חֲנֻכָּה

N/A 1:

*Letra cursiva es pensamiento interno del personaje y/o flash back.*

N/A 2:

Aetos: Harry Potter.

Calisto: Draco Malfoy.

Alala: Ginny Weasley.

Pentesilea: Pansy Parkinson.

Stacia: Hermione Granger.


"NOCHE Y DÍA"

By: Leyla zinD

CAPÍTULO XI/XV

PoV PANSY; RECUERDOS: Y ERAN CUATRO.

Abrí los ojos sintiéndome bastante mareada. Enderezando mi cuerpo sobre la loza donde me habían recostado pude notar sobre mí frente un trozo de tela humedecido acariciarle. Alguien cuidaba de mí y al parecer tengo fiebre. Tratando de enfocar la vista, siento como el golpe que me di en la cabeza duele exageradamente.

Veo a mi alrededor y me doy cuenta que estoy en una tienda parecida a la de la líder pelirroja, quizá un poco más pequeña. El sol atravesaba las mantas a manera de pared que me resguardaban. Un carraspeo me sobresalta haciéndome brincar ligeramente en mi lugar, alertando a mis sentidos inmediatamente.

"Me alegra ver que ya estas mejor."

La voz de aquella mujer castaña de nuevo... No sé quién es pero no dejaré que me dañe de nuevo.

"Disculpe… pero, ¿Qué fue lo que me hizo?" pregunto tratando de sonar neutra pero la incomodidad en mi voz era evidente.

Para ser una débil visual me sorprendió la agilidad con la que se paseaba por la tienda. Movió un par de vasijas con agua y un canasto donde había múltiples harapos de tela húmedos, eso me indicó que ella me estuvo vigilando la noche anterior.

Con delicadeza abrió la entrada de la tienda dejando pasar un poco de la brisa fresca que hacia ese día, "Puedes hablarme de tu, no tengo más edad que tu seguramente y uh… Oh, eh… has llevado una vida muy interesante Pentesilea Kouzouni." Sonrió sentándose a los pies del lugar donde estaba acostada yo aún con los ojos cerrados.

"¿Esto… d-de donde me conoces?" le lancé comenzando a incomodarme por su cercanía.

"De todos lados…de ninguno." Me responde encogiéndose de hombros. La chica ladeó su cabeza poniendo atención al sonido de fuera de la tienda para acercarse hasta a mi altura, "Te esperare en mi tienda esta noche, entonces tendrás tus respuestas." Susurra lentamente poniéndose de pie a mi lado. Era como si advirtiera que alguien estaba escuchando.

A manera de mandato, y no a pregunta, un hombre distinto al rubio y moreno que había visto la noche anterior nos hablaba a través del portal de la tienda.

"Disculpen… señoras, a la señora Alala le gustaría tomar el desayuno con ustedes. Si son tan amables síganme por favor."

Con esto me acaba de confirmar que quizá no puede ver con sus ojos pero de alguna manera se las arregla para saber que ocurre a su alrededor.

Intrigada y frustrada seguí al sujeto que enviaron por nosotras. No me preocupé por ayudar a la castaña tras de mí pues algo me decía que ocultaba más de lo que yo misma hacía.

En cuestión de minutos llegamos a nuestro destino y me sorprendí de ver que la pelirroja no estaba por ningún lado. El pequeño sujeto se alejó del lugar dejándonos a solas. Noté a unos metros de nosotras, a la orilla del mar, al guerrero rubio acariciando con delicadeza, casi con ternura, el rostro del guerrero azabache. Tomé asiento observando aun con más detenimiento a aquel par, sentí como la castaña a tientas se colocaba a lado mío en otro lugar.

