11. ¿Qué me ocurre?

La mirada de Naruto se poso sobre cada una de las jóvenes que se encontraban en la tienda. Algunas se sonrojaban ante la mirada de aquel muchacho alto, rubio y de ojos azules – Es como ella- dijo Naruto, llamando la atención de todos los presentes, en especial de la chica a la cual estaba señalando. Suigetsu se acerco a Naruto y ambos asintieron mirando a la chica, que en esos momentos se dirigía a la puerta, dispuesta a salir de aquel lugar – Espera- gritó Naruto. La joven se detuvo nerviosa y vio como el chico se acercaba a ella - ¿Qué… que quieres?- Pregunto la joven – Eh… yo… me podrías ayudar a buscarle algo a una amiga- pregunto un sonriente Naruto - ¿Qué te ayude?- volvió a preguntar la joven – Si, es que no tenemos idea de lo que le podría gustar, ni su talla… y bueno tú te pareces un poco a ella- La joven vio a ambos shinobis y suspiro cansinamente – Esta bien, veamos que puedo encontrar para su amiga- Naruto dio un salto de alegría, provocando la risa de todos los que observan a ambos jóvenes.

Pronto y gracias a la ayuda de aquella joven, Suigetsu y Naruto estaban pagando las prendas que le llevarían a Sakura – Gracias por ayudarnos- le dicen ambos shinobis a la joven, bajo la atenta mirada de las demás chicas, ella les sonríe – No fue nada, espero que a su amiga le guste lo que escogí… Bueno debo irme… Adiós- La chica sale de la tienda, seguida por Naruto y Suigetsu.

Una vez en la calle, ellos nuevamente le agradecen y se marchan – Creo que la dejaste flechada, Naruto- comenta Suigetsu al ver como la chica aun estaba parada en aquel lugar y con la mirada puesta en Naruto. Este a su vez desvía su mirada hacia la chica – Cuídate- le grita Naruto, la chica se sobresalta y sale corriendo de ese lugar con su cara sonrojada.

- Ves, te lo dije- corrobora Suigetsu. Naruto no le presta atención y sigue caminando buscando una tienda donde vendan ramen instantáneo.

Una suave brisa acarició su rostro, instándolo a despertar. Lentamente abrió sus ojos y extendió los brazos para estirar su cuerpo. Al hacerlo, se dio cuenta de que no estaba solo en aquella cama. A su lado estaba Sakura, la cual recordó, se había desmayado al terminar con la Primera Fase de su tratamiento.

Dudoso, se volvió hacia la chica y acerco una de sus manos al rostro de la joven – Sakura, despierta- Sasuke movió un poco a Sakura, pero ella no volvía en sí. El pelinegro de pronto se alarmó –No me digas que tú…- activo su sharingan y pudo notar que el chakra de Sakura, estaba bajo pero no para que ella aún no recuperara la conciencia. Entonces recordó las palabras de Naruto

Flash Back

-¿Por qué solo piensas en ti?- Grita Naruto. Sasuke lo mira no comprendiendo la pregunta de Naruto - ¿A que te refieres?- Naruto se acerca a la ventana – Sakura…ella sobrepaso su limite ¿Qué acaso no te diste cuenta?- Sasuke ahora entendió, Sakura. Era por ella.

- Hmp-

- Teme…Si fuera por mí te llevaría a rastras de vuelta a Konoha. Pero al igual que Sakura no permitiría que corrieras peligro… Ella hoy sobrepaso su límite, y de seguro mañana no estará mejor. Pero se que de seguro se esforzara por ayudarte, aunque ella se vaya desvaneciendo…

Fin flash Back

Se incorporo un poco sobre las almohadas y observó a la pelirrosa – Tonta… sí no estabas lista no deberías haber comenzado con el tratamiento… Siempre poniendo el bienestar de los demás antes que el tuyo- Le recrimino Sasuke, acariciando una de las mejillas de Sakura. Al notar lo que estaba haciendo, retiro su mano velozmente y desvió su mirada a la ventana.

Pasaban los minutos y aquel silencio comenzaba a irritar a Sasuke, de pronto sintió como la pelirrosa se movía, cerro sus ojos inconcientemente; como queriéndose hacer el dormido, en ese preciso instante volvió a abrir los ojos de golpe al sentir uno de los brazos de Sakura sobre su cintura y a la chica más cerca de él. Al tratar de retirar el brazo de la pelirrosa, pudo ver que tenía el brazo vendado y que aquella venda estaba manchada con sangre – De seguro la hirieron en aquella pelea- comento en voz alta. Comenzó a retirar las vendas con cuidado, cuando lo hizo, pudo observar que la herida de la pelirrosa se había vuelto a abrir, pero no sangraba mucho. - ¿Y ahora que hago?… si llamo a Juugo quizás te despiertes… pero si no… no te podré curar el brazo… Grrr…. Eres una molestia…. –Exclamo un irritado Sasuke -¡JUUGO!-

