Bueno primero que nada espero que se la hayan pasado muy bien en estas fiestas y que Tino les haya traído lo que querían para esta navidad XD, bien a lo que vamos, espero pronto darles lo que quieren, la historia de los hijos de las naciones después de sus muertes, y tranquilos para los que piensan que voy a matar a los dos que conforman las parejas, es verdad que si mate a dos en los primeros capítulos junto con el Sufin y el Spamano, pero deje vivos a dos ya que tengo un propósito para dejar vivos a "algunas madres" de los hijos de países, pero bueno, ya lo sabrán cuando este mas avanzada la historia.
Por el momento vamos a concentrarnos en la que toca ahora, que es el Giripan, espero les guste :D
NOTA IMPORTANTE: Hetalia no me pertenece es de su creador Himaruya- Sama :3
Chapter 11: La desgracia de Grecia y Japón.
Ya habían pasado unas semanas desde el rescate fallido de Portugal y la muerte de otros dos de sus compañeros, y de que el hijo de Antonio y Lovino había desaparecido de la faz de la tierra, por así decirlo, y desde eso todos habían decidido tener caminos diferentes pero manteniendo el contacto por si pasaba algo de relevancia, y así Kiku y Heracles se fueron a la casa de una amiga de Kiku en japón.
Tokio, Japón.
Ya habían llegado gracias a un amigo de Kiku que trabajaba en el aeropuerto y logro que los llevaran hasta Tokio una vez ahí los resivio una mujer de unos 20 años, pelo negro y corto hasta los hombros, vestía un pantalón blanco, blusa de manga larga de color negra y botas, al verlos llegar se acerco a ellos para saludar y recibirlos.
-Gusto en verlo de nuevo Kiku-San-Saludo de forma respetuosa haciendo una reverencia.
-Lo mismo digo, Miyako-San-Dijo Kiku haciendo el también una pequeña reverencia ya que traía en brazos a su hija.
Heracles no dijo nada solo se quedo parado junto a Kiku, eso hasta que Kiku recordó que no venia solo.
-Lo siento-Se disculpo con su esposo algo apenado-Miyako-San, el es mi esposo, Heracles-san-Lo presento ante su amiga.
-Mucho gusto conocer al esposo de Kiku-San, yo soy una amiga suya, mi nombre en Miyako Haruno-Saludo con una pequeña reverencia.
-El gusto es mio-Dijo Heracles haciendo un movimiento de cabeza como saludo.
Después de eso la pareja y su amiga se fueron rápidamente para que nadie viera a las naciones ahí, en el camino Kiku estuvo muy callado cosa que Heracles y Miyako notaron pero decidieron no decir nada hasta que llegaran a la casa de la joven, una vez que llegaron a la casa de Miyako, todos bajaron para entrar, rápidamente la joven les dio su habitación y sin mas los dejo solos para que hablaran y ella fue a preparar la cena.
Una vez solos, Kiku dejo libres lagrimas amargas, las que se había negado a dejar libres todo ese tiempo que dos de sus hermanos ya no estaban y no era para mas que se sintiera culpable por la desaparición de Taiwan ya que con eso sentía que le había fallado a Yao en la promesa que le hizo antes de que este se sacrificara por ellos, Heracles por su parte se acerco para abrazar a su pareja el cual se dejo abrazar, lo necesitaba.
-Heracles-San, no puedo olvidar su cara, cuando me hizo prometer que cuidaría de mis hermanos-Dijo Kiku refiriéndose a Yao.
-Tranquilo, no pasa nada, ya la están buscando por todos los rincones de este mundo-Dijo de forma tranquila sin su lentitud de siempre.
En ese momento, la pequeña Hinata capta la atención de sus padres, los cuales estaban abrazados, los dos la miran y sonríen con ternura al ver a la niña bostezar tiernamente, Kiku la dejo dormida sobre la cama, no sin antes ponerle alrededor unas cuantas almohadas para que no se cayera y fue a ver si su amiga necesitaba ayuda, cuando entro en la cocina se encontró con un pequeño animalito que reconoció al momento.