"Simplemente el amor viene en diversas formas," la escuché decirme, "A veces cuando lo encontramos debemos aferrarnos a lo que nos hace sentir en lugar de ponerse a sopesar las reglas y tabús que se han ido formando en cuanto a cómo debería ser la persona con la que se 'supone' hay que compartir la vida...nuestro amante." Suspiró sonriéndome de manera suave, "Yo sé porque estoy aquí señorita Kouzouni y sé que en el fondo sabes también porque te han traído. Es mejor aceptarlo. Ellos no son malas personas, no son el enemigo, por el contrario. A gente como tú y como yo, incluso como ellos… son los demás quienes deberían temernos." Dijo con una sonrisa triste.

"¿Cómo puedes decirme eso? Después de cómo te trataron ayer y-" Pregunto incrédula ante sus palabras.

Me quedé en silencio al ver como el rubio guerrero sin ningún tapujo besaba en los labios a plena luz de día aquel otro guardián azabache y este le respondía con la misma efusividad, volviendo un casto y delicado beso en uno necesitado casi violento. No pude evitarlo, me sonrojé furiosamente y aparté la mirada de aquel par de fornidos guerreros.

Una risa suave a mi espalda me hizo saltar en mi asiento y apartar incrédula y sorprendida la mirada de aquellos dos jóvenes besucones… ¿Eran acaso una pareja esos dos, un par de hombres?

"Ya has escuchado las sabias palabras de la joven Stacia, Pentesilea. El amor viene en formas y figuras inimaginables." La rubia se acercó con un líquido dentro de una vasija entre manos para servirnos a la castaña y a mí.

"No tendría por qué ser distinto con nosotras." Escuché una voz decir a mi derecha. Era la pelirroja. Retiraba de su cintura aquel imponente cinturón colgándole en una de las orillas de la silla que se disponía a ocupar, "Esas cuestiones raciales y de género por las que tanto apela el lerdo de Vasilis… es lo que ha llevado a nuestra tierra a la desdicha y desgracia en la que se encuentra. Solo espero un día hacerlo entrar en razón."

La vi sonreír tranquilamente, como si estuviera hablando con un par de viejas amigas. Estiraba su copa para ser llenada con el líquido que la rubia sostenía ofreciendo en aquella vasija.

Una vez que la oji-azul terminó de atender a su señora tomó el lugar a su derecha pacíficamente sonriente. La pelirroja simplemente agradece el gesto tomando la mano derecha de la joven entre las suyas y besándole en el dorso. La rubia se sonroja ligeramente comenzando a servir a ella y a la pelirroja algo de fruta en sus platos.

"Es encantador de verdad…" dije tratando de no sonar incomoda, "-el ver como se demuestran amor y con todo respeto, ¿Pero qué hago yo aquí? ¿Por qué me secuestraron? ¿Por qué me desmayé? ¿Quiénes son ustedes? Y lo más importante, ¿Qué quieren de mí?" comencé a formular preguntas sin apenas ver como la castaña se mantenía con la cabeza baja sonriendo ligeramente en dirección a la pelirroja.

"Todo eso será respondido a su tiempo Pentesilea, ahora queremos que…" la pelirroja observó a la rubia, como si buscara su aprobación para algo, quién asintió mientras seguí ingiriendo unas cuantas uvas con los ojos ligeramente cerrados, "¿Recuerdas dónde estabas antes de aparecer en la cueva junto a Stacia?" pregunta con suavidad.

La verdad me golpeó, quise aparentar tranquilidad, sé a dónde se dirigían. "No aparecí, sus lacayos me secuestraron y sí, lo recuerdo: estaba en casa de mis padres." Espero eso baste y me dejen ir.

"Mientes." Susurro la castaña a lado mío. "Tenía semanas extraviada vagando por Delfos." Añadió sin levantar la cabeza.

"JODER MUJER… ¿Qué quieren de mí?" alcé la voz enojada dejando la falacia de lado. Primero me dice que esta noche se aclara todo y, ¿AAhora me pone en evidencia? ¿Cómo es que sabe estas cosas de mí?

