Capítulo 10

Soy yo el que se aleja, pero eres tú el que me abandona, otra vez

-Traedlo- ordena una voz potente, quienes me han capturado me llevan hasta una enfermería. -Bueno, bueno, ¿a quién tenemos aquí?- pregunta un hombre en tono aparentemente jovial mientras le ponen una gasa sobre el ojo derecho.

-¿Dónde está mi hermano?- es todo lo que digo.

-¿Él chino es tu hermano?- pregunta con burla.

-No, y es coreano, no chino. Mi hermano es Merle, Merle Dixon, sé que está aquí-

-Detente Milton- dice apartando al médico de su camino para llegar hasta mí. -Vaya, vaya, vaya, así que tú eres el famoso Daryl- no me dejo impresionar por su actitud.

-¿Dónde está mi hermano?- insisto.

-Oh puedes creerme, teniendo en cuenta lo que va a pasarte, preferirías no saberlo.-

-Que te jodan- le digo intentando mantener la espalda tan recta como puedo aun estando arrodillado.

El hombre me sonríe con desprecio.

-Llevadlo con su querido hermano mayor, a ver si Merle se alegra tanto como él de verle- me ponen una bolsa de tela negra en la cabeza que no me deja ver absolutamente nada mientras me arrastran.

Noto que salimos del edificio, dejo de sentir el pavimento sobre mis pies, llegamos a una zona arenosa.

-Esperad aquí- ordena a quienes me llevan.

-¿Señor que va a hacer con Merle?-

-Nada, lo que le ocurra dependerá exclusivamente de él Martínez, sujeta a esta basura, voy a dar mi discurso-

-Sí señor-

Los murmullos de la gente crecen, al igual que la incertidumbre dentro de mí, al no saber lo que va a sucederme.

-Gente de Woodbury, esta noche estoy ante vosotros para admitir delante de todos que os he fallado, yo y los guardias estábamos tan preocupados, porque los muertos no entrasen, que jamás pensamos, que los vivos fuesen un peligro para una comunidad como la nuestra, esta noche ha sido el precio a pagar por nuestra negligencia-

-Me gustaría deciros que esto es el final, pero miradme bien, yo al igual que algunos, he pagado un alto precio por proteger nuestro hogar, y eso solo ha servido para hacerme terriblemente consciente de lo indefensos que estamos ante personas tan despiadadas como las que nos han atacado está noche, personas que son más bestias que humanos-

-Debemos ser fuertes, custodiar mejor nuestras murallas, como bien nos aconsejó nuestra amiga Cassie, tenía razón, debí escucharla, no quise creerla, ahora lo lamento, pero lo que ella no vio venir fue la traición del hombre en quien más confiaba, al igual que me pasó a mí, Merle Dixon- al escuchar el nombre de mi hermano me remuevo con fuerza queriendo liberarme.

-Sí, Woodbury, mi hombre más leal, nos ha traicionado, y a saber lo que ha hecho con su mujer- ¿mi hermano casado? Imposible.

-Pero nosotros no somos salvajes, no somos bestias, le daremos la oportunidad, si así lo desea de ser perdonado, de ser de nuevo uno más, y para eso está aquí Daryl Dixon- de nuevo nos ponemos en marcha, por fin me liberan las manos y de un tirón yo mismo me quito el saco de la cabeza, las luces de los focos me molestan en los ojos.

Mi hermano me mira incrédulo, y por primera vez en toda mi vida veo una pizca de miedo en sus ojos. Tengo tantas preguntas ¿Cómo llegó aquí? ¿Por qué no me espero? ¿Se arrancó la mano porque de verdad creía que no iría a buscarle? ¿Cuándo se ha casado? ¿De verdad le ha hecho daño a su mujer? ¿Por qué ha torturado a Glenn si luego le ha ayudado a escapar?

Pero no tenemos la ocasión.

-Tú hermano quería encontrarte, pues ya estás aquí- me susurra burlándose. –Pueblo de Woodbury, para recuperar nuestra confianza y demostrarnos su lealtad Merle deberá matar a su hermano, hermano que pertenece al grupo que nos ha atacado esta noche, si lo hace será perdonado, si no, los dos morirán aquí, y ahora-

-Muerte- comienza a gritar la gente.