-¡Pochi-San!-Exclamo con una pequeña sonrisa Kiku, yendo a abrazar a su perro.
-Lo traje a mi casa ya que su casa estaba siendo desmantelada por soldados, Kiku-San-Dijo la chica mirando a Kiku abrazar al perro.
-Gracias-Agradeció con una sonrisa.
-No hay por que, la cena ya casi esta lista-Dijo la chica sonriendo.
-Iré a decirle a Heracles-San-Fue a la habitación para avisar a Heracles de la cena, pero al momento de llegar miro a Heracles acostado junto a Hinata.
La escena era por mas tierna que se acerco y los tapo con una sabana, pero al momento en que ya se iba a ir, una mano jalo a Kiku a la cama y lo acostó a un lado del griego, Heracles lo abrazo por la cintura para evitar que se fuera.
-No te vayas-Le dijo en un susurro para no despertar a la pequeña bebe que dormía a lado de ellos.
-Heracles-San, ya casi esta la cena, Miyako-San nos esta esperando-Dijo Kiku algo sonrojado.
Heracles abrió despacio los ojos y se incorporo hasta sentarse en la cama, Kiku también se sentó y tomo a la bebe en brazos cuando empezó a despertar por no sentir a sus padres acostados cerca de ella.
-Vamos-Dijo Heracles parándose junto a Kiku, el cual lo guió al comedor.
Una vez ya en el comedor, todos tomaron asiento en la mesa para cenar mientras hablaban, Miyako les contaba como estaban las cosas en el país y como cada vez mas personas se volvían en contra de Kiku, este ultimo solo suspiro, después de todo su gente si era lo que muchos decían que era, unos traidores que causan dolor.
Una vez que terminaron de cenar todos se fueron a dormir, Kiku dejo en la cuna que Miyako había comprado para ella en su propia habitación para la niña, una vez solos la pareja se acostó a dormir, no había ni pasado las 12:00 en el reloj y Kiku se estaba moviendo en la cama de forma errática, al parecer tenia una pesadilla.
-¡No déjenme, yo no eh echo nada malo!-Empezó a gritar dormido, ocasionando que Heracles se despertara y lo támara de los brazos ya que el japones empezó a lanzar golpes al aire mientras gritaba.
-¡No!, ¡no me toquen, suéltenme!, ¡Yao-Nii, no déjenlo en paz!-En ese momento se despertó y rápidamente abrazo a Heracles mientras temblaba.
En ese momento, llego a la habitación la chica abriendo la puerta de improviso, con exprecion preocupada.
-¡¿Están todos bien?!-Exclamo preocupaba.
-Si...Kiku tuvo...una pesadilla-Dijo Heracles con su típico tono de voz aburrido.
Un rato después, Kiku estaba con una taza de te en las manos sentado en la cama temblando, Miyako se había ido a atender a Hinata que había empezado a llorar, dejando a la pareja sola, una vez ya solos, Heracles hablo.
-¿Que..estabas...soñando?-Pregunto directo al grano.
-Bueno, no se si quiero decirlo, fue espantoso-Dijo un poco mas calmado donde un sorbo a su te.
-Dime-Pidió Heracles.
Kiku suspiro, pero igual empezó a relatar su sueño.
-Soñé la guerra que tuve con Yao-Nii hace muchos años atrás, pero todas las personas me miraban con odio mientras soldados japoneses atacaban todo el país, todos me miraban con ojos vacíos, con odio, de la forma mas fría que puede haber, entonces me di cuenta de que de esa forma mire a Yao-Nii en esos tiempo-Hizo una pausa mientras se fregaba los ojos, lagrimas amenazaban con salir de ellos, después continuo-Fue en ese momento que lo vi, arrodillado con heridas en el cuerpo, me miraba con una mirada perdida, entonces me dijo : "Me has fallado Kiku"
Para ese lapso Kiku empezó a llorar al recordar lo siguiente.
