Este es un fic sin fines de lucro, Resident Evil y Naruto pertenecen a sus respectivos dueños, yo solo hago esto por satisfacción personal
Aclaratoria General: Este crossover es una mezcla de resident evil y Naruto como ya sabrán, peeeero los personajes de Naruto no son para nada fuertes superninjas! Serán personas normales y comunes como el resto de los heroes y protagonistas de resident evil y se verán envueltos en la tragedia ocurrida el la ciudad Raccoon….
¡Ver la película de Resident Evil 2! Así sabrán mayoritariamente lo ocurrido. Se incluirán personajes, monstruos y eventos DE LOS JUEGOS de resident evil.
¡En la peli y en los juegos los acontecimientos en Raccoon City tienen lugar en días o semanas! ¡Pero omitiré deliberadamente esto colocando todo en un plazo de un día!
Si hay algo que no entiendan o tengan dudas no teman en preguntármelo en sus reviews
¡Respuestas a sus comentarios abajo!
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UNA NOCHE EN RACCOON CITY
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Anteriormente…
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-Creo haberte dicho... Que siempre seria tu espada y escudo- Dijo el mayor deteniéndose junto a un paso peatonal, girándose para encarar al ojiazul- Siempre te protegeré Naruto, lo are porque es así mi deseo. Quiero verte crecer y brillar, tu tienes algo especial que puede cambiar al mundo y eso debe cuidarse no importa lo que pase...- Un fuerte sonrojo abordó los carrillos del menor, impresionado por tan sinceras palabras de su casi hermano mayor, quien se adelantó un paso para levantarle el rostro con un par de dedos en su mentón y mirarle fijamente a los ojos- No importa lo que elijas ni a donde vayas, siempre te protegeré hermanito...- Concluyó besándole fraternalmente la frente, sacándole un par de sollozos al mas pequeño que no tardo en abrazarse a su pecho, derramando un par de lagrimas, conmovido
-Gracias...- susurró ahogadamente con el rostro enterrado en el pecho del pelirrojo- Gracias por siempre estar a mi lado, gracias por cuidarme, apoyarme... Por tantas cosas… gracias...
Gaara dejó ir por fin la tensión apoyada en sus hombros y regresó el abrazo, tal vez de manera algo mecánica, pero con el mismo cariño
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CAPITULO 11
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Sasuke daba vueltas por todo el recibidor de la casa mirando su reloj cada dos minutos, Itachi le miraba divertido desde el sofá donde revisaba su laptop. Chris Redfiel ya se había retirado apenas unos segundos atrás, prometiendo regresar al día siguiente, tenia otras personas que visitar en la ciudad así que eso lo mantendría entretenido hasta que los más jóvenes decidieran si se unirían o no a la BSAA. Al Uchiha mayor también le habían hecho la petición, pero Itachi y su equipo eran mercenarios, no trabajaban sin una buena suma de dinero de por medio, se lo dejó muy claro al castaño que a regañadientes tuvo que desistir, sin embargo, si en un futuro el equipo Akatsuki era requerido, se le pagaría y estos actuarían con mucho gusto
-Abrirás una zanja en el suelo...-Bromeó el mayor, jactándose al escuchar un gruñido como respuesta
-Todavía no entiendo que tenías en la cabeza cuando pensaste en traer a ese tipo a casa- Se quejaba sin detener su marcha por el recibidor
-Considere que era apropiado que ustedes mismos tomaran una decisión, hace ya muchos años deje de darte ordenes Sasuke-Refutó, explayándose en el sofá, sacando un cigarrillo del bolsillo del pantalón para llevárselo a la boca y encenderlo- No pueden quedarse aquí con el rabo entre las piernas, lamiendo sus heridas por siempre
-¡Lo se! Pero de todas maneras ese sujeto a llegado a meterle cosas en la cabeza a Naruto y... Y yo no quería que se viera presionado a nada, ¡Joder! Viste su cara... A recordado cosas dolorosas...-Rumió despeinándose los cabellos de la nuca con una mano
-Sasuke, no importa que tanto quieras protegerlo, él mismo tiene que encontrar la fuerza para superar sus miedos e inseguridades o jamás podrá seguir adelante, lo único que podemos hacer ahora es esperar y apoyarlo...-Aconsejó, puede que fuera el líder de un grupo de mercenarios, pero el mayor entendía mucho de estas cosas, lo suficiente para saber que sin la motivación propia una persona jamás saldría adelante
Un silencio extraño se prolongó por toda la estancia, no era incomodo, pero tampoco agradable. La preocupación de Sasuke desentonaba con la tranquilidad de Itachi y fue una suerte que en ese momento las voces de los dos oriundos de Raccoon City se dejaran escuchar a través de la puerta principal. El exsoldado prácticamente corrió a la entrada, abriendo la puerta tan rápidamente que la mano levantada de Gaara, presta a golpear la madera, se estrelló en su frente sin que ninguno de los dos hiciera intento de evitarlo. Naruto ahogó una exclamación al ver lo sucedido; sabía de la rara conducta competitiva entre el pelirrojo y su novio, prácticamente vivían retándose con la mirada y temía que cualquier malentendido pudiera causar una disputa; en especial con la conducta poco responsable y buscapleitos de Gaara. Sin embargo, y para alivio del menor, lo único que el pelinegro hizo fue lanzarle una mirada acecina tres veces más potente de la usual al jodido mapache para luego centrar completamente su atención en el rubio
-Lamentamos haber salido de casa tan repentinamente...-Habló el joven doctor dándole un ligero codazo a su hermano mayor en el brazo. El pelirrojo soltó un gruñido y penetró en la vivienda desplazando a Sasuke con su hombro de manera grosera, desapareciendo escaleras arriba, hacia su habitación, bajo la mirada estupefacta de los Uchiha. El ojiazul le dedicó una mirada de disculpa a su novio entrando también a la casa; una de las cejas del pelinegro se movía en un furioso tick que se disipó cuando el rubio le pasara los brazos por el cuello para atraerlo y darle un dulce beso- Perdona a Gaara, hoy a dicho muchas cosas que no suele ni pensar y necesita regresar a ser un huraño para no estar incomodo
-Claro ¿Como no lo pensé antes?- Ironizó el mayor por lo bajo; sin embargo, envolvió los brazos en torno a la cintura de su pequeño doctor dándole unos cuantos besos más- Todo ángel llega con su demonio, pero vale la pena aguantar lo que sea por ti...
-Basta, me sonrojo...-Murmuró por lo bajo, con los carrillos encendidos
Itachi sonreía en la sala terminándose su cigarrillo, luchando contra su lado malvado para evitar intervenir entre los tortolitos con algún comentario incomodo. Por el contrario, depositó la colilla de su cigarrillo en el cenicero de la mesa ratona, tomó su laptop y se deslizó como ninja hacia las escaleras, silenciosamente como el mercenario que era. Planeando dejarles vía libre y privacidad a esos dos, hasta que el tintineo de los vasos usados para la cena repiqueteó en la sala, el Uchiha mayos giró sobre sus talones para ver a su insoportablemente servicial cuñado levantando el desastre que ninguno de los otros ocupantes de la casa se había molestado en recoger
-¡Naruto Uzumaki, aléjate de la sala en este instante!-Le ordeño, desandando lo andado, arrebatándole los vasos sucios de las manos- Eres nuestro invitado, no permitiré que hagas de criado, Nosotros recogemos ¿vale?...