-Matadlos a los dos-

-No merece tener una oportunidad-

-Es un bárbaro, no podemos confiar en él-

-Que mueran-

-Matad al hermano y que Merle mire-

-Matadlos-

-Que luchen-

-Muerte-

-No se merecen una muerte rápida, que alguien traiga a los mordedores-

-Si eso-

-Que se peleen-

-Que mueran-

El odio en la voz de la gente, sus caras desfiguradas por la rabia rodeándonos a mi hermano y a mí, hace que nos acerquemos más entre nosotros.

-Estamos jodidos hermanita, muy jodidos- me dice Merle mientras el líder de este sitio da vueltas a nuestro alrededor igual que un tiburón.

-Asesinos-

-Hay que acabar con ellos-

Cambio el peso de una pierna a otra y le miro sin saber que hacer –para demostrar que estamos por encima de los que nos han atacado, en caso de que Daryl gane, podrá irse sin recibir más daño, que él que le haya causado su propio hermano-

-Si eso-

-No, no es justo-

Lo gritos de la gente son incesantes.

-Hacer eso es un riesgo-

-Demostrémosles que somos mejores que ellos-

-Que alguien les meta un tiro en la cabeza y ya-

-Si esto es lo que queréis,- comienza a hablar mi hermano –si esto es lo que necesitáis para recuperar vuestra fe en mí, entonces, esto es lo que os daré, porque mi lealtad- me golpea con fuerza en el estómago con su muñón –es para con este pueblo- caigo al suelo de rodillas y él comienza a asestarme fuertes patadas en las costillas.

Intento rodar para el suelo para alejarme de él, no me creo que esto esté sucediendo, nunca hemos sido una familia modelo, pero joder, él no es de los que traicionan así.

No al menos a mí.

Sintiéndome herido en lo más hondo, al ver que se despista cuando le acercan un caminante a la espalda me levanto e intento cogerle por el pescuezo, pero de nuevo me tira.

Llevo mis manos hasta su cuello, más que para asfixiarle, para mantenerle alejado de mí.

-Aunque me mates, no te dejará vivir- le digo asqueado de lo que está dispuesto a hacerme.

-Lo sé mierda, no seas quejica, no te estoy dando tan fuerte, sígueme el rollo-

¿Qué? ¿Esto es un numerito? Pues podía golpear más suave el cabrón.

Sin que me lo espere, me ayuda a incorporarme y nos ponemos espalda con espalda para protegernos, estando así, comenzamos a luchar a mano desnuda contra los caminantes que nos echan encima, esto es de locos.

¿Y ese tío se atreve a llamarme salvaje a mí? Menudo psicópata.

-¿Qué es todo ese jaleo?- me pregunta la samurái al escuchar los gritos.

-Deben de haber pillado a alguno de los que venía contigo- comento sin molestarme a mirar en la dirección de la que vienen las voces.

-¿Hay manera de ayudarles?- cuestiona preocupada.

-Sí, pero me va a producir dolor de corazón- digo lamentándome.

Sin detenerme a ver si Michone me sigue corro hacia la licorería, cojo varias botellas de gin tonic y le paso una a mi amiga.

-¿Qué pretendes hacer con esto?- inquiere sin comprender aún por dónde van los tiros.

-Fuegos artificiales- le respondo sonriendo como si estuviera a punto de encender unos petardos, supongo que se podría considerar similar, solo que a lo bestia, corremos hasta donde están los coches con sus respectivos depósitos bien cargaditos de gasolina.

-La madre que te pario- dice al entender finalmente lo que quiero hacer.

-Que a gustito se quedó cuando me largue de casa- comento divertida –tú ve por ese lado, abre los depósitos echa alcohol en los laterales de los coches y ve dejando un camino empapado de uno en uno, yo haré lo mismo por el otro lado-

-Así si quieren seguirnos no tendrán más remedio que hacerlo a pie- dice asintiendo satisfecha, aprobando mi plan.

-Soy rubia, pero no tengo un solo pelo de tonta- le digo guiñándola un ojo.

