"DOS CORAZONES ROTOS"
Capítulo 10
"Una muy feliz Navidad"
El día de Nochebuena, Annie se encontraba en la cocina preparando la cena junto con la ama de llaves que le estaba ayudando antes de irse a celebrar ella con su propia familia.
En la sala, el gran árbol de Navidad lucía excelentemente decorado con un lindo pesebre debajo e inmensidad de regalos. Annie usaba un precioso vestido rojo, uno de los colores de la Navidad. El Duque de Grandchester había llegado con sus brazos llenos de regalos y los colocó debajo del árbol.
- Bueno Padre -dijo Terry- Espero que uno de esos presentes sea para mí también y no solo para mamá ...
El Duque se sonrojó un poco y sonrió.
Eleonor llegó unos minutos después del Duque cargada con muchos regalos también. Ella al igual usaba los colores de Navidad, rojo y verde.
- ¡Hola Madre! -dijo Terry- ¡Feliz Navidad!
- Feliz Navidad cariño, Feliz Navidad, Annie.
Se escuchó el timbre de la puerta y era Charlie Sanders quien también llegó con presentes.
- Charlie! -exclamó Annie sonriendo- ¡Qué agradable sorpresa! ¡Feliz Navidad!
- Feliz Navidad Princesa -dijo Charlie abrazándola.
La cena de Nochebuena estuvo deliciosa. Después de cenar, todos se encontraban sentados alrededor de la chimenea, contando historias navideñas y cantando villancicos. Eleonor se comportó realmente agradable con el Duque esa noche, era temporada de espíritu navideño después de todo. Intercambiaron regalos, pero no los abrieron, ya que era el 24 de diciembre, tendrían que esperar al siguiente día ...
Después de un rato Charlie estaba con Terry en su oficina hablando a solas.
- Entonces, ¿cómo va la convivencia con la Princesa?
- Va muy bien ... Nos llevamos bien.
- ¿Y cuándo vas a tomar el siguiente paso?
- ¿Qué siguiente paso?
- Vamos amiguito ... ¿no vas a decirme que en realidad no estás haciendo nada con ella?
- Soy un caballero…
- Quien protesta demasiado ...
- Charlie! Ella es la hermana de Candy!
- Sí, ya lo dijiste ... ¡y ella también es una chica! Tienes suerte de estar viviendo con ella. Puedes aprovechar la situación ... ¿pretendes ayudarla hasta que conozca a un hombre que quiera casarse con ella y se la lleve ...?
- Su ex-novio un tipo elegante vino a recuperarla ...
- ¿De verdad? ¿Y cómo te hizo sentir eso?
- La besó ... Yo sentí morir ...
- Oh…
- Sí ... ¡la trató como basura! Ella no puede volver a estar con él!
- ¿Y si ella lo ama?
- ¡El Elegante le dijo que estaba con ella solo porque Candy se lo había pedido! Hubiera querido ponerle mi puño en su cara!
- ¿Y por qué no lo hiciste?
- Porque ella no es mi novia ... ella es una amiga, eso es todo.
- Entonces, ¿no dijiste nada?
- Bueno …
- ¿Bueno?
- Le mostré a ella lo molesto que estaba yo cuando volvimos aquí ...
- ¿Haciendo qué?
- Yo ... yo ... la besé!
- ¿De Verdad?
- Sí ... ¡solo para demostrarle que puedo hacerle creer también que la amo como lo hizo el Elegante! ¡Ni siquiera me devolvió el beso! -dijo Terry un poco molesto.
- ¿Y ella si besó al Elegante?
- ¡No lo sé! Parece que si ...
- ¿Entonces estabas tratando de probar un punto?
- Sí ...
- ¿O querías que ella comparara tus besos?
- Si ... QUÉ? NO!
Charlie estalló en carcajadas, se estaba burlando de su amigo.
- ¡Me estás haciendo decir tonterías! -dijo Terry.
