Beta-Reader: Sen-Taolli (en Wattpad).
Nada de Undertale ni de los personajes me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparece más adelante.
Beloved Ghost
Extra 3
- Tsk, estúpido Reaper, no sé qué carajo le ve mi hermano a ese idiota… - Murmuró para sí, de muy mal humor, mientras se dirigía a donde su ser le llamaba.
Realmente no estaba tan molesto con Reaper, al menos no lo suficientemente molesto como para querer matarlo, pero sí que quería darle un buen golpe en la quijada… lástima que no podía. No podía golpear a nadie, mucho menos a Reaper, ser un fantasma apestaba en eso. Si, murió, estaba perfectamente claro en eso, no tenía por qué restregarselo en la cara ni hacer bromas con eso, en especial cuando no estaba de muy buen humor para empezar.
- Hey Error, ¿cómo estás?, ¿todo bien en el más allá? – Oyó decir cerca de él, era una voz demasiado familiar… - Si, ya se, pregunta un tanto tonta…
Error se detuvo de intentar patear una roca, mirando en dirección a la voz, solo para encontrarse con Ink sentado en frente de una pequeña lápida y dejando un ramo de lirios blancos en la misma. Error pestañeo varias veces, asegurándose de que no estaba soñando ni nada extraño, y quedó casi estático en el sitio.
- Lo siento, no tenía ni idea de que… - Ink lentamente se apagó, no tenía ninguna sonrisa en su rostro en ese momento. – Lo lamento, no merecías morir, lo siento Error…
¿Lo siento?, ¿por qué se disculpaba por eso?, ni siquiera tenía la culpa. A diferencia de lo que cualquier hubiera pensado, Error no estaba molesto por haber muerto, ni siquiera por haber sido asesinado. Error hace mucho tiempo que se había preparado para esa posibilidad, dado su trabajo y lo que hacía, así que no tenía malos sentimientos hacia nadie ni hacia su muerte. Lo que sí tenía era irritación ante su situación, ¡no podría comer chocolate nunca más!, ¿qué peor castigo que ese podría haber?
-… Espero que esto pueda hacerte sentir mejor en el más allá, pero realmente no si… - Ink se apagó, triste.
Ahora, Error hizo una mueca y se sintió muy, muy incómodo. No ayudaba que no sabía cómo tomar lo que estaba viendo y ahora estaba comenzando a llorar… Lo peor, en su opinión al menos, era que no quería estar en otra parte que no fuera allí y no sabía porque, su alma había sido atraída a ese lugar y no sabía por qué.
- Lo siento, sé que debes de estar pensando que estoy haciendo el ridículo haciendo esto y que vaya a llorar a otro lado… - La verdad, no solo eso, Ink no debería de estar llorando ni tener razones para ello en primer lugar. – pero no puedo evitarlo, no quería que murieras, ¿sabes?, solo quería ser tu amigo, pero ahora…
¿Amigos?, pensó Error extrañado. No podía ser que aun ahora Ink estuviera pensando en eso, ¿cuántas veces le había dicho a ese enano que no iba a ser su amigo?, ¿acaso Ink era retrasado o algo?, siempre, durante años, le había negado su amistad. Vamos, siempre andaban peleando, e incluso eran considerados enemigos. ¿Acaso Ink era tan estúpido en creer que si se hacían amigos él dejaría de destruir o algo así?, por favor, eso nunca podría pasar-
- Sé que no hubieras parado de destruir o jugar con tus presas, eso era lo que hacías, ¿no?, porque estoy casi seguro de que podrías matar a todos el doble de rápido si realmente lo hubieras querido, y allí que no hubiera podido llegar a detenerte ni la mitad del tiempo… - Ink se rió un poco, limpiándose las lágrimas, aunque el gesto era algo tonto porque seguía llorando.
Error ahora definitivamente quedó de piedra, y si Ink hubiera girado en su dirección, hubiera sido capaz de ver a Error parado, mirándolo con las cuencas más grandes que jamás le hubiera visto, en conjunto con unas pupilas casi diminutas, y sin ninguna clase de sonrisa o mueca en su rostro. Lástima para Ink, ya que no miro en esa dirección, y tal vez era mejor de ese modo. Si Ink lo hubiera visto, seguramente hubiera terminado llorando a mares y buscan conversación con el destructor, por no hablar de pedir disculpas, y Error no hubiera sido capaz de reaccionar lo suficientemente rápido como para pararlo o siquiera entender lo que ocurría. De por sí, Error estaba tan en shock que perdió una muy buena parte de lo que Ink estaba diciendo, cuando finalmente volvió en sí, fue para prácticamente el final:
-… Espero que todo esté bien en el más allá, que goces del descanso eterno que mereces Error. – Ink se levantó, limpiando sus lágrimas, un gesto nuevamente un tanto inútil. – Te veré el año que viene, ¿de acuerdo?, hasta luego Error.
