-Querida Hermione!- recibió Molly Weasley a su ex nuera de la misma manera que a sus nietos, con un gran y fuerte abrazo – Estoy muy feliz que todos estén aquí!.- recalcó el "todos" , ya que tenia u mensaje especial para los Weasleys Granger, quienes estuvieron a punto de faltar y por los rumores de un viaje a Paris.

El encargado de correrlo el chisme fue Albus, que movió cielo y tierra para no permitir que Rosie se salga con la suya.

Hermione solo sonreía, se encontraba perdida en las palabras de Viktor y en su despedida. Viktor segundos antes le dijo que la amaba, y ella no pudo contestarle como se debía, tenía mucho tiempo analizando el beso, que después de esa combinación de palabras tan poderosas no era suficiente respuesta, pero en ese momento, su lengua se le quedo dormida, era un hecho que si trataba de hablar iba a trabarse y eso era más horroroso aun que no decir nada. Pero ahora le dolía el silencio, ¿Qué estaría pensando Viktor de ella? ¿Cómo iba a reaccionar? ¿El beso era suficiente para él?,muchas preguntas sin responder.

Entró a la cocina a tomar su puesto habitual de una tradición, para ver si así se olvidada de lo sucedido con el búlgaro, la tradición era que las señoras Weasley ayuden a terminar la comida de la cena para toda la manada de pelirrojos. Claro que legalmente Hermione ya no era Weasley pero eso no le importaba, ella era la encargada del postre desde antes de casarse con Ron, y le encantaba cortar manzanas de la forma mágica,ñ y preparar la salsa y finalmente tener listo el postre. Pero el trabajo culinario no fue de ayuda, los minutos seguían pasabdo y Hermione continuaba dando vueltas y vueltas en el dilema de Viktor.

-Hermione!- dijo Ginny despertándola del trance, en sus manos tenía un cuchillo. – Fleur y Angelina están preocupadas por ti, están con miedo de tu reacción al ver llegar a Ron con Lavender y la niña…- dijo ayudándola con las manzanas.

-Ginny eso es ridículo, ¿Qué me puede pasar cuando lleguen?- suspiró se había olvidado de lo que pensaban los demás. - Cuando ellos lleguen no me va a pasar nada. - respondió ella misma su pregunta. -Tú bien lo sabes.

-Yo sé, la mayoría lo creía también por que sabemos que eres fuerte, ya que tu silencio no solo ha consternado a ellas, sino también a mis hermanos y a mis padres…- dijo Ginny con un tono de reproche -Hermione te juro que en estos momentos quedarte muda no es de mucha ayuda- dijo riendo y cambiando de color –Imagino que estas así por lo de Viktor?- pregunto avergonzada – No fue mi intención escuchar…lo siento – se disculpo ahora rojo como su cabello. Con la mirada Hermione la perdono, pero en realidad no era necesario, ya que le daba lo mismo. Ginny era su mejor amiga de toda la vida.

-Si Ginny estoy así por él- acepto librándose de un gran peso -Me preocupa que crea que yo no siento lo mismo, que se haya desilusionado por solo el beso, que ya no quiera estar conmigo.- dijo como grabadora.

-Pero sientes lo mismo? O no? -pregunto risueña la pelirroja.

-Ginny……- se dio un poco de tiempo para contestar – Estoy absolutamente segura que sí….- dijo al fin sonriendo. Amaba a Viktor, de eso no había duda alguna, su corazón había vuelto a saltar a lo loco desde el día que lo vio en el lago y a continuación de eso no pudo parar. Viktor sonriendo, Viktor por teléfono, Viktor preguntando muy interesado por ella y sus hijos, cada uno de los besos de Viktor, las caricias y esa magnífica habilidad de hacerla explotar como un volcán, Viktor y su forma tan cariñosa de despertarla con cosquillas, ahora Hermione lo sabía, estaba completamente enamorada de Viktor Krum y no se arrepentía ni un segundo de admitirlo, su búlgaro estaba de vuelta en su vida con mucha más fuerza e intensidad que antes, una fuerza imposible de resistir.