- Tonterías? En verdad? Lo que yo veo es a un tipo que está celoso porque el ex-prometido de su "inquilina" regresó para volver a estar con ella, la besa ... tú entonces haces lo mismo ... pero ella no te devuelve el beso ... y eso te hace enojar ... ¡Estás enamorado!
- Si estuviera enamorado de ella, habría golpeado al Elegante ...
- ¿El hecho de que seas más maduro no te cruza por la mente? Pelear es algo infantil, ¿no crees?
- ¿Quieres hacerme ver que no peleé con el Elegante, porque soy más maduro?
- ¿Tenías ganas de pegarle? Y no lo hiciste ... ¿por qué?
- Te dije por qué, porque ella no es mi novia ...
- Terry ...
- ¡Está bien! Estaba pensando en la recepción del estreno, la primera vez que estuve en el escenario con mi madre ... No quería arruinarlo todo con una pelea que hubiera robado la escena del estreno! Sino de lo contrario, ¡lo habría golpeado como en el colegio!
- Así que, estoy en lo cierto, eres más maduro y estás pensando mejor y te fuiste por la decisión más sabia; estabas celoso y besaste a la Princesa forzadamente ... lo que probablemente no te hizo ganar puntos con ella ...
- Le ofrecí flores para disculparme ...
- ¿Qué hay del Elegante?
- Él también le envió flores ...
- Si quieres ganártela, tienes que estar un paso delante del Elegante, amigo ...
- Pero no quiero ...
Charlie levantó sus cejas ...
- Entonces, ¿no tendrás problemas si comenzara a seducir a la Princesa verdad? -preguntó Charlie.
- ¡Tú comes mujeres de desayuno! ¡Dejala sola! Ella se merece algo mejor ...
- El Elegante no se la merece, yo no me lo merezco ... ¿Y tú si te la mereces?
- Ella es la hermana de Candy, tengo que cuidarla ...
Hubo un golpe en la puerta. Eleonor entró.
- ¿Ya vienen chicos? Vengan y únanse a nosotros en la sala. Tendrán tiempo para hablar en otro momento ...
- Ya vamos Madre -dijo Terry caminando hacia la puerta.
- ¡Salvado por la campana! -añadió Charlie sonriendo.
Después de un rato Charlie se retiró para irse de fiesta con sus amigos. Eleonor también se retiró y se llevó al Duque que estuvo extasiado. Annie y Terry se encontraban solos y contando historias frente a la chimenea ...
- Bueno -dijo Terry- Todavía es temprano ¿Quieres responder a la invitación del Elegante?
- No en realidad ... -contestó Annie.
- ¿Estás segura? No me importa. No me molesta si vas ...
"¿De verdad quiere que vaya a ver a Archie? ¿No quiere estar a solas conmigo en Nochebuena?" pensó Annie triste.
- ¿En verdad quieres que vaya ... ? -preguntó ella.
- Puedo ir contigo si quieres ...
- Oh, está bien…
- Tengo otra invitación ...
- Oh, muy bien…
¿Qué estaba pensando ella? ¿Que Terry iba a pasar la Nochebuena con ella a solas? Él tenía cosas más importantes que hacer. ¡Probablemente una actriz de tercera clase que lo estaba esperando para una pequeña cita en las sábanas!
- ¡Vamos entonces si no te molesta y si tienes otra invitación!
Terry se sintió herido. Esperaba que ella se negara ...
Así que se dirigieron a la Mansión Andrew. La familia todavía se encontraba en Nueva York.
Archie fue a abrir la puerta y sonrió cuando vio a Annie. El se puso muy felíz. Apenas si vió a Terry.
- ¡Feliz Navidad! -dijo Archie- Annie, estoy tan feliz de verte.
- Feliz Navidad Archie -dijo Annie forzando una sonrisa.
Annie estaba pensando que Terry se iría de inmediato, pero se sorprendió al ver que él entró con ella. Patricia, que estaba en la sala de estar con la familia, estaba contenta de ver a su amiga.