-P-pero...
-A la cama...-Volvió a ordenar con un volumen de voz mas propio, llevándolo hasta las escaleras a empujoncitos- Estate tranquilo, no lo parece pero nos defendemos bien en estas cosas...-Comentó despeinándole los cabellos- Vamos, relájate un poco, lo necesitas...-Una sonrisa cariñosa se dibujó en el rostro de Itachi, no era difícil cogerle aprecio a ese chico
El ojiazul miró un segundo a Sasuke que le miraba tranquilo, de acuerdo con su hermano. Sonrió y fingiendo estar ofendido con Itachi subió las escaleras hacia su cuarto, realmente se sentía agotado
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Unos tibios brazos rodearon su cintura y el cosquilleo de los cabellos negros en su menton le sacaron una sonrisa. Sin abrir los ojos regresó el abrazo, acunándolo contra su pecho, escuchándolo suspirar de gusto. Inundado por una gran calma se animó a acariciarle la nuca y parte de los hombros, deseoso de compartir su tranquilidad con el pelinegro; un segundo después este se removió en sus brazos y tosió un poco, algo húmedo se regó en sus ropas
-Naruto... Perdóname-Le pidió él con una voz jadeante
-Shhhh, duérmete...-Le respondió el menor sin hacerle mayor caso
-Naruto...-Un ataque de tos terrible interrumpió sus palabras, la agitación del pelinegro era cada vez mayor, la humedad empeoraba y con modorra el menor llevó una mano hasta sus ropas, empapándola de ese liquido, para ponerla frente a sus ojos
- ¿Sangre?...-En un segundo todo el sopor que sintiera desapareció para luego separarse del chico al que abrazaba y encontrarse con una espantosa visión -¡SAI!
El S.T.A.R.S estaba casi muerto, lleno de sangre por doquier. Recostado contra la pared de aquel almacén donde le viera perder la vida segundo a segundo, lo único que se mantenía vivo en él eran sus ojos ónix, que brillaban con lágrimas retenidas. Naruto quiso abrazarle de regreso, pero en un segundo la distancia entre ellos era de más de cinco metros. Notó entonces que algo le había atrapado de los tobillos y arrastrado hacia atrás, al girarse nada le tocaba, como si hubiera sido movido por una fuerza invisible. Con rapidez se puso de pie, quería regresar junto a Sai y ayudarle, aquellos ojos negro aun tenían vida, aun había tiempo
-¡Sai!-Gritó dando tan solo dos pasos antes de que una sombra le cerrara el paso. Ante él tenía a una Sakura de mirada baja sacudiéndose con uno que otro espasmo, pudo notarle los tics en las manos, los dedos moviéndose fuera de control, huesudos, torcidos y pálidos. Un escalofrío recorrió la espalda del ojiazul y retrocedió con temor- S-sakura...- Ella levantó su rostro demacrado con la mención de su nombre, rebelando sus globos oculares hinchados, apuntando en diferentes direcciones cada uno, girando como peonzas al ritmo de sus espasmos
La chica, otrora llena de vida y hermosa, elevó los brazos hacia él; sus manos como arañas moviéndose furiosas por atraparlo, chillando mientras andaba con torpeza. Naruto sintió entonces el pero de la 9mm en su mano, no sabía desde que momento la había tenido en su poder pero apresurado por el miedo levantó el arma contra su amiga disparándole en la cabeza justo cuando ella lograba sujetarle de la ropa para morderle. El cuerpo calló con un sonido seco y solo cuando trascurrieron un par de segundos se atrevió a mirarle; las ganas de vomitar reptaban por su garganta, se cubrió la boca con la mano libre. Escuchó pasos, alguien le colocó una mano en el hombro desde su espalda, a duras penas pudo apartar la vista de Sakura y atender al mudo llamado. Sasuke le miraba con lastima y mas atrás Gaara aguardaba en silencio, tenían que irse. Entonces el rubio recordó al S.T.A.R.S, se deshizo del agarre del exsoldado y corrió hacia su amigo herido. Sintió emoción al ver como este se incorporaba por cuenta propia, tal vez... Tal vez Sai estaba bien. Imprudentemente se acercó para chequearle y antes de poder siquiera percatarse, algo se había cerrado sobre la piel de su cuello, la presión creció, un dolor agudo penetro en su cerebro y solo la impresión le impidió gritar
Sai le sujetaba de los hombros mientras le arrancaba la carne con los dientes, la piel rompiéndose a tiras descubriendo el músculo y las venas que dejaban escapar la sangre a borbotones. La voz horrorizada de sus compañeros se dejó oír tras de sí, seguido luego de jadeos y gruñidos poco después. No podría gritar ni moverse, su cuerpo estaba paralizado y aunque el dolor era inimaginable nada salió de su garganta. Ni siquiera cuando otras dos bocas llegaron a prendarse de su piel pudo articular un grito. Lagrimas de miedo y terror brotaron de sus ojos al ver a Sasuke y Gaara ahora muertos y vueltos cadáveres andantes alimentándose de su carne. No lo entendía, ¿Por que? Ellos estaban bien, estaban a salvo hace un segundo, ¿Por que?.
El dolor combinado de tres mordidas brutales era inaguantable, sus brazos y hombros componían un espacio lleno de sangre de formas irregulares, lentamente le iban matando mientras aun respiraba y permanecía conciente. Sus ojos buscaron desesperadamente una salida, pero con horror descubrió que estaba rodeado por decenas de zombies que sin prisa se acercaron y no tardaron en unírsele a sus tres torturadores
Gimoteó sacudiéndose, intentando liberarse pero no tenia caso, solo pudo extender una mano hacia arriba en un ultimo y desesperado intento por escapar y vivir; más nada pudo hacer, En poco tiempo la montaña de caníbales putrefactos había cubierto al ojiazul, su piel fue desgarrada, su carne devorada y sus huesos acompañaron los restos sobre un charco de sangre componiendo un desastre en el suelo. No quedo nada, Naruto Uzumaki había desaparecido...
