Hola! Aquí está el capítulo =D pensaba que sería diferente, peeeero quiero seguir el consejo de NatWizard y Dominique Jackson sobre no apresurarme demasiado, le agradezco a ambas su sinceridad, la cual siempre ayuda a mejorar. Este capítulo se los dedico a todas las lindas personitas que siempre me dejan un comentario ¡Las quiero!

Rapto.

-Scorpius se fue. No hay rastro de él ni de su familia- Albus lo dijo con un tono tan cortante que Rose pensó primero que estaba mintiendo. No podía ser cierto. Quizás sólo era una de las bromas que Astrid y Scorpius a veces le jugaban, sólo que esta vez habían ido demasiado lejos ¿Acaso era venganza por lo sucedido el día anterior?

-Deja de jugar, Albus- dijo Rose irritada. Albus se detuvo en seco con una mirada derrotada y Kate soltó un sollozo y salió de la casa. La señora Weasley fue tras ella.

En ese momento, Rose se puso pálida y sintió cómo su corazón comenzaba a latir cada vez más rápido, a pesar de sentir que la vida se le iba del cuerpo, cayendo en lo horrible de la realidad ¿qué había sucedido? ¿Qué? ¿Por qué nadie le decía nada? ¿Dónde estaba Scorpius? él no podía haberse ido, no…

-Albus…- comenzó con un tono de ruego, acercándose a su primo, quien lucía devastado. Tenía la ropa arrugada del día anterior y unas grandes ojeras bajo unos ojos inyectados en sangre.

-Es una larga historia, Rosie.

-Me importa un bledo si me contarás la historia de la humanidad… yo sólo quiero saber qué sucedió con Scorpius… Albus, por favor…- sintió las lágrimas de desesperación bajar con rapidez por sus mejillas, sin hacer nada por detenerlas. Sólo estaba al tanto de los movimientos de su primo, quien ahora lucía mayor de lo que realmente era; fue allí que Rose se dio cuenta de lo sólida de la amistad entre esos dos, que se querían como hermanos.

-Cuando estábamos en Hogwarts había un sujeto que molestaba a Scorpius- se explicó Albus derrotado, dejándose caer en un sofá, Rose se sentó a su lado, con las manos temblorosas-. Piers Goyle ¿lo recuerdas? Su padre era amigo del padre de Scorpius cuando eran adolescentes. Después de la guerra el señor Malfoy comenzó una vida nueva, pero Goyle siempre estuvo buscando venganza de ese amigo que los había traicionado a él y a otro sujeto, Crabbe, creo que se llamaba… Resultó que muchos tenían cuentas pendientes con el señor Malfoy, así que formaron una especie de alianza para vengarse de él, se hacen llamar los nuevos mortífagos. Piers amenazaba a Scorpius con eso siempre que podía, pero nunca dijo nada frente a mí, porque sabe que mi padre es el jefe de los aurores. En fin, Scorpius no me dijo nada hasta después de que nos graduamos, la verdad es que estaba aterrado por todo lo que le habían dicho. Aparentemente todo se calmó.

"Hace poco más de dos años a los Malfoy comenzaron a llegarles cartas de amenaza, al principio parecían inofensivas, pero después se volvieron tan frecuentes que Scorpius se vio obligado a pedir ayuda a mi padre, bajo los enojos del señor Malfoy (ya sabes que no se llevan del todo bien), pero tuvo que ceder cuando las amenazas se volcaron en Astrid. Suponemos que fue porque la vieron más vulnerable que los demás. Mi papá ha estado investigando a esos pseudomortífagos, porque han causado disturbios en el mundo mágico, son algo idiotas, pero especialistas en ocultarse, así que no han podido dar con ellos. Seguían a los Malfoy, los tenían vigilados, así que mi padre les ayudó a poner hechizos protectores. Pero hoy en la mañana…

Albus tragó saliva antes de seguir:

-Kate y yo salimos de la ciudad ayer, así que no volvimos hasta hoy en la madrugada, pero… cuando llegamos la puerta de los departamentos estaban abiertas, la habitación de Scorpius estaba revuelta, todo el departamento estaba patas arriba, la casa de los Malfoy estaba igual, desaparecieron… y quizás nos hubieran llevado con ellos si nosotros tres hubiéramos estado allí también.