- Annie! ¡Feliz Navidad! -dijo Patricia viniendo a besarla.
- ¡Feliz Navidad Patty! -dijo Annie abrazándola.
- Terry! -dijo Patty- ¡Feliz Navidad!
- Feliz Navidad Patricia -dijo Terry sonriendo.
- Annie, ven conmigo -dijo Archie- Voy a entregarte tu regalo ...
- Oh, está bien -dijo Annie siguiéndolo.
Terry y Patty los observaban mientras ellos intercambiaban sus regalos. ¡Terry ni siquiera sabía que ella tenía un regalo para Archie! Patty lo veía detenidamente.
- ¿Por qué la trajiste aquí? -ella preguntó.
- El Elegante la invitó ...
- Oh ... ¿y ella te pidió que la trajeras aquí?
- Ella es una amiga, quería hacerla feliz.
- Entonces, ¿por qué tienes ganas de matar a Archibald?
- Yo no quiero matar a ...
- Terry ...
- Además tengo otra invitación ...
- ¿Una cita?
- A lo que no tengo ganas de ir ...
- Prefieres quedarte con Annie. Entonces, ¿por qué la arrojas a los brazos de Archibald?
- Yo no la estoy arrojando ... Yo ...
Él dejó de hablar. Era como si estuviera haciendo todo para que Annie pasara tiempo con Archie, pero solo después de que ella le había dicho que ya no estaba interesada en él ...
- Terry -comenzó Patricia- Podría estar metiéndote en tus asuntos ...
- De hecho así es …
- Pero, si tú quieres a Annie ... deberías decírselo ...
- ¿De qué estás hablando Patty? Ella es la hermana de Candy. Además Archie ya la lastimó y la humilló ...
- ¿Y tu la estás protegiendo al arrojarla en sus brazos? ¡Muy bien! ¡Eso tiene sentido! -dijo Patty irónicamente.
- ¿Dónde está Albert? -preguntó Terry para cambiar la conversación.
- En su oficina ... -contestó Patricia.
Eliza, quien estaba arriba en su habitación, llegó y estaba feliz de ver a Terry.
- ¡Terrence! ¡Feliz Navidad! -dijo saltándole al cuello- ¡Veniste a verme! ¡Que lindo eres! Ven y abre el regalo que compré para ti ...
Terry siguió a Eliza, dejando a Patricia, quien caminó hacia el estudio. Albert estaba allí y ella entró. Él miraba por la ventana y se volvió para verla. Ella caminó hacia sus brazos y él la abrazó cerrando los ojos.
- ¿Estas bien? -le preguntó Patricia.
- La extraño -respondió.
- Yo también la echo de menos…
- Gracias por estar aquí -dijo.
- En tus brazos, quieres decir? ¡Es divino!
Estallaron en carcajadas. Albert buscó sus labios e intercambiaron un largo y apasionado beso ...
- Terry y Annie están aquí -dijo Patricia cuando se detuvieron.
- ¿De Verdad?
- Archibald invitó a Annie ...
- Y llegó con Terry ...?
- Están jugando al gato y al ratón ...
- ¿Qué quieres decir?
- Mmmh ya verás ... -dijo Patricia jalando la cabeza de Albert hacia ella.
Se besaron ardientemente. No tenían prisa por ver a los demás.
Mientras tanto...
Annie pasaba todo el tiempo observando a Terry y Eliza, lo cual hizo que Archie se molestara.
- ¡Solo estás mirándolos! -dijo Archie.
- ¿Qué? -dijo Annie.
- ¡Grandchester! ¡Sigues mirándolo!
- Estás diciendo tonterías ...
- ¿No estás celosa?
- ¡Claro que no! Sólo somos amigos…
- ¿Estás segura?
- Sí estoy segura. ¡Y él está enamorado de Candy, como tú por cierto y no cometeré el mismo error dos veces!
Archie no respondió.
Annie ya había tenido suficiente de ver a Terry y Eliza juntos. Así que caminó hacia él, dejando a Archie, quien la dejó ir ...
