Alemania llega exactamente treinta minutos antes de que empiece la reunión a la sala de juntas, para garantizar que todo está perfectamente en orden y bien, como seguro lo está. Empieza a revisar cada uno de los puntos que tiene en su lista para cerciorarse de que todo esté bien... mientras, asumimos, van llegando los demás.
Italia se está preparando un café tal y como a él le gusta... lo que puede costarle perfectamente de 10 a 15 minutos.
Japón aparece por la puerta unos minutos antes, saludando a Alemania con una reverencia y... llamándole Doitsu-san.
Alemania le saluda de regreso, viéndolo sentarse en su lugar y sonriendo un poco ante esto, cayendo ambos en un silencio bastante cómodo. El siguiente en llegar es Rusia, porque esto está muy tranquilo.
El alemán carraspea, acercándose a Rusia con el ceño fruncido, extendiéndole la mano.
—Hallo Russland.
—Privet tovarishch — le sonríe Rusia.
—¿Cómo estás?
—Bastante emocionado —sonríe como un niño.
—¿Emocionado por qué? —pregunta relajándose un poquito, pensando que es por CUALQUIER otra cosa.
—Ayer hable con Frantsiya y con Angliya.
—Ja? — Se tensa de nuevo.
—Da —asiente.
—¿Y por eso estás emocionado? —levanta una ceja.
—Da —vuelve a asentir.
—¿Puedo pedirte un favor? —le mira con absoluta seriedad. Él le mira de regreso—. Agradecería que no hubiera guerra. Sé que eres capaz de hacer muchas cosas sin necesidad de tenerla. Ah... y no le mates, matar está MUY mal.
El ruso sonríe sin decir nada.
—Espero que lo pasen bien —agrega Alemania absolutamente incómodo, carraspea—. Siéntate por favor.
—Da —sonríe otra vez y toma la silla, momento en que entra Inglaterra con América, claro, que está absolutamente tenso y tratando de ocultarlo, entra a la habitación sonriendo de oreja a oreja, mirando a Alemania, a Japón y a Italia, ignorando por COMPLETO a Rusia.
Inglaterra se tensa también y saluda a Japón con una inclinación de cabeza y a los demás.
—Good morning
El americano le pasa una mano a Inglaterra por encima de los hombros y le sonríe.
—¿Quieres un té?
Rusia se queda de pie mirando a Estados Unidos sin desviar la mirada ni un momento de manera bastante inquietante.
—Y-Yes —vacila el inglés tratando de salirse del brazo.
—Awesome —responde sin ningún ápice de alegría, mirando a Rusia a través de un vidrio y frunciendo el ceño. Traga saliva, poniéndose más nervioso.
Alemania mira la escena y la hora. Faltan cinco minutos. Rusia sigue mirando a Estados Unidos sin desviar la vista e Inglaterra deja las cosas en su sitio.
—Mein gott in himmel —susurra el alemán inquieto con la mirada de Rusia.
América deja su portafolios, temblando un poquito pero haciendo un sobreesfuerzo por actuar normal. Pasan demasiadas cosas en esta junta...
—No ha llegado my brother? —pregunta América al aire.
Inglaterra mira a Rusia frunciendo el ceño y se vuelve hacia la mesa del café donde esta Italia, ya que el ruso no le hace ni caso. Después mira alrededor buscando a Canadá.
—Quizás esta en el baño— contesta.
—Nein, justo iba a preguntarles por él y por Frankreich —Alemania frunce el ceño mirando a Inglaterra. Éste se tensa más.
—Si se fueron con Spain y Prussia, quizás no aparezcan o quizás sí, quien sabe —responde mordiéndose el labio sin mirarle. Alemania niega con la cabeza.
—Preussen —gruñe sacando el teléfono y marcando por vez cuarenta el teléfono de Prusia, que debo decir, lo lanzaron desde la bola de la torre de telecomunicaciones de Berlín... Y luego se rieron como bobos.
Cuando Estados Unidos se da la vuelta a por el café o el té, Rusia aparta su silla y se sienta como si nada.
La puerta se abre cuando falta aproximadamente un minuto y entra Francia, sonriendo como siempre... o vamos a ponerlo así: sonriendo mecánicamente... es decir, la sonrisa de siempre está puesta en su cara, como siempre y se ve, supongo, tan bien, como siempre, con su traje nuevo y camisa y corbata, que él insiste que no combinan del todo, pero que se ven perfectas seguramente... pero el buen observador o alguien que lo conozca, podría decir que hay algo RARO en Francia.
—Bonjour! —se acerca a Rusia antes que a todos a saludarlo con sus besos.
Inglaterra se tensa en la mesa, de espalda, nada más oler el perfume de Francia, sin darse la vuelta. Rusia le devuelve el saludo a Francia sonriendo, éste le sonríe de regreso.
—Gusto en verte mon ami.
Acercándose después a Alemania con el mismo procedimiento, dándole dos golpecitos en la espalda a Estados Unidos como saludo y dos besos a Japón y aunque le cueste, saluda a Inglaterra con un escueto "horrible corbata, Rosbif", sonriendo sin mirarle a los ojos.
—También para mí —responde educadamente sin estar seguro de que significa.
Francia hace todo ese procedimiento en aproximadamente diez segundos, he de aclarar, así que Alemania parpadea dándose cuenta de que llegó a tiempo, cosa extraña, mirando el reloj.
—¿Dónde está Kanada?
—Es fea por... Es... Git —acaba por contestar Inglaterra pensando que es lo mejor, seguramente no bastante fuerte—. Evidentemente no aquí —replica refiriéndose a Canadá, sentándose en su sitio con su té. Alemania le FULMINA.
—Oui, evidentemente —mira a Alemania—. Es raro que esté tarde, creo que podemos darle permiso por una vez, non?
