El día que no se fundó Equestria
Después de que los windigos se habían ido, los líderes de las tres razas de los unicornios, pegasos y terrestres, salían de la cueva para poner la bandera en la tierra que sería Equestria. Los tres que los acompañaban a cada uno, se alegraban.
En el cielo, en una nube estaba sentado Dark Soul mirando como reclamaban la tierra juntos. A su lado, estaba Creepy comiendo una galleta.
—Que aburrido. No hay mucha emoción en esto— decía el gato bostezando de aburrimiento.
—Aja ¿Qué esperabas, amo Soul? Esta es la historia de Equestria. Siempre la materia de historia es aburrida, aunque este sea de ponis, sigue igual de aburrido— comentaba el oso con seriedad terminando de comer la galleta.
—Mmmmmm— el felino se quedaba pensativo viendo esos ponis felices —Déjame recordar. Esa pegaso es Hurricane, esa unicornio es Platinum y ese terrestre es Puddin… Puddinstupid, Puddinshock, Puddin… la verdad, no me acuerdo— decía rascándose la nuca apenado.
—Sí, yo tampoco. Yo sé que era Puddin algo— mencionaba el peluche fastidiado. Dark pensaba con una garra en su barbilla.
— ¿Sabes algo? Debió haber un boss final para poder reclamar estas tierras. Si la quieren, tendrán que vencerlo. Je, je— decía con una sonrisa maliciosa.
—Ay, no me digas ¿Harás aparecer el windigo alfa, Dios, inmortal, uno gigante que peleará con ellos para poder fundar Equestria?— preguntaba Creepy con un tono burlón.
—No seas ridículo. Yo tengo una idea mejor. Je, je— decía el gato chaqueando su garra. En la tierra, empezaba a temblar haciendo que los seis ponis se asustaran al no saber lo que pasaba. Luego un montículo aparecía en el medio de los ponis para salir de repente y mandaba a todos a volar para aparecer un enorme gusano marrón claro.
—… ¿Un gusano de arena? ¿En serio? ¿En serio, amo Soul?— el oso miraba a Dark con los brazos cruzados y una ceja alzada.
— ¿Qué? Solo porque había windigos aquí y no gusanos, pues pensé por qué no el jefe final sea algo inesperado, impactante y que nunca estuvieron preparados para enfrentar. Je, je— decía el gato con una sonrisa perversa. Se escuchaba gritos de miedo, observaban como el gusano se comía a la acompañante de Platinum. La unicornio con rabia, disparaba rayitos, pero fue inútil —Oh vaya, esto si es emocionante ¿verdad amigo? Je, je.
—Aja— fue lo único que dijo el peluche. Miraba como el gusano se la comía para luego arrojar algo a Dark que lo atrapaba con su garra izquierda. Estaba agarrando la cola de Platinum, más precisamente, agarraba la retaguardia de la unicornio ya que la otra mitad, se lo comió el gusano.
—Oh mira, Creepy ¿Quieres tocarlos? Je, je— el gato giraba los flancos de la yegua con la cola, salía aun sangre por donde fue "cortada".
—No gracias y además que recordé la obra de teatro donde Rarity hace de Platinum. Así que se me pasa y odié también a Platinum por ser igual de arpía que la dramática esa— decía Creepy con seriedad.
—Ok, ok. Je, je. Bueno, guardaré estos flancos para mi "mascota". Je, je— mencionó el felino chasqueando su garra para aparecer un portal frente a él, arrojaba los flancos dentro para luego cerrarse —Bueno, una menos. Solo falta la líder de los pegasos y terrestre. Je, je.
—O solo falta Hurricane. Los terrestres fueron devorados al intentar escapar— decía el oso sin dejar de ver la escena.
—Oooooohhh rayos. Me lo perdí. Je, je. Mmmmm. Por lo visto, la pegaso quiere escapar. Je, je. Y es la única sobreviviente que queda ya que no veo la acompañante de Hurricane— comentaba Dark intentando ver a la otra pegaso.
—Sip. Fue golpeada o golpeado. No sé si era chica o chico, pero se fue al carajo y se estrelló con unas filosas rocas que estaban a lo lejos y ahora el sobreviviente está escapando— explicaba el peluche.
—Sí. Ya lo veo— decía el gato mirando como Hurricane se iba volando rápidamente con impotencia, pero no se esperaba que el gusano le saliera alas y la persiguiera.
— ¿Un gusano con alas? ¿En serio?— preguntaba el oso mirándolo con los ojos entrecerrados.
— ¿Qué? Sería injusto que no pudiera volaaaar— mencionaba el felino haciendo aparecer unas alas al frente y se iban volando hacia arriba.
— ¿Sabes qué? Olvídalo. Yo me largo— decía Creepy levantándose molesto —Esto es más aburrido que la propia materia de historia y además Hurricane no sobrevivirá, fin de la historia. Corto, sencillo y para todos los niños, adolescentes y adultos que no pensaran mucho con estas cosas— agregaba el oso mirando la escena que había dejado el gusano. Había un poco de sangre en la tierra y un enorme cráter.
—Je, je, je. Sí. Bueno, vámonos, pero por lo menos, conseguí algo. Je, je— decía Dark levantándose también y se estiraba —La verdad, esto es mejor que la propia obra de teatro. Je, je… Mmmmm— estaba pensativo.
—… Ay no ¿No me digas que quieres soltar un gusano de arena en toda una obra de teatro en el día de los corazones cálidos o de la fogata o como se llame?— preguntaba Creepy fastidiado con los brazos colgando.
—No ¿Cómo crees? Je, je— el gato reía de forma travieso.
En otra dimensión de Equestria
En el escenario donde hacían la obra de cómo se fundó Equestria, estaba el público mirando atentamente con Spike narrando como siempre, pero de repente, salía un gusano blanco en el medio de escenario rompiendo el suelo y lo primero que se comía fue a Rarity. Todos gritaban asustados y había pánico total en todo el lugar.
—…— Dark y Creepy estaban dentro del lugar sentados en una viga del techo. El oso miraba al gato con cara de "¿en serio?".
— ¿Qué? Esta vez, no fue un gusano del desierto, fue más bien, un gusano del invierno. Ja, ja, ja, ja— se reía el felino de forma infantil. El peluche rodaba sus ojos y lanzaba un bufido molesto.
—Bueno, vámonos a casa. Estos gritos dejaran sordos a cualquiera— decía Creepy mirando como Celestia y Luna combatían con el gusano, pero sus rayos mágicos no le afectaba mucho.
—Ok, ok. Je, je. Ahora si estoy satisfecho. Je, je— mencionaba Dark chasqueando su garra para abrir el portal. El oso saltaba dentro para largarse de una vez y antes de que el gato entrara, miraba el pánico. Los ponis querían salir, pero estaba bloqueada la puerta, las ventanas, la puerta trasera y el sótano, si tenían uno —Je, je. Idiotas— flotaba hacia el portal y nos miraban un momento —Si se preguntan por los potrillos del lugar, pues no deben preocuparse, están muy bien— añadía observando a los pequeños potros que estaban en los asientos inmóviles con los ojos en trance. Algunas yeguas o sementales querían sacar a los potrillos de sus asientos, pero por alguna extraña razón, no los podían sacarlos como si estuvieran pegados al asiento y antes de que uno de los ponis reaccionara, fue comido por el gusano sin prestar atención a los potros como si no existieran —Je, je. Bueno, nos vemos en otra dimensión. Je, je, je, je— se reía entrando al portal y se cerraba detrás de él dejando un caos en la obra de teatro.
Fin
Como arruinar la fundación de Equestria con un sencillo paso :v
