DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE Y LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA NO ME PERTENECEN. LA HISTORIA TAMPOCO ES DE MI AUTORIÍA ES DE NEKO-NYA, SOLO ME ENCARGO DE LA TRADUCCIÓN DE ÉSTA.

Espero les guste...


Yellow

Capitulo XI

"Hey, ¿qué es lo que están mirando por allá?"

Ambos se voltearon y encontraron a Aomine de pie con una alborotada y roja mano marcada en su mejilla, y una lata de cerveza en su mano. Sintiéndose como si los hubieran sorprendidos con las manos en la masa, intercambió miradas con Kuroko por un momento antes de confesar, "Encontramos tu antiguo teléfono." Mirando tras el profesional esperando ver a Momoi, enarcando una ceja ante el pasillo vacío. "¿Qué sucedió con Momoi?"

Momentáneamente distraído por la pregunta, el chico bronceado frotó la marca en su mejilla y suspiró, "Hay una razón por la cual Satsuki no bebe normalmente. Nunca ha sido capaz de tolerar el alcohol. Tomó un sorbo, se puso furiosa conmigo, me abofeteó y gritó, luego de eso inmediatamente cayó dormida en el sofá. Ahora la dejé en la habitación de invitados–sí, así es. Tengo una de esas también. Así que, ¿qué es lo que hacen con mi celular? Pensé que buscaban una nota solamente."

Ni siquiera molestándose en buscar por ella de nuevo, Kagami meramente señaló el teléfono. "Encontramos la nota, pero hay también una foto de Kise con tu chaqueta de tu uniforme de secundaría aquí. ¿Fue esto lo último que viste de él?"

Aomine se encogió de hombros. "Sí, estoy seguro que eso fue cuando fue comprar algo para beber. Eso, o la perdí. Nunca más volví a verla al mudarme."

"¿Te importaría si hago una copia de esto?" Hizo una pausa y frunció el ceño cuando ambos lo miraban con expresiones extrañas en sus rostros, una escéptica y otra molesta. "… ¿qué? ¿Por qué me están mirando de esa manera? Paren ya." Luego de pensarlo un momento, entendió de lo que se trataba y se ruborizó. "¡Oh! ¡NO! ¡Dejen de pensar tonterías! ¡Es para el archivo! ¡Tomar evidencia para propósitos personales es poco profesional!"

Kuroko lo miró intencionalmente. "¿Qué tratas de decir, Kagami-kun? Si no fuera evidencia, ¿no tendrías problemas tomándola?"

"¡NO! ¡Claro que no! Apresúrate, Aomine, ¿sí o no?"

El profesional rascó la parte trasera de su cuello, claramente no convencido completamente. Pero al final, aceptó. "Bien, supongo. ¿Puedo enviártela por correo o algo así?"

Asintió. "Sí, eso puede ser también. Parece que tienes muchas cosas de Kise."

"Lo que me fue posible," el joven admitió quedamente. "Así que, ¿hay algo que sirva ahí? ¿Podemos ir al primer piso para no despertar a Satsuki?"

Rápidamente asintiendo, reunió algunas cosas que llamaron su atención y se puso de pie. "Oh, sí, claro, bajemos."


Salí un momento, vuelvo pronto~

-Ryouta


Kagami observaba la nota sin ser capaz de comprender que era algo que había escrito la víctima. Primero estaban los mensajes y ahora la nota. Ha sido muy fácil para él distanciarse a sí mismo del caso y tratar a Kise como un personaje de ficción por el bien de la objetividad, todo el tiempo, pero ver algo que había sido escrito a mano por el chico de oro mismo hacía que las cosas fueras un poco muy reales para él. Alcanzando y sosteniendo la cerveza sin tocar de Kuroko, la abrió y bebió un sorbo mientras en su mente trataba de asimilar todo.

Sacudiendo su cabeza, pellizcó el puente de su nariz mientras trataba de recordar todos los hechos que tenían reunidos en el caso hasta ahora. "Bien, hasta…hasta ahora, tenemos una hora como marco de tiempo en el que, asumimos, ocurrió el crimen y las ropas en que Kise fue visto usando por última vez, por lo que tendré que darle otra revisión al archivo. Oh espera," sacó su teléfono, "tal vez Alex sigue en la oficina, déjenme llamarla."