Error sólo pudo observar a Ink quedarse un momento más en frente de la tumba y finalmente irse… a lo que Error creía que era su casa. ¿Tal vez estaba en el patio?, no sabría decir, y no era de su interés o preocupación en ese momento. Lentamente, aun sin saber cómo tomar todo lo que acaba de ver u oír, Error se acercó hacia donde Ink había estado sentando…
-… Idiota. – Murmuro para si al leer lo que estaba escrito en su lápida.
Esta tenía que ser la razón por la cual su alma era atraída a ese lugar, ¡Ink le había hecho una tumba!, ya estaba confirmado. Y como si eso no bastara por sí solo, Ink también le había dejado flores… Suavemente, en silencio, Error coloco una mano sobre la lápida, leyendo nuevamente lo escrito en la lápida.
-… Siempre has sido un idiota… - Error sonrió muy levemente, divertido y agradecido. – Muchas gracias, Ink.
Probablemente estaría anclado a ese lugar en toda su estadía, el llamado a su alma era fuerte allí, o al menos era lo más fuerte que había sentido en el poco tiempo en el que había estado vagando al menos. ¿Quién lo diría?, aquel a quien consideraba un fastidio total era el único que le había creado un ataúd… uno vacío, por supuesto, pero la intención era lo que contaba, suponía. No era como si en verdad alguien pudiera hacerle un lugar de descanso legítimo, su polvo había sido esparcido y si usaban una de sus muñecas en el Anti-Void atormentaría al pobre desdichado hasta el fin de sus días, si es que podían encontrarlas en primer lugar.
Ink se había tomado su tiempo en hacer esto, pensó para sí, examinando la lápida. Esto había sido premeditado, y había sido hecho cuidadosamente también… Tomó una de las flores para sí, observándola con detenimiento y obtener su aroma. No había nadie, así que no tenía por qué preocuparse de que alguien lo viera o viera una flor flotando. Además, esto era de él, podía hacer lo que quisiera con ello, ¿no es así?
Más tarde tendría que ir a ver sus hermanos… Ya los había visitado hace unos días, y estaba satisfecho en saber que Geno estaría más que bien. Su muerte no le había pegado tanto a su hermano mayor, había temido lo contrario así que estaba aliviado, muy aliviado. Su hermano menor era otro tema, a él si le había pegado, y por lo visto le había dado por querer estar solo y andar de mal humor casi todo el tiempo, pero de resto andaba bien. En unos meses esperaba que Fresh lo superara al igual que Geno. No había nadie más que realmente pudiera ser afectado por su muerto… o al menos…
- Tsk, no había contado a este idiota… - Miró en dirección a donde Ink había desaparecido con un leve ceño fruncido.
No, Error no había contado con que alguien que no fuera alguno de sus hermanos estaría mal por su muerte. Casi todo el mundo lo odiaba, o le tenían miedo, así que nadie debería de estar triste en lo más mínimo por su muerto, en todo caso deberían de estar alegres. Aparentemente, había juzgado mal. Aun así, no entendía, no podía entender porque el creador de todos los seres habidos y por haber-Los ojos de Error se dilataron en sorpresa pura, y antes de siquiera pensarlo salió corriendo en dirección al repentino llamado en su alma, dejando la flor caer al suelo y fuera del ramo.
-… Listo. – Ink murmuró con una sonrisa triste, dejando el encendedor en su lugar. – Espero no estarte molestado con esto, Error… - Sonrió nerviosamente. No sabía porque, pero igual se sentía nervioso al hacer esto. – Me dijeron que esto podría ayudar… no sé qué tan cierto sea, pero… - Ink hizo una leve mueca. – Espero que te ayude, en donde quiera que estés, sino no es así, perdón.
Dicho esto, Ink suspiro temblorosamente y decidió comenzar a hacer un desayuno tardío, muy tardío. No tenía mucha hambre, pero no podía salir a trabajar todo un día completo sin nada en el estómago, lo último que quería era que se preocuparan por él ahora también. Inadvertidamente para Ink, sus acciones traerían más consecuencias de lo que podría haber imaginado en los años venideros, y una de ellas comenzaba justo en ese preciso momento: un fantasma mirándolo en completo shock justo a su lado, queriendo preguntar qué demonios creía que estaba haciendo.
Por supuesto, Error desistió de querer preguntar… no podía, no quería hacer las cosas peor. ¿Cómo podría tomar Ink una voz de la nada?, podría pensar que se estaba volviendo loco, o provocarle un susto enorme… él no era tan malo como para querer hacerle eso. Aun así, Error iba a entrar en un ataque de pánico, y quizás la única razón por la cual no había entrado en ese estado era que Ink muy seguramente no tenía idea de lo que estaba haciendo.
Lentamente, Error bajo su mano, la cual temblaba de las ganas de querer agarrar a Ink por los hombros y estrellarlo contra una pared, y por supuesto demandar respuestas. No, no iba a tocarlo, no sabía lo que podría provocar, lo cual podría ser aún peor si hablaba. No, estaba muerto, las cosas serían mejor si se la mantenía de ese modo: sin interactuar con nadie si era posible. Suspirando profundamente, dejo de mirar a Ink, quien estaba buscando cosas en la nevera, y miró al pequeño rincón que Ink había tomado de su cocina… para él.