A Rusia y a Italia les da igual, a Japón también. América mira a Inglaterra y luego a Francia alternadamente.
—Ustedes lo vieron ayer, ¿no? Hace HORAS que yo lo estoy buscando... Iggy, ¿tú no lo viste? Quizás le pasó algo, ¡quizás algo serio!
—No, yo no —responde Inglaterra dejándolo claro, esforzándose quizás incluso demasiado en el singular.
—YO tampoco —responde Francia quizás un poco demasiado forzado—, pero Allemagne si lo ha visto y vio cómo se iba con Espagne y Prussia.
—A... Austria dijo que estaba con Spain y Prussia —corrobora Inglaterra.
—No contesta en el teléfono —indica Alemania.
—Quizás puedas empezar sin él, Allemagne, o posponer el inicio de la sesión —Francia se cruza de brazos.
—Ehh —mira su reloj—. Vamos a darle quince minutos más como tolerancia.
Rusia tamborilea los dedos en la mesa con su sonrisa inquietante. América toma su teléfono y le habla a Canadá. El teléfono suena en un armario, en la sala de juntas.
Francia abre su portafolios y saca unas hojas, buscando desesperadamente algo que hacer, sin girarse a mirar a Inglaterra una sola vez, haciendo un sobreesfuerzo por mantenerse lo mejor que puede.
Alemania levanta las cejas y América frunce el ceño. Francia está tan concentrado en hacer algo que ni se entera. Inglaterra juguetea con su té dándole atención como si estuviera construyendo un barco y levanta la cabeza al oír el teléfono.
—Ehh... eso... —el estadunidense cuelga y vuelve a llamar—. Eso suena aquí, ¿verdad? — se levanta, frunciendo el ceño y caminando hasta donde sale el sonido. Rusia e Italia miran la escena... Cuelga nuevamente cuando le contesta el servicio automático y vuelve a marcar. Frunce el ceño frente a la puerta del closet.
—¡Todos den un paso atraaas! —sentencia—. ¡Quizás sea una BOMBA! —abre los ojos como platos de manera dramática.
El ruso sonríe, Inglaterra pone los ojos en blanco e Italia se esconde un poco. Francia al fin levanta la cara y Japón mira toda la escena como si estuviera viendo las carreras de caballos, o una película de drama, o pornografía... Alemania hace también un poco los ojos en blanco.
Estados Unidos, con MUCHA pompa y MUCHOS movimientos sospechosos, termina por tomar la puerta y abrirla de golpe, pálido, he de aclararlo, y… Canadá cae dormido a sus pies al haberle quitado el respaldo y el americano brinca hacia atrás dando un gritito. Inglaterra levanta las cejas y se levanta de su sitio para ver mejor.
—Mon dieu... —susurra Francia en cuanto ve la escena, realmente sin NINGUNA gana de resolver esto.
Italia saca la cabeza cotilleando, Japón levanta las cejas e Inglaterra se levanta sin pensárselo, acercándose al canadiense y comprobando sus constantes vitales.
—Privet! —saluda Rusia por algún motivo. Alemania se acerca con el inglés.
—Está vivo, está dormido —le asegura éste al alemán.
Francia hace los ojos en blanco, sin moverse, estando seguro de que Canadá está vivo ya que España y Prusia serían incapaces de no haberlo cuidado lo suficiente.
—America, trae un poco de agua, please —pide Inglaterra empezando a sacudir un poco a Canadá para despertarle.
—Oh... yes... water... yes... —reacciona corriendo por el agua.
El britanico acaba de hacer reaccionar a Canadá y éste, súper mareado, empieza a paladear con la boca seca, apretando los ojos, tapándose de la luz.
Alemania mira a Canadá y luego a Francia, que está ahora mismo mirando el techo con bastante desgana, y luego a Inglaterra.
— Mein gott in himmel, voy a matar a PR...— se detiene mirando a Rusia de reojo recordando la última vez que dijo algo así—. Voy a... voy...— carraspea.
—Are you Ok? —pregunta Inglaterra al canadiense y este vuelve a apretar los ojos por las voces chillonas. América vuelve con el agua. El inglés toma el vaso y se lo tiende a Canadá.
— No, ya no quiero más, please —suplica. Francia sonríe un poquiiiiiiito ante eso, esta vez con cierta burla.
—Es agua, muchacho... —le explica Alemania.
—Canada, es agua, te sentirás mejor —insiste Inglaterra también, sujetándolo y tendiéndoselo en los labios... al final cede bebiéndoselo y se lo acaba en dos tragos.
— Oh... my... god... —suelta llevándose las manos a la boca y antes de poder hacer nada por evitarlo, vomita encima de Inglaterra completamente.
El británico se queda paralizado sujetando a Canadá aun con los ojos cerrados.
—Bloody hell... —protesta—. America, trae más agua, please —pide inmóvil en su postura.
—Ya... ya me siento... un poco... mejor —vacila el canadiense con las manos en los ojos.
Francia baja la vista del techo... y piensa que ya, claro, era obvio... América hace una cara de asco impresionante y el francés se levanta, suspirando, y se acerca a Canadá.
—Bueno, menos mal que alguien si lo siente —suelta Inglaterra tratando de tomarse esto con humor, empezando a sacarse la chaqueta y la corbata manchadas. Francia le extiende una mano para que se las de, pero no lo hace.
Canadá, sentado en el suelo con las manos en la cabeza, se sonroja y mira a Inglaterra de reojo.
— I'm sorry...— se disculpa realmente avergonzado de esto.
—No es nada que él no haya hecho en alguna ocasión —le responde Francia a Canadá. Éste le mira y se avergüenza aún más.
— I'm sorry, i'm sorry... yo no... No quería… yo les dije que Oh my god —se lleva las manos a la cabeza y aprieta los ojos—. Creo que me estoy muriendo.