-Hermione!! Me alegra escucharte decir eso. - gritó de emoción Ginny y la abrazó - Por cierto Harry habló con los chicos sobre tu nueva relación, están muy felices por ti al igual que nosotros, Lily dijo algo como que hacían una linda pareja, James sigue subido en una nube de fantasía y Albus al parecer esta más enterado que todos nosotros juntos- se río.

–Creo que Rosie tiene que ver en eso- dijo Hermione sonriendo. – Gracias por todo tu apoyo Ginny, siempre has sido muy compresiva conmigo.- se abrazaron y comenzó a reírse – Te juro que Me siento como una niñita enamorada….-se rio de nuevo – No puedo creer que después de tantos años este de nuevo así.

-Yo tampoco lo creo amiga. - en la sala se escuchó un gran alboroto, voces mezcladas y gritos. La voz de Ron comenzó a retumbar en la Madriguera, como siempre bullicioso.

-Rose, tu padre acaba de llegar…a donde crees que vas? - La atrapó Justo cuando entraba corriendo a la cocina para salir al jardín de atrás.

-Mamá por favor.- rogó Rosie – Es solo un momento…

-Rosie tú no eres una mal educada que hace lo que le da la gana- dijo mirándola fijamente para que se de cuenta que sus palabras eran serias – Tienes que saludar a los recién llegados, no me importa si tienes que fingir pero sonreirás de la mejor forma que puedas, y por favor no salgas con algo como "No quiero", que ya eres grandecita para esos berrinches Rose Weasley, ahora vienes conmigo.- la tomo de la mano y la llevo hasta la sala, casi nunca le hablaba así a sus hijos, pero Rosie se lo estaba mereciendo.

En la sala junto a Ron, estaba la misma Lavender Brown de siempre, excesivamente vestida y maquillada, y del otro lado tomado de la mano del pelirrojo estaba la pequeña Margarite, Hermione se sorprendió al ver el gran parecido con su Hugo, eran casi casi gotas de agua.

-Bienvenidos.- saludó Hermione amablemente , dejando a los demás Weasleys tranquilos – Hola nena, tú debes ser Margarite, Hugo me ha contado mucho sobre ti. - dijo dirigiéndose a la pecosa niña pelirroja – Lavender un gusto volver a verte.

-Lo mismo digo- contestó falsamente la rubia mientras la veía de pies a cabezas, seguramente estaba sorprendida en ver lo bien que estaba, o también por su presencia en la Madriguera.

Lavender se unió en la cocina con los últimos preparativos, a la señora Weasley eso no le gusto, por que ya todas sus nueras sabían sus trucos y recetas, en cambio esta era nueva, una completa principiante con su estilo de cocina y tradición, pero no le quedó otra en aceptar. Hermione inteligentemente invito a Lavender a que la ayude con el postre, era lo más fácil del menú, además que legalmente ese puesto ya le correspondía a la nueva esposa de Ron.

- Me da mucha pena ver que Rose no se parece en nada a Ron, siempre anda enojada, no es muy amigable que digamos, es una malcriada grosera. - le comentó Lavender a Hermione.

-¿Qué quieres decir con eso? – dijo a la defensiva, nadie hablaba mal de su hija en su presencia, aparte indirectamente también estaba hablando mal sobre ella,

-Que tu hija es una malcriada. - lo repitió sin dudar. - es mala con Margarite,no le habla y cuando lo hace la trata mal, a mi no me determina y eso que seré muy pronto su madrastra, si fuera un poquito como Ro-Ro apuesto a que sería más sociable y amistosa con la gente que la rodea.- dijo viéndola a los ojos, enfrentandola.

-Deja ver si entiendo lo que estás diciendo, estás insinuando que mi hija es una antisocial igual a mi, ¿verdad?- dijo irónicamente, esa mujer no tenía cerebro en verdad. - Que mala suerte para ti, pero como dicen por ahí, de tal palo tal astilla. Pero deberías entender, son cambios radicales, si mi hija no es la hermana mayor perfecta para Margarite es por que se suponía que no debía tener una hermana, dale tiempo Lavender.

