mujajaja, wualas, que tal? pues aqui les presento el esperado y ansiado capitulo 11, si lo se me tarde mucho pero espero que me perdonen, no se preocupen el capitulo 12 no tardara mas de seis meses jajaja no es broma no me tradare tanto jaja, a no se aceptan quejas jaja bueno quizas solo una. wualas pues, no vemos disfrutenlo y no me maten.

"DESTINO CAMBIADO"

CAPITULO 11.- CAMBIO DRÁSTICO

Ambos se miraron, parecía como si se hubiera detenido el tiempo en aquel momento solo para ellos, para contemplarse uno al otro. Kurama sonrío, una mueca muy particular que Hiei no pudo descifrar, sin embargo no hizo gesto alguno de duda o confusión, siguió contemplándolo aparentando no haber visto nada.

-Sabes... - hablo por fin Kurama, rompiendo aquel silencio-... me encantaría hacer mil cosas en este momento pero tengo que prepararme, ya casi es la hora.

-Hm

Kurama se levanto dándole espacio a Hiei de que pudiera levantarse también, mas sin embargo no se movió, permaneció yacido en el suelo mirando como aquel pelirrojo desaparecía de su vista.

Algo en aquel momento avía pasado, un pensamiento extraño paso por la mente de Hiei, lo avía tomado como un rechazo un rechazo que el no estaba dispuesto a tolerar, el tiempo no avía sido excusa, aun faltaba mucho para aquella fiesta tonta.

-¿Me estas rechazando?- la pregunta avía sido directa, algo inesperado para Kurama.

Este ultimo detuvo sus pasos para mirarlo, su mirada expresaba algo que no lograba entender.

-¿Rechazarte?- arqueo una ceja, interesado en la pregunta- no creo que sea una buena definición.

-Bueno, entonces como le llamas a esto.- Kurama sonrió provocando sin querer un ligero gesto de molestia en el.

-No digas ridiculeces y no me hagas perder mi tiempo discutiendo algo como eso.

Que avía pasado?, definitivamente el no era Kurama, o quizás si, quizá esa era la verdadera persona con la que avía convivido todo este tiempo. Pero eso ya no debería importarle, ya que era el último día en el que ambos convivían y una vez afuera no pensaba volver.

Kurama continuo con su caminar al no escuchar hablar a Hiei.

-no oí una respuesta...-

Aquello solo pudo escucharlo el y nadie mas, dejando que solas las palabras volaran en el aire y se fueran donde nadie mas pudiera escucharlo.

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Yusuke suspiro ligeramente mientras caminaba al lado de aquella chica que tanto amaba, era extraño, pocas veces se daba el lujo de caminar junto a ella solos. Muchas veces iban acompañados de Kurama o Kuwuabara, pero esta vez, iban los dos platicando de cualquier cosa que quisieran comentar.

-oye Yusuke- algo en aquella voz sonó extraño- quiero que me contestes algo con sinceridad.- Yusuke asintió – Kurama te ha comentado algo acerca de el vagabundo?

-¿algo como que?

-No se cualquier cosa...- su voz resonaba insistencia.

-¿pasa algo con ese tipo?, no me digas que tu también dudas de el, si es eso no tienes nada de que preocuparte el a pesar de...

-solo que vi...- se detuvo como no queriendo decir una palabra mas.

-¿qué viste?

-Bueno vi como el robaba algo, no se bien lo que era pero...- Yusuke frunció el seño, no creyendo o no queriendo creer lo que escuchaba.

-Botan!- Keiko que se encontraba cercas de ahí se acerco a ellos.- que bueno que te encuentro, no sabes lo que a ocurrido!- su tono era alarmante, pero a pesar de ello no pareció haber una reacción en la chica.

-¿qué sucede?

-El señor Koenma , fue atacado ayer por la noche,- lagrimas comenzaron a salir de los ojos de Keiko sin control- en estos momentos esta en el hospital su situación es muy grave...

-Cálmate...- se acerco a ella rodeándola con sus brazos para darle apoyo.-...estará bien, el señor Koenma estará bien, no hay de que preocuparse¿en que hospital se encuentra...?

Esta situación se volvió algo incomoda para Yusuke, era claro que la comida se iba a cancelar, supuso que Botan deseaba ir a ver a su jefe. Aun así el comentario que avía dicho Botan comenzó a atosigarle, supuso que un día o dos no eran suficientes como para terminar de conocer a una persona y su juicio sobre Hiei avía sido erróneo. ¿a quien creerle, a la mujer de su vida o a su propio juicio?.

