Ya son las 8.00 p.m pasadas y ellos aún no llaman, tengo miedo de que algo les haya pasado. Es la primera noche desde que llegaron, podrían haberlos parado la policía otra vez, incluso podrían haber chocado. Dios mío, no. Voy a quedarme despierta hasta recibir una mínima señal de que están vivos no me iría a dormir, aunque eso lleve toda la noche. Además ni siquiera comí (bueno, supuestamente sí -.-). Bajo para preguntarle a mamá cuando cenamos pero no la encuentro por ningún lado, sólo veo una papel en la mesa de la sala de estar. Al parecer mamá y Jessy se fueron de compras, Alex fue a un bar así que no comerá con nosotras. Como probablemente tarden en volver me dispongo a hacer una ensalada.
Prendo la radio, que suena horrible, así que coloco uno de los discos que trajimos. Mientras más pienso en la maldita ensalada más me preocupan mis amigos. Termino y subo a mi habitación, sin antes tomar una curita porque quién no se corta cuando está distraído. Miro las notificaciones de mi celular y tengo dos llamadas perdidas, una de mamá y otra de mi hermana. Algo me dice que les ha pasado algo, por lo tanto mi mente empieza a pensar en un montón de accidentes. Llamo a mamá antes de que me agarre un ataque de pánico.
- Hija, hola -contesta ella. Creo que nunca me sentí más aliviada.
- Mamá, llamaste a Juvia ¿Pasó algo? -.
- Sí, tu hermana y yo nos quedaremos en las cabañas de refugio porque no podremos volver ya que la nieve cubrió la autopista y ya hubieron dos accidentes -lo sabía, algo malo había pasado. Al menos sé que están seguras- así que quédate en casa y no salgas, hay algo de comida en la alacena y puedes mirarte una de las películas que trajo tu hermana. También asegúrate de llamar a tu hermano ¿Si? Te quiero mucho mi amor, besos -.
- Juvia también mami, suerte -.
Bueno, primero lo primero. Llamo a Alex, que al parecer está viniendo para casa y llegará en menos de quince minutos. Hago fideos y guardo la ensalada, también para distraerme. Prendo el televisor y paso canal por canal sin prestar atención hasta que llega mi hermano, comemos y vuelvo a la rutina de la televisión mientras mis párpados se cierran. Despierto con una manta cubriendo me y con el sonido de una llamada telefónica o algo así. Miro la computadora y me doy cuenta de que es la llamada de Lucy.
- Juvia, perdona que tardamos tanto. Nos metimos en la ruta incorrecta y tardamos horas en salir -probablemente porque alguien no llevaba bien el mapa.
- No importa, Juvia durmió una siesta así que pasó rápido -.
- Olvidemos eso, ¿Cómo está todo por allá? -me pregunta Erza-san. No le puedo decir que hay una tormenta de nieve y estoy encerrada con mi hermano. No es una gran forma de empezar una conversación ¿No?
- Em... bien hay un poco de nieve, pero no es nada serio. ¿Y ustedes?-.
- Podría decirse que estamos bien, excepto por algunos que no paran de pelear -cofcofGajeelNatsuyGray-samacofcof-. ¿Es tan tarde? No te duermes tan temprano, que yo sepa -.
- No, Juvia se quedó dormida de aburrimiento -le contesto.
Hablamos un rato más y luego nos despedimos para que ellos puedan cenar. Mientras yo voy a molestar un rato a Alex por si conoció a alguna muchacha por ahí (a quién no le gusta molestar un poco). Cómo ya son las doce decido que dormir no me vendría muy mal, sin embargo no logro pegar un ojo. En mi intento de dormir me levanto para ver si él duerme, y no, pero está haciendo uno de sus videos así que no lo molesto. Voy al baño y me doy un baño caliente, para relajarme y dejar de preocuparme tanto. De todas formas, se me hace muy difícil. Pensar en la tormenta en la cual mi madre y mi hermana están atrapadas con cientos de personas más me hace estremecer. Vuelvo a la cama y cierro los ojos.
Despierto exaltada, toda sudada y con mi hermano al lado. Al parecer estuve gritando un poco, que tuvo que venir a verificar que este todo bien. Tuve una pesadilla muy horrible pero no puedo lograr recordar de qué se trataba. Como siempre lo hizo, me dice que todo va estar bien y que seguramente las chicas volverán mañana. Antes de irse me da un beso en la frente y deja la puerta entreabierta por si vuelvo a tener otra pesadilla.
