Alexy se sentía ANSIOSO. Llegó a su casa más feliz de lo normal, tanto que Armin ya le había preguntado si había tomado alcohol. El tiempo fue pasando y en ese momento, los dos hermanos y Lysandro se encontraban entrando al centro comercial.
—¡Woh! ¡Has visto cuántas tiendas!—exclamaba el gemelo saltando de un lado para otro—¡Esto es el paraíso!
Armin y Lysandro solo obsevaban a Alexy recorrer el centro comercial, entraba a tiendas y salía de ellas, mientras que ellos mismos se dirigían directamente a la sala de cine para pedir las entradas. Cuando pidieron las suyas y la de Alexy se giraron y vieron al chico de cabellos azules con dos bolsas en las manos.
—¿De...De dónde has sacado todo eso?
—¡Lo he comprado!—respodió alegremente—Por cierto... ¿qué hora es?
—Las cinco—contestó Lysandro—la película comienza dentro de diez minutos, será mejor que compremos ya las palomitas.
—Sí—contestó Armin—¿A qué hora dijiste que venía Kentin?
—Siete y media. ¿Habéis comprado entrada para mí?—Lysandro buscó en su bolsillo, encontrándolo vacío.
—Estaba aquí hace un minuto...—musitó.
—¿No me digas que las has perdido?—replicó Alexy.
Armin se acercó al otro chico.
—¿Estás seguro de que has mirado bien en ese bolsillo?—preguntó metiendo la mano en el bolsillo trasero del pantalón de Lysandro.
—S-sí... pero...—contestó, pero entonces Alexy exclamó algo.
—¡Míralas! ¡Aquí están!—dijo recogiendo el pedazo de papel del suelo.
—Vamos a comprar las palomitas antes de que empiece—dijo Armin andando en dirección al puesto de bebidas y palomitas.
Unos minutos más tarde, los tres chicos estaban sentados en las butacas de la sala de cine. Armin tenía una enorme cucurucho llena de palomitas de maíz hasta el borde y a su lado se encontraban Lysandro y Alexy, su hermano con una bebida gigante, la cual la compartía con Armin y Lysandro con un refresco mediano.
Poco más tarde el filme había comenzado y los tres se encontraban comiendo palomitas ánimadamente mientras observaban atentamente los acontecimientos que ocurrían en aquella entretenida película. Armin agarró el refresco que compartía con su hermano y bebió por una de las pajitas.
—Eh, esa era la mía—musitó Alexy.
—¿Qué mas da?
Lysandro dirigió su mirada a los hermanos, ¿por qué se sentía extrañamente molesto con aquello? Observó como el chico de pelo azul le dio un puñado de palomitas de maíz en la boca del otro, haciendo que este se atragantase, luego vio como soltó una risita. Poco después Armin imitó la acción de su hermano, provocándole que escupiera un montón de su boca y le diera una colleja en la nuca.
Él solo los observaba con atención, realmente se veía el compañerismo que tenía el uno hacia el otro. En ese momento una palabra vino a su mente: celos. Sí, tenía unos terribles celos hacia Alexy. Su hermano podía estar con él siempre que quisiese, en cambio él... es muy diferente.
La película estaba a punto de acabar cuando de repente se escuchó un tono de llamada en el teléfono de alguien de la sala, concretamente el de Alexy.
—¡Tenías que apagarlo!—lo regañó su hermano, pero él lo ignoró y contestó.
—¿Diga?
—Estoy en el lugar que acordamos—habló Kentin desde la otra línea.
—Vale, en seguida voy—dijo antes de salir de la sala de cine, dejando allí a su hermano y Lysandro muy desconcertados.
Andó de forma apresurada hasta llegar donde estaba el chico, este se encontraba de espaldas a él, mirando a todas partes y de vez en cuando echaba un vistazo a su móvil. No pudo reprimir la sonrisa tras verlo. Se acercó a él lentamente y cuando llegó lo suficientemente cerca cubrió los ojos de Kentin con sus manos.
—Alexy, sé que eres tú—dijo quitando las manos del chico y mirándolo con una sonrisa burlona.
—Sorpresa—dijo con una sonrisa.
—No me has sorprendido—le enseñó la lengua—, tenía que darte las gracias por haberme ayudado hoy, a mi madre le agradó mucho el regalo.
—Eso es genial—contestó.
—Por eso he quedado contigo hoy, te debo una.
Estaba a punto de preguntar: ''¿Sólo por eso?'', pero prefirió guardar silencio. Comenzaron a caminar hasta la entrada y salida del cine para esperar a Lysandro y Armin, se sentaron en un banco que encontraron allí.
Alexy se encontraba con la mirada perdida, estaba avergonzado de sí mismo. Sabía que jamás podría haber nada más que amistad entre él y Kentin y eso lo entristecía, pero... al menos tenía eso.
—¿Estás bien?—preguntó de repente.
—Ah, sí. ¡No te preocupes!
—Estás actuando algo raro, ¿seguro?—él asintió—¿Pero no había terminado ya la película?
—No.
—¿Y por qué no te quedaste a verla?—Alexy se quedó unos segundos en silencio antes de responder.
—El final era muy obvio.
—Pero al final la película podría tener un giro dramático, ¿en serio que te fuiste por eso?
—Sí, en realidad no me gustaba mucho—mintió.
—Ah, ya veo...
Poco después vieron a los dos chicos dirigiéndose hacia ellos, notaron un leve sonrojo en la cara de Armin.
—¿Pasó algo?—le preguntó Alexy a su hermano.
—N-no—tartamudeó.
—¿Estás seguro?
