X. Encendiendo la chispa.
Ya ha pasado un mes desde que Lucy admitió haber agredido a Cana en Nueva York, la escuela estaba en contra de ella: haber retado a la hija del profesor de futbol era su sentencia de muerte, le hacían bromas e incluso la agredían, pero aun así estaba consciente que fue culpa suya pero tampoco se quedaría con los brazos cruzados por haberle cortado el cabello a su amiga, Juvia.
Después de terminar su rutinaria clase de Matemáticas fue rumbo a su clase de teatro. Se sintió aliviada porque no había nadie en el pasillo y por lo regular siempre se topaba con las alumnas de gimnasia rítmica quienes terminaban lanzándola en el bote de basura más cercano o aventándole pintura. Acelero su paso y cuando ya estaba a tres salones de llegar se sintió aliviada cuando de pronto se abrió el salón de escultura y salió Gray.
El chico la miró de pies a cabeza y embozó una sonrisa que la puso nerviosa, en el poco tiempo había sonreído pervertidamente, ella dio dos pasos hacia atrás cuando de pronto el chico la jaló directo al salón.
—Tuve suerte de toparme contigo este viernes—. Dijo antes de tomarle la mano y jalarla.
Los viernes no había clases de escultura pero el chico se la pasaba en el salón, no había nadie y era justo lo que necesitaba para poder pintar cuadros a gusto. Cuando cerró la puerta, Lucy miró a los alrededores, era un salón normal pero cerca del pizarrón estaba montado un lienzo que el chico estaba por convertir en un cuadro y se alegró cuando reconoció a quien pintaba.
—¿Juvia? —dijo cuándo se acercó al cuadro.
—¿Te gusta?—preguntó mientras secaba unas bolsas del closet—. Es un regalo para ella pero no sé si este pintándola bien.
—¿Tienes alguna foto de ella para guiarte? Es idéntica—dijo eufórica mientras seguía contemplando el cuadro. Juvia estaba sentada en un sofá y estaba retratada en un precioso vestido blanco con accesorios dorados. Parecía una princesa, al parecer Gray había descubierto la belleza de la chica escondida entre su timidez.
—No, solo me guío con mi memoria, por eso te pregunto si la estoy retratando bien—dijo mientras al fin había encontrado la bolsa que buscaba, guardaba las demás y se acercaba a la chica, miró hacia otro lado mientras se avergonzaba y le extendía la mano donde cargaba una bolsa negra—. Ponte esto.
—¿Qué es?
—No preguntes y póntelo y si no te gusta no me obligues a ponértelo yo mismo—dijo con más vergüenza—y si es posible póntelo aquí, le puse seguro a la puerta y prometo no mirar.
Lucy se quedó atónita por lo que decía y más cuando supo que ropa era. Era una minifalda y una blusa entallada y unas botas, Gray miró a otro lado esquivando la mirada chocolate: Lucy apenas reaccionó y le dio una cachetada, jamás creyó que fuera un pervertido.
—Déjame explicarte —apenas dijo mientras la chica lo golpeaba.
—¡Eres un pervertido como todos!
Gray sabía que no la detendría si no explicaba sus intenciones, la tomó de las muñecas y la miró a los ojos, Lucy intento zafarse y él no tuvo más que decirle la verdad.
—¡Maldita sea, me puedes escuchar, Natasha!
Lucy calló. Dio unos pasos hacia atrás. Gray la miró desafiante y sonrió. Él supo que ella era Natasha cuando reconoció la voz cuando habló por micrófono hace un mes porque como él, Lucy había trabajado su voz pero comparó la voz que usa habitualmente cuando comento que canción cantaría en las dos veces y coincidía. Y además que, sus facciones eran idénticas a pesar que intentaba ocultarlas con sus gafas.
—Cuando hablaste en el micrófono, me di cuenta que eras tú, no me interesa saber por qué mentiste pero si necesito un favor tuyo si no quieres que les diga la verdad a todos.
La chica supo que estaba acorralada ante la amenaza del moreno, tuvo que resignarse y aceptar su oferta.
—¿Qué clase de favor? —dijo al fin.
—Espero que tengas memoria que te dije si algún día saldrías conmigo, cuando Cana quería golpearte, precisamente por este pasillo—dijo refiriéndose al del edificio.
—Si lo recuerdo pero no creí que lo dijeras en serio—dijo nerviosa.
—Pues esta vez no bromeaba, así que ahora si necesito que seas mi compañera en una reunión.
—¿Compañera?—preguntó atónita—para qué si se puede saber, por qué no invitas a alguna amiga y ¿Por qué yo?
—Lucy, Lucy, en verdad hay mucho que no quiero que ellos sepan y creo que te contaré un poco al respecto, parece raro pero confío en ti—dijo mientras la invitaba a sentarse—hay cosas que no quiero involucrar ni a Erza ni a Natsu porque sé que ellos me aprecian mucho y harán lo posible para que no realice las ordenes de mi abuelo.
—¿Qué ordenes?
—Hasta ahí te diré curiosa, eso como a ellos no te incumbe—dijo divertido—entonces ¿Aceptas?