Kate entró en ese momento y abrazó a su amiga. Rose sentía que el mundo se caía frente a ella sin poderlo evitar y que Kate y Albus eran los únicos que la mantenían en el presente.

¿Cómo era posible que todo pudiera cambiar en tan sólo cinco segundos? ¿Cómo era posible que hace unos momentos estaba dispuesta a ir hacia Scorpius y decirle que quería estar con él cuando ahora no sabía si podía volver a verlo?

"No digas eso" se dijo molesta y con un nudo en la garganta "papá y el tío Harry los encontrarán a todos". Pensó en su pequeña amiga, Astrid no se merecía sufrir algo así…

-¿Entonces creen que ellos se los llevaron?- preguntó temblorosa, a pesar de conocer la respuesta.

Albus asintió.

-En cuanto le dije a mi padre comenzaron a rastrearlos, pero no encontraron nada. El tío Ron estaba que se moría de la preocupación cuando vieron la escena del crimen, creímos que tú… en fin, la abuela Molly nos envió un patronus para decirnos que estabas bien después de que le mandáramos una carta a todos nuestros parientes- tomó aire y se unió al abrazo de las dos mujeres-. Me alegra que estés bien, Rosie.

Ella no contestó, pues no estaba segura de estar bien. De hecho no lo estaba, sentía que todo su mundo se derrumbaba de golpe bajo ella y que no podía hacer nada para detenerlo.

-Quiero ayudar- dijo poniéndose en pie de repente.

-Rose, no creo que sea buena idea- comenzó Albus cauteloso, pero Rose le lanzó una mirada tan furibunda que se calló.

-Tu departamento tiene ya encantamientos protectores que tu padre puso- dijo Kate, entendiendo a su amiga de todo corazón-. Albus y yo iremos al Ministerio en una hora para ver cómo va la investigación y ver qué haremos. Te vemos allí.

Rose le dirigió una agradecida mirada a su amiga y se Desapareció.

Al llegar a su departamento miles de recuerdos y sensaciones se apoderaron de ella. Todo estaba como lo había dejado antes de ir a la Madriguera. Las cajas con sus pertenencias se amontonaban por todos lados recordándole que debía desempacarlas, pero eso no le importaba ya. Sólo quería a Scorpius de regreso.

De inmediato fue a una de las maletas y sacó unos jeans, una camiseta y ropa interior. Se dirigió al baño con determinación, esperando que el agua de la ducha se llevara un poco su pena, pero no fue así. Había sido una idiota. Si no le hubiera pedido a Scorpius que olvidara ese beso quizás él se habría quedado con ella esa noche y no lo habrían encontrado… y ahora estarían juntos. Pero pensó en el resto de los Malfoy y se sintió egoísta.

No podía dejar de pensar por qué Scorpius nunca le había dicho nada.

Con el cabello aún escurriendo, lo ató en una descuidada cola de caballo, se puso unos tenis, tomó su varita y volvió a Desaparecerse para llegar justo a la oficina de su padre, quien hablaba seriamente con Harry.

-¿Rose? ¿qué…?

-Quiero ayudarlos a buscar- dijo sin rodeos, mirándolos a ambos con tanta seriedad que ninguno de los dos pudo objetar nada. Tenía la misma mirada de Hermione cuando buscaban los Horrocruxes.

-Tenemos algunos nombres de Mortífagos que sabemos frecuentaban a Draco en el colegio- comenzó Harry sin perder tiempo-. Tenemos fotografías y quizás… no lo sé, si sabes de algo sospechoso que pueda sernos útil…

Rose tomó las fotografías con descuido y se puso blanca al identificar una de ellas.