-Yusuke...- botan llamó su atención sacándolo de sus pensamientos.-

-¿qué sucede?

-¿vamos a ir a comer?

-Pensé que tu ibas a ir a ver a tu jefe.

-Iré, pero luego, no creo que se mueva de donde esta.

¿Qué ocurría? Botan estaba rara. Pero eso no importaba ya, esos momentos lo único que quería era seguir caminando y llegar a su objetivo, no solo eso, también quería saber algo relativo a lo que avía visto Botan.

-oye Botan acerca de lo que dijiste...

-mm... bueno, sobre eso yo solo quiero que el se vaya del lado de Kurama, no creo que se atreva a lastimarlo pero...

-Botan, si tu viste que robo algo tenemos que informarle a Kurama...

-Le avisaremos claro, pero quiero que le avisemos en la fiesta. No creo que se valla o si?

-No creo que sea conveniente hacerle un festejo de despedida a un ladrón.

-Quizá tienes razón...- en cuanto Yusuke despisto esta sonrió triunfante

Ese tema se dio por terminado en ese momento, pero aunque no se volvió a tocar no fue excusa para que Yusuke no se atormentara el tiempo en el que pasaba junto a ella. Kurama aun seguía siendo su amigo y era su deber preocuparse por el.

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El aeropuerto estaba más lleno que de costumbre. Kuwuabara avía llegado ahí con mucho trabajo debido a el gran número de turistas que se presentaban por esas fechas en aquella ciudad, ahora su verdadero reto era encontrar a sus pasajeros.

-vamos a ver...- hurgo entre sus bolsillos sacando de estos un papel.- Youko y Kuronue, espero no tardarme mucho...- suspiro

El avión ya avía aterrizado y con el esos personajes dispuestos a encontrar a Kurama. Ambos caminaron hasta recoger sus valijas atrayendo así varias miradas y murmullos de la gente, aunque eso no era del todo nuevo para ellos.

-¿quién va ah venir por nosotros Kuronue?

-Se supone que un taxi nos esta esperando afuera, el cual nos llevara a el hotel. ¿Quieres el número de la placa para que empieces a buscar?

-Buscar no es una de mis mejores cualidades, por eso es que te traje aquí.

-Hm... Que considerado.

Kuwuabara miro su reloj, eran las cuatro de la tarde. Miro a las parejas que salían de la puerta del aeropuerto esperando que de una vez se dignaran a salir. Avía puesto un letrero en la ventana del taxi donde decía: "aquí Youko y Kuronue "

-creo que te aliviaron la búsqueda...- Kuronue arqueo un ceja tratando de descifrar lo que este decía. – el taxi es el tercero de la primera fila

-Ya lo vi,

-¿quién no?, que vergüenza ver mi nombre exhibido de esa manera

-pienso que es el lugar mas decente en el que a estado tu nombre.

Ambos se aproximaron a donde se encontraba Kuwuabara quien les recibió en seguida. Una vez dentro Kuwuabara encendió el vehículo dirigiéndose a su objetivo.

La pareja comenzó a hablar, la cual no le tomo mucha importancia a lo que decían, ya estaba acostumbrado a oír a miles de personas hablar mientras el conducía. Solo fijo su mirada y su atención a las calles, semáforos y cualquier cosa que pasara frente suyo.

-¿y sabes donde llegar a la casa de Kurama o solo me hiciste perder mi tiempo.- el comentario que hizo Youko atrajo la atención de Kuwuabara.

-Mm... no, no se donde vive o algún dato que identifiqué su ubicación pero creo que eso hace el viaje mas interesante¿no lo crees así?

-Eso solo lo hace que me atrase mas en mis otros asuntos.

¿Quiénes eran esos tipos y que querían con Kurama?. Kuwuabara sabía la información que ellos buscaban y mas, pero ambos se veían lo bastante sospechosos como para brindarles una información como esa. Lo mejor sería llevarlos a su destino e ir corriendo a avisarle a Kurama por si ocurría algo o quizás simplemente se trataba de otro Kurama. Aunque las probabilidades eran muy pocas tomando en cuenta que era el único Kurama de la Ciudad.

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Las cosas no mejoraban ni empeoraban en la casa de Kurama, ya eran las cuatro y no se mostraban señales de vida.