Lucy dudó en las palabras del chico pero también supo que sería bueno acompañarlo para conocerlo y más porque el misterio lo abordaba. Desde el primer día de la semana de la sobrevivencia, después que el chico la sacó del auditorio para convencerla que no renunciara a Fairy Tail, su amiga había cambiado un poco, era un poco segura y cada vez que veía que el chico y sus amigos entraban a los comedores en la hora del almuerzo la saludaba desde la lejanía. Quería buscar la respuesta a sus preguntas, si Gray de verdad le interesaba o solo jugaba con ella, no podría preguntárselo de forma directa porque se lo negaría como todas las preguntas que intentaba hacerle y la única forma seria conociéndolo.
—Está bien—al fin dijo—con una condición.
—Dígame, madame.
—Quiero que me digas la verdad—dijo seria mientras se paraba frente a él, por lo menos quería saber si de verdad tenía razón si le negaría la pregunta—¿Por qué yo y también porque nos ayudaste a mí y a Juvia cuando estábamos solas y también que significamos para ti? porque ayudarnos para no recibir nada a cambio se me hace sospechoso ¿Qué quieres de nosotras? ¿Información? ¿Diversión?
Gray la miró y se rió. Se levantó del asiento para estar a la altura de ella y la miró a los ojos, el chico intentaba ocultar el nerviosismo pero la chica lo delató.
—Sin mentiras.
—Quieres saber más de la cuenta, ¿Acaso no es obvio? Quería saber si de verdad habías agredido a Cana pero al parecer no lo hiciste, mentiste el día de la fiesta y no se tus razones pero estoy seguro que Cana te debió haber confundido con alguien o alguien se hizo pasar por ti para afectarte, son mis sospechas y no quiero que me respondas porque por lo visto no querrás decirme y lo respeto—dijo mientras agachaba la mirada—y respecto a Juvia es solo que me identifico con ella…
—¿Te identificas con ella? Si ambos son como agua y aceite, tú eres seguro de ti mismo y ella es tímida—dijo irónicamente.
—Solo me identifico con ella, si me parezco o no eso no me importa y quiero hacerla feliz, por lo visto ha sufrido y se me hace injusto que alguien como ella—dijo con voz temblorosa—siga sufriendo.
—¿Te interesa? —pregunto.
—Si me interesara desde cuando anduviera con ella—dijo en tono divertido pero con una sonrisa falsa—¿No crees?
—Siendo tú lo creo—dijo, creyéndole—está bien, acepto.
—Perfecto, sabía que podía confiar en ti, eres una amiga incondicional—dijo en tono de burla mientras la chica le daba una patada en la rodilla—eres más salvaje que ñoña—dijo mientras se quejaba del dolor y de nuevo la chica lo pateó.
—¡Eres un patán!—exclamó, el chico se agachó a tallarse la rodilla y la chica lo golpeó en la espalda, haciendo que él se hincara.
—Y tú una salvaje, tendré que domesticarte… ya, ya no me golpees—dijo en suplica cuando vio que la chica tenía intenciones de volverlo a golpear—eres la primera que no cae ante mis encantos.
—Harás que me arrepienta de acompañarte—reclamó la chica—¿Es que acaso Loki tiene razón que son unos patanes?
Gray miró curioso a la chica, se levantó y se dio cuenta que el peli marrón hablaba mal de ellos.
—Loki esta celoso de nosotros, es solo eso—dijo egocéntricamente—¿De verdad quieres saber por qué nos odia y porque nosotros lo usamos como nuestro jueguito?
Gray la miró retándolo mientras Lucy se mostraba molesta por el interrogatorio, Loki era su amigo y quien hablara mal de él lo consideraba su enemigo, por esa razón dudaba de Natsu a pesar que le había caído bien y de Gray quien se había comportado muy amable con ella aun así con su egocentrismo.
—No me asustes con la mirada—respondió—no te diré porque no me creerás y aparte creo entender porque es un idiota.
—Dime—dijo de la nada, quería saber aunque sabía que no le creería, era algo que Loki no quería decirle y escuchar la versión de Gray le daría una pista.
—Pero me prometes que lo que te diga, no cambiarás de parecer con acompañarme?—preguntó y la chica estuvo de acuerdo—resulta ser que Loki es el patán y no nosotros…
—Sabía que saldrías con eso—interrumpió.
—Tranquila que aún no termino—la detuvo—Loki no es el chico amable que pinta ser contigo por lo que he observado, Natsu, Erza, incluso Lissana y Cana hemos sido testigos de lo patán que es y cómo las chicas lo terminan golpeando por aventado, es como si estuviera despechado y como es un idiota nosotros nos burlamos de él y además, tocó terreno que no debía…
—¿Terreno? No me digas que coqueteó con Lissana?—preguntó pensando lo peor.
—Así es y también con una persona quien no debía tocar… —dijo serio—pero a lo que voy es que tú siendo su amiga deberías de saber sus problemas y también ayudarlo a salir de su despecho que es obvio que es por eso que es un idiota.
—Si eso fuera yo lo supiera.