-No, no, si ya lo veo, recuérdame que no te cabreé nunca-

Con cuidado, procurando que no nos caiga alcohol encima a nosotras, llevamos a cabo mi plan, y desde una distancia prudente, prendo el camino de fuego hasta los coches, lanzando una cerilla.

-En cuanto las explosiones comiencen, iremos hasta el puesto del este, dudo que Martínez continúe allí con todo lo que ha pasado, pero sigue pareciéndome la salida más segura.-

-Hasta ahora has tenido razón- dice Michone siguiéndome.

-Espero no empezar a equivocarme justo ahora- digo cuando llegamos al muro, no sé ve a nadie aparentemente, así que avanzamos.

-Quietas ahí- nos dice una voz en cuanto saltamos al exterior paralizándonos.

No puede ser, casi lo habíamos conseguido, nos ha faltado tan poco.

Las piernas me tiemblan cuando un cuerpo cae muerto sobre la tierra.

Ahora voy yo.

No, aún no me toca, no sin haberte encontrado.

Daryl.

Una fuerte explosión, hace retumbar todo el lugar, nada que ver con lo que hemos organizado nosotros antes.

-Esa es mi chica, vamos- dice mi hermano, tirando del cuello de mi camisa. Aprovechando la confusión nos escabullimos rápidamente, -saldremos por el puesto del norte, saben que os colasteis por el del este, sería arriesgado ir por allí ahora-

-¿Quién es tu chica?- le pregunto sin poder contenerme por más tiempo.

-Oh bueno, no es que sea mía exactamente, ya lo entenderás-

-Lo que tú digas cabronazo, me alegro de verte con vida- le digo cuando saltamos la barricada, emprendiendo camino hacia donde deben estar Rick y los demás esperándonos.

-Corred, venid aquí- nos llama alguien desde los árboles, cuando me giro, veo al tipo que nos apuntaba tirado tras nosotras, con un balazo certero atravesándole la cabeza.

Sin dudar, vamos hasta donde está el hombre que nos ha salvado el culo.

-Has sido la última en salir Lady samurái, ¿esta es tu amiga?- esto no es posible, debo de estar soñando.

-¿Unicornio?-

-¿Qué?- dice bajando del árbol para llegar hasta nosotras -¿Qué has dicho? Perdona guapa, no te he entendido bien- sí, es él, las lágrimas se deslizan por mis mejillas, es real.

-Unicornio- repito abalánzame sobre él como una completa loca.

Noto a Ale paralizado -¿Rainbow?-

-¿Quién más podría ser?- digo sin dejar de llorar, dios, siento que no podré parar jamás.

Él no dice más, me abraza con todas sus fuerzas, llorando como un niño, igual que yo, sin atreverse a abrir los ojos, por si todo terminase siendo un sueño.

-Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero- repito una y otra vez, le he echado tanto de menos, tenía tanto miedo por él, porque no consiguiese adaptarse a esto, porque su adicción le metiese en problemas de los que no pudiese salir.

Tras un tiempo que no se contabilizar, se separa apenas un palmo de mí, para acariciarme con sus pulgares mientras me mira de esa manera tan suya, la que me hace sentir que soy para él, un salvavidas y el mejor regalo que jamás pudo traerle Papa Noel.

-Hermanita, perdóname- me dice con los ojos inundados en llanto.

-¿Por qué?- pregunto sin entender.

-Te di por perdida, no debí hacerlo, pero realmente yo nunca creí que… dios perdóname- dice volviendo a abrazarme –Daryl tenía razón, él siempre lo ha sabido, nunca ha dejado que nadie le dijese lo contrario sobre ti-

-¿Daryl está aquí?- mi corazón se acelera hasta ritmos imposibles.

-Sí, está con el grupo-

-Siento cortar este momento, pero debemos ponernos en marcha- dice Michone, mirándonos con una sonrisa.

-Id delante, yo cubro la retirada-

-Jo- me quejo, -quería ir cogida contigo de la mano-

-Luego Rainbow cuando nuestro cuello no esté en peligro podrás achucharme todo lo que quieras- se ofrece.

-Vale- digo dando saltitos, al menos hasta que me tropiezo con una rama, a partir de ahí, ando con más cuidado.

-Sigues siendo tú- me dice mi unicornio riéndose.

