachel.
Gary la miró desconcertado, y les pidió que tomaran asiento.
-¿Qué pasa, Rachel?- preguntó.
-Bueno, para empezar…he vuelto con Finn- le anunció.
-¿Habían terminado?
Finn y Rachel se miraron sorprendidos. Al parecer, no todos estaban al tanto de lo que pasaba en su vida, por muy cercanos que fueran. Bueno, eso era un alivio.
-Es una larga historia- respondió Rachel- Y hay algo... muy importante.
Gary la miró expectante.
-Estoy… embarazada.
Finn puso su mano sobre el hombro de Rachel, y ella bajó la vista, esperando escuchar palabras de decepción por parte de Gary.
-¡Eso es genial!- exclamó él- ¿Cuánto tiempo llevas?
-Cinco semanas.
-Entonces… ¿seguirás trabajando?
Rachel tragó saliva.
-Eso era lo que quería discutir contigo-dijo- Quiero renunciar.
Gary se quedó petrificado.
-Gary, de verdad, no te quiero hacer esto, pero necesito dedicarme a mi bebé… a Finn. Puedo volver meses después de que nazca… si es lo que quieres.
Ahora Gary contemplaba a la joven pareja con una gran sonrisa.
-Está bien- aceptó- Ve a encargarte de tu familia. Te deseo lo mejor, Rachel. Y créeme, te vamos a extrañar.
Rachel dejó que las lágrimas inundaran sus mejillas.
-Yo también, Gary.
Ambos se pusieron de pie, y se dieron un gran abrazo, mientras Finn los contemplaba sonriendo.
Lo que ninguno de ellos sabía, es que Jesse St James estaba detrás de la puerta, a punto de reventar. Había escuchado absolutamente todo. Desde que Finn y Rachel habían vuelto, hasta que...
Trató de controlarse, pero no pudo más, e irrumpió en la oficina de Gary.
-¿ESTÁS EMBARAZADA?
Lo primero que hizo Finn fue tomar a Rachel por la cintura para protegerla, pero ella se acercó a Jesse, y aún llorando, asintió lentamente.
Jesse trató de serenarse, y apretó los puños.
-Jesse, por favor…- le suplicaba Rachel.
En un nanosegundo, se acercó a Finn y le dio un puñetazo en la cara. Rachel gritó, pero eso no lo detuvo. Gary lo jaló, pero Jesse siguió golpeándolo.
Jesse le dio otro puñetazo, y Finn cayó al suelo, noqueado.
-¡Finn!- exclamó Rachel, entre lágrimas.
-Yo… me voy de aquí- anunció Jesse, y salió disparado hacia su camerino.
Rachel trató de cargar a Finn, pero Gary la detuvo.
-En un momento despertará, Rachel.
Rachel tomó el rostro de Finn entre sus manos, y lo besó varias veces en la frente, esperando a que despertara.
Poco a poco, Finn abrió los ojos, y miró a Rachel confundido.
-Jesse…-comenzó- Jesse…
-Shhh- Rachel lo calló- Jesse no va a volver a meterse entre nosotros.
-Puedo entenderlo- dijo Finn, sentándose de nuevo en la silla, torpemente- Realmente me merecía ese golpe.
Rachel soltó una risita, muriéndose de vergüenza con Gary.
-Todo va a estar bien, Finn- le susurró al oído.
-Debo admitir… que para ser una estrella de teatro… tiene un buen puño- comentó Finn, mientras él y Rachel llegaban al departamento.
-¿Puedes terminar de una vez con eso?- le pidió ella- Ya no quiero saber nada de Jesse.
-Pero Rachel, si hay alguien culpable…
-No hay ningún culpable- lo interrumpió ella- más que el orden de las cosas. Lo único que se hizo fue un enredo.
Finn suspiró, y abrió la puerta para que pasara Rachel.
Rachel dejó sus cosas en la entrada, e inmediatamente se dirigió a la cocina para buscar hielo. Por nada del mundo iba a dejar que su novio tuviera un ojo morado, y mucho menos, por culpa de Jesse St James.
Finn protestó cuando Rachel puso el hielo sobre su párpado, y ella soltó una carcajada.
-No puedo creer como te ha dejado- se lamentó Rachel.- Es un…
-Tenía todo el derecho- la interrumpió Finn- porque yo te dejé embarazada cuando aún seguías con él. Además, yo conozco bien a St Jerk, Rachel, y estoy seguro de que aún no puede aceptar que terminaste con él.
-Pues, ahora que lo pienso, él fue quien le dio el fin definitivo a la relación.
-Y él…
-Estaba en su derecho- terminó Rachel.
Finn sonrió con tristeza.
-¡No puede ser, Finn!
-¿Qué pasa?
-¿Cómo de tener una relación perfecta, haber pasado por una ruptura limpia, y aplicar un plan adecuado nos terminamos por convertir en unos inmorales?
Finn soltó una carcajada.
-¿Quieres que te diga la verdad?
Rachel asintió.
-Porque eres el amor de mi vida- respondió- Y cuando amas a alguien eres capaz de hacer cualquier cosa para estar con ella, sin importar cuales sean las consecuencias.
Rachel lo miró por un segundo, y después lo besó como nunca lo había hecho.
-Rachel… creo que esto lo dejamos para después- le dijo Finn- Acabamos de enfrentarnos a Jesse, no está bien.
Rachel suspiró.
-Tienes razón- murmuró- No quiero que Jesse sufra por nuestra culpa. Lo mejor fue haber renunciado. Él necesita dejar de verme.
Finn asintió.
-Aún así… me siento mal.
-Yo también.
Al poco tiempo, Rachel decidió ir a la farmacia para comprar cosas para ambos, y Finn se quedó acostado en el sofá con el hielo aún en la cara.
Revisó su teléfono, y ahí tenía un mensaje de Amy.
Le sorprendió al principio, e inmediatamente lo leyó.
Finn:
¿Cómo estás?¿Cómo te fue con Rachel?¡Necesito saberlo! Espero que bien. Ya sabes que te deseo lo mejor.
Amy.
Finn suspiró profundamente, y le dio un puntapié al mueble más cercano que tenía.
Si creía que sus problemas habían acabado, estaba muy equivocado. Rachel y él podrían estar juntos, pero ahora quedaban aquellas dos personas lastimadas. Jesse, por su parte, ya había podido "cobrar venganza", pero Amy era muy diferente.
Rachel le había confesado a Jesse cuando había terminado con él que ella y Finn habían tenido un encuentro, pero él nunca se lo mencionó a Amy.
Probablemente ella ahora lo apoyaba en su relación con Rachel y habían quedado en buenos términos. Él mismo le pidió que siguiera siendo su amiga. Ella creía en él.
Pero Amy no sabía que Rachel estaba embarazada, y desde luego que NO era una tonta.
Tarde o temprano se iba a dar cuenta de las cosas.
Finn pensó que todo iba a salir bien con Amy, pero ahora,ya no estaba seguro.
Su amistad con ella estaba en riesgo. La felicidad de todos estaba en duda.
¿Y? ¿Qué les pareció el capítulo? De acuerdo, lo mencioné antes, no ha sido lo mejor que he escrito, pero, no me imagino de otra forma como pudieran haber ocurrido las cosas. Aún así espero que les guste, y que me dejen reviews para que me hagan sonreir :)
¡Les prometo que el siguiente capítulo estará mejor! (este probablemente ha sido el más corto) Oh, bueno...
¿Qué opinan de lo que Jesse le hizo a Finn? ¿Qué creen que pasará con Amy? ¿Habrá más problemas entre Finchel?
¡Haganmelo saber! Nos seguimos leyendo...