"Tranquila Pentesilea, para poderte ayudar necesitamos la verdad." Dijo la rubia acercándose a la castaña. Con cuidado coloca una mano sobre su hombro derecho. Inmediatamente la castaña sonrió levantando su cabeza.

"No lo recuerdo, ¿Está bien? No sé dónde estoy, no sé dónde he estado. Todo lo que sé es que me llamo Pentesilea Kouzouni y eso es porque en la planta del uno de mis pies tengo tatuado ese mensaje 'Mi nombre es Pentesilea Kouzouni, nací el 24 de Enero' hace más de veinte años de eso al parecer. Cada que comienzo a sentirme cómoda en alguna aldea, despierto en otro lugar sin muchos recuerdos." Dije sin saber porque la verdad que me aterraba tanto salió de mis labios.

"Seguramente además de despertar cansada y sin recuerdos en tu cuerpo hay cicatrices frescas. Y poca o nada de ropas… las aldeas que te dieron alojo terminaron destruidas." Agregaba por mí la rubia colocándose de nuevo en su sito a lado de la pelirroja.

"Has estado en…" la castaña dijo pensativa, "Mikonos, Rodas, Milo, casi toda Grecia…excepto por Xylia. Tu última parada fue…Delfos." Dijo con su voz profunda y suave.

"Fue ahí donde la conociste, ¿Stacia?" Pregunta la pelirroja observándome con cuidado.

Me estaban estudiando, me han estado siguiendo…

"S-sí." Dijo afirmando la castaña.

"¿Qué? ¡Si yo nunca jamás la había visto en mi vida!" grité poniéndome de pie.

"Calma, sé que esto es raro pero…" La rubia se acercó hasta llegar a mi altura y sin esperarlo me tomó por las manos haciéndome relajar al instante, "Nosotros no somos los malos aquí, somos quienes queremos liberar a nuestro pueblo y tu junto a Stacia son la clave para nuestro éxito."

"Las soluciones a la raíz del asunto que ataña a nuestra adorada Grecia son cuatro chicas…" gesticula la pelirroja en dirección de la rubia a su lado, pasando por la castaña su mira hasta aterrizarla en mi para finalmente señalarse así misma sonriendo divertida, "-siempre serán cuatro."

Sin poder separarme de ella, la pelirroja se inclina donde mi para besarme suavemente en los labios haciéndome sonrojar furiosamente. Nuevamente las sensaciones me abrumaron, demasiado en un día, un sueño o no, recuerdo o vivencia futura esto me tiene cansada y, sin esperarlo, una vez más caí en la oscuridad dejándole envolverme.

….

LA ENFERMERIA

Nuevamente abrí los ojos notando que estaba tumbada en una cama no tan cómoda como la mía pero al menos cumplía su función de sostenerme. Parpadee varias veces tratando de enfocar la vista, no sé si me golpee al caer pero mi cabeza da vueltas. Vi las típicas cortinas de la enfermería, estas estaban recorridas dándome algo de privacidad. Suspiré con tranquilidad al ver que aun llevaba mi ropa de esta mañana.

Okay, estoy en Hogwarts…que sueño más loco y vívido he tenido.

"¿Qué rayos…?" comencé a murmurar pensando que estaba sola.

"Eso mismo digo yo, ¡¿Qué rayos ha pasado?!" pregunta una voz huraña abriendo de golpe la cortina. "¿Qué rayos me hiciste ver Parkinson? ¿Por qué te diviertes metiendo imágenes extrañas a mi mente?" susurraba con desagrado entrecerrando los ojos ante su molestia.

"Hola de nuevo Weasley." Dije rodando los ojos apartando su rostro del mío, Merlín estaba demasiado cerca.

"Basta las dos," nos reprende la voz firme de Luna, "¿Pueden dejarlo ya? Hermione volverá en un momento Pansy." Sonrió la rubia tomando a Weasley por la cintura obligándola a sentarse en la cama a lado de la mía, parece que ahí había estado descansando la pelirroja.

