Diente de leche
-Mira papi, tengo un diente suelto -despertó Damon a Soul un jueves por la mañana- ¡Despierta! Tengo un diente suelto.
- ¡Ya te oí, hijo! -gruño el peliblanco incorporándose en la cama- tienes un diente suelto.
- ¡Vendrá el hada de los dientes y me dará un dolar como a mis amigos! -el menor dio un salto de alegría y salió corriendo por toda la casa, emocionado.
Soul volvió a acurrucarse junto a Maka. Ni Siquiera sonaba el despertador todavía.
-Ya era hora ¿No? -murmuro la rubia, divertida.
- Ser -contestó el otro, aun medio dormido.
- ¿Recuerdas cuando perdiste tu último diente de leche? -Soul enrojeció y se enfurruño avergonzado.
Porque Soul perdió su último colmillo de leche a los 14 años, cuando ya vivía con Maka, y no había logrado reunir el valor suficiente para quitárselo él, por lo que la rubia lo acosó durante tres días para finalmente noquearlo con un Maka-Chop y al fin quitarle la pieza dental.
-Nadie me dio un dolar -bromeo.
- Te prepare pasta -Maka le dio un codazo y luego un profundo beso.
De pronto, se escuchó un estruendo.
-¡Ya se me callo el diente!
Tara! Tengo por lo menos 25 capítulos de este fic y siguen contando, así que creo que tiene para largo. Sus ideas son bienvenidas!
Saludos.
Onny!