—No te estás muriendo... necesitas una aspirina y... —suspira—. Venga, vamos al baño —se agacha a su lado, quitándole el pelo de la cara y pasándole uno de sus brazos por encima del hombro para ayudarle a levantarse.
Inglaterra sigue tratando de arreglar el desastre buscando a Estados Unidos con el agua, que ahí viene. El canadiense se deja levantar y trastabilla un poco, mareándose y sentándose en el suelo otra vez.
— Oh my god...
—Venga, garçon... arriba. Detente bien de mi —repite Francia perdiendo hoy la paciencia mucho más rápido de lo habitual—. Allemagne... si pudieras ayudarme, quizás empezaríamos la sesión más o menos pronto —le reclama.
El chico sigue en el suelo aguantándose la cabeza, tratando de agarrarse en Francia.
—Creo que yo también voy a ir un momento al baño, si me disculpáis... —pide Inglaterra.
Alemania toma a Canadá de abajo de los brazos y le levanta de un solo tirón, de manera un poco bestia, pero efectiva. El chico se agarra a lo que puede, sintiéndose mareado y con ganas de vomitar otra vez se lleva las manos a la boca.
Francia supone eso y corre a los escritorios por una papelera, regresa con ella tres segundos después poniéndosela a Canadá en las manos.
—Vomita —y no tiene que decírselo dos veces. Se gira con Alemania— Quizás debas dar un receso de media hora, cher. Esto no va a resolverse antes y los demás van a empezar a vomitar si no les dejas salir.
Alemania le mira y carraspea, frunciendo el ceño.
—No me jodas, Allemagne. ¿Vas a empezar así? —levanta las cejas. Sin querer, se gira con los demás.
— La sesión empieza en cuarenta y cinco minutos —sentencia negando con la cabeza.
Rusia sigue sonriente observándolo todo e Italia mira a Alemania... Inglaterra ha conseguido servilletas de papel y está tratando de limpiarse, aunque el olor a vomito es imposible y le dan arcadas.
América está haciendo cara de asco aún y mirando a su hermano como si tuviera no dos, seis cabezas, mirando igual a Inglaterra. Japón se levanta discretamente dirigiéndose a la salida.
—Vamos al baño —propone Francia a Canadá, abrazándole por la espalda y empezando a empujarle. Mira a Inglaterra de reojo.
Canadá sigue mareado sujetándose en el francés sin saber casi ni dónde está.
— I'm sorry... je suis desolé...
—Shh... Venga. Vamos al baño y ahora te sentirás mejor, tienes que vomitar más —le susurra—. Angleterre? —le llama girándose a él, este deja de tratar de limpiarse la pierna y le mira, sonrojándose un poco por algún motivo, seguramente relacionado con el ridículo.
—Vamos al baño, venga... ayúdame a llevar a Canada y ahora vemos cómo te limpiamos —le pide en tono plano, serio, sin mirarle a los ojos.
—Yo debería...— vacila... y se acerca a ellos, mientras Canadá sigue casi cayéndose sobre Francia—. Ehm... ahora... yo...— sigue vacilando Inglaterra una vez ha sujetado a Canadá encima suyo.
Francia aprieta los dientes sin querer averiguar qué coño debería o no debería hacer ahora mismo, mientras empieza a caminar al baño.
—America —le llama antes de salir de la sala—. ¿Crees que puedas conseguirme ropa limpia, please? —pide.
—Ropa... ¿limpia? —cara de asco aun—. ¿Dónde?
Francia aprieta los dientes más, porque al final Inglaterra traía SU ropa... y era SU regalo de disculpa y... hala, NADA le sale bien últimamente.
—I don't know —responde sinceramente, saliendo. América va a ir a conseguirle como unos pants o lo que sea que se encuentre primero... un Adidas o yo qué sé y cuando sale se encuentra a Japón, por cierto y le pide que le acompañe.
— ¿Estas bien? —pregunta Inglaterra al aire una vez ya están fuera de la sala.
— ¿Cómo va a estar bien? —responde Francia rápidamente en relación a Canadá, porque si le contesta algo a Inglaterra probablemente toda su compostura se fuera a la mierda, porque está como tres puntos abajo de fatal.
Canadá niega con la cabeza, apoyado en ambos, rezando algo con los ojos muy apretados.
—Bloody hell —protesta un poco por la agresividad—. ¿Dónde están tus gafas? ¿Lo recuerdas? —pregunta ahora sí al niño.
El galo frunce más el ceño, abriendo la puerta del baño, fastidiado ahora él por la real agresividad.
— Cómo va a recordar algo, con suerte sabrá quién es —replica en automático, agresivo de nuevo.
Inglaterra aprieta los dientes y le fulmina con ganas de arrancarle algo, sujetando a Canadá más fuerte.
— Porque no te vas a por la aspirina mientras yo le lavo un poco la cara —propone con MUCHA tensión.
— ¿Por qué no te vas tú a la mierda y me dejas de decir qué coño es lo que tengo que hacer?—responde perdiendo la compostura, con el corazón acelerado y un nudo en la garganta, mirando a Inglaterra un poquito desconsolado.
Él le sostiene la mirada con el ceño fruncido.
— ¿Sabes qué? Está bien —sostiene a Canadá apartándole de él y le da un empujón a Francia para que se separe.
El canadiense se lleva las manos a la boca otra vez por el movimiento brusco. Francia le mira unos instantes más... desolado. Parpadea, deteniéndole la papelera a Canadá cerca de la cara.
—No estoy bien —susurra desviando la mirada—, gracias por preguntar.
Canadá vuelve a vomitar en la papelera sujetándose en Inglaterra. Éste suspira cerrando los ojos con frustración.
— ¿Tú? —pregunta el galo, deteniéndole el pelo a Canadá para salvarlo del vómito.
Se lo piensa un momento y suspira.