Wesley estaba recargada sobre las almohadas tras su espalda, de vez en cuando me lanzaba miradas asesinas al notar que la rubia me sonreía. Luna estaba sentada de frente a mí sobre la cama de la pelirroja pero sin apartar la vista de su chica.

Noté que la tenía sujeta de la mano a la pelirroja, quien tenía un ligero rubor en sus mejillas y un vendaje en la parte de su sien izquierda, creo que se ha caído y se ha herido poco más de lo que le hubiera gustado.

No sé porque, pero verla frustrada y sonrojada encendió mis ganas de meterme con la pelirroja y molestarla un poco.

"Aw, ¿Weasley te has herido al caer? Creo que debías empezar a hacer dieta para que tu peso no lo atraiga la gravedad tan fácilmente." dije burlándome logrando que la pelirroja se irguiera en sus rodillas en su lugar sobre la cama. Luna inmediata se lanza a detenerla en su avance hacia mí.

"¡Deja-suelta-Lu', la voy a dejar calva!" gritaba sacudiéndose entre los brazos delgados de Luna tratando de soltarse para atacarme.

Fui más rápida y salté a lado de mi cama poniendo la mayor distancia entre las dos sonriendo maliciosamente ante mi victoria. Unos pasos tras de mí se acercaban con rapidez hasta nuestra ubicación.

"Listo Luna, la Sra. Pomfrey dice que podemos hablar un… momento con ellas y..." balbuceaba la voz de Hermione Granger deteniéndose en seco ante la escena frente a ella. Soltando un suspiro cansado y negando con la cabeza se sienta a los pies de mi cama y me observaba con diversión invitándome a tomar asiento al lado suyo.

Weasley, por su parte, palidece ante las palabras de Luna, "Ginny no me hagas ponerte a dieta nuevamente…Y sabes que no hablo de alimento, ¡Sino de lo otro que tanto te gusta degustar!" la pelirroja se volvió en su lugar hasta darme la espalda. Luna solo negó con la cabeza, una sonrisa divertida adornaba su rostro.

"Granger, ¿Me extrañaste?" ronronee acercándome hacia ella. Vi como sus ojos se abrían extrañados ante la insinuación y no pude evitarlo, sé que están sus amigas pero…

"¿Volvemos a llamarnos por el Apellido?" Me pregunta divertida la castaña.

Negué sonriendo, era obvio que sus amigas estaban enteradas de lo que había entre nosotras y para mi curiosidad no me molestaba que hubiera hablado con ellas, por mi mejor, mayor oportunidad de meterme con Weasley.

Me mordí el labio inferior al acercarme donde ella me pidió sentarme pero en lugar de eso me acomodé sobre su regazo a horcajadas. La rodee por el cuello con mis brazos acercando mis labios a los suyos ignorando por completo al otro par de chicas cerca de nosotras mientras le susurraba al oído, "Que pasa cielo, antes no te quejabas de mi cercanía." Murmuré haciendo que mi aliento golpeara la piel sensible de esa área.

Le escuché pasar saliva pesadamente al colocar sus manos en mi cintura, dudosa de si responder a mis provocaciones o no. En un instante parecía que ella se olvidó de sus amigas también.

En lo personal a mí me importa poco que estuviesen la rubia y pelirroja observándonos fijamente. Una muy atónita Ginny Weasley nos observaba con la boca abierta, casi tocando el suelo de la impresión, mientras la rubia a su lado sonreía tiernamente. Sentí como algo en mi interior comenzaba a arder en el área del esternón.

La forma en la que me observaba Hermione, la manera en que ponía todo de sí para controlarse culminando en respiraciones rápidas y pesadas… por un instante solo fuimos ella y yo olvidándonos de nuestro entorno.

