Las misiones empiezan

- ¿Quieres que te ayude mamá?

Itachi entra a la cocina viendo a Sakura frente a la estufa, preparando el desayuno. El pequeño ya se dio una ducha después de haber regresado del entrenamiento con su madre.

Sakura voltea a verlo por sobre su hombro y alza una de sus cejas.

- ¿Y tú gorra?

- Ya no la usare. –Itachi le dedica una amplia sonrisa. –No la necesito.

Sakura se sorprendió, ha usado gorra desde que entro a la academia, sabe porque la usa, el tener cabello rosa en un varón seguro son burlas constantes, cosa que la hacía sentir culpable ya que sabe que es por su herencia, que su hijo ya no quiera usar la gorra le enorgulleció, porque significa que ya no le importa las burlas.

- Entiendo. –Sakura regresa su mirada al desayuno. –puedes ayudarme a acomodar la mesa. –le dice amigable e Itachi asintió.

- ¿Aún no regresan nee-chan y oto—san del entrenamiento? –Itachi mira a todos lados en busca de ambos, a esta hora generalmente Seiki está ayudando a Sakura con el desayuno.

- Hace unos minutos que regresaron. Seiki-chan está dándose una ducha… hoy empezara a hacer misiones, está emocionada.

- ¡Genial!... me gustaría también hacer misiones. –dice mientras se sube en una de las sillas y comienza a acomodar la mesa.

- Ya llegara tu momento. –Sakura lo mira sobre su hombro y le sonríe, Itachi asintió.

- Mamá, nee-chan me comento que tú conoces a Tatsuya-kun. –Itachi la mira curioso y Sakura extrañada voltea a verlo.

- Así es cariño.

- Y me dijo que sueles ir a visitarlo algunas veces.

- Así es, cuando hago sus platillos favoritos suelo irle a llevar. –le responde extrañada por su curiosidad sobre el tema.

- Cuando vayas a verlo, ¿me puedes llevar? –pregunta ansioso, extrañando más a su madre.

- Claro. –le responde amigable, no sabía que su hijo se haya hecho amigo de Tatsuya, pero le alegra saberlo.

Itachi se mostró feliz, podrá agradecerle como es debido.


Siendo sostenidos con cuerdas, como si estuvieran escalando, se ve a Seiki y Tatsuya encima de la cabeza de la estatua del sexo hokage. Ambos limpian la cabeza del hokage actual usando esponjas que llenan de espuma de los baldes que tienen ahí.

- ¡Es un fraude dattebayo! –Minato sale de la nariz del hokage, también teniendo cuerdas amarrando su cintura, dejándolo colgando del orificio derecho de la nariz. –como primera misión me ponen a limpiarle la nariz a mi padre… esto no es de Kami-sama. –dice indignado.

- Aunque me cueste admitirlo, estoy de acuerdo con el idiota. –Tatsuya frunce el ceño, se siente indignado.

- Admito que esperaba algo más emocionante. –a Seiki le resbala una gota de sudor en la nuca.

Kakashi ríe entre dientes al oír el comentario de Minato. El ninja usa chakra en sus pies para colgar de la nariz del cuarto, leyendo su inseparable novela, aunque no lo parezca mantiene su ojo en esos tres, ninguno sabe aún usar chakra para sostenerse de las paredes o arboles como él, si alguna cuerda se rompe o algo por el estilo, haciéndolos caer poder salvarlos, si alguno se golpea o se mata tendrá a los tres ninjas más fuertes de la aldea queriéndolo linchar.


Ya empieza a atardecer, se ve al nuevo equipo siete camino a casa, cansados, sucios y hambrientos. Limpiar las estatuas de los Hokage les tomo casi todo el día. Minato no le quiere ver la cara a su padre en lo que resta del día, no solo por indignación ante la primera misión que les puso sino porque le estuvo limpiando la cara todo el maldito día, estuvo hasta dentro de su nariz.

A los pobres se les ve que apenas pueden caminar, ha entrenado por horas, y eso no resulta tan cansado como limpiar cada rincón de las estatuas de los Hokage´s.

Kakashi fue a entregar el informe, es por eso que no va con ellos.

- Sei-chan, muero de hambre. –Minato voltea a ver a su amiga. – ¿Tu no? –Seiki asintió. –te invito al ichiraku. –Minato le sonríe amigable y Seiki asintió, sonriéndole amigable.

Tatsuya detuvo su paso, viendo como ambos se alejan caminando hacia el Ichiraku. Aunque trabajaron en equipo para pasar la prueba que les puso Kakashi, su relación sigue igual, él los ignora y ellos a él, nada ha cambiado en su relación, si acaso Seiki lo saluda al llegar, pero sabe que es por educación.

