Me mataste la ilusión con sólo una mirada.
Chapter 11
Alice POV
-¿Oh, oh?-repetí yo escéptica. Jasper me miró aterrado- ¿Qué has querido decir?
Jasper dudó un momento y después suspiró.
-¿Me prometes que no dirás nada?-dijo mirándome por debajo de las pestañas. Yo emití un gruñido, no me daba nada de buena espina esto.- Está bien, está bien. A ver cómo te lo explico… Emmett y Edward son un poco estúpidos a veces, y la semana pasada se enfadaron y decidieron demostrar quién era más machito que el otro. Y apostaron que el que perdiera se raparía el pelo.
No pasé por alto su intento de escaqueo.
-¿El que perdiera a qué?-dije muy seria. Empezaba a imaginarme por dónde iban los tiros.
-Bueno, -Jasper hablaba cabizbajo.- la apuesta consistía en… en…
-¿Sí?
Flashback, Narrador POV
-¡Me pido a Rosalie!-dijo Emmett emocionado. Edward torció el gesto y después sonrió.
-Emmett, eres un auténtico cerdo.-afirmó.
-Ah, o sea que tú no te tirarías a Bellita.-replicó el aludido alzando una ceja, retándolo. Apenas conocía a Edward desde hace dos días y ya lo tenía muy calado. Era tan mujeriego como él reconocía que era. Tal para cual.
-Eso suena a reto…-dijo con una arrogante sonrisa, siguiéndole el juego a Emmett.
-Gallina.-lo provocó él. Simplemente deseaba demostrar quién era más machito que el otro.
-Ya lo veremos.-contestó él.
-¿Insinúas que no sería capaz de follarme a Rose?-inquirió Em. Edward levantó una ceja, y compuso una sonrisa pícara.
-¿Insinúas tú que yo no sería capaz de follarme a Bella, acaso?-contraatacó. Ambos sabían donde acabaría todo aquello. Emmett río a carcajadas.
-A Bella puedo follármela hasta yo.-dijo Emmett, bravucón. Edward hinchó el pecho, ofendido.
-Chulo asqueroso.-lo insultó con una sonrisa.
-Tú no conseguirías a una mujer como Rosalie ni pagando, chaval.
-Mierda que no. Te apuesto lo que quieras a que me tiro a tu "pedazo de mujer".-dijo Edward extendiendo una mano. Emmett sonrió, complacido.
-Está bien. Si tú te tiras a Rose, me rapo el pelo. Si yo me tiro a Bella…
-Me lo rapo yo.-concluyó Edward, sonriendo.
Emmett apretó con fuerza la mano de Edward, la apuesta estaba hecha.
Fin del flashback
-¡¿QUÉ?!-grité. Jasper me miró, asustado- ¡¿Cómo no me lo has dicho antes?!
-Yo me enteré ayer.-se excusó.
-¡Pero esos dos son unos cabrones! ¡No puedo creérmelo! ¡Debo avisarlas de inmediato!
-Me van a matar…-musitó Jasper. En cierto modo tenía razón, pues él era el chivato. Pero no podía quedarme de brazos cruzados y debían entenderlo.
Me levanté apresuradamente y busqué a Bella con la mirada, pero sorprendentemente habían desaparecido. Mierda, espero que no… Si Bella se había ido ya con Emmett a Dios sabe dónde, estaba todo perdido.
Bella POV
Sentía las mejillas ardiendo, me lo estaba pasando genial y eso me asustaba. Yo nunca había pensado en tener nada con Emmett (y menos aún sabiendo que le interesaba a Rosalie) pero no conseguía apartarme de él mientras me estuviera cantando al oído.
Acércate, te diré que nadie te va a tocar como yo. Nadie te lo va a hacer como yo.
Un escalofrío recorrió mi espalda, esto no estaba bien. Y lo peor de todo era que no pensaba en Rosalie, sobre todo pensaba en Edward. La misma sensación de que Edward no querría saber nada de mí si me liaba con Tyler me embargó, pero multiplicada por cien al imaginar que me liaba con Emmett.
Pero seguía bailando con él, muy pegados, y él seguía cantándome al oído.
Quiero sentirte, besarte, mi lengua pasarte y vas a sentirte bien, vamos a pasarla bien…
Juro que tuve ganas de apartarme y decirle que se parase, pero no pude. Sentía los latidos palpitando en mis oídos y la adrenalina corriendo por mis venas.