Kurama ya se avía arreglado desde hace ya una o dos horas atrás, permanecía en su habitación, no avía salido desde el momento en el que se avía encontrado con Hiei. Permanecía en una esquina de su cuarto sentado en el suelo con un puro en las manos. Se encontraba entrado en sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien avía entrado a su habitación.

-lo siento Hiei- dijo para si- pero la situación a cambiado...

-no sabía que te gustaba el tabaco...- Kurama giro la mirada hacía el intruso.

-No sabía que te gustaba husmear en los dormitorios...- Hiei al estar cerca de el se sentó a su lado izquierdo sin voltear a verlo.-

-Sabes... esa cosa es mala para tu corazón...- Kurama sonrió.

-Si, supongo que tienes razón.- dio una última inhalación a su puro para luego apagarlo y arrojarlo al suelo.-

-¿por qué la situación cambio?¿por qué me pediste perdón?

-No creo necesario que lo sepas...no por ahora.

-Hm... solo vine para darte las gracias por lo que hiciste por mi todo este tiempo, algún día te pagare todo lo que hiciste.

-¿quieres pagarme con algo?- arqueo una ceja- si esa es tu intención entonces esta es la única forma en la que me puedes pagar...

Kurama giro todo su cuerpo hasta quedar frente a Hiei. Tomó su rostro acariciando sus mejillas al contacto, a continuación fue acercando su rostro a la de el con las claras intenciones de poseer sus labios nuevamente. Así fue, ambos labios se sellaron respondiendo a las necesidades de ambos. Los labios y las lenguas no eran lo único que se movían, las manos de Kurama también lo hacían deslizándose hasta la camisa de Hiei introduciéndose bajo de ella dándose la oportunidad de acariciar su pecho plano y bien formado

El beso termino, pero eso no marco un fin, si no un comenzó ya que los labios del escritor comenzaron a caminar por el cuello de su amante dejando marcas a cada paso que daba. Hiei sonrió algo no muy usual en el, llamando así la atención de Kurama quien le miro directamente a los ojos.

-lo siento Kurama, pero la situación a cambiado...- se levanto del suelo apartándose de el al momento- yo no estoy para ti a la hora que se te antoje. No soy muy bueno en los juegos, por esa razón no me gusta jugar con frecuencia, amenos de que el juego ya lo tenga ganado.

-Ahora tu eres el que me rechaza?

-no vengas con tonterías

-Hoy te iras ¿cierto?- su silencio fue todo lo que ocupo para obtener la respuesta que quería- desde pequeño siempre e luchado para obtener lo que e querido...

-Yo también...- interrumpió- y sabes, tu no estas en esa lista ya no.- dio un leve vistazo al reloj que estaba en la habitación- será mejor que te prepares para la llegada de tus invitados.

-me dijiste que no me dejarías ¿lo olvidas?

- en mi vida he dicho muchas cosas de las cuales luego me arrepiento

Fue lo ultimo que pudo oír de sus labios antes de que diera vuelta y se apartara de su vista por completo. Kurama se quedo por un momento en el suelo antes de ponerse de pie y caminar hacía la dirección de su amante.

Kuwuabara una vez que dejo a aquellos pasajeros condujo hasta la casa de Kurama. No podía esperar mas para averiguar que es lo que sucedía y quienes eran esos tipos, la curiosidad lo domino al punto de tener que llegar corriendo a la casa.

Al oír el llamado de la puerta Kurama no tubo mas opción que dejar su búsqueda y acudir al llamado de la puerta encontrándose con un agitado Kuwuabara.

-¿Kuwuabara, te sucede algo?- su respiración era entrecortada le era muy difícil poder pronunciar palabra alguna.- será mejor que te relajes y entremos

Así fue ambos entraron y se sentaron en el sillón mas próximo a la puerta. Una vez sentado Kuwuabara pudo recuperar el aire dispuesto a confesarle lo que había oído

-antes que nada quiero preguntarte algo...- le miro sospechoso.

-Pregunta lo que quieras Kuwuabara

-¿estas metido en la mafia o algún juego sucio?- un incomodo silencio se apodero de ellos seguido de una pequeña risa por parte del escritor.- por que si es así tengo a unos buenos amigos que te pueden ayudar.

-Claro que no, de donde sacas esa idea tan ridícula?