—No todos conocemos a la perfección a una persona, nos llevaríamos una eternidad para terminar de conocerla, Loki te debe de ocultar mucho así que te recomiendo que no lo pongas en un altar que no es un santo, pero sabes, estoy agradecido porque gracias a él terminé conociendo una parte de alguien…
—¿De quién? —preguntó, Lucy era muy curiosa y Gray detestaba esa parte de ella.
—Ya shhh que esto no es confesionario—evadió la pregunta el chico.
Lucy supo que al igual que Loki, Gray le ocultaba mucho y una de las razones por la que aceptó ser su compañera era para conocerlo más, que ocultaba detrás de esa sonrisa egocéntrica, ella se había dado cuenta que era falsa, que era una máscara que ocultaba algo grave y también para saber que intenciones tenía con su amiga Juvia, no se había tragado el pretexto que le dijo que solo porque se identificaba con ella, al menos que también él tuviera la desdicha de ser ignorado por sus padres.
Ya era cerca de las ocho de la noche y la gran mayoría de la escuela ya se había ido a sus casas para disfrutar del fin de semana en familia, el grupo de Natsu se reunió para organizarse.
—Mi casa está disponible por si quieren unas frías—sugirió Cana—no habrá nadie más que empleados.
—Eso suena bien—dijo Natsu.
—Yo no me apunto—contestó Gray—tengo reunión familiar así que ni me esperen.
Todos se despidieron y se fueron a sus respectivos destinos. Natsu y Erza estaban consternados porque su mejor amigo no los acompañarían. Erza se quedó con la duda de lo que pasaría en esa reunión, hacía un mes que el moreno le confesó que no quería celebrar la boda que su abuelo había propuesto hacia la familia Cross.
—Natsu… ¿Será bueno ir a la reunión de los Fullbuster?—dijo de la nada.
—¿A la que dijo Gray?
—Sí, algo me dice que el idiota nos oculta algo.
—¿Y ahora? Tú y tus sospechas random, a Gray no le pasa nada
—Por eso mismo vamos, a comprobar o descartar mis sospechas.
Erza lo miró y Natsu tuvo más que aceptar, cuando la chica le mostraba su mirada de súplica era parecido que ponerle un cuchillo en el cuello y obligaba a aceptar.
Lucy ya estaba en su casa, ya se había duchado y se encontraba viendo la televisión pero parecía que no lo estuviera haciendo, estaba pensando acerca de lo que Gray le había dicho de Loki y de las posibilidades de que fuera verdad o no, pero la puerta se abrió y pareciera que Loki había escuchado su llamada.
—¿Qué haces aquí?—preguntó algo grosera.
—Quería invitarte a una fiesta este sábado…
—Lo siento, tengo compromisos—dijo a secas—dile a Juvia.
—Lucy, sabes cómo es Juvia y tú eres la indicada y ya sabes que nadie se dará cuenta si te vuelvo a vestir…
—Loki hablo en serio—dijo molesta—¿Por qué no llevas a Juvia? Es como si solo yo existiera y a ella la ignoras, de verdad tengo un compromiso y no tengo que faltar.
Loki se dio cuenta que Lucy andaba extraña, arrugó la frente y se acercó a ella, la tomó de los hombros y la miró a los ojos, buscando una pizca de pista para poderla interrogar.
—dime ¿Con quién saldrás?
Lucy se atemorizó en la forma en que la miraba y su voz, por primera vez había visto a Loki tan posesivo por buscar una respuesta, en verdad el chico la conocía tan bien que sabía cuándo mentía.
—Me lastimas—dijo con el pretexto de evitar dar respuesta—y lo que haga no debe de importarte ¿Acaso a mí me importa con quien sales? Loki, es mi vida y no toda te la voy a contar…
Lucy estaba algo molesta por lo que le había dicho Gray de él, su cabeza dio un giro de ciento ochenta grados cuando supo que Loki era el patán que quería convencer que lo eran Gray y Natsu ¿Por qué le mentiría? Esa su más grande enigma pero sabía que si le preguntaba no le respondería, iría en contra de ellos hasta que se cansara de convencerla.
—Lucy, me preocupo por ti, solo que es raro que salgas así de la nada—respondió mientras la soltaba, se había dado cuenta que sus celos estaban poseyéndolo sin importar que la estaba asustando—de verdad perdóname, seré más prudente y no volveré a insistir.
Después de la discusión, Lucy sugirió ver la televisión y ambos se recostaron en la cama sin saber que los corazones de ambos estaban acelerados, él por amor, ella por molesta.
Y ya era sábado en la tarde, el chico con el pseudónimo Gadzile se encontraba aburrido acostado en su cama jugando con unos dardos, los lanzaba a un poster de Justin Bieber hasta que fijó su atención a un chico de su mismo tono de piel y cabello solo que un poco más bajo de estatura.
—Ese milagro, Lily
—Solo venía a saludarte y de paso a tener una plática, ya sabes, acerca de lo que ha pasado en Fairy Tail.
—Ninguna novedad—contestó brusco—solo que me desespera un poco los compañeros que tengo, puro hijos de mami.