-Por supuesto ¿a quién esperabas? ¿Al coco?-

-Pues casi que a Rambo la verdad ¿habéis sido vosotras las de la explosión?- nos pregunta divertido.

-A lo mejor- dice Michone haciéndose la misteriosa.

-Y solo un poquito, tampoco hemos hecho tanto ¿verdad mi lady?-

-Solo tirar una cerilla, Rainbow- me llama igual que Ale, en ese momento lo sé, acabo de ganar una hermana, siento que voy a explotar de felicidad, después de todo por lo que he pasado desde California hasta aquí…. No me creo que sea tan afortunada.

….

-Daryl- me abraza Rick en cuanto me ve llegar -¿Qué te ha pasado?-

-Me he encontrado con mi hermano-

-Sí, pero que no se queje, he sido menos cariñoso con él que con él chino ¿verdad chaval?-

-Que te jodan- le dice el aludido resentido desde el coche.

-¿Y Ale?- pregunto nervioso.

-Dijo que esperaría a nuestra guía y a su amiga-

-Tenemos que quedarnos entonces- le pido a mi amigo.

-No, no podemos, Glenn necesita que le echen un ojo y tiene que ser ya-

-¿Ale sigue vivo?- me pregunta mi hermano cortando la conversación.

-Sí, y tenía razón sobre su puntería, el cabrón no falla- digo sintiéndome orgulloso de él.

-Ya…- todos comienzan a subir a los coches, veo como Merle se acerca a Glenn e intercambian unas palabras, no me gusta la cara que ha puesto.

-Venga sube- le digo desde mi moto.

-No- se niega.

-¿Qué?-

-Tengo que volver a Woodbury, creí que… que ella estaría aquí, con los tuyos, pero no está-

-No hablas en serio ¿vas a abandonarme por una de tus putas?-

-No es una puta ¿vale? ven conmigo-

-Casi matas a Glenn de una paliza, y conmigo has intentado otro tanto- le digo bajándome de la moto, enfrentándole –ellos son ahora mi familia también, ven tú con nosotros-

-No puedo- me grita –joder, es que no lo entiendes, es importante mierda-

-Sí, siempre hay un jodido motivo por el que ponerse a disparar a lo loco, o por el que robar una tienda de licores, o por el que trapichear con droga vendiéndosela a niñatos, tú siempre tienes una excusa,- niego con la cabeza dolido en lo más hondo. –Ven conmigo, o no, me da igual, antes creía que si no era tú sombra, no podría ser nadie, pero resulta que no es cierto, se acabó el seguirte a ciegas hermano-

-Daryl, acompáñame, por favor, joder, luego- se pasa la mano por la cabeza nervioso –luego siempre podremos ir con tus amigos-

-Ya, igual que podía acompañarte a recoger ese pedido de cocaína tan cojonudo y esperar al día siguiente para coger un avión hasta California para ir a buscar a Cassidy ¿verdad?- niego furioso.

-Mierda Daryl, no me hagas esto- me suplica roto.

-Eres tú el que nos lo está haciendo a los dos- me subo de nuevo a la moto y arranco, -puede… puede que sea yo el que se aleje, pero eres tú el que me abandona, otra vez- digo acelerando sin mirar atrás, siento que me parto por la mitad, pero ya sé cómo es él, si dejo que me arrastre, no volveré a la prisión con los demás, y no voy a darle la oportunidad de que me haga eso.

Sé acabo lo de seguir sus pasos, se acabó hace mucho tiempo, solo que es ahora, cuando al fin lo veo claro.

…..

Le había dado la espalda, nunca antes lo había hecho a pesar de tener todos los motivos del mundo.

Pero ahora lo ha hecho, le ha decepcionado y lo entiende pero… ¿Cómo podría haberle dicho que debían volver por Cassidy?

Si a ella le ha pasado algo por culpa de lo que el grupo de su hermano ha organizado, sabe de sobra que no podría perdonárselo.

Pero, aun así, duele.

Duele ver que ha madurado, que ya no le necesita para tomar sus decisiones, que ya no le sigue a ciegas sin necesitar una explicación.

Aunque también le hace sentir orgulloso, se ha vuelto más fuerte de lo que ya era, aún le queda un largo camino por recorrer, aún tiene demasiado corazón y buena voluntad, pero eso son cosas que ya se encargará de quitarle el tiempo.

