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Sin mas, disfruten del capitulo 3


Capitulo 11.

Moonshine.

El día comenzó muy temprano para Sakura. Abrió los ojos lentamente, intentando caer en la realidad, ayer, despertó el día siendo Haruno Sakura, pero hoy era Uchiha Sakura.

Esbozo una enorme sonrisa, contuvo un grito mordiendo su labio inferior, estrujando las sabanas por tal emoción. Por inercia, viro los orbes esmeraldas donde pensó, estaría Sasuke. Solamente encontró la ausencia de su marido y una carta sobre la almohada.

"Dormías tranquilamente, no quería despertarte. Salía a dar un paseo, no tardare, alista tus cosas, el desayuno está en la cocina."

Sin titubear, estiro cada extremidad del cuerpo. Tomaría una ducha antes de partir al tan ansiado viaje. Por fin, Sasuke le daba una oportunidad para formar parte de su mundo, logro romper esa coraza de hielo y tomar un lugar en su corazón.

Le parecía extraño llamar a Sasuke "esposo", sonreía al pronunciarlo, como si de esa manera pudiera asimilar tan excitante hecho ¿Quién lo diría?, ni siquiera ella podía creerlo, era como vivir en un hermoso sueño.

Estaba henchida de amor, repleta de ardor, obesamente mórbida por la devoción. Era como una feliz y atareada abeja del entusiasmo marital. Se había transformado en algo extraño. Se había convertido en una esposa.

Al salir de la ducha, tuvo el primer conflicto; Elegir la ropa. Si, parecía algo tan sencillo a simple vista pero por dentro se formaba una ardua batalla de pros y contras. Tal vez, si utilizaba la vestimenta de misión pensarían que estaba realizando una y quería evitar los malos ratos. Era un viaje para disfrutar, recorrer, conocer, pasar tiempo como marido y mujer. Por otro lado, yacía un conjunto casual, bastante sencillo; Suéter color verde, pantalones cortos blancos, sandalias de tacón color rosas. Medito unos cuantos segundos, eligiendo su primera opción, solo sustituiría la banda ninja por una diadema rosa.

Dedico una mirada hacia el espejo, este, reflejaba una imagen perfecta. Reacomodaba meticulosamente cada prenda, incluyendo el diminuto short, el cual, cubría lo esencial. Cepillo su cabello hasta dejarlo brillante como la seda. Al estar satisfecha con su imagen, emprendió paso hacia la cocina. Su estómago demandaba alimento, realizando ruidos bastante extraños, por lo cual, no demoraría más en desayunar y alistar las cosas para emprender el viaje con Sasuke.

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Los ojos ónices del azabache llevaban mucho tiempo clavados sobre aquellas lapidas. Cierto aire de tristeza logro rodearlo, como deseaba compartir ese momento con su padre, su madre, con Itachi.

—Sigo sintiéndome un poco extraño haciendo esto. — Hablo con voz baja, ocultando los orbes oscuros detrás de los parpados. Exhalo lentamente, mientras la brisa mecía aquellos mechones azabaches al compás de su danza. — Pero tengo la seguridad que…aún pueden escucharme. Han pasado muchas cosas desde su partida, he aprendido bastante. Fue difícil, pero al final lo logre. — Clavo la mirada en el cielo, imaginando como sería tenerlos a su lado. — Conocí a muchas personas…pero hoy solo hablare de una en especial.— Una tímida sonrisa apareció en su faz.— Al inicio la considere una molestia…—Hizo una pausa rememorando cuando tenían apenas 12 años.— Siempre detrás de mí, llamándome a cada segundo, realizando cualquier cosa para atraer mi atención…Realmente lo hizo. No pude apreciarla como debía, mis sueños eran distintos a los suyos, una enorme brecha nos alejaba, aquella brecha que yo me encargue en formar. Siempre estuvo ah. De verdad te agradaría, Oto-san, es brillante, inteligente…fuerte. Es una gran mujer, Oka-san, amable, humilde, comprensiva…Ciertos aspectos de ella me recuerdan a ti…— Dejo escapar un enorme suspiro, no lloraría, acudía ahí para compartirles la felicidad que invadía su ser.— Oni-san…ahora entiendo tu punto de vista…Sé que…si aún estuvieras aquí, te llevarías muy bien con ella, porque ha compartido su amor conmigo, me ha alentado a aceptarme a mí mismo, por enseñarme que el amor es algo que haces y no algo que dices, pero algo que también debe mostrarse. Ella…ha estado a mi lado, incluso cuando intente alejarla. Esa molestia es ahora mi esposa. — Sonrió levemente. — Lleva un nombre hermoso…Sakura. — Inmediatamente llego a su mente la imagen de ella, sonriendo…solo quería recordarla así, con una enorme sonrisa para dedicar a los demás, como siempre lo hacía con él.

