Cap.10 Primer Beso.

Había pasado un mes desde el ataque de celos de James, y en muchos aspectos Selene seguía dolida con su hermano, no le dolía el hecho de la palabra altisonante que había utilizado para referirse a ella, sino el hecho que ni siquiera le había dado una oportunidad para explicarse, sin embargo ella también llevaba la sangre Potter en las venas, eso quería decir que ella también tenía orgullo, y en ese momento su orgullo estaba muy herido, durante ese mes no habían mediado palabra alguna, no les escribió a sus padres al respecto, no tenía caso hacer el problema más grande, sin embargo a raíz de aquel incidente Lily Evans volvió a su trato frío y distante hacia James.

Ella no tenía problemas para seguir hablando con Peter o Remus, con Sirius estaba el problema de la novia, parecía que después de esa ensoñación de verano, donde se la pasaban platicando, el volvía a la escuela a cubrir esta faceta de niño malo, era distante y frío, muchísimo más después del incidente Malfoy, como Lily le llamaba, a consecuencia de dicho incidente, Lily, Alice y Marlene habían tomado a Selene bajo su protección, esto quería decir que la amistad iba creciendo paulatinamente. Además de todo, estaba desarrollando una afición por ir a visitar a Hagrid de vez en vez, el semigigante la recibía siempre alegre con una taza de té y platicaban horas sobre criaturas mágicas, o cualquier cosa que se les ocurriera.

El cortejo con Lucius iba creciendo, cada vez se permitían un poco más de intimacía en su trato, el la acompañaba por los pasillos a sus clases cargando sus libros por ella, siempre poniendo su mano en su espalda, hablaban hasta la saciedad de cualquier tema posible, intercambiaban libros y miradas ensoñadoras en el gran comedor, cada que Sirius veía esto hacia un gesto de asco y seguía comiendo.

Halloween se aproximaba y habría un baile de disfraces, igual que el año pasado, la emoción era grande ya que había días y días de planeación, y se esperaba que hubiera una banda de wizdrock presente, todas las chicas estaban impacientes por ir a buscar sus disfraces, el fin de semana antes del baile sería fin de semana de Hogsmade por lo que las chicas estaban planeando ir en búsqueda de un disfraz y cuchicheaban sobre varias ideas sentadas juntas en el fuego de la sala común, mientras Marlene, entraba del entrenamiento de quidditch, afuera estaba cayendo una lluvia torrencial, por lo que no les extrañó ver a los miembros del equipo completamente llenos de barro, todos tenían rostro de frustración, mirando a Sirius y a Marlene discutir por algo que según James no tenía ningún sentido, Marlene movía sus manos de manera exasperada, mientras Sirius volteaba sus ojos, se sentaba en una silla y se frotaba en forma circular sus sienes, como si la cabeza estuviese a punto de estallarle, James se sentó en la sala al lado de Remus y Peter, mientras Sirius elevaba su voz de barítono, Selene jamás había escuchado a Sirius enojado, muchos menos elevar su voz, pero Marlene, parecía estar a punto de un ataque.

-¡Es que de verdad no entiendo porqué haces tanto drama por un bendito baile de disfraces!—bufó Sirius, respirando profundamente, como tratando de calmarse—ya te repetí hasta el cansancio que iremos juntos, si me quiero disfrazar con mis amigos como un estúpido caballero medieval, entonces me voy a disfrazar como un estúpido caballero medieval—soltó Sirius a punto de reventar.

Entonces Alice murmuró algo así como—le dije a Marlene que no insistiera—las chicas asintieron juntas la cabeza, pero seguían viendo el intercambio furioso de la pareja.

-¿Qué de malo tiene que quiera que nos disfracemos juntos? Jamás me consideras en las decisiones que tomas, jamás me avisas a donde vas con tus amigos, la otra noche regresaron tardísimo, desapareces y no me dices porque—a estas alturas Marlene tenía los ojos cristalinos y estaba a punto de llorar, para gran desesperación de Sirius, quien no soportaba ver a llorar a las mujeres—es que no confías en mi, es eso—dijo ella de último.

