Así es, volví ¿creyeron que lo había dejado de lado? Tuve unos cuantos problemas con el capítulo así que no puede actualizar pronto.
En una habitación casi a oscuras se hallaba un hombre de cabello negro observando una pileta llena de agua en la que mostraba una silueta completamente oscura.
- esos chiquillos serán un problema para nuestro plan- hablo la silueta con una voz potente y tenebrosa.
-¿Qué planea hacer señor?- pregunto Kuran.
-por ahora no podemos eliminarlos… tendremos que esperar para efectuar el verdadero plan… por el momento encárgate que no sean una molestia.
-¿Cómo sugiere que lo haga?-pregunto el joven.
-confió en que tu padre te ayudará en ello. Debes explotar sus debilidades, has que duden unos de otros.
-será complicado, no parecen tener conflictos entre ellos- el ser que se mostraba en la pileta soltó una especie de carcajada.
-todas tienen sus conflictos, estoy seguro que dudan entre sí, presiona lo suficiente, aumenta sus inseguridades.
-así lo hare señor.
-mantenme informado de la situación- tras esta última orden el agua en la pileta tembló levente mientras a la figura en ella la envolvían las llamas, tras unos pocos segundos se desvaneció por completo. El agua cristalina entro en completa calma mostrando el reflejo del muchacho.
-muéstrame… a Kira Taisho- ordeno a la pileta tras un segundo de duda. El agua tembló por un instante, cuando se calmó mostro la imagen de una chica con el cabello blanco coronado por orejas de perro y una expresión completamente pacífica. Kuran la observaba dormir con cierto cariño- ¿Por qué no te rindes y ya?- pregunto al aire.
-porque simplemente no puedo… es algo que no está en mi sangre- respondió la chica de ojos ámbares mirando hacia el cielo.
-Kira… no sabes la clase de peligro a la que te enfrentas-susurro con pesar mientras Kira se removía entre las cobijas, la observo unos segundos más antes de romper la conexión con ella- mantente con vida.
-Kuran- susurro Kira abriendo los ojos, como un resorte se sentó en su cama mirando hacia todas partes de la habitación. Por unos momentos se sintió observada y el nombre de su ex amigo cruzo por su mente. Se tardó unos segundos en revivir todo lo sucedió en la noche anterior antes de desplomarse en su almohada soltando un largo suspiro.
Por alguna razón completamente desconocida para ella la perspectiva de que su amigo la estuviera viendo le daba cierta esperanza, muy en el fondo deseaba que todo fuera como antes, antes de saber su destino. Pero casi de inmediato recordaba que fue él quien traiciono su confianza y lastimo de una manera muy dolorosa su corazón, y como si no fuera poco también fue el causante una guerra entre yokais y poder, todos los poderes que deberían de permanecer sellados bajo siete llaves fueron liberados solo con el objetivo de cumplir la venganza de Naraku, un gruñido de impotencia y molestia se escapó por su garganta.
Ryu pareció despertar, la miro con un par de profundos ojos azul celeste con las pupilas rasgadas como un reptil, observo sus movimientos y expresiones. Al no descifrar nada fuera de lo común se relajó estirando sus músculos y abriendo sus alas que en ese momento no debían de medir más de 20 centímetros.
-"buenos días"- la saludo- "supongo que no tuviste pesadillas"
-no, dormí como antes- respondió Kira levantándose para empezar el día, detestaba estar sin hacer nada, se sentía inquieta y atrapada- pero no entiendo porque- continuo sentándose frente al espejo, Ryu si sabía la razón, pero no lo diría, simplemente no era necesario.
Tan pronto acabo de alistarse bajo las escaleras con Ryu sobre su hombro. En la parte de abajo se encontró con Daisuke y Zeet, ambos chicos usaban una ropa cómoda que servía para entrenar.
-buenos días- saludo tratando se ignorar lo rápido que latía su corazón "contrólate, contrólate"
-buenos días- respondió Daisuke apenas viendo a su prima, Zeet por otro lado observo las facciones de Kira por un minuto entero antes de balbucear lo que Kira interpreto como un saludo.
-¿te comió la lengua el ratón, lobito?- pregunto Kenay con su mejor sonrisa burlona- Kira, tú y yo tenemos un asunto pendiente- le recordó con satisfacción.
-adivinare, entrenamiento- dijo con cansancio Kira, odiaba entrenar con su fastidioso hermano mayor.
-exacto- respondió Kenay ignorando el tono que utilizó. Desde que ella tenía 11 años todas las mañanas la ponían a entrenar como si no hubiera mañana, después de dos largas horas combatiendo con katanas de madera o haciendo cientos de ejercicios Kira terminaba agotada.