Cerro los ojos al sentir el aire rozar su rostro como una cálida caricia. Espero unos cuantos minutos antes de regresar con Sakura. Poso su mirada de nueva cuenta sobre las lapidas.

—Estoy formando mi propia familia. — Sentencio, orgulloso de sí. Cumpliría su verdadero sueño, que mejor que con Sakura.

Dirigió el paso lento hacia la casa. Sakura estaría esperándole. Por un momento pensó en salir sin avisar, pero, conociendo la actitud explosiva de su esposa, le provocaría un mal despertar y el, tal vez, tendría unos cuantos huesos rotos. Evitando toda esa problemática, decidió dejarle una nota. Lucia tan tranquila sumida en un profundo sueño, el hermoso rostro de la pelirrosa solo desbordaba paz y tranquilidad, por lo cual, le dejo descansar unos minutos más.

Giro la perilla de la puerta, empujo esta con suavidad y lo primero que entro en su campo de visión, fue ella, sentada con un libro sobre su regazo, devorando cada palabra con rapidez. Sakura, al escuchar la llegada de Sasuke, viro su mirada y toda la atención hacia el azabache.

—Lo lamento. — Sasuke emitió una disculpa. Debería estarlo esperando ahí desde hace rato, había perdido la noción del tiempo cuando salió a dar una caminata matutina. — Fui al cementerio un momento. — Sakura, entendió aquel aviso, fue por instinto. Sabía que de vez en cuando Sasuke acudía a tal lugar, así que, decidía darle privacidad, un momento a solas.

—No te preocupes. — Sentencio la pelirrosa con una enorme sonrisa. Cerró el libro, camino hacia el estante donde lo tomo, colocándolo de nueva cuenta en su lugar. — Hace unos cuantos minutos que desperté. — Titubeo en acercarse, existían ciertas cosas que aún le parecían extrañas, como el hecho de poder abrazarlo y besarlo sin interrupción alguna. Al aproximarse, fijo su mirada sobre la de Sasuke, notando un halo de tristeza en ella.— ¿Sucede algo malo, Sasuke-kun?— El azabache rápidamente lo negó, simplemente no quería preocuparla ¿Cómo podría engañar a una mujer tan inteligente como Sakura?— Sasuke…—Susurro ella, acariciando su mano con delicadeza, sosteniéndole la mirada, esperando por una respuesta.— Puedo imaginar lo que pasa en tu interior.— Mascullo con voz dulce.— Es extraño no tenerlos aquí ¿cierto?— Sasuke no tuvo otra opción más que admitir. Ella, dejo escapar un largo suspiro. — Bueno…estoy segura que ellos deseaban cosas importantes para ti…Algunas son obvias, educación, familia, amigos y una larga vida repleta de esperanza. — Paso los largos dedos por su rostro. — Quiero que siempre te sientas seguro y sé que ellos, pueden otorgarte esa seguridad, porque siempre estarán aquí. — Coloco una mano sobre su pecho, percatándose del latir de su corazón.

Sasuke, rodeo el pequeño cuerpo de Sakura con facilidad, envolviéndola en un cálido abrazo.

Ambos se mantuvieron ahí en completo silencio. Sasuke decidió romperlo.

—Tenemos un largo viaje por emprender ¿estas lista?— Pregunto, esperando una respuesta efusiva, característica de Sakura. Encontró en aquellos fanales esmeraldas un hermoso brillo, detonantes de emoción. El momento, llego.

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Mientras caminaban, Sakura no pudo evitar preguntarse hacia donde se dirigían. Si cuestionaba a Sasuke, este la ignoraría por completo, manteniendo el lugar predestinado como algo secreto, clasificado como una misión rango S.

Iban a paso lento. Si miraban atrás solo apreciarían más árboles, esencia natural del bosque. Hacia algunas horas que dejaron Konoha atrás.

—Ahora que lo recuerdo. — Interrumpió Sasuke, iniciando una nueva conversación, para hacer la caminata algo amena. — Recibí distintas amenazas al casarme contigo. — Miro a Sakura de reojo. Parecía impresionada ¿Quién osaría amenazar al último Uchiha?—

— ¿Amenazas?— Pregunto algo Incrédula. — ¿De quién?— Alzo una ceja ante tal confesión, esperando una respuesta por parte del Uchiha.

—Me llevaría toda la tarde enumerar a cada persona. — Dijo el, con su característico tono de vos imperturbable. —

—Tenemos tiempo. La próxima aldea está a dos horas. — Mascullo Sakura. — Soy toda oídos. — Sasuke exhalo fuertemente, intentando recordar las amenazas más "aterradoras" hasta el momento.

