QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO MÁS DE ESTE GRAN FIC, VAYA. SI QUE ME INSPIRE MUCHO EN ESTOS CAPITULOS XD AUNQUE APARTIR DE ESTE CAP MUCHAS COSAS CAMBIARAN DENTRO DE LA HISTORIA PERO MANTENDER ESTE RITMO QUE VEO QUE A MUCHOS LES HA AGRADADO, Y ESPERO LES GUSTE MUCHO ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO, Y CREANME. MUCHAS COSAS CAMBIARAN, EN FIN. LOS VEO LA PROXIMA SEMANA CON OTRO CAPITULO MÁS.


—CAPITULO 11: EL ASESINO DEL FENIX—

—Hola hermano, es un gusto volverte a ver. Espero no hayas olvidado tu objetivo en Equestria—La voz de aquella chica era suave y agradable de escuchar, pero su mirada. Era una mirada llena de amargura y tristeza, tenía cicatrices mezcladas con algunas pecas en las mejillas, pequeñas cicatrices, pero se podían distinguir si se miraban bien, parecían cortes de cuchillo, el brazo tenia cortes por igual pero más profundos y ordenados, era una cuenta. Eran cuatro rayas verticales y una en diagonal y tenía otro par más.

La pistola era similar a la que había en Canterlot, aunque Arturo no supiera de aquella arma podía sentirse identificado con la que le apuntaba a la cabeza. Aquella chica se mantuvo estática esperando una respuesta de Arturo, quien no comprendía nada.

—Y… ¿Tu eres? —Y aquella chica enfureció haciendo una mueca y le pateo por un costado, en el sarcófago de piedra, queriendo golpear a Arturo, pero el amor le impedía. Y el respeto.

—¡¿Cómo no sabes quien soy?! ¡Tu mismo me mandaste aquí! —Y la chica prendió las luces de la sala mostrando a la perfección los alrededores, Arturo mantenía la calma, esperanzado de que su madre le rescataría pronto.

—¿Yo? ¿Qué te mande a dónde?

—¡A Equestria! ¡Carajo! Me mandaste aquí, dijiste; Si no vuelvo en 3 meses ven por mi y cumple con el objetivo—Aquella chica bajo el arma y Arturo hacia muecas confusas. No había nada en su cabeza que le recordara tal indicación, ni conocía a la chica—Calma, me calmare. Empecemos de nuevo: ¿Recuerdas mi nombre? —Y Arturo negó la pregunta, y la chica asintió—Bien. ¿Sabes a que viniste a Equestria? —Y Arturo de nueva cuenta negó sin saber y ella repitió el movimiento—De acuerdo ¿Sabes quien soy yo? ¿Mi nombre?

—Lo siento, pero no te conozco. Lo que se de ti fue como mataste a ese inocente guardia—Y Arturo se le hizo un nudo en la garganta bajando la mirada. Y la chica se levanto, comprendiendo la situación.

—Eso, tampoco me enorgullece, pero tenía que hacerlo para ver si eso te despertaba. Pero—La chica se quito la capucha que le protegía, era una capucha que ocultaba su equipamiento con camuflaje óptico y la colgó en la pared sorprendido por su aspecto; tenia un rifle francotirador en la espalda junto con una escopeta recortada, dos pistolas. Una en cada pierna. Tenia varios cuchillos unidos a su ropa a través de un cinturón de cuero y en el pecho tenía grabado aquel Fénix que había visto Arturo en su visión—Quizás no te tomaste el suero al venir aquí ¿Verdad?

—¿Cuál suero?

—Eso mismo, el suero; No te tomaste el suero, eso explicaría porque rejuveneciste y perdiste tus recuerdos. Dime, ¿Conoces a Albert Knives? —Y Arturo negó la pregunta—Si, te provocaste la amnesia, ¿Por qué? —Aquella chica camino en círculos delante de Arturo planeando y atando cabos, mirando de vez en cuando a Arturo. Pasando largos minutos en silencio, ella opto por caminar hacia un computador tecleando serie de códigos, Arturo no podía ver con claridad lo que hacía.

—Dime, ¿Cuántos años tienes? —Preguntó Arturo, y la chica volteo. Sonriendo.