— Yes —miente. El otro levanta una ceja mirándole y sonríe un poco sinceramente por primera vez en un rato.
—Mentira.
—Bien, de vomito hasta los calzoncillos sería más exacto —rectifica haciendo que Canadá meta la cabeza bajo el grifo.
Francia se ríe un poquitín y piensa en SUS calzoncillos, haciendo cara de asco.
— Yo lo intenté...— peina un poco al chico bajo el agua y regula la llave para que salga calientita.
Canadá se siente un poco mejor con el agua, pasándosele un poco el mareo.
—Thank you —agradece Inglaterra mirándole sin casi prestar atención a Canadá.
—Necesitarías vomitar más... todo lo vomitable —recomienda Francia—. Yo sugeriría el WC, si no es indiscreción —le sonríe a Inglaterra a través del espejo—. I'm sorry yo...— empieza en inglés.
— Yo creo que me va a estallar la cabeza —confiesa Canadá en un susurro.
—No creo que te estalle nada, mon ami... ahora te consigo unas aspirinas —le acaricia la cabeza sin dejar de mirar a Inglaterra.
El inglés suelta a Canadá dejando que Francia le sostenga.
— Dejad que me quite esto, me está dando arcadas a mí también —empieza a desabotonarse la camisa.
Francia se voltea respetuosamente por una vez, quitándose el saco que trae puesto y extendiéndoselo a Inglaterra para que se lo ponga. Él le mira un poco sorprendido y se sonroja un poco.
— Thank you...— agradece poniéndoselo y volviendo a sujetar a Canadá, apagando el grifo.
—Siento lo de ayer, Angleterre —dice completamente en serio, tomando unas toallitas de manos y secándole la cara al niño.
— ¿El qué? —nervioso pensando que pueda haberse arrepentido de... Todo.
Francia cambia su centro de gravedad, visiblemente incómodo.
— Como acabó todo fue... bueno...— susurra cerrando los ojos—. Tengo toda una larga y patética explicación que darte al respecto, que estoy seguro te fascinaría escuchar para humillarme —sonríe un poquitín por haber caído de nuevo en el modo de juego, casi sin darse cuenta. Canadá gime dándose la vuelta.
—Yo... —vacila Inglaterra sonrojándose y sonriendo un poquito y salta asustado al oír a Canadá, volviéndose a él—. ¿Estás bien?
—En el pecado estuvo la penitencia —suelta críptica mirando al canadiense. Inglaterra le levanta.
— Venga, chico... Vamos allí a ver si vomitas un poco más, no te creas que te vas a escapar de la bronca solo porque te sientas mal.
América entra silbando al baño y el inglés se queda paralizado un momento sujetando a Canadá que sigue gimiendo.
—Hello... traje ropa para ti —sonríe y luego mira a Francia—. Oh... hey France.
—Thank... Thank you —agradece sin mirarle, dirigiendo a Canadá al urinario. Francia sonríe un poco mirando la bolsa de Nike que trae en la mano.
— Que suerte que encontraste algo pronto, pensé que tardarías más.
—Oh... yeah... aquí a la vuelta había una abierta —le sonríe dirigiéndose al baño—. Hey bro... how the fuck did you do that?
Inglaterra deja a Canadá arrodillado en el suelo, sujetándole la cabeza... él gime un poco como respuesta a Estados Unidos.
El americano le extiende la bolsa, que incluye unos pantalones de ejercicio azul eléctrico, una playera que dice "There is no finish line", una chamarrilla verde lima y unos tenis, que mono.
—Ehm...— vacila pensando en que va a estar increíblemente incomodo presentando con esa ropa y que pedirá que le dejen presentar mañana, bastante mal va a estar solo sentado—. thankyou... Podéis alguno...— pide señalando a Canadá para que le sujeten.
Francia para entonces ha salido del baño sigilosamente... mientras Inglaterra revisaba la ropa.
—Eh... mmm... pero... no vayas a vomitarme encima, brother —se queja América sujetándole con asquito.
Canadá sigue vomitando e Inglaterra se mete al baño de al lado, cambiándose de ropa, pensando que esto le pasa por mandar a Estados Unidos, pero que no esperaba que no le trajera al menos una camisa y unos jeans. (Lo siento, Inglaterra... América... bueno, era como una urgencia y literalmente fue lo primero que encontró en plan... bueh, es ropa). Se cambia de ropa, incómodo y se vuelve al baño de al lado.
— ¿Cómo va eso?
—Aaaaaaaagh... nooooo! Brother... ¡ascoascoascoasco! Iugh... What the fuck te bebiste? — protesta América
—I'm sorry —se lamenta llorando un poco, muy avergonzado antes de volver a vomitar.
—Oh, come ON! —le golpea un poco la espalda—. Es gracioso. Asqueroso pero gracioso... Le vomitaste a Iggy encima —se ríe.
—Aaah! —protesta apretando los ojos.
—What? —ojos en blanco, riéndose fuertemente de nuevo.
Francia vuelve al baño. Inglaterra está junto a América, de pie y se vuelve a la puerta al oírle. El francés le mira con burla, sintiéndose mejor de repente e Inglaterra se sonroja y suspira derrotado en plan "ya lo sé, cállate".
— ¿Sigue vomitando? —le pregunta al inglés sonriendo de lado.
—Creo que ahora está ya más bien escupiendo y queriéndose morir —resume.
Se ríe un poco.
— Le he traído una Coca-Cola y aspirinas.
—Bien —asegura sonriendo un poco al verle reír y se vuelve a Estados Unidos—. Come on, levántale, please.
Éste se agacha poniendo un brazo de Canadá tras sus hombros.
—Me vomitas, and I'll kill you!
El canadiense sigue gimiendo con la mano presionándose el cerebro.
