Aquí estoy otra vez. Aprovecho para contestar a los reviews sin cuenta: saharaes: la cara de esos tres cuando se enteren será épica, gaes: lo siento pero ADORO a Sweets, sólo he hecho que Booth se olvide de él para demostrar hasta qué punto tiene la cabeza en otra parte y RosarioBoothBrennan: me alegra que te gustara.
Poca inspiración, ha salido esto. Aún así, espero que os guste.
Disclaimer: "Puedo escribir los versos…" es un fanfic basado en la serie Bones. Booth, Brennan y el resto de los personajes mencionados son propiedad intelectual de su creador, Hart Hanson, de la antropóloga forense Kathy Reichs y de la cadena Fox. Yo no intento violar las leyes de copyright, ni obtengo ningún tipo de remuneración económica por escribir esto. Sólo escribo para divertirme y con la idea de compartirlo para que más gente lo disfrute.
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Capítulo 11: Reunión de amigos
Después de cruzarse con Booth en el laboratorio, Angela se encaminó a Founding Fathers donde había quedado con el resto de los compañeros del laboratorio. Al llegar se los encontró en la barra, en el sitio de siempre.
-¿Cómo es que has tardado tanto? –le preguntó Cam.
-Por el camino me he cruzado con Booth, que iba a por Brennan… -rió Angela.
-A por Brennan ha ido siempre –aportó Hodgins. Angela le dio un empujón de broma mientras todos estallaban en una carcajada.
-¿Qué me he perdido? –preguntó el novio de Cam. El ginecólogo estaba completamente enamorado de Cam y estaba conociendo poco a poco a sus amigos, de momento los que estaban en el bar eran Sweets con su novia Daisy, Angela y Hodgins y Cam y él. Estaba deseando conocer a los famosos Brennan y Booth pero por lo visto aún no sería posible.
-Verás –comenzó Cam-, desde que ese par de cabezotas se conocieron han parecido un matrimonio a todos los efectos. Hacen todo lo posible por estar juntos, saben todo sobre la vida del otro…
-Booth investiga a las citas de Brennan –aportó Hodgins.
-Brennan ha matado por Booth –comentó Sweets.
-Se protegen el uno al otro –aportó Daisy-. O eso dice Lance –sonrió.
-Y han pasado las navidades juntos –sonrió Angela.
-¿Os acordáis de cuando Booth ayudó a Brennan con el discurso de navidad en su casa? –rió Cam.
-Así que están muy unidos, ¿no? –comentó Paul-. Pero, si siempre han estado así, ¿por qué no se lían ya?
Se echaron a reír todos a la vez.
-¡Eso nos preguntamos! –rió Cam.
Angela bajó la voz hasta convertirla en un susurro confidencial y dijo.
-Yo creo que anoche pasó algo, os lo puedo demostrar gracias a tres sencillas pruebas –sonrió-. Prueba número uno: Brennan ha llegado a las 9:05 al laboratorio cuando para las 8 ya suele estar aquí.
Prueba número dos: La he llamado a las 8:10 porque no llegaba. Primero la he llamado a casa y… ¿adivináis qué? ¡No me ha cogido, así que no estaba! Sin embargo, el móvil sí que lo ha contestado y al hacerlo tenía la respiración entrecortada y me ha dicho algo así como "ahora vam… voy" antes de colgar.
-¡Oh, Dios mío! ¡Brennan estaba con el agente Booth! –dijo Daisy en un grito emocionado.
-¡Sssh! –pidió Angela al ver que los de la mesa de al lado parecían pendientes de cada una de sus palabras-. ¡Que aquí son famosos! –rió-. Y prueba número tres: Aunque Brennan se ha cambiado de ropa, se ha desmaquillado mal lo que, junto con el hecho de que no me cogiera el teléfono de casa, sugiere que acabaron en casa de Booth.
-Eso sólo prueba que ha pasado la noche con alguien, no necesariamente que sea con el agente Booth –aportó el ginecólogo.
Angela, Hodgins y Cam se miraron y sonrieron.
-Angie, no has aportado la prueba número cuatro –sonrió el entomólogo-. Ha ido a por ella a la hora de comer y… han estado más de 5 minutos encerrados en el despacho de Brennan.
-Y se miraban de otra manera, Sweets, créenos –rió Cam.
-Os creo –dijo Sweets-. Permitidme que aporte la prueba número cinco… -rió ante el asombro de la concurrencia-. Me los he encontrado en el Diner, les he pedido que me llevaran al FBI, Booth ha dejado a Brennan en el Jeffersonian y se ha olvidado de ir a recogerme. No tiene gracia –aportó mientras el resto se reían-. De hecho, si tenéis razón… -dijo el joven psicólogo-. Tendrán que hablar con el FBI para ver si los dejan trabajar juntos o no.