—Eso es típico de ti Gajeel—contestó mientras se sentaba a lado de él y tomaba uno de los dardos y le dio al ojo—¿Cómo sigue Heartfilia?
—Como siempre, siendo acosada por las niñas cerebros de aire, me molesta que por una estupidez la estén molestando
Lily entendió que Gajeel a pesar de ser antipático y tosco estaba en contra de la violencia siendo él generador de esta, sonrió porque se dio cuenta que su primo había cambiado un poco desde que entró a la preparatoria.
—¿Y tú de qué te ríes?
No contestó. Miró al buró y se encontró con el móvil de Gadzile. Lo tomó y miró que en el fondo de pantalla tenía una foto de sus compañeros, juvia la había puesto ahí y el chico no se limitó a quitarla. Reconoció a Lucy, Loki y a Juvia, pero a la otra peli azul no tenía idea de quién era.
—Y esta chica ¿Quién es? No me has hablado de ella.
Gajeel no entendía hasta que le arrebató el celular y se dio cuenta que hablaba de Levi, le había contado de Lucy y Loki pero a Levi la había pasado desapercibida.
—Es solo una niña, ya sabes, de las que creen que encontraran a su príncipe azul…
Lily sonrió mientras veía como el chico cambiaba sus gestos de desinteresado a molesto, al parecer Gajeel evitaba hablar respecto a ella por una razón.
—Pues hazle cambiar de parecer si tanto te molesta—dijo con la intención que picara el anzuelo.
Gajeel se limitó a sonreír y pensó que era una buena idea, él detestaba a las chicas que creían que la vida era color de rosa y que ellas dependían del hombre, parecía ser machista pero no lo era, él siempre había considerado que una mujer debería de ser fuerte y no ser sumisa de nadie, y Levi era todo lo contrario de lo que él buscaba en una mujer.
—Esa ni con los golpes de la vida cambiará—contestó.
—Si tú lo dices…—finalizó Lily. El silencio reinó y Gajeel pensó en lo que le había dicho, al parecer las intenciones de Lily habían surgido efecto.
Mientras en Casa de Cana, ya estaban casi listo los preparativos de la fiesta que había organizado, tuvo suerte que ni su padre ni su abuela estarían el fin de semana y como sus empelados eran discretos cada vez que realizaba este tipo de eventos, era digno para que los organizara, además que, como era la mejor bebedora y jugadora de póker del grupo, valía la pena. Cuando todo estaba listo solo esperaba a que sus amigos llegaran y a empezar.
Mientras tanto, Gray se dirigía a la mansión Heartfilia. Habían acordado que primero iría a arreglarla para llevarla al lugar donde sería la sede de la reunión de la familia Fullbuster. Cuando el chofer le dijo que habían llegado, pidió que lo esperaran y bajó de la cajuela una bolsa y una caja donde tenía todo su material.
Cuando llegó, lo recibió el mayordomo quien lo llevó al salón de visitas, pero después llegó la nana de la rubia y lo llevó directo a su recámara.
—Valla, al parecer tengo mucho trabajo—dijo mientras entraba, la nana se despidió y cerró la puerta—que bueno que vine con anticipación.
Lucy estaba vestida con una bata, aun no se había arreglado y valla suerte para el moreno. Puso la bolsa y la caja a lado del tocador de la chica e invitó que se sentara frente a este.
—¿De verdad sabes maquillar?—preguntó la chica ya que él le había afirmado que la arreglaría.
—Maquillista profesional certificado, si fracaso como empresario o ingeniero puedo seguir llevando la vida que tengo, de hecho yo arreglo a Erza cuando vamos a fiestas o cuando tiene juntas en la empresa—dijo orgulloso—pero primero tienes que vestirte, te traje ese vestido, espero que sea de tu talla.
Tomó la bolsa y se la dio. Lucy sacó lo que traía dentro y era un hermoso vestido color azul rey, se incomodó un poco cuando vio el escote que le haría mostrar gran parte de su espalda pero le había gustado y con gusto lo usaría. Fue directo al baño y cuando salió el moreno le sonrió.
—Si quisieras fueras modelo friki esta —dijo en tono de burla, pero la chica se defendió y como el día anterior, le dio una patada en la pierna—. Mierda, como que ya estas empezando a tomar confianza.
La chica bufó y se sentó frente al tocador. Gray empezó a jugar con su cabello buscando la forma de peinarla y también la forma correcta de maquillarla y ocultar sus facciones mejor que Loki.
Cuando terminó de maquillarla se quedó satisfecho por el resultado y Lucy supo que de verdad el chico no bromeaba, no parecía ser ella, es como si hubiesen removido su piel y cambiarla por otra, después siguió con el cabello y prefirió hacerle un peinado sencillo, solo ondulo las puntas y le colocó unos tocados del mismo color del vestido que resaltaban en contraste con su cabello rubio.
—Una de las razones por la que soy mejor que Loki—dijo soberbio mientras le daba la mano a Lucy para que se levantara, la alejó del tocador y alzó la mano para que diera una vuelta—incluso te viera él y Juvia no te reconocerían.
—Tenlo por seguro—respondió sonriente.