Ink realmente no debería de tener la más mínima idea lo que estaba haciendo, si la tuviera no habría hecho nada de esto, en especial por alguien como el mismísimo destructor de universos. Una vela, una simple vela, era más o menos grande, podría durar gran parte del día encendida… el problema en sí de esto no era la vela en sí, sino que estaba encendida. Encender una vela a un espíritu era darle la bienvenida, una bienvenida de buenas intenciones… Esto sería normal si fuera para algún familiar o amigo muy cercano, pero él era nadie para Ink, y sin embargo…
Para hacer las cosas peor, cerca de la vela había varias ofrendas. No una ni dos, varias. Error podía contar 5. Ni en cumpleaños recibía tantas cosas, pero lo que recibía era muy bien apreciado, quería mucho a sus hermanos después de todo. Un vaso de agua, una muñeca hecha a mano (muy fea y muy mal hecha, pero podía verse el esfuerzo y el tiempo dedicado a ello), dos chocolates muy caros, y extrañamente una bufanda azul muy familiar…
El vaso de agua podía entenderlo, era lo más común de hacer y lo que casi cualquiera podía recomendar, pero lo demás… La muñeca la tenía que haber hecho Ink, y eso podía explicar las vendas en los dedos que tenía, era una muñeca horrible, demasiado horrible, pero en este punto lo que valía intención. Tal vez Ink quería decirle que había intentado entender cómo se sentía cuando hacía muñecas de otros Sans, porque esta muñeca era un intento fallido de él… o quizás otra cosa que no podía entender en ese momento. Los chocolates, oh los chocolates... hubiera estado más que feliz con cualquier chocolate en este punto de su existencia, pero no, Ink tenía que venir y ofrecer unos de los chocolates más deliciosos y caros que había podido llegar a conocer cuando estaba vivo.
Aun así, lo que demolía todo lo demás era la bufanda. Esa bufanda podía reconocerla en cualquier lugar, era suya. La había perdido hace más de una década en una de sus peleas con Ink, aun resentía eso. Esa bufanda era una de las pocas cosas que le hacían recordar que el alguna vez tuvo un universo, y perderla gracias a una pelea… bueno, iba a pasar en algún momento, así que no culpaba al creador, pero igual resentía haberla perdido. Y aquí estaba, ¿era una especie de broma?, no tenía ni idea de cómo Ink podría haberla rescatado cuando él la había dado por perdida entre todo el alboroto de esa pelea, y mucho menos como Ink podría haberla reparado… ¿en verdad Ink había hecho todo eso y de paso la había guardado por todo este tiempo?, ¿por qué haría algo así?, no teni-
- ¡Estúpida hornilla! – Error casi salta ante el pequeño estallido, pero luego tuvo que taparse la boca para no reírse ante el espectáculo estúpido que el creador estaba ofreciendo. - ¿Ahora por qué demonios no enciendes?, ¡hace una semana te mande a reparar!
Aun tratando de no reírse, con su mano libre Error chasqueo levemente los dedos, y el fuego cobró vida por así decirlo. Un pequeño truco que había logrado dominar, y algo que hizo a Ink pestañear varias veces y hacer una doble toma…
-… Voy a llevarte con otro, no me gustan las bromas en la cocina. – Dijo Ink lentamente, hablando seriamente con su cocina como si tratara de regañar a un niño.
Aun así, Ink preparó sus dos emparedados tranquilamente, comió y se fue, todo bajó la vista de Error, quien al ver que estaba solo se rio por un breve momento.
- Si, un completo estúpido. – No había ninguna duda ahora en la mente de Error.
Su sonrisa desapareció, volviendo a mirar el "problema" a mano. Ink realmente no debía de tener idea de que básicamente lo había invitado permanentemente a su casa con la combinación de lo que había hecho… Bueno, realmente no podía estar molestarse, ¡tenía chocolate!, y de paso así se aseguraba de que el creador no hiciera alguna tontería…
- Y hablando de tonterías… - Error suspiro profundamente, frunciendo el ceño.
Esta era obviamente la casa de Ink, y estaba vuelta un desastre. Sin pensarlo mucho, porque necesitaba algo que hacer hasta que Ink volviera y no tenía ganas de intentar vagar por allí con su alma queriendo quedarse allí, comenzó acomodar el lugar. Para cuando terminó, Error había llegado a la conclusión de que Ink estaba aún peor que su hermano, muy peor, lo cual era muy ridículo…
-… Pendejo. – Error insulto al creador en voz baja cuando este llegó a su casa.
¿La razón?, simple: Ink llegó a su cuarto a tirarse en la cama a dormir… sin reparar en el estado de su casa, y ni siquiera se arropo o apago la luz. ¡Ni siquiera se cambió de ropa!
- Tsk… - Apago la luz, y lo arropo con una sábana antes de salir de la habitación.
No iba a visitar a Geno porque definitivamente no quería volver a ver a Reaper, lo mismo con Fresh, así que por los momentos solo le quedaban dos opciones: o se quedaba allí, o se ponía a vagar… sería la primera entonces, y así veía su precia UnderNovela en el televisor de Ink.