-Por merlín mujer tranquilízate, estas haciéndote chaquetas mentales—entonces los merodeadores escondieron sus caras para evitar mostrar la risa que se les estaba escapando, James se levantó y lanzó las manos al aire en señal de derrota, esto tardaría mucho y el estaba en urgencia de un baño, así que se retiro a darse un buen baño de agua caliente; Sirius y sus términos burdos, Marlene se puso colorada por las palabras de Sirius—ya te dije que estoy trabajando con mis amigos en un proyecto a largo plazo, y si no te importa, eres mi novia, no mi esposa, no te debo cuentas de nada, tómalo o déjalo—dijo él ultimando la discusión, si algo desesperaba a Sirius era la infinita necesidad de Marlene de controlarlo, era demasiado posesiva, y seguro, el sexo era genial y todo eso, pero él tenía un limite y estaba llegando a ese límite.

-Encantador como siempre Sirius—soltó Marlene de manera sarcástica—haz lo que quieras—soltó ella, y todos los hombres conocían perfectamente bien esas palabras proviniendo de una chica, más si dicha chica era tu novia, significaba, retroceder, rebobinar y tirarte al suelo antes de que la bomba explotara.

Entonces Sirius esbozó una sonrisa de suficiencia, se levantó, mostrando su mirada más sarcástica, se quitó el pelo con barro de la cara y le dijo—Siempre hago lo que quiero corazón—entonces la discusión estaba terminada, Marlene, corrió detrás de él a los dormitorios, solo se escuchaba como ella tocaba la puerta y le pedía disculpas, mientras tanto la sala común regresaba a su bullicio normal, y las chicas seguían platicando.

-Creo que ya se de que me voy a disfrazar—dijo de pronto Lily esbozando una sonrisa mientras hojeaban revistas mágicas y muggles—me voy a disfrazar de la reina de corazones, como la de los naipes—dijo ella, recordando al personaje del cuento de Alicia en el País de las maravillas. Selene sonrió y captó la referencia.

-Como en el cuento muggles ¿cierto?—dijo ella con una sonrisa

-Wow Señorita Potter, me sorprende que a diferencia de su hermano usted tenga algo más que aserrín en la cabeza—dijo Lily, mientras un James ya bañado y limpio, bajaba las escaleras y escuchaba aquello, entró a la sala común con una dramática cara de dolido, colocando el dorso de su mano en su frente.

-No sabía que pensarás eso de mi Lily—dijo James con cara su mejor cara de ternura, pero con el paso del tiempo, la pelirroja se había hecho inmune a esas caritas de borrego a medio morir.

-Potter, la mitad del tiempo no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor—dijo Lily exasperada lanzándole una mirada a Selene y después a él, mientras Selene se levantaba y se disponía a ir a sus dormitorio, ya que al parecer James iba a continuar su mutismo.

Entonces James tomó a Selene de la mano y la llevó a su dormitorio, donde los merodeadores ya estaban "dormidos", al parecer Sirius había caído completamente exhausto después de la "reconciliación", Remus y Peter también estaban un poco cansados, había sido luna llena la semana pasada, y Peter había estado practicando animagia toda la semana, estaba exhausto, pero desde luego cuando escucharon entrar a James en la habitación junto con Selene, se quedaron escuchando.

-Lele—entonces ella comenzó a llorar, ahí James se pudo dar cuenta de cuanto la había lastimado su silencio, podía sentirla estaba dolida, James se sentía como un idiota, hacía casi un año se había hecho una promesa, que por un estúpido ataque de celos había olvidado por completo, el se había prometido hacerla sonreír, lograr que fuera feliz, y hasta ahora no lo había logrado, se sentía miserable, pero es que su odio por Malfoy lo superaba a si mismo, Malfoy, estaba unos dos niveles arriba de Severus Snape en la escala de lo merodeadores, que eso ya era mucho decir, sin embargo esta criatura frágil que lo miraba con sus ojos llenos de lagrimas no tenía la culpa de que ese idiota fuese su enemigo natural, además tenía que reconocerlo, los había estado espiando con la capa y el mapa (enfermo, claro, él lo sabía), el tipo era un caballero con Selene, e inclusive se veía casi humano, casi, no le daría tanto crédito aún, James la abrazó con todas sus fuerzas, sobando su cabeza—Lele, cariño, lo siento, por favor perdóname, soy un idiota, de verdad lo soy, lo siento, lo que dije—entonces ella lo interrumpió con su voz de cuello por el llanto.