—Pero antes…—dijo mientras bajaba la mano y de manera brusca la acercaba a él para acorralarla en sus brazos—merezco una recompensa.
El chico clavo sus ojos azabaches en los cafés de la rubia, la hechizó con la mirada tanto que Lucy no pudo reaccionar, se quedó embonada mirándolo, hasta que el chico con su mano derecha acarició su mejilla y le acercó a su rostro, estuvo a punto de besarla hasta que se separó de ella, Lucy seguía atónita hasta que Gray empezó a reírse de ella.
—Así es como se domestica a una mujer—dijo bromeando hasta que hizo reaccionar a la chica—¿Creíste que te besaría?
Lucy al escuchar sus burlas le dio una cachetada, el chico se talló la mejilla y notó el sonrojo que le había causado, sonrió un poco nervioso, Lucy empezó a enojarse.
—¿Serás imbécil? ¿De verdad crees que soy tu juguete?—gritó—Gray si sigues así haré que me arrepienta de acompañarte.
—No volveré a divertirme contigo—dijo serio, cosa que impresionó a la chica—vamos.
Como Lucy había sugerido, Loki invito a Juvia a la fiesta, apenas tuvo las ganas de aceptar por su timidez, el chico le regaló un hermoso vestido color plata y también la arregló, la chica de verdad era hermosa, no parecía la chica tímida que todos creían, parecía ser una mujer atractiva con grandes atributos, su angosta cintura y su cadera ancha hacían que cualquier hombre suspirara por ella. Ambos fueron a la fiesta que resultó ser aburrida y terminaron yendo a un restaurant.
—Juvia siente que la observan mucho.
—Supongo porque nadie te reconoce y piensan que eres una cara nueva en la ciudad—respondió su amigo alagándola—tú solo relájate.
El reloj marcaba las diez de la noche, la fiesta de Cana había de todo, casa sola, cerveza, juegos de póker e incluso recámaras disponibles por si las hormonas se alborotaban, Erza llamó a Natsu para despedirse y pensaron en un pretexto creíble para poder irse sin levantar sospechas.
—Mañana hay junta y este jovencito—dijo refiriéndose a Natsu—olvidó terminar el informe y tengo que ayudarle.
—De verdad es una lástima, si Natsu es el alma de las fiestas—dijo Cana quien empezaba a despedirse—prometo que organizare una fiesta lo más pronto que se pueda.
—Más bien cuando tengas de nuevo la casa sola—agregó Elfman y todos le dieron la razón.
Lissana se quedó con la duda, Natsu tenía la costumbre de decirle e incluso enseñarle una parte del informe que siempre elaboraba con Erza y ahora que de la nada se fueran, sabía que mentían y no se iría con la duda, le pidió a Cana que la cubriera por si alguno de sus hermanos preguntaba con ella, todo con tal de seguir a los primos.
—Desde ayer estos andan raros—agregó la castaña.
—Precisamente por eso quiero saber que ocultan, cualquier cosa te digo ¿Sí?
Natsu y Erza ya estaban en el carro, lo encendieron y se dirigieron a la mansión Fullbuster.
—¿Y qué piensas encontrar? Erza no sé de donde sacas sospechas absurdas, por esto ahora ya no podré tener mi noche con Lissana.
—Calma tus hormonas y recuerda como es Elfman de celoso con su hermana y también Gray es nuestro amigo… y sabes que es muy cerrado con sus sentimientos.
—Gray sabe lo que hace a comparación de nosotros dos—dijo sabiendo a lo que se refería, a diferencia de los dos, Gray era muy cerrado en comentar sus problemas porque siempre busca solucionarlos él mismo sin involucrarlos, pero a Erza le preocupaba que hiciera algo que terminara hiriéndolo a él mismo y ese mal presentimiento lo había tenido desde que entraron a la preparatoria.
—Sabes que Gray ha sufrido mucho y no permitiré que vuelva a pasar por algo parecido—dijo Erza preocupada—él es nuestro amigo y no debemos de permitir que nada le pase.
Natsu sabía a lo que se refería y no tuvo más que aceptar, a pesar de sus defectos, él lo apreciaba mucho y si lo volvía a ver mal no se lo perdonaría y más si no intentaba evitarlo.
Lucy estaba nerviosa e impresionada al mismo tiempo, el chico tenía su mano en su espalda mientras les presentaba a algunos de sus familiares, a sus tíos, primos y alguno que otro pariente lejano. El chico le explicó que él era hijo único al igual que su padre, por eso es que la mayoría de los presentes eran parientes lejanos por parte de sus tíos abuelos.
—¿Y tus padres?—preguntó curiosa.
—Están muertos—dijo a secas, la chica se lamentó la desgracia pero el chico no le molestó en lo absoluto.
Después la llevó a la escalera principal del salón donde un viejo alto con cabellera invadida por las canas se encontraba platicando con un tipo un poco más joven que él pero es interrumpido por la pareja, Gray le presenta a su dama de honor, su abuelo, Aarón Fullbuster la saluda sin sentimiento alguno.