—El primero fue nada más y nada menos que el usuratonkachi de Naruto. — Musito él. — Dijo algo como "Si intentas lastimar a Sakura-chan, me encargare de hacerte pasar un infierno"— Recito Sasuke. Por alguna extraña razón, la conocida voz del escandaloso rubio resonó en sus mentes. —

—Jajaja, no podría esperar menos de Naruto. — Rio Sakura. — ¿Quién más tuvo el valor de amenazarte?— Demandaba todas las frases dignas de una película de acción.

—Sai. — Sentencio Sasuke. Redujeron la velocidad. El viaje se haría atareado si lo llevaban a un paso apresurado. —

—¡¿Sai?!— Cuestiono Sakura con evidente impresión. — Wow, eso sí que es…increíble. — A Sasuke le gustaba apreciar cada expresión de la pelirrosa, eran exquisitas. —

—Si. — Afirmo el azabache. — "Sakura es una gran amiga mía, tú la lastimas y no me detendré en plasmar tu rostro de niño lindo en los caballetes de mis pinturas" La siguiente fue Tsunade. Advirtió que si te hacía daño, haría que Katsuyu me aplastara. Nunca curaría mis heridas en el hospital. — Mascullo. Aquello causaba gracia en Sakura y de esa forma, Sasuke pudo apreciar que ella era querida en la villa, tanto, que algunos estarían dispuesto a patearle el trasero si osaba herirla de cualquier forma.

—Imagino que Ino-cerda también te amenazo. — Dijo ella, tranquilamente, caminando bajo los cálidos rayos del sol, los cuales, chocaban contra su rostro apenas en un roce.

—Llegamos a un acuerdo. — Relato Sasuke. Pensaba si el lugar hacia donde emprendían camino seria del agrado de la pelirrosa. Llevaban cosas como para no regresar a la aldea en un buen tiempo. —

—Estoy segura que nunca me lastimaras. — Sasuke asintió, acariciando el sedoso cabello rosa y dedicándole una sonrisa. Ahí, en la soledad, caminaron tomados de la mano. El sol comenzaba a ocultar sus radiantes rayos tras las montañas, tiñendo de diversos colores el cielo lleno de nubes, anunciando la próxima llegada del anochecer. Debían apresurarse di deseaban llegar a aquel lugar lo antes posible.

Tomo a Sakura sorpresiva y firmemente.

— ¡¿Sasuke-kun?!— Vocifero Sakura, aferrándose fuertemente al cuerpo del azabache, esperando una respuesta coherente ante las acciones tan sorpresivas.

—Sostente. — Ordeno con voz seria. De esa forma, emprendieron un viaje rápido. El azabache esquivaba ramas, le sorprendía el ligero peso de Sakura, por lo cual, no se cansaría y tendrían tiempo de contemplar la belleza del lugar hacia donde la llevaría.

— ¿A dónde vamos?— Interpelo Sakura ante la enorme incógnita.

—Es una sorpresa. — Se limitó a responder el azabache, dedicándole una mirada fugas pero apasionada.

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Cubrió los ojos de Sakura. Tomo delicadamente su mano, guiándola entre la oscuridad de la noche, apartando cada rama y obstáculo en el camino. Eso, comenzaba a entusiasmarla y ponerla nerviosa, le daba un toque de misterio.

—Puedes abrir los ojos. — Dijo Sasuke. Anhelaba apreciar la expresión que se formaría en la faz de su hermosa esposa. Ella, abrió los ojos, tallo de ellos y parpadeo varias. Era como estar en un sueño, precioso, del cual nunca quería despertar.

Un paisaje con formaciones rocas, una serie de islotes y cavernas, creando curiosas formas. Estaba rodeado por una vasta y hermosa vegetación. Las luciérnagas iluminaban tenuemente a su alrededor, todo era perfecto.

— ¡Es hermoso!— Exclamo Sakura entusiasmada. Sasuke comenzó a desprenderse de la vestimenta, iniciando por la bandana alrededor de su cabeza. Dejo el poncho en el suelo, al igual que toda la ropa. Sakura podría apostar que sus mejillas estarían tan rojas como un tomate. Nunca tuvo la oportunidad de ver a Sasuke en tan poca ropa, era la primera vez que lo hacía y sentía gran nerviosismo. —

—Sakura. — Ese llamado logro exaltarla un poco, por instinto, salto al escuchar como Sasuke pronunciaba su nombre. — ¿No vienes?— La aludida clavo la mirada en otro lugar para no tener que encontrarse con un Sasuke bajo la tenue luz de la luna, luciendo endemoniadamente bien.

Con timidez, dejo caer el cinturón alrededor de la cintura. Las manos le temblaban, pudo percatarse de aquello al acariciar la tela de su vestimenta. Simplemente la dejo caer, cubriendo su cuerpo, apenada.