-¿seguro quieres seguir con eso Kenay?- pregunto Tyson saliendo del comedor, el también llevaba un kimono masculino para entrenar y parecía dudar del estado mental de su gemelo.
-descuida, cuando termine con ella también entreno contigo - respondió tan burlón y seguro de sí mismo.
-no me refería a eso- respingo Tyson cruzándose de brazos.
-esto de acuerdo con Kenay, Kira necesitas entrenar más, aun no dominas por completo tu espada y necesitas estar al cien de tus capacidades- hablo Daisuke prácticamente firmando la sentencia de muerte de Kira, no podía oponerse a su primo a menos que quisiera terminar peor.
-bien- suspiro resignada Kira caminando para salir de la casa, Kenay sonrió de manera macabra antes de seguir su ejemplo.
-tengo mis razones Zeet- respondió Daisuke al notar la mirada de duda en el lobo.
-si tú lo dices- suspiro Zeet- ¿un raund tu y yo?
-por supuesto- acepto Daisuke saliendo seguido por Zeet y Tyson.
La enfermería era un lugar amplio con dos puertas una frente a la otra, ocho camillas cuatro en cada pared con una mesita entre ellas, a los lados de la puerta hacia la casa había unas mesas alargadas con medicamentos y objetos necesarios, una alfombra roja en el centro, paredes decoradas con escenas de atardeceres, lagos y árboles, las puertas decoradas con líneas negras.
Salieron por la puerta de enfrente que daba al jardín de entrenamiento, Kenay fue a la bodega mientras Kira calzaba sus botas negras.
-bien, empezaremos despacio- le aseguro Kenay lanzándole una katana de madera que Kira cacho al vuelo, ambos se encontraban en el centro del jardín, estaba cubierto de pasto y con el bosque al frente, en el pórtico de la enfermería habían dos puertas a cada lado para los depósitos de armas.
Empezaron a luchar, Kenay ataco con fuerza a su hermana a un costado, Kira bloqueo y contrarresto, el chico bloqueo y ataco a la cabeza, luego al estómago y al brazo, Kira detuvo y trato de contrarrestar pero su hermano era más rápido, estuvo a punto de darle en la cabeza, después la golpeo en un costado. La hanyou trato de respirar al verse sin aire, el yokai le atino otro golpe en las piernas. Siguieron así hasta que finalmente Kenay derribó a Kira.
-¿te rindes?- pregunto Kenay a su hermana con una sonrisa socarrona.
-ni creas- respondió altanera levantándose y tomando la katana, Kenay sonrió y volvió a atacar.
Por su parte Zeet y Daisuke se posicionaban a buena distancia de los hermanos con unas katanas de verdad. Intercambiaron miradas antes de comenzar a repartir golpes, Daisuke tenía mucha fuerza, rapidez y habilidad, Zeet es mucho más rápido pero no tan fuerte o hábil con una katana, sin embargo le daba una dura batalla a Daisuke, pronto el inuyokai jugo a la defensiva mientras Zeet repartía golpes y estocadas.
En un momento de descuido Daisuke desarmo a Zeet y lo amenazo con la punta de la espada en el cuello.
-muerto- confirmo Daisuke indiferente.
-¿al mejor de 3?- pregunto Zeet, Daisuke asintió devolviéndole su espada y así reanudaron el entrenamiento. Tyson miraba desde el pórtico sin mucho interés en realidad.
-nunca cambiaran- suspiro el chico volteando al cielo con una sonrisa tranquila en el rostro, extrañaba esa clase de mañanas en las que practicaban en los jardines del palacio, cientos de recuerdos llegaron a su mente; cuando correteaban las ranas cerca del estanque, cuando se perseguían en los jardines, cuando molestaba a los guardias, cuando entrenaban sin descanso para probarles a sus padres su fuerza, eran unos chiquillos necios e inmaduros, debía de reconocerlo.
-¿añorando el pasado?-pregunto Luk sentándose a su lado.
-podría decirse- suspiro Tyson antes de soltar una especie de risa- ¿Quién diría como seria nuestro futuro? Apuesto que ninguno pensó que algún día nos encontraríamos en esta situación.
-los tiempos cambian- afirmo Luk observando el cielo.
-¿quieres chocar espadas un rato?- pregunto Tyson.
-pensé que nunca lo dirías- afirmo Luk levantándose, ambos chicos fueron por unas katanas de madera y al poco tiempo empezaron a combatir.