En un par de minutos Juugo llegaba a la habitación de Sasuke - ¿Qué ocurre?- Juugo dio una mirada rápida hacia su líder y la pelirrosa, entonces se fijó en las vendas que estaban sobre las mantas – Trae el botiquín… Sakura tiene un brazo lastimado- Juugo asintió y salió rápidamente en busca del botiquín. Mientras Sasuke no hacia más que apreciar más de cerca a su ex compañera, su cabello largo y rosa – Recuerdo cuando lo cortaste para poder ayudarnos- Menciono. Bajo la mirada a su rostro – Cuando ese shinobi del sonido te lastimo… pero bien que le di su merecido- concluyo con una sonrisa orgullosa. Continuo con su "reconocimiento" - No me extraña que Suigetsu y Juugo estén prendados de ti… debo reconocer que te has vuelto muy hermosa…- Sasuke lentamente se acerco al rostro de la pelirrosa, se estaba dejando llevar por un impulso, lo sabía pero no se detenía. A solo centímetros de los labios de la chica, se aparto apresuradamente ya que escucho los acelerados pasos que se acercaban - ¿Qué rayos me paso?- se pregunto el pelinegro internamente, mientras observaba como Juugo se apresuraba a sacar las cosas necesarias para atender la herida de la pelirrosa - ¿Será por esa herida que no despierta?- pregunto Juugo. Sasuke negó con la cabeza y comenzó a limpiar la sangre del brazo de Sakura.

Juugo miraba a Sakura preocupado, ya se estaba anocheciendo y ella no volvía en sí - ¿De seguro ella esta bien?... – el shinobi mira a su líder, el cual parece no escucharlo ya que continua vendando el brazo de la kunoichi – Sasuke…te pregunte si ella…-

-Esta bien Juugo, Sakura esta bien… solo que gasto muchas energías en mí y por eso esta exhausta, ¿entendiste?- respondió Sasuke un poco irritado – Ya veo…- Juugo dejo el botiquín en el velador de Sasuke y tomo las vendas ensangrentadas para ir a botarlas. Al solo contacto con las vendas, Juugo comenzó a sentirse extraño. Sasuke lo notó y hablo fuerte – Cálmate Juugo- el shinobi poso su vista en Sasuke y luego en Sakura – Estoy bien Sasuke… es extraño, pero al tocar la sangre de Sakura…sentí que el sello disminuyo… es extraño- Juugo salió de la habitación, dejando a un Sasuke sumido en sus pensamientos.

- En los exámenes Chunnin, cuando peleamos contra esos ninjas del sonido… Sakura… gracias a ella me pude controlar ¿Por qué será?- meditaba Sasuke.

Nuevamente sus ojos estaban posados en su ex compañera, la cual dormía placidamente – Que envidia- comentó Sasuke – Tú… tan tranquila y yo aquí sin poder dormir… me pregunto ¿Qué soñaras?- El pelinegro cerro sus ojos tratando de dormir – Estúpida… ¿quien te crees para abrazarlo así?... Hn… Tonta Sakura… olvídalo- Sasuke contemplaba y escuchaba atentamente las palabras de la kunoichi, espero a que ella siguiera hablando, pero tal parece que ella no iba a hablar más – Hn… ¿Será posible… que tú?... Argg… me hace mal esta cerca de ustedes… me vuelven débil- Señalo el shinobi, mientras intentaba girarse hasta darle la espalda a su acompañante – Debí dejar que Juugo te llevará a tu pieza- finalizo Sasuke, para después cerrar sus ojos y dejarse llevar por Morfeo.

- Tarda mucho… ¿Estas seguro que nos encontrara?- pregunto Naruto – No te preocupes, ella nos encontrara fácilmente, en eso es especialista- señalo Suigetsu –Pero ya esta anocheciendo- menciono Naruto

-Aquí estoy- Ambos shinobis se dieron vuelta y bufaron cansados. Esa chica traía una gran cantidad de bolsas. Se notaba que era kunoichi, ya que una chica normal no tardaría en caerse con semejante cantidad de bolsas -¿Qué esperan para ayudarme?- Los shinobis tomaron algunas bolsas y comenzaron a caminar – Vamos a aumentar la velocidad para llegar antes que anochezca- ordeno Karin. Naruto y Suigetsu solo asintieron ya que lo único que querían era llegar pronto a la casa y descansar – Ojala y Sakura cocinara algo- Dijo Naruto. Suigetsu sonrió – No creo…esos tres deben haber comido frutas todo el día, ya que no había más- Karin sonrió ante el comentario de su compañero –Creo que Sasuke me debe estar esperando- comento la pelirroja con estrellitas en sus ojos – Lo dudo gafotas, recuerda que Sakura se quedo con él… de seguro en su compañía ni hambre le dio- replico Suigetsu, mirando de reojo la reacción de su compañera – Vamos apresúrense- Karin y Suigetsu observaron como Naruto había aumentado la velocidad y se alejaba cada vez más – Ves, el también piensa lo mismo- Mencionó Suigetsu. Pronto los tres shinobis consumistas estaban llegando a la casa.