Sasuke, se limitó a mirarla de reojo. No era la primera vez que apreciaba la espalda desnuda de Sakura, lo había echo en las aguas termales. Pero si era la primera vez que obtenía aquel anhelado permiso y debía admitir que la pelirrosa poseía un cuerpo de infarto, piernas largas y torneadas, cintura estrecha, caderas prominentes. Por su mente pasaron imágenes taciturnas, degustando cada extensión de aquel cuerpo.

Llevaba un hermoso juego de lencería, todo de color claro con encaje, resaltando los atributos de la chica.

Sasuke fue el primero en adentrarse en el agua. A pesar de estar a mitad del otoño, el líquido era bastante cálido. Sintió como recorría cada extensión de su cuerpo al adentrarse, nadar relajadamente después de un largo viaje.

Desde ese punto aprecio como Sakura se adentraba lentamente, la luna era gentil, iluminaba tenuemente el panorama. La pelirrosa nado hacia él, dedicándole una sonrisa tímida.

—Toma aire, vamos a nadar un poco. — Sugirió el azabache. Ella, obedeció. Se sumergieron entre el agua cristalina, nadaron durante algunos segundos hasta estar dentro del cenote, desde ese punto el manto cósmico lucia repleto de estrellas, con la luna como protagonista.

Ella, noto el tímido tacto de Sasuke. Acariciaba cada extensión del rostro de la pelirrosa, mientras la miraba de manera diferente…aquellos irises negros detonaban una explosión de emociones, pero ella solo podía descifrar una; Amor.

— ¿Cómo encontraste este lugar?— Pregunto Sakura, rompiendo el silencio que minutos antes se había formado entorno a ellos. —

—De vez en cuando me gusta tomar atajos. — Relato el azabache sin apartar la mirada del rostro de la pelirrosa. La voz del azabache parecía imperturbable, siempre apacible, no hacía falta alzarla para imponer respeto o fingirla para parecer demasiado dulce, era perfecta. — Encontré esto por casualidad. Me pareció buena idea traerte aquí. — Sakura sonrió, acortando la distancia entre ellos.

Después de pasar un buen rato en la caverna, decidieron regresar a tierra firme. A pesar de tener el cuerpo húmedo, decidieron cubrir su semidesnudez con la ropa que yacía tendida en el suelo. Debían continuar con su camino, necesitaban comer y dormir. La siguiente área de aguas termales no estaba muy lejos de ahí.

Sasuke opto por elegir una habitación alejada, solo para tener un momento de privacidad. El y su esposa anhelaban descansar. Ordeno un banquete digno de reyes. Degusto cada platillo pero en realidad observaba cada acción de la pelirrosa, cada gesto, por muy extraño que fuera, no podía apartar la mirada de ella.

—o—

La noche parecía eterna. Tanto ella como Sasuke, estaban evitando caer en las trampas del sueño. Había algo por concluir y no lo alargarían hasta la noche siguiente.

Sakura, al pensar que no solo se entregó a Sasuke en alma también lo haría en cuerpo, lo que causaba cierta incomodidad y a la vez emoción en su interior. Admitía sentirse nerviosa, solamente sabía unas cuantas cosas al respecto, lo esencial. No esperaba que su ahora marido fuera un experto en las artes amatorias. Pensar en un chico que solamente tenía como meta la venganza ante todo, habría de fijarse en los placeres de la carne.

Parecía que ninguno tomaría la iniciativa. Ella, le observaba desde un rincón de la habitación, el, yacía mirando desde la ventana, lucia pensativo a pesar de darle la espalda. Sakura ideaba un plan para no parecer demasiado atrevida o en su intento, desesperada.

Sintió un escalofrió recorrer sin intromisión su espina dorsal, de arriba hacia abajo, al percatarse de la mirada hambrienta del azabache. Sin más intromisión, recorrió la habitación hasta llegar a aquel punto. Contemplo a Sasuke, como si intentase descifrar un enigma, debía alzar la cabeza para poder apreciar esos ojos que la volvían loca.

Inevitablemente bajo la cabeza para rehuir la mirada. Había algo en ella que aun la cohibía y no le permitía explayarse sin ataduras. Exhalo, lentamente, proveyéndole aire a sus pulmones, inhalaba, exhalaba. La voz profunda de Sasuke logro arrancarle miles de pensamientos, para centrar la atención en él.

Sasuke la miraba de manera retadora, como si estuviese incitándola a dar el primer paso. Debía admitir el nerviosismo del que era presa. Nunca había contemplado a una mujer desnuda y menos a esa "molestia" que conseguía volverlo loco.