-Él es paciente de Scorpius- dijo cayendo en cuenta-. Una vez estábamos de compras y este sujeto lo saludó, Scorpius me dijo que lo atendía los lunes por la mañana. Seguro lo estaba vigilando.

-Es Zabinni- dijo Ron a Harry, pero Rose ya se había ido.

En cuanto lo había identificado, una furia la había recorrido por todo su torrente sanguíneo. No podía esperar para tener un plan. Debía actuar ya. Sólo una vez había ido al consultorio de Scorpius en Londres, pero recordaba a la perfección cómo lucía el edificio y el lugar donde debía Aparecerse, un viejo callejón maloliente.

En cuanto pudo divisar una puerta de marcos de madera con apariencia de haber vivido tiempo mejores, también vio a un hombre, exactamente igual al de la fotografía que momentos antes había visto en la oficina del departamento de aurores, tocando a la puerta con insistencia.

Sin perder más tiempo, le lanzó un hechizo petrificador. No le importó que hubiera muggles en la calle, su sed de venganza fue mayor. Acercándose más, le dio una patada en toda la cara, haciéndolo sangrar.

-Si les has hecho algo, maldito bastardo, espero que le tengas fobia a los dementores, porque me encargaré de que vivas en Azkaban el resto de tu patética existencia- escupió con desprecio. Podía ver el terror en los ojos del mortífago, y eso le produjo regocijo- ¿tienes miedo, idiota?

-Rose, ya basta- dijo Harry con calma, tomando a su sobrina por los hombros y separándola de Zabini. Él y Ron habían llegado justo a tiempo para dispersar a la gente que se había acercado con curiosidad para ver qué sucedía.

-Llevémoslo al Ministerio para ver qué sabe- Ron le dio una patada más a Zabini, bajo la mirada de circunstancias de Harry- ¿qué? Tú también querías hacerlo, no me digas que no porque te conozco, Potter.

Harry puso los ojos en blanco y, después de hacer varios encantamientos aturdidores a los que pasaban por allí, tomó a Zabini del hombro y le hizo una seña a Ron, quien tomó a Rose de la mano y la obligó a Desaparecerse.

Rose aún sentía la inmensa descarga de adrenalina en la sangre, pero el haber golpeado al imbécil que había participado en el rapto de la familia Malfoy no le era suficiente. No estaría tranquila hasta ver a todos sanos y salvos. Jadeaba y su corazón seguía latiendo con violencia.

Nunca había sentido tanta necesidad de tener a Scorpius junto a ella. En su lugar estaban Albus y Kate, quienes habían llegado minutos atrás y habían interrogado a Rose sobre lo sucedido. Ahora esperaban que Harry y Ron terminaran de interrogar a Zabini.

-Quiero que terminen ya- dijo Rose con impaciencia.

En ese momento la puerta del cuarto de interrogatorios se abrió y por ella salieron Harry y Ron con gestos extraños en el rostro.

-No sabe nada del rapto- anunció Harry frotándose los ojos con cansancio.

-¿Qué?- exclamó Rose poniéndose en pie.

-Tranquila, hija- dijo Ron mirándola como disculpándose-. Lo atrapaste, eso nos ayuda bastante porque pudimos sacarle la sopa sobre sus planes, lo raro es que… él iba a ir por Scorpius hoy en la mañana, dijo que ya era tiempo, que Goyle había dado el permiso de torturarlos a todos. Por eso estaba tan insistente en el consultorio.

-¿Entonces si ellos no los raptaron? ¿Qué está sucediendo?- preguntó Kate con voz temblorosa.

En ese momento, como si sus plegarias hubieran sido escuchadas, un patronus en forma de hurón se materializó frente a Harry y le dijo algo al oído que los demás no alcanzaron a escuchar.

Lo sé, lo sé! Quizás tienen más dudas de las que se resolvieron hehe pero al menos ya sabemos por qué Scorpius estaba tan paranoico xD ahora ¿Dónde están los Malfoy? Se llevarán un Scorpius de regalo si lo adivinan xD haha

Nos leemos pronto!