- Como si me importara… mientras no me estorben en las misiones me doy por bien servido. –Tatsuya sigue su camino, yendo directo a su casa, lo único que quiere es comer algo, ducharse y tirarse a la cama.


Mientras Minato parlotea, Seiki se le ve distraída, mirando por sobre su hombro hacia atrás.

- … pero ya vera mi padre cuando lo vea. Le reclamare por la primera misión que nos dio. –comenta indignado, mirando a su amiga. – ¿Sei-chan? –la llama curioso, al verla distraída.

- ¿Ah?... lo siento. –Seiki le sonríe apenada.

- ¿Sucede algo? –Minato se muestra más curioso.

- Tatsuya se fue por otro camino.

- Que bien, entendió la indirecta de que no estaba invitado. –Minato sonríe juguetón.

- Fue mal educado. –le dice con reproche.

- No me cae, suficiente tengo con soportarlo casi todo el día por estar en el mismo equipo. –Minato cruza los brazos a la altura de su pecho.

- Y estoy segura que él piensa igual, pero por lo menos debimos despedirnos… el que no simpaticemos no significa que hagamos como que no existe, después de todo ahora somos equipo, tenemos que adaptarnos.

- Qué más da. –Minato agita una mano restándole importancia. –ni él quiere nuestra despedida ni nosotros la de él… mientras trabaje con nosotros en equipo en las misiones me doy por bien servido, no necesitamos ser amigos para ser equipo.

Seiki se encogió de hombros restándole importancia, su amigo tiene razón.


Tatsuya va subiendo las escaleras del edificio donde vive. Al llegar al final, dobla para ir a su departamento, pero antes de llegar a el se sorprende al ver a Sakura e Itachi frente a la puerta, tocándola con algo de insistencia.

- Mamá tal vez aun no llegan… nee-chan aun no lo hace. –comenta Itachi mirando a su madre.

- Hay que asegurarse Itachi-chan, siempre que vengo el vago de Kakashi me deja tocando como idiota en la puerta hasta que se digna a abrir. –dice con rencor y a Itachi le resbala una gota de sudor en la nuca.

- Sakura-san.

La mencionada voltea al igual que Itachi, sorprendiéndose no solo por verlo ahí sino en la condición en la que esta, se ve tan cansado y sucio como si hubiera trabajado como burro todo el día… que de hecho así fue.

- ¿Una misión dura? –Sakura le sonríe divertida.

- Algo así. –Tatsuya desvía la mirada, rascándose su mejilla derecha con un dedo. – ¿Necesita algo? –pregunta con educación y respetuoso.

- Aquí Itachi-chan que quería verte. –le dice divertida, posando una mano sobre la cabeza de su hijo que le sonríe amigable.

- Toma. –Itachi le extiende una bolsa de plástico que sostiene y Tatsuya lo mira extrañado. –Es mi forma de agradecerte lo de la otra vez… mamá dijo que los de chocolate son tus favoritos.

Sakura no pregunto eso en lo que Tatsuya lo ayudo, ya lo intento y su hijo sigue diciendo que son cosas de chicos, así que lo dejara pasar, aunque se muestra algo divertida. Le alegra que Itachi se lleve bien con Tatsuya.

- Gra… gracias. –Tatsuya toma la bolsa que le extiende, mostrándose algo destanteado.

- ¿Ya comiste? –Sakura lo mira curiosa y Tatsuya niega. –Te hare algo de comer, tu mientras dúchate. –amigable le guiña un ojo.

- No se molest…

- Anda, abre esa puerta. –lo corta con firmeza.

- La conoces, no acepta un no por respuesta. –Itachi se muestra divertido, pero hace una exclamación de dolor cuando su mejilla es jalada por su madre. –lo siento. –dice con algo de dificultad y gotas de lágrimas saliendo de sus ojos.

A Tatsuya le resbala una gota de sudor en la nuca, pero cuando Sakura dirige su mirada firma hacia él se apura a abrir la puerta. No la quiere hacer enojar… da mucho miedo cuando su furia está dirigida a uno. Aunque está agradecido, comerá comida casera, la mejor recompensa por este día tan pesado.

- Seiki es una estúpida, prefiere ir a comer rameen que ir a comer a casa.