—¿Una Heartfilia? No imaginé que tuvieras amistad con alguno de ellos—preguntó mientras soltaba la mano de la joven.
—¿Que vueltas da la vida? ¿Verdad abuelo?—dijo en tono neutral—con su permiso, seguiré presentándola.
Siguió caminando hasta que llegó a una de las mesas que estaban cerca de los ventanales, ahí se encontraba una mujer de cabello corto y ojos parcialmente rasgados, llevaba puesto un elegante vestido negro con adornos de color plata y zapatillas del mismo color, el chico la llamó y le presentó a su acompañante.
—Mucho gusto, señora Ur—saludó Lucy mientras le tendía la mano.
—El gusto el mío, señorita Heartfilia—dijo mientras tomaba la mano y se saludaban—Gray cuanto lamento no poder haber convencido a Ulthear para que viniera a la reunión.
—Descuide maestra—respondió—ella me explicó lo que le había sucedido y no me molesta.
—Esa Ulthear, cuando aprenderá a que debe de hacerse responsable, pero bueno hijo, espero que Lucy sea buena compañía y espero y disfruten la estadía y bienvenida seas preciosa.
Lucy se sintió eufórica en la forma tan amable en que la había atendido Ur, Gray le platicó que ella fue quien le enseñó a esculpir, a pintar y a maquillar y por eso estaba orgulloso de tener una excelente maestra, Lucy le comentó que le había agradado y quizás por eso es que el moreno le tenía un inmenso respeto.
Erza y Natsu ya estaban frente a la mansión, cuando bajaron el portero preguntó sus nombres pero como ya los conocía y sabían que eran amigos de confianza del moreno los dejo pasar aunque estaba claro para él que solo la familia podía entrar pero tampoco se quería llevar un disgusto con el joven.
—Tanto Fullbuster y no veo a Gray—dijo Natsu eufóricamente.
—Se nota que son familiares de Gray—ironizo Erza cuando se dio cuenta que la gran mayoría de los presentes tenia cabellera obscura—es como buscar una aguja en un pajal.
Conforme se iban adentrando, un joven se acercó a la pelirroja y pregunto si de quien era hija porque no sabía que tuviera un pariente con cabellera roja, la chica intentó evadirlo y Gray se dio cuenta que sus amigos se habían infiltrado.
—Lucy, parece ser que la diversión va a empezar—dijo Gray mientras le enseñaba a la pareja.
—¿Qué hacen ellos aquí? Se supone que solo tu familia está aquí
—Hipotéticamente, ello son como mi familia pero no estaban invitados—respondió nervioso—vamos, parece ser que tendremos que fugarnos como dos enamorados.
Lucy no entendió hasta que Gray la sacó de la mansión por la puerta trasera. El patio estaba sema obscuro salvo la luna llena y algunos focos iluminaban el lugar, caminaron por lo largo del jardín hasta que llegaron a una cochera. Gray se subió a un auto deportivo pero antes invitó a la chica a subirse abriéndole la puerta.
—Espero que no me detenga tránsito por no tener licencia—pensó mientras arrancaba el auto.
—Jerry, tanto tiempo sin vernos—saludo Natsu a uno de los primos de Gray.
—Natsu perdón por la pregunta ¿Pero qué haces aquí? Ya sé, ya sé, no puedes vivir sin mi primito, no cabe duda que terminarán juntos.
—Jerry—dijo Erza en tono amenazante—¿No sabes donde esta Gray? Necesitamos hablar con él.
El chico se puso nervioso por el tono de la chica, le dijo que estuvo presentando a una chica rubia y que los había visto salir por la puerta trasera. Ambos se despidieron y se dirigieron a donde le había dicho Jerry.
Llegaron hasta la gran cochera y se dieron cuenta que faltaba un auto, buscó por el llavero y anotó el número de placas que estaba impreso en donde hacía falta un juego de llaves, tomó el teléfono y llamó a un judicial para que le avisara si encontraban el auto.
—¿Harás que detengan a Gray por ser menor de edad?—preguntó Natsu.
—solo pedí que me dieran la localización—respondió—no pretendo llevarlo al corralón.
Gray llevo a Lucy a un lujoso restaurant que estaba a las orillas del rio, pidieron mesa para dos pero antes, el chico invitó a bailar a su compañera para quitar tensiones de la huida improvisada que acababan de hacer.
—Esto es una locura, pero sabes me alegro haberlo hecho después de todo valió la pena ¿No crees?—dijo Gray mientras le sonreía.
—De verdad que estás loco y no te entiendo—respondió Lucy—me presentas con tu familia con mi nombre ¿sabías que si tus amigos preguntan quién te acompañaba no les pueden responder que era yo?
—No lo creo—dijo seguro—al que le pueden preguntar es a mi primo Jerry ¿lo recuerdas? Y él no les dirá que eras tú.
Lucy intentó calmarse e intentó confiar en el moreno, la música de fondo tranquilizaba poco a poco sus sentidos hasta que el chico la aferró más a ella en señal de protección.
—aun así, si llegaran a descubrirte no permitiré que nadie te lastime—susurró a su oído.