- Terry, pensé que tenías otra invitación -dijo.
- Déjanos en paz, Annie! -dijo Eliza con insolencia.
Annie la ignoró y Terry respondió:
- ¿Ya terminaste con tus arrumacos?
- No estaba con mis arrumacos ... Quiero volver a casa ...
Se miraron el uno al otro. Terry sonrió.
- Muy bien, vamos…
- Pero Terry ... -chilló Eliza.
- Lo siento Eliza, tenemos que irnos ... Feliz Navidad. Adiós a todos! ¡Feliz Navidad!
- ¡Adiós a todos! ¡Feliz Navidad!
Caminaron hacia la puerta y se encontraron con Albert y Patricia.
- Terry! -dijo Albert- ¿Ya te vas?
- Sí. Solo estábamos pasando, adiós ... ¡Feliz Navidad! -dijo Terry.
- Feliz Navidad -contestó Albert sonriendo.
- Feliz Navidad -dijo Annie- ¡Adiós!
Y Dejaron la mansión.
Iban en el auto cuando Terry le preguntó a Annie:
- ¿No encontraste a Albert y Patricia un poco raros? -preguntó Terry.
- No -contestó Annie.
- Los labios de Patricia estaban hinchados ...
- ¿Hinchados?
- Sí, hinchados ...
- ¿Qué significa eso?
- Que algo la hizo tener los labios hinchados ...
- ¿Albert le dio un puñetazo en los labios? -preguntó Annie contrariada.
Terry estalló en franca risa.
- Sí, con sus labios! -dijo él.
- ¿Qué? Patricia y Albert? ¡Oh Dios mío!
- Ambos perdieron a sus seres amados en la guerra ...
- ¿Admites que Albert estaba enamorado de Candy?
- Todo el mundo estaba enamorado de Candy, Annie ...
- Incluso Alistair?
- Incluso Alistair. Pero él tenía la sabiduría de ver sin decir nada o sin tocar nada ...
- ¡Dios mío!
- Pero yo soy a quien ella amaba y rompí su corazón, eligiendo el deber sobre el amor ... Y lo lamentaré hasta el final de mis días ...
Annie no dijo nada. Terry aún amaba a Candy y siempre la amará ... ¿Por qué le molestó eso? Debería concentrarse en su carrera y su objetivo en lugar de distraerse con ideas imposibles ...
Llegaron a su casa y entraron.
- ¿No te vas a ir? -preguntó Annie.
- ¿A dónde?
- A tu invitación ...
- No, estoy cansado ...
- Oh…
- Hay que dormir. Mañana es Navidad ...
- Muy bien. Buenas noches Terry.
- Buenas noches, Annie. Feliz Navidad.
- Feliz Navidad.
oOoOoOoOoOo
La mañana siguiente, Navidad. Annie bajó las escaleras después de bañarse y vestirse. Encontró a Terry abajo leyendo un libro.
- ¡Ya era hora de que te levantaras! ¡Es casi mediodía!
- Feliz Navidad Terry -dijo sonriendo- Abramos nuestros regalos ...
Se divirtieron abriendo sus presentes como niños, riendo.
- Gracias por tu regalo Annie -dijo Terry viendo el suéter, la bufanda, el gorro y los guantes.
- Gracias a ti por tu ayuda, cuando más la necesitaba ... -dijo Annie sonriendo.
- De nada, Annie. Somos amigos. Tenemos que ayudarnos el uno al otros ... eso es normal. Mi turno ahora…
Él le dio un pequeño paquete. Annie sonrió. Ella lo abrió y encontró una llave ...
- ¿Para qué es esto?
Terry la tomó de la mano y la llevó a una puerta de la casa.
- Abre la puerta con la llave ...
Annie obedeció y abrió la puerta. En el interior, había una máquina de coser, una máquina de bordar, una mesa de planchar ... algo de material y todo lo que necesitaba para trabajar ...