Se ve a Suigetsu, caminando por las calles de la aldea. El peliblanco posee facciones más maduras y varoniles. Su cabello lo tiene ahora largo, llegándole un par de centímetros abajo del hombro y lo recoge en una coleta baja. Esa mirada picara y sonrisa traviesa no ha cambiado. Su cuerpo si se hizo un poco más tosco. Ahora viste un pantalón blanco, un poco bombacho, sandalias ninja color azul rey, una playera de mangas cortas y ceñida color lila, encima un chaleco junnin, su banda ninja la lleva en la frente y su estuche de armas amarrado en el cintillo del pantalón.

- ¡Muajajjajajaja…! Es viernes, merezco mi bien merecido descanso, gastando parte de mi dinero en un bar, dinero que me gane con esfuerzo haciendo misiones casi suicidas… lo mejor de todo es que la remolacha sigue pensando que sigo de misión, que sino ya me estaría buscando para quitarme lo que he ganado, es una aprovechada. –Suigetsu sonríe travieso, ya está a pocos pasos de llegar a su bar favorito, invitaría a sus amigos pero apenas ha llegado a la aldea, no le conviene ir a buscarlos y arriesgarse a que una conocida de su esposa lo vea y le vaya con el chisme, entonces si se le arma la bronca. –total, para tomar no necesito de nadie y me divierto donde sea. –su sonrisa se amplió, un par de pasos y llegara a la puerta del bar.

- Papá.

Suigetsu se tensó, de forma robótica voltea viendo a su hija toda sucia y cansada, mirándolo sorprendida.

- No sabía que ya habías llegado de tu misión. –una gran sonrisa adorna su rostro, mostrando su blanca dentadura, sonrisa que se parece mucho a las de su padre.

- ¡Kairi! –exclama sonriéndole amigable. –acabo de llegar hace unos minutos e iba directo a casa. –Suigetsu llora internamente, no anda de suerte, de todos se tenía que topar a su hija. –¡felicidades por tu banda ninja, sabía que la conseguirías! –exclama enérgico y orgulloso, dándole palmadas en la cabeza, haciéndola sonrojar. –mentira, la verdad lo dudaba, con eso que eres igual de sosa que tu madre, pero ya sabes que uno como padre acepta a sus hijos tal cuales. –dice asintiendo, dándose la razón a sí mismo y sin dejar de palmearle la cabeza.

- Gracias papá, me has subido el autoestima. –Kairi entrecierra los ojos hacia él, teniendo una vena hinchada en la cabeza.

- Para eso estamos los padres; para subirle el autoestima a los hijos a base de mentiras. –dice con heroísmo.

- Sigo preguntándome como es que mi madre de sentirse atraída hacia Uchiha-sama termino contigo… pudo haber encontrado algo mejor. –Kairi le sonríe con mofa y Suigetsu la mira indignado.

- ¿Qué te pasa? Si ella seguro me echo algo en la comida para que me fijara en ella… soy demasiado guapo para esa remolacha. De hecho gracias a mi eres toda una belleza, miope, pero belleza. Lo miope es herencia de tu madre, cúlpala a ella.—Suigetsu le sonríe socarrón y Kairi se le hincha más la vena.

- Síguele y le diré a mamá que te encontré a pocos pasos del bar. –le dice amenazante, haciéndolo tensar nuevamente.

- Mejor cuéntame la razón de tu look de pordiosera… ¿nueva moda juvenil? –cambiando completamente de tema, la mira mostrando el interés que no siente por el tema.

- No… hoy tuve mi primera misión. –dice arrogante.

- ¿Y que fue? ¿Limpiar popo de perro? –Suigetsu la mira burlón, sonriéndole de forma socarrona.

- Peor aún; limpiar un establo. –Kairi comienza a llorar.

- ¡Con razón hueles así de feo, te pusieron a limpiar caca de vaca! –Suigetsu suelta la carcajada, sosteniéndose el estómago a causa de eso.

- ¡No te burles! –Kairi le da una patada en la pantorrilla haciendo que deje de reír para chillar del dolor, sosteniéndose la pantorrilla.

- ¡Hija de la escoba con patas tenías que ser, igual de violenta! –exclama adolorido, mirándola indignado.

- ¿Quieres otra patada? –pregunta amenazante y preparando su pie.

- ¡Espera! –Suigetsu pone sus manos al frente en forma de escudo. –mejor cuéntame si te toco con la hija de Sasuke y el hijo del idiota que tenemos como Hokage como tanto querías.

- No. –Kairi baja la cabeza deprimida. —me toco con el raro de los insectos y el chico perro… a Seiki y Minato les toco juntos con el pedante de Tatsuya.

- ¿Tatsuya? ¿El chico que te rechazo vil mente? –pregunta curioso.

- Si, ese desgraciado que no sé qué le vi. –dice rencorosa.

