Hola! Lo siento por haver tardado, la verdad es que ya tenia el capitulo casi acabado pero me habia olvidado. Ayer tuve una de las peores noches de mi vida y solo pude dormir una hora TT así que me voy a dormir ya! :D Gracias a los que dejais reviews, ojala os guste el capitulo ;)
Capitulo 11:
-Feliz Navidad!- grito aquella voz a pleno pulmón para luego dejar ir una risotada. Arthur alzó las cejas sorprendido. ¿Que hacía el francés ahí? Francis parecía borracho ya que no iba del todo recto y tenía una sonrisa tonta en la cara.
-¿Que haces aquí? - preguntó el inglés sorprendido. - Y no es navidad es año nuevo.
-¡Pues eso, feliz año nuevo, señor borde!- el francés le sonrió. Apartó un poco la manta del inglés y se sentó en el banco. - He venido porque pensé que no te gustaría estar solo. Y como el hermoso y genial caballero que soy he venido a rescatarte.
-Vas borracho.
-Un poco.- admitió el francés. - Pero se lo que estoy haciendo. Y creo que tengo que perdonarte por ser un auténtico idiota el otro día. Y está bien que todavía ames a tu ex y...
-Te mentí.- le cortó Arthur. Francis miró al británico y alzó las cejas. - No quiero a Alfred. No le quiero para nada. Pero sabia que no me dejarías ir si no te daba una razón y me daba demasiada vergüenza que supieras el porque me tenía que ir... Pero ya no importa porque no sirvió para nada.
-¿Por que me mentiste? ¿Y por que estas aquí?
-Te mentí porque me daba vergüenza que vieras que estoy tan mal de dinero... No quería que me tuvieras pena y estoy aquí porque me he quedado sin lugar dónde vivir o dormir...- musitó el inglés.
El francés se levantó del banco y le tendió una mano.
-Pues venga, vayamos a celebrar el año nuevo.
-¿Que? ¡No! No estoy yo para celebrar nada. - gruñó el inglés.
-Oh vamos, podemos ir a mi casa. Tomar unas copas y te quedas a dormir.
-No.- el francés suspiró y se sentó de nuevo.
-No voy a hacer nada que tu no quieras.
-Pues no vas a hacer nada de nada. Llevo eternos días sin darme una ducha, doy asco.- se quejó el inglés.
-Pues te vienes a mi casa y te das un maravilloso baño de agua caliente.- el francés se levantó de nuevo y agarró el brazo del inglés con una mano y su bolsa con la otra. Arthur siguió a Francis hasta la puerta del parque, la cual tuvieron que saltar porque estaba cerrada. Arthur apretó la manta alrededor de su cuerpo. Francis lo observó por el rabillo del ojo y sonrió. - Te daría mi maravillosa chaqueta pero entonces me moriría de frío...
-No importa, la manta está bien.
-Supongo que la tiraremos. - comentó el francés.
-¿Estas de broma? Ha sido mi compañera durante estos duros días, no voy a dejarla tirada ahora.
-Oh, vamos, hablas de ella como si tuviera sentimientos.
-Para mi los tiene... Ha sido la única que no se ha ido de mi lado.
-Yo tampoco me he ido.
-Pero contigo no tendría ningún problema con tirarte a la basura.- el francés abrió la boca sorprendido y después se echó a reír. Arthur lo observó por el rabillo del ojo y sonrió. No... ël tampoco se había ido de mi lado... Aún haberlo tratado mal...
-Trate de llamarte pero no respondió nadie. - Francis musitó.
-Me han robado el móvil.- Arthur bajo la vista y suspiró. - Me lo han robado todo menos la ropa. No tengo nada, ni un euro. Por suerte el carné de identidad lo llevo con la ropa.
-Joder...
-Sí... Es una mierda.
Llegaron al piso del francés en poco rato y Arthur agradeció el calorcillo que hacía allí dentro. Francis le quitó la manta de encima y junto a su ropa la puso en la lavadora. Arthur se dio una ducha de agua caliente, casi quemando, que le destenso todos los músculos del cuerpo. Ya casi había olvidado que se sentía al ducharse. Francis le dejo un pijama de los suyos y un par de ropa interior limpia en la puerta del baño para que se pudiera cambiar.
Cuando Arthur salió del baño vestido y secó se encontró que el francés estaba medio dormido en el sofá, con la televisión encendida retransmitiendo el año nuevo des de Nueva York. Arthur suspiró, una pequeña parte de su mente preguntándose que estaría haciendo Alfred.
-Vamos idiota, despierto.- gruñó el inglés sacudiendo a Francis. Este murmuró algo que el inglés no pudo entender y abrió los ojos.
-¿Ya estás? - Arthur asintió con la cabeza y cerró la televisión.
-Deberíamos dormir.
-Estoy de acuerdo, me empieza a doler la cabeza.- suspiró Francis levantándose. Arthur se acurrucó entre las mantas de aquella cama conocida mientras el francés sin ninguna vergüenza se desnudo hasta quedar en ropa interior y se metió en la cama. -Uh, que bien se está aquí dentro sabiendo que allí fuera nieva. - murmuró el francés con una sonrisa.
-Sí, no te deseo tener que pasar la noche en la calle.- gruñó el inglés. El francés se quedo callado unos instantes y de repente Arthur notó un brazo en su cintura.
-¿Cuantas noches has pasado en la calle?- preguntó Francis con tristeza, apoyando su barbilla en el hombro del inglés.
-Seis...- le contestó el inglés. Francis suspiró y lo estrecho más fuerte entre los brazos.
-Te vi... Te vi en la ventana de mi café. ¿Por que no me dijiste que no tenías lugar dónde caerte muerto? - Arthur entrelazó una de sus manos con la del francés.
-No lo se... Me ignoraste y pensé que estarías molesto... Y también me daba vergüenza... Soy un fracaso.
-No, no lo eres. Simplemente la vida no te ha tratado bien. Pero yo estoy aquí, Arthur, voy a estar a tu lado. - le aseguró el francés. Al inglés se le llenaron los ojos de lágrimas y se le hizo un nudo en la garganta.
-Gracias...- dijo el inglés tan bajo que casi ni él mismo se oyó. El francés sonrió levemente y beso el cuello del inglés.
-Buenas noches, Arthur. - murmuró el francés contra la piel del inglés.
-Buenas noches, Francis.
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Bye-Byee~
