Al llegar a la oficina del Ministro de Magia, se encontraron con que efectivamente, Luna y Ronald Weasley ya estaban ahí, lo mismo que Adrian Pucey y Daphne Greengrass. Al entrar, Hermione saludó a Ron y a Luna con la familiaridad de siempre. Se percató de la presencia de su novio y le saludó con un beso en la mejilla y regresó a colocarse en la parte trasera de la sala. Pucey estaba tan extrañado por estar ahí que no notó que su prometida no estaba cerca de él y que en cambio, la que estaba a su lado era la chica Greengrass. Draco fulminó con la mirada al pelirrojo y después al Pucey, le molestaba verlo especialmente a él.
Los presentes se veían entre sí sin lograr entender media palabra del asunto. ¿Reunirlos a todos ellos?, no tenían nada en común más que haber estudiado en Howgarts, pero hasta ahí.
-¿Qué tiene que hacer la comadreja entre nosotros? -pensaba- esto no me convence del todo.
Por su parte, Ronald Weasley sólo sabía, como los otros que estaba citado en el Ministerio pero hasta ahí, se encontraba tan desconcertado como podía. Luna sólo lo veía con su cara soñadora para tratar de tranquilizarlo.
Me alegra que estemos todos -inició Kingsley dando a conocer los motivos de sus presencias en tal lugar y poniéndolos en sobre aviso de la presencia de Demian Carrow y sus propósitos para con ellos. Los ahí convocados escucharon en silencio. Theodore y Blaise miraron a Pansy y a Draco, quien se tocaba el brazo izquierdo imperceptiblemente. Lo que acababan de saber cambiaría sus vidas drásticamente.
-¿Está seguro que somos sólo nosotros? -interrogó un desconfiado pelirrojo, pues al ser considerado "traidor de la sangre", incluía a su familia y eso era lo que realmente le importaba en ese momento.
-Por ahora sí -hizo saber el hombre adusto- Sabemos que Demian estudió en Durmstrang bajo las órdenes de Karkarov y según una de nuestras fuentes está enfurecido contra quienes han sido beneficiados con la caída de Voldemort, ya que piensa que si ustedes hubieran estado de su lado, las cosas serían diferentes.
Toda la atención estaba puesta en el hombre entrado en años que hablaba.
-El siente que gracias a eso su familia está destruida y los culpables directos son los sangre pura, pero los viejos como yo no representamos peligro para él supongo. Quiere echarle la culpa de todo a los jóvenes como ustedes, los verdaderamente encargados de orquestar ahora las riendas de nuestro mundo. Son ustedes ahora los que están al frente y quiere tomar venganza por ello.
Draco sentía una enorme preocupación por Lucius y Narcissa, si Carrow decidía atacarlos él lo enfrentaría para defenderlos, terminando con la vida del incipiente mortifago vengador de la sangre. Compartía la inquietud del pelirrojo pero escuchaba atento todo lo que Shackelbott tenía que decir al respecto. Nott era huérfano de madre desde la niñez y su padre no tenía mucho de haber fallecido. Blaise, por su parte, tenía a su madre, casada con el último de sus numerosos maridos y estaba seguro que él la protegería de cualquier cosa, pues era un mago muy capaz. Finalmente, madre e hijo no tenían mucho contacto pero se preocupaba por ella, después de todo era su madre. Pansy, en cambio se había quedado con una tía desde su salida de Howgarts, ya que los mortífagos atacaron a su padres por no ser fieles totalmente a Voldemort, dejándola a ella en la más remota soledad. Este hecho la hizo madurar y poner los pies en la tierra convenciéndose de que su lugar era como auror para impedir que cosas como esa sucedieran nuevamente. Se dotó de un carácter desafiante y fuerte para combatir la inquietud de magos oscuros, pero ésta vez el peligro era más real para sus seres queridos y no iba a bajar la guardia. Hermione no podía dejar de mirar el rostro del rubio contraído por el coraje. Sintió su inquietud como suya.
-No me acaba de convencer- recalcó Weasley inquieto -¿cómo sé que no van tras mis hermanos, tras mis padres?
-El mismo Carrow mandó un recado al Ministerio cuado atacó en la mañana a Lavender Brown, desafortunadamente tampoco pudimos hacer nada por ella -Concluyó bajando la mirada por el dolor de perder a otro muchacho más. Tres muertes eran demasiadas para el caso. Los vengadores avanzaban a paso veloz.