Trae la toalla porque te vas a mojar…
Emmett rozó con sus labios mi cuello y me estremecí. Ahora ya no tenía ganas de apartarme. Emmett susurró contra mi cuello, haciéndome cosquillas con su aliento.
And flex, mami, you're tense. Lay in my bed and prepare for sex.
Ahogué un gemido y Emmett levantó la cabeza hasta quedarse a unos centímetros de mi rostro. Me miró a los ojos y después tiró de mi mano y comenzó a caminar hacia la salida.
Entonces algo me vino a la mente: Rosalie. Edward.
-Emmett, espera.-dije sin poderlo evitar. Él se detuvo y me miró interrogante. Yo miré a mi alrededor, dubitativa. Y entonces vi algo que no se me olvidaría nunca.
Edward y Rosalie estaban en la pista, bailando como hace unos minutos Emmett y yo, pero Rosalie tenía los brazos alrededor del cuello de Edward y mantenían sus rostros a apenas un centímetro de distancia el uno del otro, a punto de besarse.
Sentí los ojos empañados por las lágrimas, de rabia y de pena. Pero pestañeé y agarré con fuerza la mano de Emmett y comencé a caminar hacia la salida, no sabía a dónde iríamos ni a qué, pero me daba igual. Odiaba a Edward Cullen como nunca había odiado a nadie.
Pero antes de que pudiese cometer alguna estupidez, una voz muy familiar me llamó.
-¡Bella!-gritó Alice. Me giré y mi pequeña hermanastra corría hacia mí con Jasper tras ella. Sin saber por qué, me lancé sobre sus brazos que me consolaron profundamente. Se separó de mí y le dirigió una horrible mirada a Emmett.
-Márchate, mierda.-dijo en tono duro. Emmett frunció el ceño, sin entender a qué venía eso. Después miró a Jasper que tenía una expresión de culpa en la cara y le cambió la cara de confusión, a enfado.
-¡Cabrón bocazas!-gritó. Jasper bajó la cabeza. Yo no entendía nada per sentía una horrible desazón.
-¡Para cabrón tú! ¡Y tu estúpido amiguito!-chillo Alice.
En ese momento, por si fuera poco, salieron del bar Rosalie y Edward, agarrados y muy cerca el uno del otro. Edward y Rosalie se dieron cuenta de nuestra presencia y a ambos les cambió la expresión. Rose se puso rígida, y más pálida de lo que de normal estaba; sin embargo Edward mostró una perfecta sonrisa triunfal que me sentó como el culo. Alice se tensó a mi lado.
Rosalie se separó de Edward y se acercó cautelosa hacia donde Alice y yo estábamos.
-Rosalie, Bella –llamó mi hermanastra-, por favor, vámonos.
-No entiendo nada, Alice.-dije aterrada. No me gustaba nada el giro que había tomado la situación. Alice me miró, muy, muy enfadada.
-Te lo contaré de camino, os lo contaré a las dos.-dijo mirando a Rosalie, que se mantenía callada.
-¿Cómo?-preguntó Edward. El parecía saber tanto como yo.
-Jasper se lo ha contado.-masculló Emmett, entre enfadado y cauteloso. Edward abrió mucho los ojos para inmediatamente cerrarlos con fuerza, como si quisiera quitarse una imagen de la cabeza.
-¿Qué le ha contado?-insistí yo. No soportaba no enterarme, y más aún cuando parecía tener tanta transcendencia. Alice me miró y por un momento dudé si de verdad quería saberlo.
-Me temo que habéis tomado parte en un jodido juego de niños.-dijo entre dientes.
-¿Quiénes? ¿Cómo?-preguntó Rose, frunciendo el ceño.
-Tú y Bella. Ellos dos han apostado quién se tiraba antes a cada una.-dijo mirando con furia a Edward y Emmett. Yo tardé en comprender lo que me estaba diciendo, pero de pronto, lo vi todo claro y sentí que algo se quemaba en mi interior. Sentí rabia, enfado, impotencia, humillación, pena… todo. Si antes odiaba con todas mis fuerzas a Edward Cullen ahora… ahora no sabía lo que sentía hacia él.
-Yo…-comencé mirando al suelo, sin poder decir todo lo que quería decir. Pero levanté la cabeza y clavé una mirada intensa en Edward- Yo confiaba en ti.