- Miope, ¿recuerdas? –Suigetsu le sonríe burlo. – ¡espera! –nuevamente pone sus manos al frente en forma de escudo cuando la ve en posición de patearlo de nuevo. –Ya que estuve de misión cuando te dieron tu banda, celebremos tu primera misión. –Suigetsu se endereza y le sonríe de esa forma que lo caracteriza. – vayamos a esa cafetería donde tanto te gusta comer tu postre favorito. –Suigetsu amplía su sonrisa.

- ¡Si! –exclama feliz. – ¡Vamos papá! –Kairi lo toma de la mano y lo jalonea en dirección a la cafetería.

- Adiós amor mío, no fue hoy pero la próxima aquí estaré contigo. –Suigetsu mira de forma dramática hacia el bar, reteniendo las lágrimas de desdicha que se muere por soltar.


- Esto es indignante… mi primera misión y me ponen a cortar hectáreas de hierba mala de una granja y con las manos. –Isae se le ve cansada, sucia y esta sudorosa, sin contar que sus manos le duelen.

Lo único que quiere es llegar a casa y acostarse en la cama, aunque para eso tiene que bañarse antes, ni loca se dormirá oliendo a sudor, tierra y hierbas.

Al oír una risa muy conocida voltea, viendo a Kairi salir de una cafetería junto con un hombre que también ríe, al verlo supuso que es el padre de Kairi, tienen el mismo color de pelo y los mismos dientes, además los mismos gestos.

- Hasta esa perdedora tiene un padre. –Isae muestra rencor y envidia al verla.


- … y así fue como hice que Sasuke me quisiera meter un chidori en el culo. –comenta divertido Suigetsu, aunque recordar esa vivencia le hizo recordar también el miedo que sintió y como huyo de la aldea por casi dos meses, esperando que el coraje se le pasara a Sasuke, pero para su desgracia cuando regreso Sasuke lo esperaba en la entrada de la aldea y le metió el chidori por el culo, de solo recordarlo se sobo adolorido su culito. –estúpido Sasuke vengativo, si solo fue un besito… y el muy cabrón hasta parecía que acampaba ahí esperándome.

- ¡Que emoción! –exclama Kairi, adora cuando sus padres le cuentan sus experiencias con los padres de su amiga. –Mi madre estuvo enamorada de Uchiha-sama y tú le robaste un beso a Sakura-sama… admiro que sigas vivo. –Kairi lo mira admirada.

- Y yo agradezco seguir vivo, deberías agradecerlo también que sin mí no hubieras nacido, recuerda que eres mi esperma ganador.

- ¡Papá! –exclama asqueada y Suigetsu le sonríe de forma socarrona.

- ¡Kya…! ¡Pero si es Sasukito! –exclama chillón Suigetsu al ver a Sasuke caminar por ahí, teniendo en brazos a su hijo menor.

Sasuke que viene de recoger a su hijo menor de con sus suegros al oír ese grito chillón se tensó y se le sombreo la frente de negro.

- Uchiha-sama es tan apuesto, entiendo que le vio mi mami. –Kairi mira embobada a Sasuke, estando de lo más sonrojada, jamás ha tenido la oportunidad de saludarlo, esto es lo más cerca que ha estado de él que son más de diez metros.

Suigetsu corre hacia su amigo para molestarlo un poco, extraña hacer eso. Kairi está por seguirlo, esperando la oportunidad de poder saludar a Sasuke.

- Pensé que olía a perdedora, pero huele a caca de vaca… para el caso es lo mismo.

Kairi detiene su paso en el aire y su ceño se frunce. Molesta voltea viendo a Isae sonriéndole burlona y mirándola déspota.

- Ya decía yo que olía a basura. –dice con desagrado y la rubia la fulmina con la mirada.

- Yo pensaba que eras una deformación de la naturaleza, pero ya veo que la naturaleza no tuvo toda la culpa… eres igualita a tu padre; ambos tienen esos feos dientes de tiburón y por lo que veo es tan idiota y perdedor como tú. –Isae le vuelve a sonreír burlona y Kairi frunce más el ceño.

- Al menos yo tengo un padre que me quiere y me cuida… ¿dónde está el tuyo? –Kairi la mira con superioridad, ella ha tocado un punto débil para ella: sus padres. Nadie los insulta y sale ileso. – ¡ah! ¡Ya se! Te abandono desde hace cuatro años porque seguro ni él mismo te soporta. –Kairi le sonríe de forma socarrona, disfrutando ver como ella borro su sonrisa, frunció el ceño y la mira furiosa. –No lo culpo… cualquiera huiría de ti, eres insoportable.