-Eso es lo interesante James—ella lo había llamado James, Remus y Peter también habían escuchado la amargura de ella al pronunciar su nombre—lo curioso de las palabras es que son capaces de infectar mayor veneno que una poción, me llamaste ramera James Potter—dijo ella dolida, mientras el prorrumpía en llanto, no le importaba si sus amigos estaban escuchándolo, ésta chica frente a él era su hermana, y por merlín que el la ama mas que a cualquiera en este mundo, el hecho de recordar como había llegado a su vida, como por arte de magia después de la adversidad el destino le había regalado una hermana para cuidarla, James en su desesperación la abrazó mas fuerte, tomo la barbilla de ella obligándola a mirarlo a los ojos.

-Perdóname, soy un idiota, un estúpido con solo aserrín en la cabeza—dijo el pensando en lo primero que se le ocurrió, mientras ella prorrumpía en mas sollozos.

-Sabes—dijo ella con sus ojos azules clavados en los miel de él—pensaba que Lily solo estaba siendo mala, pero tiene razón eres un tonto con aserrín en la cabeza—dijo ella.

-Perdóname Lele, por favor, fui, soy un tonto, celoso, sobre protector—dijo el miserablemente.

-Nadie te va a quitar a tu hermana James Potter, puedes encerrarme en una hermosa cajita de cristal y tenerme ahí, pero eventualmente me frustraría y crecería odiándote—dijo ella, provocando que James sintiera como si le dieran un golpe en las entrañas.

-Jamás haría eso Lele—dijo el con su rostro oculto en la melena de su hermana—por favor perdóname, extraño mi beso de los buenos días, y extraño a mi hermana—dijo él

-Vas a tratar a Lucius cortésmente Jamie—dijo ella, el la miró esbozando una sonrisa y asintió su cabeza rápidamente—te vez extrañamente feliz con esto—dijo ella con suspicacia.

-Me llamaste Jamie, eso quiere decir que ya no estas enojada conmigo—dijo el sonriendo.

-Nada de bromas me has oído Jamie—dijo ella decidía.

-Palabra de merodeador—dijo el a regañadientes mientras internamente contaba hasta mil.

Los merodeadores restantes abrieron las cortinas de sus camas sonriendo, mientras aventaban almohadas a James.

-Ya era hora—dijo Remus—si hubiese soportado una semana más la verborrea mental de James me hubiera lanzado de la torre de astronomía—termino de decir, mientras Peter se reía.

-Te dije que se arreglaría todo Selene—dijo el sonriendo a la chica.

-¿Entonces ya podemos volver a la rutina normal, donde me despiertan esos hermosos ojos azules?—dijo Sirius juguetonamente uniéndose al abrazo de los hermanos. La chica asintió sonrojada.

….

Un día antes de Halloween, una emocionada Alice, se sentó en el lugar de las chicas en la mesa de Gryffindor que ya estaban tomando su desayuno, Alice irradiaba felicidad, y desde luego no pasó desapercibido para ninguna.

-¿Por qué tan feliz?—pregunto Lily con suspicacia, mientras Alice se sonrojaba aún más, y escondía su rostro con sus manos, mientras se escuchaba como reía.

-¿Acaso tiene que ver con una invitación al baile?—preguntó Selene de manera suspicaz, mientras Marlene le quitaba las manos del rostro, la chica estaba que irradiaba luz, se veía hermosa.

Ella afirmó fervientemente con su cabeza, mientras abrazaba a Marlene felizmente—Frank me invitó al baile—soltó ella con un chillido de felicidad, mientras todas la felicitaban.

-¿Con quien iras al baile Lily?—le preguntó Marlene mientras se servía más tocino.

-Pues James me invitó, y le dije que lo pensaría, ¿tu qué opinas Selene?, ¿Le doy otra oportunidad?—dijo Lily.

Los ojos azules de Selene brillaron con suspicacia, Lily ya se estaba formando otro concepto de James, excelente—Pues si tu quieres darle esa oportunidad—dijo Selene, y Lily se sonrojó hermosamente, en ese momento del otro lado de la mesa, James aventó una bolita de papel a Lily, con su letra cursiva y fina, tenía las palabras:

Baile, tu disfrazada de reina, y yo como tu fiel caballero, no se, piénsalo.

Entonces Lily se sonrojó aun más, mientras sacaba de su mochila pluma y tinta, para responder.

No lo estropees Potter.

Entonces cuando James recibió su respuesta comenzó a dar saltos en el gran comedor completamente feliz, mientras Selene veía a su hermano saltar como un loco le guiñaba un ojo a Lily y ella solo le sonreía y le guiñaba el ojo de vuelta, entonces antes de que se levantará de la mesa, una lechuza negra entro volando al gran comedor, se posó frente a ella, y le entregó una carta, al parecer la lechuza esperaba un respuesta.