-Después aparecieron muchos soldados y lo empezaron a arrastrar lejos de donde yo estaba y vi como le disparaban mientras reían, a mi en cambio varias personas me estaban arrastrado a un hoyo en el suelo, mientras me llamaban asesino-Termino de recordar y siguió llorando, esta vez en los brazos de Heracles.
-Tu no...tienes la culpa...de nada-Dijo el griego mientras le acariciaba la espalda.
Después de eso, Kiku se quedo dormido de tanto llorar, Heracles lo acostó con cuidado en la cama mientras se acostaba el también a su lado y lo abrazaba, así Kiku no volvió a levantarse en la noche, y durmió tranquilamente.
A la mañana siguiente.
Era una mañana tranquila en la casa de Miyako donde se quedaban por el momento, por insistencia de la joven, estaba Kiku preparando la comida para su familia y su amiga, cuando llego Miyako ya todo estaba hecho y la comida preparada por su amigo, todos se sentaron en el comedor para comer mientras hablaban animadamente, y así transcurrió la mañana y parte de la tarde.
Pero cuando Miyako encendió la televisión para ver que había, un sonido de que llamaban a la puerta se escucho, así que fue a abrir no sin antes decirles a la naciones que se escondieran, una vez que fue a abrir se encontró con Corea en su puerta todo cubierto para que nadie lo viera.
-¿Puedo pasar?-Pregunto algo preocupado.
-Claro, pase-Dijo quitándose del camino para que entrara.
Una vez dentro de la casa, Corea se quito la capucha de encima y Kiku se acerco a su hermano para ver que tenia ya que se notaba que estaba preocupado y ver que noticias traía.
-Corea-San, ¿pasa algo?-Pregunto preocupado, Corea lo volteo a ver y sin mas lo abrazo.
-Japón, es horrible, tienen a Vietnam y a mi hermano Corea del Norte, por suerte Tailandia, Hong Kong, Macao y yo logramos escapar-Dijo para después dejarlo libre de su abrazo-Y no es todo, ¿puedo hablar contigo en privado?-Le pidió algo sonrojado.
-Claro, venga conmigo por favor-Le dijo mientras lo codicia a la habitación que compartía con Heracles, una vez ahí, cerro la puerta para que nadie los interrumpiera-¿De que quería hablarme?
Corea respiro hondo, estaba nervioso por lo que estaba a punto de confesar, ahora entendía los nervios que sintieron China y Japón cuando confesaron que iban a tener bebes, pero dejo eso de lado y lo dijo de una vez.
-Kiku yo...ahm pues yo...voy a...ahm-No podía decirlo sin sentir vergüenza, "al diablo todo" pensó mientras miraba a su hermano-Voy a tener un hijo de Corea del Norte-Confeso mas que sonrojado.
Kiku sintió que su quijada tocaba el suelo ante lo dicho por su hermano, no podía creerlo de verdad que no.
-¿Estas seguro de lo que dices?-Pregunto para asegurarse de que no era una broma de su hermano.
-Si, me hice la prueba a escondidas de el, salio positiva-Dijo con tono preocupado.
-¿Ya lo sabe?
-No, ayer se lo iba a decir, pero nos atacaron y el no logro escapar-Dijo en un tono dolido el joven coreano.
Kiku suspiro-¿Cuando fue la ultima vez que tuvieron relaciones?
Corea se sonrojo-Como hace unas semanas atrás, no lo recuerdo bien.
-Descansa, el viaje debió ser largo para ti-Dijo Kiku de forma calmada.
-Gracias-Corea sonrió en agradecimiento y se acostó en la cama.
Después de eso, Kiku bajo con los demás mientras pensaba en lo que le dijo Corea, sus hermanos iban a tener un hijo juntos, definitivamente no lo podía creer, pero tampoco los iba a juzgar, una vez que llego a la planta baja vio a su esposo y su amiga estaban mirando la tele con unas expresiones de horror en sus rostros, al acercarse a ver, pudo ver en en pantalla a Corea de Norte listo para que lo decapitaran en una guillotina.