Empieza a amanecer, apenas ha recorrido unos doscientos metros cuando los ve, un grupo de tres personas, rápidamente se esconde tras unos arbustos del camino.

-Oye Ale ¿Daryl tiene a alguien especial?- me pregunta con timidez.

-Si a ti- respondo obvio.

-No, no me refiero a eso, quiero decir que si él…bueno ya me entiendes, si me ha dejado atrás- sé de sobra a lo que se refiere, me siento tan culpable ahora por haber intentado convencerle de que tuviese algo con Carol, soy imbécil.

-Te ha dejado atrás solo porque no sabía que estabas en Woodbury-

-Poni tarado- se gira hacia a mí, apretando los puños y bajando la cabeza –no me hagas decirlo en voz alta, por favor-

-Perdona, yo… no- me acerco hasta ella y levanto su mentón –él no tiene a nadie, nunca se lo ha planteado, ni si quiera a pesar de que yo le insistiese para hacerlo, perdóname por eso-

Noto la mirada de Michone en mí, sé que se está preguntando de nuevo a que me refería con lo del amorcito de Dixon.

-Es cierto Rainbow- asegura la samurái, -no estuve mucho tiempo en la prisión, pero en cuanto hablé un poco con él, supe que estaba buscando a alguien-

-Mierda quiero creeros, pero me da miedo hacerme ilusiones y estrellarme contra ellas, soy idiota- se sacude meneando el cuerpo desde los hombros hasta las caderas –pero ya está, lo importante es que él está bien y que voy a volver a verle, todo lo demás da igual-

-Deja de decir tonterías culo bonito- se asoma por los arbustos un hombre, enseguida le apunto con mi rifle, pero Cass se pone en medio, lanzándose a los brazos del tipo. –Has conseguido ponerme los huevos de corbata ¿Cómo se te ocurre dejarme de niñera del chino y su chica?-

-Los sacaste- dice orgullosa.

-¿Merle?- esto, esto es coña.

-Ale- sin dudar me acerco a él y le doy un abrazo de oso.

-Eres un maldito mamonazo loco ¿lo sabías? ¿Cómo se te ocurre arrancarte la puta mano? Debería matarte ¿Qué haces aquí?-

-Y yendo dirección contraria- añade la samurái desconfiada.

-Llegamos hasta los coches pero…ella no estaba allí- se encoge de hombros, refiriéndose a mi hermanita.

-¿Volvías a por mí? Oh Merle, no tenías que haberlo hecho, estabas con Daryl él te necesita-

-No sabía que estabas con Ale, ni si habías conseguido salir, no iba a dejarte tirada después de todos estos meses dándome el coñazo para que mantuviera la esperanza, venga suéltalo, sé que lo estás deseando- se resigna.

-Te lo dije, y no me hiciste caso- le saca la lengua.

-Deberíamos continuar, seguimos muy cerca- nos recuerda Michone.

-Mich tiene razón, tienen que lamerse las heridas, pero el Gobernador está enfermo, bien podría mandar a sus soldados a pie tras nosotros a pesar de tener que preocuparse por reforzar las barreras- la apoya Rainbow.

-Menos mal que aún queda un coche- digo aliviado -si no sería un paseíto hasta la prisión-

-¿Un coche?- me pregunta la samurái –vinimos con dos y la moto de Daryl-

-En realidad, vino otro más por detrás con las luces apagadas, por si acaso hacía falta, aun no sabíamos si eras de fiar- me disculpo.

-Lo entiendo-

-Bien, por aquí, recorremos unos quince metros y tapado con ramas está el de coche.

-Me pido copiloto- dice Merle sentándose.

-Eh, gracias por cuidar de ella- digo metiendo la llave en el contacto.

-No me lo ha puesto fácil- rezonga. -¿Qué tal una mamada por las molestias?-

-Siento desilusionarte Merle, pero siguen sin irme los tíos-

-No hablaba de ti- señala con la cabeza a Michone.

-Me encantará ver como se lo pides, seguro que después te corta la otra mano-

-Aguafiestas-

-¿Qué puedo decir? Mi hobby favorito es joderte los planes tío, es un placer morboso- le digo guiñándole un ojo coqueto.