Selene, me harías el honor de ser mi pareja en el baile la noche de Halloween

Lucius Malfoy

Entonces ella se levantó, caminó a la mesa de los Slytherin dónde Lucius ya la esperaba de pie, sonriendo.

-La lechuza era para que me respondieras, sabes—dijo él riendo, mientras el gran comedor observaba aquel intercambio.

-¿Porque enviarte una lechuza si estas cruzando el lugar?, no tiene sentido—dijo ella sonriendo.

-Para mantener el romanticismo y la galantería mujer—dijo él con una ceja levantada delineando perfectamente su rostro.

-Me encantaría ir contigo al baile Lucius—dijo ella, provocando que él sonriera más ampliamente, ella le dio la nota en sus manos y le dio un beso en la mejilla para sorpresa de todos—me voy a clase—

-Te acompaño—

La sala común de Gryffindor estaba abarrotada con gente disfrazada, Marlene se había disfrazado de hada, muy similar a otras chicas, con colores que obviamente favorecían sus facciones y sus ojos, Alice se había disfrazado como de la época victoriana, al igual que su pareja Frank; de pronto se comenzaron a escuchar un grupo de pasos metálicos que descendían de las escaleras del dormitorio de los chicos, el primero en aparecer fue Peter, que se veía algo regordete con el peto, los pantalones y botas metálicas se veían pesadas, la parte del peto tenía unas molduras en forma de una rata, un perro, un ciervo y un hombre lobo, después de Peter, bajó Remus Lupin, que lucía excepcionalmente guapo y gallardo, la armadura a diferencia de Peter que parecía una bola de metal, en él lucía muy bien, formando su cuerpo y estilizándolo, tenía puestos sus guantes, y al igual que Peter, el peto tenía la misma moldura, después bajó James Potter, de la mano de Lily Evans, quién recibía miradas de envidia de parte de muchas chicas en la sala.

La armadura de James tenía un ligero toque en las hombreras, haciéndolo ver más fornido, además, sin saber como lo había logrado, parecía una segunda piel, formando los músculos de sus piernas, de sus brazos y su pecho, cuando Lily lo vio tuvo que hacer un gran esfuerzo para no abrir su boca como una boba; Lily por su parte iba vestida con la reina de corazones, con un escote no muy pronunciado pero favorecedor, mostrando el borde de sus senos, el corsé le hacía una figura hermosa, y su pelo iba peinado en alto, para que quedará con la pequeña corona; Sirius bajo de último, sin embargo él como siempre, lucía guapísimo, su armadura de alguna forma lucía un poco oxidada y golpeada ayudaban a su imagen de chico malo (el la había usado en un entrenamiento de quidditch para agregarle algunas heridas de guerra), su pelo suelto hasta los hombros, la armadura pegándose a cada músculo de él, haciéndolo parecer mayor, las hombreras anchas, y los detalles del peto eran la cereza del pastel junto con su sonrisa amplia.

Marlene estuvo a su lado en un momento, colgándose de su brazo, el le sonrió sin embargo ya no era lo mismo, y Marlene lo sabía, el se estaba comenzando a aburrir.

-¿Alguien sabe porqué demonios mi hermana no baja?—preguntó James volteando a las escaleras.

-Esta ultimando unos detalles de su disfraz, será mejor que bajemos, la veremos en el gran comedor—dijo Lily.

Mientras tanto en el dormitorio de las chicas, Selene se observaba una vez más al espejo antes de bajar a la sala común, se había disfrazado de ángel, por sugerencia de Lily.

Winki le había confeccionado el disfraz, traía un vestido que le quedaba como una segunda piel, este vestido se pegaba a cada curva de su cuerpo, el vestido era sin tirantes, y caía en una especie de forma de sirena suelta al final, arriba del vestido llevaba un abrigo en tul muy delgado y trasparente de seda natural, que caía naturalmente de la misma manera que el vestido, brindándole una imagen muy elegante con un cinturón en detalles de pedrería delicadamente posado en la parte alta de la cintura, se puso unos aretes pequeños y delicados de diamantes, su pelo caía en suaves ondas, trenzado delicadamente en la parte superior de su cabeza para asemejar una pequeña corona, con unos brochecitos que su madre le había enviado, dando una especie de tocado delicado, parecía como si le hubieran puesto polvo de estrellas en el pelo. Su maquillaje era sobrio, un suave delineado negro en la parte superior del parpado, sus pestañas debidamente curvadas y hermosas, sus labios en su sobrio tono rosa, y sus mejillas con un toque de rubor, simplemente se veía hermosa, entonces Winki le colocó el último detalle, las alas, hermosamente confeccionadas, se movían a la voluntad de la dueña, dándole la ilusión de ser un ángel verdadero.