Aomine pestañeó, recordando su visita a la oficina con algo de interés. "¿Alex? ¿Es esa rubia que besó a Satsuki? Es ella, ¿no? Tienes a una jefe muy sexy, ¿lo sabes?"

Kuroko le lanzó otra mirada entretanto trataba de hacer su mejor esfuerzo para no tomarlos en cuenta, pretendiendo concentrarse en la llamada. "¿Hola? ¿Alex? ¿Sigues en la oficina? Sí, quería confirmar algo. ¿El archivo decía alfo sobre la ropa de la víctima? Quiero saber si calza con lo que dicen los testigos presenciales. Bien, si, puedo esperar. Gracias."

"Kise."

Parpadeo y miró al hombre bronceado que tenía los puños apretados, "¿Qué?"

El profesional le frunció el ceño sombríamente. "Es Kise, no 'la víctima'."

Súbitamente, la culpa lo recorrió tal como si hubiese sido capturado cometiendo un crimen. Agachando su cabeza, Kagami se disculpó tímidamente, "Sí, siento eso." Luego Alex volvió al teléfono, "Oh hey, sí. ¿Qué? ¿Estás segura? ¿Es eso normal? ¿Quizá se deterioró? ¿No? Entonces bien. Gracias. ¿Y qué? ¿Este domingo? Está bien, gracias. Ten cuidado de camino a casa. Adiós."

Kuroko ladeó su cabeza, curioso. "¿Qué te dijo?"

Inseguro de como los dos tomarían las noticias, habló cautelosamente, "De acuerdo al archivo, el cuerpo había sido despojado de todas sus ropas." A juzgar por las expresiones horrorizadas de ambos, asumió que llegarían a la misma conclusión que él hace unos momentos. A toda prisa, agregó, "Esperen, recuerden que no tenemos todos los hechos aun. Lo que probablemente estén pensando podría no ser necesariamente verdad."

Aomine gruñó, claramente agitado por las noticias. "¿Que qué estoy pensando? ¿¡Me estás diciendo que Kise fue desnudado antes de que muriera y eso no es suficiente para mí para llegar a una conclusión!? ¿¡Qué exactamente debo suponer para pensarlo?! ¡Del que estamos hablando es Kise!"

El detective frunció el ceño preocupado. "Aomine…"

Sus ojos oscureciéndose y sonando más cansado y mayor de lo que era realmente, Aomine suspiró. "No te molestes. En realidad, ¿sabes qué? Yo… Demonios, no quiero pensar en ello más." Sacudiendo su cabeza, se puso de pie con las piernas inestables y comenzó a alejarse sin haber terminado su bebida. "Me iré a la cama o lo que sea. Ya saben dónde está la puerta."

Kagami intercambió miradas con Kuroko por unos momentos antes de pararse sombríamente. "Vamos, Kuroko, te llevaré a casa." No había nada que pudiera decir que hiciera las noticias más llevaderas al escucharlas. Consolar al otro no era una opción tampoco, ya que su propia mente llegó a la misma conclusión y aun tambaleaba ante la sola idea de pensar en otras posibilidades."

Por el resto de la noche, ninguno de los dos habló hasta que separaron sus caminos.


El domingo, ambos se encontraban de pie fuera de la pastelería mientras esperaban que Tatsuya apareciera. Ninguno de los dos mencionó la noche en casa de Aomine mientras tanto estaban parados allí mirando a la gente pasar. Mirando de reojo al otro, preguntó casualmente, "Así que, ¿hay algo que debería saber de Murasakibara antes de que entremos allí? Porque hasta ahora, cada miembro de la Generación de los Milagros con los que me he encontrado hasta el momento han sido un poco…muy extraños, incluido tú mismo. Quiero saber con qué me toparé esta vez."

Kuroko se encogió de hombros vanamente. "Murasakibara-kun puede parecer normalmente muy calmado para la mayoría de las personas, pero la verdad es que no lo es. Parece intimidante pero pienso que es infundado – cuando estás fuera de la cancha. No toma las cosas en serio así que podrías tener cuidado con eso cuando hables con él."

Enarcó una ceja. "¿Oh? Suena como si ustedes dos se llevaran muy bien."

El más bajo asintió. "Nos llevábamos bien al comienzo del instituto medio pero todo cambió rápidamente después de que nos unimos al club de básquetbol."

Parpadeando ante la inesperada respuesta, preguntó, "¿Por qué?"