—No voy a volver a probar el alcohol nunca más... ellos no me dijeron que... todo tenía alcohol... I'm so sorry...— sigue disculpándose MUY hecho polvo.
—Mon petit... —Francia sonríe—. Calma, no pasa nada... Ya era hora de que hicieras algo terriblemente llamativo. Abre la boca.
—Yo... Allemagne va a odiarme... el G8... ha sido una irresponsabilidad... y —sigue agobiado porque ya se encuentra un poco mejor.
—No te preocupes, cher... Créeme, en este G8 esta es la menor de las preocupaciones —indica sinceramente, metiéndole la pastilla a la boca. El chico se atraganta un poco tragándola, así que abre la Coca-Cola y se la pone en la mano—. Venga, vas a estar mejor pronto.
Él la toma y empieza a bebérsela.
—Y si no lo estas es lo que te mereces, jovencito, se supone que tú eres el responsable y confiable —le riñe Inglaterra.
—No lo molestes, Angleterre —le peina.
—Tiene que saber que este comportamiento no es el adecuado, es por su bien —replica.
—I'm sorrry —susurra aún más avergonzado.
—Angleterre... No me jodas. ¡Ríñelo mañana! No ahora que con trabajos no vomita.
—Jump! —protesta cruzándose de brazos—. America, tienes unas gafas de sol para tu brother?
—Unas... Oh! Yep... Tengo otras en mi portafolios.
El británico se pasa la mano por el pelo.
— Volvamos entonces, antes de que Germany nos riña otra vez...
—Ok. ¿Puedes caminar? —pregunta a América a su hermano, que sigue sujetándose la cabeza y asiente un poco, aunque seguramente es mentira. El americano le suelta un poco mirando a ver si no se cae y éste trastabilla, así que le vuelve a agarrar, riendo—. Vamos así mejor.
—I'm sorry, I'm sorry —agobiado.
—Jaja!
Inglaterra se dirige a la puerta del baño sujetándola para dejarles salir. Francia le mira.
— No entiendo como nunca había bebido tanto en su vida.
—Pues porque era responsable y centrado... hasta que se juntó con ese par de malas influencias —le acusa, pero medio sonríe—. Ah, wait!
El galo le empuja un poco del hombro.
—Quoi? —le mira de reojo.
Vuelve entra al baño recuperando su bolsa con la ropa sucia y la chaqueta que Francia le ha prestado, tendiéndosela.
— Thank you
América y Canadá salen mientras al pasillo. Francia le sonríe, acariciándole la mejilla en un suave movimiento.
— De rien, mon ami.
Él se aparta, tenso y el francés le mira desconsolado porque no esperaba esa reacción. Mira a la puerta, nervioso, y le mira tristemente.
— I'm sorry...— se dirige ahí.
El galo se muerde el labio, poniéndose la chaqueta y saliendo tras él. Canadá y Estados Unidos ya ni están en el pasillo.
Inglaterra aprieta los ojos y anda a la sala de juntas sin volverse a mirar. Francia camina más lento para no al alcanzarle. Nota que no está andando a su lado y parpadea confundido... niega con la cabeza y acelera el paso.
El francés se detiene antes de entrar, respirando un poco, con los ojos apretados, tratando de volverse a controlar para estar bien otra vez. Inglaterra entra a la sala y se sienta a su lugar con el ceño fruncido, Canadá está sujetándose la cabeza con las gafas de sol puestas, Rusia está tratando de... no tengo ni idea, creo que releyendo su presentación e Italia se acerca a Alemania.
— Ves la cara de Inghilterra? Se ha quedado un poco atrás para hablar con Francia... pero seguro luego se ha arrepentido, se ha puesto esa ropa horrible que le ha traído America y le sonríe sin protestar porque se siente culpable —le susurra al oído.
— ¿Por qué crees que se ha arrepentido? —pregunta Alemania interesado y sorprendido de que note todo eso, mientras les mira—. ¿Crees que supone que lo sabemos?
Italia mira a Inglaterra.
— Se ha arrepentido porque se siente culpable seguramente, o quizás tenía miedo de que les vieran... No, no supone que lo sabemos.
—Bien. Eso es importante —asiente.
Francia entra más tranquilo.
—Y Frankreich? —le pregunta.
Camina hasta sentarse junto a Inglaterra con las manos en los bolsillos, de nuevo evitando mirarlo, sentándose tenso y de mala gana. Italia le mira.
— Francia está triste... siente... parece que siente celos y también culpa, está enojado consigo mismo, fíjate como aprieta los dientes y tiene los hombros rectos, está tenso... y también está enojado con Inghilterra y con Stati Uniti, mira como los mira... pero sobretodo consigo mismo, fíjate en su ropa, esa camisa es demasiado oscura y esa corbata... parece que se esté castigando a sí mismo —explica.
— ¿Por qué va a estar enojado? —Alemania le mira.
—Veee? —le mira.
—Ja, consigo mismo —explica.
Italia vuelve a mirar a Francia y luego a Alemania.
— ¿Cómo podría saberlo? —se encoge de hombros—. Habrá hecho algo mal.
—Oh... Es que parecías saberlo todo —Alemania confundido porque no entiende cómo es que sabe todo lo demás y no esto. Pues querido mío, Italia VE no se IMAGINA, sabe el qué pero no el cómo ni el por qué. Aunque claro... venga, yo lo entiendo pero él no. Mira el reloj.
Inglaterra se levanta de su sitio y se le acerca.
—Germany.
—Y Amerika? ¿Sabe algo? — nota algo extraño de Italia y... se calla, dando un salto— Was?!
—Germany... quisiera... —vacila nervioso apartando la vista—. Si no es demasiado pedir, quisiera tener la oportunidad de presentar mañana, como entenderás, no me siento muy cómodo y...— se señala a sí mismo y a su ropa. Alemania le mira y suspira.
