Disclaimer:
Los personajes no son míos, le pertenecen a Stephanie Meyer. La trama, le pertenece a Paramount Pictures. La mezcla, es mía (:
Capítulo XI
Bella POV.
La llamada telefónica hacia Edward, había hecho que apenas colgara, las tres nos hecharamos al piso riendonos como tontas. Mi voz y todos esos apodos tontos de novios habían hecho que la llamada fuera buenísima. Era raro que no me hubiera cancelado ya. Traté de controlarme lo más posible. Volteé a ver a las chicas, que no estaban en mejor lugar que yo, era claro que ellas también hacían lo posible para controlarse, pero sin obtener ningún resultado bueno. Cuando cualquiera de nosotras dejaba de respirar para contenernos, cosa que hacía que se pusiera roja. Ese pequeño efecto hacía que las otras dos se evidente que no pararíamos en un largo rato, así que nos esparcimos por mi pequeño departamento. Alice se metió a mi cuarto, era evidente que estaba evaluando mi 'pequeño' closet y posiblemente estaría haciendo una lista de los 'básicos' que necesito en el guardaropa, traté de no pensar demasiado en eso. Rosalie estaba en la sala checando peliculas que posiblemente alrato me pediría prestadas y que en la vida las volvería a ver. Y yo estaba metida en la cocina preparando algo de comida.
"Creo que ya nos calmamos. Además no me gusta escuchar todo el departamento callado." dijo Rosalie mientras se levantaba del piso. Se escuchó la puerta de mi cuarto abrirse.
"Estoy de acuerdo. Además Bella, tu closet no es taan divertido ¿Sabes?" comentó Alice en un tono de reproche.
Las dos se acercaron a mi cocina, entraron, inspeccionaron y como era obvio que no tenían nada que hacer allí, se pararon en la entrada mientras me observaban trabajando en la comida.
"Bueno y en que día estan hoy?" preguntó Rosalie
"Hasta hoy... el día cuatro, si no me equivoco" respondió por mí Alice "¿Cierto Bells?"
"Sí, hasta hoy van cuatro días intensos. Lo que no entiendo, es que no haga nada para pararme. Chicas le dije a su.. hum.. eso, como una chica! Hice que comiera algo asqueroso. Lo siento Alice pero es cierto. Hice que se perdiera la final de un partido en vivo y otro entero! Le regalé una planta del 'amor', le dejé su departamento con peluches. Yo si fuera él ya hubiera hecho algo! Lo que sea" dije histérica. Rosalie soltó una risita nerviosa
"Posiblemente estás muy guapa Bells" dijo tambien riendose Alice
"Ahá! ¿Creen que me chupo el dedo?" musité con enfado
"Dejaré pasar lo que acabas de decir, porque si eres muy guapa Bella! Pero bueno.. creo que hay que poner mente en esto" comentó Rosalie.
"Pues ustedes diganme. Que a mi no se me ocurre nada de nada"
"Creo que deberías empezar hoy en la noche..." Rosalie siguió hablando. Algunas veces Alice la interrumpía, pero yo les ponía atención y todo lo que decían lo grababa en mi mente. Antes me hubiera dado igual, hasta podría ser que no les haría caso, pero esta vez en particular, me agradaba tener que hacer lo que ellas decían. Era una forma de demostrarme, y a todo el mundo que Bella Swan no se rinde y menos con un tonto hombre. Esto ya era algo personal, por todos los hombres que hacían sufrir a las mujeres. Hasta en algunos años podría ser toda una reconocida en la gran manzana, por haber sacado la formula secreta para alejar a los hombres. Muchas generaciones sabrían de mí. Moví mi cabeza ligeramente, ya me estaba llendo demasiado lejos, solo me conformo con poder tener un buen reporte en la revista.
Me encontraba a la mitad de la pelicula. Había decidido llevar a Edward a un cinema donde ponían películas románticas podía recordar la película que estabamos viendo, lo único que sabía es que debía hacer algo para enojar a la gente que teníamos a nuestro alrededor. Recargué mi cabeza en el hombro de Edward mientras metía la mano en la palomitas.
"¿Qué piensas Eddie?" pregunté poniendo en acción mi plan.
"¿Cómo que en qué pienso? Estamos viendo una película Bella" susurró sin atención en mí.
"Shhhhh" se escuchó desde atrás, cosa que evadí.
"Todos piensan algo. Tu mente no deja de pensar" regresé en tono normal.