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Abrió los ojos de golpe, jadeando sin parar, completamente empapado en sudor. Su pulso estaba como loco, el corazón estaba por salírsele del pecho. Lentamente logró sentarse en la cama, descubriendo sus manos temblorosas aferradas como garras a las sabanas. Toda la zona cervical la tenia agarrotada y el miedo que pululaba en su mente apenas si se había disipado, aun taladrándole los nervios. A tientas, en la oscuridad de la habitación logró llegar hasta el baño; encendió la luz y descubrió su espantado reflejo mirándole de vuelta en el espejo. Lucía como todo un condenado a muerte. Abrió las llaves del grifo para poder empapar un poco su rostro de agua fresca y espabilar un tanto, la sensación refrescante le brindo algo de alivio, más sin embargo al levantar los ojos de regreso al espejo una terrible imagen de si mismo lleno de sangre y semi putrefacto le hizo pegar un brinco en su lugar y ahogar un grito de espanto. Un segundo después, tras el primer parpadeo su reflejo se notaba perfectamente normal, exceptuando la expresión aterrada de su rostro
Tenia que controlarse, ¿Que le pasaba? Miró sus manos temblando y reflejando su temor. Él era más fuerte que una pesadilla, no podía dejarse intimidar por algo que no era real ni había ocurrido... Pero aun así, las imágenes que su afectada mente había creado eran tan reales... Incluso podía recordar la sensación de los ríos de sangre deslizándose por su piel, los dientes enterrándose en su cuerpo, los ruidos escabrosos de esos seres alimentándose y gimiendo; todo esta allí aun vívido en su mente. Cerró los ojos y se cubrió el rostro con las manos, ahogando un sollozo; aun sentía el cuerpo de Sai en sus brazos, la 9mm en su mano y el gatillazo que hizo al dispararle en la cabeza a Sakura, veía a Sasuke y a Gaara, les recordaba vueltos zombies, todo estaba ahí en su mente... Tan claro como el agua, tan real que asustaba
¿Como pudo su mente crear algo tan bizarro y retorcido? ¿Acaso esas pesadillas que le asaltaban algunas noches eran una especie de señal? ¿Alguna advertencia? ¿O solo un recordatorio de lo que había tenido que vivir apenas tres meses atrás? Deseaba que se detuvieran. Cada vez las terribles visiones eran más aberrantes; podía ver a sus seres queridos en perfecto estado para al segundo siguiente, verlos en estado de pudrición y con ojos hambrientos yendo hacia él. Veía a Nemesis despedazar los cuerpos de sus amigos con sus propias manos; veía a los perros, a los cuervos y sanguijuelas lloverle desde los rincones más oscuros mientras corría; también llegó a revivir a los Hunter y el corte en el brazo que uno de ellos le hizo con sus garras; al hombre sin nombre muerto en la gasolinera; a los Lickers con sus cerebros expuestos y largas lenguas, y al enorme espécimen de los mismos, mutado con un cuerpo colosal aplastando a Sasuke con sus garras...
Las heridas, el dolor... La sangre. El olor de la sangre que muchas veces en su profesión había tenido que percibir nunca le había parecido tan repugnante como en esos momentos donde la veía salir de las heridas de sus seres queridos, restándoles vida y causándoles sufrimiento. La sangre de Sakura salpicándole en el rostro, la de Sai en sus manos cuando tratara de ayudarle, la vio en Gaara y en Sasuke, se vio a si mismo lleno de ella, con su olor metálico y consistencia algo gruesa que se secaba e incomodaba... Tanta sangre derramada, ¿y para que?
Con frustración empezó a sacarse la ropa con violencia, desprendiéndose de las prendas mientras sentía que estaba sucio, lleno de sangre. Se metió a la ducha, abriendo la llave de agua fría, haciendo caso omiso del malestar creciente en su cuerpo por la temperatura tan baja; los espasmos no se hicieron esperar y en pocos minutos su cuerpo entero tiritaba como una hoja en el viento pero bien le valía muy poco. El rubio estaba en un estado de alteración del cual quería salir como fuera, deseaba que el agua borrara la sensación de suciedad en su piel, que la enfriara hasta tal punto en que no pudiera sentir nada, que entumeciera su mente del mismo modo que sus músculos. Cuando sus piernas no pudieron soportarlo más se recostó contra los azulejos del fondo de la ducha y se deslizó hacia abajo, recogiendo sus rodillas contra el pecho y escondiendo el rostro al empezar a llorar sin que pudiera hacer algo por evitarlo
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A veces detestaba las mañas de su propio cuerpo. La necesidad de un baso de agua a altas horas de la noche parecía ser tan imprescindible como respirar, pero lo que más le molestaba era que siempre se olvidaba de llevarse uno a su habitación antes de ir a dormir para evitar el atravesar toda la casa hasta la cocina. Bostezaba mientras cruzaba el corredor hasta las escaleras, estirándose para espantar un poco el sueño, cuando el sonido de agua corriendo llegó a sus oídos a través de la puerta de la habitación de su novio. Extrañado de que el rubio estuviera levantado a esas horas se acercó para dar unos toques en la madera pero nadie contestó; se atrevió entonces a abrir la puerta encontrando la cama vacía y revuelta; al internarse más en la habitación notó la luz del baño encendida, el sonido de la ducha se prolongaba en el silencio absoluto del lugar
-¿Naruto?- Le llamó preocupado, acercando el rostro a la brecha de luz que dejaba escapar la puerta entreabierta-¿Naruto estas bien?...- Esta vez lo que recibió como respuesta fueron unos imperceptibles sollozos que se confundían con el goteo del agua. Casi en pánico abrió la puerta de par en par temiendo que el ojiazul hubiese tenido un accidente. Le tomó un par de segundos encontrarlo hecho un ovillo en el fondo de la ducha, temblando como una hoja con el rostro enterrado entre los brazos cruzados sobre las rodillas-¡Naruto! -Sin perder tiempo se adelantó hasta la ducha comprobando que el agua estaba helada- Te vas a resfriar, vamos sal de allí- Estiró el brazo para tomar una de las frías manos del menor pero este se soltó de un estirón retrocediendo más si era posible, pegándose a la pared. Algo se apretó en el pecho del moreno al ver los ojos vidriosos de su novio, había tanto temor en ellos...
El rubio entró en sí un segundo después, reconociéndole y sintiendo vergüenza por lo que acababa de hacer desvió la mirada. El exsoldado, pensando mejor lo que iba a hacer se acercó a los grifos para graduar la temperatura del agua, en segundos algo de vapor inundo el baño con la tibieza de la ducha. Sin sacarse la ropa siguiera Sasuke se metió bajo el agua, de rodilla frente al mas joven que le miró aun asustado y sollozando. Sin decir una palabra el mayor abrió sus brazos en muda invitación, cosa que conmovió al rubio que sin aguantarlo más se arrojó a su pecho, aferrándose a sus ropas empapadas
-shhhh... Esta bien, estoy aquí, estoy aquí...- le susurraba para calmarle. Por todos los cielos, estaba helado y aun temblaba de frío-Tranquilízate por favor... No quiero que llores...-Le abrazó mejor, dejándose caer hacia atrás para sentarse y acomodar al mas chico entre sus piernas. Ambos quedaron completamente bajo la ducha tibia
Pasaron unos largos minutos en silencio, Naruto dejó de llorar mientras Sasuke le acariciaba el cabello y le apretaba contra su pecho. El agua caliente les adormeció a los dos pero en contra del confort que sentían el pelinegro se separo un poco para mirar los ojos azules del otro. Una sombra de perturbación ensombrecía los hermosos tonos azules y eso le trajo algo de enojo, no quería que hubiera nada que afectara de esa forma al joven doctor. Lentamente, como temiendo espanta a un pequeño animal, llevó la mano hasta la acanelada mejilla y se acercó para besar los labios cereza. Una corriente eléctrica atravesó la espina dorsal del menor y casi automáticamente regresó el beso con necesidad. Lo que había empezado como un pequeño roce no tardo en convertiré en un apasionado beso
Para Naruto esto era una prueba concisa y tangible de que el pelinegro estaba a su lado, que nada malo pasaba y que estaba vivo, completamente vivo. Las manos grandes en su espalda y mejilla, los besos fogosos, el calor de su cuerpo y la ternura con la que era tratado. Sasuke estaba allí, era real, no como en las pesadillas. Se separaron un poco jadeantes mirándose a los ojos, el rubio sintió a su corazón palpitar con furia dentro del pecho al ver allí a su Protector, con los cabellos negros empapados y pegados al rostro; el agua deslizándose por su cara; las ropas pegándosele a la piel, dejando entrever sus trabajados músculos y constitución más grande que la suya; realmente Sasuke era perfecto. Al mismo tiempo el mayor no perdía detalle alguno de su pequeño novio, lo percibía frágil y menudo entre sus brazos pero sabía que podía ser realmente rudo cuando se lo proponía. Su cabello rubio era hermoso, parecía oro liquido con el agua; su piel era hermosa también, ya lo había mencionado una vez, ese tono durazno le llamó la atención desde el comienzo; pero lo que realmente le enloquecía eran esos preciosos ojos azules, enmarcados en pestañas doradas, vivos, llenos de sentimientos, eran un verdadero espejo del alma. Podía asegurar con total convicción que todas las sensaciones y pensamientos que tuviera el chico podrían leerse con facilidad a trabes de esos ojos; realmente no entendía como logró hacerse de espía con unos ojos tan expresivos
-Sasuke...- Habló por fin, llevando sus pequeñas manos hasta el marmoleado rostro del mismo para brindarle unas tímidas caricias- Lo siento... No se que me pasa... Yo...