- ¡Mi padre esta de misión! –le grita furiosa.

- ¿Misión de cuatro años? ¿O te mintió o la alargo? No importa la razón, cualquiera apunta a que no quiere regresar a casa donde tiene una hija insoportable y estúpida. –Kairi amplía su sonrisa socarrona, haciéndola parecerse más a su padre.

- Idiota. –Isae de lo más digna pasa alado de ella, golpeándole el hombro en el proceso, pero a Kairi no le importo, supo que se la fregó. –Todo es culpa de mi padre que me abandono, por su culpa una perdedora me humillo… ¿Por qué Naruto-san no fue mi padre? Es Hokage, no un estúpido como mi padre… estúpida Kushina, estúpido Minato. Ellos son hijos del Hokage y yo soy hija de un simple ninja que solo sabe pintar. –Isae aprieta con más fuerza los puños, sintiendo más odio y rencor hacia su padre. —si yo fuera la hija del Hokage nadie se burlaría de mí, sé que todos piensan lo mismo que Kairi a mis espaldas, que mi padre me abandono, y es la verdad; él me abandono… Si yo fuera la hija del Hokage todos me preferirían a mí en vez de a Seiki, el Hokage es más poderoso que el comandante de policía Uchiha, y yo no soy una estúpida como Minato, todos me admirarían y respetarían por ser hija de Naruto-san, yo debería ser su hija, soy más digna que Kushina y Minato para serlo.


- Sasukito, amigo del alma, ahora andas de niñera. –comenta burlón. –te lo dije amigo, no tengas tantos hijos. Yo con una ya no quise tener más, ahorita estoy en la gloria porque Kairi ya creció, ya no hay problemas de llantos en la madrugada, cambiar pañales, ser niñero, alimentarla. Kairi ya se limpia y alimenta sola… es chillona, pero eso es herencia de la madre…

- Mierda, no solo me tuve que aguantar a mi suegra y sus parloteos cuando fui por Daisuke, sino que me vengo topando a este tarado… Sakura, te voy a cobrar muy caro el que me hayas pedido ir a recoger a Daisuke… no te quejes luego si no te puedes levantar en la mañana de la cama, prometo que te daré tan duro que te dolerá hasta sentarte. –una sonrisa tétrica adorna el rostro de Sasuke.

- … pero tu parece que tienes fábricas de bebés. Ya tienes tres hijos… aunque no te culpo, con la esposa que tienes. –Suigetsu pone cara de pervertido. – yo hasta diez ya tend… ¡Kairi, papá debe aprender a tener su boca cerrada! –exclama corriendo hacia su hija que apenas se acercaba para a ver si puede saludar a Sasuke.

Kairi ve a su padre correr hacia ella con cara de haber visto la muerte en persona, mira atrás de él y casi se zurra en los pantalones al ver la mirada de Sasuke, ha visto el sharingan en su amiga, pero no le da tanto miedo como el sharingan de Sasuke, que mira como psicópata asesino.

Suigetsu carga a su hija como costal de papas y corre como alma que lleva el diablo, al oír el chidori se apuró más.

Sasuke con un brazo carga a su hijo que sigue dormido, apoyando su carita en su hombro, y con la otra mano forma el chidori, para después correr para matar a ese desgraciado pervertido.

- Me da miedo… pero ahora entiendo lo que mamá dice, hasta enojado, así con esa mirada sádica se ve tan hot. –Kairi sonríe bobalicona, mirando al psicópata sensual que los persigue con el objetivo de matar a su padre.


- Estúpido Suigetsu, casi se me escapa… además el muy cobarde uso a su hija como escudo, aun así conseguí darle su merecido ya que para mi suerte la hija es lista e inmovilizo a su padre dándole un golpe en el estómago. –Sasuke sonríe satisfecho, mientras entra a casa, con su hijo aun dormido en brazos, con todo el jaleo y su pequeño diablillo no se despertó. –Estoy en casa. –anuncia al adentrarse en la casa después de quitarse las sandalias, pero nadie le contesto por lo que frunce el ceño, sabe dónde está su esposa y no le gusta que siga viendo a Tatsuya, pero es tan cabezona. –ahora arrastra a Itachi con ella… ella y Naruto confabulan en mi contra, el dobe por meter a mi hija a un equipo con ese mocoso y Sakura llevándose al niño a donde vive ese mocoso. –Sasuke frunce el ceño, pero se detiene en la sala al ver a Seiki dormida sobre el sofá, toda desparramada, se extrañó al verla ahí, ella no es de quedarse dormida donde sea, pero al ver lo sucia que anda se imaginó la razón de su cansancio. –y apenas vas empezando Seiki. –Sasuke la mira con lastima.