Sakura, sin más preámbulos, alcanzo sus labios en un hambriento beso, el cual, demandaba más y más. Sus labios se movían a los mismos compas. Al inicio fue difícil acostumbrarse a ello y para ser exactos aún les sabía cómo el primer beso. Ardiente, apresurado. En un gesto inconsciente, el azabache mordisqueo el labio inferior, suavemente, ante la mirada confusa de la pelirrosa.

Ella, observo como los ojos negros se velaban por el deseo. Trago saliva de forma sonora, demasiado audible para el azabache, quien dudo en continuar con ese jugueteo peligroso.

Sasuke noto como su corazón comenzó a latir con fuerza, parecía que iba a saltársele del pecho.

Ambos se deseaban de una forma demoledora, descarnada. Sakura intentó huir de ese juego de presa y cazador furtivo, pero aquellos ojos ónices la miraban con una devoción y pasión, tales que por más que intentase no podría abundar el juego.

Sin más preámbulos, acerco sus labios contra los de Sasuke, apenas en un ligero roce, alzo los fanales esmeraldas hacia los negros de él, depositando un apasionado beso, donde el calor de sus lenguas comenzaba a incitarles más. El azabache, la tomo firmemente de la cintura, apegándola hacia el en un impulso por complacer sus deseos. Ella, por inercia, coloco ambas manos sobre el amplio pecho de su acompañante, dejándose llevar.

Al alejarse, aquellos labios carnosos parecían hinchados por los besos proporcionados, su pecho se alzaba para componer la respiración. Noto cierta seguridad en ella, por lo cual, continuo con su prometido.

Primero acaricio su rostro, bajando por el cuello dándose una idea de la suavidad que tendría su piel. Deposito besos húmedos sobre este, deleitándose del inigualable sabor, era peculiar. Con delicadeza, acaricio el borde de la bata y con agilidad, desato el cordón que minutos antes lo ataban, dejando aquella prenda tenida en el suelo y una hermosa vista, conformada por una bella mujer, consintiendo a la mirada hambrienta del azabache recorrer la imagen, de arriba hacia abajo, sin injerencia.

Ante la sorpresa del Uchiha, noto la postura dudativa de la pelirrosa, podía reconocer cada gesto que articulaba, cuando atacaba su labio inferior con una leve mordía y desviaba la mirada significaba inseguridad. Lo peor es que se conocían tanto, que podrían recordarse quien eran por si lo olvidaban y lo peor del caso es que sabían tanto el uno del otro que podrían dedicarse a dictar clases intensivas de sus vidas. Tal vez esa era una razón por la que Sasuke podría saber cuándo ella intentaba olvidarlo. Advirtió el momento en que ella se detuvo para atisbarlo, con decisión, con voracidad, lanzándose a atrapar sus labios en un beso hambriento, acaparador.

Movieron los labios en una danza completamente coordinada, captando el calor, lo suaves y deliciosos que estaban, ¿Cómo podría hacerse adicto a una persona? Sakura tenía todas las respuestas. En un acto pasional, Sasuke decidió recorrer con su lengua aquellos labios, rozando con la punta de su lengua el inferior, provocándole a Sakura entreabrirlas un poco, solo para otorgarle libertad.

Sakura aneblaba descubrir más, no se quedaría tranquila con aquellas muestras de afecto, que hasta ese punto, parecían escasas ante la situación que cruzaban. Quería catar más, deleitarse con ese cuerpo, necesitaba más para sacar sus deseos y sabía muy bien que Sasuke no lo negaría. Por ese motivo, se alejó lentamente. Sasuke reacciono de otra manera. Aprisiono la muñeca de la pelirrosa en un ligero agarre, atrayéndola hacia su cuerpo con fiereza. Tuvo que acudir al acorralamiento para no dejarla escapar. El cuerpo de Sakura yacía entre un mueble y el cuerpo de Sasuke. Ágilmente coloco todo su peso sobre la superficie de madera y con otro beso voraz, atrajo al pelinegro hacia ella. Con manos temblorosas y de manera torpe, desato el cordón que se encargaba de sostener esa prenda, dejándola tendida, haciéndole compañía a la que minutos antes la cubría.

Insegura, acaricio los pectorales de Sasuke, sus cálidas manos se encargaban de proponerle caricias placenteras. Bajo estas hacia su abdomen. Como si se tratase de un acto de telepatía, Sasuke volvió a tomarla ágilmente, depositándola en la cama, ahí tendrían mayor comodidad.

Sasuke sabia un poco respecto al tema, lo esencial para hacer de esa noche algo inolvidable. Agradecía tener a un sensei como Kakashi, se sintió como un estúpido al acudir a él. Benditos eran los libros Icha-Icha. Mientras ambos yacían sentados, Sasuke degustaba el cuello de la pelirrosa, buscando como deshacerse de aquella prenda incomoda, encargada de cubrir los senos de Sakura.