-Pero tu como madre deberías hablarle y obligarla a que nos trate bien. -dijo de lo más tranquila - Es culpa tuya, no estás cumpliendo con tu trabajo de madre y creo que nunca lo hiciste, y no puedo imaginar que será de ellos ahora que no tienen a Ron en casa, él me contó que fue quien educó a los niños, porqué tú siempre has sido un caso perdido pendiente de los libros y de tus cochinos elfos. - La insultó ahora a ella. - Lamentablemente Rose ya es un caso perdido al igual que tú, tiene arreglo pero es difícil, en cambio Hugy puede salir adelante al igual que lo hizo y hace cada día su padre, pero obviamente cerca de ti no se va a poder.- dijo maliciosamente, contando una historia completamente equivocada, la que sacó adelante a sus hijos fue ella, Ron siempre tuvo que depender de George y la tienda, en cambio Hermione consiguió trabajo en el Ministerio con un buen sueldo, además de poder ayudar a los elfos domésticos con su todavía título de presidenta de P.E.D.D.O. Y al mismo tiempo les enseñó a leer, jugaba con sus hijos, compartía con ellos, mientras el vago de Ron se encontraba con su novia Lavender, y se quedaba después de su turno en la tienda tomando whisky de fuego en el callejón. - Por eso Ronnie va a ganar la custodia de ellos, para que por lo menos en su adolescencia tengan una casa decente en donde vivir, con una familia completa. - Esas palabras retumbaron en la cabeza de Hermione, ¿custodia?, ¿Ron quería quitarle a sus hijos?. Rosie y Hugo eran de ella, eran sus hijos, eso era una locura.

-Mira Lavender, por lo menos yo crie a los míos y no los abandone con sus abuelos! - Toda la cocina escuchó a Hermione, dejó botado el plato de la crema del postre que estaba terminando de preparar, y salió a buscar de Ron, estaba botando fuego del coraje. – ¡ NO TE ATREVAS NI A VOVLER A PENSAR EN QUITARME A MIS HIJOS RONALD BILIUS WEASLEY!- advirtió sin importarle el espectáculo que estaba formando, estaba hecha una fiera pero todo para proteger a sus cachorros. Lavender la había seguido con una sonrisa en su rostro, si lo que se propuso era botarla de la Madriguera lo consiguió, ya que Hermione quería largarse de ese lugar. – Y tu no te vuelvas a meter con mis hijos, nunca más vuelvas hablar mal de ellos por que no tienes ni idea de lo que soy capaz.- la amenazó apuntando con el dedo.

-Hermione querida. - La voz de Molly salió a su rescate. - ¿ que está pasando?- se acercó la mayor De los Weasley a tranquilizar la situación, todos eran testigos del gran problema que había comenzando Lavender Brown, aunque nadie sabía de que se trataba.

-Molly, ruego que me disculpes por todo esto, pero no puedo quedarme y cenar con alguien que me critique y hable mal de mis hijos, peor cenar en la misma mesa del idiota de su hijo.- dijo pidiendo disculpas sin perder su enojo, salió al jardín para olvidarse del momento, en su mente en estos momentos solo se repetían tres palabras "Rosie" "Hugo" "Viktor".

-¿ Pequeña…??-la voz de Viktor sono en la otra línea. Llamarlo fue lo primero que se le ocurrió a tomar aire.

-Ven...- por muchos motivos lo dijo, primero quería sentirse segura, irse de ahí de una vez por todas, alejarse de todo ese daño y segundo cumplir con lo que se dijo, tenia que hablar con él, decirle lo que sentía con palabras.

-Llego en menos de diez minutos…

-Hermione, ¿ qué te dijo esa bruja?- llego Ginny corriendo.

-Hermione!!- se unió otro grito, ahora era Ron y venia igual que enojado.

-¿Que quieres Ronald?- dijo sin poder contestarle a Ginny.

-¿Por que lo hiciste??¡¡ Lavender está llorando!!- dijo enojado – No debías gritarle asi, ella no hizo nada malo. - La excusó. - Fue idea mia lo de la custodia, pero como acabo de decir solo fue una idea, nunca dije que lo iba a poner en práctica. - y todo era cierto.

-Pensaste en quitarle los niños a Hermione, que clase de hombre eres…- lo regañó Ginny, entendiendo al fin una parte de la discusión.