-Shhh... No te disculpes...-Le interrumpió el pelinegro, recargando la mejilla sobre una de las manos que le arrullaban- esta bien... No has hecho nada malo... Solo... No, no me apartes de ti...-Las cejas rubias del doctor se juntaron y elevaron, no entendía muy bien esas ultimas palabras- Quiero saber todo lo que te afecta pero... no quiero presionarte, te mereces tu espacio y se que tu mismo podrás superar lo que sea que te perturba... Y aun así... Aun así tengo tantas ganas de conocer todo de ti, quiero que confíes en mi y me cuentes tus pensamientos, me descubras tus temores, porque quisiera alejarlos y mandarlos lejos...- Sin prisa se acercó al rostro del ojiazul, reposando su frente en la contraria, como si así pudiera conectar sus mentes. Ambos pares de ojos fijos en los de su compañero- No se que me has hecho, todo lo que puedo pensar al verte es en cuidarte y protegerte, en lo valiente y hermoso que eres, tu forma de ser tan perfecta... En lo mucho que te amo...- El corazón le latía en los oídos, se estremecía con fuerza, explotaría de emoción. ¡Dios, Se estaba confesando!- Mi corazón fue completamente tuyo desde el primer momento en que te vi... Me tienes en la palma de tu mano...
Nuevas lágrimas emergieron de los ojos azules del menor, pero estas eran de completa felicidad. Sasuke se había declarado completamente frente a él, después de la forma tan extraña de conocerse, de vivir muchas cosas al limite, cuidándose y cubriéndose las espaldas, de aquellos tres meses de noviazgo, de sanarse mutuamente y recuperarse tomados de la mano; por fin escuchaba un "Te Amo" del hombre que le tenía completamente enamorado. Pasando sus brazos en torno al cuello del más alto no tardó en juntar sus labios con los otros y demandar un beso apasionado y fogoso, ¡Estaba tan feliz!
-Gracias...-Murmuró bajito al separarse, escondiendo su rostro en el cuello del moreno, no quería mostrar más sus lagrimas, aunque estas fueran de felicidad. Como siempre Sasuke fue paciente y aguardo unos minutos, acariciando la espalda de su pequeño doctor, esperando lo que fuera necesario- Eres como un súper héroe para mí... Me protegiste sin importar el qué, arriesgaste tu vida por mi, me tienes tanta paciencia y me comprendes tan bien... Y ahora me entregas tu corazón... Eres... Tan perfecto...- Sorprendentemente las mejillas del ex soldad enrojecieron, aquello era para recordar ya que eso no pasaba muy seguido, pero recibir esos halagos del chico que le tiene loco de amor eran simplemente gratificante- Yo también te amo... Te amo tanto... Tanto...
¡Rayos! No lo podía soportar más. Tenia a Naruto allí, diciéndole esas cosas, con las mejillas encendidas, los ojos cristalinos, bajo la ducha, completamente desnudo y vulnerable, y sobre todo, ¡sin rastros del Maldito Mapache sin Cejas asechándoles para interrumpirlos!. No contó los segundos para aferrar la delgada cintura entre sus brazos y devorar aquellos deliciosos labios de cereza a besos. De manera autónoma las grandes manos del ojinegro comenzaron a repasar las tentadoras curvas de la espalda baja y las caderas, deleitándose con el suave tacto, tibio por fin gracias al agua. Pequeños gemiditos se escapaban de la boca del doctor entre beso y beso, subiendo de tono cuando los dedos de su compañero repasaban la línea de su espalda, sufriendo deliciosos espasmos. Se sentía tan bien, quería que Sasuke se sintiera de la misma forma y rápidamente dirigió su atención a los botones del pijama azul completamente empapado que le impedían tocar la piel de porcelana; uno a uno los botones fueron cediendo hasta que tuvo enfrente un torso perfectamente entrenado que se movía al ritmo de la agitada respiración.
A regañadientes el rubio se separó del beso, clavando la vista en las pequeñas gotas de agua que formaban caminillos desde los hombros hacia abajo, ¡Atrevidas! Esa piel seria suya y de nadie más; aproximó su rostro a la unión del cuello y el hombro, lamiendo cada gota, como un felino mimoso, casi ronroneando. Sasuke le sujetaba de las caderas, recibiendo gustoso las caricias, y no pudo evitar moverlas sensualmente en un vaivén provocativo y tentador. El mayor pareció ahogar un gruñido de agrado antes de deslizar sus manos hasta la parte posterior de sus muslos, tocando las redondeadas posaderas, para cargarlo a pulso, soltando una maldición cuando su brazo derecho le mandara calambrazos de dolor, pero aun así logró posicionarle sobre sus piernas, cadera con cadera
En un segundo un alarido de sorpresa brotó de los labios del mas joven cuando, sorpresivamente, Sasuke se incorporara para salir de la ducha, apenas si le dio tiempo al rubio de rodear la cintura de su compañero con las piernas para no caer y tentar las llaves apresuradamente con la mano para bloquear el agua. Estaba sorprendido de la fuerza desinhibida que mostraba el pelinegro pese a su brazo lesionado, le preocupaba que el esfuerzo lo lastimara pero un momento después se descubrió sentado sobre su regazo, ambos en el borde de la cama. El ex soldado llevó sus manos a la espalda de su novio y recorrió lentamente su longitud, pasando luego por las costillas donde el ligero toque de sus dedos liberaron una risilla en el otro, y siguió hasta llegar al pecho delgado y terso, trazando las líneas de los pectorales, bajando por el esternón hasta el vientre; deteniéndose justo antes de la ingle y de regreso. Naruto gimió largamente cuando los labios de su amor se unieran a las caricias y no tardara en mordisquearle el cuello y las clavículas, cuando la boca se cerró sobre uno de sus sensibles pezones y succionó el chico enterró sus dedos en los oscuros cabellos y se arqueó contra el pálido torso
-S-sasuke...no... Allí no...-Ronroneo un quejido, levantándose sobre las rodillas, tratando de escapar inútilmente, ya que el moreno le tenía bien sujeto entre sus brazos, devorando su pecho sin descanso
-¿No se siente bien?-Le pregunto pícaramente dejando en paz el pequeño botón para pasar al siguiente. La respuesta no se hizo esperar, el ojiazul emitió otro enorme gemido, estrujando sin pretenderlo su entrepierna contra el duro estomago del mayor
-N-no es eso... Se... Se siente raro... ¡Nyaah!-Esta vez sus rodillas le dejaron caer de regreso al regazo del otro, descubriendo así la despierta excitación bajo el húmedo pantalón del pijama, sonrojándose intensamente con ello. Sasuke sonrío mirándole desde su pecho, liberándole de su placentera tortura
-¿Es la primera vez que te tocan así?-Indagó con curiosidad genuina, Naruto le había dicho que en sus días de universitario llegó a tener un par de noviazgos, pero nada duradero, jamás le aclaro si las relaciones habían llegado al plano físico- No parece que estés acostumbrado a esto...