Ella dejo escapar una risa tímida, coloco ambas manos sobre el rostro de Sasuke, quien parecía un poco frustrado al no conseguir su cometido.

—Se abre por la parte de adelante. — Informo con dulzura, apartando unos cuantos mechones azabaches y depositando un beso sobre la frente. Sasuke trago saliva, demasiado audible. Con un poco de torpeza desabrocho la prenda molesta, permitiéndole atisbar una de las partes más íntimas de Sakura. La aludida por inercia, cruzo los brazos en un intento por cubrirlos, sentia pena, era cierto, nunca pensó que tendría tal momento de intimidad con el azabache.

Sasuke pudo comprenderla de inmediato, al notar como sus mejillas adquirían un color rosado, causado por la vergüenza. Le abrazo fuertemente, coloco un mechón detrás de su oreja solo para mirar mejor su rostro. Ahora era su turno de depositar un beso sobre la frente de Sakura. Sonrió, solo para ella y para proveerle la seguridad necesaria.

—Lo siento. — Articulo a duras penas, encogiéndose de hombros y desviando los irises esmeraldas hacia otro punto donde no entrara en su campo de visión el rostro del azabache. —

—No te disculpes. — Mascullo el con voz varonil, apenas en un susurro audible. — Para mí eres perfecta de cualquier forma. — Confeso y era tan cierto. Al inicio no pudo tomarla en cuenta como ella lo merecía, se aferró a ignorarla, pero cuando capto por completo su atención, no pudo apartarla de ella. Con esa oración, logro darle la seguridad necesaria para continuar. Dejo caer todo el peso sobre el colchón, abrió las piernas, solo para permitirle a Sasuke acomodarse entre ellas. Tuvo que realizar un poco de esfuerzo, el cuerpo del susodicho era más grande, a comparación de ella, quien parecía tan pequeña y frágil a su lado. Sasuke recargo dolo el peso sobre su brazo, contemplando el bello rostro de Sakura, quien sonreía amplia y a la vez tímidamente.

Volvió a depositar besos en el cuello, descendiendo hasta la clavícula hasta desembocar en sus pechos. Acaricio los pezones ya erectos en un suave roce, atrapo uno con la boca, lamiendo lentamente e inseguro, esperando la reacción de Sakura. Ella, comenzó a percatarse de una extraña sensación en la entrepierna. Echo la cabeza hacia atrás, dejándose llevar por el placer que las caricias de Sasuke le proporcionaban.

Poco a poco fue escurriendo la mano hasta la cintura de Sakura, apartando la atención de esa zona que minutos antes se permitió degustar. Formo un camino de besos, desde los senos de la chica hasta su abdomen. Freno al llegar al borde de las bragas.

Sakura le miraba expectante, mientras colocaba el rostro entre ella, dejándose mecer por las olas del placer al percatarse de la respiración lenta chocar contra su intimidad. Tortuosamente, delineo el resorte, perfectamente formado por encaje, paso los dedos por el monte de venus, descendiendo hasta el clítoris, aun cubierto por una delgada tela, admirando la humedad que emanaba de ella. Rozaba lentamente, formando pequeños círculos con el dedo pulgar. Sakura, echo la cabeza hacia atrás. Emulo un leve gemido, intruso desde hacía varios minutos. Estaba al borde del éxtasis. Su cuerpo logro estremecerse al notar los dedos fríos de Sasuke sobre su intimidad desnuda. Anhelaba mas, era algo inexplicable. El cuerpo le tembló, los espasmos tomaban lugar en su interior, anunciando el orgasmo.

Intento reparar la respiración, bajo la mirada hacia el rostro de Sasuke, quien sonreía de manera altanera. Logro reincorporarse en la cama, era su turno de atacar. Obligo al Uchiha a tomar asiento mientras ella tomaba lugar sobre su regazo. Beso a Sasuke, devolviéndole la pequeña y sensual mordida en el labio inferior. Inclino la cabeza hacia el cuello blanquecino del azabache, depositando besos y dejando pequeñas marcas rojizas en este. Con la cadera, comenzó a realizar movimientos circulares, a lo que el cuerpo de Sasuke respondió de manera particular.

— ¿Me amas?— Ronroneo Sakura, aun besando el cuello de Sasuke y devolviéndole la tortura.

—S-sí. — Titubeo Sasuke ante el enorme placer, con voz ronca, como si se tratase de un ronco gemido.

— ¿Cuánto?— Detuvo los movimientos como parte del juego, esperando una respuesta por parte de su marido.

—Demasiado. — La palabra vociferada sonó como una súplica ante el castigo proporcionado por Sakura.

— ¿Así?— Pregunto Sakura, mientras en su faz se dibujaban gestos digno de apreciarse, demasiado ardientes.