Sakura, Mizuki, Mei, Akari, Sotka y Riku se les unieron en poco tiempo, Sakura con un uniforme de exterminador con los adornos en rojo y Mizuki con los adornos azules, Mei y Akari con ropa para entrenar tomaron varias cuchillas ninjas e iniciaron, Sotka se puso a perfeccionar su puntería lanzando cuchillas a los arboles mientras que Riku practicaba transformarse y otros trucos mágicos.
Muy pronto el claro se llenó de ruido, parecían tener una batalla campal entre cada uno, Sakura y Mizuki con katanas de madera, Akari y Mei practicaban saltos y piruetas en el aire antes de efectuar golpes con unas cuchillas ninja; Luk y Tyson enfrascados en una batalla de estrategias para tirar al otro, Kira y Kenay peleaban tan rudo que después de unos cuantos golpes rompían los palos, Daisuke y Zeet tan necios que cada vez que uno perdía duplicaban los encuentros hasta el punto que era al mejor de 15.
Inuyasha se quedó mirando a Miroku roncar y luego analizo detenidamente la habitación, la ventana, el escritorio, un espejo y un armario ocupaban la mayor parte de esta, tomo con cuidado una imagen en la que estaban Kenay, Tyson y el mismo, aunque diferente, tenía una franja morada en ambas mejillas, su cabello blanco recogido en una coleta que remarcaba sus orejas de perro, su traje de rata de fuego bajo una media armadura como la de Sesshomaru y una especie de capa larga blanca que parecía estar echa de pelo, también un obi rojo con partes amarillas que daba la apariencia de ser llamas, botas y a Tessaiga en su cinto.
En la foto Kenay aparecía con una estola en su hombro derecho, una media armadura negra y un Kimono masculino azul marino y obi azul celeste con las puntas amarillas, botas negras y una espada. Tyson era igual a su hermano, solo que su traje era verde oscuro con un obi más claro. Ambos con una franja morada en cada mejilla como las de él. Los tres sonreían.
-linda imagen- se despertó Miroku llamando la atención de Inuyasha-¿puedo?- Inuyasha le tendió la imagen, Miroku la miro con ojo crítico- decían la verdad sobre tu transformación.
-pero no explicaron cómo fue- replico Inuyasha mirando por la ventana, una ligera brisa los movía los árboles.
-podría ser por la perla de Shikon- sugirió el monje devolviendo la imagen a su lugar.
-entonces Kira también sería un yokai, o Tyson y Kenay no- Miroku noto como evito decir hanyou o medio demonio- algo ocultan estas personas.
-asimilaste muy rápido el hecho de que sean tus hijos- confirmo el monje levantándose del futon. Inuyasha bufo.
-¿y tú? Apuesto que te emocionaste al saber que Sango y tú estarían juntos.
-sí, pero la verdad es que ya lo savia, es difícil resistirse a mí- explico sonriendo, Inuyasha suspiro levantándose y tomando a Tessaiga, dudo en si llevarla consigo o no- deberías de dejarla, no creo que la necesites en un tiempo.
Inuyasha asintió colocándola contra la pared, aunque estaría indefenso contra ataques de Sesshomaru o alguien más.
-¿Qué fue ese ruido?-pregunto Miroku acercándose a la ventana, al mirar hacia abajo se encontraron con Riku creando unas serpientes gigantes, luego las desvanecía y convierta en lasos, en árboles y trompos gigantes, tomo una hoja de árbol y la transformo en un ogro con fuego azul alrededor, luego al golpearla con un palo se transformó en un globo gigante de color morado y soltó confeti cuando se rompió. Finalmente chasqueo los dedos y desapareció para transformarse en la hoja de árbol como si nada hubiera pasado.
-impresionante- susurro Miroku, luego oyeron una especie de golpe en un costado de la casa y gritos que parecían ser de regaño- deberíamos bajar.
Ambos corrieron a la puerta de la habitación para encontrarse con Sango, Kagome, Koga, Ayame, Rin y Shippo.
-¿Saben que sucede?- pregunto Sango refiriéndose al ruido.
-no, pero esos chicos tienen mucho que responder- contesto Koga por todos, bajaron las escaleras y se dirigieron a la fuente del ruido, a tiempo para ver como Kenay golpeaba a Kira en las rodillas tirándola al pasto y luego poniendo la catana de madera en su cuello.
-y el marcador es 7 victorias 0 derrotas a mi favor- le conto Kenay con una sonrisa burlona. Kira gruño en respuesta y luego volteo a ver a Inuyasha- buenos días- saludo Kenay al darse cuenta que ahí estaban, retiro la espada de madera apoyándola contra su hombro.
-¿Qué están haciendo?- pregunto Kagome al ver a Zeet y Daisuke enfrascados en un combate.