-¡C-callate!- Le gritó con las mejillas encendidas, tirando de los negros cabellos para atraer al moreno a un beso feroz y desenfrenado, con los ojos azules serrados con fuerza por la vergüenza, no quería que el mayor pensara que era un inexperto y que le rechazara por eso y sin estar seguro de lo que hacia dejo caer su peso y les tumbo a ambos sobre la cama- Sube un poco...-Le ordenó fingiendo una seguridad que no teniia
El moreno parpadeo algo descolocado por el arrebato del mas joven pero no tardó en obedecer. De espaldas, serpenteó hasta acomodarse en las almohadas reprimiendo un gruñido febril cuando notó que el rubio le despojaba del resto de su ropa. El chico se ubicó sobre su cuerpo mirándole con un adorable bochorno que no fue capaz de disimular y se dispuso a besarle y acariciarle en toda porción de piel que estaba a su alcance. Tocaba con mimo, consintiendo a su compañero de una manera que solo podía hacerla él, Sasuke tuvo que admitir que las atenciones en su cuerpo eran muy placenteras y se reprimía constantemente para no arrojarse sobre su novio ya que lo notaba muy entregado en su labor, esperando el momento adecuado para recuperar el control. Por su parte el rubio había descendido entre beso y beso hasta las ingles del mayor, sumergido en su tarea, pero cuando la hombría del moreno estuvo frente a su rostro una renovada timidez le impidió moverse
-¿Estas bien?- El moreno vio los ojos azul desviarse, rehuyendo de su propia mirada, tal parecía que su pequeño doctor era mas inocente de lo que parecía. Resueltamente se incorporo hasta sentarse tomando el rostro aniñado entre sus manos-No tienes que hacer nada que no quieras...
-P-pero... -Se sentó sobre sus talones con los hombros caídos, sujetando las sabanas con frustración, realmente no quería lucir como un mojigato frente a su novio, Sasuke le había esperado pacientemente todo ese tiempo, aguardando a que estuviera listo, sin presionarle ni forzarle a llegar mas allá de besos o abrazos, lo ultimo que quería era defraudarlo ahora- Pensaba que podría... Creí que... Tu querrías... -¡Que la tierra se lo tragara! Ni siquiera sabía que estaba diciendo
-Hey tranquilo...- Diligentemente se acercó para besarle y serenarle, su joven doctor parecía un gatito abandonado en esa pose, a sus ojos, sensual - No lo has hecho con otro hombre antes ¿verdad?...- como si fueran palabras mágicas, los carrillos ya colorados del ojiazul alcanzaron un color granate intenso; una reacción mas que obvia que constaba la veracidad de las palabras anteriores- No tienes por qué avergonzarte
-Pensaras que soy un tonto... Parezco un adolescente... -Se quejó escondiendo el rostro en el cuello de su compañero, rodeando sus hombros con los brazos, prácticamente acurrucándose sobre el otro- Quiero hacer esto contigo Sasuke... Con todas mis fuerzas... Pero no se que hacer... -Confesó con voz estrangulada. Sintió entonces los dedos del pelinegro masajeando su espalda con cariño
-Solo confía en mi y déjate llevar... -Le susurró en el oído, notando complacido como los cabellos dorados de su nuca se erizaban -Seré cuidadoso... -Acunando al cuerpo mas pequeño entre sus brazos, se dejo caer hacia atrás y luego rodó a un lado para depositarlo sobre la cama. Allí ambas miradas se conectaron y con ternura el mayor besó ambos parpados de su rubito- No olvides que yo siempre te voy a proteger...
-Sasuke... -Finalmente una sonrisa enamoradiza asomó en los labios cereza, aceptando las palabras de su amor con un cálido abrazo y un cándido beso. Al separarse una fingida expresión de meditación se formó en su rostro antes de decir- No puedo recostarme de espaldas mucho tiempo, ya sabes... Mi riñon... ¡Y me niego a hacerlo de perrito! -Aseveró con tono malcriado, un segundo después Sasuke dejaba escapar una carcajada que echaba por tierra el momento incomodo de antes
-Te amo...-Murmuró posando su frente contra la del pequeño, recibiendo a cambio arrumacos en su cabello negro
-Y yo a ti...-Respondió en un ronroneo, las caricias fueron retomadas y en esta ocasión el rubio se dejó guiar completamente por su novio. Un hormigueo delicioso se extendía por todo su cuerpo y corrientes eléctricas viajaban arriba y abajo por su espalda hasta acumularse en su bajo vientre donde cierta parte de su cuerpo se notaba más que despierta. El exsoldado ya lo había notado, y entre suaves toques y ligeros besos, se ubicó entre sus piernas, pero el menor mantuvo los muslos bien justos impidiendo que se las separara
-Relájate... Te dije que seria cuidadoso...-Con movimientos circulares sobre las rodillas y mas arriba, trataba de abrirse paso, cosa que parecía funciona ya que leves estremecimientos sacudían las delgadas piernas
Naruto dejó escapar un suspiro antes de levantar su torso sobre los codos, para luego tomar una mano de su compañero y guiarla él mismo en un lento y tentador recorrido por la cara interna de uno de sus muslos. Escuchar a Sasuke tragar saliva, le dió un poco más de confianza para guiar la mano ajena por zonas cada vez mas peligrosas; cambiando de una pierna a otra hasta que por fin la dejó abandonada muy cerca de su excitación; separando al fin sus muslos para mostrarse completamente. Nuevamente recostado sobre las sabanas, con sus mejillas furiosamente coloreadas, sus ojos cristalinos, las manos recogidas contra su pecho, abierto completamente para mostrar su zona mas privada; ¿Como no enloquecer con aquella visión?. El moreno sintió claramente como la presión de su nariz aumentaba, y rápidamente cerró los ojos, contando hasta diez. Sufrir un vergonzoso derrame nasal no estaba en sus planes de la primera noche romántica con su pareja.