Sus manos tras mi cintura comenzaron a acercándome más a su cuerpo. Para contemplar el calor que su cuerpo emanaba cerré mis ojos. En ese momento creí que nada sería más sensual que las caricias que me regalaba…pero me equivoqué. Sentí mi cuerpo tensarse y mi piel erizarse al escucharla murmurar contra la base de mi cuello, "Sabes, cuando te tengo contra mí siento algo divertido en el estómago y cuando me besas…" Susurraba provocándome de manera inocente, estaba jugando con fuego… ella es el tipo de fuego por el cual me dejaría consumir en cuestión de segundos.

"¿Q-Qué pasa si te be-beso?" pregunté rozando mis labios con la base de su cuello. Joder, ¿acabo de tartamudear?

"Cuando me besas…" Hermione me toma por las muñecas removiendo mi agarre de su cuello hasta colocarlas sobre sus pechos apretándoles ligeramente. No pude evitar que mi respiración se cortara de tajo, "Esa sensación viaja a otro lugar-" finalizó complacida con mi reacción.

"Ehm... ¿Y-Y ha-hacía…dó-dónde-viaja?" volví a tartamudear… ¡Joder! ¡Con que así debe sentirse ser estúpido!

Con una sonrisa seductora la castaña se acerca a mí oído susurrando la respuesta en este…Merlín, estoy segura de que mi rostro adquirió un fuerte tono granate en las mejillas y de que mis ojos se abrieron a causa de la sorpresa y deseo que sus palabras encendieron dentro mí.

No era posible que esta chica pensara que me quedaría tranquila al escucharla decirme eso, sentada a horcajadas tan cerca de ella e insinuar que-… y encima ver que se mordía el labio de esa manera mientras me dirigía una mirada cargada de deseo al apretar sus pechos con mis manos…

Soy humana…peor aún… ¡Soy una adolescente por Merlín!

Tengo un límite y mis hormonas desgraciadamente dominan mi cerebro -en raras ocasiones-, y esta es una de esas ocasiones.

No pude contenerme y con un poco de rudeza la sujeté por la cintura con ambas manos para reclamar sus labios contra los míos, olvidándome por completo de aquellos que nos acompañaban y del lugar en el que nos encontrábamos. Por un instante pensé en retrospectiva en todos los años al lado de mi conservadora tía y en la educación que me dio para controlar mis reacciones, todo se iba al carajo al tener a Hermione cerca de mí… ¡Sobre mí!

La sentí ceder inmediatamente ante el beso que le daba, demandando todo y más de ella. Creo que me dediqué a memorizar por completo sus labios, su lengua y cuello por más de un par de minutos cuando sentí que se alejaba de mi estirando mi labio inferior entre sus dientes dedicándome una hermosa y pícara sonrisa, fundiendo su mirada en la mía.

En ese momento fui por fin consciente de mi agitada y acelerada respiración, mis manos habían viajado hasta su trasero sujetándome con firmeza a este mientras sentía como se comenzaba a rozar contra mí, yo misma estaba a punto de comenzar a rozar mi cuerpo contra el suyo cuando un carraspeo tras nosotros nos hizo volver a la realidad.

"Ehm…Hermione antes de que me dejes ver la concepción de un millón de mis próximos sobrinos…Sé que sabes que soy de mente abierta pero te aclaro: ¡No deseo verte teniendo sexo con Parkinson en la enfermería!"

"Aw, ¿Segura cielo? Ya se estaba poniendo interesante. Tu nunca me has hecho eso que Pansy-"

"¡Luna! Eh, si…interesante pero inquietante, a diferencia tuya yo no conozco esa profundidad de mi mejor amiga y así me gustaría que siguieran las cosas, muchas gracias." Decía la pelirroja visiblemente perturbada por ver a su seria y calmada amiga en aquella posición.

"A mi tam-también me gustaría que así siguieran las cosas entre mi chica y tu Weasley." Sentencié entrecortadamente tratando de respirar correctamente de nueva.