-es solo entrenamiento- respondió Sakura dejando de practicar con Mizuki para voltear a ellos.
-¿entrenamiento?- pregunto Miroku observando como los demás chicos reanudaban sus batallas o prácticas de tiro al blanco en el caso de Sotka.
-sip, cada mañana antes de desayunar entrenamos- respondió Mizuki acercándose a donde estaba su gemela.
-¿Por qué?- pregunto Kagome cuando otra vez Kenay derribo a Kira estrellándola contra un árbol.
-te sorprendería cuantas veces no ha salvado la vida un movimiento practicado un millón de veces, además sabemos cuáles son nuestros límites y podemos luchar mejor- le comento Sakura.
-si, por ejemplo…- ataco con una katana de madera a su hermana, Sakura se hizo a un lado dejando que la espada pasara por su costado, luego la tomó del brazo y de un brusco movimiento le hiso soltar el arma para después tirarla y hacerle una llave en el suelo.
-eres predecible Mizuki- comento Sakura soltándola.
-y tu abusiva- respondió Mizuki sentándose y sobándose el brazo.
-ella tiene razón Zuki- comento Luk acercándose a ellos con Tyson- era predecible que atacarías a Sakura de esa manera.
-y también que ella te respondería de esa forma- acoto Tyson.
-tú dirás- respondió Mizuki levantándose y sacudiéndose el polvo.
-¿quieren intentarlo?- pregunto Sakura dirigiéndose a los demás.
-no, gracias así estamos bien- respondió apresuradamente Kagome.
-¿no creen que exageran?- pregunto Miroku observando hacia Daisuke, Zeet, Kenay y Kira que parecían aumentar el ritmo de la batalla.
-tal vez, un poco, pero nunca van enserio- lo tranquilizo Mizuki. Repentinamente se oyó un fuerte golpe y un árbol cayó cerca de ellos.
-págame Luk- le pidió Tyson con una sonrisa de autosuficiencia.
-apostamos cuanto tiempo se tardaría Kenay en dejar a Kira fuera de combate- explico Luk sacando unas monedas de su traje y entregándoselas a Tyson.
-qué bueno que te preocupas por Kira, Tyson- Sakura murmuro mirándolo con desaprobación.
-todos aquí sabemos que nunca la lastimaría a muerte- respondió Tyson sin darle importancia.
-¿no recuerdas la última vez que se pusieron a entrenar rudo?- pregunto Mizuki.
-rompieron una columna, la puerta, casi todas las Katanas del arsenal y varios huesos- aclaro Sakura dirigiéndose a todos los presentes.
-exageran un poco- acoto Ayame observando como Kira se ponía en pie y reanudaban el combate.
-un poco, si- suspiro Sakura dejándose caer sobre el pasto- no es sorpresa, Kenay exagera en todo.
En ese momento Kira salto y ataco a Kenay desde el aire, él la esquivo y golpeo derribándola de nuevo, la hanyou casi sentía que veía estrellas.
-levántate, aún no hemos terminado- la regaño Kenay, la chica gimió en protesta mientras se ponía en pie.
-necia como una mula- murmuro Tyson mirando como los demás.
-querrás decir como un inuyokai- le corrigió Zeet entrando en escena, él y Daisuke estaban manchados de pasto y tierra.
-sabes a lo que me refiero- continuo Tyson.
-¿en cuánto quedaron esta vez?- pregunto Mizuki.
-empate, 10 a 10- respondió Daisuke casi gruñendo.
-admite la derrota, barrí el piso contigo- presumió Zeet quitándose los restos de pasto de la ropa.
-¿tu? ¿En qué universo y con qué truquito?- grito Kenay desde la distancia con tono burlón.
-¿eso a que viene ingenuo?- le respondió Zeet cruzándose de brazos.
-¡ni a Jaken le ganas!- respondió Kenay borlándose y tirando otra vez a Kira.
-¡¿Qué?!
-¡que ni a Jaken le ganas! ¡Límpiate los oídos y por ahí báñate, das asco!- respondió Kenay.
-y aquí vamos de nuevo- suspiro Luk rodando los ojos.
-ya se habían tardado- aseguro Mizuki.
-¡ven aquí y dímelo en la cara!- grito en respuesta Zeet.
-¡no gracias, desde aquí huelo la peste!
-¡ahora veras!
-huy mira que miedo tengo- dijo Kenay en tono burlo, Zeet gruño y cruzo el campo para irse contra Kenay, ambos chicos empezaron a rodar por el piso lanzándose insultos mientras Kira se alejaba y barias personas sufrían una especie de deja vu mientras que a otras se les hacía rutinario.