"Diferentes opiniones. Murasakibara-kun jugaba básquetbol solo porque era bueno en ello, y no porque disfrutara del deporte o algo así. Yo no estaba de acuerdo con eso y eso causó mucha tensión entre nosotros. Me sigue gustando como persona sí. Me preguntó cómo ha estado… Trabajando en una pastelería," sus labios temblaron, formando una pequeña sonrisa. "Estoy sorprendido de que aún no hayan salido del negocio."

Esforzándose por no quedarse pegado mirando, mentalmente agradeció a las estrellas de que su compañero mostrara su sonrisa usual en su rostro. "Taiga, Kuroko, perdonen la demora. Alex insistió en que le dejara en algún lugar para almorzar primero. Vengan, vamos a ver si Atsushi está ocupado."


Entrando a la tienda, la campana avisó felizmente, anunciando sus presencias, ganando una cálida bienvenida del personal. Había un par de clientes dentro, pero no parecían muy ocupados. Kuroko entrecerró los ojos al ver a uno de los clientes. "Kiyoshi-senpai, ¿eres tú?"

El chico castaño y alto en el mostrador se volvió y pestañeó por un momento antes de irradiar felicidad. "Oh hey, ¡Kuroko! ¡Ha sido un tiempo! ¿Cómo has estado?"

El más bajo inclinó su cabeza. "He estado bien. ¿Qué haces aquí?"

Kiyoshi sonrió y sostuvo en alto un par de bolsas con alimentos. "¡Estoy haciendo los encargos de Riko y Hyuuga! ¿No es eso grandioso? ¡Es como si me hubieran tomado como parte de su familia!"

Kuroko replicó tan inexpresivo como siempre, "Creía que era porque siempre terminabas en su casa por una razón u otra. Hace sentido que finalmente hayan decidido por lo menos tener una mascota que no era bienvenida."

Cálidos ojos café pestañearon confundidos. "¿Qué? ¿Tienen una mascota? ¿Desde cuándo? He estado ahí por al menos un par de veces por semana y nunca he visto una. ¿Es linda? No sabía que a Hyuuga le gustaban los animales. Pero supongo que le gustaba Tetsuya #2… ¿Crees que es un perro?"

Viendo la interacción de ambos, todo lo que Kagami pudo pensar era, 'Wow, este tipo es muy denso.'

Así como el hombre que estaba ayudando al castaño volvió, Kiyoshi sonrió animado, "¡Oh! ¡A que no sabes quién trabaja aquí!" Señaló al hombre incluso más alto detrás del mostrador. "Mira, ¡es Murasakibara! ¿No es pequeño el mundo?"

El peli-violeta hizo una mueca casi infantil cuando le dio la caja de postres al castaño. "Me sigues disgustando y quiero que dejes de venir tan seguido. Eres muy alegre; me dan ganas de aplastarte." Claramente siendo ignorado, se volvió a Kuroko. "Hola, Kuro-chin, no te había visto hace mucho tiempo. ¿Estás aquí con Muro-chin?"

El más bajo asintió. "Sí, estoy con Himuro-san y Kagami-kun."

Kiyoshi pestañeó y miró a los detectives. "¨Oh, ¡no los había notado para nada! Hola, mi nombre es Kiyoshi Teppei." Los observó con expresión seria por un momento antes de continuar, "Kiyoshi se escribe con 'ki' de 'árbol', y 'yoshi' de 'fortuna'. Y Teppei. 'Te' de hierro y 'pei' de 'palma', como la palma de tu mano."

Bastante atípicamente, Kuroko resopló. "Senpai, no creo que ellos necesiten saber cómo se escribe tu nombre."

'Fantástico, estoy atrapado en una pastelería con un gigante detrás del mostrador y este tipo que es un cabeza hueca total.'

A pesar de sus pensamientos, Kagami estiró su mano cortésmente. "Soy Kagami Taiga y este es Himuro Tatsuya."

Estrechando sus manos, Kiyoshi tomó la caja, sacó uno de los pasteles y comenzó a comerlo. "Es un gusto conocerlos. ¿Por qué están aquí con Kuroko?"

"Nos está ayudando en un caso."

Los ojos del más alto se ensancharon, claramente sorprendidos. "¿Un caso? ¿Algo como un misterio? Wow, Kuroko, ¿eres un detective ahora? Creí que trabajabas cuidando niños por el día."