Todos había salido de la sala común pero a Sirius se le había olvidado su espada en el dormitorio así que regresó por ella, dejando a Marlene esperándolo en el gran comedor, Selene había terminado de bajar las escaleras y estaba cruzando hacía el retrato de la pared, cuando escuchó unos pasos metálicos venir de detrás de ella. Ella volteó y ahí estaba él, gallardo y con ese físico perfecto, sus ojos grises centelleantes y su sonrisa pícara. Era imposible no quedársele mirando, el comenzó a acercarse lentamente e hizo una reverencia ante la visión que tenía frente a él haciendo gala de su armadura como si fuera un caballero verdadero; ella simplemente le quitaba el aliento, lucía simplemente fuera de este mundo, su belleza completamente etérea, como si nada terrenal se colgara de esas alas.

-Ya había sospechado que eras un ángel el día que fijé mis ojos por primera vez en ti—sonrió Sirius acercandoce—pero hoy me lo confirmas, te vez hermosa Sel—dijo el, logrando que la chica se sonrojara hermosamente por esas palabras.

-Gracias—dijo ella colocando una de sus manos en su antebrazo.

-Como estoy seguro que Lucy te abducirá toda la noche… ¿me permites esta pieza?—dijo él sorprendiendo a la chica, por su galanura, ella asintió su cabeza y el extendió su mano, con un brazo le rodeo la cintura mientras con la otra mano libre la tomaba de la mano, ella colocó una mano en su hombro y la otra en la mano de Sirius, y comenzó a guiarla con una canción que él tarareaba, por alguna extraña razón esa canción se le hacía conocida.

Le dio una vuelta y cuando la volvió a tomar entre sus brazos colocó la otra mano de ella en sus hombros, de esta manera las dos manos de Sirius se posaron en su cintura.

Se estaban dejando llevar y lo sabían, pero no podían resistirse, era como si de pronto no existiera absolutamente nadie más en el mundo, solo ellos dos, seguían bailando al compás del tarareo de Sirius y ella le dedicó una mirada hermosa, de pronto la música paró, impulsado por el efecto hipnótico que tenía ese aroma a frutos rojos sobre él, con una de sus manos acunó el rostro de Selene.

Los ojos de la chica lo miraban con intriga, esos ojos azules, esos benditos ojos azules que le habían mostrado el paraíso, la apretó con el brazo que tenía alrededor de su cintura, ella cerro sus ojos y él la besó, la besó como jamás había besado a una chica, como si tuviese al más fino de los cristales entre sus manos, con miedo de romperlo, sus labios primero rozaron suavemente los de Selene, para después trazar con la punta de su lenga su labio inferior, demandando entrada, así era él avasallante y ella abrió sus labios disfrutando de todas las caricias que le ofrecían, saboreó menta y chocolate, el beso era suave, lento y cadencioso, él sentía que estaba volando, sus dos manos la abrazaron como si nunca quisiera dejarla ir, las manos de ella se aferraron a la nuca de él, mientras un calor inexplicable comenzaba a formarse en su bajo vientre, entonces algo inexplicable comenzó a suceder, Sirius sentía como su magia comenzaba a rodearlo de manera potente, el beso comenzó a ser más animal, más desesperado, con mayor necesidad; ella sentía como su magia hacia lo mismo, entonces el sintió la calidez de la magia de ella, y emitió un gruñido en sus labios, mientras comenzaba a empujarla contra la mesa de la sala común, ella sintió la magia de él, como comenzaba a penetrarla, el placer que estaba sintiendo solo con un beso era impresionante, Sirius jamás había sentido algo así solo con un beso, la respiración de los dos comenzó a hacerse más errática, mezclándose, alientos, saliva, no quería dejar de besarla, entonces todo estallo en mil pedazos para los dos, ella aferraba la melena de Sirius, mientras el la pegaba contra su cuerpo causando que ella se arqueara, Sirius recargo su frente en la de ella, rozando su nariz de manera cariñosa, mientras ambos recuperaban la respiración—Ese fue mi primer beso—dijo Selene sonriendo hermosamente para él.