-No puede ser-Susurro el japones mientras miraba como lo arrodillaban en el suelo y lo ponían en posición.
Después de que el Coreano del norte murmurara algo que nadie logro entender la cuchilla bajo y su cabeza fue cortada, en ese momento se escucho gritar a Corea que estaba durmiendo en la habitación de Kiku y Heracles, el japones corrió hasta el cuarto donde estaba su hermano, el cual estaba retorciéndose en la cama mientras gritaba de dolor.
Un rato después de que lograran acercarse y lograr calmarlo, el coreano empezó a llorar por la muerte de su hermano/novio en el pecho de Japón el cual lo abrazaba para poder reconfortarlo.
-¿Que voy a hacer ahora?, no puedo criar a mi hijo solo-Dijo Young Soo con tristeza y pesar.
-No estarás solo, siempre podrás contar con todos los demás, ve con ellos te darán asilo-Dijo mientras el coreano lo soltaba.
-Gracias Kiku, muchas gracias-Lo abrazo una ultima vez y se iba por la puerta para irse al "Santuario" y vivir allí, donde de seguro sus otros hermanos también estaban.
Japón miro irse a su hermano mientras sentía pena por el, no le gustaba ver sufrir a nadie pero esto en definitiva era una guerra y ninguno de los dos bandos se iba a detener, unos para exterminarlos, los otros para lograr obtener la paz que les fue arrebatada, y así Kiku tuvo que ver irse a su hermano solo y con el peligro de que lo descubrieran.
Una semana después.
Japón y Grecia estaban en el comedor cenando, junto a su hija y su amiga, la cual estaba entretenida dándole de comer a Hinata, cuando de pronto escuchan que tocan a la puerta de manera violenta, cosa que no les dio muy buena espina que digamos, Kiku tomo a la niña en sus brazos y Miyako fue a asomarse por una ventana cerca de la puerta, al ver quien era el que tocaba la puerta, se puso en alerta.
-Rápido vengan por aquí-Los llevo hasta el sótano donde todos entraron.
En ese momento, escucharon como se abría la puerta de manera violenta, señal de que estaban dentro de la casa, Miyako movió una puerta secreta que estaba en el sótano y tomo a la bebe de los brazos de su madre, y espero a que los padres de Hinata también entraran pero estos no lo hicieron, solo Grecia logra articular las siguientes palabras, que sin duda alguna, se le quedaron grabadas en su mente.
-Cuida bien de Hinata-Dijo de forma seria, dándole una carta a la joven-Dásela cuando creas que sea el momento indicado.
La chica asintió ante las palabras del griego.
-Pochi-San, cuida bien a Hinata-Chan-Le ordeno a su perro el japones, el cual solo ladro dando a entender que entendía.
Después de eso, Grecia cerro aquella puerta y salio junto a Japón el cual ya tenia su arma en las manos, una vez que salieron del sótano los soldados que registraban la casa los vieron y se acercaron a ellos.
-Veo que decidieron aparecer-El hombre miro a Kiku-Al maestro le gustara el regalo que le vamos a llevar.
-Estas muy equivocado si crees que te dejare tocarlo-Dijo Grecia con algo de enojo.
Todos los soldados se rieron con burla de el, cosa que enojo aun mas al griego, Japón también estaba molesto y sin esperar nada se lanzo de frente a los soldados los cuales no tuvieron tiempo de reaccionar, Japón los atacaba de manera rápida y Grecia igual, le quito el arma a uno de los soldados y arremetió contra varios a disparos, pero eran demasiados como para poder salir de esa situación.
Uno de sus enemigos logro quitarle su espada a Japón y tomarlo de la brazos con fuerza para que no escapara, y el japones mira impotente como entre varios hombres se le iban encima a Grecia y lo atacaban sin piedad.
-¡No, déjenlo, por favor, se los ruego déjenlo en paz!-Intentaba liberarse e ir a ayudar a su esposo pero no podía.