Lucy se sintió nerviosa ante las palabras de Gray, no sabía porque hablaba de protegerla si apenas llevaban poco tiempo de conocerse y no había la confianza suficiente pero por una razón desconocida confiaba en él, se aferró a su pecho, él la abrazó por la cintura mientras ella enredaba sus brazos en su cuello.
—¿Por qué tanto interés en mí?
—Porque me pareces una persona en quien confiar.
—¿Qué tanto ocultas, Gray?—preguntó de golpe. Ella se daba cuenta que él tenía mucho misterio, como si ocultara mucho y quería saber de una vez qué era.
—Mucho, más de lo que te imaginas—respondió sereno.
—¿Es por mi o es por juvia?
—Tal vez solo por Juvia—respondió.
—¿Te gusta?
—Tal vez.
Lucy se impresionó por la respuesta, una tal vez dicho por un hombre es un sí, y estaba contenta porque tanto él como su amiga tenían sentimientos mutuos.
—¿Te da miedo saber que te gusta?
—No es eso—respondió aferrándose más a ella—es solo que yo… yo tengo un compromiso, una boda arreglada y yo tengo que casarme con…
Gray fue interrumpido porque Lucy se separó bruscamente de él, después de eso escuchó un llanto femenino, se dio la media vuelta y era la peli azul que estaba frente a ellos con lágrimas, Gray no sabía porque estaba así mientras Lucy intentaba calmarla. Las personas que se encontraban en el restaurant miraron con curiosidad la escena, todos estaban callados esperando la reacción de la pareja y de Juvia.
—yo… Juvia… no es lo que parece.
—Juvia creyó que Lucy era su amiga… ¡Juvia creyó que Lucy no la traicionaría!
Detrás de ella estaba Loki quien la abrazó de la cintura, la chica se aferró al pecho de él y empezó a llorar, Gray no entendía la actitud de la chica y justo cuando iba a pedirle explicación aparecieron los primos.
—¿Pero qué sucede aquí, Gray?—preguntó Natsu.
—Con que no era nada—dijo Erza—Gray ¿Qué nos estás ocultando?
Gray bajó la cabeza mientras que Lucy dio un par de pasos en retroceso hasta llegar a su compañero, lo tomó de la mano y tragó saliva, estaba nerviosa porque no la descubrieran.
—Será mejor irnos de aquí—dijo Loki mientras le tendía la mano a Lucy, quería sacarla antes que las cosas empeoraran.
—Juvia no quiere que ella los acompañe—exclamó Juvia—Juvia quiere ir a casa.
Loki no sabía qué hacer, Erza estaba en espera de la respuesta de Gray mientras Natsu miró a la rubia, intentaba saber si la había visto antes pero gracias al talento de Gray era irreconocible.
—¿Quién eres? —preguntó Natsu a Lucy.
—Una amiga —respondió Gray aun con la mirada al suelo mientras la abrazaba—. ¿Piensan que Erza es mi única amiga?
—Gray, algo te pasa y es mejor que lo digas ahora antes que te lo saque a golpes —amenazó Erza mientras daba un paso al frente.
—No pasa nada, porque son tan insistentes, era solo una reunión familiar, quería mi espacio y ustedes lo arruinan todo, por favor ¡Solo quería un fin de semana sin ustedes!
—¿Ella es la razón por la que no te quieres casar? Ahora entiendo por qué la defiendes…
Juvia se quedó atónita por las palabras de Erza pero no quiso mirar ni a Lucy ni a Gray, volvió a pedirle a Loki que la llevara a su casa, pero el peli marrón no permitirá que siguieran interrogando a la rubia.
—Ya te dije que no me casaré y punto—respondió altanero mientras apretaba de la mano a su acompañante y justo cuando daría el primer paso para retirarse, Lissana se les unió.
—¿Pero qué significa todo esto? ¿Por esto fue que te fuiste, Natsu? —reclamó Lissana mientras vio a Lucy y logró reconocerla.
—Sí, fue por eso ¡Y deja de meter tus narices en lo que no te importa mocosa! Por primera vez en tu vida deja respirar a Natsu, ¡Por dios! —exclamó Erza alterada por culpa de Gray.
—Si querían saber quién es esa mosca muerta —respondió Lissana apuntando a Lucy—. Yo sé quién es y Gray hizo un excelente trabajo para que no la reconocieran… ella es…
Ende a esto, Gray palideció, Natsu ansiaba la respuesta pero Lucy se puso frente a todos, empezó a quitarse el maquillaje con la mano y miró a los ojos a Lissana.
—sí, soy Lucy Heartfilia, ¡Yo me hice pasar por Natasha en tu fiesta! Ya estoy harta de esta mentira, Loki lo siento pero no puedo permitir que toda la carga la lleve Gray, Juvia, perdóname por no haberte dicho nada pero lo hice para que Gray no dijera nada acerca de mí y perdónenme por haberles engañado pero tengo mis razones, detesto arreglarme para no llamar la atención…
Lucy bajó la mirada mientras Juvia al fin tuvo el valor de mirarla, le dijo que la había perdonado, Gray aún seguía teniendo la mirada en el suelo, se sintió prepotente porque su intención no era que la descubrieran pero por las circunstancias Lucy no tuvo más que aceptarlo, Lissana miró a Natsu quien seguía atónito por la confesión de la rubia.