—Si. — Acoto Sasuke, cerrando los ojos, sintiendo el tortuoso movimiento circular de caderas sobre su entrepierna.

— ¿Así?— Volvió a preguntar Sakura con voz seductora. Ella también sentía placer y cierta parte intima del Uchiha chocando contra su entrepierna.

—Si. — Repitió Sasuke, maldecía y bendecía a esa mujer, todo al mismo tiempo. Sakura paso la lengua lentamente por los labios del azabache, enredándolas al final en un apasionado beso.

Al terminar la peligrosa tortura de la pelirrosa. Sasuke dejo la última prenda que lo cubría en el suelo, acompañando a las demás. Contemplo a Sakura durante algunos segundos, anunciándole la siguiente parte del proceso. Abrió las piernas lentamente, para permitirle la entrada al azabache.

Sasuke coloco el órgano viril en la entrada de la pelirrosa. Ella, cerró los ojos. Introdujo lentamente pero las paredes de la chica eran demasiado estrechas para permitirle la entrada, en respuesta, lanzo un bufido.

—Lo siento. — Volvió a disculparse, estaba demasiado nerviosa pero unos cuantos besos y caricias logran aplacar los pensamientos que divagaban sin rumbo en su mente.

El segundo intento fue el seguro, introdujo lentamente, emulando un gemido ronco, proveniente desde la garganta, aguardo hasta que Sakura se acostumbrara a él. La pelirrosa, sintió como una fuerza abrupta invadía en su interior, mezclada con el punzante dolor. Clavo las uñas sobre la enorme espalda del azabache. El dolor no desparecería rápidamente, pudo comprobarlo en la segunda embestida. Sasuke realizaba un movimiento singular, Sakura le acompaño minutos después con un movimiento circular de caderas. Al notar como el dolor se transformaba en placer, se desato. Atrapo al azabache entre sus brazos, el, se sostenía de la cabecera, embistiendo suavemente, proporcionándoles placer al mismo tiempo.

Coloco la mano detrás de la cabeza de Sakura, aferrándose a ella en cada vaivén, mientras la pelirrosa ocultaba su rostro entre el hombro y oprimía los gemidos que amenazaban con escapar. Podían apreciarse los quejidos, los plañidos emulados, las respiraciones lentas, el chocar de los cuerpos. Con ella su alma se destapaba, era la melodía que sus cuerpos realizaban en armonía.

Sasuke cambio de posición. El sudor recorría sus cuerpos, empapando las sabanas, aumentando la temperatura. Notaba el esfuerzo sobre humando de Sakura al comprimir los gemidos, había lagrimas empapando sus mejillas, sus mejillas estaban sonrojadas, sus labios hinchados por los besos, todo en ella era perfecto. Sakura dejo a Sasuke tomar comodidad entre sus piernas. Intercalaron posiciones, ahora ella estaba arriba, marcando el paso con movimientos circulares, el, aprisiono uno de sus senos en un agarre frágil, unieron sus labios en otro apasionado beso, donde las lenguas mantenían una batalla campal.

Con las ultimas fuerzas que les quedaban, Sasuke obligo a Sakura apoyar el peso sobre sus manos y rodillas, Sasuke prosiguió con las embestidas, esta vez, la velocidad había aumentado. Entrelazo su mano contra la de Sakura, recargo la cabeza entre su hombro, los gemidos de ambos eran más audibles. Yacían al borde del éxtasis y sin contenerlo más, Sakura anuncio el tan ansiado orgasmo en un gemido audible, no solo para ellos, tal vez, lo seria para todos los huéspedes del lugar. Sasuke no tardo en acompañar a Sakura, tanto en el éxtasis como en el gemido.

Lentamente des entrelazaron las manos y tumbaron sus cuerpos uno a lado del otro, sin apartar las miradas cohibidas pero a la vez intensas. Sakura, cubrió su desnudez inmediatamente con la fina sabana. Estaban exhaustos, de eso no cabía duda.

Sasuke volvió a sonreírle, hasta que el último Uchiha, vencedor de Kaguya, uno de los shinobis más fuertes perdió la batalla contra el sueño. Sakura le devolvió la sonrisa, acaricio su rostro, delineo sus labios y comprimió un grito de felicidad. Un coctel de hormonas dejo estragos en su interior, acompañando al azabache, los parpados le pesaban una tonelada o al menos eso sentía, perdió la conciencia cuando estos se cerraron por completo, sin desaparecer de su faz una leve sonrisa.

Continuara.