—Sí—respondió. Alexy sabía que algo había ocurrido pero prefirió no preguntárselo en aquel momento—E-estoy algo cansado, quiero irme ya a casa.
—Yo también tengo que irme. Si quieres nos vamos juntos, de todas formas, me queda de paso.
—Va-vale...—dijo cabizbajo.
Los dos chicos se marcharon por aquellas escaleras mecánicas.
—¿Y ahora qué?—preguntó Kentin.
—Pues podemos dar un paseo por aquí para matar el tiempo.
—Vale—ambos comenzaron a andar—Oye, ¿no crees que Armin estaba actuando muy raro ahora?
—Sí, seguramente Lysandro le habrá dado un beso o vete tu a saber.
—¿U-un beso?
—No sé, pero si no es eso es algo muy parecido.
—P-pero... ¿por qué le daría Lysandro un beso? No lo entiendo—dijo confundido.
—¡Oh, mi iluso Kentin! ¡Ya te darás cuenta!—respondió en un tono de voz muy teatral.
—Venga, dímelo—insistió—dímelo, dímelo, dímelo—repitió.
—Dije que ya te darás cuenta...
—¿Se gustan?—Alexy suspiró antes de responder
—No lo sé, pero es lo más probable—contestó finalmente.
—¿Sabes? Creo que tú también me gustas.
—¿Qué?—preguntó desconcertado.
—No en ese sentido, eres un gran amigo y es divertido quedar contigo.
Esa frase fue dolorosa para Alexy, dejaba aun más claro que solo había amistad y nada más.
—Claro—musitó fingiendo una sonrisa.
No habían pasado demasiadas cosas interesantes en aquella especie de cita, Kentin lo había acompañado hasta su casa como buen caballero que cuida de su pareja pero en la cabeza de Alexy solo había una palabra: 'amigos' y eso lo desilusionaba bastante. Porque le gustaba, le gustaba todo de Kentin, sus ojos esmeralda, su pelo castaño, su sonrisa, su curiosidad, su amor a las galletas...
Cuando llegó a su casa ni siquiera cenó, les dijo a sus padres que se iría a dormir directamente. Entró a la habitación que compartía con su hermano, encontrándolo jugando con su consola en su cama.
—¿Alexy?—preguntó al verlo llegar con aspecto desanimado—¿Qué te pasa?
—Kentin—respondió.
—¿Qué?
—Déjalo, no lo entenderás—musitó tumbándose en su cama.
—Oh, ¡venga! ¡Dímelo!
—Es que...—suspiró—Kentin solo me quiere como amigo y yo...Ya me di cuenta de que es imposible.
—Imposible no lo es, estoy seguro de que al final no se podrá resistir a tus encantos—contestó su hermano con una sonrisa.
—Sí que se resisten—respondió riendo también—¿Y tú qué?
—¿Qué de qué?
—¿Por qué saliste sonrojado con Lysandro después de ver la película?
—Ah, eso...—tragó saliva antes de responder—el final no nos gustó así que dejamos de verlo y nos levantamos para irnos. Al estar a punto de salir escuché un grito y me asusté, pensé que alguien necesitaba ayuda, entonces retrocedí y vi que en uno de los asientos de allí había una pareja de chicos haciendo... cosas—hizo una pausa.
—¿Dijiste chicos?
—Sí, dos chicos... Y bueno, me quedé noqueado asi que Lysandro me agarró de la mano para salir porque no podía reaccionar... bueno... eso... eso es todo.
Alexy observaba la cara sonrojada de su hermano iluminada por la pantalla que tenía en frente.
—Pero Lys te acompañó hasta llegar a casa, ¿no?
—Sí.
—¿Y pasó algo...?—preguntó curioso.
—No—respondió.
—¿En serio?
—Ya te dije que no, hablamos hasta llegar aquí y luego se fue, nada más.
—Ah, ya veo...
Hubo una parte de lo que ocurrió que no le conté a Alexy, él posó su mano sobre la mía cuando estábamos viendo la película, la agarró con firmeza. Me puse nervioso ante aquel contacto, no sabía como debería reaccionar así que simplemente deje mi mano inmóvil. Cuando nos encontramos a Kentin y Alexy soltó mi mano, quizás mi hermano tenga razón. No sé, es demasiado confuso.
Cuando estábamos llegando a casa, Lysandro rozó su mano con la mía. No sé si fue accidental o no pero seguro que me puse rojo de lo nervioso que estaba.
—Aunque la película no era muy buena... Lo pasamos bien, ¿no?
—Claro, fue... agradable.
—Tengo que irme ya, fue un placer. Nos vemos mañana—me dijo antes de marcharse.
Mi corazón latía con fuerza, siempre que estoy con él mi corazón amenaza con estallar por culpa de la velocidad que lleva. No lo comprendo, la única razón lógica es: ¿Será que me está empezando a gustar Lysandro?
Notas de la autora:
¡Eso es todo! Me ha gustado mucho escribir la parte en la que Armin se pregunta si le está empezando a gustar Lys n_n
Espero que os haya gustado, pero ANTES
LA NOTICIA
Pues verán, he decidido que pondré una segunda temporada a este fic, ¿por qué? todavía hay muchos cabos sueltos y demás cosas por escribir.
También debo decir que a esta temporada le quedan aun capítulos, pero estoy estructurando todo para que me salgan dos.
¡Ah! Y el lemon se está acercando cada vez más... XD
Dentro de un par de capítulos les dejaré el resumen de la segunda temporada y ya me dirán si quieren que la continue o que la deje.
Ahora sí, es todo por hoy, espero que os haya gustado y si pueden dejen un review diciéndome que les parece lo de la segunda temporada, además es gratis y no son dañinos :D