—En la vida real, soy 17 años más chica que tú. Pero aquí, tu eres 5 años más chico que yo. Tengo 19 años—Dijo después de conjeturar números. Y regreso su atención a la pantalla—De acuerdo, al parecer hay una forma de regresar a la Tierra, pero necesitamos irnos cuanto antes. Lo que es perfecto porque así mato dos pájaros de un tiro, la luna estará en su punto más alto y liquido con el objetivo apenas llegue. Todo en orden—la chica volteo hacia Arturo sonriendo—Volveremos a casa y salvaremos a nuestra familia.

—¿Familia? ¿Tengo familia?

—Si y no—Dijo haciendo una mueca, recargándose en la mesa cruzándose de brazos—Digamos que estamos a punto de perderla por tu culpa.

—¿Mi culpa?

—Si que tienes amnesia, y es de categoría tres. Tendré que hablar con Linda Spencer para que me de un suero de memoria, pero esa mujer es una loca. Rayos, ¡Si! Tu culpa, tenias un trato con el Doctor Knives, rompiste tu trato y te aprisiono y aprisiono a nuestros padres y hermana. Todo lo que tenias que hacer era matar al presidente, pero ¡NO! Tuviste que sacar tu lado humano y a mi me lavaron el cerebro.

—No entiendo—Y aquella chica dejo caer la cabeza frustrada, haciendo ejercicios de respiración.

—Tranquila, no puedo matar a mi hermano adoptivo. Calma Sharon. Calma. Mira—La chica de nombre Sharon se acercó a Arturo, sentándose delante de él cruzándose de piernas.

Saco de su bolsillo una foto donde había cinco personas sonriendo; dos adultos varones, una mujer adulta y dos chicas. Una de 19 años, otra de 32 años. Aquella tenia el pelo oscuro en forma de hongo de ojos azul claro, la mujer adulta tenia alrededor de 60 años al igual que el varón, ambos tenían canas y el de en medio era Arturo, de cabello largo y barba. Con un traje y corbata negra con camisa blanca. Con un pin de aquella ave Fénix. Y la más chica en edad y estatura era Sharon.

Arturo miro por un largo rato aquella foto, señalada por Sharon, aquel hombre era él. Sonreía, pero tenía una mirada triste. Algo dentro de Arturo despertaba, lastimándole el corazón.

—No, no puedo ser él. Tengo 14 años y soy el hijo de la princesa Celestia.

—Pues créelo, llevo estudiándote desde hace casi un mes esperando que cumplas con tu parte del trato, pero veo que nunca lo harás, al principio pensaba que estabas usando aquella táctica que usaste en la guerra contra Rusia, fingir demencia y al final atacar por la espalda, pero al verte tan centrado en la alicornio comencé a tener mis dudas.

—¡Pero si soy hijo de la princesa Celestia! ¡Ella es mi madre!

—No lo eres, ¿Acaso no recuerdas la carta? ¡Te despidieron por inútil! Y a todos nos corrieron del complejo hasta que el Doctor Knives opto por mandarte a esta ultima misión, si regresabas con éxito serias recontratado y tendríamos una vida normal—Sharon bajo la mirada frustrada, viendo a Arturo a punto de llorar, como un chico de esa edad. Y suspiro molesto—Perdona, pero. Tenemos. Tienes que hacer esta misión si no regresamos con la muestra de magia morirán miles, y también morirán nuestros padres y hermana. Mira, yo tuve que someterme a muchas operaciones. Bueno, me sometieron a muchas operaciones para que pudiera caminar, me adiestraron como un asesino y ahora es lo que soy. Un asesino, me arrebataron mi adolescencia por ti Arturo. Es momento de que me la devuelvas—Y Sharon saco de un bolsillo una gran jeringa con la aguja de 30 centímetros de largo. Cayo en las piernas de Arturo, lo miro fijamente y miro a Sharon—En el estado en el que estas, será imposible que mates con la alicornio. Si se te hace más fácil, yo lo hare y tu solo sacas la muestra. Volvemos a la Tierra y tendremos la vida normal que siempre quisiste que tuviéramos.

—¿Liquidar? ¿A quién? —El silencio de Sharon era obvia, ella no dijo nada y se levanto del suelo. Caminando hacia una esquina tecleando en el monitor buscando en las cámaras que instalo y no muy lejos. Vagando en la oscuridad herida de un ala y de la espalda estaba la madre de Arturo. Escuchándose su voz a través del monitor. Arturo miro fijamente aquella pantalla preocupado, sabía que la próxima victima de aquella asesina de nombre Sharon. Seria su madre, tenia que hacer algo. Y llorar no servirá de nada.