— Ya he cambiado a Canada para mañana, por razones evidentes. Tengo a Frankreich, a Kanada y a Russland mañana.
—Well... ¿que tal después del descanso para comer? me acercaré al hotel y me pondré… —mi estúpida y ridícula falda que hará que la mitad de la junta no me escuche, piensa para sí mismo—. Algo un poco más serio —sonríe forzado.
—¿Por qué no le pides a Frankreich que exponga el hoy? —pregunta con plena intención. Inglaterra vacila y mira a Francia.
—Yo no... yo... No soy el moderador, Germany —responde volviéndose a él.
—Yo no tengo inconveniente, siempre y cuando se lo pidas —responde con perfecta seriedad.
Inglaterra sostiene el aire y luego lo suelta de golpe.
— Preferiría no tener que deberle favores. Thank You igualmente.
Alemania asiente con la cabeza.
— Después de comer entonces, no hay problema —sigue mirándole en espera de que se vaya.
El inglés asiente con la cabeza y se vuelve a su sitio. Alemania se gira con Italia.
— ¿Por qué no ha querido pedírselo? Alemania no entiende muy bien... Italia le mira.
— Inghilterra se siente incómodo con sus sentimientos, siempre trata mal a Francia para llamar su atención y siempre intenta que los demás creamos que le odia para sentirse más seguro, tiene un miedo terrible a que todos lo sepamos, él se avergüenza y se siente muy inseguro con ese asunto.
—Pero pedirle que cambie la exposición es... un tema puramente administrativo —frunce el ceño.
—Sí, pero además ahora se siente mucho más culpable, seguramente porque ayer sucedió algo, ya te dije de la falda... no creo que quiera acercársele bajo ningún concepto... seguramente tuvieron sexo, no hay tensión sexual no resuelta entre ellos —sonríe.
—Oh mein gott in himmel! —aprieta los ojos sonrojándose y poniéndose de pie... carraspea. Italia se asusta un poco por un momento—. ¿Ya están todos? —pregunta mirando a cada uno, incómodo por el asunto del sexo.
Rusia levanta la cara para mirarle, Inglaterra deja sus papeles en paz y Canadá sigue sosteniéndose la cabeza, preguntándose como demonios va a seguir la junta. América está dibujando algo en su cuaderno, habiendo olvidado con el asunto de Canadá y el asunto de Rusia. Francia sube una pierna a su asiento, haciéndose bolita. Japón asiente.
—Bien. Voy a leer el acta entonces y luego escucharemos la primera exposición, que será la de Japan —le saluda con la cabeza.
Inglaterra se acerca a Estados Unidos.
—Iré al hotel a cambiarme a la hora de la comida, quizás puedas llevarte a tu hermano a comer algo saludable.
—Ohh...— mira a Canadá—. Ok, no problem.
El inglés asiente y se vuelve a Alemania, a escuchar lo que lee. Francia suspira, pensando en llevarse a Canadá a comer un caldo caliente o algo así. Alemania termina de leer y pasa el acta para que la firmen. El baile de la firma del acta.
Japón termina por levantarse y empezar a exponer. Francia bosteza. Inglaterra toma un papel y... chan, chan, chan, chan!
"Expones mañana", se lo pasa a Francia. Él levanta las cejas y lo lee.
"Oui, quería que Canada revisara mi exposición, así que se lo pedí desde el sábado. No contaba con esto", responde con su letra enchinada.
"Le dije que quería hacerlo yo también para no tener que exponer en ropa de deporte... me dijo que te lo pidiera".
"¿Quieres?"
"No, conseguiré ropa a la hora de comer y presentaré luego".
"Kilt?"
Se sonroja un poco, apartando la vista.
"En realidad planeaba buscar alguna tienda..."
El galo sonríe.
"No creo que vendan chalecos de rombos por aquí, pero puedes conseguir algo..."
"Solo necesito unos pantalones".
"Yo... tengo otros dos :D"
"Felicidades al muchacho afortunado :p"
"Puedo prestarte uno, imbecile".
"Ya llevo tu bloody underwear... empiezo a pensar que ALGO pasa con mi ropa".
"Créeme que casi me da un infarto a mí, ¿sabes lo que costó ese estúpido traje?"
"No es como que haya sido agradable para mí".
"No, no, eso me queda claro, ¿Japon siempre ha hablado así de lento?"
"Ever, si cierras los ojos y sigues su ritmo una hora, puede llegar a parecerte cinco"
Se ríe un poquito. Inglaterra sonríe.
"Me parece que el infierno debe ser más o menos como este G8... "
"Seguramente, solo que en el infierno, tú eres quien va vestido con ropa de deporte".
Se ríe un poco más.
"SÓLO eso me falta, y con esa ropa tan fea, tú perdonarás. Debe incluir a Canada susurrando todo el tiempo también"
El británico se ríe un poquito cubriéndose la boca.
"Ah. Sí... porque Russia mirando fijamente a America y Germany sin quitarnos los ojos de encima ya está hecho... puede que Italy estuviera tratando de interrumpir a Japan para preguntarle cosas"
Se ríe el otro también.
"Ja, bueno... hemos de admitir que el infierno de Canada es más o menos peor, ve su cara".
Inglaterra mira a Canadá que está completamente mareado tratando de no quedarse dormido con un dolor de cabeza impresionante mientras intenta tomar notas y se le va cayendo la cabeza de tanto en tanto.
"Pobre niño mío... tus amigos son unos salvajes".
Francia se ríe.
"Canadá es un inocente".
"Absolutamente... no quiero ni saber cómo debe haber llegado al armario de la sala de juntas".
"Ya te contaré cuando vea a los otros dos... temo por lo que Allemagne le cuente a Autriche".
"Oh, yo creo que Switzerland sabe perfectamente que toda la culpa es de los otros dos".
"No es TOOOOOODA la culpa".