-¿Estas preparada para el segundo?—dijo él, mientras tomaba sus labios una vez más sin pedir permiso, volviendo a sentir la magia mezclarse, las respiraciones entre cortadas de ambos se escuchaban en la sala común que estaba vacía, de vez en cuando se escuchaba el crujir del fuego. Y una vez más todo volvió a estallar—Sel—susurró él provocando que ella abriera sus ojos y lo mirará—creo que tenemos que volver a la realidad—dijo el sonriendo para ella.

Entonces fue como si la bañaran con un balde de agua fría, ¿Por qué la había besado?, ¿para qué?

-¿Por qué me besaste Sirus?—preguntó ella con sus ojos fijados en los suyos.

-Cuando tenga la respuesta, te prometo que te la diré Selene—dijo sinceramente Sirius.

Entonces ella asintió, ella podía esperar, esperaría a que el pusiera en su lugar los sentimientos que ella le provocaba, sin embargo, tampoco lo esperaría sentada, si podían coincidir que maravilla, si no es posible, entonces atesoraría ese primer beso como el mejor de los recuerdos.

Porque la felicidad que sentía en ese momento nadie se la robaría. Ella desde aquel día en que vio a Sirius desnudo al lado de Marlene, había comprendido algo, él era un alma libre, no podía ser encarcelado, por lo que ella lo dejaba ser, jamás externando sus sentimientos de manera hablada, porque después de ese beso, el debería de darse una idea de lo que ella sentía por él. Cuando Sirius vio que ella no lo cuestionó más, le agradeció internamente, tenía que platicar con Remus definitivamente.

….

Mientras tanto en el baile, las parejas ocupaban la pista bailando al son de música movida, todos se la estaban pasando en grande, todos menos Marlene, que en ese momento lo único que hacía era voltear a la puerta esperando a su caballero de galante armadura, y suspiraba mientras volteaba a la pista y veía como Lily bailaba con James, era pésimo bailando, pero al parecer Lily no lo notaba, la pelirroja se reía, mientras James hacía pasos ridículos. Marlene seguía moviendo la vista indistintamente, Frank y Alice bailaban tímidamente, el chico tenía miedo inclusive de tocarle demasiado la cintura, mientras ella le sonreía encantadoramente; del otro lado de la pista Remus Lupin bailaba con una chica de Ravenclaw, y Peter a su lado bailaba con una chica de Hafflepuf, se la estaban pasando en grande, entonces su mirada se posó en otra persona que, al igual que ella, esperaba a su pareja, Lucius Malfoy, estaba elegantemente vestido con sus túnicas de gala, casi nadie de Slytherin se disfrazó; esperaba en la puerta del gran comedor—Que extraño—dijo Marlene en voz alta.

-¿Qué es extraño nena?—escuchó a un barítono preguntarle al oído seductoramente, ella sonrió ampliamente al sentir su oído vibrar con aquella voz.

-Que tardaras tanto—dijo ella con una sonrisa—vamos a bailar—acto seguido lo jalo a la pista, sin embargo el gran comedor seguía con la mirada a la criatura que atravesaba las mesas en búsqueda de su pareja, Selene Potter, se veía hermosa, simplemente divina.

Lucius Malfoy acudió a su encuentro algo perspicaz, una cosa es que el se comportará como un caballero y otra muy distinta que no se diera cuenta de las miradas furtivas que Sirius Black mandaba en dirección de su cita, sin embargo Selene era muy transparente, ya después averiguaría que sucedía.

-Te ves hermosa Selene—dijo Lucius sonriendo ampliamente—la espera valió la pena—dijo el rubio platino.

-Lo siento Lucius, tuve un problema con mis alas—dijo ella.

El la llevó a la pista de baile, dónde la chica disfrutó muchísimo, todos le lanzaban miradas de admiración a la más joven de los Potter, hasta altas horas de la noche bailaron, y él, como todo un caballero, en todo momento le procuró bebidas, y cuando la acompañó de regreso a la torre le prestó su saco. Esta vez Lucius fue audaz y le robó un pequeño beso de los labios para sorpresa de Selene, y de un muy celoso Sirius que observó todo mientras él subía las escaleras, claro que la chica no había podido hacer mucho, el muy idiota le había robado el beso, pero los celos lo carcomían por dentro.