Starlight Glimmer corría detrás de Shining Armor, alertando a todos sus guardias. Tenía mucho rato tratándolo hacer entrar en razón, pero era terco como su hermana, pasaron por el castillo varias veces dándole la vuelta hasta que todos los trabajadores estaban encerrados en sus habitaciones y había guardias haciendo escolta en cada puerta y el capitán Armor salió al exterior mirando a todas partes. Jadeando del poco cansancio, pero para Starlight, cayo rendida al suelo a un lado de él. Ella veía al capitán entre molestias y agobio.

—Ahora si dime Starlight Glimmer, ¿Qué querías decirme?

—Twilight. Cementerio antiguo, ahora—Shining Armor entendió el mensaje, pero se detuvo sacando con su magia una jarra y un vaso y sirvió agua desapareciendo la jarra dándoselo a Starlight, ella lo tomo con su magia a duras penas y lo bebió, descansando. Pasaron pocos minutos y ella estaba sentada dando un último sorbo y devolviéndoselo a Shining Armor.

—Dime Starlight. ¿Qué sucede? ¿Qué tiene mi hermana?

—Dijo que fuéramos al antiguo cementerio, dice que tiene un mal presentimiento—Starlight lo dijo con miedo a que fuera tomada en burla. Pero Shining Armor asintió mirando hacia el cementerio bajando el castillo.

—Hay que ir Starlight. Andando—Y Shining Armor comenzó a caminar hacia el cementerio.

—¿En serio? Pensaba que lo tomarías a broma.

—La ultima vez que dude de los presentimientos de mi hermana casi me caso con una Changeling, así que si ella dice que pasara algo malo, es que pasara algo malo. Andando.

Y Starlight se levantó caminando detrás de Shining Armor, sorprendida de la facilidad de convencimiento, y ambos caminaron hacia el cementerio en lo que recuperaban el aliento. Aunque Starlight comenzaba a tener ese mal presentimiento. Algo horrible si iba a suceder.

La princesa Celestia deambulaba en el antiguo cementerio, aquel cementerio abandonado desde hace siglos, con el ala lastimada y agujereada por un proyectil, pasando entre los mausoleos de los difuntos pilares y sus ayudantes. Aquellos que acabaron la disputa y salvar a sus pueblos. Estrechos pasillos cubiertos de largos pastos acompañaban su tambaleante pisar, apoyándose de vez en cuando sobre la pared de un mausoleo, gritando el nombre de su hijo, temerosa de que haya tenido un trágico final en manos de aquel asesino. Le aterraba aquella imagen en la que su hijo estaba tendido en el suelo sin una chispa de vida.

Y se apresuraba revisando los mausoleos, deseando nunca ver aquella premonición. Paseándose por la tumba de la princesa platino asomo la cabeza, viendo que había sido profanada. Su corazón se detuvo por un instante. Vio la puerta de piedra abierta, y al fondo unas enormes cajas, no eran parte de la tumba de la princesa platino, descendió por la tumba llegando al fondo, delante de ella el sarcófago de la princesa sellada, la intromisión eran esas cajas metálicas con leyendas pintadas que aterraron a la princesa "Armas" se acerco a una caja metálica al pie de la tumba de la princesa y abrió una caja viendo armas de muchos tamaños, armas similares a las que confisco, cada arma estaba envuelta en pares con sus clasificaciones "FN SCAR" "RPG" "HK 416" "FAMAS" La princesa retrocedió casi yéndose de bruces contra el suelo, aterrada. Era una invasión.

¿Cuándo y en que momento entraron tantas armas? ¿Cuántos humanos hay en Equestria? Salió corriendo del mausoleo desesperada, gritando el nombre de Arturo. Y su hijo escucho desde el interior.

Sharon levanto la mirada hacia la entrada del mausoleo y su hijo comenzó a forcejear para liberarse.

—Tranquilo Arturo, pronto terminaremos esto. Una vez que terminemos aquí, regresaremos a la tierra y salvaremos nuestra familia.