-Bueno, es que, hoy pase a recoger al aeropuerto a dos sujetos muy sospechosos, al principio no le di mucha importancia a lo que platicaban, pero cuando escuche que pronunciaban tu nombre fue cuando comencé a escuchar todo lo que decían.-

-Mm... y que tipo de cosas decían.?

-Al parecer estaban buscando información personal como donde vives y esas cosas...

-¿les diste esa información?

-Por supuesto que no, por que no me dieron confianza

-¿ no escuchaste que pronunciaran sus nombres?

-Mm... no pero si los tengo, se llaman Kuronue y Youko- Kurama se quedo analizando aquellos nombres, tratando de recordar o familiarizarse con uno de ellos pero nada llegó a su mente.- ¿te suena el nombre de alguno de ellos?

-No, ninguno se me hace familiar...

-¿tu crees que hice bien en no decirles donde vivías?

-Si, no quiero gente extraña en mi casa y menos si uno de mis amigos los considera sospechosos.- sonrió.- o talvez simplemente se referían a otro Kurama .

-Oye, por cierto pensé que ya avía gente aquí...

-Ya sabes como son las fiestas, nadie llega puntual

-Tienes razón. Sabes, sinceramente se me hizo muy extraño que aceptaras hacer una fiesta en tu casa por lo general dices que no.

-Supongo que eso me ayudara a relajarme

-Mm...- lo miro sospechoso- no será por que te lo pidió Botan.

No se percataron que Hiei los estaba escuchando desde que llego Kuwuabara a la casa. Escucho cuidadosamente lo que decían ambos chicos esperando ansioso la respuesta del escritor, para así tomar una decisión definitiva acerca de sus acciones

-se de buena fuente que ella esta enamorada de ti

-¿si?- no hubo cambio en su voz, continúo relajado como momentos antes, algo que dificultaba sacar una respuesta- no lo sabía, por cierto es tarde, que extraño que Yusuke y los demás no lleguen.

-Tienes razón- se levanto alarmado.- no me e alistado, creo que iré a mi casa a arreglarme y después vendré aquí.

-Me parece bien.

-Nos vemos Kurama!!

Como era de esperarse Kuwuabara salió de la casa como avía llegado. Kurama suspiro al parecer cansado ¿de que?. Solo el lo sabía.

-Hiei escuchaste todo ¿cierto?

-Pensé que no te avías percatado de mi presencia.- se acerco por atrás observando así su espalda cubierta por su cabello rojizo- talvez fue por eso que no escuche una respuesta a la pregunta que hizo tu extraño amigo.

-No esperaba que te importara escucharla- movió su cabeza para poder ver el rostro del Hiei- ya que no estoy en tu lista, pero sabes una cosa...- se levanto sin dejar de verlo, camino hasta quedar al lado de el- tu si estas en la mía...

En ese momento Kurama sintió la necesidad de tomarlo nuevamente y besar todo su cuerpo, tenerlo nuevamente para el una y otra vez hasta que ambos cuerpos no pudieran mas. Pero se contuvo al oír la puerta llamarle otra vez. No quería abrir, pero tenía que responder al llamado. Maldita sea la hora en la que avía aceptado hacer aquella fiesta e interrumpir sus deseos.

-vamos abre la puerta, quizás tras ella esta tu segunda opción

Hiei lo esquivo y se marcho de su vista sin dejarle responder, nuevamente lo avía rechazado y eso le dolía, aun que sabía bien que el culpable era el por confundirlo. Pero era mejor decirle adiós de esa manera que de otra manera más dolorosa.

Nuevamente sentía que algo pasaba y nadie quería contarle lo que sucedía. Después de haber salido de la casa de Kurama avía subido al coche, en ese momento se avía topado con Yusuke y Botan, estos con una cara de pocos amigos. Algo pasaba pero ¿qué?

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El semáforo indico el alto, deteniendo así por unos breves segundos el coche. Momentos que aprovecho para pensar en sus amigos, los cuales empezaron a retumbarle la cabeza.

Otro coche que se encontraba al lado suyo comenzó a sonar el claxon, provocando un gesto de molestia por parte de Kuwuabara. Sin embargo ese gesto se borro al instante al ver un rostro conocido en el conductor. Este le indicaba que se estacionara cercas de donde el estaba.

Una vez cambio el semáforo y ejerció las indicaciones de este. Ambos bajaron del carro, caminando uno hacia el otro

-Usted es el doctor de Kurama ¿cierto?