Kuroko permanecía imperturbable por el hombre más viejo. "Así es. ¿Y no son esos pasteles para Hyuuga-senpai y la entrenadora?"

Parpadeando, el castaño miró la caja. "¿Huh? Hey, ¡falta uno!"

"Acabas de comértelo, senpai."

"Y aun tienes que pagar por esos." Murasakibara advirtió al otro lado del mostrador.

Kiyoshi dejó salir una risa y rascó la parte trasera de su cuello tímidamente. "¡Bien! ¡Creo que mejor pago estos y se los doy a Riko antes de que se enoje conmigo! Tiene los más locos antojos, ¿saben? No le digas que te dije, pero creo que ha estado ganando peso por comer tanto."

Fue impresionante como Kuroko logró mantener una expresión seria y no masajeando sus sienes como se veía tentado a hacerlo. "Senpai… está embarazada."

Ojos café se abrieron incrédulos. "¿Qué? ¿En serio? ¿Quién es el padre? ¿Sabe Hyuuga?"

'¿Es en serio? … y ahora se está comiendo otro pastel. Increíble.'


Después de despedirse del castaño que terminó comprando otra caja de pasteles, se volvió a Kuroko y comenzó lentamente, "Bien, claramente una persona interesante."

"Kiyoshi-senpai es en realidad el fundador de nuestro equipo de básquetbol."

Enarcó una ceja escéptico. "¿De verdad? ¿Logró reclutar gente, un entrenador, y en realidad creó un club desde cero? ¿El tipo que acaba de irse?"

Kuroko asintió. "La verdad es que Senpai es mucho más inteligente de lo que las personas suelen creer. Él realmente amaba el básquetbol pero tuvo que parar luego de la Copa de Invierno por la lesión en su pierna."

Eso le dio una leve mejor impresión sobre el hombre aunque aún le era difícil creer todo lo que le acababan de decir. "Oh, bien, de cualquier forma, creo que tenemos que trabajar, cierto, Tatsuya?"

Su compañero asintió y llamó a la figura que se encontraba dejando ejemplares de algunos postres en el mostrador. "Atsushi, ¿tienes un minuto? Esperábamos que pudieras ayudarnos en este caso en el que estamos trabajando ahora. Mira, incluso te traje un paquete de los sabores nuevos de esos bocadillos de los que me hablabas la otra vez."

Ojos violetas lo miraron antes de acercarse renuentemente. "Bien. Solo porque me gustas y porque traes bocadillos cada vez que me visitas. Eso, y porque Aka-chin me llamó el otro día y me dijo que ayudara, así que supongo que no tengo alternativa. Esto es sobre Kise-chin, ¿cierto?" Estirando la mano, aceptó los bocadillos de Tatsuya y tomó asiento en una mesa cerca y comenzó a comer.

'¿Aka-chin? O son muy buenos amigos o es muy valiente. Tal vez está loco… ¿Mucha altura y nada de cerebro? Es como un niño.'

"¿Normalmente haces todo lo que Akashi te dice que hagas?"

El más alto hizo una pausa mientras comía para pestañear, "Sí, creo que normalmente lo hago. No es un movimiento inteligente irse en contra de Aka-chin y molestarlo."

Incapaz de discutir eso, tomó asiento frente al más alto. Estudiando al otro, no pudo evitar notar lo indiferente que era su mirada, una expresión que no veía cuando trabajaba. "Así que, ¿cuál era tu relación con Kise? ¿Se llevaban bien?"

Murasakibara alzo su cabeza para intercambiar miradas con Kuroko, que estaba de pie a un lado, casi como si estuviera examinando su respuesta. "Diría que sí. ¿Qué piensas, Kuro-chin? Nos llevábamos bien, ¿cierto? Compartía conmigo los bocadillos que promocionaba y le daba de los míos a veces. Kise-chin era muy lindo, se llevaba bien con todos." Desenvolviendo un dulce, lo observó por un momento antes de meterlo en su boca. "¿Le has dicho a Mine-chin y Momo-chin?"

La respuesta no era nada que antes no hubiera escuchado antes. Asintiendo, miró a Tatsuya, preguntándose porque su compañero disfrutaba tanto de la compañía del cocinero de pasteles. "Sí, ya hemos hablado con ellos. ¿Cuándo fue la última vez que viste a Kise?"