Cuando estuvo seguro que podría inclinarse sobre su Joven doctor sin que escurriera nada sospechoso fuera de su nariz, se adelantó para ubicarse sobre él y besarle, susurrando un "Gracias" sobre sus labios, antes de bajar hasta su entrepierna para empezar a atenderla. Al principio fueron solo un par de besos y lamidas, por las reacciones de Naruto intuida que tal vez no hubiera hecho eso antes, pero luego, cuando los quejidos de su rubito se tintaron de placer, no dudó en acunar esa parte de su cuerpo en la boca. El ojiazul se aferró al negro cabello y se arqueó sobre la cama mientras luchaba para no soltar escandalosos gemidos, sus ojos estaban nublados de placer. Sentía que no podía ver más allá de su nariz puesto que todo estaba borroso. Abajo, su moreno succionaba su sexo mientras movía la cabeza arriba y abajo, sujetando la base con una mano y apretando su trasero con la otra. Simplemente no podía parar de retorcerse bajo tales atenciones y con vergüenza se descubrió a si mismo meciendo las caderas e intentando profundizar en la boca de su compañero. Sasuke sintió como los muslos entre los cuales se anidaba y las manos en su cabello se crispaban, evidenciando la pronta corrida de su novio. En otras circunstancias no le hubiera importado que su pareja culminara antes que él, pero ahora quería, necesitaba que Naruto le acompañara hasta el final, que se vinieran juntos, gimiendo a la par; mezclados en la misma vorágine de placer
-S-sasuke... No... Duele...-Se quejaba, notando como le apretaba la base del sexo, dejando de atenderlo. La frustración por no haber podido culminar se reflejaba en todo su cuerpo, que temblaba sin control, anhelando el placer perdido
-Tranquilo mi amor... Viene lo bueno- Le aseguró besándole profundamente, penetrando esa dulce boca con su lengua hasta donde alcanzaba; recorriendo cada rincón y bebiendo de su esencia mientras que acomodaba al chico de costado de forma gentil. No olvidaba el tema de su riñón, y francamente su propio brazo ya empezaba a presentar corrientazos de dolor por su abuso anterior. Así pues colocó a su pajera de costado, casi boca abajo; rodeándole con un brazo y con el otro tomó una de sus rodillas ubicándola contra su pecho, quedaba entonces su entrada expuesta y al alcance de su próximo ataque- ¿Sabes lo que ocurre ahora?- preguntó provocativamente sobre su oído, mordisqueando su lóbulo, mientras la mano que acomodara antes su rodilla, tanteaba ahora el pasaje entre sus piernas
-E-eh echo algunos... ¡Nhg!... T-tactos rectales c-cuando estaba en practicas...-¡Joder! Quería escabullirse pero el cuerpo del moreno le aprisionaba contra la cama y esos dedos allí abajo le tenían de los nervios- Parece que a los residentes les encanta jodernos con las peores labores...-gruñó más firmemente, recordando sus días de pasante. Sin embargo tuvo que morderse la lengua cuando uno de los dedos de su pareja presionó contra su esfínter, sin penetrarle, solo buscando acostumbrarle- E-esto será complicado sin a-algo que lubrique...
-¿Tienes algo en mente?-Indagó presionándole con el dedo otra vez y ganándose un gruñido de desesperación, cosa que le hizo sonreír; agradecía que el rubio le diera la espalda en ese momento
-En el C-cajón... -Señaló, la mesa auxiliar junto a la cama. Sasuke estiró el brazo sobre su compañero alcanzando el cajón y tomando lo que reconoció como un frasco de crema para cicatrices, él mismo tenia el suyo por insistencias de su joven doctor, y aunque no le preocupaban tanto las cicatrices en su cuerpo como al mas joven, no olvidaba usar la crema sobre sus heridas cada noche- Es lo mejor que tenemos por ahora...
-Es mas que suficiente...-Con un beso en la mejilla y uno que otro mordisco en el cuello lo distrajo lo suficiente como para abrir el frasco y verter la crema, algo aceitosa, sobre la hendidura de sus posaderas para que deslizara por toda la zona. Naruto se removió inquieto pero logró calmarle con mas besos y mimos- cálmate y respira hondo, ¿bien?- El chico asintió con los ojos cerrados y no pudo evitar besar sus dorados cabellos como si fuera un niño pequeño
Lentamente tentó su entrada, ahora húmeda y resbaladiza, presionando sus dedos para abrirla. Primero un dedo, que penetró hasta el segundo nudillo y se detuvo unos segundos, luego otro mas que también se detuvo, esperando el momento adecuado. Naruto respiraba rápidamente empuñando las sabanas, sus nudillos blancos por la fuerza ejercida, tratando de convencerse a si mismo que la presión que sentía allí abajo era mas incomoda que dolorosa; pero tuvo que morder la almohada cuando ambos dígitos empezaran a moverse; presionando sus paredes internas, abriéndose en tijeras, penetrando mas profundo para luego retirarse hasta casi salir y volver a penetrarle, simulando pequeñas embestidas. Dos gruesos lagrimones escaparon de sus ojos cuando un tercer dedo se unió a los otros, expandiendo su pasaje y extendiendo la crema tan profundamente como podían. Era un dolor extraño que no había sentido antes; molestos pinchazos le doblaban contra el cuerpo de su novio y le impedían relajarse. Cada poco tiempo su esfínter luchaba por cerrarse, apretando los dedos dentro suyo hasta que los insistentes movimientos de estos lograban expandirle nuevamente; finalmente estuvo totalmente relajado y no volvió a contraerse. Después de largos minutos llego el momento que Sasuke estaba esperando
-¿Estas listo?- Pregunto el mayor besando amorosamente la frente un poco sudorosa de su rubito, llevando el brazo que le rodeaba el pecho hasta una de sus manos mas pequeñas para entrelazar sus dedos. Naruto sonrió y asintió, sus ojos resplandeciendo de amor por su moreno
Con cuidado, Sasuke llevó la punta de su sexo hasta la aun ocupada entrada y presionó firmemente al tiempo que retirada sus dedos con los que ayudaba a abrir el pasaje. La diferencia de tamaño se hizo notar casi de inmediato y la espalda del ojiazul se curvó mientras un doloroso alarido trepaba por su garganta. Cuanto más se introducía en su pareja mas arqueada era la curva de la espalda de Naruto y menos aire pasaba por sus pulmones. Le costaba horrores soportar la invasión del otro y prácticamente se desplomó como peso muerto cuando el mayor dejo de ejercer presión, deteniéndose aun con parte de su miembro fuera. El pelinegro no quería seguir forzando su umbral de dolor así que dejo de intentan expandir la entrada de su pareja con sus dedos, para llevar la mano hasta la rodilla aun doblada y moverla hacia abajo, buscando abrir un espacio para acceder a su abandonado sexo y aliviarlo. Sin embarco el movimiento conllevaba a cerrar un poco su adolorido canal y el sollozo de Naruto invadió los oídos del mayor junto a una estela de culpa
-Lo siento... Lo siento mi amor... Aguanta un poco más... Aguanta y pronto te llevare al cielo... -Susurraba sobre su nuca, repartiendo cálidos besos por sus hombros, aun sujetándole de la mano, mientras alcanzaba por fin su hombría y empezaba a acariciarla. El rubio emitió un sonido extraño, mezcla de llanto y gemido antes de llevar su mano libre hacia atrás para tomar su rostro y girarse un poco, pidiendo desesperadamente un beso que le reconfortara