-¡¡Fue solo una idea!!- volvió a excusarse pero ahora con su hermana, lo que no iba a decir que aún le parecía buena idea, más aún después del show de Hermione. – Una noche hablé con Lavender y le dije que a Rosie y a Hugo le haría muy bien una madre como ella, ya que Hermione siempre ha sido como una amiga, Rose está muy cambiada y necia, no respeta a nadie. - suspiró. - Me preocupa su crianza, ya que siempre han dicho que hijos de divorciados son un problema, por eso pensé en que si vivían conmigo y con Lavender seguiríamos siendo una familia, ya que es necesario una imagen paterna y materna en el mismo techo – explicó a su hermana, pero lo que consiguió fue hacerlas enojar más a las dos. Ninguno se había percatado que lo que hacían era gritar y que todos estaban escuchando la "preocupación" de Ron.

-Por Merlín!!! Estas escuchando lo que dices Ronald Weasley!!!- dijo Hermione tocándose la cabeza con las dos manos tratando de entender cómo estuvo cansada con alguien con ese tipo de pensamientos – Mira mi día estaba demasiado bueno para soportar tremendos disparates tuyos y de la idiota de tu prometida.- dijo bajando el tono al darse cuenta que Rosie y Hugo estaban llegando al lugar de la discusión.

-Mami, si te vas yo me voy contigo.- dijo Rosie parándose a lado de su madre sin dirigirle la mirada a Ron, habían escuchado todo, absolutamente todo desde la Madriguera hasta lo último incluyendo la parte que era necia y que no respetaba a nadie, y si antes estaban tristes por la pelea entre sus postres, ahora estaban enojados con su padre.

-Yo también me voy.- dijo enseguida Hugo mirando muy serio a su padre

-No se pueden ir, es Navidad y deben pasar en familia.

-Ronald, deja que los chicos se vayan con su mamá- Arthur Weasley con un bastón de madera llegó al lugar gritándole a su hijo menor – No te mereces tenerlos en Navidad contigo- le susurró con despareció mientras le daba un golpe con el baston en la cabeza – Hermione, no puedo obligarlos a que se queden, pero es muy tarde para que tomes el autobús noctámbulo con los chicos, y según tengo entendido tu chimenea ya no tiene conexión con esta casa. - dijo enojado viéndolo a Ron, quien por ahorrarse dinero había deshabilitado esa opción. –Si quieres hagan lo que planearon desde un inicio, ir a la casa de Ginny, para luego ir a su casa en el carro de Harry.- dijo ahora viendo a su hija, para confirmar si eso era posible.

-No se preocupe señor Weasley, ya van a pasar recogiendonos. -dijo abrazándo al viejo Weasley, su suegro por siempre, el anciano con lágrimas en los ojos abrazó también a sus nietos.

- vamos a darles sus regalos , media hora antes de las doce, pero todavía pueden esperar para abrirlos- dijo al fin sonriendo y caminando a la casa con los Weasley Granger casi en lágrimas.

-Hermione…- dijo Ginny abrazándola para consolarla, todos los demás estaban viendo la escena desde las ventanas conmocionados por lo sucedido. – Aún No puedo creerlo…

-Yo tampoco, pero mejor que paso ahora, para poder dejar en claro que NO voy a permitir una locura de esas- dijo indirectamente. Ron estaba cerca todavía para escuchar.

En el cielo se apareció un jeep negro, dejando boca abierto a la mayoría de los hombres, se estacionó delante de la casa. Rosie y Hugo se despidieron de sus abuelos, tíos, y primos, deseándole una feliz navidad a todos, Hugo también lo hizo con Margarite, y ninguno de los dos se lo dijo a Lavender Brown.

Pero nadie se dio cuenta de eso, por que estaban pendientes del hombre que bajo del carro para ayudar a subir las cosas, los Potter ya sabían quien era, pero los demás Weasleys murmuraban "Krum" por toda la casa, haciendo levantar a Lavender de su show de lágrimas.

-Pequeña, llegue lo más rápido que pude- dijo Viktor recibiendo un beso corto de parte de Hermione, al parecer todos los Weasleys se alegraron de ver ese beso, hasta Molly quien estaba llorando sonreía de par en par.