"Fue probablemente la noche en que desapareció."

"¿Oh? ¿En el banquete?"

El hombre sacudió su cabeza. "Lo vi allí, pero también después."

Pestañeó. "Espera, ¿qué? Aunque se estaba quedando en la casa de Aomine."

Murasakibara asintió concordando. "Así es. Kise-chin estaba muy feliz por eso también. Fui a Yousen en secundaria así que tenía que quedarme en un hotel cuando fue la Copa de Invierno. Estaba muy cerca de la casa de Mine-chin."

Eso atrapó su atención. "Entonces, ¿cuándo fue la última vez que viste a Kise?"

"Lo vi en la tienda esa noche. Salí porque se me acabaron los bocadillo y él estaba comprando bebidas por lo que recuerdo."

"¿Recuerdas a qué hora fue? ¿Hablaron por mucho tiempo?"

Ojos violetas lo miraron hacia arriba mientras continuaba zampando los bocadillos que Tatsuya le había traído, a una velocidad alarmante. "¿A qué hora…? ¿Mi mejor suposición es que fue a las 9:30? No hablamos por mucho tiempo, Kise-chin quería volver rápidamente. Dijo que no quería que Mine-chin se enfadara o preocupara."

Asintió, eso calzaba dentro del marco de tiempo que había puesto en su mente. "¿Recuerdas que estaba usando esa noche?"

Murasakibara se encogió de hombros. "Kise-chin estaba usando la chaqueta de Mine-chin, esa es la única cosa que recuerdo de sus ropas. Pagamos nuestras cosas conjuntamente. Kise-chin estaba muy animado porque podría pasar la mayoría de las vacaciones junto a Mine-chin ya que sus sesiones de fotos estaban listas o algo así. Debimos haber hablado por lo menos cinco, ¿o diez minutos?"


"E incluso le conseguí un regalo que creo que le daré mañana. Pasé mucho tiempo tratando de escogerlo, espero que le guste. Oh, ¡tengo muchos ejemplares de este bocadillo del que hice un comercial! ¡Saben muy bien! ¿Estarás por acá mañana o luego después de navidad? Te los daré de alguna manera."

Cubrió al rubio al momento en que salieron. "Seguiré por aquí mañana. Kise-chin, tienes mucha energía hoy."

Kise sonrió alegremente. "No puedo evitarlo. ¡Amo las vacaciones! ¡Logró pasar más tiempo con Aominecchi! ¡Prometió que jugaríamos un one-on-one mañana! ¡Tal vez podamos invitar a Kurokocchi también!"

"¿Hmm? Parece que te divertirás mucho. Saluda a Mine-chin y a Kuro-chin de mi parte."

"¡Claro! ¿Por qué no vienes con nosotros?"

"No me gusta jugar básquetbol en mi tiempo libre."

"Cierto, lo olvidé completamente. Eso es triste. Oh ten, ¿por qué no tomas estos cupones gratis? Son de una nueva pastelería que abrió por aquí, una fan me los regaló."

"¿De verdad? ¿Está bien?"

"Sí, ¡no te preocupes! Probablemente me darán más…" se fue apagando cuando notaron a una figura entre las sombras un poco más allá.

Parándose bajo la luz, el extraño se reveló a sí mismo. "Ryouta."

El rubio frunció el ceño. "Shougo-kun."

Apretó su agarre un poco ante la vista de Haizaki. "¿Kise-chin?"

Kise se alejó de él quedando fuera de su alcance, se volvió hacia él con una sonrisa tranquilizadora. "Está bien, Murasakibaracchi. No creo que vaya a hacer algo. Hace frío, así que tú puedes volver al hotel. Me iré de inmediato a donde Aominecchi luego de esto, lo prometo."

"¿Hmm? ¿Estás seguro?"

"¡Sí, estaré bien! Buenas noches, ¡te llamaré mañana por lo de los bocadillos!"


Kagami entrecerró sus ojos y apretó sus puños. "¿Qué dijiste?"

'Ese bastardo, Haizaki…'


Nota de traductora:

Ay dios... Atsushi es tan amor... ;A;

Mi Kise...

Espero el mensaje haya sido enviado y entendido correctamente /3

Lamento la demora, pero las vacaciones y salir de mi ciudad me tuvieron fuera mi notebook.

Gracias por leerme~

¡Nos vemos~!