Unas pequeñas, muy pequeñas embestidas se sucedieron entonces, camufladas bajo el placer de la mano en su sexo y de las bocas unidas, abriendo la carne e invadiendo profundamente, hasta que ya ambos entumieron completamente unidos. Entregados en el acto, sus cuerpos enredados en perfecta comunión, uno subyugado bajo la completa invasión del otro, con el placer y el amor trepidando por sus pieles. Un quejido y palabras de amor antepuestas a movimiento acompasado que prontamente iniciaron. Al principio lentamente, retrocediendo las caderas, abandonando el caliente túnel de carne para luego regresar, presionando hacia adentro tanto como podía e incluso, llegado al tope, seguir empujando con firmeza, queriendo invadirle mucho mas; ignorando la barrera de sus cuerpos. Perdurando así intensos minutos donde ambos siguieron besándose hasta quedarse sin aire. Entonces el ritmo se notó demasiado lento, sofocante, necesitaban más. El dolor que sintiera uno ahora era mas llevadero, y aunque al principio le escocía, quemando como el infierno, ahora sentía que no podía renuncias a lo que su pareja le entregaba, el dolor era un pequeño precio a pagar por tan delicioso placer
-Más... Muévete... Más...- Rogó con una voz baja e indecente que no reconoció como propia. Su garganta apretada y algo seca por los jadeos que el mayor le arrancaba con cada movimiento, como si fuese un instrumento musical que él estaba aprendiendo a tocar
En respuesta Sasuke sujetó mas firmemente sus manos entrelazadas, apoyando el pecho contra su espalda de mejor manera para luego empezar a arremeter con fuerza dentro de su cuerpo, aumentando el ritmo esporádicamente, así como las caricias en su sexo con la mano. Los jadeos de ambos eran sofocados en la habitación, y aunque el aire era a cada segundo más caliente, ninguno prestó mayor atención a ello
Entonces el ojiazul sintió que presionaban ese lugar dentro de su cuerpo, sacándole un gruñido enloquecido de placer, arrojando sus caderas hacia atrás buscando desesperadamente que su compañero volviera a presionarle allí y solo allí. Sasuke se percató casi inmediatamente, pero ya la posición era inaguantable, no quería interrumpir su desenfrenado movimiento y haciendo acopio nuevamente del brazo derecho y de sus fuertes piernas, les incorporó a ambos sobre sus rodillas. Naruto lanzó su cabeza hacia atrás en un grito apasionado cuando, en esta nueva posición, su amado le perforara a empellones, golpeando ese punto en su interior de una manera tan salvaje que le hizo ver las estrellas. Sin ser consiente de ello ejerció fuerza en su pasaje, apretándose sobre la carne de su compañero y enloqueciéndole de placer, conduciéndole a un punto casi desquiciado de gozo que le desató cual animal y le forzó a moverse con mas energía. Ambos sintiendo que arañaban el cielo, a punto de culminar. Sin querer quedarse atrás, el menor lanzaba sus caderas al encuentro del sexo del otro, ayudando a que la penetración fuera mucho más profunda y placentera. Las piernas les ardían con la sangre derramándose como lava en sus venas, pero ya estaban muy cerca, ninguno de los dos se detendría
-N-naruto... -Jadeaba con la frente sobre el hombro del menor, fuera de si, sintiendo las mano en su cabello jalarle, su compañero rogando por otro beso
-Sasu... ke...-Le llamó en un jadeo, mirándole con sus oscurecidos ojos azules con el rostro girado hasta que por fin ambas bocas se prendaron una sobre la otra, pese al fuerte movimiento de las embestidas que sacudían sus cuerpos, siguieron devorándose los labios sin detenerse
Cuando Sasuke dejó de presionarle la base del sexo, su placer no tardó en llegar; invadiendo todo su ser, salpicando hacia afuera mientras presionaba la hombría de su pareja dentro suyo. Notando como este se agitaba, aferrándose a sus caderas para enterrarse en lo mas profundo de su cuerpo e inundarle con su esencia, ambos derramándose largamente, dejando salir toda su pasión acumulada que escondían el uno por el otro. Rígidos y sin moverse durante invaluables segundos, saboreando su placer hasta que las fuerzas les abandonaron. Sasuke se fue hacia atrás hasta sentarse sobre sus talones y explayarse un poco mas, con su rubito bien sujeto contra su pecho negándose a abandonar su cuerpo todavía. Y pese a tener ahora su zona baja adormecida, el menor pudo notar como su saturado interior seguía contrayéndose en espasmos residuales de placer, dejando escapar la esencia de su estrada, escurriéndose entre sus nalgas y humedeciendo sus muslos
-Esto es... Muy bochornoso... -Confesó con voz enronquecida, el pelinegro masajeaba su vientre desde atrás, mordisqueando amorosamente uno de sus hombros, amodorrado por las sensaciones pos orgásmicas- Sasuke... Para ya... Tengo que lavarme...-Pedía no muy convencido, dudando de poder dar un paso fuera de la cama sin caer al suelo
-Mmmmmm...-Un gruñido de protesta emergió desde el fondo de su garganta y a regañadientes se deslizó fuera del tibio refugio de su amado quien trató de esconder un quejido, fallando irremediablemente- ¿Duele?... - Preguntó mas espabilado, su novio rehuyó la mirada y son un suspiro le ayudó a recostarse boca abajo. Disimuladamente lanzando miradas de escrutinio en sus zonas intimas. Descubrió un reguero de su escénica y sangre. Un sentimiento de auto reproche le tentó el pecho, pero la mano de Naruto acariciando su rostro le tranquilizaron- Dame un segundo...- Pidió abandonando la cama para meterse en el baño apresuradamente; se escuchó el agua correr, algo romperse, una maldición y pasos apresurados. Un minuto después el moreno regresaba evidentemente enjuagado de ciertos fluidos y con una toalla empapada de agua tibia- Fui muy rugo contigo... Lo siento...- Se disculpaba mientas limpiaba el cuerpo de su joven doctor con la toalla, refrescándole un poco y aliviando la sensación pegajosa en su piel
-Estoy bien amor... No hiciste nada que yo no disfrutara...-Le restó importancia arrebatándole la toalla cuando le vio indeciso de si debía pasarla por sus zona baja o no- M-mira hacia otro lado...-Exigió avergonzado. Sasuke quiso recalcarle que ya no había lugar de su cuerpo que no hubiera visto y tocado ya, pero prefirió no molestarle y posar sus ojos en un punto muerto de la habitación, escuchando los ahogados quejidos del menor mientras limpiaba sus partes nobles y retaguardia.
Para el rubio, limpiarse fue una tarea muy engorrosa, notando como de sus adentros no paraba de escurrirse un poco de sangre y la simiente de su pareja, muy abundante, depositada muy profundo en su vientre. Algo que sonó como a un "¿Rayos, cuanto mas?" Finalizó con que el chico abandonara la toalla en la mesa auxiliar antes de gatear hasta su novio para abrazarle y dejarse envolver en sus brazos
-¿Realmente estas bien?-Sus ojos negros estudiaban detenidamente a su rubito, no queriendo ni pensar en lo que haría si el chico no le tenia la suficiente confianza como para decirle si verdaderamente no había de que preocuparse
-Estoy bien Sasuke, me duele un poco pero no es nada grave, mañana me colocare alguna pomada para las escoceduras y estaré como nuevo, ¿contento?- Sus ojitos cansados terminaron de convencer al mayor quien asintió y les recostó a ambos para luego cubrirles con las sabanas, acariciando el vientre y la espalda baja de su pareja como muda disculpa por su malestar- Te siento... -murmuró pasados unos minutos, adormilado con los mimos del mayor, ganándose su atención- Aun queda un poco dentro de mi... Tu esencia... -Decía sin reparo mas dormido que despierto; al día siguiente se querría morir de la vergüenza preguntándose que le había llevado a decir cosas tan bochornosas, pero en ese momento, con la simiente tibia llenándole por dentro y las caricias de su amado arrullándole no había nada que pudiera incomodarle- Te amo...