—Pero mi madre, ¡No quiero que le pase nada malo! —Arturo comenzó a llorar y Sharon volteo a verle, se le quedo un rato mirando confusa.

—No entiendo Arturo, tu mismo dijiste que te encargarías de esto. ¿Por qué retroceder? Nos mataran si volvemos sin la sangre de Celestia, ¡Mataran a nuestra familia!

—¡Tu mataras a mi madre! —Y Sharon se congelo viendo fijamente a Arturo.

—¿Seguro que no recuerdas nada?

—¡No! ¡NO SE NADA! ¡Ya te lo dije!

—Entonces, ¿Qué planeas? Antes de venir a Equestria dijiste que tenías un plan, un plan para salvarnos. Dijiste que tenías algo especial preparándose y que todo iría bien. Pero ¿Qué plan?

—¡Mamá!

Y su madre escucho pasando por la tumba de Star Swirl, mirando el interior. Por un largo instante y camino hacia le interior. Perdiendo fuerzas por momentos, borrándose su vista por cortos lapsos. Y camino hacia el interior, Sharon escucho las pisadas. Apagando las luces de la sala dejando solo la antorcha, paso un trozo de tela y le tapó la boca desatándole las manos, pero no las piernas y se ocultó detrás de la tumba del desaparecido Star Swirl.

La princesa Celestia bajo a la sala, mirando a todas partes jadeando de la fatiga. Viendo a su hijo retorciéndose bajo la luz de la antorcha, ella corrió hacia su hijo cojeando besando a su hijo en la frente, bendiciendo a los dioses por ver a su hijo sano y salvo, le quito la tela de la boca y su hijo grito su nombre lo más fuerte que pudo.

—¡CUIDADO!

Y Sharon apareció detrás de golpe empuñando la pistola con ambas manos mirando a la princesa, ella reacciono con temor paralizada y Sharon sin dudar, disparo…

Twilight se detuvo en seco escuchando el fuerte eco del arma, llorando sin razón, bajo la mirada y venia del mausoleo de Star Swirl, al descender vio a Starlight Glimmer correr con Shining Armor, ambos encararon a Twilight llorando y su hermano se acercó limpiando sus lágrimas.

—La princesa, la princesa…—Dijo Twilight bajando la mirada, respirando con mucha velocidad. Jadeando alterada.

—¿Qué tiene la princesa Twilight? —Y otro disparo llamo la atención del grupo, aterrando a Twilight llorando con mayor fuerza, Shining Armor se estremeció del pavor y corrió hacia el cementerio dejando a Starlight calmar a Twilight.

En el interior, la princesa yacía en el suelo. Temblando aturdida. Sharon jadeaba estremecida, había dos grandes boquetes en las escaleras del mausoleo. Confusa.

—Falle, falle dos tiros. ¿Cómo? ¿Cómo falle dos tiros? Estaba muy cerca—Se asomo viendo a Arturo tomando las patas delanteras de su madre, Arturo había tomado las patas de su madre y con todas sus fuerzas la tiro mandándola al suelo, ella sonrió por la velocidad de reacción, y camino lentamente cargando el arma de nuevo—¿Por qué la salvaste Arturo? Debemos de cumplir con nuestra misión.

—¿Qué misión? —Arturo soltó a su madre, molesto. Llorando a cantaros miro a Sharon fijamente. Ella temió por segundos al ver esa mirada, ya la había visto antes—¡Es mi madre! ¡Déjala en paz!

—Arturo, entiende. De seguir ella con vida nos mataran. Necesitamos su sangre, necesitamos su magia.

—¡¿Para qué?! ¡Yo solo quiero tener una vida con ella! —Y eso paralizo a Sharon, retrocediendo varios pasos.

—Esas palabras, Tener una vida con ella. ¿En serio no recuerdas nada?

—¡NO! —Y Sharon sonrió, apuntando de nuevo a Celestia. Quien se levantaba del suelo lentamente, naciendo dentro de ella una furia. Day Breaker.

—Lo siento Arturo, quieras o no. Debo de tomar su sangre. Aquí serás un niño, pero en la realidad, eres un adulto. Uno que se ha ablandado—Y Sharon apunto a la princesa, quien emanaba un aura mágica, engañada de que bastaría para acabar con aquella chica. Levanto la vista emanando una poderosa aura mágica a la par que Sharon se armaba de valor y Arturo viendo ambas chicas como se alejaban sin dejar de mirarse. Arturo sabia por instinto que esa arma seria más que la magia.