"Switzerland sabe de lo pendencieros y liantes, y quedó perfectamente satisfecho de Canada"
Francia se ríe.
"Crees que Canada vuelva a beber? ¿Una apuesta de cuando le hacemos volver a beber?"
"En realidad no creo que haya sido tan terrible, pero ya sabes, alguien tiene que tomar el rol de figura paterna antes de que se rebele como los otros... ¿Qué quieres apostar?"
"¿Insinúas que yo no soy buena figura paterna? Mmm... ¿Un café/té la próxima semana?"
Inglaterra suelta un JA burlón demasiado fuerte... Se tapa la boca y mira alrededor pidiendo disculpas, toma la hoja, hace un dibujito de sí mismo haciendo como que toma nota de lo que dice Japón y luego de un rato hace un círculo alrededor de "té" y escribe.
"En serio Germany me pone de los nervios"
Francia lleva riéndose desde que dijo el "JA!".
"¿Qué coño crees que haga? Desde ayer nos está espiando misteriosamente e Italia se está secreteando con él respecto a nosotros"
"Italy se está secreteando de nosotros?", mira de reojo al francés. Éste asiente con la cabeza. Inglaterra mira a Italia y cuando este nota su mirada, se asusta un poco.
"Creo que tenderíamos que darles esquinazo. Un motivo para estar haciendo cosas juntos... quizás... un motivo político/económico"
"What?", tensión.
"Es que no sé por qué nos está observando, sólo como una precaución"
Perdona, es que me imagino a Alemania en plan "tengo que verlo, tengo que verlo" mirándoles fijamente e incluso quizás haciendo caras raras... Y los otros dos en plan "¿qué hay con esa mirada penetrante?" Alemania debe estar, por una vez, no haciendo caso en la junta, al menos en las pausas de reflexión de Japon.
"No puede pensar que estamos haciendo cosas juntos, no estamos haciendo cosas juntos, yo no hago cosas contigo", muy tenso.
Por cierto, Rusia está escuchando a Japón y tomando apuntes... mientras mira fijamente a Estados Unidos sin apartar la vista, prácticamente sin parpadear. América está haciendo dibujos y muy nervioso mirando a Rusia a través de la cámara de su BB, empezando a tener ideas de cómo matarle... en una de esas, levanta la vista y le mira a los ojos.
En cuanto le mira, Rusia no aparta la mirada sino que sonríe de forma espeluznante, enseñando los dientes en una sonrisa de tiburón. América frunce el ceño sin dejar de mirarle. Al cabo de unos segundos el ruso deja de sonreír tanto pero no aparta la vista. El americano se humedece los labios, sin enterarse siquiera.
Rusia relaja imperceptiblemente las facciones abriendo un poco más los ojos. América parpadea, inclinando un poco la cabeza al notar el cambio ligero en las facciones, pero de manera inconsciente. El ruso también parpadea frunciendo un poco el ceño de una manera no tan agresiva como extrañada.
El americano se lleva el dedo gordo a los labios, sin notarlo. Rusia se relame acordándose del..."beso" y del sabor de la sangre y lo que consiguió. Italia les mira a ambos y va a tener PESADILLAS.
Estados Unidos, desde luego, está acordándose de lo mismo y, desgraciadamente, está reaccionando levemente igual que la vez pasada, teniendo un escalofrío no necesariamente con desagrado.
Rusia respira profundamente por la nariz sin apartar la vista de él, con una de esas caras de las que todos deberían temer que indican que está pensando en ponerse de pie y hacer algo bizarro atentando contra todo, incluida la trama.
América nota la ruptura en la línea del universo y parpadea, desviando la mirada. El ruso vuelve a respirar al ritmo normal mirando a Alemania un segundo y luego a Japón.
El americano abre los ojos como platos, respirando rápidamente, sin tener IDEA de lo que ha pasado, esta vez más... picado e interesado que asustado como la vez pasada.
"Bien, negarlo todo siempre te ha funcionado, así que debe seguir funcionando", responde Francia después de un ratito.
Rusia si sabe lo que ha pasado... O no lo sabe... Yo creo que no lo sabe pero está perfectamente cómodo con ello porque es lo que quería desde el principio. En cualquier caso no sería capaz de explicarlo.
"¿Por qué este interés repentino? No ha... Hecho esto nunca antes", responde Inglaterra.
América sabría, pero no sería capaz de hacerlo, está flipando un poco... y disfrutando un poco más, mientras cierra los ojos y le viene a la mente el beso, relamiéndose secretamente un poco.
"Sí que lo ha hecho... relájate", Intenta tranquilizarle Francia notando que el tema tensa demasiado. De pronto Inglaterra cae en la cuenta.
"Crees que sea por America y Russia? Ya que hablamos ayer con él de la guerra y tus tratos..."
"El que Allemagne nos vea, me da a pensar que... oui"
Más calmado…
"Hablé con él ayer, no va a tomar más medidas preventivas que llevar el arma... Me relaja y alivia"
Francia realmente se sorprende.
"¿Ninguna medida preventiva? ¿En... en serio?", luego deja de sorprenderse, pensando que es obvio... OBVIO con esa tensión sexual y que a América le gusta, CLARO que le gusta. Mira a Inglaterra de reojo, un poco tristemente... pensando en lo que ha dicho que él no es suficiente.
"A mí también me sorprendió, pero no quise insistir para no darle ideas"
"¿Por qué crees que sea?"
"Quisiera apelar a su sensatez pero... ¿Alguna idea que no implique sci-fi?"
Francia sonríe mordiéndose el labio.
"¿No le recortaron el presupuesto de defensa recientemente?"
Después de la exposición de Japón, ha expuesto Italia, ¿por qué? Porque yo lo digo. Y después presento América, también porque yo lo digo, cosa que Rusia ha aprovechado para observarle sin parpadear... cuando acaba, Canadá, que ya se siente un poquito mejor, se acerca a Alemania. Éste le mira con el ceño fruncido.