-Así es.

-¿ que es lo que sucede?

-Bueno, veras, hoy Kurama fue a la revisión de la cual avía faltado dos semanas atrás.

-Si, tenía entendido que iba cada semana para controlar su enfermedad,- interrumpió- pero ignoraba que avía faltado a su revisión... ese Kurama

-Me alegra que te preocupes por el, pero lo que te quería decir es que el, después de su revisión y después de darle un diagnostico salió del despacho y olvido las medicinas necesarias para controlarlo un poco su enfermedad.- introducio su mano en uno de los bolsillos de su chaqueta sacando de ahí unas cajas y frascos que extendió para que Kuwuabara los tomase.- serías tan amable de entregárselas, en estos momentos estoy muy ocupado y no puedo ir a entregárselas.

-Si, lo entiendo no se preocupe, hoy mismo las tendrá Kurama en sus manos, que suerte que hoy iré a su casa- tomo las medicinas en sus manos.

-Tiene la receta pegada en una de las cajas, te lo encargo mucho, no se te valla a perder.

-Ya le dije que se despreocupara, yo me encargare de cuidarlo.- estaba a punto de retirarse pero sus pies se mantuvieron en el suelo – antes de irme, quiero preguntarle si se encuentra bien Kurama. ¿Qué diagnostico fue el que le dio?- el doctor se mantuvo en silencio por unos instantes, - ¿empeoro o mejoro?

-Bueno pues después de revisar detenidamente su situación te puedo decir que el...

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La puerta se abrió después de varios minutos de insistencia. La puerta se hubiera abierto al instante si no se hubiera detenido a pensar si ir tras Hiei o acudir al insistente al llamado, el cual ya podía asegurar quienes estaban tras ella. El consejo de Hiei avía sido bueno, olvidarse de que el avía estado ahí y seguir con el camino que seguía antes de su aparición, tomar a la mujer que lo amaba y corresponderle como una semana atrás.

Pero como hacer eso si el ya estaba mas que dentro de su corazón, perforándolo a cada minuto, deseaba tanto tenerlo a su lado mas que nada en el mundo, pero era hora de cambiar un destino en el cual podía verlo a el sufrir a su lado y por el.

-la fiesta se cánsela Kurama- las palabras de Yusuke fueron instantáneas una vez que avía puesto un pie en los territorios del escritor.-

-¿de que estas hablando Yusuke?¿qué es lo que sucede?- Kurama estaba atónito por las repentinas palabras de Yusuke y por el tono elevado de voz que este usaba.

-Necesitamos hablar con tigo muy seriamente acerca de ese tipo que tienes en tu casa.

-Sucede algo con Hiei...?

-Sería mejor que tomemos asiento y hablar de esto con calma ¿no lo creen?- sugirió Botan con su tono usual de voz.

-Botan tiene razón .

Los tres tomaron asiento, un silencio incomodo se hizo presente, Yusuke buscaba discretamente con la mirada al huésped temporal de Kurama. Yusuke deseaba verlo, quería aclarar las situaciones que se presentaron en ese momento, no dudaba de Botan, por ello no quería que a su amigo le lastimaran ni le vieran la cara.

-quiero que se expliquen en este momento

-Kurama...-hablo por fin Yusuke.- Botan me dijo que vio a Hiei caminar campantemente tres días antes de que le quitaras el yeso y eso no fue todo...( a eso si lo dijo pero no lo puse jeje XD)- Kurama no hizo gesto alguno, solo miro a Botan directamente, la cual parecía no estar en el mismo lugar que ellos.- también vio como robaba una de tus pertenencias .

-¿y que fue lo que robo?, a mi me parece que no me falta nada.

-No nos crees Kurama?

-No es que no les crea Yusuke, solo quiero saber que es lo que robo?

-Bueno, parecía un medallón, no estoy muy segura ya que lo metió rápidamente en su bolsillo.

-¿medallón?- hizo memoria, el no usaba medallones o algún otro accesorio- el único medallón que tengo es el que me dio mi madre, pero ese esta bajo llave, es imposible que lo aya robado.

-Por que no vas a ver si esta y de una vez trae a el vagabundo para aclarar las cosas.

Kurama se levanto dispuesto a ir a buscar a Hiei y al medallón, no comprendía el por que Botan y Yusuke acusaban de esa manera a Hiei, estaba dispuesto a ir por el único medallón que tenía y demostrar la inocencia de su amante.