-Hola de nuevo Viktor!!- dijo Hugo para después despedirse de su tía Ginny y con un feliz navidad seco de su padre.

-Ginny, Feliz Navidad…- abrazo a su mejor amiga y con la mirada se despidió de Ron. Viktor le abrió la puerta del copiloto y la ayudo a subir, los regalos de Rosie y Hugo estaban en la cajuela del carro y se juntaron con las dos cajas que Viktor les tenia preparado.

-Feliz Navidad -dijo Viktor Krum en voz alta, para que todos los risueños de las ventanas, que sonreían por ver la felicidad de Hermione, escuchen. El carro despegó del patio, dejando solos a Ginny y a Ron.

-Que carajo estaba haciendo Vicky Krum aquí!!! ¡¡ Junto a mis hijos!!!- dijo muy molesto y celoso a recordar como Hugo y Rosie saludaron al búlgaro.

-Solo diré que no eres el único que sigue con su vida hermanito.- dijo sonriéndole maliciosamente.– Por cierto…sobre lo que dijiste de la familia. ¿No sería Viktor sería una excelente imagen paterna para tus hijos?- dijo sin dejar de sonreír y caminar a donde estaba su esposo e hijos, todavía tristes por lo sucedido.

Ron se quedó en el patio viendo el lugar donde despareció el jeep con la boca abierta, odiaba a Viktor Krum.

En la que casa que ahora solo era de Hermione y sus hijos, se estaba viviendo un ambiente muy navideño, por cuestión tiempo solo compraron hamburguesas y papas fritas en un lugar de comida rápida, no era la cena perfecta navideña pero el ambiente era de lo más alegre, en ese momento no importaba la comida sencilla, por que en buena compañía era perfecta.

-Niños en mi cuarto hay un regalo para cada uno, corran a ver qué es. - dijo Hermione al ver que sus hijos habían terminado de abrir sus regalos sentados en el suelo frente del sofá que compartía con Viktor, pero más fue para poder quedar a solas con su novio. –Viktor tengo que decirte algo.

-Primero tienes que abrir mi regalo. - dijo entregándole una cajita de terciopelo blanca. – Espero que te guste.

-Es una llave??- dijo curiosa al ver la pieza plateada en sus manos.

-Si es la llave de mi corazón- dijo no tan seguro -te la estoy dando para que lo abras cuando te sientas preparada. - y sus dudas fueron dadas, Viktor creía que ella no estaba preparada para abrir su corazón, pero era todo lo contrario, ahora estaba más segura de su amor hacia él, y que lo amaba como nunca pudo amar a otra persona.

Rápidamente lo beso de la forma más romántica que le salió, pero esta vez recordó completar las palabras. - Yo también te amo Viktor Krum…- el búlgaro se quedó petrificado.

-¿Que dijiste?

-Viktor Krum te amo!!- dijo sonriendo. – No lo dije antes no entiendo aún porque, pero te amo y quiero abrir tu corazón en este mismo momento, por que el mío ya está abierto para….- no pudo terminar por que Viktor continuo un beso que parecía que no tendría final. Pero fue interrumpido por sonidos y risas de parte de Hugo y Rosie.

- Chicos! ¿Que tal todos los regalos?.- dijo Viktor poniéndose rojo, había vuelto a ser atrapado en un beso, pero ahora Hugo no estaba solo.

-Fabulosos...- dijo Rosie hablando sobre dos cosas, los regalos y lo bien que se veían su madre y Viktor.

Después de unas cuantas horas conversando, riendo, viendo programas navideños, y jugando en el nuevo Nintendo Wii de Hugo regalado por Viktor, los chicos se quedaron dormidos, Hugo en la alfombra, y Rosie en la butaca, Viktor ayudo a cargar a Hugo, mientras Hermione sostenía a Rosie, para que suba las escaleras sin caerse.

-Tienes unos hijos fabulosos…- dijo Viktor al encontrarse en el pasillo con Hermione, se tomaron de la mano y caminaron juntos hacía la sala, a sentarse en su sofá favorito.

-Amor quiero que me digas algo. - y Viktor se estremeció al escucharla llamarlo así. - ¿ Qué significa la llave?