En ese momento recordé que Hermione hacia años parecía tener un amor momentáneo por Lovegood, el beso que la vi robarle a la rubia durante la última guerra en el patio del colegio en ocasiones me hacía querer detestar a Lu'…

Asintiendo Luna nos dirige una dulce sonrisa antes de hablar, "'Mione, Pansy, creo que tengo-" Weasley carraspeó arqueando su ceja en una muda pregunta, "-está bien, Gin, Pansy, 'Mione, tengo algo importante que decirles, les daré respuestas lo prometo. Pero, ¿Podrías venir a la torre Gryffindor esta noche Pansy? Las necesito a ambas reunidas…necesitamos esta las cuatro." Frunció el entrecejo por un instante, "Saben que, les confirmaré la hora, antes necesito hablar con Draco y Harry antes de hacer nada."

Sin decir nada más, Luna salta de su ligar andando con ligereza rumbo a la salida de la enfermería dejándonos más confundidas que antes a Weasley, Hermione y a mí.

La pelirroja, Hermione y yo guardamos silencio parpadeando atónitas ante la súbita salida de Luna de la enfermería. Sin poder resistir más me aventuré a romper el silencio, "Weasley, debes admitir que tu novia-"

"Es todo un misterio, lo sé…" suspiraba admitiendo abatida con una sonrisa divertida, "Pero así la adoro," se encoge de hombros al final poniéndose de pie estirando su cuerpo buscando destensar sus músculos.

Vaya, jamás había prestado atención. Weasley tiene una estrecha cintura, brazos tonificados y un trasero bastante… ¡Oh Merlín! ¡Tiene el abdomen súper marcado!

Un suspiro cansado y una mano jalándome por el oído me sacan de mi transe momentáneo. ¡Ouch!

"Pansy, cariño espero que no estés teniendo pensamientos lujuriosos al admirar la hermosa figura de mí mejor amiga Ginny," me dijo con tono de advertencia Hermione.

La pelirroja se detuvo en el instante que escucha a hablar a Hermione.

"¡Santo Merlín, Gracias pero no gracias!" dijo notablemente asustada ante la idea de que yo buscase algo más con ella. No sé porque pero la idea de molestarla haciéndole saber que en algún sueño o divagación fue ella quien me beso sonaba bastante divertido.

Aunque ahora que lo pienso quizá le perturbaba más la idea de que Hermione estuviese dispuesta a compartirme…Uhh, esto se pone interesante.

Sonreí divertida observándola directamente haciendo que la valiente y audaz pelirroja se sonrojara, bufara molesta y saliera sin decir nada más de la enfermería. Hermione y yo estallamos en una sonora risa colectiva. Habíamos logrado abochornar a la gran conquistadora Ginny Weasley.

La risa muere en mi garganta al escuchar a alguien dirigirse a mí…

Es bueno que rías Pansy, porque tu vida está por cambiar y no habrá mucha oportunidad para la risa. La olvidada e indeseable voz de mi cabeza me saludaba nuevamente.

Oh Joder, no puede ser… ¿Tú otra vez?

Espero no me hayas extrañado mucho ya que volví para asistirte mi querida Pansy.

::TBC::

N/F:

Cuatro capis más y esta historia llega a su fin!


Hola!

Espero les haya gustado este capi!

Muchas gracias por la respuesta al capítulo anterior, en verdad me inpiraron a continuar escribiendo.

Me da mucha alegría ver que la historia tiene algunas cuantas seguidoras...insiso en que estoy tentada a desaparecer la historia ya que es bastante deprimente ver que NADIE le deja ni un mini rvw...pobreshito este FF...

El epílogo sigue jodiendo mi cerebro así que espero sus rvws me motiven a seguir tratando de terminarlo antes de dar fin (o retirar del sitio) esta historia.

Y PORQUE SIGO EN PIE CON MI IDEA?

ES QUE SI VEO QUE YA NO GENERO INTERÉS PS EN VEZ DE DEJARLA INCONCLUSA PUES RETIRO EL FIC COMPLETO Y YA...NO TIENE CASO SI A NADIE LE INTERESA ¿NO?

XOXO