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¡Lamento la tardanza pero este capítulo requería mucha atención! Hasta el momento, es el más largo :D Espero no haberlos defraudado, no soy buena escribiendo lemon (No soy tan pervertida cx ¡Bah! ¿A quién engaño? Jaja) Pero ojala sea de su agrado :D Fue muy difícil, porque eran dos vírgenes (Y por lo tanto sin nada de experiencia) Quería apegarme un poco a la realidad, despegar a Sasuke de esa faceta de "Master sex" como lo plasman en la mayoría de los fics.

Como saben, este fic será corto :c pero va a paso lento y seguro Debo terminar una de mis historias más largas "Bane of emerald goddes" y hace poco comencé otro, seria genial tener sus reviews por ahí "Grudge blues" Esta historia la llevo desarrollando desde hace un año, si son fanáticos del dramatismo y romance, se la recomiendo, va por el primer capítulo, estoy esperando a que tenga cierta aceptación :D

Siempre es un placer leer sus comentarios, son mi motor para seguir adelante con esta historia, puedo saber que les agrada o que no y siempre me motivan :D Les agradezco su constante apoyo 3

-O- Respuestas a los maravillosos comentarios 3

Arya-80-U: Owww *-* Hago todo lo posible por mantener sus personalidades intactas, porque eso, los hace únicos. Uff, créeme, me ha sido difícil llegar hasta este punto de la ortografía y narrativa, tuve varios llamados de atención al respecto, todo ha sido para mejorar. No, yo amo que le dieras una oportunidad ¡Mil gracias! Jajaja voy a echarle más leña al fuego en ese caso Jajaja, espero no haberte defraudado con el lemon :D ¡Muchísimas gracias por dejar tu comentario y por leer! ¡Un fuerte abrazo, Arya!

: ¡Hola! ¡Jajaja alcanzaste a ponerte al corriente! Los capítulos no son extensos cx Es difícil plasmarlos tal cual, pero conociendo la personalidad de Sasuke y Sakura, puedo imaginare como es su relación y la plasmo aquí :D ¡Bienvenida al lado oscuro! ñ.ñ ¡Gracias por leer y dejar un comentario! ¡Saludos!

Ayame:¡Owww! ¡Muchísimas gracias Ayame! ¡Al contrario, gracias a ti por leer! Espero no defraudarte con el desarrollo del fic ¡Un fuerte abrazo!

DaanaF: ¡Awwww! 3 ¡So fucking romantic! 3 nunca pensé causar ese tipo de sensaciones con mis escritos. Algún día Daana, te encontraras en la misma posición 3 ¡Lo sé! Pero bueno, un dicho muy narcisista dice "La belleza cuesta" cx Jajaja mi mamá me lo dice muchas veces :c ¡Vienen cosas impresionantes, todo está escrito ya, bueno, al menos las ideas principales! Aprenderán mucho, como todo, es un proceso hermoso. ¡Gracias a ti por dejar tu comentario y por leer! ¡Un saludo y un abrazo muy fuerte!

Ferchan: ¡OMG! *-* No sabes la alegría que eso me causa 3 ¡Jajaja llegaste justo a tiempo! Uff como ya lo he dicho, me es difícil plasmarlo tal cual cx pero ahí la llevo, gracias a sus comentarios puedo saber que estoy haciendo un buen trabajo :D ¡Gracias por todo! ¡Saludos y un fuerte abrazo!

IrasueTargaryen: *-* ¡Owwwwwwwwww! 3 Jajaja me puse muy cursi :3 tengo mi corazoncito jeje creo que estaba muy inspirada o en ese caso, muy feliz Jajaja 3 Te agradezco mucho por todo, por seguir esta historia y que te animaras a dejar un comentario :D Jajaja yo también soy así, debo confesarlo y no elijas a un campeón como Oberyn Martell jaja. Espero tengas un buen soldado o la suerte de Tyrion en el primer libro o primera temporada jaja. ¡Gracias Irasue! 3 ¡Espero haya sido de tu agrado! ¡Un fuerte abrazo!

Tsukky: *—* *O* ¡Gracias! ¡De todo corazón 3! Aun tienes tiempo para ponerte al corriente jaja, he tenido muchas ideas y el siguiente capítulo tiene muchas cosas, por lo cual, no me gustaría plasmarlo mal cx Si, son una alborozada con las historias, tenía pensado esperar a terminar bane o emerald goddes y después subir este, pero soy impaciente jaja ¡Gracias por catalogarla como hermosa! *—* ¡No, no, no! ¡Gracias a ti por darle una oportunidad! ¡Un fuerte abrazo! ¡Ojala te haya gustado este capítulo!

Sin más que decir, su servilleta (Osease su servidora cx) Se retira :D

Nos leemos hasta los próximos y reviews y próximo capítulo 3

Feliz semana, un fuerte abrazo y un enorme beso :*

No olviden leer mis otros fics (*Se hace publicidad barata*) ¡Baah! ¡Mentira!

¡Hasta la próxima, chao!