-¿ De que te diste cuenta ? - preguntó avergonzado.

- No se, siento que la llave no era mi regalo, no se siento que hay algo más. Dime por favor.

-Hermione, dude mucho después que nos despedimos en si darte el verdadero regalo o no, tu respuesta no fue lo que esperaba, por eso me pase pensando que darte, pero no tenía tiempo para encontrar algo bueno, vi la llaves de mi nuevo apartamento y se me ocurrió la metáfora de la llave de mi corazón.

- Pero mi respuesta supongo que fue la esperada, sólo que un poco atrasada, así que quiero saber que iba en la cajita?- dijo sonriendo Hermione, lista para una nueva sorpresa de su búlgaro. Viktor metió su mano en el bolsillo, y saco una linda cadena de oro blanco , que tenia como dije un anillo, del mismo material con piedritas preciosas por todos lados, y grabadas las letras HGVK.

-Hermione…yo se hemos estado juntos dos meses y un poco más, aunque es poco numéricamente hablando, para mi es mucho más que eso, pequeña siempre has sido tu y mi espera valió la pena ahora que te tengo y se que me amas como yo te amo, quiero estar contigo para toda la vida, pero para eso debo dar el primer paso. - dijo sosteniendo el anillo de la cadena. - Yo se que es pronto, y por favor no te asustes por que el regalo no es una propuesta de matrimonio, es más como una promesa de que seguiré esperando, la idea es que uses la cadena y cuánto te sientas preparada para dar el paso y casarte conmigo, solo necesitas ponerte el anillo, yo me encargaré del resto. - Explicó rápidamente, Hermione se reía por dentro de la ocurrencia del búlgaro. El anillo era perfecto, todo era perfecto con él.

-Amor eres un ocurrido al dar regalos. - le dio un beso rápido y tomó la cadena en sus manos, era muy linda, pero lo que le llamaba la atención eran los brillantes del anillo. - lo siento mucho pero no podré usar esta cadena. - El hombre se puso blanco como el papel, se sentia un completo tonto por presionar de esa manera a la chica de sus sueños, estaba perdido viendo a Hermione sacar el anillo. – Viktor Krum, estoy preparada para tener una vida contigo, ¿ Cual tiempo?. Si Cuando estoy a tu lado todo se detiene, necesito de ti como al aire que respiro. Por favor puedes hacer la maldita pregunta sin explicar nada sobre cadenas, anillos, llaves o lo que sea?. - le dio un pequeño beso para traerlo a la vida mientras le entregaba el anillo, esperando la famosa pregunta que le cambiaría la vida.

Viktor sonrió, Hermione era esa mujer, la que tanto buscaba, y ahora podía ser de él, al fin su sueño se haría realidad, volvió a revisar el anillo, llevaba años viendo ese anillo soñando el día que podía entregárselo a su dueña, deseando un imposible que ahora era un hecho.

-Hermione Granger. Eres maravillosa. - No había más que decir. - ¿ Te quieres casar conmigo?- dijo arrodillado con el anillo en la mano y una gran sonrisa.

- Claro que me quiero casar contigo! . - se lanzó a su brazos y se besaron en el suelo, ahora seguros que no podían ser interrumpidos por nada ni nadie.

Este era un gran paso en la nueva vida de Hermione y Viktor, un paso que se debía haber dado hace mucho años, pero que gracias al destino al fin se daria.

Hola a todos!!!

Aquí les dejo un capitulo más largo que los normales que escribo, el tiempo ahora es muy corto para mi, la Universidad me tiene como loca, ya que estoy estudiando medicina y cada vez tengo que leer más, pero no se preocupen, que no voy a dejar a un lado este fic….después de esto va a correr demasiado rápido para terminarlo pronto y que no se queden sin ver un final decente…espero poder tener tiempo libre, y cuando lo tenga es seguro que subiré un capitulo…Gracias por los reviews!!

Nanda

NOTA ACTUALIZADA: Espero que los pequeños detalles nuevos sean de su agrado, como dije al inicio no estoy cambiando la esencia de lo escrito hace más de diez años, pero en si dando un toqué diferente para disfrutarlo más. Gracias por leerme.