Él solo se remueve en su asiento y me insulta de mil maneras posibles.

Añoraba esto, el picarle, las pullas, siempre ha sido divertido para mí, pero sobretodo, miro por el espejo retrovisor, maravillándome en la sonrisa de Rainbow mientras habla alegremente con Michone, parece un milagro, a lo mejor es hora de recuperar un poco de fe y comenzar a rezar, aunque sea solo por esta vez, para dar las gracias a quien sea por este regalo.

…..

-Vaya, sé que habéis hablado de la prisión, aun así impresiona verla de cerca-

-Tranquila, no te pongas nerviosa- le digo con voz calmada.

-No puedo evitarlo, lo he imaginado tantas veces por las noches cuando no podía dormir, mil escenarios diferentes, y en todas esas ocasiones acababa bien, pero ahora que es real, siento que me asfixio de miedo y de alegría a la vez ¿tiene sentido?- me pregunta cogiéndome de la mano en busca de apoyo.

-Cassidy, de verdad, en caso de que lo más te preocupa acabase pasando, yo personalmente le cortaré en tiras muy finas con mi Katana-

-No, eso no- me pide riendo nerviosa. En cuanto el coche se detiene, me aprieta con más fuerza -pero sí que estaría bien, que en caso de que me de calabazas, evites que mi unicornio se le lance al cuello-

-De acuerdo, total no va a pasar- respondo, quitándole importancia.

-Chicas, quedaos en el coche hasta que llegue a la altura de Daryl ¿vale?- nos pide Ale animado.

-¿Dónde está?- le pregunta ella nerviosa.

-Es ese de allí, él que está en el banco revisando sus flechas-

-Pues ve ya, porque el corazón está a punto de salírseme por la boca- le dice, mirando en la dirección que Ale le ha marcado sin parpadear apenas.

…..

-Por fin regresa Ale, empezaba a preocuparme- me dice Rick con las manos en las caderas.

-Viene con alguien- avisa Gin.

El nombrado baja del coche a paso tranquilo, pero con una sonrisa enorme partiéndole la cara por la mitad, Merle baja del lado del copiloto y camina tras él, también sonriendo.

El alivio me invade al verlos a los dos, en especial a mi hermano, por una vez me ha elegido a mí, por encima de lo fácil o de sus chanchullos, me parece mentira.

-Merle- grita Gin que sale corriendo a abrazarle.

-Enana,- dice él atrapándola al vuelo –como puedes seguir siendo tan pequeñita ¿es que no has crecido nada?-

-Seré pequeña, pero soy más rápida que Carl-

-Eso no es verdad- niega el aludido.

-Sí que lo es- le rebate ella.

-Ha vuelto- comenta mi amigo al ver a Michone bajar del coche, pero no sé aleja, se queda mirando el interior del vehículo, seguramente signifique que ha encontrado a su amiga, pero ella no se siente lista para conocernos aun.

-¿Quién queda?- pregunto curioso cuando Ale llega hasta mí y se sienta a mi lado, él me abraza por los hombros tironeando de mi hacia los lados.

-Tenías razón cabronazo, perdona por no creerte-

-¿De qué narices hablas?- le pregunto extrañado por su actitud. Casi parece como si…

-De esto- le veo hacer un gesto con la mano a la persona del coche -sé que es difícil pero procura que no se te salga el corazón del pecho por la emoción ¿quieres?- me dice pero yo no le escucho, me pongo en pie por pura inercia, pero mis pies no avanzan más, me quedo clavado en el sitio, como si hubiese sido alcanzado por un rayo, y en cierta forma, eso es exactamente lo que ha pasado, porque apenas a seis metros de mí, está la mujer de mi vida sonriéndome de nuevo como si no hubiese pasado el tiempo.

*/*/*/*

Hola obras veraniegas, si sé que soy el mal por dejarlo justo aquí, pero si no, ¿Dónde estaría la emoción? ¿Dónde? ¿Dónde?

Espero que os hayan gustado los reencuentros que ha habido de momento y no decepcionaros con él que aún queda en el próximo capítulo.

Como siempre espero que os haya gustado, y os mando muchos besototes, sus quierooooo