-ahora no queda duda que son sus hijos- aseguro Miroku refiriéndose a Koga e Inuyasha.
-¿aún lo dudabas?- pregunto Daisuke con ironía despegándose pedazos de pasto del cabello.
-¿siempre son así?- pregunto Kagome extrañada.
-créeme empeoran con la edad- aseguro Akari poniendo cara de póker.
-¿no deberían separarlos?- pregunto Sango cuando Zeet atino a darle un golpe en la cara a Kenay y este le pateara en el estómago.
-ya se cansaran- la tranquilizo Mizuki mirando con aburriendo.
-son como Inuyasha y Koga- admitió Shippo recordando todas esas escenas de celos entre ambos.
-estos son peor, sobre todo Kenay- corrigió Daisuke.
-parece que disfrutan fastidiarse mutuamente- aseguro Tyson. Inuyasha y Koga se sentían sonrojar por lo parecidos que eran con sus hijos.
-cambiando de tema ¿Dónde está Irasue?- pregunto Re extrañada de no verla.
-creo que sigue en su cuarto- respondió Sotka.
-¿y Sesshomaru?- pregunto Inuyasha al darse cuenta que no detectaba su olor.
-¿te preocupas por el?- pregunto Re con una dulce sonrisa.
-fhe, jamás- gruño Inuyasha al instante- solo que no siento su aroma cerca- rezongo.
-pero si lo detestas ¿Por qué preguntas por él? Yo pregunte por Sue porque me preocupo por ella- la mirada de Mei se volvía más confusa y extrañada a cada palabra.
-¿y eso que? Mientras más lejos este por mi mejor- le afirmo Inuyasha.
-ambos sabemos que no es cierto- dijo Mei con una mirada de comprensión, un escalofrió recorrió a Inuyasha, era como si Mei pudiera leer sus pensamientos.
-mejor ríndete, es imposible discutir con Re- dijo Daisuke con la experiencia de años respaldándolo, los demás asintieron dándole la razón, Mei jamás discutía a menos que tuviera razón, y sorprendentemente parecía que siempre la tenía.
Mei asintió firmemente ante las palabras de Daisuke.
-además que puede conversarte para cambiar tu decisión-comento Kira sobándose el brazo.
-¿estás bien?- pregunto Kagome al ver que su traje termino manchado de pasto y tierra, su cabello lleno de ramas y hojas además que parecía adolorida.
-he estado peor- contesto Kira quitándose una de las ramas en su cabeza- y no exactamente por un entrenamiento con ese bruto.
-no aguantas nada- se quejó Kenay, él y Zeet tenían moretones y chichones, las ropas desgastadas y manchadas de pasto y tierra.
-¿Cómo se las arreglan para terminar así después de 5 minutos?- pregunto Sakura observando el estado de ambos chicos.
-pues es muy fácil, solo le golpeas y barres el piso con él hasta que te cansas- respondió Kenay con una sonrisa burlona.
-es un talento natural- colaboro Zeet sacudiendo su ropa.
Después de un desayuno que parecía casi normal. Inuyasha y Daisuke salieron al claro, Inuyasha quería probar su espada, cuando ocupo su nuevo ataque Tessaiga se calentó tanto que le había quemado las manos, algo que nunca antes había sucedido y por los acontecimientos resientes el no menciono nada.
-déjame ver tus manos- pido Daisuke cuando Inuyasha salió despedido hacia atrás después que atacara a Daisuke con el Ryuurin Tessaiga. Inuyasha lo observo con recelo antes de enseñarle las palmas, estas tenían varias quemaduras.
-eso se ve mal- afirmo Tyson haciendo una mueca- ¿estuviste utilizando una técnica que no savias controlar?
-¿y eso que? No voy a morirme por algo así- rezongo Inuyasha alejando las manos de Daisuke.
-si tu espada no te sigue entonces estarás en peligro, un arma es el único compañero en la batalla, de ella depende si sobrevives o mueres, si tienes una espada débil o no sabes como controlar cierta técnica podría ser tu final- le conto Daisuke serio. Inuyasha solo escuchaba con atención.
-¿Por qué crees que sucedió?- pregunto el hanyou sentándose, Tyson y Daisuke lo imitaron.
-es probable que la energía demoniaca que esta absorbiendo es algo que no puedes soportar- supuso Daisuke.
-o tal vez la técnica no está completa, puede que…
-¡Daisuke!- llamo Riku corriendo en su dirección e interrumpiendo a Tyson.
-¿Qué sucede Riku?- pregunto el nombrado cuando el zorro demonio llego con ellos.
-alguien se está acercando- conto el niño sacando una esfera azul de su ropa, en ella se mostraba a un viejo de ropa verde con franjas negras que llevaba un gran martillo volando sobre una vaca de tres ojos.