-También te amo mi pequeño doctor...- Le respondió el moreno satisfecho e inmensamente feliz por haber hecho el amor al fin con ese hermoso rubio del que no se iba a separar pasara lo que pasara, le había marcado y ahora era suyo y de nadie mas- Con todas mis fuerzas, alma y corazón...-Concluyó cerrando sus ojos para seguirle en sueños
.O.
Decir que a la mañana siguiente Gaara estaba de un humor de perros era decir poco, jamás había tenido tantas ganas de asesinar a alguien como en ese momento. Persiguió, cuchillo en mano, por toda la casa a cierto moreno casi desnudo; le haría pagar con sangre su ultraje. Itachi luchaba por decidir si reírse a pierna suelta o intentar salvarle el pellejo a su estupido hermano que parecía haber olvidado que la habitación de Naruto estaba junto a la de su celoso casi hermano pelirrojo, quien seguramente pudo escuchar, si bien no todo, al menos la mayoría de lo que hicieron la noche anterior. Enterado de la peor forma posible que ese bastardo Uchiha se había metido en la cama de su hermanito y le había asaltado a medianoche; o eso era lo que estaba seguro que había ocurrido. Lamentablemente el rubio no había podido abandonar su habitación para refutar lo contrario, presa de un fuerte dolor de cintura para abajo y de un poderoso ataque de vergüenza.
Tuvieron que pasar dos días, en los cuales Gaara durmió con su pequeño hermanito, vigilando que Sasuke no fuera a colarse en su cama de nuevo, varias dosis de calmantes para el dolor y un sobre abuso de paciencia, para que al fin Naruto riñera a su celoso amigo, dejándole muy claro que ya estaba mayor para encargarse de su vida intima y que tenia libertad para hacer lo que quisiera con su novio; remarcó el hecho de que no podía impedir que Sasuke y él durmieran juntos al ser pareja, como sabía bien, había estado haciendo hasta la fecha y finalmente si se atrevía a atentar contra la vida del moreno una vez mas se iba a enterar de lo que era un verdadero Uzumaki cabreado
La discusión ocurrió a media tarde dentro del cuarto del ojiazul, y como los otros ocupantes de la casa se habían percatado, las paredes de su hogar eran algo delgadas; pudiendo escuchar cada palabra desde la seguridad del estudio; ambos Uchiha se miraron con sorpresa, no creyéndose que el joven doctor pudiera gastarse semejante carácter. Itachi palmeó el hombro de su hermano con una expresión complacida, "No encontraras jamás a alguien como él Sasuke, no lo dejes ir" le aconsejó de corazón; notaron como el usualmente huraño pelirrojo salía casi con el rabo entre las piernas de la habitación del rubio antes de que un sonoro portazo estremeciera todo el piso superior. Los hermanos intercambiaron otra mirada y sonrieron, definitivamente en el fondo sabían que esos dos hacia mucho tiempo habían dejado de ser sus invitados para formar parte de su familia
Esa misma noche el teléfono de la casa sonó bajo una llamada realizada por Chris Redfiel quien pedía encarecidamente que le brindaran una respuesta definitiva a su petición de reclutamiento a su grupo de lucha contra el bioterrorismo, puesto que pronto abandonaría la ciudad e iría a reunir otros miembros en distintas partes del país y como el resto de los ocupantes de la casa temían, Naruto se mostró terriblemente taciturno y abstraído en si mismo; estudiando detenidamente su respuesta, ya que sabía que de ella dependían no solo su futuro sino también el de Sasuke y Gaara
-¿Ya tienen su respuesta?- Apuró el castaño del otro lado de la línea telefónica
Naruto apretó los labios sin responder, sujetando con tanta fuerza el auricular que sus nudillos se tornaron blancos, hasta que sintió unas palmadas en su espalda; al mirar por sobre su hombro descubrió caras llenas de confianza y apoyo. Itachi, sentado en el sofá, mantenía un cigarrillo en sus labios, de forma espontánea le guiñó un ojo antes de acomodarse mejor en su sitio. Un poco mas cerca Gaara se apoyaba en la pared, de brazos cruzados, sus ojos aguamarina taladraban el teléfono como si pudiera ver al mismísimo Redfiel pero luego recayeron sobre el rubio y una diminuta, casi imperceptible sonrisa apareció en su rostro antes de asentir. A su lado, Sasuke aguardaba en silencio, cuando sus miradas se cruzaron el mayor reposó la mano sobre su cabeza y le revolvió el cabello cariñosamente; luego, sacó algo de su bolsillo y se lo entregó, era la placa de S.T.A.R.S de Sai. Un estremecimiento inundó el cuerpo del menor, pero no sintió ninguna sensación negativa, por el contrario, una extraña calidez le embargó. Las cortinas del recibidor se movieron y la brisa penetró en el lugar ante la completa sorpresa del ojiazul quien pudo distinguir una silueta bajo la luz del sol; solo duró un segundo pero sabía que por un momento él había estado allí. No estaba solo
-¿Y bien?- insistió Chris después de unos segundos
-Yo…- "Que pase lo que tenga que pasar"- Acepto…
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-¿FIN?-
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Uff perdonen el retaso, en esta ocasión lo único que ocurrió fue que me deprimí un poco por la falta de sus comentarios del cap pasado… estoy haciendo entrega del ultimo chapter de este raro crossover, espero que les halla gustado…
Solo por decirlo, tengo una pequeña parte de la continuación de este fic pero no se si seguirla o no, díganme ustedes… no sería algo tan largo y tendría mas yaoi… admito que este crossover no permitió mucho romance pero weno, Sasuke y Naruto apenas se estaban conociendo…
Zanzamaru: gracias! Casi muero al no ver un solo comentario pero tu me salvaste… veo que tu eres de las que le gustaría una conti así sea corta… pero como dije no es algo seguro porque sentí que este fic mio no tuvo tanto apoyo de los lectores… que triste… será que apesto como escritora? Wuaaaaaah! Corre a lanzarse por un puente*….. cof cof* de todos modos muchas gracias por seguirme en mi historia, espero que te halla gustado mucho… me hiciste reír mucho con tus ocurrencias y comentarios de cuando jugaste Resident evil con tus primos… los apodos de los monstruos y eso… no recuerdo haber intercambiado tantas anécdotas de este juego con nadie mas jejeje…. Arigato n_n!... por cierto…. xD espero que el lemon este a la altura para haberlo tirado de ultimo jejeje… admito que en mis limites de pervertida creo que este a sido uno de los lemons mas largos que he escrito… ya me dirás que e pareció jeje
Bueno, sin mas me despido, quiero subir pronto otro proyecto al que le falta un tersio para terminarlo y empesarlo a publicar, besos!
A POR ESO REVIES! VAMOS!