Isae va saliendo del baño, llevando puesta su pijama y con una toalla sobre los hombros.

- Isae-chan. –Ino que va en camino contrario hacia el baño con un cesto para la ropa se detiene frente a ella. – ¿le podrías decir a Naruto que traiga a Kushina para bañarla?

Isea hace una mueca de fastidio, pero igual asintió.

- Gracias. –Ino pasa alado de ella y le acaricia la cabeza.

- ¡Ya no soy una niña, deja de hacer eso! –dice con desagrado y sigue su camino.

- Se ha vuelto muy caprichosa y poco respetuosa… no la eduque bien, cometí un error al consentirla mucho y pasarle por alto todos sus berrinches. –Ino la mira alejarse teniendo una mueca de molestia, pero mostrando culpa en los ojos.


Isae termina de abrir la puerta de la habitación de su hermana menor.

- ¡Woo…! ¡Kushina-chan está volando! –exclama juguetón Naruto que esta acostado boca arriba en la cama de su hija, alzándola, estilo avioncito.

- ¡Soy un pajalo papi! –exclama emocionada, agitando sus bracitos como un pájaro al mover sus alas.

Naruto ríe divertido, moviéndola de un lado a otro para que ella siga sintiendo que vuelta. Isae los mira seria, Naruto siempre juega con Kushina, es cariñoso con ella, juguetón e incluso cómplice en sus travesuras. Con Minato es igual, incluso con ella, aunque no sea su padre es juguetón y la ayuda a librarse de los regaños de su madre.

- Él ha sido más padre mío de lo que lo ha sido mi verdadero padre. –la mirada de Isae se torna algo sombría. –Naruto-san…

Naruto alza la mirada, viéndola en la entrada, sonriéndole amigable.

- ¡Mira Kushina-chan, nee-chan viene a jugar con nosotros! –el rubio se sienta en la cama con su hija en brazos, poniéndola de pie sobre sus piernas. – ¡enséñale como vuelas! –el rubio la vuelve a alzar y Kushina emocionada agita sus bracitos.

- ¡Mila como velo, nee-chan! –exclama enérgica e Isae asintió.

- Mamá dice que lleves a Kushina-chan a tomar un baño. –le dice amigable y sin borrar su sonrisa, por la que el rubio asintió dedicándole una amigable sonrisa.

- ¡Te toca baño! –Naruto pone a su hija frente a su rostro y le sonríe de forma zorruna.

- ¡No quelo! –Kushina hace un infantil puchero.

- Mmm… que mal, yo pensaba contarte un cuento cuando estuvieras ya bañada. –dice con falso pesar y Kushina ensancha los ojos.

- Me maño shi papi me maña.

- Hai, hai, papi y mami te van a bañar. –Naruto le sonríe divertido, adora consentirla.

- ¡Shi! –Kushina alza sus brazos emocionada.

- Entonces al baño se ha dicho. –Naruto se pone de pie con su hija en brazos y camina hacia la puerta.

- Naruto-san. –Isae lo llama cuando pasa alado de ella, haciéndolo detenerse y que la voltee a ver curioso. – ¿puedo hablar contigo?

- Claro. –el rubio baja a Kushina, poniéndola de pie en el suelo. –Ve al baño para que mami te desvista y ahorita te alcanzo. –el rubio le agita el cabello, haciéndola sonrojar.

Kushina obediente asintió y corrió al baño.

- ¿Mi padre no volverá? –pregunta Isae cuando Kushina se perdió de vista y el rubio la mira serio.

- Va a regresar, cuando termine su misión. –el rubio le agita el cabello, dedicándole una pequeña y sincera sonrisa. –si ha demorado es porque es una misión larga y difícil.

- ¿Y porque tomo una misión así? No le importo dejarme por tanto tiempo y sin decírmelo… no le importo, jamás lo hice. –Isae frunce el ceño, mostrándose furiosa y Naruto la mira con tristeza, sintiéndose culpable.

- No es eso Isae-chan. Jamás pienses que no le importas a Sai… él no sabe mostrar sus emociones, pero estoy seguro que eres lo más importante para él y te extraña mucho más de lo que lo extrañas tú.

- No es verdad… te veo, como eres tú con Kushina, con Minato. Como es Sasuke-sama con Seiki, Itachi y Daisuke, veo como son los demás padres con sus hijos. Y él jamás fue así conmigo, nunca jugo conmigo, nunca me entreno, nunca me abrazo y nunca platico conmigo, estoy segura que nunca me quiso. –los ojos de la rubia se empiezan a nublar.