Natsu no se imaginó que la chica que había burlado al principio, que besó por accidente, la consideró buena persona y que al final odió por haber humillado a una de sus mejores amigas, fuera la misma chica que le había gustado desde la primera vez que la había conocido aquel día en el centro comercial, la chica que había llenado su corazón con solo mirarla, la chica que encendió la chispa cuando la besó y aquella que tuvo ganas de protegerla cuando la defendió y le quitó las gafas. Volteó a verla y la miró a los ojos, todo encajaba, eran aquellos ojos que lo habían cautivado, era ella, Lissana no podía estar mintiendo.
—Eres…tú…—apenas pudo pronunciar.
—Natsu…—dijo Lissana mientras se acercaba para abrazarlo.
El chico esquivó su mano, le arrebató el juego de llaves a Erza y cargo a Lucy para empezar a correr, a su paso empezó a tirar mesas para que quienes lo siguieran no pudieran alcanzarle. Erza quiso seguirlo pero la mano de Gray impidió que avanzara, la chica volteó a verlo y reprochó porque la detenía.
—Tú eres la única que puede detenerlo pero la diversión apenas va a empezar… creo que sería mejor dejarlos solos.
Erza supo a lo que se refería, sonrió de lado y prefirió que huyera.
Natsu metió a Lucy en el asiento trasero y después se sentó en el asiento del piloto y encendió el auto y se dirigieron a toda velocidad, detrás de ellos iban Lissana y su chofer, tomó la carretera federal para despistarlas hasta que lo logró. Se estacionó a las orillas del bosque, a las afueras de la ciudad, se bajó del auto y también lo hizo Lucy que estaba histérica por la actitud impulsiva del Dragneel.
—¿Pero qué mosca te pico? Como se te ocurre tomarme como un animal y llevarme nomás porque si…
Natsu tenía una mirada profunda, la chica empezó a ponerse nerviosa pero no podía evitar los ojos grises de chico, ambos se miraron a los ojos. Ella estaba agitada por toda la adrenalina despertada por la culpa de él, el chico empezó a sonreír y después soltó una carcajada.
—¡Maldita sea! ¡Ahora entiendo todo! —dijo entre risas mientras se tomaba el estómago con las manos—. Tú… tú eres… ¡Tú eres Natasha! Sí, soy un idiota ¡Debí haberte reconocido antes!
—Pero estas loco o que…
Las palabras de Lucy se detuvieron cuando sintió los labios del chico con los de ella, él en un acto de impulso la besó sin que ella reaccionara, la aferró a él tomándola de la cintura, Lucy no podía evitar el beso y enredó sus manos en el cabello del chico y empezó a corresponderle. El chico bajó su mano a una de sus piernas y empezó a masajearlas, ambos están encendidos y no había nada que los detuviera.
El chico jaló el picaporte y abrió la puerta para recostarla en el asiento trasero, él se colocó frente a ella y siguieron besándose hasta que Lucy recuperó un poco de su cordura gracias a que Natsu empezó a tocar zonas íntimas, se separó bruscamente de él, haciendo que él se golpeara con el techo del auto.
—Yo… esto no está bien… tú tienes novia y yo… Natsu para por favor, quiero ir a casa.
Natsu se desilusionó, después recuperó la conciencia y entonces el resentimiento empezó a invadirlo, le estaba siendo infiel a Lissana que era su novia, la chica que desde niños quería tenerla con él, empezó a enfriar su cabeza, se bajó del auto y tomó la mano de la chica para que también lo hiciera.
—De verdad lo siento, no pensé que de verdad te haría sentir mal.
—Tranquilo —respondió temerosa—. No quiero que por mi culpa tengas problemas con Lissana, prometo no hablar de lo que pasó.
Ambos estuvieron de acuerdo y subieron al auto y se dirigieron a la mansión Heartfilia siendo el viaje más incómodo y silencioso que ambos habían tenido, Lucy se sentía culpable y se lamentaba no haberle puesto un alto mucho antes y haberle correspondido el beso pero Natsu era lo contrario, estaba confundido porque el beso lo había encendido, mucho más que Lissana cuando se había metido a su recámara y estuvo a punto de poseerla, hizo una comparación y se dio cuenta que nada impediría detenerse con Lucy pero por desgracia, ella lo hizo reaccionar.
«¿Será posible que valga la pena dejar a Lissana por ella? —pensó Natsu pero se dio un golpe mental—. No… no debo, Lissana es mi novia, la he querido desde un principio y ella… ella apenas la acabo de conocer pero ¿Por qué me excité tanto cuando la estuve besando? ¡Maldita sea! ¿Qué tiene ella que me vuelve loco?»
Se preguntaba, pero lo que no sabía es que le había robado el corazón desde mucho antes de haberla visto por primera vez.
[N/A] vamos casi a la mitad de la primera parte… huehuehue. Gracias por los reviews. Denme like en mi fan page, se llama Odette Brandt C:
