Capítulo 10: Burned Bodies

Scout, Pyro,Globocornio y Japhet llegaron finalmente al área tres, una fábrica color anaranjado de enormes chimeneas que se perdían entre las nubes. Del cielo caían lo que parecían ser copos de nieve, pero estos se disolvían al llegar al suelo. Scout cazó uno de los copos con la lengua y se sorprendió al ver que tenía un sabor dulce.

-La nieve es azúcar- comunicó Scout a sus compañeros.

-¿En serio? ¡Que chupi!- exclamó Pyro con su alegría natural.

-Entonces efectivamente estamos en la fábrica de azúcar-supuso Japhet.- La entrada debe de estar por algún sitio.

El peculiar cuarteto comenzó a explorar la zona en busca de la entrada, pero tras unos cuantos minutos de infructuosa búsqueda decidieron rendirse.

-¿Qué clase de pirado monta una fábrica y no le pone entradas?- preguntó Scout indignado. Pyro se encogió de hombros como toda respuesta.

Japhet entonces reparó en una de las chimeneas. El fénix se posó en la gorra de Scout y le pegó un picotazo en la oreja para llamar su atención.

-¡¿Quieres dejar de hacer eso?!- le gritó el mercenario enojado, mientras se tocaba la dolorida oreja.

-Mira ahí- dijo Japhet señalando a la chimenea.

Scout siguió la indicación de Japhet a regañadientes. Lo que vio le dejó sorprendido: una larga escalera recorría la chimenea de arriba a abajo.

-¿Pretendes que subamos por ahí y saltemos por la chimenea? ¡Es una locura!- exclamó el bostoniano.

-¿Se te ocurre una idea mejor?- le replicó el fénix.

Scout meditó durante unos instantes y negó con la cabeza.

-Supongo que podemos probar- aceptó a regañadientes.

Scout, con Japhet revoloteando junto a él, comenzó a subir por la escalera de la chimenea, seguido por Pyro, junto al cual flotaba Globocornio. Cuando llegaron a la cima, Scout se asomó al hueco: era un enorme foso que parecía no tener fondo.

-¿Ahora qué, genio?- le dijo Scout a Japhet.

El fénix cómo toda respuesta agarró al joven por la espalda con sus garras.

-Oh, vamos: no me creo que vayas a intentar llevarme con ese cuerpo tan esmirriado- dijo Scout con sarna.

Japhet siguió sin pronunciar palabra. En su lugar, sus alas comenzaron a arder, haciéndose más y más grandes, a la vez que su cuerpo.

-Ah, ya: olvidé que podías hacer eso- comentó el joven mirándole por encima del hombro.

Japhet adoptó una apariencia intermedia entre su forma de polluelo y su verdadero tamaño, de tal forma que tenía la bastante fuerza para sostener a Scout y caber por el hueco de la chimenea.

-¿Estas listo?- le preguntó el fénix.

Scout asintió, y saltó al interior de la chimenea. Pyro les vio bajar y lanzó una mirada de súplica a Globocornio.

-Lo haré si me das el triple de chocolate durante esta semana- le dijo el unicornio.

-Que sea el doble y trato hecho- regateó Pyro.

-Esta bien, sube- se resignó el globo. Pyro saltó a la silla del animal-globo y juntos flotaron al interior de la chimenea.

Scout y Japhet caían a toda velocidad por la chimenea, el mercenario disfrutando cada instante de la caída libre. Con su aliento de fuego, Japhet se ocupaba de los espectros que ascendían del por el tubo. Cuando el fénix calculó que estaban a poco más de la mitad de la chimenea comenzó a batir sus alas para poner resistencia a la gravedad y evitar que su acompañante se estrellara contra el suelo. Finalmente, ambos aterrizaron sanos y salvos en el suelo. Japhet se envolvió en llamas y se convirtió en cenizas, volviendo a renacer como pollito pocos segundos después. Decidieron esperar a Pyro y Globocornio, quienes todavía no se divisaban por el tubo, aunque Scout estaba convencido de que estaban bien. El fondo de la chimenea no tenía buena visibilidad. De hecho estaría cubierto por la oscuridad absoluta de no ser por la leve luz rojiza que la envolvía, que parecía proceder de un piso inferior.

-Oye Japhet: si eres un fénix y los fénix son inmortales, ¿por qué pensabas que podía matarte?- se le ocurrió de pronto al bostoniano.

- El tiempo no puede matarme, pero si antes de regenerarme alguien me da el golpe de gracia, moriré- explicó el pájaro de fuego mientras se posaba en el sombrero de Scout.

Scout asintió para darle muestra de que había comprendido la información. En ese instante, Pyro y Globocornio aterrizaron suavemente en el suelo.

-Cojonudo: voy a tener dolor de espaldas durante dos semanas- se quejó el segundo.- A ver si adelgazas, Pyro.

Pyro soltó una risilla avergonzada y le pidió disculpas a su amigo.

-No perdamos más tiempo: quiero explorar todo lo que pueda antes de que me despierte- dijo Scout.

Un ruido de algo metálico chocando contra el suelo llamó su atención: no estaban solos en el interior dela chimenea. Unos metros más allá trabajaba un Elsen, al cual se le había caído una pala. Rápidamente, el ser la recogió y siguió con su trabajo, que consistía en echar el azúcar en un especie de tubería.

-Debo echar azúcar el el tubo... debo echar azúcar en el tubo- repetía sin cesar el Elsen, sin notar la presencia de los dos mercenarios y sus acompañantes, quienes decidieron rodear al Elsen con sigilo para no molestarle y bajar una escalera que llevaba al nivel inferior de la chimenea.

Lo que encontraron al bajar fue un espectáculo grotesco.

Numerosos cadáveres de Elsens se amontonaban es diversas pilas repartidas por la sala, algunos en avanzado estado de descomposición. Curiosamente, el aroma de la sala no era como debía ser: en lugar de un fuerte olor a carne podrida, un olor dulce era lo que llegaba a las narices de los presentes. La única criatura viva a parte de ellos era un solitario Elsen, quien se hallaba echando los cadáveres a un horno.

-¿Qué cojones esta pasando aquí?- murmuró Scout con temor en su voz.

Al oírles llegar, el Elsen dejó de trabajar y se acercó a ellos.

-Vosotros...qué...¿por dónde habéis venido?- preguntó el Elsen, confundido.

-Saltando por la chimenea- respondió Pyro.

-Ah... claro- dijo este como si aquello fuera lo más normal del mundo.

-¿Qué cojones es este sitio?- quiso saber Scout.

-Esto... Estáis en los hornos de azúcar de Vesper, al norte de la zona 3- comenzó a exponer el Elsen.-Aquí quemamos los cuerpos de la gente que ha muerto y gracias a un ingenioso sistema de tuberías convertimos el vapor en azúcar.

Scout y sus compañeros miraron al Elsen entre estupefactos y horrorizados.

-Espera... ¿estás diciendo que el azúcar proviene de los Elsen muertos? - preguntó Scout al Elsen, indignado. El Elsen asintió.-¡PUTOS CANIBALES ASMÁTICOS!- tras ese grito, respiró hondo para tranquilizarse y añadió- aunque era la progresión lógica tras los ríos de carne.

Pyro le miró extrañado al oír lo de los ríos de carne, pero Scout no dijo nada más al respecto

-Dime pequeño Elsen, ¿quién es el responsable de esto?-le preguntó Japhet ,preocupado.

-¿Me darás azúcar?- preguntó este entusiasmado.

-No...

-Oh, vale...- dijo con decepción.- Ha sido el director... él está en el área 4.

Japhet asintió, asimilando la información.

-Es descabellado... pensar que precisamente Enoch haya ingeniado esto- murmuró el fénix.

-Ahora debéis iros: el jefe me disminuirá la dosis si no termino de introducir estos cuerpos en la chimenea- dijo el Elsen.- Si ascendéis por el tubo por el cual mi compañero manda el azúcar, seréis capaces de salir al exterior- les informó antes de volver a su trabajo.

-¿Sabes de dónde viene el azúcar y aún así la tomas igual?- le preguntó el bostoniano, asqueado.

El Elsen no respondió, se limitó a seguir con su trabajo. Los cuatro se miraron entre ellos y decidieron abandonar aquel lugar lo más pronto posible.

Mientras tanto, en el mundo real, el agotado equipo y el mago cenaban cuando Spy entró con urgencia en el castillo, atrayendo las miradas de sus compañeros.

-¿Qué te pasa ahora?- preguntó Sniper al verle entrar tan acelerado.

Spy lo miró con seriedad y alzó la carpeta frente a él.

- El día que llegamos a Nightfall le pedí a Miss Pauling que investigara al secuestrador de Scout a ver si encontraba casos similares, y encontró dos más-explicó el francés.- Sin embargo, faltaban una serie documentos que mostraban la conexión entre ellos y una pista muy importante que podría ser la identidad del soñador que creó a "el Bateador".

El resto de sus compañeros le miraron sorprendidos.

-¿Y por qué no lo has dicho hasta ahora?- quiso saber Soldier.

-Porque, como ya he dicho, alguien los robó y hoy han venido de vuelta a mí-informó Spy. Y con seriedad anunció- hay una persona que no quiere que arrojemos luz sobre este asunto.

-¿Crees que pudo ser "el Bateador"? -preguntó Sniper.

-Lo dudo mucho: él ni si quiera sabe que esos documentos existen- oyeron decir a una voz desconocida para todos, salvo para Spy, a sus espaldas.

El grupo se giró hacia el origen de la voz. En el marco de la puerta que llevaba a la cocina del mago se hallaba Zacharie, con su máscara de gato puesto.

-Cómo dijo un compañero de profesión una vez: habéis conocido un destino terrible, ¿verdad?- dijo Zacharie al equipo. Tras soltar una risilla añadió- un grupo de asesinos a sueldo convertidos en el blanco de un espectro asesino.

-¿Quién eres tú?- preguntó Merasmus mirando al vendedor con recelo.

-Zacharie, un afable mercader. También hago las veces de guía. De hecho, de no haber sido porque advertí a Spy a tiempo, ahora tus amigos estarían muertos- explicó el mercader.

-Déjame cambiar la pregunta...¿qué eres tú?- preguntó de nuevo el mago.

Bajo la máscara, Zacharie dejó de sonreír. ¿De verdad se había dado cuenta aquel viejo de lo que era?

-¿Perdón? No entiendo lo que quieres decir- fingió Zacharie, pero un leve nerviosismo en su voz delató su mentira.

-¿Qué escondes bajo esa máscara?- dijo el mago con severidad.

Antes de que nadie pudiera reaccionar, Soldier se lanzó a por el vendedor dispuesto a arrancarle la máscara, sólo para cabar chocándose contra la encimera de la cocina. El mercader se había esfumado.

-Eso es mío- dijo Zacharie, con su voz habiendo recuperando su tono habitual. El vendedor había aparecido a la espalda de Spy y señalaba a la carpeta que este llevaba en la mano.

-Así que tú los robaste- replicó Spy, sin dejar que se notara que había sido sorprendido por Zacharie.

-Los robé porque su contenido no os interesa. Debéis centraros en huir de "el Bateador". Indagar sobre su origen no os servirá de nada- se excusó este.

-¿Huir? ¡Equipo no huye de nadie! - le gritó Heavy indignado.-¡Equipo atrapar a espectro y hacer pagar por hacer a pequeño Scout sufrir!

-Va a morir igualmente: esta llegando demasiado lejos y eso pone en peligro la misión de "el Bateador", por lo que acabará siendo purificado y no podréis hacer nada para evitarlo- se limitó a responder Zacharie, apareciendo a la espalda del ruso.

Heavy se recuperó rápidamente del susto inicial causado por la súbita aparición de Zacharie a su espalda y trató de propinarle un fuerte puñetazo, que tocó aire. Zacharie estaba ahora junto a Engineer. El texano trató de agarrar al mercader por el jersey, pero este desapareció de nuevo cuando la mano metálica del texano estaba a punto de rozarle. El vendedor regresó a su postura inicial en la puerta.

-Perdéis el tiempo: él esta recuperándose del efecto de la explosión y vendrá aquí pronto- advirtió.-Os sugiero que cojáis a vuestros bellos durmientes y busquéis un buen lugar para librar la batalla final contra él. Al fin y al cabo, este castillo es demasiado cutre para serviros de tumba- comentó en tono burlón.

Los mercenarios le miraron con odio.

-Primero me robas, luego nos ayudas... ¿de qué lado estás?- le interrogó Spy.

-De aquel que me reporte beneficio: vosotros me dais entretenimiento, él créditos - fue la respuesta de Zacharie.-Y aunque adore los créditos, también me encantan los espectáculos. Y ahora debo irme, tengo cosas que hacer.

Y tras decir esas palabras, Zacharie desapareció una vez más , pero no volvió a aparecerse. Merasmus se quedó mirando al lugar en el que había estado el mercader hasta hace unos segundos.

-¿Alguna idea de qué es ese tal Batería?- le preguntó Soldier, aún medio aturdido por el golpe contra la encimera, a su compañero de piso.

- Tengo muchas criaturas candidatas, a la cual más absurda- informó el mago.- Si hubiera logrado verle la cara, quizás podría confirmar alguna de ellas...

-No me hace gracia que ese tipejo nos este usando para entretenerse- comentó Sniper.

-Pues es lo que hacemos todos los días: darle espectáculo a la Administradora. No creo que haya mucha diferencia- le respondió Demoman encogiéndose de hombros.

-Ahí llevas razón- concordó el australiano resignado.

- De todas formas, deberíais seguir el consejo de Zacharie e iros de aquí: mi magia sólo me permitirá lanzar ese hechizo explosivo otra vez en tres días y dudo que ese espectro vaya a esperar tanto- les informó Merasmus.

-Nos marcharemos cuando Scout y Pyro despierten- dijo Engineer por todos sus compañeros.- Nos iremos sólo cuando garanticemos que están en condiciones para viajar.

-La cosa es...¿hacia dónde deberíamos dirigirnos?- preguntó Medic.

Todos sus compañeros permanecieron en silencio. Spy pensó que quizás sería buena idea ir a Boston a investigar, pero era una localización demasiado lejana y "el Bateador" les alcanzaría muchísimos kilómetros antes de llegar y además estaba el riesgo de que quizás no hallaran respuesta alguna allí . La otra opción, y mucho más razonable, era refugiarse en una de las bases.

-Entonces, ¿crees conocer la identidad del soñador de "el Bateador"?- preguntó un interesado Merasmus al francés, interrumpiendo los pensamientos de este.

-Tengo una teoría, pero hay un problema...- dijo Spy. Sus compañeros y el mago le miraron queriendo saber más.- Esa persona esta muerta.

-Fascinante- respondió Merasmus.- El soñador esta muerto, pero su espectro de pesadillas sigue vivo...

-¿Y?- interrumpió Demoman al mago, con ninguna delicadeza .

-Y nada. Mi conocimiento en la ciencia de los sueños es limitado- replicó este, recibiendo miradas de reproche de los mercenarios.- Solo me interesa mucho ese concepto.

-¿De verdad pensabais que el viejo demente iba a saber algo? ¡Es un magucho de poca monta!- rió el Bombinomicom, haciendo que Merasmus gruñera.

El grupo quedó en silencio una vez más, agotados y sin saber que decir.

-Spy, dame todos los detalles del caso- dijo Merasmus cortando el silencio a los pocos minutos.- Quizás mis conocimientos sean limitados, pero si conozco más detalles quizás pueda daros una idea de lo que está ocurriendo.

-No hay nada mejor que hacer hasta que despierten- accedió Spy encogiéndose de hombros, antes de comenzar a narrar todos los detalles de lo que había descubierto gracias a Miss Pauling.

Tras salir por la tubería por la que el Elsen mandaba el azúcar, y avanzar durante unos minutos que se hicieron eternos , el cuarteto logró abandonar la fábrica por un conducto de ventilación que llevaba al exterior.

-¡Aire! ¡Por fin!- exclamó Scout tras salir al exterior, cogiendo aire en grandes bocanadas.

-Exagerado...- dijo Pyro.

En ese instante, procediendo de la parada de metro, el Juez se acercó a ellos.

-Me alegra veros- dijo este al grupo.- He descubierto el origen del azúcar.

- Y nosotros- le replicó Scout.

-¿Ah sí? Bueno, pues entonces sólo nos queda un sitio por explorar: el área 4- informó Pablo.

-Que es donde esta Enoch- completó Japhet con preocupación. ¿Y si se negaba a darles su carta, la que permitía el acceso al hogar de la Reina, y tenían que luchar contra él? Aunque Scout ya no viajara solo y hubiera derrotado a los dos guardianes, sus posibilidades de vencer en una batalla contra Enoch eran bajas...

-¿Y a qué esperamos?- dijo el bostoniano, interrumpiendo los pensamientos del fénix, mientras se adentraba en la parada de metro y volvía a montarse en el monoraíl. Pyro, Globocornio y "el Juez" no tardaron en unirse a él.

Con los cinco pasajeros a bordo, el monoraíl comenzó el viaje hacia el área 4. A los pocos segundos de salir, Pyro comenzó a aburrirse demasiado.

-Oye...¿falta mucho?- preguntó el piromaníaco a "el juez"

-Un poco...- respondió este.

A los pocos segundos, Pyro volvió a decir.

-¿Falta mucho?

-Que no...- gruñó Scout.

De nuevo, pocos segundos más tarde...

-¿Falta mucho?

-No- dijeron sus tres compañeros a la vez, empezando a estar un tanto hartos de la situación.

Y una vez más, Pyro volvió a preguntar.

-¿Falta mucho?

-¡Qué te hemos dicho que no, joder!- exclamó Scout furioso, el grito inesperado haciendo que Japhet diera un bote del susto y se posara en una de las barras del monoraíl.- ¡¿Cómo te aguanta Engi cuando viajamos en tren?!

-No es lo mismo que esto: el paisaje cuando viajamos en tren cambia. Pero esto es tan monótono y deprimente...- se excuso el piromaníaco.

De pronto el monoraíl dio una fuerte sacudida y se detuvo en seco.

-¡Ya llegamos!- exclamó Pyro con alegría.

-No, esta parada no estaba prevista- informó Pablo, preocupado.

-Iré a comprobar por qué nos hemos detenido- se ofreció Scout.

El bostoniano bajó del monoraíl de un salto, Pyro saliendo tras él para por lo menos estirar las piernas. El túnel estaba completamente a oscuras.

-Vale, si esto fuera una peli de miedo ahora es cuando nos matan- dijo Scout, nervioso.- Pyro, ¿puedes usar tu fuego para iluminar la zona?

Pyro asintió e hizo brotar un pequeño arcoiris de sus manos, la pequeña pero suficientemente luminosa bola multicolor haciendo las veces de linterna.

-Aún no me acostumbro a verte hacer arcoiris sin que lleve las gafas de Pyrovisión puestas- dijo el bostoniano incómodo.

-Pues para mí siempre es así- se limitó a responder Pyro.

Ambos compañeros de equipo avanzaron unos metros por la vía, antes de toparse con la enorme figura que bloqueaba el paso del mono raíl. Bostoniano y pyromaníaco retrocedieron con cautela al verlo y se prepararon para el combate.

Era un Elsen, pero su cabeza había crecido demasiado por lo que su apariencia era desproporcionada. Su piel era negra, como la de los Quemados y su expresión estaba contraída en un gesto de dolor. Y sin embargo, pese a su apariencia, el monstruoso y deforme Elsen no les había atacado en cuento les había visto. Sel imitaba mirarlos, con sus enormes y hundidos ojos.

-Ayuda...- susurró el Elsen, con agonía en su ahogada y grave voz.

-Esta sufriendo demasiado- dijo Pyro, contemplando al Elsen con lástima.

-¿Qué hacemos con él?- preguntó Scout sin atreverse a disparar al deforme Elsen.

Pyro se acercó al Elsen, que respiraba con dificultad y parecía sufrir a cada inspiración. El piromaníaco sacó su lanza-arcoiris y lo levantó su lentamente hacia la cara del Elsen.

-No llores...voy a liberate- le dijo dulcemente al Elsen.

-¡Espera Pyro! Él no nos ha hecho nada como para matarlo- dijo Scout interponiéndose entre Pyro y el Elsen.-

- Primero: ¿pretendes que dejarlo así? Y segundo: ¡yo no mato a nadie que no lo merezca! -bramó Pyro.- Engi me ha dicho como me veis en lo que llamáis el "mundo real", pero en MI realidad yo hago felices a los demás- dijo con firmeza.- Y si con mis "llamas" puedo liberar a alguien de su sufrimiento, bañaré a todo el que sufra en ellas.

Scout clavó sus ojos azules en los de Pyro y, pese a que estos quedaban ocultos por su máscara de gas, el bostoniano sabía que ardían con determinación y que nada del o que dijera podría hacerle cambiar de idea.

-Estas loca...loco- dijo finalmente Scout, sacudiendo la cabeza.

-Todos en el equipo lo estamos, por eso aceptamos nuestro trabajo, ¿o no?- respondió su compañero.

Scout no dijo nada más y se apartó del camino de Pyro, echando a andar hacia el monoraíl. Pyro se acercó al Elsen y le apuntó con el lanza-arcoiris. El bostoniano no tardó en ver reflejada en las paredes del túnel la luz las llamas multicolor que envolvían al Elsen, pero no oyó grito alguno de dolor.

-Quien haya dejado que el Elsen acabe así debe ser un monstruo- se dijo Scout a si mismo, mientras apretaba los puños con furia.

El bostoniano subió al monoraíl. Nada más entrar oyó los sonoros ronquidos de Globocornio , Japhet volvió a posarse sobre su gorro.

-Tío, te pasas todo el día posado en mi cabeza- le dijo Scout, molesto.

-Es cómoda- fue la tajante respuesta del pájaro. - ¿Habéis identificado que es lo que bloquea el paso?

-Pyro se esta ocupando de ello- contestó Scout con seriedad antes de explicar al Japhet y al Juez lo que habían encontrado ahí, la historia dejando a pájaro y gato horrorizados.

-Nunca había oído de nada semejante...- fue el único comentario de "el Juez"

-Los Elsens no se supone que deberían mutar así. Es antinatural- dijo Japhet.

-¿Crees que puede deberse al "azúcar"?- consultó Scout nada más la idea vino a su cabeza.

-Debe ser... al fin y al cabo esta es la única zona que la fabrica-respondió el fénix.

-Entonces supongo que ya no le vas a pedir a ese tal Enoch que te de un poco para animar a los elsens de tu zona- supuso el bostoniano.

-El precio a pagar es demasiado alto. Supongo que tendré que buscar otros medios...- suspiró Japhet, desesperanzado.

En ese momento Pyro subió al monoraíl.

-Esta hecho- dijo este sentándose junto a Globocornio. Antes de que alguno de sus compañeros pudiera decir algo, el monoraíl arrancó con un brusco movimiento, asustando a sus pasajeros y haciendo que Scout se despertara dando un bote.

-¡Venga ya! Después de todas las cosas repulsivas y siniestras que he visto en este sueño, ¡¿me despierto de una sacudida inesperada de un monoraíl?- se quejó Scout indignado nada más abrir los ojos. Pyro, que se había despertado a su misma vez, se encogió de hombros.

Ambos mercenarios encontraron al resto del equipo y el mago mirándoles.

-Bueno, al menos estás despierto, lo que significa que podemos irnos de aquí- dijo Spy ayudando al joven a ponerse de pie mientras Engineer hacia lo mismo con Pyro.

-¿Irnos? ¿A dónde?- quiso saber el bostoniano.

- Creo que la mejor opción sería ir a la base de Lakeside, dado que está a unos treinta minutos de aquí. Después deberíamos comprobar que funciona el sistema de respawn y prepararnos para el ataque de "el Bateador"- expuso el francés.

Al oír el nombre de "el Bateador" a Scout le vino algo a la mente.

-Chicos, creo que he averiguado algo sobre él- informó el bostoniano. Sus compañeros lo miraron alegres- no es gran cosa... durante toda mi vida creí que él era un héroe, pero en el mundo que visito en sueños... - decía Scout, sin saber muy bien cómo explicarlo.- Parece ser que su destino era matar a unos guardianes y aunque hayan acabado bastante locos, quieren proteger a los habitantes de aquel mundo. Dos de ellos me atacaron porque creyeron que yo era "el purificador que los destruiría", y estoy convencido de que en realidad me confundieron con "el Bateador". Al fin y al cabo, se llama así mismo purificador. Creo que las respuestas sobre su identidad y la forma de acabar con él están en ese mundo- expuso finalmente de un tirón.

-Scout, en esos sueños...¿te has encontrado con un niño pequeño?- se le ocurrió a Spy.

-No- respondió Scout rápidamente.-¿Por?

El francés le puso en la mano los documentos que Pauling había recopilado. Scout se fijó inmediatamente en una de las fichas clínicas que estaba entre ellos.

-Eh, este es el tipo que me secuestró a mí y a... ya sabéis- dijo Scout leyendo ficha, entristecido al recordar a la amiga de su infancia.- ¿Por qué tienes esto, Spy?

-En tus manos tienes las fichas de tres pacientes y un médico- le explicó este.-Tres de ellos murieron en condiciones semejantes: decían oír una voz en terrorífica en su cabeza que les llevó a la locura y al suicidio.

Scout abrió los ojos en shock al entender lo que quería decir Spy.

- ¡¿También atacó a dos más?!- exclamó. El francés asintió con la cabeza.- ¿Por qué?

- No lo sé, pero los tres tenían un único punto en común: durante el mismo período de tiempo, estuvieron en el hospital con este niño- explicó Spy señalando a la foto del paciente más joven- los otros dos pacientes fueron compañeros de habitación, y el médico era su doctor. Pero hay algo más, ¿reconoces la fecha de defunción del pequeño y el nombre del hospital?

Scout revisó la ficha clínica. Era un niño de diez años, sin pelo, de tez muy blanca y de apariencia débil, debido a que sufría una grave enfermedad. Su nombre era Hugo. Scout siguió leyendo hasta encontrar lo que había dicho Spy. Del asombro, los papeles cayeron de sus manos.

- Este chico... le creó, ¿verdad?- dijo Scout mientras recogía los papeles y se los devolvía a Spy sin dejar de apartar la mirada del chico.

- Es muy probable- confirmó el francés.

- Y murió el mismo día que yo nací, en el mismo hospital... ¿qué significa esto?- preguntó Scout, aturdido por la súbita revelación.

- Yo tengo una teoría: "el Bateador" era una especie de guardián de ese chico, encargado de eliminar sus pesadilla- respondió Merasmus , y todo el equipo se giró hacia él, aunque los que mostraron más interés eran Scout y Spy.- Cuando murió, "el Bateador" se había hecho lo bastante poderoso para no depender de él, pero quedó sin propósito. Y tú debes de ser el primero que encontró: eres la víctima de una nefasta coincidencia- expuso el mago.

-Eso seguiría sin explicar por qué estoy teniendo esos sueños desde que comenzó a poseerme- replicó el bostoniano.-Y por lo que he podido averiguar en ese mundo su papel no es de guardián, sino de el que mata a los guardianes.

-Supongo que todavía quedan cosas por descubrir, pero esos descubrimientos no lo vais a hacer en mi castillo desde luego. ¡No quiero que esa cosa vuelva a entrar en mi casa!- exclamó el mago enojado.-Tomad esto y largaos ya- añadió en el mismo tono, arrojando su "Diario de sueños y otros elementos mágicos oníricos: un manual para principiantes" hacia el equipo. Medic agarró el tomo en el aire, con una sonrisa de emoción.

- Venga Merasmus, no te pongas así. Somos amigos, ¿verdad?- se acercó Soldier a su compañero de piso con una sonrisa.

Soldier no obtuvo respuesta alguna: en un abrir y cerrar de ojos, él y su equipo se hallaban en el exterior del castillo, confundidos por la súbita teletransportación.

-¡MERASMUS! ¡MALDITO MAGO INSENSIBLE E INSOPORTABLE! ¡ÁBRE LA PUERTA AHORA, GUSANO!-gritaba Soldier enfurecido al portón del mago mientras lo aporreaba. Con un último e inútil puñetazo, se dio la vuelta y masculló- pues te puedes ir olvidando de que te pague el alquiler...

-No perdamos más tiempo o "el Bateador" nos alcanzará antes de llegar a Lakeside- anunció Sniper mientras dirigía a su caravana.

El resto del equipo lo siguió. No tardaron en montar en los coches, siguiendo la misma distribución que en los pasados días, y dirigirse hacia la base de Lakeside.

Durante el trayecto Scout reparó en que ahora llevaba un colgante extra. Con su súbito despertar y la revelación de Spy no se había dado cuenta de que lo llevaba. Estiró la cadena y de debajo de su camiseta asomó una piedra púrpura.

-A todo esto, ¿ qué es esta piedra que llevo colgada en mi cuello ?- preguntó sin dejar de contemplar la piedra.

-Es una piedra onírica- respondió Engineer sin levantar la vista de la carretera.- Pyro lleva otra piedra igual, y según Merasmus le permitió entrar en tus sueños.

-Noph supheeñoph phoniphos- se quejó Pyro.

-Mientras estaba soñando podía entender a Pyro con total claridad, pese a que según él estaba hablando en pyronés- informó Scout. Spy y Soldier le lanzaron miradas de incredulidad.

-¿En serio? Pyro, di algo en pyronés, a ver si te entiende ahora- le pidió Engineer a su compañero, fascinado.

Pyro pronunció unas palabras sin sentido aparente, que encima sonaban ahogadas por la máscara de gas.

-¿Y bien?- preguntó el texano.

-Ni idea de lo que ha dicho- respondió el bostoniano encogiéndose de hombros.

-Dice que le gustan los unicornios rosas blanditos bailando en arcoiris- tradujo Engineer.

- Es decir: la gente ardiendo en llamas estremeciéndose de dolor- susurró Spy a Soldier.

Zacharie, aún con su máscara de gato apareció en la casa abandonada donde había dejado a "el Bateador" y sus add-ons recuperándose de la explosión de Merasmus. El purificador estaba sentado en el suelo, agotado pero sin heridas visibles.

-Scout está llegando a "La habitación"- fue lo primero que dijo Zacharie.- Y ya han descubierto lo que hiciste a esos tres humanos... así como le han descubierto a él - informó el vendedor con voz seria.

"El Bateador" ladeó la cabeza. No entendía que relevancia tenía aquello con su misión. Incluso si Scout llegaba a "la habitación", ¿de qué le iba a servir?

-Me da igual que descubran mi origen. Mañana daré caza a esos demonios, acabaré con ellos y podré dar el siguiente paso- dijo este sin dar muestra alguna de preocupación.

-El interruptor sigue ahí- fueron las siguientes palabras de Zacharie.- Incluso si el mundo en el que atrapas a Scout esta hecho de tus recuerdos, el interruptor sigue siendo real- reveló al purificador,

Al oír aquellas palabras, la tez de "el Bateador" se hubiera puesto blanca si esta no lo fuera ya.

-¿Qué crees pasará si deja de estar en OFF?- insistió Zacharie.- Yo te responderé: todo comenzará de nuevo. Lo que has hecho desde que el titiritero te sacó de la nada habrá sido en vano- le advirtió.

Aquella noticia no le sentó nada bien a "el Bateador", y por primera vez desde que tenía uso de memoria, su voz tembló al preguntar:

-¿Qué...qué debo hacer?

-Creo que ambos sabemos la respuesta- respondió Zacharie.

Sí, "el Bateador" conocía la respuesta. Scout debía morir y debía ser él quien lo matara. Aunque en el fondo de su oscura y destructiva alma, deseaba que hubiera otra solución.


Este capítulo me ha resultado difícil de escribir, por motivos que desconozco.

Bueno, poco a poco parece que las piezas del puzzle comienzan a encajar para nuestros "héroes". Aprovecho por el bien de los próximos capítulos para decir que todo esto esta basado en mi propia interpretación de OFF y que por lo tanto no es más que una cohesión de headcanons de fabricación casera y algunas teorías que circulan por Tumbrl.