Y Sharon disparo y la princesa no tuvo tiempo de reaccionar… Fue demasiado tarde.

Twilight reacciono teletransportándose descontroladamente hacia el cementerio, apareciendo a un lado de su hermano y ambos corrieron a la entrada del mausoleo. Shining Armor empuño una espada hecha de magia y llegaron al fondo de la sala, viendo la cruel escena. No podían creer lo que veían. Twilight comenzó a llorar desfigurándosele la cara.

Delante de ambos, una cruda verdad. Sharon había disparado contra lo que ellos amaban. Sharon una vez cumplido su objetivo. Tiro el arma, y se miro las manos, y se dejó caer viéndose los dedos retorcerse y miro hacia su víctima.

Arturo había tomado responsabilidad, había sido la única víctima, con los brazos extendidos protegiendo a su madre, recibió el impacto en el pecho y su madre, había perdido su magia al ver la mancha de sangre en su espalda y salpicada en su collar de oro y amatista. Arturo sonrió, recordando todo. Había recordado porque viajo a Equestria.

Él había viajado a Equestria para matar a la princesa Celestia, matar a la princesa Luna y conquistar esa mágica tierra. O eso era lo que creyeron aquellos que lo mandaron.

Arturo perdió las fuerzas cayendo de golpe al suelo viendo a Sharon y una vez desplomado en el suelo vio a su madre. Perdiendo las fuerzas, sonrió. Levantando el brazo, queriendo acariciarla, pero perdió fuerza y su luz se apagó.

"Un prisionero, encerrado en una urna de cristal
Como un ave herida, que no puede volar y que sabe volar
Y buscaré ese mundo que un día perdí
Ese mundo que un día perdí
Debo intentar llegar hasta allí, debo salir"

Warcry "La prisión invisible"

—CAPITULO 11: EL ASESINO QUE DEBIO SALVAR EL MUNDO—

Arturo era un hombre de 36 años de edad, admirado por muchos y odiado por un mundo. Arturo trabajaba para la compañía Fénix Inc. Una compañía internacional que había ganado el suficiente poder para considerarse la compañía más poderosa a nivel global; Teniendo sometidas compañías de alimentos, constructoras, embotelladoras, purificadoras de agua, en la bolsa de valores, incluso tenia en su poder su propio ejército. Servía para los países que más dinero le proporcionaran y mandaban a su mejor agente para ser intermediario en los conflictos territoriales. Aquel intermediario, era Arturo.

Un hombre de 1.96 metros de altura, de cabello largo y de ojos profundos, de barba larga. Entre la organización era un hombre de temer, su cabeza valía más de diez cifras y solo trabajaba para la compañía. El mismo tenía un historial sanguinolento. El mismo había acabado con el país más poderoso del mundo, Rusia. Y se lo entrego al presidente y creador de la compañía. Albert Knives.

Su familia aparentemente ajena a la compañía. Su padre trabajo también como intermediario que fue en declive una vez que se casó con una secretaria de la central de la compañía, teniendo primero a Arturo y eventualmente a su hermana Susan Cortes. Años después Arturo entraría a la compañía a la edad de 10 años como asistente del Doctor Knives. Siendo adiestrado en todas las artes marciales que la compañía había comprado, entrenado por militares americanos, rusos desertores y chinos. Aprendiendo los idiomas de esos países y otros 13 más.

Aun cuando el mundo comenzó a irse al carajo, mayor parte por su culpa. El matar al presidente ruso a la edad de 20 años y secuestrar países latinoamericanos con ayuda del ejercito privado.

La compañía Fénix tenía fuertes lazos con el ejercito americano por lo que países capitalistas le respaldarían.

Y días antes de que el viajara a Equestria, se percato del caos que hizo. Notaba sus pecados arañar y ver a sus padres envejecer, sabría que se quedaría solo con el tiempo. Su hermana apenas le hablaba y aquella chica que sus padres adoptaron no podía caminar, si el moría. Nadie le lloraría. Y falló en un atentado para matar al presidente de los Estados Unidos y la compañía Fénix perdió un punto estratégico y Arturo fue "Despedido". Su familia fue secuestrada y el fue obligado a entrar a un proyecto clasificado para emigrar a otro mundo. Pero el inconveniente era que sus líderes estorbarían en el proyecto. Y Arturo tuvo que hacer su plan para que todo saliera como el quería.