Una vez que terminaron de golpear brutalmente a Grecia lo dejaron tirado en el suelo, el pobre apenas se podía mover de tan lastimado que estaba, entonces su miraba lastimera se poso en Japón el cual lloraba de impotencia por no poder hacer nada, en ese momento un soldado le apunto en la cabeza a Grecia y sin mas le disparo, Japón ahora si se derrumbo en llanto.
-¡No, son unos malditos!-Grito lleno de ira.
El hombre que asesino a Heracles se volteo a verlo y sin mas le dio una fuerte bofetada a Kiku.
-Vamonos muchachos ya no hay nada que hacer aquí-Dijo para después tomar a Kiku del brazo y llevárselo también.
Kiku mientras era subido al auto miro atrás y vio el cuerpo sin vida de Heracles, sus lagrimas volvieron a salir mientras cerraban las puertas del auto en donde lo llevaban.
En algún lugar de la ciudad.
Miyako iba caminando con la bebe en brazos mientras llegaba a un departamento que era suyo en el lado oeste de la ciudad, cuando llego y entro la bebe empezó a llorar como si su llanto fuera para llamar a alguien, y no estaba equivocada, ya al encender la tele que tenia ahí mientras intentaba calmar a Hinata miro que habían asesinado a su padre, pero de la madre no había rastro.
-Yo te voy a cuidar de ahora en adelante, Hinata-Chan-Dijo mientras acunaba a la pequeña para que durmiera.
Mientras en algún lugar del mundo.
Kiku fue llevado por un largo pasillo mientras iba vendado de los ojos, al llegar a una habitación sus ojos fueron destapados y pudo ver con claridad una habitación muy bien acomodada y que había personas ahí, a las cuales reconoció, eran las naciones desaparecidas, junta a sus hermanas, y Canadá, pero había alguien que no pensó ver entre el grupo.
-¿Yao-Nii?-Pregunto, los demás se dieron la vuelta para verlo.
-¡Kiku-Aru!, ¿estas bien-Aru?-Le pregunto mientras lo abrazaba.
-Estoy bien, no puedo creer que este vivo.
-Todos estamos aquí para un propocito-Dijo Canadá con un tono de voz algo apagado.
Entonces miro a su hermana Taiwan, su vientre estaba algo abultado, y también miro a Canadá, estaba igual a su hermana.
-No puedo creerlo-Murmuro con horror.
En ese momento se abrió la puerta y miro como unos guardias entraban arrastrando un cuerpo desnudo y lleno de golpes, lo dejaron en el suelo y todos se acercaron para ayudar a la pobre alma que fue torturada hasta saciar, al acercarse, pudo ver que era Letonia.
-Letonia-San-Murmuro sorprendido.
El niño al verlo se abalanzo sobre el desesperado.
-¡Dime que Peter esta bien!-Grito con desesperación en su voz.
-El esta bien, tranquilo-Lo quito de encima suyo con calma, sabia que el niño estaba un poco alterado.
En ese momento, la puerta se volvió a abrir y lanzaron otro cuerpo igual lleno de golpes y desnudo, este era Kugelmugel, Vietnam se acerco a el para ayudarlo.
-Kugelmugel-San.
Dominik lo volteo a ver.
-Por favor, dime que Erland esta bien-Dijo con una voz algo débil, Kiku asintió, y con eso el niño quedo inconsciente.
Ahora sabia que sus hermanos estaban vivos, pero no estaban bien, nadie lo estaría si lo usaran como una incubadora, y ahora el tendría el mismo destino.
Bueno espero que les guste este capitulo.
Y estas son aclaraciones que no hice en el capitulo anterior por falta de tiempo.
(*) El nombre de Portugal lo saque de un fic que se llama "APH Latino" que esta bien bueno y divertido, y que neta se los recomiendo leer.
(**) Michelle es el nombre que muchos le ponen a Seychelles en muchos Fics que eh visto.
Bueno ahora si.
Adiós y cuídense.
Milly loca, fuera.