Palabras ahogadas se dejaron sentir al saber que Brown no estaba más con ellos. Ronald se sintió peor porque había tenido un romance con ella en el colegio y tenía claro que no era una mala persona. Luna lo abrazó amorosamente al comprender el difícil trance que todo significaba. Hermione dejó escapar una lágrima por la chica víctima de Demian. Pansy apretó los puños impotente y los varones con la mandíbula tensa recibían la cruel noticia. Daphne derramó unas lágrimas más visibles que las de la castaña. Pucey la tomó del hombro para consolarla y Draco observaba que no se había acercado a Granger, sino a la Greengrass, sintió enojo por saberla ignorada por su prometido, pero volvió luego a su papel y miraba de reojo que Neville era el encargado de consolarla. Para su pesar, extrañamente para él, deseó ser quien estuviera cerca de ella, en fin, eliminó también ésta idea y volvió su atención al caso, sin dejar de mirar por el rabillodel ojo a Hermione.
-Haga el favor de leer, Señor Malfoy -pidió el Ministro extendiendo un pergamino salpicado de sangre, seguramente de la desafortunada Brown. Draco dudó en tomarlo y con una mueca de desagrado lo tomó para decir en voz alta:
-"Los indignos sangre pura que un día traicionaron o que se rehusaron al Señor Tenebroso…" -calló.
-Continúe, por favor, es importante -lo animó el hombre de color. El rubio se recompuso y dio continuación a la lectura.
-"serán los primeros en caer a manos de Demian Carrow. Ustedes, los traidores, los desertores, los que no lucharon para exterminar a los impuros serán castigados de la misma forma en que los sangre sucia debieron haber sido. No me interesan por lo pronto los que en ese entonces eran adultos, ellos son carne vieja que tendrán su merecido al perderlos a a los que hoy se regocijan en dominar un mundo que no les pertenece por sus debilidades, un mundo que debió ser para los poderosos, para los dignos. Lovegood, Nott, Zabini, Longbottom, Pucey, Weasley, Greengrass, Parkinson, Malfoy, teman porque ha llegado su día del juicio. Vean a los caídos que ese será su destino irremediable y nosotros nos haremos más fuertes para recuperar lo que siempre nos perteneció" -finalizó Draco de leer el turbio escrito y lo arrojó lejos, en un impulso de respuesta ante semejante afirmación.
-¡Esto es una amenaza!, Carrow no va a salirse con la suya -rugió el blondo con la rabia dibujada en el pálido rostro.
Los demás escuchaban estupefactos las palabras plasmadas por Carrow. Tanto odio no era posible. Los rostros descompuestos, unos por la ira, otros, como Daphne por el miedo, la impotencia y muchas emociones más se adivinaban en un solo ver.
-Claro que no, Señor Malfoy, -repuso el Ministro. Draco tenía los grises ojos relucientes de coraje y Shackelbott se dirigió a Ron.
-Por eso pensamos que los primeros en ser atacados serán ustedes y si tienen éxito, cosa que impediremos nosotros, claro está, irán por los que ellos consideren. No dejaremos que avancen a tal nivel ni que sus filas se llenen de más seguidores, pues suponemos que por ahora son sólo un puñado y por eso justamente no se han decidido a atacar abiertamente. No es un secreto que quieren reclutar a más personas para sus fines -El pelirrojo comprendió que era verdad, la prioridad eran ellos en una primera instancia.
-Pues me gustaría saber qué es lo que piensa hacer al respecto. Nosotros nos defenderemos como sea. -urgió Theodore Nott en extremo afectado por lo que acababa de escuchar en palabras de Draco.
-¿En dónde está Potter? -inquirió desconfiado Zabini al notar la ausencia del jefe de aurores en la sala.
-Harry está tras la pista de los vengadores junto con dos de sus colaboradores, me temo que no le será posible venir ahora -respondió el encanecido personaje.
-Pero nosotros nos bastamos para mantener en orden todo esto -intervino Pansy para calmar los crecientes ánimos de sus amigos. Todas las miradas se posaron en ella.
-Lo que la Señorita Parkinson quiere decir es que ya tenemos destinado un auror para cada uno de ustedes y a partir de éste momento se harán acompañar por él para no dejar nada al azar.
-No necesitamos que nadie nos cuide, somos lo bastante grandecitos para esas cosas -exclamó Draco hoscamente al saber que sería acompañado por cualquiera de los aurores, incluso Pansy, la idea no era de su agrado. Los demás Slytherins asintieron manifestando su apoyo. Pansy negó con la cabeza. Sabía que Draco era terco y que Blaise lo seguiría en lo que decidiera. De Nott no sabía que reacción esperar.