- Isae-chan, tu padre la tuvo difícil cuando niño, por eso no sabe cómo comportarse, pero te aseguro que lo intenta. Lo conozco bien y sé que te ama mucho. –Naruto le toma la cara y con sus pulgares le limpia las lágrimas.

- ¿Sabes? Tú has sido más padre para mí de lo que lo fue él. –Isae le sonríe con tristeza y el rubio no supo que contestarle. – ¿te importa si te llamo papá? –Naruto se sorprendió, no se esperaba eso.

- No me importa. Tú puedes llamarme como quieras. –Naruto le sonríe amigable y ella le sonríe emocionada. –Isae-chan, amo a tu madre, y a ti te amo como si fueras mi hija, que me digas papá es un halago para mí, pero quiero que tengas presente que Sai también es tu padre y te ama, y mucho. No te olvides de él y cuando regrese no lo hagas a un lado, recíbelo con los brazos abiertos y ayúdalo a que sea un buen padre. Él no sabe cómo serlo, necesita que lo guíen. –Isae asintió, sin borrar esa gran sonrisa que adorna su rostro. –ahora ve a descansar, seguro estas muy cansada por este largo día. –el rubio se inclina y le besa la frente, haciéndola sonrojar. –recupera energías para mañana. –juguetón le guiña un ojo.

- ¡Hasta mañana! –exclama animada, viendo al rubio alejarse camino al baño. –como si quisiera tener a Sai como padre ya que ahora sé que Naruto-san me ve como una hija y acepta que lo llame padre… no necesito a ningún otro padre más que a Naruto-san. –mostrándose complacida se dirige a su habitación, que es la que esta alado de la de su hermana.


Después de acostar a Kushina, Naruto le pidió a Ino que ahora ella lo bañe a él, ya que la pequeña traviesa los mojo a ambos en el baño. E Ino no se hizo del rogar mucho.

Ahora ambos están bajo la regadera, desnudos y empapados, acariciándose y besándose por todos lados posibles.

Naruto dirigió sus besos al cuello de la rubia, que inclino su cabeza a lado contrario, dándole más acceso.

- Naruto. –lo llama con algo de dificultad por el placer.

- Mmm.

- ¿Soy una mala madre?

El rubio deja de besarle el cuello y alza su rostro, para verle el rostro a ella, extrañándose por la pregunta y lo seria que se muestra.

- No… ¿por qué piensas eso?

- Isae-chan, entre más va creciendo se ha vuelto más caprichosa, contestona, chiflada y muy narcisista. –Ino frunce el ceño. –veo a Seiki-chan, ella respeta y admira mucho a Sakura, es educada, respetuosa, amigable y muy buena hermana mayor. Isae-chan no me respeta y no me admira, sin contar que odia cuidar a Kushina… no debí mimarla mucho y pasarle por alto sus berrinches.

- Isae-chan es buena niña. –dice seguro.

- Contigo, dirás. Conmigo apenas y me obedece. –Ino se muestra indignada y Naruto ríe, haciendo que la rubia lo fulmine con la mirada, por lo que nervioso dejo de reír.

- Isae-chan solo extraña a su padre, por eso se porta algo rebelde contigo.

- Me sigue culpando porque se fue. –la rubia suspira resignada, mostrando algo de tristeza.

- No, no lo hace. Más bien creo que comienza a sentir las cosas… sabes que Sai no sabe cómo hacer las cosas, menos cuando vienen con sentimientos. Si como amigo es un petardo…

- Como esposo ni se diga. –la rubia suspira con pesadez y Naruto frunce el ceño, aun le dan celos eso de que fue esposo de Ino.

- Como padre, digamos que no es el padre del año. –continua el rubio.—ahora ella me dijo que ve como son los otros padres con sus hijos, como soy yo con los míos y con ella. Nota que Sai jamás fue así porque no supo serlo y eso que tenga años sin regresar a verla no ayuda mucho. –Naruto frunce el ceño, se sigue sintiendo culpable por eso. –aunque sea mi culpa, Sai puede venir cuando quiera a verla y no lo ha hecho… me enoja que no lo haga. –Ino frunce el ceño, a ella también, ante todo Isae es su hija.

- Entonces… ¿tu estas diciendo que Isae está celosa ante los demás niños con padre? –Ino comienza a acariciarle el torso, sintiendo como se tensa.

- Si… yo a su edad y más pequeño lo estuve al ver a los demás niños con sus padres. –Naruto intenta concentrarse en la conversación, pero esas caricias en su torso no ayudan. –me dijo que yo he sido más padre para ella de lo que lo ha sido Sai. –la rubia detuvo sus caricias y lo mira sorprendida.