Rosalie no dijo nada, simplemente les dirigió una mirada helada y se dio la vuelta, Alice y yo la imitamos y comenzamos a caminar hacia una parada de taxis sin pronunciar una palabra.
Esa noche dormimos las tres abrazadas en el sofá.
Domingo. 12:30
Fui recuperando la consciencia poco a poco, estaba abrazada a Alice, y al otro lado tenía a Rose, también abrazada a mí. Tardé un minuto en comprender cómo habíamos llegado a esta situación, y miles de imágenes acudieron a mi mente. El TGV, Edward mirándome. Tyler invitándome a bailar, Emmett bailando conmigo, besándome el cuello. A Rose con Edward, la rabia. Yo saliendo a la calle de la mano de Emmett y Alice corriendo hacia mí. La sonrisa triunfal de Edward. La apuesta. La penetrante mirada que me dedicó Edward después… Era demasiado de lo que podía asumir.
-¿Bella?-preguntó dulcemente Rose. Yo me escondí en el hombro de Alice, no estaba preparada para aceptar la realidad.
-No, no estoy.-dije de forma infantil. Rose bajó la cabeza y yo la miré. Nos quedamos un minuto en silencio.
-Lo siento mucho.-dijo Rosalie con voz débil. Yo comprendí al instante a lo que se refería.
-No lo sientas, no fue culpa tuya. Ni mía.-dije mirándola a los ojos. Ella sonrió.- De todas formas, yo también caí.
Ambas nos quedamos pensativas. No podíamos evitar pensar en todo lo que pasó ayer.
-Estoy… -dijo sin encontrar la palabra exacta- confusa. No entiendo por qué hicieron eso.
-Son gilipollas.-intervino Alice con voz ronca. Rose y yo bajamos la mirada.
Tenía razón, por mucho que me doliera pensarlo. Yo había llegado a confiar en él, y ahora esto… Ahora comprendía todo, las clases de Literatura, el estúpido beso. Todo dependía de la apuesta. Cerré los ojos con fuerza.
-Paso de la apuesta, de las putas clases de Literatura y de todo. Paso de Edward Cullen.-dije con enfado contenido.
Ellas asintieron.
Edward POV
Nos quedamos ahí, en medio de la calle con cara de gilipollas y sin saber qué decir. Me reprochaba a mí mismo no haberme dado cuenta de lo estúpida que era la apuesta antes. Era muy divertido, una demostración de cuál de los dos era más hombre. Sin duda, no habíamos pensado en las consecuencias. Habíamos perdido a tres chicas estupendas por una gilipollez. Me daban ganas de pegarme a mí mismo.
Jasper rompió el silencio.
-¿Cuál de los dos se rapará el pelo?-preguntó con ironía. Sin duda lo merecíamos. Emmett y yo nos miramos pesarosos.
-Vayámonos. La apuesta ya no vale nada.-dijo Emmett. Yo asentí, le daba toda la razón.
12: 15
Bajé a desayunar con un tenue dolor de cabeza y un fuerte cargo de conciencia martilleándome la cabeza. Había dejado a Emmett en mi habitación durmiendo. No compartía habitación con él, pero anoche acabó durmiendo en la habitación de sobra de mi cuarto, después de habernos quedado más de media noche en el sofá, con la mirada perdida en Rose y Bella.
No dejé de pensar en la noche de ayer en todo el desayuno, me sentía mal y eso era realmente extraño. Nunca me sentía mal por polvos, aunque fuesen apuestas de este tipo. Pero esta vez no conseguía quitarme la cabeza la mirada que me dirigió Bella cuando se enteró de lo de la apuesta. "Yo… yo confiaba en ti". Cerré los ojos con fuerza para quitarme aquella imagen de la cabeza.
Y con la idea de disculparme, por todo lo que había podido hacerle, me dirigí con pasos indecisos hacia la residencia de las chicas. Llegué hasta la puerta 212, me paré frente a ella, respiré hondo y alcé el puño para tocar. Pero entonces oí la dulce voz de Bella, firme y enfadada.
- Paso de la apuesta, de las putas clases de Literatura y de todo. Paso de Edward Cullen.
Tal vez, no es el mejor momento para decir nada…
En silencio, me alejé de la puerta.
Gracias por los Reviews. He visto que algunas ya entendieron en lo que la apuesta consistía. Al final, a ninguno le toca raparse el pelo; mejor, no?
OPINIÓN :)