"Sólo pienso que me gusta mucho esta película" musitó con todavía su atención en la pantalla. Debía hacer algo para fastidiarlo, pero lo único que lograba era hacer enojar al señor de un asiento atrás, que nos volvió a callar, mejor dicho me trató de callar.
"Estas pensando en otra verdad?" pregunté con enojo falso. Edward me volteó a ver con una cara de sorpresa que daba risa. Era claro que estaba confundiendolo cada día más.
"No estoy pensando en nadie Bella" dijo con fastidio contenido claramente.
"¿Quien es ella?" pregunté haciendo como si pusiera mi atención en la pantalla.
"No hay ninguna 'ella' Bella" dijo enojado.
"¿Se pueden callar!" dijo el señor de atrás
"Perdón" dijo Edward mientras volteaba a verme de nuevo "Bella creeme no hay nadie más que tú"
"Sé que me estas mintiendo. Si no hay nadie más.. entonces ¿En qué piensas?" pregunté
"Pienso que.. eres adorablemente hermosa y guapa" dijo viendome con ojos cansados
"Mentiroso" dije mientras me volteaba y le daba la espalda
"Vamos afuera!" dijo el señor de atrás. Ya parado se veía que era enorme y aunque había poca luz, me pude dar cuenta que si estaba muy enojado.
"O dios" dijo Edward quedamente mientras se paraba y caminaba detrás del señor a la puerta de salida. Me paré lo más rápido que mis piernas me dejaron y los alcancé. El señor se paró afuera de las puertas. Edward me esperó y caminamos juntos hacia el señor. Yo le daba una mirada de 'lo siento', porque realmente lo sentía. Ese señor podría dejarlo hecho trizas sin demasiado esfuerzo. Estaba bien que Edward tuviera musculos, pero estaba segura que eso no tenía nada de comparación con lo del señor.
"La próxima vez que salgas acuerdate de ponerle un bozal a tu mujer" dijo el señor desde lejos.
"¿Disculpa?" dije aturdida
"Eso no es apropiado de un caballero" dijo Edward
"Me da igual ser o no un caballero" respondió el señor
"Pues lo siento, pero deberá darle una disculpa a esta mujer" musitó Edward acercandose al señor con la barbilla alzada.
"No voy a dar ninguna disculpa cuando no quiero" respondió el señor, y antes de que Edward pudiera contestar, le dió un golpe en la cara con su puño. Se alejó a grandes zancadas y volteó a verme
"Nadie me respeta por mi tamaño" dijo sollozando mientras entraba de nuevo a la película. Me acerqué a Edward, que estaba tirado. Me senté en el piso y jalé su cuerpo para que se recargara en mis piernas.
"¿Estas bien Edward?" pregunté con ansiedad. Lo que había llegado por mis tonterias. Ahora posiblemente me mandará muuy lejos de aquí por haber hecho que le dieran un buen puñetazo en la cara.
"En realidad.. no" dijo mientras descansaba su cabeza en mi pecho
"¿Quieres que vaya por hielos? ¿Agua?" dije tratando de pararme. Me frenó poniendo más fuerza en su cabeza y espalda y así me fué imposible pararme.
"No, gracias. Sólo dejame así 5 segundos más" musitó en voz baja. Yo no entendía porque no quería que me parara, hasta que, empezó a mover la parte de atrás de su cabeza entre mis pechos. Tuve que aguantarme un gritito que apareció derrepente.
"Deja de hacer tonterías Edward" dije un poco enojada. Me contestó con una hermosa sonrisa, pero no dejó de hacer los movimientos. Me empecé a reir por las boberías que estaba haciendo. "Edward, vamos, deja de moverte así" dije riendome. Una señorita que trabajaba en la tienda del cine se nos quedó viendo de una manera muy respectiva.
"Se siente muy bien" dijo riendose más alto. No pude hacer nada más que darle un pequeño golpe en el brazo.
"Vamonos ya" dije aún riendome mientras Edward se paraba y pedía mi mano para ayudarme a levantarme
"Buena noche" dijo Edward guiñandome el ojo. Dicen que a toda causa hay un efecto, y mi efecto fué sonrojarme al estilo Bella Swan.
"Te ves muy guapa cuando te sonrojas.. ¿Sabías?" mientras lo decía, tocaba con su mano mi pomulos.
"Ya vamonos" dije tratando de cambiar el tema, mientras salíamos del cinema.
