Hola lamento haberme tardado mucho en actualizar esta historia, pase por un bloque mental de mierda que ni se imaginan, no sabia q escribir, pero ya al fin la inspiración llego jajajaja disfruten del capitulo!

Nota: He decidido q no respondere mas los reviews por aca en los capitulos, desde ahora los respondere por mensajes :)


Capítulo 11: El recorrido por Townsville

Tal como se habían prometido hace unos días, Miyako llevo a Boomer, un sábado, a dar un recorrido por toda la ciudad de Townsville. El rubio se quedo muy sorprendido, no era la típica ciudad pequeña, ¡si no era una ciudad enorme! Tenía restaurantes de 5 estrellas, fantásticos museos artísticos en los cuales Miyako admiraba mucho y también tenía un parque de atracciones. Pero lo qué más dejo sorprendido al ojiazul, fue la parte japonesa de la ciudad. Como le había dicho a Miyako que en uno de sus "viajes" él había ido a Japón y que también tenía conocimientos de las costumbres qué hacían allá, la invitaría a conocer la cultura japonesa en ese lugar algún día.

En este momento se encontraban en el parque de atracciones, ambos estaban sentados en una banca comiendo hot dog y bebiendo soda; ya se habían subido a un par de montañas rusas, en las cuáles terminaron hecho un desastre.

"Boomer-kun, ¿qué tal la estás pasando?" pregunto la chica con un leve sonrojo en las mejillas.

"La estoy pasando increíble, está ciudad es mejor de lo que me imaginaba" dijo Boomer sonriendole dulcemente.

"Me alegra que la estés pasando bien" respondió contenta la rubia.

"Jaja, lo que más me agrada, es la parte japonesa, ojalá la comida allí sea buena" le dijo el ojiazul.

"Boomer, ¿cuál es tu comida favorita?" le pregunto la rubia.

"Me encanta el sushi" le respondió el rubio.

"¿Enserio? ¿Como te puede gustar el pescado crudo?" Preguntó Miyako un poco asqueada.

"Sabes el sushi no sólo se basa en pescado crudo, también hay algunos que son cocinados" le respondio Boomer.

"¿Sushi cocinado? Eso es imposible" murmuró Miyako.

"Nada es imposible, verás, en uno de mis viajes, trabajé en un restaurante, en donde hacíamos sushi, pero también preparabamos otto tipo de sushi qué es cocinado, a eso se le llama rollos, es una delicia" le dijo el rubio.

"Wow, ¿enserio eres chef?" Preguntó Miyako sorprendida.

"Básicamente si, lo soy, pero mi especialidad es preparar sushi y pasta, algún día de estos te haré probar" dijo el chico sonriendo.

"De aseguro eres un buen cocinero" le dijo la ojiceleste con una pequeña risita.

"En fin, ven vamos a otro juego" dijo Boomer poniéndose de pie y ofreciendo una mano para ayudar a que Miyako se levante, lo cuál acepto.

"Está bien, hagamos el ultimo juego, está vez tú eliges" dijo Miyako con la cara levemente roja.

"¿Estas segura que quieres que yo elija el juego?" le pregunto Boomer arqueando la ceja.

"Si, ya me dejaste escoger los dos primeros, ahora te dejare escoger" dijo la chica.

"Bueno, en este caso vamos a ese" dijo señalando el juego detrás de la rubia.

Miyako volteo a ver a cual juego se refería y solo sentía que todo a su alrededor se desvanecía. Boomer estaba apuntando a una casa, pero no una casa cualquiera, sino era una mansión embrujada, era negra y espantosa. Oh genial, Boomer la iba a llevar al sitio donde se habitaban sus dos grandes debilidades: la oscuridad y los monstruos.

"Miyako, ¿que pasa? Estas toda pálida" dijo Boomer muy preocupado.

"N-no me pasa n-na-da, ven… va-mos" dijo la pobre chica muy nerviosa.

"Se ve que no te agrada mucho la idea, ven vamos a otro juego" dijo el rubio tratando de calmarla.

"No no, ven va-vamos yo esta-re bien, n-no te preocupes por mi" dijo Miyako tomando la mano del rubio para arrastrarlo hacia el interior de la mansión.

Miyako más pálida no podía estar, sentía que la presión se le subía, su corazón le latía a mil por hora; la mansión era extremadamente horrible en su interior. Mala idea, en eso pensaba la chica, la mayoría del recorrido fue bastante oscuro, apenas había una gota de luz. En varias ocasiones menos esperadas, salían criaturas monstruosas, zombies comiendo cadáveres, vampiros, hombre lobos, inclusive hubo un rato que la pobre Miyako casi moría de un infarto, cuando un carnicero todo embarrado de sangre, con sus bolsillos de sus pantalones y del delantal estaban llenos de partes humanas, le empezó a segur. Boomer al ver como Miyako lloraba del miedo, la cargo en sus brazos, le pidió que cerrara los ojos y se cubriera los odios con las manos, para poder cargarla sin problema a la salida. Una vez a fuera, Miyako abrazo a Boomer con mucha fuerza, mientras lloraba dejando ir su miedo, Boomer le regreso el abrazo y mientras esperaba que Miyako esté más tranquila. El rubio se sintió mal por haber sugerido entrar al juego, pensó en hacerle algo especial para hacerla olvidar el mal rato, que el robo, (sin querer queriendo) le hizo tener.

"Miyako de haberme dicho que no te gustaban las mansiones embrujadas, no hubiéramos entrado y te evitabas el buen susto que tuviste" dijo el ojiazul besando la frente de la ojiceleste.

"Lo siento, no quería que me vieras como una miedosa" sollozo Miyako.

"Pues no está bien, no deberías dejarte forzar hacer algo que no sea de tu agrado, solo causara que te duela más" dijo Boomer acariciándole la espalda. "Quiero recompensarte por el mal rato".

"No tienes por qué hacerlo" dijo Miyako viéndolo a los ojos.

"No hay ningún problema, te veo en el parque mañana al medio dia, porfavor se puntual" dijo el rubio besándole su suave mejilla.

"Vale te vere mañana".


Esto es todo por hoy!

Los reviews son bienvenidos!

Byee!