- ¿Eso te dijo? –Naruto asintió. –aunque me duela por ella, tiene razón. –responde mostrándose culpable, si ella hubiera pensado mejor las cosas desde que empezó algo con Sai, Isae no pagaría las consecuencias, aunque si lo hubiera hecho esta consiente que tal vez su hija no hubiera existido y eso le duele aún más, la ama y no se arrepiente de haberla traído a este mundo.

- Me pidió permiso para llamarme papá. –la rubia se vuelve a sorprender, no se esperó eso. –ella quiere un padre, y está viendo a ese padre en mi… ¿te molesta? –el rubio la mira algo inseguro, tal vez hizo mal en permitírselo.

- No, claro que no me molesta… ¿a ti no te molesta? –la rubia la mira insegura. –sé que te pasas de noble por no decir de pendejo…

- ¡Oye! –el rubio la mira indignado.

- … pero no aceptes solo por compromiso o por no querer herirla…

- Ino. –la corta el rubio dándole un beso de pico en los labios. –aunque no sea mi hija de sangre la amo como una por el simple hecho de ser tu hija. Que me llame padre no me molesta, me halaga y mucho. –el rubio le sonríe con sinceridad.

- ¡Mierda! ¿Por qué eres tan perfecto? –La rubia lo mira enternecida.

- Me vivo preguntando eso. –Naruto le sonríe de forma zorruna.

- Idiota. –la rubia niega mostrándose divertida.

- Ino… ayúdame. Mi verga ya me duele. –le dice insinuante.

- Idiota pervertido. –la rubia se muestra falsamente indignada, pero su mirada demuestra lo contrario.

Naruto gimió cuando la mano de ella le rodeo el pene y comenzó a masturbarlo, mientras restriega sus senos en su torso. ¡Joder!, jamás se va a cansar en la intimidad con ella, de hecho nada más lo besa y se pone duro, no importa cuántas veces lo hagan.


Sakura está en cuatro sobre la cama, completamente desnuda y apretando las sabanas en sus puños mientras muerde la almohada. Su cara esta sonrojada debido a lo acalorada que esta, sus ojos están nublados y oscurecidos por el placer.

Atrás de ella esta Sasuke también desnudo, penetrándola con profundidad y salvajismo, teniendo sus manos en la cadera de ella para impulsarse mejor. También esta sonrojado, su respiración es agitada y pequeños gruñidos de placer salen de sus labios.

- ¡Sasuke-kun! –chilla llena de placer.

- ¡Cállate! –ordena dándole otra estocada más profunda, sacándole un grito de placer.

Sasuke se inclinó, hasta que sus labios quedan cerca del oído, haciéndola estremecer al sentir su pesada respiración.

- Ca-lla-te. –le susurra ronco en el oído, provocándole un escalofrió por toda la columna. –despertaras a los chicos si sigues de gritona. –sonriendo de forma torcida le muerde el lóbulo de la oreja, sacándole otro gemido.

- Entonces deja de hacerlo tan salvaje. –le reclama mirándolo por sobre su hombro.

Sasuke se endereza, mirándola a los ojos de esa forma que la pone nerviosa, además sonríe de forma petulante.

- Te dije que me cobraría el haberme pedido de favor ir a casa de tus padres por Daisuke…

- ¡No puedes ni hacerme un favor! –exclama indignada, pero un gemido de dolor sale de sus labios cuando su esposo le dio una nalgada. – ¿me has nalgueado Uchiha? –pregunta tétrica, pero chilla nuevamente al recibir otra nalgada… ¡y joder!, se está mojando más ante cada una.

- Sigue gritando y vendrá otra… despertaras a los chicos y oirán los guarra que eres. –Sasuke amplía su sonrisa y Sakura lo fulmina con la mirada. –Te dije que haré que mañana no puedas ni levantarte o sentarse… pienso cumplirlo. –Sasuke se relame los labios, viéndose provocativo.

Sakura enserio que quiere enojarse, pero mierda que la situación, lo que promete y como le está mirando la pune a mil. Cuando él comenzó nuevamente con esas violentas penetraciones, lo único que pudo hacer fue morder la almohada para no gritar y despertar a sus retoños, y disfrutar.

Continuará

jajajajajaj inshe sakurita guarra jajajajajaja

Dios, ame el debut de suigetsu, amo como es de padre jajajajaajjajajaj enserio pobre kairi su padre es canijo hasta con ella

spero les haya gustado el kap

muchas gracias por sus reviews

besos

kriss