—Germany... Quisiera mostrarte una disculpa formal —pide en casi un susurro con la cabeza baja. El alemán niega con la cabeza.
—Yo sé cómo pueden ser ellos dos. ¿Ya hablaste a tu casa?
—Ha... Sido un comportamiento bochornoso y absolutamente impropio de mi —sigue.
—Totalmente impropio de ti y agradecería que no se volviera a repetir —responde con cierta severidad.
—Estoy muy arrepentido y te aseguro que no se repetirá —asiente.
—Danke —asiente él también—. Te he puesto mañana, detrás de Frankreich, segundo turno, antes de Russland.
—Thank you —agradece sinceramente. Alemania le sonríe imperceptiblemente.
— Fuiste el único que envió su presentación a tiempo, el único que envió comentarios a la mía. Era lo mínimo que podía hacer, pese al incidente.
Asiente con la cabeza.
— Please, no riñas mucho a tu brother, yo soy responsable de mí mismo, no quisiera que...— habla en un susurro inaudible.
Alemania frunce el ceño nuevamente y carraspea cuando deja de oírle. El canadiense se sonroja por el atrevimiento y baja la cabeza incomodo.
—Preussen estará contento al saber que has intentado evitar que le castigue —responde Alemania sin dejar de mirarle inexpresivamente.
Él le mira un poco preocupado.
—Mein Gott, mira que descarriarte a ti —suspira—. Solo lavara los platos y lo que se le ocurra a Österreich —se encoge de hombros—. Nada que no haya hecho antes — se levanta y camina al estrado.
Canadá vuelve a su sitio para recoger porque ya es hora de comer.
—Danke Amerika. Tienen —mira el reloj—. Una hora con cincuenta y tres minutos para comer, nos vemos aquí a las cuatro.
Inglaterra asiente con la cabeza mirando su reloj. Francia pone la llave de su habitación sobre la mesa y se levanta. El inglés mira la llave de reojo.
América empieza a guardar sus banderitas y las diversas cosas que ha sacado para su presentación. Rusia sigue observándole.
El francés le sonríe a Inglaterra.
— Al menos así podrás comer y no tendrás que además buscar ropa.
Él le mira de reojo y suspira tomándola como si nada.
—El negro es mío —sentencia el galo antes de irse caminando hasta donde está Rusia. El británico sonríe un poquito.
— Habrá que hacer el sacrificio.
Se gira un poco, sonriéndole imperceptiblemente y luego se planta frente a Rusia.
— Allò, cher.
El ruso desvía la mirada de Estados Unidos volviéndose a Francia, sonriendo.
— Privet.
Francia traga salva.
— ¿Vas a comer?
—Da —asiente.
— ¿Quieres comer conmigo? —le sonríe.
—Da —sonríe también.
— ¡Bien! —asiente con la cabeza—. Invitamos a Japon? —le mira de reojo. Rusia mira a Japón.
— Da
— ¡Bien! Puedes decirle en lo que voy a hablar un poco con Italie? No me tardo ni diez minutos— le sonríe.
— Da — sonríe y se vuelve a Japón.
Francia se da la vuelta y camina hasta Italia, que esta con Alemania.
— ¿Vamos a comer a casa? Mi fratello ha hecho pasta per tutti!
—Ja, tengo que ir a ver cómo va Östereich —asiente guardando sus cosas y yendo a apagar el proyector.
—Allò Italie.
Italia sonríe a Alemania y se vuelve a Francia.
—Ciao.
— ¿Van a ir a comer a casa?
— ¡Si! Mi fratello ha hecho pastaaaaaa~ —emocionado.
—Oh, qué envidia —sonríe—. Me gusta mucho la pasta que preparan —se pasa una mano por el pelo—. ¿Te puedo pedir un favor?
—Veee?
—Si ves a Espagne… ¿Le dices que me llame?
—Claro —sonríe—. ¿Quieres venir a comer pasta también? —le invita. Él niega con la cabeza.
— Voy a ir con Japon y Russie. Merci. Cher, ¿puedo preguntarte algo? —le pasa de nuevo una mano por el pelo y sonríe—. ¿Qué opinas de Angleterre et moi?
—Inghilterra me da miedo, pero tú me agradas —resume contento.
— ¿Y los dos juntos? — sonríe.
—Es bonito —asegura—. Parecéis felices a pesar de todo.
Suspira y sigue sonriendo.
—¿Crees que hay más gente que se pregunta lo mismo que yo? ¿Que qué hacemos juntos?
—¿Por qué te preguntas eso? —pregunta inclinando la cabeza.
—Porque tengo miedo y porque si él lo sabe va a lastimarme —responde con sinceridad—. Y dejaremos de estar felices.
—Tal como yo lo pienso, es todo demasiado efímero para preocuparse por cosas que podrían ser cuando apenas se puede controlar las que son —sonríe—. Carpe diem!
El francés le mira.
—Lo saben, ¿verdad?
—¿Lo has escondido? —pregunta Italia como respuesta. Él sonríe tristemente.
—Lo he intentado—. traga saliva—. Dile a Espagne que me llame, mon amour.
—No están seguros del todo, no se fían de mí y mi fratello —responde. Francia se ríe genuinamente.
—Si serán imbéciles
—Veee —suelta sonriendo y se va con Alemania. El galo suspira y se va con Rusia.
Un pocode protagonismo canadiense de tanto en tan to no va mal... ¡No olvides agradecer a Holly su beteo y edición! (Ah! y un saludito para nuestra alma gemela shipeadora I'veCreatedAMonster que se siente un poco ignorada como Canadá. Siempre leemos tus reviews, De verdad. Gracias por dejarlos... Bueno, a ella y a todos los que lo hacéis)