-¿Y no puedes encargarte tú de eso, Lance? –preguntó Daisy con una dulce sonrisa.
-Podría hacer una evaluación positiva de ellos dos pero… todo depende de instancias superiores.
-¡Oh, no! –exclamó Angela-. ¡Hacker!
-Mirad –dijo Sweets, inclinándose en la mesa para después susurrar-, si ellos quieren mantenerlo en secreto dejemos que lo hagan. Aunque se imaginen que lo sabemos, esperemos hasta que estén preparados y luego veremos lo que hacemos.
Angela suspiró.
-Tienes razón –el resto también asintieron-. Aunque tal vez… -susurró la artista, exponiendo su idea a los demás. Todos se mostraron de acuerdo.
Tomaron un par de copas más y todos se fueron yendo hasta que sólo quedaron Cam y su novio.
-Tienes razón, son gente agradable.
-Ya te lo dije –sonrió Cam-. Aunque, ojalá hubieras podido conocer a Booth y Brennan, son muy divertidos, especialmente cuando discuten –rió.
-Tal vez la próxima vez –sonrió el ginecólogo, besando a Cam con devoción.
-¿Habéis oído eso? –dijo una voz en la mesa de al lado-. ¡Están juntos!
Michael, técnico nuevo del FBI, acababa de ganar a sus compañeros en la porra más famosa y de mayor duración de toda la historia del FBI.
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No se lo esperaban.
Al día siguiente fueron juntos al Jeffersonian. Nada más cruzar las puertas de cristal Cam, Hodgins, Angela, Sweets y Daisy aparecieron frente a ellos. Hodgins agarró a Booth mientras Angela hacía lo propio con Brennan y se los llevaron al despacho de la antropóloga.
-¿Qué ocurre? –preguntó Brennan con fastidio mientras sentaban a los compañeros en el sofá de su despacho.
Cam miró al resto.
-¿Cómo se lo decimos?
-Sabemos que estáis juntos –dijo Daisy sin ningún tipo de miramiento.
-¡Daisy! –exclamaron todos al unísono con fastidio.
-¿Y qué si lo estamos? –preguntó Brennan con una chulería impropia de ella.
-¡Huesos!
-Lo siento, Booth, pero no puedo guardarlo en secreto más tiempo –dijo, mirándolo a los ojos-. ¿Para ti era fácil ocultarlo?
-No, lo cierto es que no –dijo con dulzura, ambos perdidos en uno de sus momentos.
-Pero tenéis un problema con el FBI –dijo Cam-. Los agentes del FBI no pueden confraternizar con asesores ni otros agentes del FBI así que…
-¡No! –gritó Brennan, sintiendo que estaba viviendo una pesadilla-. ¡No quiero que nos separen!
-Tranquilícese, doctora Brennan –dijo Sweets-. Eso depende de mí en parte, así que no os preocupéis, daré una evaluación psicológica positiva diciendo que podéis trabajar juntos. Agente Booth –dijo, girándose hacia él-, ¿quién es el responsable de ello en el FBI?
-Hacker.
-¡Mierda! –dijo Angela-. Mirad, calláoslo un tiempo hasta que estéis preparados. Eso sí, nunca más nos volváis a tomar por tontos –sonrió y los compañeros se sonrojaron-. Enseguida supimos que estabais juntos pero tened cuidado con lo que hacéis en público, si el rumor se extiende…
-Seremos discretos –prometieron.
-Más que ayer, espero –dijo Angela. Booth y Brennan se miraron y se sonrojaron. ¿Acaso sabían que…?
-Estuvisteis 5 minutos enteros aquí, fue raro –sonrió Hodgins. Ambos sonrieron con alivio, al menos no sabían lo de…
-Y no quiero imaginarme lo que pasaría cuando Angela se fue… -sonrió Cam para rápidamente añadir: Era broma, era broma.
-No queríamos ocultároslo –dijo Brennan-. Es sólo que…
-Bueno, teníamos miedo a que nos separaran –completó Booth.
-Sabéis que podéis confiar en nosotros –dijo Sweets.
Todos miraron a Daisy.
-Sí, prometo tener la boca cerrada –dijo, poniendo una mano en alto, como si jurara.
Todos se rieron. Brennan sonrió, era genial tener amigos tan leales.
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Espero que esto os ayude a soportar la espera hasta el jueves/viernes (depende en qué parte del mundo vivais). Se rumorea que habrá beso B&B, ¡espero que sea cierto! XD
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Los reviews son extremadamente agradecidos y me hacen seguir escribiendo y actualizando con ilusión ;) Además de tener un efecto antidepresivo... en mí XD