-es el anciano Totosai- afirmo Inuyasha al darse cuenta de su visitante.
-se está acercando muy rápido a nosotros- conto Riku mostrando una zona muy boscosa sobre la que relucía una barrera azul.
-¿sabe que estamos aquí?- pregunto Tyson.
-no creo, si esta fuera de la barrera no puede vernos, oírnos o detectar nuestro aroma a menos que ya haya estado dentro de la barrera- conto el kitsune. Daisuke miro por un momento a Tessaiga, era probable que la espada lo llamara al ser el quien la forjo, pero tampoco podía arriesgarse a revelar su paradero.
-espera a que esté más cerca, si no se aleja entonces abre una brecha y déjalo entrar- ordeno Daisuke tras considerarlo unos momentos. Los cuatro observaban como se detenía justo encima de ellos y parecía estar afinando la vista.
-¿amo Inuyasha?- llamo una vos que parecía ser de la pulga Mioga.
-parece que vinieron por ti- supuso Daisuke dirigiéndose a Inuyasha- déjalos pasar Riku- el zorro demonio abrió la barrera y de inmediato el anciano herrero entro en ella, cundo se acercó a las cuatro personas en el claro sus ojos se abrieron en enorme sorpresa.
-¡amo Inuyasha!- exclamo Mioga saltando del hombro del herrero hacia Kenay.
-creo que te equivocaste de persona- le dijo Daisuke cuando la pulga había saltado de la vaca y aterrizado sobre la nariz de Daisuke por error.
-anciano Totosai- saludo Kagome acercándose a la carrera desde la casa seguida por Sango, Miroku, Shippo, Kira y Kenay.
-¿Qué sucede anciano Totosai?- pregunto Miroku al verlos llegar.
-sentí una presencia… que no podía percibir desde hace mucho tiempo- dijo observando detenidamente a Daisuke.
-pero si… su sangre sabe igual a la de Inu no Taisho-sama ¿Quién es este chico?- pregunto Mioga separando su pico de la nariz de Daisuke- ay que sangre tan deliciosa.
-¿deliciosa? Si claro- interrumpió Kenay en tono de burla- si un murciélago tuviera que elegir entre beber la sangre de Daisuke o morirse de hambre, elegiría morirse de hambre- declaro Kenay entre risas. Daisuke le lanzó una mirada fulminante, antes de golpear a la vieja pulga y alejarla de él.
-muéstrame tu espada- pido el anciano herrero a Daisuke, el llevo una mano al cinto, donde se materializo una espada de empuñadura negra y un rubí de adorno, la vaina roja sangre con líneas negras recorriéndola y un extraño símbolo dorado; la entrego al herrero ofreciéndole la empuñadura y Totasai la desenvaino. El filo de la espada era plateado, como cualquier otra katana.
-el aura demoniaca que desborda- hablo Miroku sintiendo la fuerte presencia- es impresionante.
-viniendo de Daisuke era de esperarse- comento Kenay mientras Totosia pasaba los dedos por el filo de la espada.
-tiene una extraña presencia maligna- afirmo Mioga desde el hombro de Sango, quien estaba junto con Miroku y Shippo mas lejos de la escena.
-¿Cuál es el nombre de esta espada?- pregunto Totosai.
- Kurushimi- respondió simplemente, pero Totosai soltó un respingo al escucharlo.
-muerte, oscuridad y sufrimiento- dedujo Miroku observando con otros ojos la espada.
-que nombre más adecuado ¿no?- dijo Daisuke indiferente.
-esta espada… es la misma que…- empezó Miroku.
-que se encuentra protegida en el infierno, que puede destruir todo a su paso, la espada que encierra a Shion, el demonio sediento de sangre- conto Daisuke indiferente mientras todos a excepción de Tyson, Kenay, Kira y Ryu miraban con otros ojos la espada- no, es solo una espada con poderes malignos, nada del otro mundo- completo encogiéndose de hombros.
-sí, nada de que asustarse, cobardes- comento Kenay con sarcasmo. Daisuke sonrió con ironía ante eso, Kenay relajaba el ambiente con cualquier babosada que dijera.
-deberías de tomarte más enserio la espada- comenzó Totosai serio- esa espada tiene la mala costumbre de asesinar a su portador para absorber su sangre y poder, así después buscara otro y seguirá eternamente hasta que Shion sea capaz de tomar forma propia, para librarse de la espada y masacrar el mundo.
-masacrar el mundo- comento Kagome con cierto atisbo de miedo.
-su poder es tan grande que incluso los dioses le temen encerrándolo en esa forma de espada perdida en el mundo, pues Shion llegara a liberarse todo lo que conocemos desaparecería- completo con rostro serio que muy pocas veces pone- así que ya sabes lo que debes hacer, arroja la espada hay que destruirla cuanto antes.
-no digas estupideces- golpeo en la cabeza a Totosai con la funda de la espada- no voy a destruir la espada, me costó mucho conseguirla.
-no seas necio muchacho, la espada acabara por destruirte a ti- continuo Totosai después del golpe recibido.
-¿estás diciendo que soy tan débil como para dejarme dominar por la espada?- pregunto Daisuke con tono frio mientras un aura demoniaca comparable a la espada lo cubría.
-ya se enojó- dijo Riku con temor escondiéndose detrás del hombro de Tyson, Kenay torció el gesto, la pulga Mioga huyo más lejos esta vez mientras que los demás se sentían asfixiados por la presencia maligna que emanaba de Daisuke.
-¿Cómo es que no nos percatamos de esta energía antes?- pregunto Miroku sorprendido, Totosai no savia que responder, pero se daba cuenta que con forme la erguía de Daisuke crecía gradualmente en la espada la energía disminuía.
-no quise decir eso- respondió Totosasai con un leve temblor en la voz.
-bien- asintió Daisuke controlando su energía y desapareciéndola como si nada paso- Tyson te explicara lo que sucede; Riku asegúrate de cambiar las barreras; Kira, en caso que Inuyasha decida ir con el Santo demoniaco lo acompañaras- les dijo a todos tomando la espada de un rápido movimiento para enfundarla y empezar a alejarse de ellos- Kenay busca a Mioga antes que asuste a…- fue interrumpido por un chillido proveniente de la casa que parecía ser de chica- ya no importa, solo aléjalo de Mei.
Asintieron después de eso mientras él se alejaba de la escena. Kenay entro en la estancia mientras Tyson le explicaba vagamente a Totosai que ellos estaban ahí para acabar con Naraku debido a ciertos problemas en el futuro.
-si en verdad viene de otro tiempo ¿Cómo es que he dejado que ese chico se quede con una espada tan poderosa?- pregunto Totosai a Tyson tras su breve relato.
-supongo que debiste pensar que él podría controlar a Kurushimi así que no había de que preocuparse, pero no estoy seguro, el no habla mucho de eso- explico Tyson encogiéndose de hombros y restándole importancia.
-solo un sorbito mas, por favor- rogaba Mioga mientras Kenay lo tenía agarrado de la ropa.
-no- respondido de forma seca.
-por favor, su sangre es tan deliciosa- seguía rogando Mioga con cara de ilusión.
Kenay saco un frasquito de entre sus ropas y metió ahí a Mioga antes de serrarlo con un corcho.
-toma- se lo entrego a Totosai mientras hablaba- asegúrate de no sacarlo hasta que estén lejos- pidió Kenay.
-pero solo será un piquetito- insistió Mioga.
Después de varios minutos en los que Mioga discutía sobre beber la sangre dulce de Mei. Inuyasha, Kagome, Sango, Miroku, Shippo y Kira salieron del campo de energía para buscar al santo demoniaco tal como lo había indicado Totosai, el herrero dijo que ya le había avisado al demonio y ellos solo debían de presentarse para que Inuyasha aprenda a controlar mejor el Ryuurin Tessaiga. El viejo herrero y la pulga se fueron en la vaca de tres ojos con Mioga quejándose.
-¿entonces donde vive ese santo demoniaco?- pregunto Inuyasha cuando ya havina tomado buena distancia de la barrera.
-no te preocupes- lo tranquilizo Kira, ella ahora llevaba su armadura sin el casco, Teku no Kiva en la cintura sujeta con un obi negro, su cabello le llegaba un poco más arriba de la cintura y lo tenía atado por un lazo negro en una cola un poco alta- Ryu nos llevara.
El dragón que estaba sobre su hombro asintió enérgicamente, se prendió fuego a sí mismo y cuando este desapareció tenía el tamaño suficiente para llevar a seis o siete personas sobre su lomo. Todos se acomodaron sobre el entre las espinas que tenía en la espalda. Dio un coletazo en el suelo antes de empezar a volar sobre el bosque.
-Kira- llamo Kagome observando el paisaje, estaban volando muy alto- ¿Cuál es la historia de Kurushimi?
Kira se quedó pensando un momento, los demás esperaban ansiosos su respuesta, Miroku savia muy poco sobre esa espada.
-Shion era un demonio muy poderoso, de los primeros que empezaron a poblar la tierra la primera vez que el infierno fue abierto, cada vez que mataba bebía la sangre de sus víctimas y comía las entrañas.