Celestia veía estupefacta la cruel escena, su hijo estaba tendido en el suelo y Sharon, mirándose las manos con el suceso increíble, había matado a su amado hermano adoptivo que yacía tirado en el suelo, Shining Armor enfureció con lágrimas y embistió a la chica quien no se defendió y Twilight acudió a su maestra que lloraba viendo a su hijo pasmada, no podía creer lo que veía. Twilight se arrepentía de tener ese horrible presentimiento.

—¡ESTAS BAJO ARRESTO EN NOMBRE DEL REINO DE EQUESTRIA POR EL ASESINATO DEL HIJO DE LA PRINCESA CELESTIA! —Sharon sonrió por la ironía del asunto. Arturo era un asesino en la Tierra y todo mundo quería matarlo por acabar con ella, y en Equestria era el hijo del mayor gobernante querido por todos, y soltó una lagrima mientras Shining Armor ataba sus manos y piernas conteniendo sus ganas de desmembrarla viva.

Celestia se acostó a un lado de su hijo, aun sin importar mancharse el vientre de sangre, viendo Arturo entre lagrimas y sollozos, viendo los ojos sin vida de su hijo y el impacto en su estómago. Twilight miraba de pie la trágica escena, apareciendo Starlight detrás de ella viendo lo mismo, apartando la mirada con muecas de tristeza. Amargura.

Eventualmente apareció Luna acompañada por todo el ejercito de todo el país, rodeando el cementerio y mausoleos, Luna miro la cruel escena y se compadeció de su hermana bajando la mirada, los guardias reales y nocturnos se quitaron los cascos bajando la mirada extendiéndose la noticia hasta los guardias del exterior haciendo lo mismo.

Celestia miro a su hijo, con el disparo y su instinto maternal nuevamente surgió, se acerco al pecho de su hijo comenzando a darle golpecitos con su hocico en el pecho, moviendo su pequeño cuerpo de un lado a otro, queriendo que despertara. Era un instinto animal que compartían todos en Equestria, pero ella, a ella le dolía tener que ver así a su hijo. Golpeaba su pecho suavemente, entre lágrimas. Shining Armor estaba sobre Sharon viendo la escena y la chica también. Confusa por todo el embrollo, todos en ese lugar amaban a Arturo, y parecía que todos darian su vida por él. Ella entendía que era su hermano mayor, y le dolía. Pero su conflicto era mayor, no comprendía.

Celestia golpeaba su hijo, viéndolo a sus ojos cada tantos golpecitos, sin respuesta. Su madre se frustraba notándose en su rostro mientras que su hijo, paralizado. Sin chispa. Twilight se acerco a su maestra y segunda madre, apoyando su casco en ella, y Celestia seguía golpeando con su hocico su hijo, queriendo verlo moverse, una vez sintió la cálida pata de su alumna. Se dejo caer sobre el pecho de su hijo, y comenzó a llorar a gritos.

Sus guardias comenzaron a llorar, su hermana comenzó a llorar. Starlight Glimmer comenzó a llorar. Todos los guardias del exterior lloraban, todo pony en Canterlot lloraba. Sin saber la razón, ellos lloraban ante los gritos de su amada gobernante, su Princesa Celestia. Los elementos de la armonía; Applejack, Rarity, Rainbow Dash, Fluttershy y Pinkie Pie lloraban en el castillo de Twilight, también Spike. Quien se limpiaba las lágrimas apenas brotaban.

En esa ocasión, Equestria lloraba al mismo tiempo. Sin saber porque lloraban, los gritos de Celestia se escucharon por todo el continente, incluso un maldito Rey se detuvo a escuchar aquellos sollozos sonriendo reconociendo de quien provenían. Aun cuando no sabía quién había muerto, estaba alegre de escucharla llorar.

Regresando a la escena.

La princesa Celestia lloraba sin vergüenza, grandes lagrimas brotaban de ella mientras que su hijo se enfriaba lentamente. Era demasiado tarde para el chico. Y ella lo sabía, sus lágrimas y las lágrimas de todos presentes le hacían compañía. Y no podían seguir allí, profanando la tumba de su maestro.