- ¡Dios mío, Terry! -exclamó Annie feliz.
- Me dije que ahora que hemos comenzado la obra, puedes trabajar en tus modelos mientras esperas la próxima gran producción del teatro ...
- Oh, Terry! ¡Eso es maravilloso! ¡Eres maravilloso! -dijo ella saltando a su cuello- ¡Muchas gracias!
Luego ella se dispuso a ver las máquinas y ¡comenzó a trabajar casi de inmediato para probarlas! Terry la miraba sonriendo.
oOoOoOoOoOo
Después se dirigieron a casa de Eleonor y encontraron al Duque en bata de baño desayunando con ella, también en bata de baño.
- ¡Padre! ¡Feliz Navidad! ¡Parece que has tenido una Navidad muy feliz! ¿No es así Madre? -recalcó Terry irónicamente.
- Feliz Navidad Terry -dijo Eleonor sonriendo- Tus otros regalos están debajo del árbol. Feliz Navidad Annie ...
- Feliz Navidad -dijo Annie sonriendo.
Annie siguió a Terry a la sala para abrir regalos, también había algunos para ella. Luego fueron a agradecer a Eleonor y al Duque. Terry vió a su padre y dijo:
- Entonces Padre, ¿qué intención tienes con mi Madre?
- Ehh... -dijo el duque avergonzado.
- La última vez, la dejaste caer como a una papa caliente para casarte con tu bulto de grasa de la señora Grandchester ...
Eleonor quería reírse, Annie también. Pero dado que Terry estaba hablando seriamente con su padre.
- Espero que no hayas venido solo para divertirte con ella, porque si ese es el caso, ¡puedes volver con tu masa grasienta de esposa!
El duque miró a su hijo, que estaba defendiendo a su madre y que tuvo el coraje de hablarle con franqueza. Él estaba orgulloso de él.
- Terrence, hijo mío, estoy muy feliz de que me hayas hecho esa pregunta. Me alegra ver que estás protegiendo a tu madre y su reputación. Mi matrimonio con tu madrastra ya no existe. No pudo entender que quería venir hasta aquí para verte y dejarla con sus hijos ... y como ella sabe que tu madre está aquí en América ... me acusó de tenerla como amante y ella me dejó ... pero puedo asegurarte que si mi matrimonio todavía estuviera vivo, no habría perseguido a tu madre con mis atenciones ...
- ¿Vas a hacer una mujer honesta de ella esta vez?
- A mi edad, Terry, no tengo tiempo para jugar ... todo depende de tu madre ...
Terry miró a su madre, quien se le acercó para abrazarlo.
- Madre deberías seguir jugando a ser difícil de atrapar -susurró.
- Gracias cariño -dijo en voz alta. Y ella le susurró al oído de su hijo:
- Sé lo que estoy haciendo, no te preocupes. Esto fue solo por Navidad ...
Terry la soltó y dijo:
- Te quiero Madre y no quiero que te lastimen ...
- Yo también te quiero, cariño. Muchas gracias.
Luego se volvió hacia su padre.
- Así que Padre, mi monstruo de madrastra hizo una escena de celos? ¿Cómo están mis hermanos pequeños?
Terry hablaba con su padre y Annie le contó a Eleonor lo que Terry le había dado como regalo de Navidad. También habló sobre sus modelos que había preparado hace un tiempo y los que acababa de hacer y los pocos vestidos que solía confeccionar durante su tiempo libre en el teatro ...
Pasaron un día muy agradable en familia, nada ni nadie perturbó la atmósfera navideña.
Terry se dio cuenta que desde que Annie vivía con él, él ya no bebía, estaba haciendo ejercicio, ya no pasaba noches con actrices de tercera categoría. Él tenía mejores cosas que hacer. Estaba ocupado con su amiga, charlando y leyéndole ... ¿quién hubiera pensado que el gran Terrence Grandchester estaría feliz con las noches platónicas al lado de Annie Brighton?
¡La vida estaba llena de sorpresas!
...