-¿Por qué alguien haría algo como eso?- pregunto Shippo con asco.
-"la sangre y entrañas de los demonios muchas veces contienen su energía demoniaca, cuando son absorbidas o asimiladas por otro este puede poseer sus mismos poderes"- explico Ryu.
-con el tiempo la sed de sangre lo volvieron un ser cruel, se le ofreció volverse la figura divina que representa la guerra, un dios en pocas palabras, pero él lo rechazo, diciendo que prefería continuar con las matanzas. Después de muchos años, dos siglos me parece, el consejo de los dioses decidió que era demasiado peligroso que un ser como el siguiera existiendo, eso fue después que Shion matara al dios de la guerra solo por diversión.
-¿mato a un dios?- pregunto sorprendido Miroku.
-¿Qué no eso es imposible?- pregunto Sango.
-la única forma de matar a un ser inmortal es volviéndolo mortal, no estoy segura de como pero él lo consiguió, el consejo decidió que si él se oponía a todos ellos entonces podría destruir el mundo, le pidieron al guerrero de plata que lo derrotara, después de una ardua batalla el guerrero no pudo conseguirlo así que opto por sellarlo dentro de su espada, se volvió negra y la energía maligna de la espada se intensifico. El guerrero apenas vivo llevo la espada al mundo celestial con la esperanza que alguien la pudiera purificar.
-pero no funciono- dedujo Inuyasha.
-no, corrompió a todos los que intentaron purificarla, los convirtió en Daten-shi, o ángel caído, corrompiendo sus almas, los 6 Daten-shi huyeron al infierno para servir al rey Shinigami. El guerrero de plata decidió que era demasiado peligroso volver a intentarlo, si los 6 seres espirituales más fuertes fueron corrompidos entonces nadie más podría contra ese demonio, puso un sello en la espada y otro en la vaina que forjo mediante un árbol capas de absorber energía, la nombro Kurushimi, la espada de la muerte, la desdicha y la destrucción, ocupo tal energía en la hoja que murió poco después. Se dice que su alma se quedaría como sello para espada. Decidieron que para evitar más destrucción la espada estaría bajo el resguardo de los Jigoku no ryu porque muy pocos han logrado dominar uno.
-"tres para ser exactos, incluyendo a Kira"- indico Ryu.
-protegido por los guardianes del infierno y una barrera espiritual, pero una profecía fue implantada en la espada.
-¿profecía?- pregunto Inuyasha.
Si poder y fuerza es lo que deseas
Viaja al Jigoku, demuestra tu valía
Toma la espada que ahí se encuentra
Kurushimi tuya será, solo si pruebas ser digno de ella.
Narro Kira esa vieja profecía que alguna vez le contaron.
-varios seres tanto humanos como demonios fueron a reclamar la espada, nadie pudo dominarla, entre más dueños tenía la espada más poderosa se volvía, cada vez que su dueño moría la espada regresaba al infierno.
-¿para qué hicieron esa profecía si solo hacía que desearan más la espada?- pregunto Kagome a quien le parecía una idea ridícula.
-porque si alguien lograba volverse el auténtico dueño de la espada entonces la historia de sangre derramada seria detenida, recuerda que la espada es solo un contenedor para Shion de quien surge el poder, según entiendo él hace un contrato con el portador, si se cumple el contrato entonces la espada se volverá leal y Shion servirá al dueño de la espada. De esa forma el demonio será purificado.
-así que eso es lo que quiere Daisuke, purificar la espada- dedujo Miroku después de oír la historia.
-se está arriesgando demasiado, puede que la espada lo mate- contradijo Inuyasha.
-"¿no dijo mientras entrenaba contigo, que el lazo que se forja con la espada puede ser la clave entre la vida o la muerte?"- pregunto Ryu- "el arma que portas en batalla, si es poderosa podrás sobrevivir, pero debes de saber controlar la espada; Daisuke jamás diría algo en lo que no cree, estoy seguro que él hace un esfuerzo para dominarla"
-no me importa lo que quiera Daisuke con Kurushimi o cual sea el trato que le propuso Shion, pero si ese demonio planea conquistar el mundo… mi deber como guerrero de palta es detenerlo, aunque tenga que enfrentarme a mi primo- dijo Kira en un tono muy seguro.
-"ya pronto llegaremos"- aviso Ryu mientras descendía, un poblado se erguía a unos metros.
Lamento mucho la tardanza, como dije arriba tuve unos cuantos problemas con el capítulo y mucho borrar y escribir.
Espero que les haya gustado como quedo.
Gracias por leer