-Esto no es un juego, señores, la vida de mis aurores también corre peligro y aún así están dispuestos a dejar de lado su propia seguridad personal para estar con ustedes, entiéndalo así. Y ya ha habido tres víctimas y no queremos que suceda otra desgracia, podemos evitarlo colaborando juntos. Los aurores del Ministerio están muy bien preparados para afrontar con ustedes cualquier circunstancia adversa -recalcó Kingsley al ver el recelo de Malfoy.
-Creo que debemos hacer caso de lo que se nos recomienda -acotó Pucey al reconocer que no era suficiente el poder de su varita contra un vengador enfurecido que estaba sediento de vidas.
-Pues acepta tú, Pucey, porque yo tengo algo que se llama varita y dignidad -interpeló el de ojos grises con la mirada clavada en él.
-Pienso lo mismo que Draco -terció Blaise arrogantemente -le agradezco que nos advierta pero no aceptamos a un auror pegado a nosotros como lapa -concluyó.
-¡No seas infantil, Blaise!, es tu maldita vida la que está en peligro, ¿Acaso no te das cuenta? Dos personas combatirían mejor contra ellos, porque está demostrado con Boot y los demás que una sola varita no es suficiente para acabar con un vengador -recriminó Pansy perdiendo la poca paciencia que poseía.
-Tienen ojos por todas partes y están vigilantes siempre -apoyó Neville con la esperanza de hacerlos entrar en razón.
-Necesitamos unirnos ahora -Remarcó Luna con la suave voz que la caracterizaba. Ronald Weasley habló.
-Yo hago lo que usted considere correcto, Señor. -Kingsley agradeció con un ademán, su esposa le sonrió dulcemente y Nott levantó la voz entonces.
-Que así sea, entonces, Señor Ministro; en lo que a mí respecta acepto su propuesta porque no quiero darles la más mínima oportunidad de dañar a alguien más y soy más útil para ello vivo que muerto -finalizó el castaño para beneplácito de la mayoría. Blaise estaba indeciso y Draco miraba con reproche a Theodore por su respuesta.
-De acuerdo entonces -refunfuñó el moreno al ver que Theo cedía. Parkinson sentía alivio al escuchar eso. Neville se mostraba satisfecho.
-Pienso lo mismo -Dejó saber Adrian Pucey volteando a ver por fin a Hermione, quien le sonreía desde atrás de la sala de juntas. Greengrass sonrió discretamente al saberlo y Draco frunció más el ceño.
-¿Se puede saber qué hace Granger aquí si no es auror y tampoco está implicada?
-La Señorita Granger ha decidido colaborar con nosotros de una manera desinteresada -respondió una voz conocida por todos. Draco bufó rodando los ojos.
-Procedo a informarles qué auror los acompañará. Es menester que sepan que convivirán todo el tiempo hasta que acabemos con esto, sin horario de por medio. Se separarán lo indispensable dentro y fuera del Ministerio. Ahora es cuando debemos estar más alerta. Carrow, al atacar a Lavender Brown nos ha hecho saber que está en Londres ya. Les suguero discreción y mucha atención en todo a su alrededor.
Los reunidos sentían que una nueva batalla se acercaba para ellos.
-Bien, será de ésta manera: -continuó la autoridad de la magia.
-Señor Pucey, la Señorita Greengrass será su auror -Adrian asintió tranquilamente y la rubia chica se acercó un poco más a él de manera afable.
-Señor Zabini, se acompañará con Neville Longbottom -el moreno jugador de Quiddittch miró con desconfianza al corpulento Neville, quien a su vez lo observaba tratando de parecer amigable.
-Luna Lovegood, perdón, quiero decir, Luna Weasley, será la compañera del señor Ronald Weasley -El pelirrojo se volvió hacia su esposa y la abrazó con ternura. Con su Luna al lado nada podía salir mal para el. Ella se acurrucó entre sus brazos, cariñosamente. Malfoy apartó la vista de la melosa escena.
-Pansy Parkinson, estará junto al señor Nott. Theodore la buscó con la mirada y ella, sonriente lo tomó del brazo.
-A tus órdenes, Theo -le dijo para romper un poco la tensión del momento.
El castaño asintió tranquilo al saber que ella estaría con él. Aún faltaba una pareja por nombrar y Draco Malfoy no quería escuchar lo que seguía."Merlín, que no sea lo que estoy pensando", caviló antes de que Kingsley mencionara.
Y Hermione Granger se hará cargo del señor Draco Malfoy…
¡Chanclas! ahora sí que me pasé, es que la verdad no sobrepaso las 2000 y tantas palabras para no hacer demasidao largos los chapters, pero mañana sabrán de la furia de Drsco y bajo que condiciones se da todo, el capi de mañana es intenso y no solo por la reaccón del rubio, sino porque hay chispas de amor entre Hermione y él, jaja
Besos desde México y comenten, por favor.