Entro al cuarto sacando las llaves de la caja donde tenía el dichoso medallón, lo abrió, pero en ese momento no supo como reaccionar, no quería bajar a encarar a sus amigos y confesarles que su medallón no estaba, nadie mas que el tenía la llave, nunca se lo ponía debido a que le molestaba traer algún colgante en el cuello.

Paso media hora después de eso, Kurama ya avía bajado y avía buscado a Hiei, pero este no se encontraba dentro de la casa aumentando así las sospechas de sus amigos.

-se escapo, se burlo de ti y se llevo tu mas preciado tesoro...- era evidente, Yusuke estaba mas que enojado- nunca debiste alojarlo en tu casa, como antes no me di cuenta de la clase de persona que era.

La puerta se abrió inesperadamente entrando tras ella Kuwuabara con una expresión de alegría.

-que empiece la fiesta!!- su voz resonó por toda la casa, dejando caer la mirada de sus compañeros sobre el.- ¿eh¿qué es lo que les sucede¿y la fiesta?

-No va a ver fiesta Kuwuabara, un tipo como el no la merece- el enojo de Yusuke se volvía cada vez mas evidente

-Yusuke te escuchas extraño¿qué es lo que sucede?

-Pues...- hablo Botan- resulta que el vagabundo se burlo de Kurama y de su hospitalidad, robándole el medallón que le regalo su madre.

-QUE!? Pero que rayos, como sucedió esto,

-Botan lo vio cometer el robo

-Y por que rayos no hablaste en ese momento!!-

-No le grites a Botan,- exigió Yusuke tratando de defenderla.- es nuestra culpa por no darnos cuenta la clase de persona que es ese tipo,

Kurama permanecía callado, no avía pronunciado una solo palabra desde ya hace 20 minutos. Analizaba una y otra vez lo sucedido encontrando mas cosas que no concordaban con la situación. Los demás seguían hablando alterando así los nervios de Kurama.

-chicos, les agradezco su preocupación pero en estos momentos quiero estar solo.

-Kurama yo...- Yusuke se detuvo quizá tenía razón y lo mejor sería estar solo por un rato y asimilar lo sucedido- volveremos mañana...

Los tres se fueron a petición de Kurama, aunque anhelaran estar a su lado en esos momentos no podían hacerlo si el no quería. Botan se separo de ellos con la excusa de que querían ir a visitar a Koenma.

-recuerdo cuando apenas éramos unos niños,- dijo Kuwuabara

-si, en ese entonces todavía no conocíamos a Kurama ¿cierto?-

-si, recuerdo como Botan me decía que estaba enamorada de ti.- ese comentario atrajo toda la atención de Yusuke...- me tenía arto diciendo que algún día se casaría con tigo, y dos años después conoció a Kurama,- rió para sí- estoy seguro que si no hubiéramos conocido a Kurama en estos momentos todavía estaría enamorada de ti

-Yo no sabía eso,-

Kuwuabara se detuvo radicalmente, pegando un grito en el acto

-¿que sucede Kuwuabara?

-Se me olvido darle la medicina a Kurama.

-La medicina?.

-Si, hoy me encontré con el doctor de Kurama y me pidió que se las diera hoy mismo, que bueno que me acorde.

-No tenías que ir con tu hermana...

-Si, pero en estos momentos Kurama es mas importante.

-No te preocupes, damelas que yo se las entregare y así evitaras un fuerte regaño por parte de tu hermana.

-Gracias Yusuke, tu si que eres un amigo.

Kuwuabara le entrego las medicinas dándole las instrucciones que el doctor le avía dicho. Después de eso Kuwuabara siguió con su camino y desapareció de la vista de Yusuke este solo sonrió. Las cosas que avía dicho aún estaban impregnadas en su mente, el tenía razón si Kurama no estuviera talvez el tendría una nueva oportunidad de estar con ella.

-lo siento Kurama pero yo la quiero para mi...

Camino lentamente a un bote de basura que se encontraba cercas de el depositando las medicinas

-espero que algún día puedas perdonarme...

y ta tan, ahi se les acabo, jajaja animo pues me dejan reviews, jaja pero no me dejen malos si no ni me pongan jajaja bueno esta bien pueden poner lo que quieran.

wualas pues nos vemos luego y se cuidan jajajajaja