—Es hora de irnos princesa, mañana rendiremos honores a su hijo—Dijo Twilight llorando, y ella asintió. Levantándose del suelo, bañada en sangre, sin antes darle un ultimo beso a su hijo. Pero esta ocasión, en sus labios. Y dio media vuelta, escoltada por su hermana, Twilight Sparkle y Starlight Glimmer. Shining Armor miro a Sharon y la levanto del suelo de golpe, aprisionándola en una burbuja mágica donde apenas le permitía acceso de aire, casi queriendo asfixiarla. Caminaron hacia las escaleras.

La princesa, al pisar el primer escalón escucho un tosido. Se detuvo viendo a Shining Armor y el a Sharon, pero ella no tosió. Miro a su pupila y ella lo negó al igual que Starlight, miro a su hermana y lo negó. Una alucinación suya, y siguieron subiendo.

A los tres escalones, hubo más tosidos. Se detuvo todo el grupo, petrificado levantando sus armas, Shining Armor estaba paralizado, Celestia volteo. Y sentado en el frio suelo cubierto de sangre, sacando de su estomago la bala con facilidad con la aguja de aquella jeringa, su hijo. Celestia bajo las escaleras viendo a su hijo sacarse la bala quejándose un poco. La bala rodo a una de las patas de su madre quien no creía lo que veía y Arturo le veía. Sonriéndole.

—Hijo, ¿En verdad eres tú? —Y Arturo asintió, y ella corrió lanzándose sobre él, casi estrellándolo contra la tumba de piedra. Besándolo en la mejilla, frente y nariz. Arturo reía alegre acariciando la melena ondulante de su madre, todos los guardias sonreían conmovidos. Todos en Equestria dejaron de llorar.

La única que no podía entenderlo era Sharon, que había sido liberada accidentalmente por la alegría de Shining Armor, viendo estupefacto al chico. Ella arrodillada veía Arturo sonreír. No recuerda la ultima vez que lo vio sonreír de esa manera.

—¡Es un milagro! —Dijo Luna acercándose a su hermana—¡Los dioses lo regresaron a la vida!

—Tecnología humana, más bien tía—Dijo Arturo separándose de su madre, y lo ayudo a levantarse. Recargado en ella miro a todos los guardias—Sabia que me dispararían en este lugar así que antes de venir a Equestria me injerte un desfibrilador en el corazón. Si este llegase a detenerse se activaría, menos mal que tienes pésima puntería Sharon.

—Arturo, ¿eres tú? —Pregunto Sharon y toda la atención volteo hacia ella y Shining Armor le asfixio con su magia de puro coraje.

—¡Woah! Tranquilo Shining Armor—Arturo se abalanzo cojeando hacia el capitán tomando su cuerno bloqueando la magia—Ella es mi familia. La primera en venir.

—¿Su, familia? —Pregunto Shining Armor viendo a Sharon enfurecido.

—Si, mi familia.

—¿Cómo recuperaste la memoria? ¿Acaso fue que la recuperaste al morir?

—Tonterias—Arturo sonrió, desatando a su hermana, pero todos los guardias le apuntaron a la chica con sus armas—Tranquilos, no es peligrosa. Digamos que se ha descarriado del camino. Y si, recupere la memoria. Lo que tu no sabes, bueno. Nadie en el puto planeta sabe…—Arturo se detuvo, debe moderar su vocabulario delante de su madre—Nadie en el planeta sabe es que el desfibrilador que me puse tenia ese suero, cuando mi corazón se detuvo el suero se inyecto y acto seguido recordé todo al tener la consciencia. Así que si, todo salió acorde al plan.

—¿Plan? ¿Cuál plan?

—Ya lo entenderás—Arturo volteo a su madre, a su tía, a Twilight Sparkle y Starlight Glimmer encogiéndose de hombros—He recuperado la memoria. Madre. Y se porque vine a Equestria.

FIN DE LA SAGA PRIMERA "AMENSIA"

COMIENZA SAGA SEGUNDA "REVOLUCION Y REYES"

"I found a truth beneath the lie

Buried deep, explain me why

The world is upside down

I do not know a soul in here

(…)

The truth is out there.

Somewhere between two fairy tales,

Caught somewhere deep between someone's truth and a lie"

—"The truth is Out There", Sonata Arctica